Capi, capi, capi, capi xD
Alma de Titan: ¿Espiar? Nooooo, claro que no. ¿Cómo se te ocurre? El solo colocó cámaras de vigilancia en lugares estratégicos dentro de toda la casa para asegurarse de que estuvieran bien :v okno jaja Está loquito porque ya tiene sueño jajajja (referencias, ¿dónde?) Uh, tal vez si le pides uno a Santa te lo traiga... (estúpido Santa, más te vale que nos traigas los regalos que pedimos este año :V) *se va refunfuñando*
Puede besar a sus enemigos pero se pone toda nerviosa cuando le toca el turno a Adrien xD Él se sacó partida doble, triple, ¡quintuple! jaja, ganaba sin importar qué. De seguro que luego Chat va a tener que esconderse de tantos besos. Ya sin más, te dejo para que disfrutes de la siguiente casilla ^^
AquaticWhisper: Uh, que agrado leer nuevas personitas ^^ Creo que todas nos sentimos como Marinette cuando lo descubrimos jaja, te doy la bienvenida al grupo de las que no conocían los calendarios de Adviento *le lanza serpentinas y confeti* Yo digo que ni siquiera había pensado recibir doble beso xD cabe decir que, además, Marnette no terminó por cumplir ese objetivo; la nota decía 17 besos a 17 personas diferentes, y Chat y Adrien solo cuentan como uno. Quién, sabe, tal vez luego quiera cobrar por ese ''reto'' no cumplido ;) ¡Besos y que disfrutes el cap!
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Capítulo 18: La masa para galletas no es violeta...
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A veces no existía nada mejor que una taza caliente y algo con chocolate para combatir el frío del invierno, además, aquellas eran las instancias perfectas para compartir en familia o con amigos. Los últimos días habían sido bastante fríos y con más razón se apetecía algo de esa índole, fue por esa razón que Marinette le sugirió la idea a sus amigos y ellos, luego de pensarlo un momento, estuvieron de acuerdo con eso; prepararían bizcochos y chocolate caliente para ese día. Luego de las clases se reunirían en el barco en donde conoció a Luka y aprovecharían la ocasión para pasar un buen rato entre ellos.
—Esto ha sido una estupenda idea, Marinette.
Tikki le miraba sonriente desde el interior de su bolsa, y en efecto, ella tenía toda la razón, aquella había sido una excelente idea que probablemente jamás se le hubiera pasado por la mente de no ser por haber leído la nota de ese día.
''Salir a merendar bocadillos con chocolate, ¿qué más navideño podría ser que eso? No olvides que las cosas son mejores cuando compartes con tus amigos y familia. ''Alma the Chimney Cake Factory'' es un buen lugar por si quieres desayunar, solo una sugerencia, nada importante. ''
Al principio y luego de leer esa nota había pensado en salir a merendar algo dulce en algún lugar, por supuesto que tal vez no sería el café que le sugería si quería ir con la pandilla, pero sí en alguna parte. Por suerte luego se le ocurrió la idea de que sería mucho mejor si ellos mismos preparaban algo. Claro, no eran expertos chefs ni nada parecido, pero al menos ella podía defenderse y estaría para ayudar y supervisar todo, ¿qué podría salir mal? Era un excelente momento para compartir.
A penas llegaron se pusieron manos a la obra para hacer aquello y mientras avanzaban en la cocina, con bastante esfuerzo cabe mencionar, el resto del grupo terminaba de hacer su aparición.
—No, así no, debes usar esto, será más rápido.
Dijo mientras le entregaba a Juleka un revolvedor.
—Rosita, eso es chocolate en polvo, no chispas de chocolate.
— ¿No son lo mismo?
—No… Ten, usa esto.
Sí, tal vez era más difícil de lo que creyó, pero supuso que saldría bien…
—Nino, ¿por qué la mezcla se ve de color violeta? Ni siquiera tenemos colorantes.
—Creí que era normal.
Pero las suposiciones siempre son suposiciones.
—Para la próxima recuérdame que salir por bocadillos es más sencillo.
Se quejó con Alya mientras veían desde una esquina cómo iban las cosas.
—Tu idea era buena, solo necesitan algo más de práctica, aunque contigo aquí de seguro que aprenderán algunas cosas.
Sí, eso esperaba, aunque no sabía si podían aprender de ella todo lo que no habían aprendido en las clases de cocina de la escuela.
— ¿Sabes a qué hora llegará Adrien?
La sonrisa de Alya se desvaneció poco a poco, para Marinette era obvio que eso no podía significar nada bueno y aunque deseaba saberlo, una parte de sí estaba segura de que no quería oír la respuesta.
—Lo siento, su padre no le dejó salir.
—Oh… ya veo.
—Es una pena, Luka también tuvo que salir hoy así que ninguno de tus chicos está aquí.
Mencionó dándole un ligero codazo para intentar subirle los ánimos.
— ¡Que no son mis chicos! —sus mejillas levemente tintadas solo le causaron aún más gracia a su amiga.
—Claro, claro, lo que tú digas.
— ¡Alguien traiga un extintor, esta cosa era flamableeeeee!
Rayos...
—Explícame otra vez por qué tenemos que estar en este aburridísimo lugar en vez de estar comiendo deliciosos bocadillos.
—Número uno, cállate o nos van a descubrir. Número dos, porque esto es más importante. Y número tres, aún si hubiéramos ido tú no habrías comido nada de eso.
Plagg chasqueó la lengua resignado, no había nada más aburrido que pasar la tarde en la biblioteca y más aún sabiendo que el resto estaría disfrutando de aquellos bocadillos sin ellos. En verdad molesto.
Con algo de esfuerzo y trabajo en equipo por fin habían conseguido acabar con todo y ahora estaban disfrutando de las preparaciones que habían hecho. Por supuesto que habían dejado un horrible desastre que más tarde tendrían que arreglar, pero al menos nadie había salido herido... bueno, casi, la fuente de galletas y el mantel no vivieron para contarla al igual que la primera ración de galletas, QUEP. Entre bizcochos, galletas (una tanda nueva que tuvieron que hacer y que Marinette se aseguró de supervisar Completamente) y un par de cosas extrañas que salieron en el camino, todos disfrutaban con una taza de chocolate caliente esa tarde de invierno.
—Esto sabe muy bien, debo admitir que al principio no creí que tuviera tan buen sabor algo que yo mismo ayude a preparar.
Mencionó Nino mirando uno de los bizcochos antes de darle otra mordida.
—Por suerte la segunda tanda de galletas no se quemó como en la primera.
Todos se rieron ante el comentario de Alya. Sí, seguramente si Marinette se encargaba de las clases de cocina las cosas no resultarían tan mal.
—Oigan, deberíamos hacer algo así más seguido.
—Si hablas de cocinar, gracias, pero yo paso. Fue divertido, aunque con una vez es suficiente para mí; tampoco soy fanática del fuego.
Alix acababa de dejar en claro que se negaba rotundamente a eso. Para ella, si proponían hacer alguna competencia de patinaje o algo relacionado al deporte, aceptaría con mucho gusto, pero esta no era su área de comodidad.
—Podríamos hacer otra cosa…
—Nath tiene razón, podríamos hacer algo entre todos.
— ¿Qué tal si vamos a patinar?
La voz de Luka les sorprendió a todos. El chico acababa de llegar y estaba en la puerta quitándose la bufanda, al parecer había alcanzado a escuchar la conversación que tenían y sin siquiera ser captada su presencia. A Marinette se le erizaron los bellos de la nuca con solo recordar aquella tarde en la pista de patinaje, no era su mejor día y estaba segura de que invitarlo a él tampoco había sido su mejor idea, pero ahí estaba sugiriendo volver, incluso estaba segura de que la había mirado de reojo cuando lo dijo.
—Mmm… no suena como una mala idea. Podríamos ir todos juntos esta vez.
Alya le guiñó un ojo a Marinette. Las chicas ya sabían de eso, ella misma se los había comentado, así que estaba más que segura de que habían entendido aquella referencia.
—Sí, no está mal. Podríamos pensarlo y ver si resulta.
Más que pensarlo lo que necesitaba era estar segura de si quería volver ahí o no, luego de todo lo que pasó, aún no estaba del todo a gusto con la idea…
