Uh, qué tal bebés. ¡Ya estamos a casi nada de Navidad! Que emocionante. ¿Ustedes ya tienen todo listo? Por mi parte aún nos faltan hacer algunas compras, jaja, somos un desastre, pero bueno.
Alma de Titan: Jeje, qué mejor que tomar un delicioso desayuno ahí con esos ricos bizcochos. Agradezcamos que en ese momento ella no estaba ahí o si no... de seguro que le da un infarto a la pobre xD Imagina todo lo que tuvieron que hacer para que quedara como si ''nada pasó''. Uh... sobre lo de la biblioteca... ya lo verás en este cap (les hice esperar mucho, lo sé :p) Él siempre hace de las suyas asdjsjs.
Bueno, cada quien se hace daño como quiere, ¿no? en este caso el chiquillo parece ser masoquista jaja. Ya me imagino como fue todo eso, de seguro que tiene que haber sido bastante incómodo; tu amiga te deberá un altar por hacerlo. Ya te dejo con este capi, ¡ya solo nos quedan 4! Estamos a nada de terminar el fic. Espero que lo disfrutes y nos estamos leyendo ^^
Karen Agreste: Se fue de parranda... ¡quiero decir! se fue a estudiar... sí... a estudiar... *mira para todos lados mientras intenta buscar una vía de escape* El pobrecito aún lo sigue intentando :'D pero sí, igual tiene su encanto, aunque nunca le ganaría a Adrien (excepto que él no le dice ''amiga'' :'D :'D :'D ) De seguro que encontrarás amigos así, solo tienes que buscar un poco. Con mis amigos una vez íbamos a cocinar, estábamos grabando un corto en casa de una de las chicas y pensamos hacernos el almuerzo durante uno de los descansos, pero su mamá dijo que no y quiso alimentarnos ella, así que hasta ahí quedó todo. Dudo que te pueda lanzar un bizcocho, creo que se los terminaron todos D: pero aún quedan las galletas incineradas... aunque dudo que quieras... En fin, aquí te dejo con el siguiente cap, ¡espero que lo disfrutes!
Denebtenoh: Él es un amor :3 y Marinette ya lleva un montón de fotografías en esa libretita.
¿Por los besos? Jajajaj. Fue un lindo cap, hubo mucho amor para todos, aunque nuestro chatton se llevó la mayor parte.
¡Besos y te dejo con este capi!
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Capítulo 19: Buscando una aguja en un pajar
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La nota de ese día había sido simple… bueno, no, la verdad es que había sido más un acertijo que cualquier otra cosa, pero al parecer era solo un indicio de lo que sería la misión de ese día; tal vez lo que decía era incluso más fácil que lo que debería hacer.
— ''350 en tiempo de historia, fragmentos del pasado guardados como reliquias. Eres libre de entrar y salir, más a los mundos que toques no vas a ir, solo la ilusión de estar ahí mientras aún sigas dentro. Piensa con cuidado, esto es solo un calendario de Adviento, más lo que lleva el viento no siempre tiene que estar ahí. Si la suerte está de tu lado puede ser un favor, pero lo más importante es que tus ojos te guíen en esta labor. Ten cuidado a donde tus pasos te lleven, los laberintos son engañosos más la mente no hieren. 14 minutos puede ser poco para un viajero, más la instancia se detiene hasta que leas eso. Las cuatro naciones fueron su antiguo cimiento, a las orillas del Sena se alberga su eco. '' Wow, creo que esto va más allá de una simple nota.
—Lo sé, nunca había leído algo así hasta ahora, pero sigue siendo la misma persona; reconozco la letra.
—Sí, es la misma. Y eso me recuerda… no importa. ¿Qué piensas de esto?
Alya movió la nota que aún tenía en su mano. Si era sincera, la verdad es que no estaba muy segura de qué pensar al respecto, sabía que escondía algo pero no tenía idea del ''qué''. Por desgracia, tendrían que descubrirlo si querían llegar al final de todo eso.
— ¿Por qué no podía poner las cosas más literales?
—Porque sino no sería divertido. Tampoco debería de ser tan difícil, solo tenemos que leer entre líneas para averiguarlo.
—Sí, supongo que tienes razón.
Alya le pidió a Marinette su libreta y abrió en una de las hojas vacías. Después de haber sido interrogada con todo aquello le había mencionado también la existencia de aquella libreta, y si bien no había incursionado en ella a fondo, este tampoco sería el momento para poder hacerlo.
—Veamos. 350 en tiempo de historia…
Anotó aquel número en la libreta, si querían resolver eso tendrían que hacerlo por partes y de forma meticulosa.
—Podrían ser años.
—Estaba pensando en eso, pero… ¿qué tiene tantos años? Algún monumento, tal vez.
Anotó al lado de la fecha la palabra ''monumento'', en París muchas cosas databan de fechas incluso mucho antes de que ellas o sus padres nacieran, pero era bueno tener en presente todas las pistas que pudieran.
— ¿Qué crees que signifique ''fragmentos del pasado guardados como reliquias''?
—Mmm… —Alya se golpeó el mentón con el lápiz. —Si es un lugar antiguo o un monumento puede tener reliquias.
—Cierto. Tal vez un museo o algo así. Además, si dice ''eres libre de entrar'' debe tratarse de algún lugar público.
—Sí, pero… algunos de ellos cobran por la entrada.
Marinette se quedó pensativa un momento y luego cogió el lápiz y la libreta de las manos de Alya. Bajo lo que ella había escrito anotó ''lugar público con exhibiciones''.
—Bien, qué sigue. Los mundos que toques. Los mudos que toques… No se me ocurre nada con eso.
—Tampoco a mí.
Ambas se miraron, tal vez esto no era tan sencillo como pensaron.
—Veamos más abajo. ''Lo que lleva el viento no siempre tiene que estar ahí'' dijo calendario de Adviento, crees que… ¿acaso el calendario llegó hasta mí por error?
—No creo que sea eso, dudo que la persona detrás de esto siguiera enviándote mensajes si sabía que se había equivocado, lo más probable es que se lo hubiera llevado apenas lo notara.
—Sí, pero entonces… Agh, esto es estresante.
Alya se rió al ver la cara de frustración de Marinette, así que nuevamente tomó el control de la libreta para continuar tomando nota.
—Con respecto a lo de los ojos, supongo que quiere que busques algo, ¿no? Me dijiste que ya habías tenido que hacer cosas así antes, incluso yo te ayude con lo del mapa.
—El problema es que aún no sabemos qué o dónde buscar.
—No aún, pero pronto…
—Qué sucede.
—Aguarda un segundo. Las orillas del Sena, las cuatro naciones.
Marinette le miró sin entender pero Alya no respondió. Sacó su teléfono y a prisa comenzó a escribir algo, no le quedó más que aguardar para saber qué estaba haciendo ahora. Por suerte para ella la chica era rápida leyendo y apenas pareció encontrar lo que buscaba volteó la pantalla hacia ella con un texto.
— ¡Eso es! Cómo no lo pensé antes.
— ¿La biblioteca Mazarino?
— ¡Exacto! La biblioteca Mazarino fue construida en el lugar que ocupaban las antiguas dependencias del colegio Las Cuatro Naciones, ¡a la orilla del Sena! Y los 350 son los años de antigüedad que tiene.
—Entonces los mundos harían referencia a los libros, ¿no?
—Probablemente. Al parecer ya sabemos dónde buscar y qué buscar.
— ¿Qué buscar?
Alya se echó la mochila al hombro mientras se ponía de pie, dispuesta a abandonar por fin las instalaciones de la escuela.
— ¿No es obvio? Iremos a una biblioteca, lo que tienes que buscar es un libro.
Acababan de bajar del autobús. Desde la escuela habían decidido simplemente ir directo hasta la biblioteca, por suerte para ellas el lugar que ahora formaba parte del instituto de Francia mantenía las puertas abiertas para todo el público por lo que entrar no sería ningún problema.
— 14 minutos de viaje.
Alya le mostró la pantalla de su móvil en donde había cronometrado el tiempo que les tomó llegar desde que se subieron al transporte; las piezas de aquel mensaje finalmente comenzaban a encajar.
Por desgracia para ellas descifrar el mensaje solo había sido la parte fácil, registrar esa enorme biblioteca en busca de un libro que no conocían ni siquiera el nombre era la difícil. Se pasaron horas dándose a dicha tarea, horas registrando cada uno de los inmensos libreros sin obtener resultado; por desgracia, sin tener el nombre del libro que buscaban las cosas solo resultaban ser más difíciles.
Deja que tus ojos te guíen… deja que tus ojos te guíen.
Mientras revisaba una de las estanterías algo saltó a su vista. Entre los tomos desgastados y de tonos grises descubrió un delgado lomo rojo que se asomaba por entre aquellos textos antiguos, un libro tan brillante que era imposible que perteneciera a ese lugar. Lo tomó para sacarlo de ahí y al instante quiso gritarle a Alya que al fin lo había encontrado, pero desgraciadamente las normas de la biblioteca se lo impedían, razón por la que tuvo que marcarle por teléfono.
—Ya lo tengo.
— ¿En serio? ¡Voy para allá!
Por razones obvias se habían separado en un intento por abarcar todo el espacio posible, por suerte ella había dado con eso, no quería imaginar que tuvieran que pasarse la noche ahí por no encontrar el dichoso libro.
— ¿Un cuento de Navidad?
—Sí.
En la portada se leía ''Le noël du Père Noël'' junto a los dibujos de Santa en el polo norte
— ¿Qué hace en una biblioteca como esta un libro infantil?
—Exacto. Eso solo significa que alguien lo puso aquí.
Le comentó Marinette mientras señalaba el libro y tenía total razón en su argumento. En un lugar en el que reinaban los libros de historia y recopilaciones tan antiguas como los mismísimos escritos recuperados de la edad media, un libro infantil ahí no tenía cabida. Ambas caminaron hasta una de las mesas y tomaron asiento mientras que Marinette iba pasando una a una las hojas. El cuento era agradable, lo había leído en algún momento, pero no era exactamente el cuento lo que tenía que encontrar. Al final, cuando llegaron a la última página encontraron una nota; ese era realmente el objetivo. La muchacha de coletas la abrió y leyó mientras sus mejillas comenzaban a encenderse con cada palabra.
'' ¿Recuerdas cuando dije que algo dulce podía alegrar a cualquiera? Pues tú eres la chica más dulce que existe, imagina a cuántas personas haces feliz; al menos suma una como base a la cuenta…
E ''
—Vaya, vaya, pero mira eso.
Aquella pequeña nota había sido suficiente para que Alya no dejara de molestarla todo el camino de regreso y para variar, Chat se le había unido durante la noche cuando la encontró con la mente perdida en su balcón y dicha nota entre sus manos...
