LOS NUEVOS CABALLEROS

-dialogo de personajes-

-dialogo mental de personajes-

-dialogo de demonios o dioses -

-dialogo mental de demonios o dioses-

(notas de autor)

Disclaimer: Naruto, Saint Seiya, ni Harry Potter me pertenecen, son propiedad de Kishimoto-San, Kurumada-Sama, y JK. Rowling. Yo he tomado prestados a sus grandiosos personajes para esta historia sin fines de lucro.

Capítulo 2

Y mientras Seiya viajaba; explorando el continente shinobi. En una calle del condado de Surrey, exactamente en el número 4 de privet drive, a mitad de la noche vemos un bulto cubierto en mantas en la puerta del número 4.

El pequeño bulto, debido al frio empezó a llorar, pero ni los habitantes del número 4, ni algún vecino a dicha casa salió en auxilio del pequeño bulto, que debido al llanto daba a entender que era un pequeño niño. El pequeño quien simplemente sostenía una carta en su pequeña mano, no dejaba de llorar pues tenía hambre y frio.

Al no tener atención el pequeñín dejo sentir un poder demasiado alto para un niño de su edad, pero tal manifestación de poder siguió siendo ignorada por los habitantes de privet drive, más no para un transeúnte que vagaba a esas altas horas de la noche. El desconocido paseante al sentir tal estallido de poder inmediatamente fue en búsqueda de su origen.

Al llegar a privet drive lo primero que noto fue el cesto donde se alojaba nuestro bulto protagonista, con rapidez se acercó a las escalinatas de la casa y alzando el bulto noto la carta que tenía entre sus pequeñas manos. El desconocido vio al pequeñín de cabellos azabaches y rebeldes, de una mirada verde esmeralda que lo veía con un brillo inocente y lo más llamativo del niño de escasos meses o tal vez un año de edad, era la cicatriz en forma de rayo que se apreciaba en su frente. Por su parte el niño al sentirse en los brazos del desconocido dirigió su vista hacia su salvador; apreciando a un joven moreno, de exótica cabellera morada y de una expresión facial seria e intimidante, pero el pequeñín oji verde no se sentía ni intimidado ni tenía miedo de estar en los brazos de aquel desconocido joven, es más le dedico una sonrisa que el joven peli morado no tardó en devolver.

-¿dime pequeñín porque te encontrabas a las afueras de esta casa?- sin esperar respuesta el caballero divino de fénix reviso la carta que traía consigo el pequeñín.

Fam. Dursley

Número 4 Privet Drive, Little Whinging. Surrey

El mayor de los caballeros de bronce leyó el rotulo de la calle que decía privet drive, el número de la casa a sus espaldas era el 4, haciendo a sus habitantes los Dursley y posiblemente nuevos tutores del pequeñín, ahora dormido en sus brazos.

Inmediatamente Ikki llamó a la puerta de la casa y después de algunos minutos una mujer rubia con cara de caballo y un cuello muy largo y delgado vestida en bata de dormir salió. La señora Dursley al ver al mal encarado joven de cabellos morados, pego un grito de terror al confundir al caballero de Athena con un asaltante; ignorando al pequeño bulto que cargaba el joven de cabellos morados. Por su parte el caballero de Athena suspiro frustrado al ser nuevamente confundido por un chico malo, y mientras recordaba a las miles personas que corrían apenas les dirigía la mirada, no vio al nuevo individuo que ahora estaba delante de él con rifle en mano.

El pobre sujeto era un hombre corpulento y rollizo, de cuello corto y con un bigote inmenso, el cual temblaba cual gelatina al reaccionar igual que su esposa al ver al joven parado en su puerta a mitad de la noche. El hombre al ver que el joven no hacía nada y que cargaba un bulto entre sus brazos, recupero el habla acompañada de una actitud altanera y agresiva.

-¡en esta casa no hacemos ni caridad, ni damos donaciones para los pobres! ¡Así que si no quiere que llame a la policía o le disparé con mi rifle, será mejor que se vaya con todo y su hijo!- al decir lo último, la señora Dursley también observo mejor al joven percatándose del pequeño bulto que llevaba consigo, y tomando la misma actitud que su esposo; se cruzó de brazos y le dedico una mirada altanera igual que su sonriente y estúpido esposo.

Ikki al ver la forma de actuar de los Dursley decidió no dejar al pequeño infante con ellos y mejor llevárselo consigo, a lo mejor y el pequeñín era la respuesta a la incógnita que cada noche atormentaba su mente.

-¿Esmeralda, será este pequeñín lo que he buscado desde que sobreviví a la batalla del santuario?- preguntaba mentalmente el joven japonés mientras veía el cielo nublado de Surrey esperando alguna respuesta divina. Así que dando media vuelta, y demostrando que tal vez si era un chico malo (le doblo a la mitad el rifle a Vernon), se alejó para siempre del número 4 de Privet Drive.

Llevando al pequeño oji verde hacia un mejor futuro, que el que pudo tener en Privet Drive. Ignorando que en otra parte de Inglaterra una recién nacida de cabellos rojos y mirada chocolate; dormía con una gran sonrisa después de horas de llanto inexplicable para sus padres, quienes al ver a la menor de sus siete hijos dormida y con una sonrisa, también cayeron en los brazos de Morfeo.

Todo el mundo vivía una nueva era de paz y tranquilidad, pero mientras Athena y sus caballeros trataban de vivir como personas normales; en una pequeña isla del océano pacífico, se lleva a cabo el despertar de una nueva guerra santa. Las aguas del mundo se alborotaron, los volcanes inactivos desde hace años, volvieron a tener actividad, y un fuerte sismo pudo sentirse a los alrededores de la pequeña isla.

Pero mientras aquellos fenómenos naturales sucedían en el océano pacífico, en Konohagakure no Sato; el dúo de jóvenes extrovertidos, conformado por Naruto Uzumaki máximo bromista de Konoha y Seiya de pegaso atrabancado caballero de Athena, empezaban su viaje hacia el santuario de Atenas, Grecia. Donde entrenaría el pequeño rubio bajo la tutela del castaño caballero, pero antes de salir de la aldea ninja vieron una escena bastante desagradable a la vista del pequeño rubio; a las afueras de la academia ninja, un pequeño grupo de niños oji blancos agredían verbalmente a la única amiga del futuro caballero de Athena.

-¡pero miren nada más, la heredera del clan Hyuga nos honra con su presencia!- dijo sarcásticamente uno de los niños de mayor edad, mientras el resto del grupo se burlaba de la niña que estaba agachada sobre la barda del lugar.

-¡si, la heredera inútil!- dijo otro oji blanco, mientras la "heredera inútil" agachaba más la cabeza y Naruto empezaba a apretar fuertemente sus puños.

-además de ser la vergüenza del clan, es una adoradora del demonio. Mi padre dice que si sigue hablando con el idiota rubio; no solo la sellaran y expulsaran del clan, sino también la mataran- relato el que parecía el líder de los bravucones.

Ante tal revelación, el resto del grupo se sorprendió y aprobó la propuesta de los consejeros del grandioso clan Hyuga, mientras la inocente y bondadosa niña de cabellera azulada empezó a derramar lágrimas al conocer su futuro por hablar con su único amigo y amor secreto. Por su parte Naruto no soporto más, y con una velocidad que sorprendió al sensei del rubio, se abalanzó sobre el grupo de habladores oji blancos. Después de unos minutos y de haberlos sorprendido desprevenidos, el rubio heredero del clan Uzumaki se encontraba siendo sanado por su sensei, quien era apoyado por la pequeña oji luna, el rubio no sufrió daños mayores que unos cuantos raspones y golpes bien colocados, que empezaban a inflamarse y tomar un color morado. Aun así el problemático rubio tenía una sonrisa en su rostro mientras apretaba delicadamente la pequeña mano de la niña al lado de él.

-no llores Hina-chan, con la ayuda de Seiya-sensei y mi increíble poder de recuperación; estos golpes serán algo pasajero- decía un rubio que apenas y podía ver, al tener ambos ojos como boxeador: inflamados, inflamados (como Rocky balboa después de una pelea), y con una nariz de botella y morada.

Por su parte, la llamada Hina-chan; sollozaba al ver el estado del cristo de iztapa... perdón de su rubio amor. Era cierto lo que decían los niños del clan, su padre le había ordenado dejar de tratar al pequeño rubio, pero ella se negaba a obedecerle; el balbucear, espiar y desmayarse frente al rubio le daba la fuerza para seguir adelante. Sin él, no soportaría las críticas diarias de su padre, de su hermana, de los consejeros del clan, del resto del clan y de la aldea entera.

Y mientras Hina-chan se perdía en sus pensamientos, el castaño caballero miraba a la pareja de niños delante de él.

-esta pequeña ha sufrido bastantes abusos psicológicos, le han hecho creer que es una inútil pero siento el poder suficiente para que aprenda a manejar el poder del cosmos- decía mentalmente el caballero del arquero.

Pero mientras seguía su debate mental, la pequeña oji luna se abalanzó sobre el rubio y sollozando con más fuerza sobre su pecho, dijo.

-¡Naruto-kun no quiero que te vayas! ¡No quiero que me dejes sola, eres mi único amigo! Sin ti no tengo porque vivir, solo soy la inútil deshonra del clan Hyuga, el saco de boxeo de mi pequeña nee-chan...- pero la linda peli azul fue callada por un dedo de Naruto, quien levantando lentamente el húmedo rostro de Hina-chan, le dijo mientras sus miradas de entrelazaban.

-Hina-chan...-

Fin capítulo 2

Soy malo ^.^ lo sé jijijiji, que le dirá Naruto a Hinata?, que hará Seiya con respecto a Hinata? Quien será el nuevo enemigo de los caballeros de Athena? Será Ikki capaz de criar al pequeño Harry Potter? Las respuestas a estas preguntas y más serán resueltas en los siguientes capítulos de: Los Nuevos Caballeros V-2.

Saludos y felices fiestas les desea su amigo DarkShion.