LOS NUEVOS CABALLEROS

-dialogo de personajes-

-dialogo mental de personajes-

-dialogo de demonios o dioses -

-dialogo mental de demonios o dioses-

(notas de autor)

Disclaimer: Naruto, Saint Seiya, ni Harry Potter me pertenecen, son propiedad de Kishimoto-San, Kurumada-Sama, y JK. Rowling. Yo he tomado prestados a sus grandiosos personajes para esta historia sin fines de lucro.

En el capítulo anterior

-¡Naruto-kun no quiero que te vayas! No quiero que me dejes sola, ¡eres mi único amigo! Sin ti no tengo porque vivir, solo soy la inútil deshonra del clan Hyuga, el saco de boxeo de mi pequeña nee-chan...- pero la linda peli azul fue callada por un dedo de Naruto, quien levantando lentamente el húmedo rostro de Hina-chan, le dijo mientras sus miradas se entrelazaban.

-Hina-chan...-

Capítulo 3

-Hina-chan tú eres la niña más linda y amable que conozco, tú no eres ninguna inútil; eres la niña más persistente en la academia, ayudas a quien lo necesita, eres mi única amiga y a mí también me duele dejarte en la aldea, pero mi viaje es para entrenar y hacerme más fuerte para protegerte y protegerme- explicó el rubio Uzumaki, quien se veía mejor, pues de la nariz de botella y morada solo quedaba el color. De los inflamados, e igual morados, párpados; poco a poco se iban desinflamando, viendo mejor el lindo rostro de la niña recostada en su pecho.

Quien volviendo a sollozar, se aferró al pecho del rubio, mientras balbuceaba.

-¡Na... Naru... Naruto-kun llé... llévame... llévame contigo, yo... yo ta... tam... también qui... quie... quiero en... tre... nar para ser fu... fuer... te y tam... bién defenderte!- suplico la sollozante oji luna, mientras volvía a cruzar su mirada con la del oji azul.

El rubio inconscientemente deslizó su mano derecha por la mejilla izquierda de ella, borrando todo rastro de lágrimas. Repitió el proceso en la otra mejilla y después abrazó por la cintura a la niña, mientras cerraba los ojos y responder.

-está bien Hina-chan, pero primero hay que avisarle a Seiya-sensei y al viejo hokage- dijo el joven Uzumaki mientras se levantaba cargando en brazos a Hina-chan, para posteriormente salir hacía la torre hokage donde se hallaban Seiya y el viejo Hiruzen.

Mientras en Londres, Inglaterra. El pequeño azabache que había sido salvado de una mala infancia por el caballero de fénix, se hallaba como centro de atención de una niña rubia platinada de escasos 7 años de edad, quien veía como el hermano que nunca tuvo al pequeño oji verde. El nombre de la pequeña es Kasumi, Kasumi Yamanaka; una pequeña de carácter dulce y gentil pero también decidido, que con un pasado tormentoso se ha propuesto el defender a todo aquel que necesite ayuda, empezando por el pequeño que cuida en estos momentos.

Pero mientras la oriunda del continente shinobi cuidaba del pequeño Harry, el temible caballero de fénix se encontraba leyendo la carta que traía consigo el pequeño oji verde. La misiva explicaba por qué el pequeño debía quedarse en aquella casa de Privet drive, el cómo y quién había asesinado a los padres del pequeño Harry James Potter; el nombre del niño. Y también el ocultarle todo lo relacionado al mundo mágico de Inglaterra hasta la edad de once años.

El peli morado estaba sorprendido por lo escrito en aquella hoja; no hallaba la razón para dejar a tan agradable niño con tan desagradable familia de Privet drive. Al parecer, el que había dejado al pequeño Harry no conocía a los Dursley, y si sabía cómo eran no le importó el bienestar del huérfano oji verde. Pero cambiando un poco de pensamientos, medito sobre el mundo mágico ingles que mencionaba al final la carta y que debía desconocer el último Potter hasta los once años; era obvio que el pequeño era hijo de magos, y que el que había dejado huérfano a Harry también lo era, lo que ahora no entendía el aparente heredero de Aioria (el heredero de la armadura de Leo será Harry) era el porqué de ocultarle tal información. No sabía si era para poder manipularlo y hacerse con su confianza, o para que no pudiera envolverse en aquella selectiva sociedad, o tal vez para protegerlo del ejecutor de sus padres. No sabía cuáles eran los planes que tenían para Harry Potter, pero de que querían mandar en la vida del muchacho era obvio.

Ikki estaba realmente concentrado en sus pensamientos, que ignoró los llamados de la niña rubia; quien enfadada pego tremendo grito en la oreja derecha del caballero peli morado.

-¡IKKI-SENSEI, MI PEQUEÑO ONII-CHAN NO DEJA DE LLORAR!- exclamó la pequeña rubia, mientras el mal encarado caballero de fénix se tapaba los oídos y mirando mortalmente a la rubia le contesta.

-en el refrigerador hay leche...- pero fue interrumpido por la pequeña, quien volviendo a gritar, le responde.

-¡NO TIENE HAMBRE! SENSEI, LE HE DADO LECHE DESDE QUE LLEGARON. LO QUE MI ONII-CHAN NECESITA ES QUE LE CAMBIEN SU PAÑAL- ante tal comentario, la niña miro al japonés con una mirada que decía" yo no haré eso". Y dejando frente a Ikki; un pañal limpio, talco para bebé y toallitas húmedas. La rubia se fue a su habitación, mientras en la habitación de Ikki se oían los berridos del "sucio" Harry pidiendo un cambio de pañal.

Pero dejando al caballero de fénix ante tal predicamento, vamos a Grecia donde un par de aprendices para caballeros tienen un combate de práctica. Este par de jóvenes no son otros que Kiki: el discípulo del difunto Mu de Aries, y Shirou Emiya: candidato a la armadura de Capricornio.

Ambos jóvenes se ven cansados, sus ropas se encuentras rotas y sus rostros muestran manchas de polvo mezclado con sangre y sudor. El joven muviano y el japonés se miran mientras respiran entrecortado, y con una sonrisa en sus rostros; se lanzan con la poca energía que hay en sus cuerpos de trece años, conectando el puñetazo de ambos jóvenes en el rostro de su contrincante. Al caer ambos jóvenes conservan sus sonrisas y mirando el cielo azul; se desmayan ante la presencia del actual patriarca y dos caballeros dorados que le acompañan. Quienes acercándose a los jóvenes, los atienden.

Y mientras eso sucede en Grecia, en la oficina hokage vemos a Seiya, junto a Naruto y Hinata, frente al Sandaime hokage; quien espera la llegada de alguien que decidirá el futuro de la pequeña oji luna. El viejo Sarutobi inhalaba y exhalaba de su pipa, mientras veía como el caballero de Athena molestaba a la joven pareja frente a él. Desde que los infantes llegaron a la oficina fueron blanco de los comentarios jocosos del castaño caballero.

-dime Naruto, y si tu suegro... digo papi Hyuga no acepta que tu novia... digo Hinata vaya con nosotros a entrenar ¿Qué harás? ¿Planeas secuestrarla para llevarla al santuario, donde se casaran y nunca regresarán a Konoha? ¿O discutirás con papi Hyuga para que acepté?- cuestionaba "inocentemente" el caballero vencedor de dioses, a unos colorados Naruto y Hinata, esta última desmayada desde la palabra suegro, quienes no sabían que responder a tales comentarios.

Pero los sugerentes comentarios tuvieron fin, al oír que llamaban a la puerta. El viejo Hiruzen, quien reía al ver lo colorado y avergonzado que estaba el "demonio rubio de las bromas", dio acceso al nuevo invitado a tal reunión. Al abrirse la puerta entro un hombre alto, de semblante serio, cabellera oscura y larga, y de ojos color luna; iguales a los de la pequeña desmayada en los brazos del rubio presente en el lugar. Hombre que al ver a su hija y heredera en tan comprometedora escena, no hizo otra cosa; más que fruncir el ceño y soltar un.

-¡patética!- que aunque lo dijo quedamente fue escuchado por Naruto, quien dejando en un sofá a su desmayada amiga, encaró al padre de está.

-¡como puede ser tan insensible, y no preocuparse por su hija!- exclamó el hijo del cuarto hokage y la heredera del país del remolino.

Mientras "papi Hyuga", como lo llamaba Seiya, veía con su actitud seria al rubio insolente que estaba delante de él. Por su parte Hiruzen, exhalando el humo de su pipa, se puso de pie y mirando a Hiashi Hyuga; líder del clan Hyuga. Procedió a explicar el porqué de su repentino llamado ante él.

-buenos días Hiashi, espero y no haya interrumpido algo importante...- empezó a hablar el viejo líder de la aldea, mientras el nombrado seguía con su mirada seria, pero ahora mirando a su superior.

-el motivo de tu presencia en esta reunión, es para darte a conocer el interés de Seiya...- señalo al castaño, siendo el japonés blanco de la blanca y seria mirada de "papi Hyuga", mientras el Sarutobi seguía hablando.

-para entrenar a tu hija y heredera; Hyuga Hinata...- Hiashi analizó con la mirada al sonriente castaño, pero seguía pendiente de las palabras de su hokage.

- en un país alejado de Konoha y de las naciones elementales. Tal país es Grecia y se ubica en el continente europeo...- tales palabras sorprendieron al serio shinobi, quien veía sorprendido al castaño forastero. Quien incomodo por la penetrante mirada del oji blanco, se rasco su nunca; como un tic nervioso. Para después extender su mano y presentarse ante el castaño.

-hola mi nombre es Seiya, y soy parte de los caballeros que protegemos a la diosa Athena- tal presentación, sorprendió aún más al inexpresivo Hyuga, quien empezaba a dibujar una leve sonrisa. Pero como apareció se fue, y regresó el rostro serio e impasible.

-mucho gusto, yo soy Hiashi Hyuga y soy el líder del clan Hyuga- el Hyuga se presentó mientras estrechaba la mano del japonés.

-pero ¿por qué le interesa entrenar a una inútil como mi hija? ¿No será usted un ninja enemigo que ha engatusado con una historia fantástica al venerable Sandaime, para robarse los secretos del byakugan?- cuestionó el hombre de ojos blancos, mientras Seiya reía nervioso, pero no por las acusaciones de Hiashi; si no por la aterradora mirada que puso Hiruzen al ser descrito como un anciano senil.

El viejo shinobi no iba a permitir que uno de sus subordinados le faltara al respeto, así que liberando una gran cantidad de KI (killer instinct); demostró porque lo llamaban shinobi no Kami, pues paralizó al Hyuga delante de él y dejó sorprendido al caballero de Sagitario, quien no sentía un KI igual desde el despertar de Poseidón (esa es mi opinión; porque siempre que combate contra un dios, es menospreciado solo por ser un caballero de bronce. En cuanto al despertar de Poseidón, me refiero a la batalla final en el fondo del mar). El hokage con una voz sería, y dejando sentir todavía su KI, dijo.

-Hiashi, recuerda quien es tu hokage! Y en cuanto a Seiya, él realmente viene de un mundo ajeno al mundo shinobi; un mundo donde pelean contra dioses, seres del infierno o cualquier mal que quiera someter al planeta entero- explicó el Sarutobi a los que desconocían el tipo de guerrero que era Seiya (Hiashi, Naruto y Hinata, quien ya había recobrado el conocimiento).

-por tal motivo; deberías sentirte halagado, de que alguien tan poderoso piense entrenar a alguien de tu clan- terminó de regañar el viejo Sarutobi al inexpresivo Hyuga, quien cerrando los ojos comentó.

-me sentiría halagado, si "tan noble" guerrero hubiera escogido a alguien digno- expuso el hombre, quien volvía a mirar fijamente al castaño.

Por su parte la "indigna" heredera y pupila del caballero, volvía a llorar al oír la explicación que daba su padre; era obvio que no la dejaría ir, ella debería quedarse en Konoha y lograr convertirse en genin. Sino lo lograba, posiblemente seria la esposa de algún noble de Konoha o de alguna aldea aliada; para afianzar una alianza en beneficio del clan Hyuga. El solo pensar tal futuro la hizo llorar más fuerte, mientras era consolada por Naruto.

El rubio estaba furioso, no podía entender que eso era un padre. Para él, un padre era alguien que siempre animaba a sus hijos, alguien que cuidaba de ellos, alguien que AMABA a sus hijos. Si ser padre, era ser como Hiashi Hyuga... De solo pensarlo el rubio sintió un miedo atroz, que hicieron olvidar un momento su furia hacia el hombre de ojos blancos. Pero cuando estaba a punto de saltar e intentar darle un golpe al infeliz que había hecho llorar a su amiga, la voz de su sensei lo detuvo.

-dime... Hiashi, ¿cierto?- al recibir una afirmación por el nombrado, el castaño prosiguió.

-¿por qué mientes? ¿Por qué piensas que al herir con tus palabras a tu hija, le harás bien? ¿Por qué no dices lo que en verdad piensas de tu hija?- al oír tal cuestionamiento, el oji blanco desafío con la mirada al joven japonés. Mientras el resto de presentes en la oficina, aguardaban expectantes a las palabras del Hyuga varón.

Por su parte, Seiya mantenía firme su mirada frente al oji blanco, mientras dejaba fluir un poco de su KI; hasta el punto que logro intimidar al líder de los Hyuga, quien apartando la vista empezó a susurrar.

-para que ella se haga fuerte y sea digna sucesora...- pero no pudo continuar al recibir un puñetazo por parte de Seiya, quien furioso por tal respuesta decidió reprender y cambiar la mentalidad del oji blanco.

Pero antes de dar un segundo golpe al hombre tirando frente a él, una sollozante Hinata se encontraba delante de su padre con los brazos abiertos; impidiendo que el sensei de su amado pudiera seguir con el justo escarmiento de su padre.

-¡por favor Seiya-sensei no lastime a mi otou-san!- suplico la valerosa oji luna.

Mientras los presentes no daban crédito a lo que veían; la noble y débil niña defendía a aquel que hablaba mal de ella, aquel que la atormentaba con infernales entrenamientos, aquel que le había dado la vida y que tenía su cariño eterno; ella aunque dolida por sus palabras, no podía odiar a su padre. Por su parte Hiashi al ver la actitud valiente que había adoptado su hija, no hizo nada más que sonreír mientras miles de lágrimas, contenidas desde la muerte de su amada esposa, descendían por su rostro al recordar cierto evento del pasado que cambio su vida.

Flash back

Vemos a un par de jóvenes peleando en medio de un parque de Konoha, uno de ellos tiene el pelo oscuro y ojos blancos; mientras su rival tiene el pelo castaño y su mirada es de un tono chocolate. Entre empujones y golpes, el castaño conecta un puñetazo en la mejilla del oji blanco; derribándolo y haciéndole escupir sangre, momento que aprovecha el otro chiquillo para lanzarse y terminar con la pelea que empezó de manera misteriosa (me da flojera inventar una razón). El castaño derribo al oji blanco y quedando encima de él, empezó a golpear sin piedad al otro joven quien no trataba de defenderse; pues parecía que había aceptado su estrepitosa derrota. Pero antes de dar el golpe final, el puño del castaño agresor fue detenido por una linda joven de cabello azulado y mirada perlada igual a la del joven tirado en el suelo, quien con una mirada suplicante se dirigió al castaño.

-por favor ya no lastimes a Hiashi-kun, por favor Akira-kun- pidió la linda oji luna. Mientras el llamado Akira fruncía más el ceño y soltándose del suave agarre de la joven, ahí presente, responder.

-no Hana! Este imbécil debe aprender a tener la boca cerrada, o elegir mejor las palabras que dice...- pero mientras Akira, y la ahora conocida Hana, seguían discutiendo; el magullado Hiashi caía en la inconsciencia.

Fin flash back

Al recordar el primer encuentro con su difunta esposa, Hiashi Hyuga se levantó sobre sus rodillas y abrazando por la espalda a su hija mayor, habló entre sollozos.

-por favor perdóname... snif... Hinata perdóname... snif... Hana perdóname... snif... después de tanto tiempo sigo sin saber qué y cuándo decir las cosas... snif... musume (hija) perdóname... snif... me he dado cuenta que no eres una inútil... snif... ni una deshonra... eres... eres hija de Hana Hyuga... y como tal heredaste su bondad, su belleza y su valentía... musume- y rompiendo en llanto, el serio e impasible Hyuga, abrazo protectora y fuertemente a su hija mayor.

El resto de presentes en la habitación, veían asombrados la actitud del líder del clan más fuerte de Konoha. Quien después de algunos minutos de llantos y palabras de arrepentimiento, el hombre de mirada blanca se puso de pie y abrazando por los hombros a su heredera, le dirigió la mirada al castaño caballero de Athena y decir.

-yo Hiashi Hyuga; líder del clan Hyuga, y padre de Hinata Hyuga; heredera al liderazgo del clan. Apruebo la salida de mi hija y heredera de Konohagakure no Sato, para ser entrenada por Seiya-san; con la condición de regresar a su aldea una vez concluido su entrenamiento en las tierras lejanas a las naciones elementales- y extendiendo la mano hacía el castaño joven, espero la respuesta del mismo. Quien estrechando la mano del Hyuga mayor, respondió.

-en nombre de la diosa Athena, y bajo el consentimiento del nuevo patriarca, doy mi palabra de caballero que al terminar el entrenamiento de Hinata Hyuga y Naruto Uzumaki; los nombrados regresarán a su aldea de origen- y con los emocionados infantes que había en la habitación, los adultos guerreros se soltaron del apretón de manos. Mientras el viejo hokage veía sonriente la decisión de ambos hombres.

Fin capítulo 3.

Bueno, bueno, bueno; como ven ahora Hinata partirá hacia Grecia junto a Naruto y Seiya. Donde disputará y heredará la armadura de Capricornio. También hemos visto que el caballero del fénix no anda solo y que al igual que Seiya tiene un par de responsabilidades.

Y por cierto ¿quién es el nuevo patriarca? Y quiénes eran los caballeros dorados que estaban junto a él, viendo el combate de Kiki y Shirou?

Esas y más incógnitas serán reveladas en el siguiente capítulo de Los Nuevos Caballeros V2.0

Adiós ^_^