Hola a todos, ya está listo el segundo capítulo de A new Legend, hoy sabrán que es lo que el Héroe de Héroes decidió en el anterior, y el resultado de esa elección.
Y, agradezco a kaioshin135 por un consejo que me dio sobre el estilo de escritura, lo pondré aprueba y si me gusta como queda y a ustedes les gusta, pues se queda.
En fin, ¡Comenzamos!
-Diálogos-
-Pensamientos-
(Explicación, ligar, momento)
-Ser superior hablando-
Capitulo 2: Asuntos pendientes.
-¡Por un gran concierto!- exclamo Japas alzando un vaso de, ¿leche?, bueno, es el bar Lácteo así que era de esperar.
-¡Salud!- exclamaron a coro el resto de los zoras en la mesa, siendo los integrantes de los Indigo-go´s; Japas, el bajista, Evan, el tecladista, Tijo, el baterista, Lulú, la cantante y Link quien usando su mascara zora suplantaba a Mikau, el fallecido guitarrista de la banda.
-Sí, muy buen trabajo esta noche chicos- felicito Toto, el director y represéntate del grupo que caminaba asía ellos con una sonrisa en el rostro –acabo de hablar con el dueño del lugar y está muy contento con su actuación, y también- se giro un momento a la barra del lugar e hizo una seña a un hombre que se encontraba detrás de esta que se acerco a gran velocidad.
-Un verdadero placer, me llamo Gorman- se presento con una expresión seria –hace años escuche la balada del pez volador del grupo original, debo decir que no los conocía y desde entonces he tratado de encontrar al grupo que la tocara, fue maravilloso poder escucharla esta noche- explico a la pregunta que nadie había hecho –fue tal y como la escuche años atrás, una maravillosa melodía- en eso su vista se fijo en la única zora femenina presente –su representante me comento que su madre era la cantante del grupo original, déjeme decirle que canta tan hermosamente como su madre- la adulo sin cambiar su expresión seria.
-Muchas gracias, es muy amable- agradeció Lulú, aunque algo nerviosa ante la perpetua expresión seria del hombre.
-No las des, solo digo la verdad- respondió –ahora, si me permiten, debo retirarme, que pasen buenas noches- y sin más, se marcho del lugar.
-Vaya, ese tipo era un poco extraño, ¿no?- comentó Tijo.
-Era un fan Tijo, no le faltes al respeto- le reprendió Evan –gracias a los fans somos quien somos ahora, y no era tan raro, solo era un hombre muy serio-.
-Tal vez demasiado serio- opino Japas -¿tú qué dices Mikau?-
-Admito que saco de onda, pero no me pareció extraño, ahora, si quieres ver a alguien extraño, busca al vendedor de mapas, ese ¡Sí!, que es extraño y en muchos sentidos- respondió mientras se cruzaba de brazos y cerraba los ojos.
-¡Jajajaja! Si, tienes razón, ¿Quién rayos viste un traje verde de una pieza con ropa interior roja por encima?- se rio el bajista.
-No está bien que hablen así a las espaldas de alguien, chicos- les regaño Lulú molesta.
-¡Lo siento!- exclamaron los tres al mismo tiempo, pero los demás solo suspiraron, sabían que esa sincronía y ese tono solo significaba una cosa, no lo sentían para nada.
-Bien, hasta ahora sin problemas, solo espero que con la influencia de la máscara logre mantener esto por el resto de la noche, mañana les diré la verdad- pensaba seriamente Link.
-¿y cuando irán a ver a sus retoños?- pregunto interesado Evan.
-Mañana temprano, ¿verdad Mikau?- respondió contenta Lulú.
-Si- menciono mientras se llevaba la mano a la espalda –eso me recuerda, mira esto Lulú- dijo sacando su cámara pictográfica y mostrándole a la zora la foto que tenía, en ella se podía ver a los 7 bebes zora nadando felizmente en un tanque de agua con un fondo rallado por lo que se podría estimar cuanto median.
La zora al notar la imagen prácticamente le arrebato la cámara y miro la foto embelesada -¡SE VEN TAN LINDOS!, ¡QUIERO IR A VERLOS YA!- exclamo contenta y con las mejillas algo rosas.
-Ya te lo dije, iremos mañana temprano, a estas horas el científico Lacustre debe de estar dormido y ya está haciendo demasiado por nosotros como para ir a molestarlo- le calmo Link.
-Nunca creí que llegaría a ver a Mikau siendo responsable- se burlo Japas.
-ahora es padre así que tiene que pensar antes de actuar, es natural- comento Evan.
Eso dejo serio al hylian transformado. Solo le recordaba las tristezas que provoco Majora.
-Como sea, es hora de que nos retiremos al Salón Zora- índico Toto.
Los chicos se apresuraron a tomarse sus bebidas mientras se levantaban.
-¿Cuánto seria de nuestra cuenta?- pregunto Evan al dueño del lugar que se acerco al notar sus movimientos.
-Fueron 5 bebidas normales ¿no?, serian 100 rupias- respondió.
Los zora empezaron a discutir sobre quien pagaba la cuenta, hasta que notaron que Link sacaba una rupia plateada y pagaba al dueño del lugar como si fuera lo más normal del mundo. El mencionado empezó a caminar a la salida, pero se detuvo cuando noto que nadie le seguía, se giro y vio a los demás que lo miraban con los ojos abiertos.
-¿sucede algo?- les pregunto confuso.
-¿de dónde sacaste tanto dinero?- le pregunto sorprendido Japas.
-Nadando por ahí y en algunos juegos de puntería, ¿importa realmente?-
-no, solo que nos sorprendió-
-cierto, ¿ahora nos dirás que tienes 5,000 rupias con el banquero y que contigo traes 400 verdad?- pregunto en broma Evan mientras todos reían, aunque Link algo nerviosamente, si se preguntan porque, es porque es justo el caso.
(Time Skip, 2:30 de la mañana, Salón Zora, habitación de Mikau y Tijo)
Nuestro héroe se encontraba recostado en el árbol que estaba en el segundo piso del lugar, Tijo roncaba profundamente en el fondo del canal de agua que estaba a la mitad del lugar. Aun se encontraba despierto, no por los ronquidos de su compañero, si no por el miedo y la incertidumbre de lo que pasaría mañana.
Con un suspiro, se puso de pie, saltó al primer piso y salió lo mas silenciosamente que pudo. Camino con calma hasta estar afuera del salón Zora, sentándose en la orilla junto a la estatua de búho para ver el cielo estrellado con los pies en el agua completamente calmado, pensando en lo que vendría después. De pronto se paró rápidamente y se puso en guardia, mirando al extremo opuesto.
-Veo que te has topado con una pesada amargura, joven héroe- habló un hombre, aunque su silueta era mucho más ancha a partir de cierto punto. El sujeto camino y pudo ver quién era, el vendedor de mascaras con todo su equipaje a la espalda.
-Así que eras tú- comento con entendimiento mientras se relajaba un poco –no vuelvas a aparecer a mis espaldas de esa forma o te atacare sin dudarlo- le advirtió.
-Ciertamente no quiero ser atacado por aquel que derroto al demonio Majora, lo recordare bien- le aseguro –pero volviendo al tema, te veo muy preocupado, joven héroe-.
-¿Cómo no estarlo? Mañana les diré a todos lo que ocurrió, y aun debo de ir a ver a los goron y hacer una pequeña parada en Ikana, pero lo de mañana es más delicado, no sé como vayan a reaccionar, en especial Lulú-
-Te preocupas mucho por ella-
-¿Como no hacerlo si ella es la que saldrá más afectada?-
-Aun así, parece que le pones mucha atención a ella, por ejemplo, aun cuando yo ya te lo había dicho, tú no decidiste por tu cuenta hasta que la escuchaste cantar-
-¿A qué te refieres?- pregunto confundido.
-¿Recuerdas las últimas palabras que te dije ayer cuando derrotaste a Majora?- le pregunto con astucia.
Aunque al principio estaba confundido, Link recordó bien a qué se refería.
(Flash Back)
-¿No volverás a casa tu también?, Siempre que hay un reencuentro, seguro que le sigue una despedida. De todos modos, esa despedida no ha de ser para siempre…Que la despedida sea para siempre o meramente por poco tiempo… Eso depende de ti. Así que, si me disculpas. Pero por mi parte, estoy seguro de que has hecho feliz a mucha gente. Las mascaras que tienes están repletas de felicidad, es una felicidad verdadera.-
(Fin Flash Back)
-Ya veo, tu ya me estabas insinuando eso- reconoció –pero fuiste demasiado sutil- le reclamo.
-Sí, bueno, es por la misma razón por la que estoy aquí ahora, y es decirte que no puedes hacer esto tan fácilmente- le comunico.
-¿a qué te refieres?-
-Dime, ¿recuerdas los títulos que tienes de tu tierra de origen?- le pregunto, pero no espero mucho antes de responder él mismo –El héroe del tiempo, el portador de la tri-fuerza del valor, el elegido de las diosas doradas, todos esos títulos vienen con ciertas cargas, entre ellas, que no puedes permanecer mucho tiempo fuera de Hyrule, eres su protector después de todo-.
-¿Qué?- se exalto, eso prácticamente era decirle que sus temores eran ciertos -¿entonces porque me trataste de influenciar para que me quedara?- le espeto molesto.
-Simple, porque quiero ayudarte- le respondió casualmente, sacando de balance al héroe –aun si tus amigos y conocidos creen que estas recorriendo todo el reino, no puedes permanecer mucho tiempo fuera de Hyrule porque hay tres seres qué notaran tu ausencia, especialmente una de ellas, y que su elegido se marche no es algo que se puedan permitir, o que quieran permitir- le explico y el chico comprendió de inmediato, las diosas doradas –sin embargo, por la cantidad de mascaras que lograste recolectar, y por toda la alegría que tienen, puedo saber que no te sentirás tranquilo hasta que ayudes a todos los habitantes de Termina que has conocido, eres un héroe después de todo-.
-Entonces, ¿Qué hago?- pregunto sin dar con la solución.
-Oh, es fácil, solo tienes que hacer esto…-.
(Time Skip, día siguiente, 10:00 a.m. Laboratorio de desarrollo Marino)
-¡pero qué lindos!- exclamaba contenta Lulú viendo como las pequeñas crías zora nadaban en el tanque y los miraban a ella y a Link con mucha atención, inclusive parecía que sus movimientos eran más alegres.
-¿Cómo se encuentran profesor Lacustre?- pregunto Link mirando al científico con seriedad. Eso provoco que Lulú dejara de mimarlos desde afuera del tanque y mirara al humano con preocupación, juntando ambas manos a la altura del corazón.
-Están perfectos de salud- les aseguro, logrando un suspiro de alivio de la zora y una sonrisa del héroe –fue un golpe de suerte, probablemente si no los hubieran traído pronto ahora alguno estaría delicado de salud, pero fuiste muy rápido, joven zora, los trajiste antes de que pasaran el punto crítico-
Ante eso, Lulú se lanzo a los brazos de Link y lo abrazó con fuerza.
-No fue nada, simplemente no podía quedarme quieto, cualquiera en mi situación lo hubiera hecho- respondió humildemente mientras respondía, aunque algo tímido (trataba de fingir que no), al abrazo.
-Cierto, cualquier padre se lanzaría de cabeza al peligro por sus hijos, pero casi ninguno lograría sobrevivir a las Gerudo- refuto el anciano investigador.
-Mikau es uno en un millón- aseguro contenta Lulú.
Eso solo causo una punzada en el pecho de Link, en verdad que seria difícil decirles que Mikau estaba muerto, pero logro evitar que lo notaran.
-¿Cuándo podrán salir de ahí, profesor?- pregunto ahora Lulú mientras se separaba de su "compañero".
-Aunque el agua del mar parece haber vuelto a la normalidad, yo aconsejaría que permanecieran aquí una semana más, de momento se ven bien de salud, pero no sabemos con seguridad si tenga secuelas para ellos ingresar al mar que apenas se restituye con tan poco tiempo de nacidos- opinó.
-Entiendo, ¿tú qué opinas Mikau?-
-Me parece que es mejor confiar en él, por ahora dejemos que se encargue de ellos un poco más-.
-En ese caso, si Mikau confía en usted yo también-.
-Bien, pueden venir a verlos siempre que quieran, aunque agradecería que no me despertasen entrada la noche- les informó.
Ante eso, Link le dio una mirada a Lulú que parecía decir "¿Ves?" a lo que esta solo desvió la vista algo avergonzada.
-Muchas gracias por todo, profesor- agradeció el chico, dicho eso, se acerco al tanque y lo toco suavemente con la mano derecha. Una de las crías nado hasta estar frente a su mano y se restregó cariñosamente contra el cristal, provocando una extraña alegría en el chico que no pudo ubicar bien.
Viendo eso, Lulú se acerco y se aferro a su brazo izquierdo, recostando su cabeza en su hombro y mirando embelesada a sus crías.
Una hora después ambos zoras salían del laboratorio y bajaban a la plataforma a nivel del mar.
-Lulú, ¿puedes ir al salón tu sola?- comento de pronto el hylian.
-¿eh?, ¿Qué ocurre Mikau?-
-Hay algo que debo hacer, estaré fuera hasta mañana por la tarde- explico lo más que pudo.
-¿Por qué? ¿Qué pasa?- pregunto ya un poco molesta.
-Te lo diré todo, pero será mañana, por ahora te pido que me permitas hacer esto, solo, prometo que volveré mañana a más tardar a las 4 de la tarde- le aseguro mirándola a los ojos.
Lulú parecía querer reclamar, pero se detuvo al ver esos ojos que le suplicaban que confiara en él. Aunque renuente, asintió una vez, aceptándolo.
-Gracias, Lulú- le agradeció sinceramente.
La zora asintió otra vez antes de lanzarse al mar y nadar rumbo al salón zora.
Una vez de que estuvo lo suficientemente lejos, Link saco su guitarra y toco la Nueva Bossanova. No paso mucho antes de que el agua se sacudiera con violencia cerca de él. La tortuga Gigante había surgido.
-Orgulloso Guerrero Zora, vencedor del demonio Majora, ¿Por qué razón me has llamado?- preguntó.
-Tengo un favor que pedirte- hablo nuestro héroe sin mostrar duda alguna.
-Con gusto escuchare tu petición y, de estar en mis capacidades, cumpliré con tu deseo, yo, como guardián del mar de Termina, estoy en deuda con aquel que lo restauro a su forma normal y que derrotó al azote de Termina- respondió con sumo respeto eh inclinando la cabeza levemente, no porque aquel Hylian fuera superior a él, si no por las hazañas que realizo.
-Quisiera pedirte que cuidaras este sitio hasta mi regreso mañana por la tarde- habló señalando el laboratorio a sus espaldas –me preocupa que las Gerudo intenten algo en mi ausencia por frustración al no haber obtenido el "gran tesoro" que les prometió Majora-.
-Entiendo tus razones, hasta tu retorno, permaneceré aquí, resguardando a las crías Zora- afirmo con solemnidad.
-Muchas gracias, con eso, considera que estamos a mano- le agradeció antes de sacar su guitarra y tocar la canción de vuelo.
Pronto unas alas de luz blancas aparecieron a sus espaldas, le rodearon y empezaron a girar con velocidad, generando una esfera luminosa blanca que exploto en una lluvia de plumas brillantes, sin mostrar rastro alguno del zora.
(Ciudad Reloj, pocos minutos después)
A un costado de la torre del Reloj, justo frente a una estatua de un búho, una pequeña esfera blanca apareció de la nada y aumento su tamaño hasta lograr los dos metros de diámetro. Entonces exploto en plumas blancas mostrando a Link quien impasible camino a la salida de la ciudad, pasando al lado del guardia y saliendo de la ciudad.
Una vez a fuera, se llevo las manos al rostro y retiro la máscara en medio de un destello de luz. Guardo la máscara con las demás y tomo su ocarina. Toco la canción de Epona y observo con una sonrisa como su yegua llegaba trotando casi de inmediato.
-¿Lista para volver Epona?- le pregunto acariciándole el hocico con cariño, la yegua respondió con un relinchido. Asintiendo, la tomo de las riendas y entro caminando a la ciudad.
Camino sin prisa hacia la torre de reloj, pero antes de entrar, se detuvo al escuchar que lo llamaban. Se giro sorprendido y se topo con Kafei, quien aun en su forma de niño corría sin preocupaciones por la ciudad.
-¡Espera! ¡Tú, el niño de verde con el caballo!, ¡aun no nos has dicho tu nombre!- le reprendió con gritos mientras se acercaba.
-Ah, lo siento, nunca hubo oportunidad- se disculpo apenado cuando el adulto con cuerpo de niño lo alcanzó –me llamo Link-.
-Link, bien, por favor, quiero que vengas a mi boda como mi padrino- le soltó de golpe.
-¿eh?, ¿yo?- pregunto sorprendido.
-Sí, fue gracias a ti que yo y Anju estamos juntos de nuevo, ambos te estamos agradecidos, por eso, ¡se mi padrino!- le pidió haciendo una reverencia.
-Yo, pero, ha, está bien, ¿Cuándo es la boda?- accedió algo resignado al no encontrar como zafarse.
-Mañana a medio día en la puerta oeste de la Ciudad Reloj-
-¿A medio día?, no sé si pueda estar a esa hora, voy a hacer un viaje y tal vez no vuelva hasta la tarde- comento algo desanimado, emoción que se contagio al peli azul –pero tratare de estar a tiempo- le aseguro, luego se quedo pensando antes de ir con un guardia que estaba cerca y encargarle a Epona –ven- le indico a Kafei.
-¿A dónde vamos?-
-Como no sé si pueda llegar a tiempo, te daré mi regalo ahora- le respondió y empezó a rodear la Torre del Reloj en dirección al área norte de la ciudad seguido por Kafei.
Caminaron hasta llegar al altar de la Gran Hada. Kafei se preguntaba porque lo había traido ahí para darle su regalo. Pero Link camino hasta estar a la orilla del agua.
-¡Gran Hada!- llamo con fuerza.
De pronto fuertes risas femeninas resonaron por el lugar, culminando con el surgimiento de la Gran Hada de entre las aguas de la fuente. Sobra decir que Kafei estaba sorprendido: la Gran hada no respondía a todos los llamados que se le hacían, pero vino inmediatamente ante el llamado de ese niño, ¿Cómo era posible?
-Oh, pero si es el niño que me ayudo a mí y a mis hermanas, dime, ¿Qué puedo hacer por ti?- pregunto con su usual voz coqueta sorprendiendo al peli azul.
-Vengo a pedirle que ayude a mi amigo- pidió señalando al sorprendido Kafei.
-Mmm, noto una poderosa maldición que altero su edad física-.
-Así es, fue maldecido por el demonio Majora-.
-¿Por Majora eh?, si, noto su firma de poder en la maldición, por desgracia, el poder de ese demonio me supera- se lamento desanimando a Kafei –pero tú lo haz derrotado, debilitando la maldición, aun así, necesitare de la ayuda de mis hermanas y tu asistencia- aseguro.
Link asintió decidido y Kafei abrió los ojos en shock.
-Bien, joven Terminiano, pasa al centro de mi fuente- indicó.
Kafei, aunque nervioso, avanzo a paso lento hasta el centro de la fuente con el agua llegándole casi a las rodillas.
-Ahora, joven héroe, me parece que conoces una canción con propiedades curativas, por favor, tócala y no pares hasta que te indique- pidió a Link que saco su ocarina y toco la canción de cura.
La gran hada empezó a cantar, armonizando con la canción, y empezó una especie de baile con los brazos extendidos y girando por toda la fuente sin dejar de mirar a Kafei. De pronto, cuatro resplandores de distintos colores se dieron y obligaron a Kafei a cerrar los ojos, cuando pudo abrirlos no solo vio a Link y a la Gran Hada, si no que vio también a las otras 4 grandes Hadas, bailando y cantando a la par de su hermana.
Un brillo multicolor empezó a rodear a Kafei quien sentía una calidez muy agradable, tanto que no noto como su cuerpo empezaba a crecer. Cuando la luz cesó, se mostro a un hombre adulto que veía anonadado sus propias manos.
-Listo, la maldición fue destruida, eres libre, joven Terminiano- hablo la Gran Hada de la magia.
-Mil gracias- habló Link por su compañero que seguía en estado catatónico mirando sus manos.
-No es necesario que agradezcas, joven héroe, es gracias a ti que estamos completas de nuevo y que Termina está a salvo, esto es poca cosa para recompensarte- hablo la gran Hada de la Sabiduría.
-Al contrario, con esto es suficiente, muchas gracias- respondió dando una reverencia.
-Bien, sigue con el camino que has decidido, joven héroe- termino la Gran Hada del Valor antes de que las 5 desaparecieran entre luces y risas.
-Hey, Kafei, es hora de irnos- le llamo.
El mencionado por fin reacciono, volteándolo a ver incrédulo –Link, esto, ¿realmente paso?, ¿por fin, soy yo de nuevo?-.
-Sí, felicidades, ya eres adulto-.
-Yo, yo, ¡Gracias Link!- exclamo contento y corrió a abrazar y alzar en el aire a un sorprendido.
-No hay de qué, pero bájame por favor-.
-Ah, lo siento, la emoción- se trato de explicar mientras lo ponía en el suelo.
-Descuida, entiendo bien, ahora, ¿no deberías de ir a ver a Anju?, estoy seguro que se pondrá feliz con esto-.
-Sí, tienes razón, iré de inmediato, recuerda, la boda es mañana-.
-Entendido, tratare de llegar, ah, y un favor, no le digas a nadie lo de las grandes hadas, o solo a Anju, si alguien se entera de que me tienen en estima trataran de que les concedan un deseo y eso sería muy molesto-.
-Claro, confía en mí Link- le aseguro con el puño derecho en el pecho –bien es hora de irme, nos vemos Link, cuídate- se despidió antes de irse corriendo.
-Nos vemos, Kafei-.
Link volvió donde el guardia y recupero a Epona, observo la entrada a la torre con seriedad antes de empujar la puerta y entrar.
-Hyrule, aquí vamos- murmuro a nadie en especial mientras empezaba el descenso a la entrada de Hyrule a hacer lo que muchos, considerarían una locura.
Fin Capitulo.
Y aquí está el segundo y ya se comienza a entre ver lo que hará nuestro héroe, aunque varias cosas siguen en incógnitas, pero se revelaran en un futuro.
Bien, la razón de que este capítulo este tan pronto fue cosa más que nada de inspiración, por lo mismo, no puedo prometer capítulos muy seguido, pero tratare que sean mínimo uno al mes, después de todo tengo otros proyectos que atender y también está la universidad.
Ahora, en cuanto a reviews:
Kaioshin135: No creo que sea tanto así, y tengo un par de años de experiencia a mis espaldas, tu escrito es de muy buena calidad pese a ser el primero que haces. En cuanto a lo que hará nuestro héroe, aquí se deja entre ver un poco, pero aun no está claro lo que hará.
Y también es de mis juegos favoritos de Zelda, me gusta mucho rodar como Goron o nadar como Zora, inclusive usar la máscara de la Fiera Deidad con los Jefes, aunque mi favorito a manejar siempre fue el Zora, recientemente me puse la meta de vencer a Majora solo con la máscara Zora, me tomo mucho tiempo y dos hadas rojas, casi tres, y se me complico aun más cuando se me acabo la magia, pero lo logre. Aunque una parte de mí prefiere Ocarina of Time, y en verdad quiero jugar Skyward Sword, cosa que no eh podido hacer por cuestiones financieras.
Máster Máster God: me alegra que te parezca buena, pienso romper con varios esquemas, este tipo de historia es poco vista, solo hay 5 como esta (o con ideas similares) en ingles, ni una en español u otro idioma, y la mayoría están descontinuadas, sabrás a que me refiero como en el capítulo 5. Con el tiempo estoy algo liado, hoy fue suerte, pero tratare de actualizar lo más seguido que pueda, pero no puedo prometer mucho. Es bueno escuchar también que no quedo mal la canción, gracias por el consejo.
Bien, por hoy seria todo, esperen el próximo capitulo. Hasta la vista.
