Hola a todos, estoy aquí finalmente con un nuevo capítulo de A New Legend para presentar, me disculpo por la tardanza, pero de momento no doy para más con el tiempo libre.

Bien, ¿listos?

-Diálogos-

-Pensamientos-

(Explicación, lugar, momento)

-Ser superior hablando-

-Ser superior pensando-

Capitulo 3: Cambiando la leyenda.

Link había comenzado la travesía para volver a Hyrule y completar los pendientes que le ataban a dicha tierra, pero había un pequeño problema.

-¿Cómo vamos a pasar por aquí?- y era nada más y nada menos que aquellos barrancos con pilares de piedra que no permitían un avance normal, menos aun el de una yegua como Epona, él podía cruzar con ayuda de la máscara Deku, pero no quería dejar atrás a su yegua.

Al lado de aquel tronco seco de aspecto raro, el héroe del tiempo trataba de encontrar la solución, pero no veía la forma, no podía hacer que Epona volara y no podía usar ninguna de sus mascaras para cruzar, la más útil seria la máscara de gigante, pero la había entregado junto a las otras por obtener la máscara de la Fiera Deidad (que por alguna razón no podía usar para transformarse), pero aun y si no lo hubiera hecho, dudaba de poder usarla ahí sin derrumbar el paso.

-Si tan solo pudiera usar el viento de Farore- se lamentó, no había podido usar las magias que las grandes Hadas de Hyrule le habían concedido desde que puso un pie en Termina –un momento, Termina tiene sus propias Grandes Hadas, tal vez las magias solo las puedo usar en Hyrule- analizó –y en estos momentos estoy en un punto medio entre Hyrule y Termina, tal vez…-.

Decidido, tomó la máscara Deku y se la puso. Tras soportar aquel tormentoso dolor que acompañaba la transformación, se introdujo en la flor Deku junto a él y empezó el complicado y tedioso proceso de cruzar al otro lado.

Cuando finalmente llegó, se quitó la máscara, respiró un par de veces y realizó los movimientos necesarios, alegrándose al ver la esfera de magia verde flotando entre sus manos.

Repitió el tedioso proceso con la máscara Deku hasta llegar al lado de su yegua –bien, hora de cruzar- murmuró mientras le acariciaba el hocico con cariño. Justo cuando iba a activar la magia, miro con seriedad el camino hacia la torre del reloj, había escuchado algo.

No paso mucho antes de que se mostrara un triste Deku, el mayordomo del Rey para ser exactos, con un ramo de flores blancas en manos. No parecía haberlo visto, mantenía la vista fija en el suelo. Finalmente alzó la vista y notó sorprendido al niño frente a él.

-Ah, pero si eres tú, un placer volver a verlo, señorito- saludo con su tono de siempre eh inclinando un poco la cabeza, pero Link lo notó, su tono de tristeza.

-Igualmente, pero, ¿Qué hace aquí?-

-Bueno- dijo deprimentemente mientras miraba el tronco seco –vine a dejarle algunas flores a mi hijo- respondió con una lagrima cayendo de su ojo derecho.

-¿Su hijo?- preguntó incrédulo mirando el tronco.

-Sí, hace unos días, escuche el rumor de que se vio a un pequeño matorral Deku cuya descripción coincidía con mi hijo entrar a la Torre del Reloj, no había podido venir por la desaparición de la princesa, pero gracias a ti finalmente pude venir, y descubrir que, mi hijo, había, muerto- explico ahora derramando una gran cantidad de lagrimas.

Link solo miro al hombre con tristeza, no podía evitar preguntarse si Majora habría tenido algo que ver, lo más probable que si pensando en la maldición que le había lanzado.

-Lamento mucho su pérdida- dijo con tristeza antes de de despedirse y desaparecer en un destello verde junto a Epona. El Deku no le dio importancia y dejó con cuidado las flores a los pies de lo que alguna vez había sido su hijo, llorando profundamente.

(Time Skip, unas horas después, Pradera de Hyrule)

Link cabalgaba con velocidad, atravesando toda la pradera sin detenerse, pero sin forzar a Epona, su objetivo era simple, ir a la ciudadela de Hyrule, realizar lo que le había dicho el vendedor de mascaras y volver cuanto antes a Termina, pero antes debía hacer algo.

Finalmente llego a su primer parada, el rancho Lon Lon. Entro con calma y sin prisas hasta llegar al corral central donde estaban los caballos siendo atendidos por Malon y su padre Talon.

-¡Link!- exclamó contenta la niña al verlo.

-Es bueno verte niño, has estado desaparecido por un buen tiempo- saludó el adulto.

-Sí, estuve explorando- se disculpó rascándose la nuca con timidez antes de bajar de la yegua –de hecho solo vengo de paso a devolver a Epona-.

-Ya veo, ¿pero por qué no mejor te la quedas? Nunca la he visto tan amigable con nadie que no sea Malon- sugirió Talon.

-No podría aceptar tal regalo- rechazó con amabilidad.

-Vamos chico, acéptala, nos has ayudado mucho-.

-Lo siento pero me tengo que negar-.

-Eres muy terco, ¿lo sabías?, cualquiera ya abría aceptado, Epona es una yegua grandiosa y lo será aún más cuando crezca-.

-Lo sé, por eso no puedo aceptar semejante regalo, es mucho, preferiría pagar por ella-.

-Bueno, que tal esto, te diré un precio, si lo tienes contigo te la vendo, si no, la aceptas como regalo- ofreció de inmediato el hombre.

-¡Papa!- reclamó molesta Malon.

-¿Qué?-

-No está bien que se la vendas, ¿no ves lo mucho que Epona disfruta estar con él?, ¡No está bien!- regañó la niña.

-Pero tú has visto ya Malon, él se niega a aceptarla, así al menos se la queda- se explicó.

-Bien, acepto el trato, cuanto pide por Epona- dijo al fin Link tras pensarlo un buen rato.

-Mmm, es una muy buena yegua, pero aún es muy pequeña, así que, con descuento por ser amigo, serian unas, 200 rupias- determino confiado de que Link tendría que aceptarla gratis, después de todo ¿Qué niño tendría tanto dinero?, dejando de lado a la princesa Zelda claro está.

La cara de sorpresa e incredulidad, tanto de Malon como de Talon al ver como de una bolsa el joven héroe sacaba 10 rupias rojas no tenía precio.

-Aquí tiene- dijo mientras se las tendía.

Al hombre no le quedó de otra más que tomar el dinero por más que quisiera habérsela regalado.

-Bien, entonces ya debo de irme- declaró Link mientras volvía a montar a Epona.

-¿Eh?, ¿tan pronto?, al menos quédate a comer- se quejó Malon tras recuperarse de la sorpresa.

-Me gustaría pero tengo prisa, solo venía a devolver a Epona, lo siento, otro día será- se disculpó -¡Nos vemos!- dijo despidiéndose al tiempo que Epona empezaba a avanzar a gran velocidad.

-¡Hasta luego!- logró gritar Malon con cierta tristeza, viendo al chico alejándose en el horizonte –Link- murmuró ya deprimida.

Su padre se limitó a suspirar y acariciarle la cabeza con cariño en un intento de animarla.

(Time Skip, una hora después, Ciudadela de Hyrule)

Link entraba caminando con la mayor de las calmas tras dejar a Epona en los establos de la guardia de Hyrule. Normalmente no se permitiría eso a alguien que no fuera parte de la milicia o de la corte del reino, pero tras mostrar la Ocarina del Tiempo se le permitió usarlos.

Se detuvo justo frente a la fuente y miró el palacio que se erguía majestuoso a la lejanía. Ahí estaba Zelda, pero no podía ir a verla, primero tenía una parada que hacer.

Caminó con decisión a su principal parada, el Templo del Tiempo.

El sitio estaba solo, no había ni un alma en él. Camino sin prisa pero sin dudar por el largo pasillo, pasando de lado el altar donde las tres gemas residían, entrando a la cámara donde estaba su vieja compañera de batallas, la espada Maestra.

Pero el sitio no estaba vacío como él creía. Ahí, de rodillas frente a la espada, estaba una niña rezando, una niña que él reconocía.

-¿Princesa Zelda?- exclamó sorprendido.

Efectivamente, la princesa se giró sorprendida, especialmente al reconocer la voz.

-¿Link?-.

-Es bueno verla princesa, pero, ¿Qué hace aquí?-.

-Ah, no sabría explicarlo bien, tuve un extraño presentimiento, como si alguien o algo me llamara, vine para tratar de averiguar qué es lo que pasa- explicó cómo podía –pero, ¿Qué haces tú aquí, Link?-.

-ya veo, algo la llamó- murmuro con entendimiento el héroe, ignorando por completo la pregunta de la princesa –bien, ya no importa- dijo con seriedad caminando hacia la espada y empuñándola.

-¿Qué haces?- pregunto confusa, sorprendiéndose enormemente al ver como la espada salía del pedestal, produciendo una intensa luz blanca que inundó el lugar -¡Link!- exclamó preocupada la princesa mientras sentía como algo la atraía con fuerza y el conocimiento inundaba su mente.

(Cámara de los Sabios)

Los sabios observaron sorprendidos como el héroe del tiempo en su forma de adulto se materializaba en el centro de la cámara al tiempo que su líder, la Princesa Zelda que estaba de pie en uno de los dos pilares presentes de la cámara, se llevaba la mano a la frente, confundida y un poco mareada, pero se volvió a enfocar casi al instante al igual que cierto sabio.

-Link, el héroe del Tiempo, ¿a qué se debe tu presencia en esta cámara?- pregunto con voz profunda Rauru.

-Vengo a hacer una petición- respondió serio el héroe.

-¿Qué tipo de petición?-

-Con todo respeto, no es con ustedes con quien quiero hablar- declaro sorprendiendo a todos en el lugar. Link llevó su mano izquierda a su espalda y desenvainó la espada Maestra, inclinándose en una rodilla al suelo, sosteniendo la espada con ambas manos con la punta en el suelo en la icónica inclinación de los caballeros –Yo, Link, el Héroe del tiempo, portador de la trifuerza del valor, elegido de las Diosas de Oro, el Héroe de Termina- ese último título sorprendió aún más a los sabios, ¿Qué o quién era Termina? –Humildemente solicito una audiencia con mis señoras, ¡las Diosas de Oro!- terminó en una exclamación alarmando a los sabios.

-¡Link!, ¡¿Qué tratas de hacer?!- exclamó incrédula la princesa.

Pero dicho sentimiento pareció minúsculo en comparación a la inmensa sorpresa que sintió, tanto ella como los demás sabios, cuando una brillante luz blanca y dorada bajaba del techo mientras tres brillantes figuras, una de color Rojo intenso, otra era verde esmeralda y la ultima de un profundo azul zafiro, descendían lenta y majestuosamente hacia el ultimo pilar de la cámara, aquel que estaba más alejado y elevado.

El brillo disminuyó un poco, mostrando, ante la incredulidad de los sabios, a sus diosas, las tres tenían el aspecto de mujeres inmaculadamente hermosas y majestuosas, las tres vestían un brillante y hermoso vestido dorado, con una tiara dorada con jemas preciosas del color de sus respectivos cabellos en la cabeza.

Eran prácticamente idénticas, salvo por los colores de sus cabellos, Din tenía un brillante cabello carmesí, el de Nayru por el contrario, era de un profundo color zafiro y Farore tenía el cabello de un frondoso verde esmeralda. Los ojos de las tres eran completamente blancos, cosa que sorprendía enormemente a Link por cierta máscara, pero no era momento de pensar en eso.

-Héroe del tiempo, mi elegido- empezó Farore provocando que los sabios reaccionaran postrándose en el suelo de rodillas -¿Por qué razón nos has llamado?-.

-Tengo una petición que hacer, mi señora- respondió el héroe aun de rodillas, volviendo a cerrar los ojos e inclinando un poco la cabeza.

-Habla- indicó esta vez Din.

-Solicito un deseo de la Trifuerza- dijo con calma.

Los sabios levantaron la vista, totalmente incrédulos ante semejante petición. Incluso las diosas se mostraron levemente sorprendidas, aunque no era la primera vez que uno de los portadores del espíritu del héroe pedía tal privilegio, la cantidad de veces que eso había pasado era mínima, casi nula, con esta, solo había sucedido 2 veces.

-Héroe del tiempo, ¿comprendes que es lo que nos estas pidiendo?- preguntó Nayru.

-Sí, mi señora-.

-Entonces ¿comprendes qué no cualquiera puede recibir semejante presente?-.

-Sí, mi señora-.

-Aun así, estas aquí, solicitándolo, ¿Por qué?, ¿tanto ansias algo, que buscas obtenerlo por medio de la Trifuerza?-.

-Sí, mi señora, más no es un bien material lo que deseo, más bien es una responsabilidad, y la capacidad de realizarla-.

-¿Tiene que ver con el título con el que te presentaste?-.

-Así es, mi señora-.

-¿Es por esa razón, que has abandonado Hyrule?- esa pregunta sorprendió de nuevo a los sabios.

-Así es, mi señora, durante mi último viaje, termine en la tierra de Termina que se encontraba bajo la maldición de un poderoso demonio, me enfrenté a él y logré vencer, convirtiéndome en el Héroe de Termina, pero Termina quedó muy afectada tras eso, mi deseo es libertad para ir y venir entre Termina y Hyrule a voluntad y poder permanecer en cualquiera de las tierras por un tiempo indefinido- respondió con decisión al tiempo que decía su deseo.

-Tu petición es honorable y tú, por todo lo que has pasado y vivido, obtienes derecho al deseo que pides- respondió Nayru con sus hermanas asintiendo, dejando incrédulos a los sabios –más sin embargo, me temo que no puede ser concedido-.

-Termina está más allá de nuestra autoridad y a la autoridad de la trifuerza, para poder conceder ese deseo es necesaria la aprobación del dios patrono de Termina, y aunque el dios creador de Termina es un viejo conocido nuestro, no es posible recibir su aprobación dado que fue sellado hace mucho tiempo, sin su presencia, se requerirá la aprobación de los dioses guardianes de Termina, los Cuatro Gigantes- continuó Farore.

La respuesta afligió por un momento a Link, que se quedó pensativo ante la mención del dios creador de Termina, pero cuando mencionaron a los Cuatro Gigantes, se llenó de esperanza, más sin embargo, antes de que pudiera hablar, un brillo de su cinturón lo interrumpió, llamando la atención de todos.

El brillo salió de su cinturón y se elevó a un lado de Link disminuyendo un poco el brillo, mostrando que no era otra cosa que una máscara, la máscara de la Fiera Deidad.

La máscara pareció expandirse de la parte interna, cada vez más y más, formando lo que parecía ser el cuerpo de un humano muy alto. Finalmente el brillo acabo, mostrando a un hombre de casi dos metros y medio.

El hombre vestía unas botas de montaña como las de Link, mallas negras, una túnica azul claro con una coraza metálica con un triángulo en el pectoral izquierdo y una luna creciente en el pectoral derecho encima, una camisa negra ajustada salía de las mangas de la túnica y se perdía debajo de unos guantes de combate metálicos cubriendo todo el pecho del hombre, tenía tres gemas de color azul cielo adheridas a la camisa justo debajo del cuello, observándose sin problemas pese a la túnica. Una espada de doble hélice sin guarda tan larga como el, de color verde y verde esmeralda, se mostraba en su espalda.

Sus facciones y cabello eran idénticos a los de Link, salvo que tenía marcas faciales en sus mejillas de color rojo y otra más en la frente de color azul, su cabello era blanco, y al igual que las diosas, no se le podía ver pupila o algo más, solo unos ojos completamente blancos.

-Por mi consentimiento no se preocupen, ya lo tiene- dijo el hombre con una voz profunda, cargada de poder y sabiduría.

Los sabios estaban en shock ante el hombre recién aparecido, no sabían de donde había salido, ni quien era, ni por que se parecía tanto a su amigo/interés romántico/prometido (los últimos dos por parte de Zelda y Ruto respectivamente) pero no había dudas de algo, era poderoso, mucho más que los 7 juntos. Su presencia, pese a notarse que no estaba expulsando poder o intenciones de combate, se comparaba a la de sus diosas.

Link también estaba sorprendido, según las descripciones de Taya y sus propios recuerdos confusos de su combate contra Majora, le indicaban que junto a él, estaba su transformación más poderosa, pero ¿Cómo rayos era posible esto?

Pero sin dudas, quienes estaban más sorprendidas eran las diosas, que habiendo dejado de lado su anterior imagen de diosas, se mostraban incrédulas con los ojos como platos y la boca abierta.

-¡Oni!- exclamaron sorprendidas las diosas, sorprendiendo enormemente a los mortales presentes ante el tono de incredulidad en sus voces, junto a tres tonos de alegría y uno de leve molestia.

-Es un placer volver a verlas, Nayru, Farore- saludó el hombre reconocido como Oni inclinando levemente la cabeza a modo de saludo a las mencionadas, luego dirigió su vista a la última de ellas -¿sigues siendo una mocosa mimada, Din?- pregunto con sorna.

-¡Fierce!- exclamó molesta la diosa del poder, por el contrario, sus hermanas se veían contentas.

-Oni, es bueno verte viejo amigo, pero, ¿Cómo es posible? ¿Lo último que supimos de ti fue que…?- comenzó confusa Farore.

-Fui sellado en una máscara por el dios demoniaco Majora- terminó por ella Oni, sorprendiendo enormemente a Link –es correcto, estuve sellado por varios siglos, hasta hace unos días atrás que Majora se liberó de su propio encierro y volvió a atacar Termina, él mismo entrego mi máscara al héroe aquí presente, creo que intentaba eliminarnos a los dos al mismo tiempo, está de más decir que no le fue bien- explicó, diciendo la última parte con sorna.

-¡¿Majora se liberó?!- exclamaron espantadas las diosas, sorprendiendo aún más, si es que es posible, a los mortales, ¿ellas, le temían a Majora?

-Tranquilas, como ya dije, yo y mi elegido lo volvimos a sellar- respondió poniendo su mano izquierda en el hombro derecho de un sorprendido Link.

Eso calmó a las diosas, pero dejo aún más confundidos a los sabios.

-Disculpe mi interrupción, mis señoras- habló Zelda con reverencia –pero, de ser posible, me gustaría pedir una explicación para poder entender lo que pasa-.

-Me parece que se merecen comprender- accedió la Nayru –El hombre frente a ustedes, no es otro que Oni, el dios creador de Termina, también conocido como "The Fierce Deity" (la fiera deidad en inglés, de ahí el apodo de Din), un dios guerrero tan poderoso como nosotras tres juntas- presentó, sorprendiendo, de nuevo, a los sabios y al héroe.

-Eso fue antes, ahora debe de ser un debilucho- intervino Din.

-Sigue soñando Diny- respondió el dios tranquilo, limpiándose desinteresadamente el oído derecho con un dedo.

-¡Que no me llames así!- reclamo molesta la diosa.

A estas alturas, ninguno de los mortales dejaba de estar en un estado de sorpresa pura, todo lo ocurrido desde la llegada de Link había sido una sorpresa tras otra, pero probablemente, lo más chocante para ellos fue ver a la poderosa Din comportarse como una mortal cualquiera molesta con su indiferente hermano mayor o amigo.

-Como sea, no puedo permanecer "manifestado" tanto tiempo sin que mi portador use mi máscara, así que diré esto rápidamente y me saltare detalles innecesarios, nuestros mundos, Termina y Hyrule, estaban uno junto al otro, por lo que después de algunos combates o guerras, como quieran llamarlo, pactamos una alianza mutua e incluso creamos seres similares como los goron y los zora- continuo con tranquilidad el dios –pero hace unos siglos, un poderoso dios demonio llego a mi tierra, destruyéndolo todo y matando a todos, obviamente le enfrente, pero no fui capaz de derrotarlo, era muy fuerte y jugaba sucio. Pero él tampoco logró derrotarme, lo más que logro hacer fue sellarme en una máscara, pero no se fue impune, quedo muy débil, tanto, que solo tuve que concentrar todo el poder que pude en comunicarme con un músico viajero, que pertenecía a una antigua tribu de termina y ordenarle que fuera a tocar para Majora quien había estado devorando humanos y terminianos que buscaban su armadura para recuperar poder, tocó durante tres días y tres noches sin parar, durante ese tiempo Majora bailó hasta que el músico finalmente se detuvo y se desvaneció en el aire, dejando solo su armadura atrás la cual tenía su esencia en ella-.

-El músico llevo la armadura a su tribu, ellos forjaron la máscara de Majora con la armadura e hicieron un ritual ante la luna llena, donde mis gigantes pusieron mi mascara, puesto siendo yo también conocido como el dios de la Luna, era el mejor lugar para resguardar mi tierra, desde ahí yo también puse lo que pude de mi poder para completar el sellado, funciono muy bien, hasta que hace poco finalmente fue liberado, pero como ya dije, yo y mi portador nos encargamos de él-explico rápidamente Oni.

Para los sabios eso fue mucha información que recibir de golpe y sin apenas explicaciones, por lo que estaban muy confundidos. Caso contrario era Link, que fue capaz de entenderlo todo.

-Los confundiste aún más, Oni- comento divertida Farore.

-Después podan explicarles mejor ustedes, ya les dije que tengo prisa, no es fácil estar así ¿saben?- respondió indiferente el dios –lo importante aquí es el deseo de este joven Héroe, que me parece ahora pueden conceder sin problemas-.

-Bien, héroe del Tiempo y portador de la Trifuerza del valor, mi elegido, Link, tienes mi aprobación a tu petición- hablo solemnemente Farore, provocando que Link se concentrara de nuevo.

-Héroe del Tiempo, te concedo mi aprobación- dijo de igual manera Nayru.

-Pff, malditos protocolos molestos- murmuró fastidiado Oni antes de hablar con voz fuerte –Héroe de Termina, mi portador y mi elegido, tienes mi aprobación-.

-Héroe del tiempo- empezó Din –yo rechazo tu petición- termino con seriedad.

Eso fue como un balde de agua fría para nuestro héroe, estuvo tan cerca pero tan lejos.

-Mi señora, lamento mi ofensa, pero quisiera saber sus razones para negar mi petición- preguntó Link.

-Entiendo bien tus razones, pero no puedo permitir que nuestro elegido para ser el guardián de nuestro mundo se marche, dejando desprotegidas sus propias tierras- respondió Din.

-Oh, vamos, solo di que no quieres permitirle ayudar a mi mundo- interrumpió Oni con cierta molestia.

La diosa del poder abrió levemente la boca sorprendida antes de cerrarla y mirar levemente a otro lado murmurando –no tengo por qué responder a eso-.

-Mira, Diny- empezó molesto Oni, provocando que la diosa lo mirara enojada –las cosas están así, o le das el consentimiento o yo mismo te hare dárselo a base de golpes- amenazó, la diosa parecía querer decir algo, pero Oni volvió a hablar -¿tengo que recordarte yo soy más poderoso que tú? Y si le sumamos el poder de mi elegido, créeme, que no te ira nada bien-

-Bfff-bufó molesta la diosa ante los incrédulos sabios y sus hermanas que veían la escena divertidas –está bien, está bien, también tienes mi permiso, pero quiero saber exactamente por qué tiene tanto interés en ir a tu mundo Fierce- dijo fastidiada mirando al héroe.

El héroe tosió un poco para recuperar la compostura y enfocarse –Durante mis viajes por Termina vi de primera mano el sufrimiento que causo Majora, ayudando a los habitantes de Termina obtuve varias mascaras con poderes o habilidades, entre dichas mascaras obtuve las máscaras Deku, Goron y Zora, que me permitieron transformarme en seres de dichas especies que sufrieron a manos de Majora- eso llamo la atención de todos, y más aun a Ruto, eso quería decir que él, era prácticamente un miembro de esas especies, por lo tanto un zora, con eso, la opción que su yo del pasado se casé con el son muy altas –los espíritus de las máscaras me acompañaron a lo largo de mi viaje y me ayudaron a superar las pruebas que tuve-.

-Más al usarlas no solo compartía sus características físicas, también pasaba a ser parte de ellos mental y espiritualmente hablando, ahora mismo me considero tanto Hyliano como Terminiano, por tal, no puedo quedarme tranquilo, sabiendo que otros terminianos siguen sufriendo por los actos de Majora y otros problemas, y me temo que muchos de los problemas, me tomaran años de solucionar- explicó.

-¿Qué tipos de problemas te pueden obligar a estar presente por años?- preguntó Din un poco confundida.

-El paso de Majora tomo la vida del mejor guerrero Goron, Darmani, y su líder actual no puede gobernar, usando la máscara goron que contiene su espíritu, el líder me confundió con Darmani y me nombro su sucesor, y aunque no puedo gobernar a los goron, no puedo ignorar su situación, deseo cumplir con el papel de líder goron hasta que el hijo del líder actual tenga la edad necesaria para la tarea, calculo que será dentro de 10 años como mínimo- explico, llamando poderosamente la atención de Darunia.

–También, un guerrero Zora murió por culpa de Majora, dejando atrás a su pareja y sus crías recién nacidas- eso altero un poco a las sabias presentes -como dije, al usar las máscaras me influyeron espiritualmente, al punto que no puedo dejar solas a esas crías, aunque tampoco pienso suplantar a Mikau, el zora fallecido, si quiero procurar que estén bien, de la misma forma que el Gran Árbol Deku cuido de mí, pese a no ser un kokiri-.

La sala se quedó muda ante sus palabras mientras todos reflexionaban al respecto, especialmente los sabios que estaban maravillados ante todo.

-Bien, tras reconsiderar mis palabras, te concedo mi autorización- cedió finalmente Din.

Apenas termino esas palabras, un poderoso brillo dorado surgió por encima de Link, siendo nada más y nada menos que la Trifuerza completa que bañó a Link en un potente brillo dorado durante unos instantes antes de parar, mostrando al héroe, sin ningún tipo de cambios.

-Bien, tu deseo ha sido concedido, héroe del tiempo- informó Nayru –ahora eres libre de ir y venir entre Termina y Hyrule, pero espero estés consiente de que si Hyrule llegase a entrar en una emergencia, tu tendrás que volver a protegerla-.

-Entendido, mil gracias, mis señoras- agradeció el héroe.

-Mi señora- llamó de pronto Darunia –si me permite, tengo una petición- informó inclinándose profundamente.

-¿Cuál es, sabio del fuego?- pregunto Din.

-Solicito permiso para dejar temporalmente la cámara de los sabios para acompañar una vez al año a mi hermano Link- pidió el goron para sorpresa de muchos –yo tengo experiencia como jefe goron, y quisiera apoyar un poco a mi hermano, dándole consejos sobre cómo guiar a los goron de Termina al menos una vez por año, para lo cual, debo de ir a Termina y ver la situación de la tribu de ahí para poder dar un consejo adecuado-.

Las diosas lo miraron serias, pero un asentimiento de parte de Oni les llamo la atención.

-Bien, se te concede el permiso para ausentarte de la cámara de los sabios durante el periodo de una semana al año para que asesores al héroe del tiempo- declaró Din.

-Ya que estamos- intervino Oni con calma -¿Por qué no le permiten a los otros sabios ir esta vez a Termina por unos 2 días?- preguntó, sorprendiendo de nuevo a todos –les servirá de experiencia y será una forma de descansar al menos por unos días de vigilar el espíritu de un mago oscuro- termino señalando con el pulgar lo que parecía ser un campo de fuerza de luz con forma de diamante que flotaba en el vacío a sus espaldas, dentro del cual se podía ver una niebla oscura pululando –además, en estos momentos se está festejando el festival del tiempo, sería una pena que se lo perdieran- agregó.

Los sabios lo miraron incrédulos, mismo sentimiento que se incrementó al ver que sus diosas parecían considerarlo seriamente.

-¿A qué se debe tu generosidad, Oni?- preguntó curiosa Farore.

-Estos sabios ayudaron, en mayor o menor medida a mi portador, lo vi cuando él se puso mi máscara- explicó –y aunque la actitud de algunos no me termino de agradar- en ese punto miro muy fijamente a Ruto, quien se sintió intimidada –quiero agradecerles por ello, si no fuera por su ayuda, es muy probable que mi elegido falleciera antes de llegar a Termina, por lo que no hubiera podido salvar mi tierra-.

-Mmm- murmuro pensativa Nayru –bien, tienen mi permiso, salvo tú, Rauru, es necesario que al menos uno de ustedes permanezca en la cámara evitando que Ganondorf se libere-.

-Entendido, mi señora- accedió el sabio.

-Bien, yo me retiro, ya estuve mucho tiempo "manifestado"- dijo Oni mientras se desvanecía y la máscara volvía al cinturón de Link.

-Sabios, Héroe del Tiempo, pueden marcharse- informó Farore –Sabio del fuego, recuerda que debes volver antes del fin del séptimo día, los demás, deben estar aquí antes del inicio del tercero- les indicó, los 6 asintieron –Héroe- llamó –por todas las hazañas que has logrado, te espera una recompensa que yo te otorgo, te está esperando en el Templo del Tiempo- termino.

-Mil gracias, mi señora- agradecía Link, inclinando la cabeza.

Instantes después, las tres diosas asedian con majestuosidad mientras 7 de los mortales desaparecían en haces de luz.

Nadie notó, como en el diamante de luz que Oni había señalado, aquella niebla oscura se arremolinaba, formando un rostro que parecía humano.

-Majora, ¿eh?, suena, muy interesante, ¡HAHAHAHAHAHAHA!-.

FIN DE CAPITULO

Pff, pensé que no lograría subirlo hoy, inclusive lo acorte un poco, en el original inclusive aparecía el vendedor de máscaras, pero bueno, ¿Qué les pareció? Si no les gusto pues escribo la versión original y reemplazo el capítulo por esa.

Bien, ahora respondiendo comentarios:

Kaioshin135: Si, es una costumbre que adopte de algunos de mis escritores favoritos, se siente bien leer una respuesta a tu review en el final o inicio de un capitulo.

Y si, las diosas están al pendiente, y tome un par de cosas de tu historia, lo de Majora sellando a Oni, espero no te moleste, solo que aquí hice que Oni y las diosas fueran viejos amigos y que tuviera una relación de rivalidad con Din, me pareció que era la mejor forma de proceder.

MCAlex976: Gracias, me tomare mi tiempo para que la historia termine bien, sin apresurarme, aunque en este caso quise subirlo ya y quite un par de cosas que al final me parecieron sobrantes, no tanto por la fecha. Y ciertamente, agradezco y busco aprovechar al máximo la ayuda de un escritor como a Kaioshin135, quien pese a ser novato tuvo un debut mucho mejor que el mío, su historia supera los primeros capítulos de mi primer historia.

Y si, es prácticamente una historia alternativa, entre eso se nota que en mi historia Oni es amigo de las diosas, pero como vez, un problema muy grande puede venir en camino.

Por hoy seria todo, la próxima actualización debe de ser el día primero de diciembre, aunque hay números de que sea a mediados de noviembre, pero no prometo nada.

Hasta la próxima.