Hola a todos, un mes ha pasado y es tiempo de continuar con la historia. Hoy no tengo mucho que comentar, así que, ¿continuamos?
-Diálogos-
-Pensamientos-
(Explicación, ligar, momento)
-Ser superior hablando-
-Ser superior pensando-
Capítulo 4: Avanzando por el nuevo sendero.
Link y Zelda abrieron los ojos lentamente, notando que se encontraban en el templo del tiempo otra vez.
-¿A qué se refería con regalo?- se preguntó el héroe mirando a todos lados.
-Link, ¿en verdad te vas a ir?- preguntó algo dolida la princesa.
-Sí, no puedo quedarme de brazos cruzados mientas ellos siguen sufriendo, no cuando puedo hacer algo para remediarlo- respondió con seguridad.
La princesa iba a decir algo, pero un sonido les llamo la atención, ambos levantaron la mirada y pudieron ver como un hada de color blanca y azul que en ocasiones soltaba leves destellos verdes entraba por un ventanal abierto.
-¡Link!- escucharon ambos, sorprendiéndose enormemente el héroe al reconocer la voz.
-¿Navi?- preguntó incrédulo.
-¡Si, soy yo Link!- exclamó la recién identificada hada volando a con gran velocidad, rodeando al niño una y otra vez antes de volar a su mejilla y frotarse contra ella con cariño.
-¡Navi!, me alegro mucho de verte- exclamó contento abrazándola -¿Dónde estuviste? Te estuve buscando por toda Hyrule-.
-Lo siento- se disculpó alejándose un poco –fui llamada por el gran hada del Valor, ya que había completado la tarea que el Gran Árbol Deku me dio, fui ascendida-.
-¿Ascendida?- preguntaron confundidos ambos hylianos.
-Sí, cuando un hada de rango menor, como lo era yo o como las hadas compañeras de los Kokiri cumplen su tarea una de las grandes hadas la llaman para recibir su bendición y obtener más poder, las hadas rojas que nos encontrábamos por Hyrule eran hadas que ya fueron bendecidas por 5 de las grandes hadas, por eso pueden curar heridas y las hadas menores no- explicó con calma -¿vez estos destellos verdes?- pregunto mientras incrementaba el brillo que producía, haciéndose más notorios el nuevo color –eso quiere decir que recibí la bendición de una de las grandes hadas, también crecí un poco, cuando sea bendecida por las 5, yo también podré curar como las hadas rojas, ¡inclusive podría ascender a hada enorme si obtengo la bendición de las 6!- exclamo orgullosa.
(N/a: las hadas enormes son un tipo de hada roja más grande de lo normal, no las puedes guardar en botellas, en Ocarina of time y Majora´s Mask se pueden encontrar tocando la canción de la tormenta en ciertos lugares, en los remakes pasan de ser rojas a amarillas, además de restaurar salud llenan la mitad de la barra de magia, muy útiles cuando sabes dónde están y necesitas vida y magia de manera urgente)
-Es genial Navi, pero me podrías haber avisado, me preocupe mucho cuando no volviste- le reclamó algo molesto el héroe.
-Lo siento, no volverá a pasar- se disculpó algo apenada.
-Ya no importa, lo que importa es que estas de regreso, tengo mucho que contarte- dijo tranquilo y feliz el chico, animando a la hada.
-Bien, me parece que es hora de marcharnos, imagino que Termina no está cerca- comentó Impa quien había aparecido de golpe a sus espaldas, asustando a Zelda y a Navi, Link solo la vio tranquilo, para interés de la Sheikah, Link había mostrado un instinto muy bueno cuando sintió a Sheik tras salir la primera vez de la cámara de los sabios, pero en esa ocasión había reaccionado preparándose para atacar, y ahora, parecía que la había sentido a ella, que era más hábil en sigilo que Sheik (véase Zelda), y lo que es más, por su reacción tan tranquila, sabía que era ella.
-No, la entrada a Termina está en una cueva en el bosque perdido- respondió él –adelántense, las veré en el templo del bosque junto a los otros sabios, tengo una parada que hacer antes, vamos Navi- fue todo lo que dijo al salir del templo.
Ambas mujeres solo lo miraron, una intrigada y la otra un poco triste, hasta que Impa colocó su mano en el hombro de Zelda y silbó el Minueto del Bosque, desapareciendo las dos entre luces verdes.
Mientras tanto, Link le decía algunas cosas sobre lo que había vivido a Navi mientras caminaba por el área comercial de Hyrule, deteniéndose frente a un local que tenía un letrero con forma de espada.
(Un par de horas después, aldea Kokiri)
-Y eso es todo- terminó de decir Link a su compañera, ambos camino a su vieja casa en la sima de un árbol jalando de las riendas de Epona, ignorando las miradas y los murmullos que los Kokiri les daban por la pequeña yegua.
-¡Por las diosas!, ¿a ti no se te puede dejar solo verdad?, un par de días y ya te metes en ese tipo de problemas- reclamo la hada entre fastidiada y sorprendida, aunque también se le notaba un poco deprimida.
-Creo que ni con compañía me salvaría de eso Navi- respondió él con resignación y aceptación.
-¡Link!- escucharon ambos de pronto, buscando la fuente del grito, vieron a un molesto Kokiri acercándose a paso fuerte.
-Mido- dijo simplemente el Hylian.
-¿Qué rayos hace eso aquí?- reclamo señalando a la yegua.
-Ella, es ella no eso, y es Epona, es mi yegua- le respondió levemente molesto.
-No me importa, solo sácala de aquí, no quiero montañas de estiércol en la aldea-.
-Tranquilo, solo vine por mis cosas, me voy del bosque- dijo con calma para el shock de los kokiri que escuchaban, incluido Mido –por cierto, toma- continuo mientras tomaba una espada (idéntica a su primera espada antes de mejorarla en Termina) que estaba en la montura de Epona y se la lanzaba, atrapándola por los pelos –La espada Kokiri, te la devuelvo, ya no la necesito- dijo mientras seguía de largo, dejando a Mido estático con la espada en manos.
-Buuuuh, que molesto ese patán- comentaba molesta Navi.
-Algo, pero lo bueno es que no lo veremos en un muy bueeen tiempo, así que no le des importancia- dijo Link llegando por fin a su vieja casa.
Ató a Epona a la base de la escalera y subió. Sin dudar, fue directo a un cofre bastante grande que estaba junto a su cama. Lo abrió para ver la mayoría del equipamiento que había obtenido en su campaña contra Ganondorf.
Las 4 botellas, el bumerang que obtuvo dentro de Lord Jabu-Jabu, el arco del héroe que tomó del templo del bosque con las 3 gemas necesarias para usar las flechas de fuego, hielo y luz incrustadas en la madera, el gancho que le dio Dampé, el Súper gancho del templo del agua, la lente de la verdad de Hyrule, las túnicas de Goron y Zora, Los guantes de plata, los guantes de oro, el brazalete goron, las escamas plateada y dorada, las botas de hierro, las botas voladoras, el escudo espejo, el escudo Hylian y lo que probablemente era lo más grande en el cofre, la espada Biggoron.
La mayoría de esas cosas solo podía usarlas cuando era adulto, de hecho, solo el brazalete goron, las botellas y el bumerang eran lo suficientemente pequeñas para usarlas en su edad actual, pero ahora que no volvería, no podía dejarlas aquí, aunque tenía la ligera duda de cómo llevarse todo. No le quedo de otra más que ponerse el brazalete goron y levantar el cofre con facilidad.
Pero antes de salir, se detuvo y miro un pequeño mueble junto a su cama, al otro lado del que estaba el cofre. Ahí, sobre el mueble estaba una ocarina color crema y verde, la ocarina de las Hadas. Se devolvió a paso rápido y el tomo, guardándola con cariño en su bolsa.
Una vez abajo, desato a Epona y, ante la incrédula vista de los kokiri, avanzó con calma a la entrada del bosque perdido, cargando su cofre con una mano.
-¡Espera Link!- escucharon. Miraron atrás y vieron a varios kokiri mirándolo con preocupación -¡no puedes dejar el bosque, morirás!-.
-¿Acaso olvidan que ya me he ido antes?, y sin embargo sigo vivo- les respondió, eso puso en duda a los kokiri, y aunque Link sabía que eso no era cierto, comprendía que el gran árbol Deku quería mantenerlos a salvo dentro del bosque, por lo que agregó –porque yo no soy un Kokiri, yo soy un Hylian, por eso no tenía un hada al nacer- eso los sorprendió bastante, lo suficiente para que Link diera media vuelta y entrara al bosque perdido sin que nadie pudiera detenerlo.
Caminó por varios minutos hasta finalmente llegar al templo del bosque donde ya le esperaban los sabios.
- ¿Listos?- les preguntó, todos asintieron –entonces andando, el camino no es corto y siendo tantos y yo cargando esto tardaremos unas 12 horas si nos damos prisa, lo más probable es que tengamos que acampar una noche en el bosque antes de llegar- comentó antes de girarse y empezar a caminar, ignorando el quejido de Ruto- por cierto princesa, ¿no tendrá problemas si su yo actual desaparece del castillo?- preguntó a la Hylian presente mientras caminaba hacia el bosque.
-No te preocupes, Impa se encargó de eso- fue la respuesta de Zelda.
-¿y los demás?-.
-Todo listo hermano, no te preocupes- le calmó el goron. Link se limitó a asentir y seguir con su marcha.
Caminaron por horas sin detenerse, e ignorando a Ruto que seguía pidiendo por alguien que la cargue.
-¡Por favor Link!, ¡Cárgame como cuando nos conocimos!- gritaba.
-No puedo, Epona no puede con el cofre y debo sostener sus riendas- respondía el sin alterarse.
-Entonces déjame montarla- pedía esta vez.
-No deja que ningún zora la monte, no me dejo a mi montarla convertido en zora-.
Eso había llamado poderosamente la atención de todos, Link no había dicho mucho sobre sus transformaciones y todos estaban en verdad interesados en eso.
-Disculpa, Link, ¿puedo montar yo?, mi yo del pasado no está acostumbrada a estar tanto tiempo caminando por el bosque- pidió esta vez la princesa Zelda con varias gotas de sudor en la frente y sus piernas temblando un poco, ocultas por su vestido.
-Claro- afirmo deteniéndose.
La princesa avanzo con calma hacia la yegua y monto con cuidado, sentándose de costado.
-¿Por qué ella sí y yo no?- reclamó Ruto.
-Ya te dije que Epona no deja que la monte un zora-.
-Em, disculpa Link, pero, ¿podrías usar alguna de tus mascaras?, tengo curiosidad- pidió Saria con timidez, siendo ya incapaz de soportar su curiosidad.
Ante ese pedido, Link se tensó por unos segundos, solo siendo notado por Darunia, Impa y Nabooru.
-Preferiría que no- respondió algo nervioso el héroe.
-¿Por qué no?- preguntó un poco triste la kokiri.
-Es, complicado- respondió vagamente.
-¡Por favor!- exclamó de nuevo poniendo ojos suplicantes.
-Si Link, yo también quiero ver- concordó Navi.
-Yo también, ponte la máscara Zora- pidió Ruto.
La princesa Zelda no dijo nada, pero lo veía con mucha curiosidad.
Ante eso, no pudo negarse más y soltó un suspiro resignado.
-Está bien, Saria toma las riendas de Epona y no la sueltes por favor- índico pasándole las tiras de cuero a la kokiri y alejándose un poco de ellos, dejo el cofre en el suelo y sacó de entre sus cosas la máscara –por favor, que nadie interfiera- pidió para la confusión de todos.
Respiro profundamente un par de veces antes de llevarse la máscara al rostro.
Al instante en que la máscara toco su piel, Link soltó un par de leves quejidos de dolor, todos escucharon el grotesco sonido de lo que parecían ser huesos rompiéndose y reformándose con forme los gemidos de Link subían de fuerza. Observaron con profundo terror como el héroe empezaba a crecer de forma forzosa y unas protuberancias salían de los codos de forma que parecía dolorosa, los tres adultos lograron ver que al salir parecían estar rasgando su piel misma, no por corte, más bien estirándose hasta que la piel no podía resistir más y se rasgaba, el héroe no paraba de retorcerse de dolor. Finalmente soltó un fuerte y desgarrador grito mostrando unos ojos negros completamente vacíos, como si le hubieran arrancado los ojos, con grietas negras que se expandían un poco por el rostro al tiempo que un profundo resplandor blanco lo cubría.
Cuando cesó, se mostró a un zora adulto frente a ellos, respirando un poco agitadamente. Los sabios solo lo miraron entre fascinados y horrorizados.
-Esa, es la transformación- fue todo lo que dijo, su voz sonando muy parecida a la que tenía cuando era adulto, pero con una diferencia del tono difícil de definir, parecía como si estuviera hablando bajo el agua o algo así.
-Así que esa es tu transformación- comentó interesada Impa -¿por eso no querías usar alguna de las máscaras?, ¿todas duelen tanto al usarse?-.
-Sí, aunque ya me acostumbre, es muy incómodo de hacer ante alguien que no sabe cómo es- respondió.
Ante eso, los tres mayores no pudieron evitar admirarlo aún más. No podían imaginar cuantas veces había usado cada máscara hasta ahora, mucho menos imaginaban cuantas veces las llegaría a utilizar por más de 10 años, y el no mostraba problemas ante eso.
Caso contrario eran las demás. Todas lo miraban con los ojos vidriosos, cubriéndose la boca con una mano para evitar soltar un sollozo, para ellas era muy doloroso ver como sufría por usar las máscaras.
-Bueno, en estos momentos soy un Zora en toda la regla y puedo hacer lo que hace uno, por ejemplo- dijo cruzando sus brazos frente a él, instantes después los abrió con fuerza, saliendo disparadas las aletas en sus brazos, rodeando a los sabios como bumerangs antes de volver a los brazos de Link –entre otras cosas- terminó de decir mientras se llevaba las manos a la máscara.
Las sabias más jóvenes y el hada querían detenerlo, pero antes de que pudieran decir o hacer nada él ya había tirado de los costados de su cara produciendo un poderoso destello blanco. Cuando el destello acabó Link tenía su apariencia de siempre.
-Tranquilos, no duele al quitármela- les calmo, aliviando a todos los presentes. Tomando de nuevo el cofre y las riendas de Epona, siguió su avance. No pararon hasta que el cielo se tiño de negro, acampando en medio del bosque junto a un lago para alegría de Ruto.
(Día siguiente, cruce entre Hyrule y Termina, 11:30 a.m.)
Siguieron avanzando el día siguiente en cuanto amaneció. Ya habían pasado un buen tramo del cruce a Termina, de hecho, estaban ante los acantilados antes del pasillo torcido.
-¿Y cómo vamos a cruzar?- preguntaba confundida la princesa Zelda.
-Yo me encargo de eso- afirmo Link llevándose una mano al bolsillo –ustedes esperen aquí, volveré en unos minutos- dijo antes de colocarse la máscara Deku en el rostro sin dudar un instante.
Nuevamente fueron testigos de la tortuosa transformación por la que pasaba el héroe, solo que en esta ocasión, en vez de crecer, se encogía. Tras finalizar, miraron sorprendidos como el pequeño matorral Deku que era su amigo se acercaba a una enorme flor Deku y se perdía dentro de ella, saliendo disparado instantes después con dos flores enormes, una en cada mano, con los pétalos girando y manteniéndolo en el aire. La princesa Zelda logro reaccionar tras ver como Link se perdía a la distancia, convocando su propia magia genero un vórtice de luz cerca de ellos, generando una piedra muy parecida a las piedras chismosas, pero en lugar del emblema de los Sheikah tenía el símbolo de la trifuerza.
Cuando le iban a preguntar que era esa roca, vieron como su amigo volvía volando, cayendo justo en medio de ellos. Se retiró la máscara y antes de que cualquiera pudiera reaccionar activó el viento de Farore. Todos fueron rodeados por la luz verde de la magia, apareciendo justo al otro extremo del paso.
-Listo, ya cruzamos- dijo con calma antes de quedarse mirando con tristeza el tronco seco a su lado.
Los sabios lo miraron con curiosidad, preguntándose porque lo miraba tanto.
El sonido de pasos les llamó la atención a todos. Por el pasillo torcido llegaban nada más y nada menos que el mayordomo Deku y la princesa, ambos tristes y con un ramo de flores en manos.
-Buenos días- saludó Link con un leve toque de tristeza.
-Señor Link, buenos días- saludó en respuesta la princesa. El mayordomo solo asintió.
-Veo que vienen a visitarlo-.
-Sí, era un querido amigo mío- reconoció derramando un par de lágrimas.
Los sabios veían eso con duda, pero Link los veía con arrepentimiento, de llegar antes a Termina tal vez podría haber salvado al joven matorral Deku. Cuanto deseaba hacer algo.
-¿y por qué no hacer algo ahora?- pregunto una voz en su cabeza al tiempo que sentía una vibración en su cintura. Confundido, el héroe saco una máscara que soltaba un ligero brillo, la máscara de Oni.
-¿De qué hablas? No puedo devolverlo a la vida-.
-Sí, si puedes, porque a diferencia del guerrero Zora y del guerrero Goron aún tenemos su cuerpo-.
-¿Qué?-
-Conozco un medio para lograrlo, pero necesitamos 3 cosas, su alma que está en la máscara, su esencia o imagen que produces con la elegía al vacío, y su cuerpo que está aquí-.
-Pero la Elegía no funciona fuera de Ikana- replicó en duda.
-Tranquilo, yo me encargo de eso, ahora colócate la máscara Deku, ponte al lado y toca la elegía al vacío-.
Con ciertas dudas, decidió aceptar. Se colocó la máscara ante la duda y sorpresa de todos. Terminada la trasformación se colocó justo al lado del tronco y sacó las gaitas Deku, tocando aquella canción que los ponía a todos un poco inquietos. Miraron en sorpresa la figura del Deku que quedaba en el lugar cuando Link se movió, especialmente los Deku pues era la viva imagen del pequeño fallecido.
-Bien, lo que sigue, coloca la máscara en el suelo en medio del cuerpo y de la figura, toca primero la canción de curación, luego la Nueva Bossanova y por último la sonata del despertar y terminamos- fue lo último que le dijo Oni.
Aun con dudas, obedeció sacando la ocarina del Tiempo. Tras tocar la primera canción, un brillo rozado envolvió los restos, la imagen y la máscara del joven Deku, generando un bríllate vórtice que desapareció unos instantes después, mostrando solo una figura como la imagen del pequeño que había producido con la elegía, pero no se veía triste, más bien, parecía dormido, sin embargo solo lo parecía pues no se veía que se moviera ni en lo más mínimo.
Tocó la segunda canción y una neblina brillante de color azul la cubrió por unos instantes. Al desaparecer, todos jurarían que veían la figura moverse un poco. Finalmente, toco la última de las canciones, y el resultado les quitó el aliento a todos, la figura abrió los ojos y los miro confundido.
-¿Papá?, ¿princesa Deku? ¿Qué pasa?, ¿Dónde estamos?- preguntó, mirando a todos lados.
-¡Hijo!- exclamó incrédulo y feliz el mayordomo, abrazándolo con fuerza junto a la princesa que lloraba de alegría.
Los sabios miraban esto en shock, Link, aunque sorprendido, se veía con una sonrisa contenta.
-Joven, Link, muchas gracias, no sé cómo agradecérselo- exclamaba entre lágrimas el mayordomo, aun abrazando a su hijo quien empezaba a comprender.
-Link- dijo el pequeño Deku –muchas gracias, por todo-.
-No, más bien yo te agradezco, gracias a ti fue que logre detener a Majora- respondió el Hylian, refiriéndose a lo necesarias que fueron las habilidades de la transformación Deku durante todo su viaje –aunque voy a echar un poco de menos usar las flores Deku para volar- dijo en broma, sacándole una leve risa al matorral –bien, me parece que deben de festejar, ¿no?-.
-Cierto, debemos volver al reino Deku para celebrar el regreso de mi hijo- afirmó el mayordomo irguiéndose de nueva cuenta y tomando una expresión seria, pero se le notaba la felicidad en los ojos –joven Link, ¿nos honraría con su presencia?-.
-Lo siento, pero hoy no puedo, otro día iré de visita- rechazó con pena.
-Entendido, hasta la próxima vez que nos veamos, joven Link- el mayordomo hizo una reverencia y se despidió, perdiéndose por el pasaje con los dos pequeños Deku siguiéndolo.
-Hasta luego Link- se despidió el pequeño Deku, agitando un brazo.
-Link- llamó la princesa Zelda obteniendo su atención -¿Cómo hiciste eso?- le preguntó sorprendida.
-No lo sé, solo seguí los pasos que me dijo Oni- respondió algo confundido mientras mostraba la máscara de la fiera deidad –ahora la cuestión es pensar en una forma de cruzar de nuevo- dijo con algo de pesar.
-Tranquilo, ya pensé en eso- dijo Zelda antes de, ante la confusa mirada de todos, repetir el conjuro y crear otra piedra igual a la anterior justo donde antes estaba el tronco seco –esta piedra es una versión permanente del viento de Farore, reconoce la energía de los sabios y de los que alguna vez portaron la trifuerza- explicó –solo tenemos que tocar el símbolo de la trifuerza, liberar algo de magia y la piedra nos transportara a donde está su hermana, es decir, al otro extremo de este lugar, así podremos cruzar rápidamente y será útil para todos- finalizó contenta.
-Genial- comento contentó Link, adiós al proceso tedioso. –Vamos, ya estamos cerca- sin más, se giró y siguió el camino con su cofre en manos hacia termina con los sabios detrás con Saria sujetando las riendas de Epona.
Observaron sorprendidos el pasillo torcido, sintiéndose un poco raros al atravesarlo, dedujeron que era la sensación de cambiar de mundo. Siguieron al héroe a través de extrañas construcciones con canales de agua y sistema de engranajes, recordándoles en cierta forma al molino de Kakariko, pero no les parecía que fuera uno.
Tras subir unas escaleras, Link se detuvo justo frente a una puerta de madera, mirándola con algo de seriedad.
-Al otro lado se encuentra la Ciudad Reloj de Termina- fue todo lo que dijo. Sus acompañantes miraron la puerta con expectación y algo de emoción, no todos los días se podía visitar un mundo paralelo. -¿Cuánto tiempo vas a estar viéndonos desde las sombras?- preguntó Link a nadie en especial, o eso le pareció a los sabios que lo miraron confusos, por lo menos hasta que los tres adultos lograron sentir una presencia a sus espaldas.
Se voltearon tomando una posición de ataque, Impa con un sable delgado un tanto corto, Nabooru con dos sables gemelos y Darunia con el martillo megatón.
Las otras sabias solo los miraron confundidas, pero al mirar en la misma dirección vieron a un hombre con una inmensa mochila llena de máscaras en la espalda, por alguna razón les daba un escalofrió al verlo con esa sonrisa y frotándose las manos.
-No tenía pensado mostrarme ahora mismo pues es obvio que te fue bien, joven héroe, de hecho, planeaba irme en cuanto viera que llegabas y te diera algo, pero me sorprendió ver que vienes acompañado- dijo con calma el vendedor de máscaras felices ignorando completamente el hecho de que era amenazado por los sabios.
-Sí, las cosas resultaron un poco distintas a lo que yo esperaba- respondió con calma tras girarse a verlo, luego se dirigió a sus compañeros –tranquilos, es alguien raro pero me ha ayudado bastante-.
-Es cruel decirme raro, joven héroe- comentó sin mostrarse afectado.
-Dejare de considerarte raro cuando dejes de aparecerte en las sombras, creí haberte advertido de que si volvías a aparecer a mis espaldas te atacaría-.
-Pero no me aparecí tras de ti, desde que te fuiste eh estado esperando por tu retorno, y en todo caso estaba frente a ti considerando de que dirección venias-.
-Como sea, ¿Qué es eso que me ibas a dar?, tengo algo de prisa- preguntó de forma cortante ante la vista confusa de los sabios, los adultos ya habían guardado sus armas.
Por toda respuesta, el vendedor tomó un paquete de su espalda y se lo lanzó. Al abrirlo, Link levanto la vista sorprendido, eran sus máscaras, las que había dado para poder obtener las máscaras de la fiera deidad, o al menos el mismo tipo de cada una de las máscaras.
-Un pequeño regalo de mi parte, y no tengo nada más que decirte en este instante, aunque tal vez un pequeño consejo te sea útil, date prisa- fue todo lo que dijo antes de desvanecerse en el aire.
-Qué tipo más molesto, ¿no puede decir las cosas claramente?- comentó algo irritado el héroe antes de seguir su camino –aunque admito que es un buen amigo, en ocasiones al menos- dijo atravesando la puerta de madera.
Los sabios se apresuraron a seguirle, maravillándose al ver la ciudad al otro lado.
-Bienvenidos a la Ciudad Reloj en Termina- fue todo lo que dijo Link viendo con una sonrisa las caras de sorpresa de los sabios.
Estos iban a decir algo, pero fueron interrumpidos ante unas campanas que empezaron a sonar con fuerza llamando la atención del héroe que miro con curiosidad el reloj de la torre, alarmándose al ver la hora.
-Rayos, voy tarde- dijo al tiempo que sacaba del paquete recién obtenido una capucha con orejas de conejo y ponérsela ante la vista confusa de los sabios, aunque las mujeres (incluida Impa) tenían que admitir que se veía muy lindo con eso puesto –Saria, te encargo a Epona, nos vemos en la entrada este de la ciudad, en esa dirección- fue todo lo que dijo con prisa mientras señalaba en una dirección en concreto antes de lanzarse corriendo en dicha dirección a una velocidad que sorprendió a los sabios, especialmente porque aun cargaba el cofre.
Estos se miraron unos instantes antes de seguirlo. Darunia girando, Saria montando a Epona, Impa cargando a Zelda y Ruto montada en la espalda de Nabooru (justo cuando la Gerudo se preparó para correr Ruto saltó y se aferró a su espalda, no tuvo tiempo de quejarse, reclamarle o lanzarla al suelo ya que los otros sabios le sacaban mucha ventaja y no quería separarse en una tierra desconocida, por lo que se resignó).
FIN DE CAPITULO
Y aquí tienen el nuevo capítulo, en un principio quería hacerlo más largo, de hecho, se supone que este y el próximo capítulo serian uno solo, pero me pareció que ya me estaba tardando demasiado, y que agregaría un poco de expectación si posponía los sucesos más importantes del inicio de esta historia (dejando la audiencia con las diosas doradas de lado) hasta el próximo capítulo.
Bueno, dicho eso, respondamos algunos review:
Kaioshin135: Es bueno saberlo, por ahí dicen que la mejor forma de adular es con la imitación, y si te soy sincero, manejaste unas ideas en verdad buenas, tanto que me pareció bueno incluirlas, pero ahora tengo la duda de ¿Cuál fue la idea que te gane?, una cosa, lee todo el texto hasta el final, me interesa ver qué opinas sobre algo que puse al final.
Frank74: Me alegra saber que te gustara la historia, ciertamente son pocas las historias de Majora, la gran mayoría parecen estar centradas en Twilight, Wind Waker, entre otras, y poco antes de empezar esta historia logre finalmente pasar Majora (antes no disponía de consola o de computadora con el emulador apropiado), y como también son pocas las historias que no solo meten romance, pues me dije, "yo haré una historia de Majora que no solo meta algo más que solo romance y que rompa los moldes cotidianos que tienen los demás fics de TLOZ" y como resultado, nació A New Legend.
Sr Digglet: Me alegra que te guste, y te aseguro dos cosas, que seguiré publicando, y que, literalmente, es solo el comienzo.
Daniel Ricardo Ortega S: Gracias, es bueno saber que hasta ahora eh hecho un buen trabajo y que te guste, pero me temo que probablemente has malentendido cuando dije que hay pocos fics de este género, puede que pienses que me refiero a que hay pocos de Majora (cosa que es cierto) o que no se centren solo en romance (también cierto, hasta cierto punto) pero créeme, que no sobran bien a que me refiero con eso hasta el capítulo 12 aproximadamente, a no ser de que pienses algo parecido a mí y sepas en verdad a que me refiero, ¿pero sabes qué?, mándame un PM, dime una teoría tuya sobre a qué me refiero con lo de "genero poco común", si acertaste te lo confirmare, si estas cerca te diré que es, y si no pues, tendrás que esperar, ¿Qué dices?
Eso último se aplica a todos, si alguien con cuenta quiere tratar de adivinar a que me refiero con "genero poco usual" puede mandarme un PM, se aplicaran los mismos puntos que con Daniel.
En fin, es todo por hoy, espero les guste, ahora si me disculpan, tengo que ver de que es capaz Cloud Strife en Smash, nos vemos.
