Hola a todos, hoy, tras más de un mes de espera, les traigo por fin la continuación, espero les guste, y como hoy no tengo mucho que decirles, pues, ¡empezamos!
-Dialogo-
-Pensamientos-
-Ser superior hablando-
-Ser superior pensado-
(Lugar, tiempo)
(Explicación)
Capitulo 06: Cambios.
Link, Darunia y los zoras miraban incrédulos el laboratorio de investigación marina con una pared destruida y a varios barcos de las Gerudo acercándose.
Antes de que cualquiera lograra reaccionar, Link empezó a correr al mar a toda velocidad al tiempo que gritaba -¡Darunia, voy por los bebes!, ¡protégelos y no dejes que se acerquen!- antes de saltar al agua y salir disparado como torpedo hacia los barcos.
Lulú reacciono ante la mención de sus hijos y se puso de pie para correr, más una pesada mano en su hombro la detuvo. Mirando al dueño de la mano, se encontró con la seria mirada de Darunia.
-Dijo que los traería y te puedo asegurar que lo hará, pero si vas, solo te pondrás en peligro y le estorbaras, confía en él, y permanece aquí-.
Pese a que la lógica le gritaba que no podía confiar en ese niño, algo en su corazón creyó en las palabras del goron, por lo que se limitó a mirar lo que ocurría con angustia, rezando para que lograra salvarlos.
(Con Link)
Llegando al barco más cercano al laboratorio, salto del mar y aterrizó justo sobre la Gerudo que sostenía el timón, aplastándola contra el suelo completamente inconsciente. Dos Gerudo saltaron con sus sables en manos listas para cortarlo, pero fueron interceptadas en el aire por las aletas-bumerang del héroe con tal fuerza que cayeron en el mar. Una más hizo un ataque silencioso por la espalda, solo para que su sable derecho chocara con una capa protectora eléctrica que la paralizó en el acto, permitiendo que una patada conectara en su abdomen y fuera disparada al mar.
Apresurándose, Link giró el timón hasta que el barco estuvo en ruta de colisión con el más cercano, destruyó el timón con un par de golpes y salto al agua, nadando al laboratorio mientras el choque a sus espaldas le ganaba tiempo.
Subió como si nada la escalera y abrió de una patada la puerta.
-¡Profesor Lacustre!- gritó preocupado, tratando de ver entre el humo.
-Cof, ¡Aquí!, cof- escuchando la respuesta entre tosidos, corrió hacia el investigador que cargaba un contenedor mediano en donde estaban los bebes zora, para alivio de Link.
-¡Vámonos, es peligroso permanecer aquí!- indicó con apuro antes de tomar el contenedor y ayudar a caminar al profesor.
Avanzando entre tropezones lograron salir del laboratorio, solo para ver que varios barcos Gerudo los tenían rodeado.
-Esto se pondrá difícil- murmuró frustrado el héroe.
-¡Link!- escuchando a una mujer llamarlo, Link se giró para ver como Nabooru se acercaba corriendo hacia ellos.
-¡Una pirata!- gritó espantado el profesor.
-No lo es, es una amiga mía- le calmo Link antes de mirar a la Gerudo que llegaba con ellos -¿Qué haces aquí Nabooru?-.
-Cuando fui a ver a las Gerudo de Termina escuché del plan para vengarse, trate de evitarlo pero solo logré detener un par de navíos, vine lo más rápido que pude- explico apresuradamente.
-¿tienes transporte?- ante la pregunta del héroe, la Gerudo asintió –perfecto, toma a las crías y al profesor y ve a la playa, ahí está Darunia y otros zoras, permanece con ellos y ayúdales si las Gerudo los ven- indicó a la par que le daba el contenedor y empezaba a caminar a la orilla de la plataforma.
-¡Espera!, ¡¿Qué harás tú?!- pregunto extrañada la sabia.
-Detenerlas- con esa simple palabra, Link saltó al mar, nadando al barco Gerudo que estaba frente al laboratorio.
Saliendo disparado del agua con el campo de electricidad rodeándolo, envistió a la primer pirata que tuvo en frente, dejándola inconsciente en el suelo con leves espasmos por la electricidad residual.
Una más salto con la intención de partirlo en dos, pero fue detenida por el escudo-aleta. No logrando retirar la espada a tiempo, una corriente de electricidad la paralizó el tiempo suficiente para que una patada voladora la lanzara contra un barril, destruyéndolo y cayendo inconsciente.
Acercándose a una que llegaba corriendo, Link conectó un par de golpes con sus aletas antes de patearla en el abdomen, sacándole el aliento. Dio un salto hacia atrás, esquivando por los pelos un tajo de otra pirata. Esta se alzó confiada de poder acabarlo, especialmente porque sus aletas habían desaparecido.
Justo cuando su cerebro empezó a procesar eso último, un aleta-bumerang la golpeó en la nuca al igual a la otra pirata que trataba de recuperar el aliento, dejándolas inconscientes.
Link se quitó momentáneamente la máscara para dejar una bomba entre los barriles de pólvora, luego se la puso de nuevo rápidamente y saltó al agua, salvándose de la explosión mientras las Gerudo inconscientes caían al mar, siendo arrastradas a la orilla por la corriente.
Observo los múltiples barcos que quedaban y que ahora se dirigían a la playa al notar la pequeña lancha que había llegado a esta, mientras dos personas corrían alejándose del mar.
-No podré detenerlas a tiempo- se lamentó con desesperación el héroe.
-Permíteme ayudarte- dijo una profunda voz que reconoció de inmediato.
Antes de que lograra decir algo, una poderosa ola se alzó a sus espaldas, arrojándolo a él y a los barcos a la playa. El resultado, la gran mayoría de las piratas estaban inconscientes entre los escombros de lo que alguna vez había sido su flota, y las que seguían consientes trataban de sacar toda el agua de sus pulmones por medio de tosidos.
Link se puso de pie con cierta facilidad, teniendo un ligero mareo como único efecto del accidentado viaje. Mirando al mar, observo un islote con palmas (que había desaparecido cuando entró al laboratorio) alejándose lentamente de tierra.
-Gracias, Tortuga Gigante- susurró en agradecimiento.
-¡Link!- a sus espaldas, Darunia y los demás se acercaban corriendo preocupados.
-Darunia, Nabooru, ¿están todos bien?- preguntó preocupado.
-Tranquilo hermano, estamos bien- ante la respuesta del goron, el héroe se permitió un suspiro de alivio.
No notó las miradas sorprendidas de los zoras, quienes, si bien no lograron ver todo lo que hizo, si lograron ver como subía a un barco y saltaba de él, estrellándose podo después este con otro, también como había subido rápidamente al laboratorio y ayudado a salir al profesor con las crías antes de saltar de nuevo al mar mientras el profesor llegaba con ellos escoltado por una Gerudo que NO era pirata, y como un barco explotaba poco después.
Sin lugar a dudas, lo recién visto los había dejado incrédulos a todos ellos, era demasiado bueno para ser un niño. Solo podían preguntarse, ¿cuánto tiempo ha estado peleando realmente ese niño?
-Bien, debemos irnos, este lugar no es seguro- indicó el héroe –vamos a la aldea del Reloj, ahí estaremos a salvo-.
-¡No tan rápido!- gritó una voz femenina. Girándose, pudieron ver que se trataba de Aveil, la líder de las Gerudo de Termina –Esto apenas está empezando- mascullo respirando algo agitada, se veía empapada y con algunos moretones leves y rasguños, pero se mantenía en pie sin problemas y empuñaba firmemente sus sables.
-Yo no lo veo así, ¿que no vez como quedaron todas tus lacayas?, ¿Y tú flota?- preguntó Link con seguridad.
-No te creas la gran cosa solo porque sobreviviste a nosotras una vez- espetó mientras varias Gerudo empezaban a levantarse con algo de dificultad –aunque sigo con la duda, ¿Cómo demonios es que sobreviviste?, estoy segura de que te traspase de lado a lado antes de arrojarte al mar hace días, no hay magia ni poción que cure esas heridas- preguntó con genuino interés.
-Ya veo, entonces tú eres quien mató a Mikau- fue la respuesta seria de Link la que confundió a las piratas, más los zoras a sus espaldas se mostraron extremadamente alterados al comprender que la Gerudo frente a ellos era la responsable de la muerte de Mikau.
-¿Por qué hablas en tercera persona?- preguntó confundida Aveil.
-Te equivocas al pensar que yo soy el zora al que mataste, yo soy Link, un zora que ha pasado gran pare de su vida viajando, el zora que mataste era mi hermano gemelo, Mikau- declaró con seriedad el héroe.
Eso provocó que sus acompañantes lo miraran incrédulos por semejante mentira.
Las Gerudo, el profesor Lacustre, el pescador y algunos Zora (los últimos "dos" se habían acercado a ver la razón de tanta destrucción) lo miraron como si le hubiese salido otra cabeza.
-¿Tu hermano?- pregunto confundida la Gerudo, hasta donde ella y todos sabían, Mikau era hijo único y sus padres habían fallecido hace ya mucho tiempo.
-Sí-afirmo el héroe -no me sorprende tu reacción, yo deje mi hogar hace muchos años, pues lo que para Mikau era la música, para mí era la aventura, y aunque permanecía en contacto con mi hermano, las pocas personas que sabían de mi lo olvidaron por completo-.
Esa era la farsa que se le había ocurrido para declarar la muerte de Mikau y explicar el inmenso parecido entre ambos (aunque para alguien de otra raza la mayoría de los zora se ve igual, para ellos cada uno se ve distinto, unos más que otros) así como la razón de su ausencia hasta ahora y también la manera de explicar su interés en los hijos de Mikau y Lulú. Por fortuna, y según los recuerdos de Mikau, los únicos que sabrían de esta mentira serían los Indigo-go's, quienes eran los únicos que lo conocían lo suficiente como para saber que no tenía familia.
-Cuando me entere del estado del mar, quise venir para ver si lograba ayudar a encontrar la razón de eso, pero no fue solo un mar inestable lo que encontré, si no a mi hermano a las puertas de la muerte, quien me pidió con sus últimas palabras que salvara a sus hijos y ayudara a Lulú, su pareja- terminó el héroe.
-Imposible, ¿Mikau tenía un hermano?- murmuró uno de los zora recién llegado. Al instante los otros empezaron a murmurar entre ellos.
-Ya veo, entonces aquel idiota está muerto, es un alivio, por un momento creí que me estaba haciendo débil- comentó con cinismo Aveil para incredulidad de todos los que escuchaban así como la ira de Link.
-¡Maldita!- gritó destrozada Lulú mientras caía de rodillas, llorando desconsoladamente – ¿por qué? Mikau, Mikau, no merecía…-.
-¿…Morir?- terminó por ella Aveil con sorna antes de pasar a molestia –Claro que merecía morir, cualquiera que trate de robar a las Gerudo merece la muerte-.
-El solo quería salvar a sus hijos, hijos que ustedes secuestraron en un estúpido intento de obtener un tesoro inexistente- respondió Link con seriedad al tiempo que caminaba lentamente hacia ella –quería ser piadoso con ustedes ya que no me gusta abusar del débil, pero ya que insistes en seguir, te daré una lección por lo que le hiciste a mi hermano, a mis sobrinos, y a mi cuñada, a ti y a todas tus lacayas- le aseguró con molestia en la voz antes de volver a su tono serio –Darunia, Nabooru, no intervengan y cuiden de ellos, podrían tratar de usarlos de rehenes-.
Ambos sabios asintieron en entendimiento. Los dos terminianos (el pescador y el profesor) simplemente quedaron observando los eventos frente a ellos. Los zoras, especialmente Lulú, se alarmaron ante eso. Lulú incluso hizo amago de levantarse y correr hacia él, pero una enorme mano rocosa en su hombro la detuvo.
-Entiendo tu preocupación, y me alegro que te preocupes por él, pero no hay razón para eso, él ha pasado por cosas mucho peores, para él, esto no es nada- fue lo que le dijo Darunia.
Incrédula, fue incapaz de moverse, queriendo comprobar (inconsciente, pues su conciencia aun quería detenerlo) con sus propios ojos si las palabras del goron eran verdad o no.
-Bien, si tanto quieres unirte a tu hermano, por mí no hay problema, ¡ataquen!- a la orden de Aveil, todas las Gerudo (unas 12, 13 si contabas a Aveil) que habían logrado levantarse se lanzaron hacia él.
Como respuesta, cruzo fuertemente los brazos y los abrió, saliendo disparadas sus aletas y golpeando a 5 en la cara o en el torso, deteniéndolas momentáneamente, antes de regresar a sus brazos. Giró sobre sí mismo al tiempo que expandía la aleta derecha, pasando por debajo del corte de una Gerudo y conectando un golpe en su costado que la obligó a apoyarse en una rodilla, dejándola inconsciente con un segundo golpe de su aleta izquierda en la nuca.
Protegiéndose del ataque de dos piratas con su aleta/escudo, hizo funcionar su campo bio-electrico, paralizándolas el tiempo suficiente para saltar y patear a ambas en la barbilla, levantándolas momentáneamente del suelo antes de caer aturdidas y sujetando sus quijadas rotas.
Lanzó nuevamente sus aletas justo antes de retroceder de un salto, esquivando el ataque de una pirata. Sus aletas volaron por el aire en dirección a dos Gerudo que trataron de desviarlas con sus sables, pero la fuerza fue tal que fueron obligadas a soltar sus armas.
Link "atrapó" sus aletas y las volvió a lanzar al tiempo que saltaba de nuevo y daba una patada aérea en la cara de la Gerudo que acababa de atacarlo, rompiéndole la nariz y derribándola con el rostro cubierto de sangre, permaneciendo en el suelo por el dolor.
Las dos Gerudo desarmadas fueron golpeadas fuertemente en sus tobillos por las aletas bumerang cuando trataron de recoger sus armas, dando como resultado un dolor intenso en las piernas, lo suficientemente fuerte como para que cayeran de bruces a la arena y se sujetaran con fuerza su pie entre gritos de dolor.
Las 6 restantes habían tratado de ir directo por los Zora (especialmente por Lulú o sus crías) tal como lo había previsto Link, más tres de ellas fueron golpeadas por el martillo megatón en manos de Darunia en el abdomen, siendo lanzadas por los aires con algunas costillas rotas. Las otras tres fueron frenadas de golpe por Nabooru quien sin muchos problemas las desarmó y golpeó con el reverso de sus sables en distintas partes del cuerpo, cayendo inconscientes con distintos moretones y algunos cortes leves al haber usado también el lado cortante.
-Se terminó- fue todo lo que dijo Link a unos metros de la furiosa Aveil.
-No, esto no acaba, ¡hasta que tenga tu cabeza en una bandeja de plata!- gritó al tiempo que atacaba de frente con uno de sus sables siendo detenida por la aleta/escudo de Link.
La Gerudo logró reaccionar a tiempo y saltar para evitar la defensa eléctrica de Link. Derrapando un poco en la arena, levanto un sable y detuvo el golpe de aleta del héroe. Se agachó para evitar una patada al rostro y hacer un corte ascendente que fue evitado con un salto leve a la derecha.
Siguieron con el intercambio de ataques por varios minutos más ante la atenta vista de todos, confirmando las dudas de que efectivamente, no era Mikau, nunca nadie había visto a Mikau pelear así. Si, era bueno, pero dado que su principal ocupación era la música, no entrenaba con regularidad.
El zora frente a ellos en cambio, mostraba una habilidad de combate formidable, no parecía tener problemas con la Gerudo, y para los que sabían la verdad, les sorprendía especialmente que fuera tan bueno en un cuerpo que no es el propio y que no tenía mucho tiempo de tomar esa forma.
Claro que ni ellos ni nadie sabían a ciencia cierta cuantas veces Link había vuelto en el tiempo, con la excepción de la diosa del tiempo.
-No está mal, pescadito, te mueves mejor que el inútil de tu hermano- bromeó la Gerudo entre respiraciones cansadas, buscando provocarlo.
-Y tú no te mueves tan mal, para alguien que corrió como una niña pequeña de unas abejas unos días atrás- comentó en respuesta el héroe para temor de la pirata.
Después de todo, tanto ella como las Gerudo a sus órdenes tenían fama de ser piratas implacables e inmisericordes, si alguien se enteraba de eso, el miedo y respeto que les profesaban se perdería, y con eso, su estilo de vida actual.
-¿Tú, co-como sabes eso?- preguntó mientras lo apuntaba con su sable, que temblaba un poco, incapaz de fingir que no sabía de qué hablaba al ser tomada por sorpresa.
-Bueno, ese día me estaba dando un paseo por tu guarida, y me encontré con un arco y algunas flechas entre los jarrones en un pasillo de los últimos pisos, me puse a jugar un poco pero una flecha se me resbaló, pasó entre unos barrotes y le dio a un panal- comentó con "inocencia" Link para ira de la pirata –ah, cierto, te tome una foto, ¿quieres verla?- pregunto mientras hacía amago de sacar algo.
-¡Maldito!- gritó alterada la Gerudo al tiempo que saltaba con ambos sables alzados.
Siendo eso lo que esperaba Link, lanzó una vez más sus bumerangs, golpeando con fuerza las manos de la Gerudo provocando que soltara sus sables. Con un salto, conectó una poderosa patada en el estómago de la Gerudo que escupió saliva y un poco de sangre antes de salir disparada, estrellándose con un trozo de madera de uno de sus barcos. Sorprendentemente aún estaba consiente, pero poco a poco su vista se ponía oscura y sus parpados se cerraban, lo último que escuchó ese día, fue un advertencia que decidió seguir.
-Por esta vez, te dejare ir a ti y a tus lacayas, ya que también fueron engañadas por el demonio Majora, pero la próxima vez, no me contendré, y las entregare a los guardias de la ciudad Reloj en pésimo estado- fue la advertencia de Link. Sin más, el héroe caminó hacia donde estaban los sabios.
Estos lo miraban con aprobación, mientras los que estaban a su lado con sorpresa.
-Bien Lulú, aun espero tu respuesta, ¿me permites ayudarte, a ti y a tus hijos?- ante la pregunta, la zora se encontró muda por la incredulidad que sentía, lo único que pudo hacer, fue afirmar con la cabeza –Muchas gracias- agradeció él con autentico alivio antes de mirar al científico –lamento los problemas, profesor Lacustre, contrataré trabajadores de la aldea del reloj, yo pagare la reconstrucción de su laboratorio- afirmó al tiempo que daba una leve reverencia –por cierto, ¿Cómo están los bebes?-
-Están bien, logre sacarlos del tanque en el que estaban antes de que fuera dañado- aseguró el científico, sacando un suspiro de alivio del héroe.
-Es bueno escuchar eso- dijo soltando un suspiro de alivio.
-Bueno, ya es la hora de que me reúna con las demás- comentó Nabooru tras guardar sus sables y escuchar las campanas a la distancia, ya faltando poco para el anochecer.
-Yo la acompañare hermano, luego iré a la aldea goron a pasar la noche- informó el goron.
-Si gustas puedes usar mi habitación en la posada del Puchero-.
-No, prefiero estar en la aldea Goron para ver como están las cosas-.
-Ya veo, en ese caso te veré mañana en la mañana Darunia- aceptó el héroe antes de mirar a la Gerudo –muchas gracias por tu ayuda Nabooru- le agradeció con una leve inclinación.
-No te preocupes, después de todo, te debo muchos favores- fue la respuesta de la pelirroja antes de que ambos sabios empezaran el rápido retorno a la ciudad, uno rodando y la otra corriendo.
Link se giró y notó como todos los zoras lo miraban con expectación, suspiró un poco y se dirigió al pescador –disculpe, si no es mucha molestia, ¿cree que pueda ofrecerle asilo temporal al profesor Lacustre?-.
-Claro, el profesor me ha ayudado en el pasado, ¿le parece bien profesor?- ante la pregunta del pescador, el profesor dio un asentimiento silencioso antes de girarse hacia Lulú.
-Cuidaré un poco más de los pequeños, aún falta un poco más antes de que puedan volver al mar sin problemas- fue todo lo que dijo antes de que ambos caminaran a la casa del pescador.
-Bien, por ahora, parece que tengo que dar explicaciones, si me disculpan- con esas palabras, Link se despidió de ambos terminianos y encaró a todos los zora presentes.
(Habitación de Mikau y Tijo, Salón Zora, horas después)
Finalmente, tras horas de exhaustiva "explicación" Link logró convencerlos de que él era el hermano gemelo de Mikau que pasó varios años viajando por termina y que había fingido ser Mikau quien, tras procurar por el bienestar de su pareja e hijos, le pidió que tocara por él su último concierto, razón por la cual fingió ser él.
Ahora, solo quedaba hablar con los Indigo-go´s que estaban en la habitación.
-Bien, pregunten lo que gusten- fue todo lo que dijo mientras se recargaba en una pared.
Todos parecían querer hablar, pero no sabían cómo empezar, por lo que Toto fue quien inició.
-¿Por qué inventaste que eres su hermano?-.
-Por qué así explicaba todo rápidamente, con eso, no cuestionaran mi parecido con él, ni mi razón de querer ayudar a Lulú y sus hijos, ni ninguna otra cosa, y sabía que solo ustedes conocen a Mikau lo suficiente para saber que es mentira sin dudarlo-.
-¿Por qué haces todo esto?, ayudarme, ayudar a los goron, compensar al profesor- preguntó con verdadera duda la única mujer en la habitación.
-Por qué soy un héroe- fue su respuesta, y ante la vista incrédula de los zora, continuó –no piensen mal, no hago esto por la tonta ilusión infantil de llamarme un héroe ni nada por el estilo, lo digo porque es cierto, o al menos lo soy para los que saben que tantas cosas eh hecho-.
-¿cómo qué?- pregunto Tijo curioso.
-No me lo creerías si te lo dijera-.
-O vamos, ya es mucho que nos pidas que aceptemos que un niño, sin ofender, es tan bueno peleando y que se transforma en distintas razas con unas máscaras, si quieres que confiemos en ti al menos explícanos un poco- pidió Japas.
Link, pensando profundamente, los miro a todos con seriedad, antes de suspirar y empezar a dar una versión light y resumida de lo que había pasado en Hyrule y en Termina, no les dijo todo, especialmente porque no estaba seguro si soportarían saber tanto, es decir, aun le sorprendía que el mismo no terminara loco tras todo lo que vivió, especialmente en el pozo de Kakariko, el templo de las sombras y en Ikana, asumió que fue por ser el portador de la trifuerza del valor.
Navi, a su lado, confirmó cada una de las palabras del héroe sin decir nada de lo que él ocultaba. Como resultado, los zora lo miraron incrédulos, con lo poco que les contó fue suficiente para pensar seriamente que el niño frente a ellos había pasado por tantas cosas que daba miedo solo de pensarlo.
-Les dije que era mucho- fue todo lo que comentó al ver las expresiones de ellos antes de erguirse por completo –bueno, debo irme, estoy seguro de que necesitaran tiempo para asimilar todo, así mañana iré primero con los goron e iré a la gran bahía por la tarde junto a los constructores, pero no vendré con ustedes hasta que crea que me parezca ya estén tranquilos, que descansen- con eso, él y la hada dejaron la habitación que permaneció en un silencio de incredulidad.
Varios minutos después, uno a uno se fue a sus respectivas habitaciones a descansar y tratar de procesar todo lo que había pasado en el día.
La más afectada era sin lugar a dudas Lulú, quien se encontraba en su cama mirando al techo con los ojos bien abiertos y derramando lágrimas silenciosas sin parar, su mente estaba repasando una y otra vez todo el día, buscando comprender como había terminado todo así y siendo incapaz de sollozar como normalmente lo haría considerando el hecho de que su amado Mikau estaba muerto.
Con un suspiro de cansancio, cerró los ojos y se preparó para lo que sabía, sería una pésima noche sin dormir apenas nada.
(Ciudad Reloj, 9:30 p.m.)
El festival del tiempo, pesé a que él verdadero día de festejo ya había pasado, aun se mantenía en su auge. Puestos de comida y de juegos se veían en cada metro de la ciudad (para alegría de los niños y los glotones) junto a pequeñas y modestas tiendas que vendían toda clase de artículos como adornos, amuletos, colgantes, etc…
Entre el mar de gente que se movía por las calles, un grupo de féminas caminaba hacia la torre del reloj, estas no eran otras más que las 5 sabias de Hyrule con distintas cosas del festival.
La princesa Zelda tenía en la mano derecha una brocheta bolas de aspecto dulce (Dango) que comía con satisfacción mirando el colgante con forma de rupia dorada que sostenía con mano la izquierda, tenía una máscara de Keaton puesta al costado derecho de su cabeza para poder comer tranquila.
Saria disfrutaba de una paleta de caramelo mientras en la mano izquierda sostenía una sesta con distintos adornos y colgantes que había comprado para sus amigos Kokiri en Hyrule. Al igual que la princesa tenía una máscara solo que esta la traía sobre la cabeza dado que era una máscara de la gran hada.
Ruto, por su parte, comía con alegría unas bolas marrones que tenía en un recipiente desechable y que tomaba con un palillo (Takoyaki). En su muñeca izquierda se veía una pulsera de hilo negro con una gema decorativa color zafiro y sobre su cabeza estaba una careta de Don Gero.
Si bien tanto Ruto como Zelda son técnicamente adultas (o al menos sus conciencias), dado que después de que Link tomó la espada maestra empezó la guerra, se podría decir que no disfrutaron por completo sus infancias, por lo que, aprovechando que estaban de nuevo en sus cuerpos de niñas y que estaban en un festival, pues lo disfrutaron lo más que pudieron como verdaderas niñas.
Atrás de ellas estaba Impa que se mantenía impasible, aunque si uno pusiera atención notaria lo que parecía restos de algún condimento en sus labios. En su cintura colgaba de un hilo una máscara de la verdad.
A su lado Nabooru comía distraídamente un pan con forma de pez (Taiyaki) mientras analizaba la capucha de conejo que había comprado. En su muñeca derecha se veía una banda de tela tejida de color marrón con detalles en rojo y amarillo que había obtenido poco antes a la capucha.
-Una lástima que esta cosa no funcione como la de Link, es solo un gorro con orejas de conejo- comentó con tristeza la Gerudo, arrepintiéndose de comprarla.
-Cierto, pero a fin de cuentas estas son máscaras de un festival, no son más que artículos para decorar o para coleccionar, por ejemplo, en el caso de la mía, es una réplica que se verá bien en mi habitación- le respondió Impa, pero al no recibir respuesta se giró para observar a su compañera sabia, solo para ver como esta intercambiaba la capucha por una careta de Bremen con una niña que pasaba por ahí.
-Mejor- comentó la Gerudo viendo su nueva máscara –no me afecta tanto cargar una máscara como esta en lugar de ese tonto gorro, y tal vez pueda pintar algunas plumas para que simule una águila en lugar de un kuko-.
La Sheikah se limitó a suspirar con cansancio.
-Fue muy divertido, me gustaría volver alguna vez, ¿creen que las diosas nos permitan venir el próximo año?- dijo alegre Saria.
-No lo creo, tenemos un deber que cumplir, esta puede ser la única vez- respondió un poco deprimida Zelda, la idea de venir el próximo año y pasar el festival con Link le parecía maravillosa.
-Es una lástima- asintió triste Ruto, le gustó la idea de tener una boda en el festival del tiempo, si fuera posible le gustaría volver para casarse también en el festival, con quien es algo obvio.
-Tal vez no todos los años, pero tal vez Oni logre convencerlas de que les dejen venir de vez en cuando- comentó una voz que todas reconocieron a sus espaldas. Al girarse, notaron a Link tras ellas con la careta de los novios puesta igual que Zelda y mirándolas con una sonrisa tenue.
Navi volaba a su lado con una sospechosa mancha (cuyo color les recordaba a los restos de aderezo en los labios de Impa) en su boca.
-¡Link!- exclamaron todas sorprendidas.
-Hola, es una suerte que logre llegar a tiempo, ¿ya se van no?-.
-Sí, si queremos volver a la cámara a tiempo tenemos que irnos ya- respondió Zelda mirando la máscara que tenía el héroe, mirándola curiosa, por alguna razón, el simple hecho de verla la calmaba y alegraba –Link, ¿qué máscara es esa?-.
-¿Esta?, es la careta de los novios, tiene el efecto de calmar las angustias y alegrar a los que rodean a quien la tiene- respondió él con tranquilidad, pero todas pudieron ver algo en sus ojos, un leve brillo de inquietud.
Eso solo les dejaba en claro una cosa, la usaba para calmarse, y no podían culparlo, no se podían imaginar cuanto estrés y arrepentimiento que debe de tener.
-Bueno, lo mejor es que se vayan ya o podrían no lograrlo, con Darunia les mandare una carta o algún mensaje de Oni o mío a las diosas pidiéndoles que les dejen venir de vez en cuando- dijo Link en un intento de desviar la atención de él.
Aunque lo notaron, todas asintieron, comprendiendo que podo podían hacer por él.
Zelda, Saria y Ruto se despidieron de él con un abrazo, mientras que Impa y Nabooru lo hicieron con un gesto de despedida.
El héroe de Termina las vio adentrarse a la torre con una sonrisa, que desapareció apenas las puertas se cerraron tras ellas. Con un suspiro, se giró y miró al cielo, observando la luna a la lejanía en el firmamento, sin rastros del peligro que se vio durante su travesía por Termina.
Tras unos instantes, se giró y comenzó a caminar a la posada para dormir, aunque estaba seguro, no dormiría bien.
Fin del capítulo.
Y por fin, en verdad lamento la tardanza, pero no tengo la posibilidad de actualizar tan seguido como me gustaría. Espero les haya gustado.
Bien, pasemos a los review y terminamos, pues tengo algo de prisa, me disculpo por eso también.
MCAlex976: Gracias, es bueno saber eso. Y gracias por la explicación, aunque ya tenía la idea general, con tu explicación logré entenderlo mejor. En fin, espero te gustara el capítulo.
Kaioshin135: Gracias por responder. Bueno, de momento le llegaron problemas a Link, más allá de eso, todo marca como lo planeó.
Por cierto, gracias a tu review anterior noté que confundí a Darmani con Darunia al final, ya corregí eso, gracias.
Bueno, es todo por hoy, nos vemos en la próxima, cuídense!
