¡Hola! Bienvenidos a este nuevo capítulo, y sinceramente me alegra ver que una a buena parte de ustedes les gusta el rumbo que tiene la historia, o al menos tienen la capacidad para tolerar este cambio tan extremo a lo típico, lo que me da la motivación para continuar sin muchos problemas, aunque sigue siendo algo complicado como plasmar todo lo que quiero poner, pero vamos viendo cómo queda.

Este capítulo y el siguiente serán más que nada para narrar algo del tiempo que Link pasó en Termina, ya que como queda claro en los primeros capítulos, pienso poner cosas en verdad complicadas, así que iremos rápidamente por unos 12 años en Termina y luego empezaremos con lo bueno.

En fin, (modo Jag Durán = ON) cinturón de seguridad y, vamos para allá.

-Dialogo-

-Pensamiento-

-Dialogo de deidades o entes superiores-

-Pensamiento de deidades o entes superiores-

(Lugar, tiempo)

(N/a: Nota de autor)

Capítulo 08: Y el tiempo pasó.

-¡Ya es de día, despierta Link!- exclamaba Navi volando alrededor de la durmiente figura bajo las mantas apenas visible por el brillo del hada.

Dichas mantas se revolvieron y una mano salió de entre estas, accionando un interruptor en la pared, poco después se generó el apenas audible audio de algún objeto siendo sumergido en agua y una luz clara inundo el lugar, permitiendo ver toda la habitación y en especial la cama donde su ocupante seguía cubierto por las sabanas, hasta que fueron apartadas, mostrando a un apuesto joven rubio de ojos azules y orejas puntiagudas, con una expresión de somnolencia total. El joven héroe solo vestía unos pantalones cortos de algodón y una camisa manga corta del mismo material, ambas prendas eran completamente blancas.

Con un pesado bostezo Link estiro sus brazos lo más que pudo antes de apartar por completo las mantas y, reuniendo toda su voluntad, se levantaba de la cama, sin cambiar su expresión somnolienta murmuró un apenas entendible saludo a su vieja compañera.

-Buenos días, Navi-.

-¡Buenos días, Link!-.

El joven héroe se encaminó a paso lento a un ropero en un rincón de su habitación donde se encontraba un ropero. Abriéndolo, Link observó las escasas prendas que poseía, además del pijama que portaba (aunque para él eran suficientes). Cinco túnicas de mangas cortas y de colores distintos, cada una con sus respectivos pantalones de lana beige y camisas de lana blanca de manga larga. Eran las tres túnicas que lo habían acompañado en su campaña en Hyrule con sus respectivos gorros, de las dos "nuevas" una era de color crema levemente blanco con algunos detalles azul claro alrededor del cuello, los extremos de las mangas y la parte inferior, con gran parte de la mitad inferior de color rojo con un grabado blanco, y la última era de color azul con detalles blancos. Las dos últimas no tenían gorros o accesorios extra.

(N/a: referencia visual, la túnica clara es la que usa el Link de Skyward Sword antes de obtener la icónica túnica verde solo que la faja roja es parte de la tunica en lugar de un extra y la azul es la que usa el Link de Breath of the Wild)

En un costado del ropero había varios cajones y en el otro costado en el nivel inferior del ropero se veían 4 pares de botas, 2 pares de botas simples marrones, las botas pesadas y las botas voladoras.

Con movimientos lentos y somnolientos, Link se despojó de su camisa de algodón, mostrando su musculoso torso y espalda antes de meterla en uno de los cajones y tomar la túnica verde y sus complementos, empezando a vestirse.

7 años habían pasado en una curiosa mezcla de rapidez y lentitud; cada día había pasado de forma bastante lenta ante todas las responsabilidades que ahora poseía, y sin embargo, sentía que no fue hace mucho que le había pedido a la trifuerza la capacidad de viajar a voluntad entre Termina y Hyrule.

Durante ese tiempo no solo había vuelto a ser aquel formidable joven que había ganado el título del héroe del tiempo, si no que las cosas habían cambiado, Termina se estaba recuperando bastante bien.

Con los goron, tras un largo año fungiendo como patriarca provisional en la que las condiciones de vida de los goron habían mejorado al tener a alguien joven como líder, lo habían aceptado por completo, mostrándole un gran respeto y aprecio. Inclusive el nieto del anterior patriarca se había recuperado de la tristeza de la muerte de Darmani y hablaba con él sin muchos problemas, y con ya dos años de haber iniciado su entrenamiento para volverse su sucesor empezaba a mostrar los rasgos de un digno líder goron para la satisfacción de sus mentores, Link y su abuelo.

Los Deku seguían sin un gran cambio, salvo que la princesa Deku también había empezado su preparación para suceder a su padre y el pequeño Deku seguía los pasos de su padre, volviéndose el mayordomo de la princesa, aunque tanto Link como los padres de ambos veían en él al futuro Rey Deku y pareja de la princesa, no que los dos jóvenes lo supieran.

En el Rancho Romani las cosas habían mejorado notablemente. Con la ayuda de Pamela y su padre (aunque este estaba más enfocado en la investigación de los espectros) el mantenimiento del rancho era mucho más fácil para Cremia y Romani (quien había ganado una amiga con la cual disfrutar el día a día), y desde que el profesor Garo y su hija se habían mudado a la casa recién construida al lado del granero los extraños sucesos que perjudicaban la producción del rancho (botellas rotas, la alteración de las vacas, etc…) se había detenido por completo.

Cada año aquellos espectros habían vuelto a atentar contra el rancho, y cada año Link estaba ahí, arco en manos para frenarlos con el profesor estudiando el comportamiento de aquellos seres. En el tercer año consecutivo de esto, no solo Romani sino que también Pamela se le habían unido en su tarea de defensa en el exterior del granero, cada una con un arco mientras los tres eran observados tanto por el profesor Garo que seguía con sus estudios como por Cremia que había tomado el lugar de las niñas y estaba lista con las flechas en caso de que a los jóvenes se les acabara la munición. Para gran alegría de Link, nunca estuvieron cerca de fallar como ocasionalmente había pasado en el tiempo que enfrentaba a Majora gracias a eso y al uso de la canción del tiempo inversa.

En la ciudad Reloj las cosas seguían prosperando, y un par de años atrás Kafei había ganado las elecciones, volviéndose el nuevo alcalde, mientras que su esposa, Anju, había dejado su empleo en la posada del Puchero para dedicarse por completo a criar a su hijo de ya cinco años llamado Link en honor a que tanto había hecho por ellos. Esto era una sorpresa para el héroe, pensar que ya dos niños, uno goron y uno Terminiano, habían sido nombrados como él.

Finalmente, en el cabo zora las cosas se habían calmado. Las Gerudo habían disminuido sus acciones bastante y siempre procuraban permanecer lo más alejadas que pudieran de los zora, del profesor Lacustre y del pescador, aparentemente por temor a que Link decidiera hacerles pagar por atacarlos, aunque igual y seguían robando.

Su situación con los zora podía decirse que estaba en un punto muerto con la mayoría. Dejando de lado a los Indigo-go's que ahora lo veían como un buen amigo y a algunos otros zora que lo trataban como cualquier otro zora (con algo de respeto al ser "hermano" de Mikau, por tanto, de los últimos guerreros zoras y el mejor de todos), una buena parte lo veían con desprecio o rencor, viéndolo como alguien que dejó a su hermano a su suerte por viajar y que ahora que este estaba muerto había vuelto para reemplazarlo, quedándose con su lugar en la banda, su pareja y sus hijos.

Era algo para lo que estaba preparado, así que no le dio importancia y no se alteraba sin importar cuanto lo insultaran, si le atacaban solo los esquivaba sin problemas (lo que aumentaba su estatus como "el mejor guerrero zora"), solo respondía cuando agredían a alguno de los miembros de la banda o a los hijos de Mikau ya que no era algo que estuviera dispuesto a soportar.

Los Indigo-go´s habían perdido a un amigo de toda la vida (y a una pareja en el lugar de Lulú) y los niños habían sido condenados a crecer sin poder conocer a su padre, el que sean agredidos por su desgracia lo enfurecía rápidamente. La gran mayoría había aprendido por las malas a no agredirlos, aunque aún y hablaban mal de ellos a sus espaldas por aceptar a un "sucio suplantador". Era algo de lo que él estaba seguro, pero aun si tuviera pruebas o testigos, no podía hacer nada para que dejaran de hacerlo, cosa que lo molestaba.

Alejando esos pensamientos, Link terminó de ponerse la camisa blanca y se dirigió a uno de los múltiples "percheros" en una de las paredes, tomando la cota de malla que tenía y poniéndosela antes de ponerse encima la túnica.

Ya completamente vestido observó su pared, entre los múltiples percheros y estantes tenía todas sus armas y objetos. En las repisas estaba la mayoría de sus máscaras a la vista y junto a todas sus botellas con hadas dentro y su preciado instrumento musical, la ocarina de las hadas que Saria le había dado hace ya mucho tiempo. Fue a su cama y de la cabecera tomo una bolsa en donde estaban las 3 mascaras más importantes que tenía (la zora, la goron, y la de la fiera deidad), volvió a la repisa y tomo la capucha de conejo, la máscara de roca, la máscara de la verdad y la máscara del gigante antes de meterlas a la bolsa, colgándola en su cinturón.

Fue a la sección donde tenía los dos ganchos de Hyrule y el gancho de Termina, tomando el gancho largo de Hyrule. A un costado tenía sus arcos con sus respectivos carcajes, tomó los que uso en Hyrule. En otra repisa mantenía las dos lentes de la verdad, dado que eran completamente idénticas tomó una al azar. También tomó 4 botellas de las botellas y procedió a ponerlas en su alforja.

Finalmente tomó de entre sus escudos el escudo Hyliano y procedió a ponerlo en la correa que usaba para cargarlo en su espalda y que ya tenía adherida la funda de una espada antes de ponérsela. Tomó su ocarina y la guardo en un bolsillo especial en el frente de la correa justo a la altura del corazón. Una vez equipado con todo esto se puso frente al último de sus estantes.

Era un estante escalonado done estaban todas sus armas: hasta abajo estaba la espada kokiri mejorada y en el lugar sobre esta estaba la espada de las hadas, arriba de esta estaba una espada de la misma longitud que la espada maestra y sobre esta estaba la espada Biggoron en un soporte especial.

Sin muchos miramientos tomó la espada que había conseguido dos años atrás y que había llevado con el mismo herrero que había mejorado la espada Kokiri, solo que con más polvo de oro, aquella simple espada pero de gran calidad había terminado siendo una obra maestra, según el herrero y el maestro de la espada de la ciudad Reloj.

Ambos le habían dicho que una espada de ese calibre necesitaba de un nombre a la altura, pero hasta la fecha no se había decidido por ninguno. Pensando en eso, se quedó observando la espada por unos instantes.

La hoja era similar a la actual hoja de la espada kokiri, pero la guarda era bastante más parecida a la de la espada maestra, solo que la forma era más estilizada sin el aspecto de M y que era de un brillante color dorado y plateado con la empuñadura envuelta en cuero café claro.

Suspiró al notar que tampoco había decidido un nombre adecuado ese día. Sin muchas ceremonias guardo la espada en la funda en su espalda por debajo del escudo. Justo acababa de hacerlo cuando escucho unos leves golpes al otro lado de su puerta.

-¡Link, ya está el desayuno!- el héroe escucho la voz de Lulú a través de la puerta.

-Ya voy, gracias- respondió él apenas y levantando la voz, más fue suficiente para que la zora del otro lado asintiera (o eso supuso Link) y bajara por las escaleras.

Sin duda alguna, Link tomó la máscara Zora de su bolsa y se la puso en el rostro, transformándose al instante (y mitigando bastante el dolor al acelerar la transformación, pese a que seguía siendo doloroso). Su aspecto seguía igual, salvo que se veía un poco más corpulento y que su pequeño fragmento de túnica era un poco más largo pero sin llegar a incomodar bajo el agua, algo que Link agradecía mucho (nunca le fue muy cómodo al estar en su forma zora o goron caminar con su túnica reducida tanto, aun si era en forma de una raza en la cual usar ropa era algo ocasional y hasta raro).

Caminó hacia la cerca que dividía la habitación y accionó el interruptor que abría el mecanismo, permitiéndole estar frente a la puerta de madera. Oprimió nuevamente el interruptor, cerrándose el pasaje de la cerca, y abrió la puerta, pulsando un interruptor más al lado de la puerta al salir. Un mecanismo se activó y en las cuatro esquinas de la habitación unos cristales colocados en urnas de vidrio con agua fueron extraídos del líquido, gradualmente perdiendo el brillo que emitían, provocando que la luz se apagara.

Era una de las cosas que habían venido con su patriarcado entre los goron, la iluminación. En una ocasión, mientras él y un grupo de gorons excavaba un túnel para conectar el manantial de agua termal subterráneo bajo el islote y la villa goron para los días de invierno, se toparon con un mineral bastante extraño, de apariencia similar a la rupia pero sin ninguna de sus propiedades (dureza, brillo, etc…), algunas de un tenue color crema, otros fragmentos eran de una tonalidad tan clara que recordaba al hielo o el cristal, y que no sabían bien (como descubrieron los goron que lo acompañaban).

Uno de los goron por casualidad había arrojado un fragmento de ese mineral al manantial tras probarlo, lo que nadie esperaba es que al entrar en contacto con el agua aquel cristal empezara a brillar intensamente, iluminando todo el lugar. Viendo esto, los goron (por orden de Link) habían empezado la búsqueda de ese mineral y habían empezado a negociar con los constructores de ciudad reloj. Al poco tiempo la mayoría de los hogares en la superficie de Termina usaban esos cristales para iluminar en lugar de las antorchas y las linternas tradicionales de aceite fueron reemplazadas por una nueva versión que contenía un litro de agua y un fragmento de aproximadamente medio kilogramo, los únicos que nunca los usaron fueron los zora al ya poseer algo similar y más apropiado para su estilo de vida mayoritariamente submarino.

Bajando las escaleras, Link se internó al agua y siguió su camino junto a Navi. Entrando a la cocina observaron a Lulú sin su vestido poniendo en la mesa varios platos con distintos trozos de pescado y algunas almejas pequeñas.

-Buenos días- les saludó la zora con una sonrisa amable.

-Buenos días- respondieron a su vez ellos.

Apenas habían dicho eso cuando Link fue tacleado por siete pequeños cuerpos, siendo derribado al suelo. Un poco adolorido, Link giró la cabeza y observo a sus atacantes. Siete niños Zora le devolvieron una sonrisa alegre mientras reían un poco. Como quedaba claro, ellos eran los hijos de Lulú.

Habian resultado ser 4 niños y 3 niñas, y Link, con todo el tiempo que tenía junto a ellos y los zora (aunque por las diferencias de cada uno sospechaba que aun si no los viera seguido no tendría problemas en eso), era capaz de distinguirlos.

Los niños eran idénticos a como, suponía el héroe, se debió de ver Mikau cuando niño, con algunas diferencias que ayudaba a diferenciarlos.

Malú tenía unas marcas blancas en el cuello que simulaban los dientes de un tiburón, casi haciendo la forma de un collar de dichos dientes y tenía los ojos de color violeta.

Kai tenía marcas a la mitad de los brazos que parecían ser olas u ondas de agua y tenía los ojos azules.

Ralis tenía unas manchas circulares que enmarcaban la parte superior de sus ojos violetas con una mancha justo entre ambos.

Mikau (Jr.) tenía una marca blanca bastante visible al centro del pecho que, al menos a los ojos de Link, parecía emular una espada y sus ojos eran azules.

Las niñas por el contrario se veían justo como Ruto (y por tanto, como Lulú) cuando esta era niña, inclusive los ojos de las tres pequeñas eran del mismo tono violeta que su madre, pero al igual que sus hermanos tenían algunas marcas que ayudaba a distinguirlas.

Vaitiare tenía una mancha similar a una flor de color blanco en la parte superior de la espalda y otra más en la muñeca derecha.

Malia tenía una marca en forma de estrella en su mejilla por debajo de su ojo izquierdo.

Y Lilly tenía unas marcas en forma de lirios en los hombros de un suave color morado.

-Buenos días niños- saludó tranquilamente (y hasta un poco risueña) Navi.

-¡Buenos días tía Navi!- aclamaron a coro los 7 antes de mirar a su madre que los veía con una expresión entre cansada y resignada -¡Buenos días mamá!-.

-Buenos días niños, ya dejen a su tío levantarse- saludó/regañó ella en respuesta.

-Si mamá- exclamaron nuevamente los niños antes de levantarse, permitiendo a Link ponerse de pie y girarse a verlos.

-Buenos días niños- saludó él.

-¡Buenos días papá!- saludaron ellos contentos haciendo a Link suspirar.

Durante estos siete años había hecho todo lo posible para cumplir su promesa para con Lulú, inclusive cuando los niños estaban por decir sus primeras palabras se mantuvo lo más alejado que pudo de ellos y cuando estaba frente a ellos hablaba solo lo estrictamente necesario, todo en un intento de evitar eso, que lo llamaran "papá", y había funcionado muy bien los primeros cinco años en los que lo llamaban "tío", "tío Link" o simplemente por su nombre, pero todos sus esfuerzos se perdieron dos años atrás.

Aquel día parecía que todo sería como siempre. Se despertaría, desayunaría con Lulú y sus hijos, se despediría de ellos antes de que Lulú los llevara con el sabio zora Aulani para sus lecciones del día, se marcharía a la villa Goron y no volvería al cabo zora hasta después de la hora de la comida (que siempre tomaba en la ciudad Reloj de vuelta en su forma hylian). Pero cuando llegó al cabo y saludo a los niños, no fue para nada como lo era siempre.

(Flashback, dos años atrás)

Link había bajado las escaleras seguido por Navi tras volver de la ciudad Reloj, abrió la puerta de la cocina y se dirigió a la sala de estar. Ya debía de haber pasado un par de horas desde que Lulú había vuelto con los niños de las lecciones del día y probablemente estaban en la sala jugando juntos.

Esa era su rutina tras regresar: llegar, saludar, preguntar a Lulú si estaba todo bien o si se necesitaba algo, en caso de que fuera necesario salir por lo que faltara, si había algún problema solucionarlo, en caso de que no subir a la biblioteca a seguir estudiando los libros de Termina, ocasionalmente jugar con los niños si alguno lo pedía (que normalmente era muy seguido), bajar a cenar y tras despedirse de todos ir a su habitación a dormir.

Con eso en mente abrió la puerta de la sala. Tal y como él lo esperaba ahí estaban todos, Lulú estaba sentada en uno de los asientos mientras los niños jugaban frente a ella con algunas muñecas zora (según los niños y el propio Link los que ellos usaban eran juguetes de acción zora) que el héroe sabia eran propias de Termina (es decir, en Hyrule no había como esas).

-Hola Lulú, niños, ¿Qué tal el día?- saludó Link.

Sin embargo, antes de que la aludida pudiera responder como era normal, Mikau le había ganado la palabra.

-¡Papá!- exclamó el pequeño contento mientras soltaba su juguete y nadaba hacia él, abrazándolo con fuerza. No faltó mucho para que hermanos lo imitaran uniéndose al abrazo grupal.

Por su parte, tanto Link como Lulú y Navi se quedaron en completo shock.

La cantante no pudo evitar sentir un pinchazo de dolor en el pecho viendo esa escena que cualquiera podría considerar como emotiva, ella misma sentía que lo era, pero aun así, le dolía el pensar que su querido Mikau no era el que escuchaba esa palabra de sus hijos, y le dolía ver a sus hijos actuando así con alguien tan parecido pero a la vez tan diferente, no porque le desagradara Link, al contrario, lo consideraba un gran amigo, pero aun así no pudo evitarlo.

Link por su parte sintió una mezcla de emociones. Sorpresa era la más clara, mas no la única, también había un poco de incredulidad, algo de culpabilidad, otro poco de pánico, y un pequeño y apenas perceptible rastro de "alegría".

-Ni-niños, ¿Por qué me llaman así?- preguntó él recuperándose como pudo –Ya les hemos dicho, yo soy su tío, no su…-.

-¡Lo sabemos!- exclamó contento Kai, interrumpiéndolo.

-Pero hoy el maestro Aulani nos dijo algo- continuó en un tono más suave Lilly, aunque también estaba sonriendo contenta.

-Un padre es el que nos da la vida- exclamó Ralis.

-¡Pero un papá es aquel que te cuida y se preocupa por ti!- siguió Malia.

-¡Por eso tú eres nuestro papá!- exclamaron a coro los niños.

Eso desencajó por completo al héroe, nunca había pensado que esto pasaría, no después de todo lo que había hecho por evitarlo. Y pese a toda la culpa que sentía, otro sentimiento se alojaba con la misma intensidad en su pecho, era alegría.

(Fin flashback)

Aquel día y el mes siguiente fueron extremadamente incomodos, no solo para Link, sino para todos los miembros de la banda. Ese día, apenas los niños se habían ido a dormir, Link había pedido disculpas sinceras a Lulú, ya que había prometido que nunca trataría de suplantar a su padre fallecido, pero Lulú fue incapaz de responder con algo más que un leve asentimiento antes de ir a su cuarto en completo silencio.

Durante un mes, tanto Lulú como los miembros de la banda redujeron las palabras que le dirigían a solo lo indispensable, notándose a leguas la incomodidad que sentían por lo sucedido, el propio Link estaba completamente incómodo. Finalmente, tras un mes de la "ley de hielo" por parte de ambos lados, Lulú fue la primera en dar un paso.

Igualmente, cuando los niños se habían retirado a sus habitaciones, Lulú se había disculpado con Link por haber sido tan fría durante tantos días, y le aclaró que no lo culpaba de nada ya que ella estaba consiente de todo lo que había hecho para evitarlo, que solo había sido el shock, el cual al fin había superado, y con ella, el resto de la banda.

Eso había levantado un peso enorme de los hombros de Link, permitiéndole disfrutar más de la sensación de que aquellos niños por los que había hecho tanto le concedieran un puesto tan importante. Aun cuando siguió por diez meses recordándoles a los niños que era su tío de la forma más amable que podía, era algo que no podía expulsar de su corazón. Y aunque probablemente la máscara Zora y el alma de Mikau tuvieran algo que ver, no pudo evitar preguntarse si ese cálido sentimiento era el mismo que el gran Árbol Deku había sentido al criarlo a él.

-Vengan, vamos a comer- indicó Link antes de sentarse en la silla más cercana a la puerta.

Los pequeños se apresuraron a "sus respectivos lugares" y esperaron a que su madre tomara asiento en el extremo opuesto a donde estaba el héroe antes de empezar a comer.

Sinceramente, la comida zora había sorprendido mucho a Link, ya que no era lo típico de otras razas. La comida humana, hyliana, terminiana y kokiri era común para él, siempre con distintas cosas como carne y vegetales (aunque los kokiri rara vez comían carne), la mayoría de las veces preparada al fuego u con otros métodos. Los goron comían ciertos tipos de rocas, tan simple como eso. Los Deku hacían algo parecido, ellos se alimentaban de los distintos nutrientes de la tierra, agua con alto grado de minerales y algunos frutos secos.

(N/a: no encontré nada referente a la alimentación de los Deku, así que me vi obligado a improvisar, si alguien sabe más del tema o tiene mejores ideas estoy abierto a comentarios e información).

Los zora parecían estar en un punto intermedio. Como quedaba claro se alimentaban de peces, pero su cocina se dividía en dos partes: la poco usual en la superficie usando el fuego o el sol como medio de preparación para ciertos tipos de mariscos, y la común que era bajo el agua sin fuego o similares (aunque algunos usaban las grietas volcánicas en el fondo del mar [muy difíciles de encontrar y usar sin riesgos] para ciertos platillos).

En la común era simplemente pescado crudo (bastante salado para el paladar humano al ser hecho en el mar) junto a algún extra a modo de sazonador como lo era los moluscos. Ocasionalmente se integrarían en la carne de pescado algo como coral triturado, coraza de almeja molida, trozos de algas o fragmentos de estrellas de mar entre otras cosas para darle una variación al sabor, pero esto ya dependía del gusto y las formas de cocinar de cada quien.

El desayuno pasó como de costumbre, con los dos adultos comiendo en silencio mirando atentos a los niños comer entre risas, leves juegos y algunos gritos, pero estando ambos ahí nunca pasaba de un par de jugarretas y nunca se desperdiciaba nada.

Tras la comida, todos fueron a la sala, siendo que Link los despediría en la puerta antes de irse a la villa goron.

-Bueno, que tengan un buen día niños, y no le den problemas al sabio Aulani- indicó Link.

-¡Si papá!- asintieron ellos antes de que Mikau se le acercara entre curioso y emocionado –papá, ¿vas a ir con los goron verdad? ¿Va a venir el tío Darunia? ¡Ya es el festival del tiempo!-.

-Tal vez mañana, hoy iré a recibirlo en ciudad Reloj, pero solo se quedará un día como siempre- respondió el héroe, y los niños festejaron contentos ante esto.

Hace tres años los niños le habían preguntado que hacia todos los días por la mañana, y él había respondido con tanta sinceridad como podía. Obviamente no les había dicho que era el patriarca temporal, pero sí les dijo que tenía buenos lazos con los goron por lo que siempre usaba un método que había descubierto en sus viajes para ir con ellos varias veces al mes. Pero principalmente les dijo que trabajaba ocasionalmente como guardia en la ciudad Reloj, siendo la verdad que era lo opuesto.

Ciertamente, a dos años de empezar a vivir en Termina Link había ido a la ciudad Reloj transformado en Zora y había conseguido empleo como guardia, pero era algo de pocos días, normalmente solo los domingos, momento en que varios guardias estaban descansando. Esto con el propósito de asegurar la ganancia de rupias ya que, si bien aún tenía una suma importante en el banco, todos los trabajos de construcción le habían costado la mayoría de sus rupias, y si quería ayudar a Lulú como le había prometido, necesitaba estar seguro de que tendría para cualquier imprevisto.

Se dio la casualidad de que cuando Link les explicó esto era el festival del tiempo, por lo que Darunia estaba en la villa Goron. Ese día se lo comentó al patriarca de Hyrule durante su ronda diaria a la villa, y este había insistido en venir a ver a los niños el último día de su permiso.

No entendió el por qué, pero no le veía problemas a eso, y afortunadamente Lulú tampoco, por lo que el último día de la visita de Darunia, los pequeños zora conocieron al hermano jurado de su tío.

De algo podía estar seguro Link y es que cuando no estaba en modo "patriarca", Darunia tenía un talento nato con los niños, ya que se los "ganó" rápidamente, no había ni pasado media hora con ellos y estos ya lo llamaban "Tío Darunia".

Pasaron casi todo el día jugando en la playa, o contándoles algunas historias cortas sobre las aventuras de un formidable guerrero que se ganó el título de "El héroe del tiempo", todo ante la atenta vista de su madre y la leve participación de Link, quien estaba más concentrado en estar atento a cualquier monstruo que apareciera, ya que la misma playa era bastante peligrosa.

Cuando se despidió aquella tarde, los niños le habían suplicado por que se quedara y les contara más, pero siendo ya tiempo de regresar, Darunia tenía que darse prisa en volver, pero les prometió que volvería el año siguiente, dado que vivía mucho más lejos de lo que estaba la villa goron. Los niños, aunque tristes, lo aceptaron. Y desde entonces, se volvió una tradición que el goron pasara al menos dos días con los zora, jugando con los niños y contándoles más fabulosas historias sobre aquel héroe elegido por las diosas.

Link suspiró algo cansado levemente antes de recuperar su semblante tranquilo –bueno, es hora de irme, los veré por la tarde niños- se despidió.

-¡Hasta luego papá!- exclamaron contentos ellos antes de darle un abrazo grupal y salir de la sala.

-Que tengas un buen día- le deseó Lulú antes de salir tras los niños y cerrar la puerta tras ella.

Link se permitió quedarse ahí unos instantes, observando la puerta, antes de girarse y dirigirse a la salida superior por su habitación.

Una vez en la superficie, se encaminó hacia el camino rumbo a ciudad Reloj, deteniéndose una vez estaba seguro que nadie lo veía sacó su guitarra, entonando la canción del vuelo y dirigiéndose a la ciudad Reloj, apareciendo frente a la estatua de búho.

Sin más se encaminó a la plaza de la ciudad. Con tranquilidad caminó entre las personas que pululaban por el lugar saludando ocasionalmente a algún conocido, antes de finalmente entrar a la torre del reloj.

Dentro lo esperaba su hermano jurado, Darunia, sentado tranquilamente al otro lado de la habitación.

-¡Darunia!- saludó Link levantando la mano.

-Tiempo sin verte hermano- saludó a su vez el sabio poniéndose de pie y caminando rápidamente hacia el héroe con los brazos extendidos, que sabiendo lo que le esperaba tomó rápidamente su máscara Goron y se transformó a tiempo para recibir y devolver el abrazo (N/a: #llaverompecolumnas).

-Un año- asintió el héroe antes de terminar con el abrazo y empezar a caminar hacia la puerta de la torre seguido por el sabio -¿Cómo siguen las cosas en Hyrule?-.

-Desde la perspectiva de mi yo "sabio" todo bien, es aburrido vigilar a ese demonio, pero todo parece marchar bien- explicó animadamente saliendo de la torre y caminando a la entrada norte de la ciudad –y para mi yo actual las cosas están muy ocupadas con todo lo que pasa en Hyrule que me obligó a hacer muchos más tratos con otras razas, pero a la larga solo traerá beneficios, o eso espero-.

Link asintió en concordancia. En los 7 años que había permanecido en Termina había visitado varias veces Hyrule para asegurarse de que todo estaba en orden y muchas cosas habían pasado.

Había ido a hablar con Zelda y le había devuelto el tesoro de la familia real, la Ocarina del Tiempo. La mayoría de las distintas razas se habían mantenido practicante igual, solo que con algunas mejorías.

Ganondorf había sido atrapado y encerrado por atentar contra la corona y actualmente se encontraba en una prisión en medio del desierto conocido como "El patíbulo del Desierto", donde esperaba su ejecución que fue planeada para dentro de algunos años tras pasar un largo periodo de penitencia en una celda con todo tipo de restricciones incluyendo mágicas (el rey de las Gerudo puede usar magia después de todo).

El resto de las Gerudo parecían estar por enfrentar un cruel destino, pero Link había intervenido. Aun siendo un niño, fue gracias a su aviso que lograron capturar a Ganondorf antes de que pudiera cumplir sus planes, y la princesa lo tenía en estima, por lo que el Rey de Hyrule accedió a escuchar una petición del joven héroe la cual era simple: si querían ser perdonadas por la falta de su líder debían entregar a aquellas que habían criado al rey.

En respuesta, Nabooru entregó tanto a Kotake como a Koume, las brujas de las Gerudo y madres adoptivas de Ganondorf.

No solo las brujas habían sido condenadas y ejecutadas rápidamente (ya que tenían varios cientos de años, a diferencia de Ganondorf mantenerlas mucho con vida, lejos de un castigo, era un peligro) en el patíbulo, si no que la tribu Gerudo fue exonerada y se les concedió el permiso para adentrarse un poco más en la pradera de Hyrule al otro lado del puente, por lo que pudieron tener estilos de vida algo más sencillos al poder tener sus propios sembradíos y ganado en un lugar más estable.

También habían llegado a una serie de acuerdos y tratos con distintas sociedades en Hyrule, obteniendo pescados y agua de los zora, minerales de los Goron y leche y otras cosas más del rancho Lon Lon, Kakariko y la propia ciudadela de Hyrule. Lo que no podían obtener por medio del trueque o intercambio lo obtenían comprando con rupias, la gran mayoría por sus distintos empleos. Trabajaban principalmente como guardias y escoltas para los distintos comerciantes, vendían productos, artesanías, ropa y otras cosas de manufactura Gerudo y, ocasionalmente, trabajaban como mensajeras transportando cargas y mensajes.

Con las relaciones entre especies funcionando a tope, prácticamente todas las razas estaban en una muy buena racha de paz y prosperidad.

Inclusive los kokiri, pese a que seguían aislados de todo lo externo al bosque, se encontraban en un muy buen estado, especialmente con el retoño del Gran Árbol Deku, de apenas 3 años de "edad".

Esto había sido por intervención directa de Link, que había notado al tercer año de residir en Termina que el retoño no crecía, aun cuando se suponía que la maldición que impedía su crecimiento no estaba. Viendo como empeoraban las cosas en el bosque con las fieras, Link decidió a hacer algo al no estar dispuesto a esperar 4 años más para comparar con la otra línea temporal.

Sin lugar a dudas aprovechó la biblioteca de su casa, una sección estaba repleta con toda clase de libros de ciencias como botánica, biología, química (N/a: hablamos de Termina, por lo que es compresible que sus conocimientos científicos sean más avanzados) entre otras, y otra sección con libros de magia de todo tipo: maldiciones, bendiciones, conjuros, encantamientos, pociones, etc...

Apoyándose de ambas secciones, había descubierto las posibles causas de ese problema y, con algo de ayuda del profesor Garo e inclusive de los Deku, dio con las soluciones a todas ellas.

Así, se encaminó a Hyrule y llegó a donde estaban los restos del gran Árbol Deku sin que ningún Kokiri lo notara, o eso creía él.

Revisó el lugar y, tras comprobar cuál de sus hipótesis era correcta, procedió a aplicar la "cura". Fue algo muy efectivo, ya que el brote había crecido de golpe tal y como en la otra línea temporal. Aliviado, Link charló un poco con la recién nacida deidad guardiana, cuando pasó algo que le dejó en claro que no fue tan cuidadoso como creía.

(Flashback, 3 años atrás, bosque perdido, Hyrule)

Link hablaba contento con el brote, aun si no era exactamente el mismo que lo había criado y protegido por tanto tiempo, era en esencia el mismo, especialmente porque parecía conservar los conocimientos y experiencias del anterior.

-Bueno- empezó el héroe –ya es hora de irme- informó recibiendo un asentimiento del brote.

-¡Ahí esta!- un agudo e infantil grito a sus espaldas cortó por completo su despedida.

Girándose, Link se topó con toda una comitiva de Kokiris, puede que todos los kokiri, coriendo hacia él, con Mido al frente empuñando la réplica de la espada kokiri con fuerza.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, Mido saltó y trato de cortar al "intruso", como ellos lo calificaron, pero sin apenas esfuerzo Link detuvo la pequeña espada usando su guantelete derecho a modo de escudo, provocando que Mido saliera despedido de espaldas en un efecto rebote, aterrizando de pie apenas pero dando varios pasos torpes hacia atrás y sintiendo sus brazos entumidos por el impacto.

-Ah, lo siento, me tomaste de sorpresa- se disculpó el héroe dando un suspiro de alivio, normalmente reaccionaria o esquivando o bloqueando con el escudo en su espalda (que le habría dado un contragolpe más fuerte aun al kokiri), en ambos casos contraatacando rápidamente con la espada, pero había logrado controlarse lo suficiente para no hacerlo por reflejo -¿estás bien Mido?-.

Eso descolocó a los kokiri, ¿Quién era este hombre/adolecente que conocía a su "líder"?-.

-¡¿Por qué te disculpas?! ¡él fue el que te ataco Link!- reclamo molesta Navi volando alrededor del héroe.

Eso congeló a todos los kokiri, quienes observaron al rubio con incredulidad, salvo Saria, quien desde el inicio lo había visto sorprendida y esperanzada, y ahora lo veía contenta.

-¡Link!- exclamó contenta corriendo hacia él y saltándole encima, abrazándolo con fuerza, el héroe por su parte había devuelto el gesto con alegría y cariño para su querida amiga, manteniéndola suspendida entre sus brazos -¡sabía que eras tú!-.

-También me alegro de verte, Saria- dijo sonriente el héroe mientras bajaba y soltaba a la niña, que se mantuvo frente a él sonriendo de oreja a oreja.

-¿Li-Link?- murmuró incrédulo Mido, y no era el único, todos los Kokiris lo miraban de hito en hito con la boca abierta, algunos niños con admiración, y algunas niñas con un leve sonrojo.

-Efectivamente, es Link- dijo una voz calmada y suave, que les pareció extremadamente familiar a todos pese a que la recordaban más grave y solemne.

Tranquilamente, Link dio un paso al lado y permitió a todos ver el retoño del Gran Árbol Deku que miraba a sus "hijos" sonriente.

-¡¿Gran árbol Deku?!- exclamaron todos sorprendidos.

-Bueno, no exactamente, me falta mucho tiempo para volver a ser "grande"- respondió él con algo de gracia –pero ciertamente soy yo, me alegro de verlos pequeños- les dijo con cariño.

-¿Co-cómo?- pregunto uno con apenas voz.

-Simple, fue Link- respondió la deidad provocando que todos miraran sorprendidos al héroe –durante estos años ha crecido, no solo en cuerpo, sino también en conocimiento, dio con la razón que me impedía volver a crecer y lo solucionó, de no ser por él me habría tomado más tiempo volver a crecer, o inclusive podría no haber vuelto a hacerlo- explicó con una voz cargada de orgullo.

-Vamos, no es para tanto, recibí ayuda con eso, y no es como si pudiera dejar a quien fue mi padre a su suerte, aun si no soy un kokiri- dijo algo apenado el héroe.

-No te menosprecies Link, cuando te acepté como uno de mis hijos sabía que estabas destinado a grandes cosas, y es claro que no me equivoqué, inclusive me atrevo a decir, que superaste mis expectativas- le dijo la deidad, apenándolo.

(Fin del flashback)

Tras eso, las cosas en el bosque se habían calmado, ocasionalmente iba a visitar a los kokiri, especialmente al retoño (era una gran fuente de sabiduría que le ayudaba a comprender mejor las cosas que leía en Termina) y a Saria, e inclusive Mido había empezado a cambiar, mostrándose menos orgulloso y más responsable, Link solo podía intuir por qué.

Sacudiendo su cabeza para enfocarse en el presente, Link notó que él y Darunia justo habían salido por la puerta norte y se habían detenido. Miró de costado a su hermano jurado, quien asintió decidido con un brillo de competitividad en los ojos antes de que ambos empezaron a girar y a avanzar a toda velocidad a la villa Goron.

Eso era una pequeña tradición que había empezado en la segunda visita del sabio de fuego, una carrera amistosa a la villa cada vez que iban hacia ahí, ya fuera de la ciudad reloj, la costa o de donde fuera. También habían empezado a competir en la carrera de los goron, manteniendo hasta ahora un marcador empatado de 3 a 3.

Ese fue un día más durante el periodo en el que se realizaba el festival del tiempo en la vida de Link. Ya habían pasado 7 años. Faltaban, como mínimo, 9 más.

Fin del capítulo.

¡Por fin! Esto lo quería publicar a inicio de mes, pero la escuela no da espacio, y con el hype de pokémon Moon (¡Ese juego es genial!), especialmente por el hecho de estarlo jugando, ya ni se diga.

También, este capítulo fue el más largo de la historia, hasta ahora, y como queda claro fue puramente informativo. Pasaron 7 años entre el anterior y este y muchas cosas empezaron a cambiar. En el próximo capítulo debería de haber pasado otros 3 años más, el cual estará más enfocado en el punto de vista de Lulú, pero también mostraré cosas de Link.

¿Qué les pareció los hijos de Mikau y Lulú? Si son seguidores de la saga (como de seguro son) reconocieron sin problemas a quien tome de base para Ralis (incluyendo su nombre), pero los otros 5 (no creo que tenga que explicar sobre Mikau Jr. ¿o sí?) fueron cosa de inspiración, y también deja ver mi emoción por Pokémon Moon ya que 4 de los nombres (5 si cuentan el del sabio Zora) son de origen Hawaiano (según internet) y Lilly es similar al nombre de un importante personaje del juego (Lillie, yo lo juego en inglés).

Bien, pasemos a los review para dar por terminado todo:

kaitou kid zero: si bueno, lo siento, otra vez me tarde, aunque no tanto como en el anterior, espero te gusté este aunque sea pura información.

Kaioshin135: Gracias, pero no es tan único como crees, es algo que se me quedó de algunos de mis escritores favoritos que también prefieren alejarse de lo canon y lo típico, y algunos quieren compensar, contrarrestar o igualar la INMENSA cantidad de Yaoi que hay por FF, solo por ejemplo aquí, la cantidad de fics LinkXDarkLink me es preocupante.

No te preocupes, no pienso abandonarla, pero con ya dos historias, un proyecto medio olvidado de antaño y otro proyecto corto que se me ocurrió tras pokémon Moon, más la universidad y el trabajo me pone difícil actualizar esta.

Y si, carga con mucho, pero nada comparado a lo que tengo pensado para el final, recuerda, debe ser algo que evite por completo los arrepentimientos que en la línea del "héroe niño" provocaran que se volviera "el espíritu del héroe".

Gracias, también tu cuídate, nos leemos luego.

Prietar: No sabes lo mucho que me alegró leer eso, y en verdad de agradezco que, no solo le des una oportunidad, si no que alagues mi forma de escritura, solo me queda esforzarme para responder a tus palabras. Y para cuando termine, trataré de que esta pareja pueda competir al tú por tú con tu pareja favorita.

En fin, es todo por hoy, los veo en la próxima, cuídense y, en caso de que no logre actualizar antes, ¡felices fiestas y año nuevo!