Bueno, esto es un poco incomodo, meses sin actualizar y justo al momento de empezar la verdadera historia… bueno, digamos que los capítulos antes de este eran la primera temporada y la presentación de los personajes, escenarios y la situación en general.

Y antes que se me olvide, puede que los confunda un poco pero bueno, cambié mi nick tras ponerme a ver el anterior fijamente buscándole un significado, pero como no tenia ninguno pues lo cambié por algo con un poco más de sentido.

Por cierto, ¿Cuántos de ustedes están llorando? Ya sea por no poder jugar Breath of the Wild o por el hecho de estar perdido en algún lugar del inmenso Hyrule y disfrutar cada segundo de eso… a estos últimos, no saben como los envidio, y a los primeros, entiendo su dolor hermanos.

En fin, como dije arriba ya es el momento de empezar con la historia pesada, e imagino que ya muchos intuirán por donde van los tiros y que las cosas no serán tan sorprendentes como me gustaría, lo que me hará esforzarme si es que quiero darles algo en verdad interesante para leer, pero por mientras, pasemos al inicio de la "segunda temporada", (Modo Jag Duran = ON) cinturón de seguridad y, vamos para allá.

-Diálogos-

-Pensamientos-

-Diálogos de dioses o seres superiores-

-Pensamientos de dioses o seres superiores-

(Lugar, Fecha, etc…)

(N/a: Nota de autor)

Capitulo 10: Viejos demonios.

-Link, ya es de día, despierta- ante las dulces palabras que interrumpían su sueño, el joven héroe poco a poco abrió los ojos, hasta que pudo ver a la zora parada al lado de su cama, inclinada para acercarse un poco a él mientras lo sacudía suavemente del hombro.

Notando como el Hyliano finalmente despertó, ella sonrió dulcemente –buenos días-.

-Ah, si, buenos días Lulú- balbuceó levemente dormido Link mientras se sentaba en su cama y Lulú se erguía por completo.

-El desayuno ya está listo, no tardes- dicho esto, Lulú se dio la vuelta y salió de la habitación cerrando la puerta tras ella.

Link se quedó mirando un rato la puerta -¡Ya la escuchaste Link, date prisa!- mirando a su hada acompañante que volaba algo frenéticamente a su alrededor, Link suspiró antes de levantarse de la cama y empezar a vestirse.

-Ya voy Navi-.

Mientras se vestía con su túnica Beige y roja (N/a: la del inicio de Skyward Sword) pensó en su situación actual.

Ya llevaba 12 años desde que empezó a vivir en Termina, y aunque en los últimos dos años hubo menos cambios que en los 10 años anteriores, había uno que no podía ignorar ni desestimar para nada: la actitud de Lulú para con él.

Por alguna razón hace casi dos años, Lulú se había mostrado tímida y algo alejada de todos pero principalmente de él por unos cuantos días, antes de que volviera a la normalidad, o casi a la normalidad, ahora era mucho más amable y atenta con él, Link podría decir que era hasta dulce y cariñosa con él.

Para empezar, lo más notorio de todo, parecía que había llegado a un acuerdo con Navi (no que su "fiel" compañera se lo hubiera dicho, pero no encontraba otra explicación) ya que ahora, quien se encargaba de despertarlo por las mañanas era Lulú y Navi permanecía completamente callada hasta después de que él despertara.

También, su trato en general, como le hablaba, como lo miraba, como lo atendía (no solo al despertarlo, si no también al servirle su comida, a despedirlo por las mañanas o al recibirlo por las tardes, etc…), se había vuelto mucho más dulce y personal, no tanto por las palabras usadas (aunque algunas fueron reemplazadas por otras menos formales) si no por la forma en que las decía, siempre que la escuchaba hablar de esa forma sentía que su pecho se calentaba.

Inclusive cuando ella hablaba con los niños, aunque aun se refería a él como "su tío" la mayoría de las veces, ocasionalmente se "confundía" y decía "su padre", esto tal vez fueran pequeñeces, pero para Link, que ella lo reconociera como el padre de sus hijos, era algo muy importante y destacable.

Todo eso era algo que su corazón agradecía y aceptaba de muy buena gana, pero no así su cerebro. Cada día se volvía más duro permanecer firme en su voluntad de mantener un límite en su relación con Lulú y cada día pasaba un muy buen rato pensando en expandir el periodo de su permanencia en Termina de 18 años a 20, y que eso pasara con el portador de la [Trifuerza del Valor] era algo preocupante.

-Eso no tiene nada que ver, aunque el valor y la voluntad son cosas similares, no son lo mismo- sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz del dios sellado en una de sus máscaras que resonó en su cabeza, la fiera deidad guerrera Oni.

-Aun así, no puedo dudar ahora, solo 6 años más, es lo que falta para cumplir con mis promesas-.

-Sigues con eso, acepta de una vez que deseas permanecer junto a ellos-.

-Yo no…-

-Claro que quieres y que es un deseo propio, ya te lo dije, el espíritu de la máscara zora dejó de influenciarte después de aquél concierto que diste hace años-.

-Tal vez, pero mi parecido con Mikau es lo único que hace que Lulú actué así conmigo-.

-Por favor, ambos sabemos que no es el caso, por más que te parezcas a él cuando te transformas son completamente distintos cuando se trata de personalidad, los zoras te lo han dicho ya varias veces, especialmente ese sabio zora, admítelo de una vez, tu deseas permanecer junto a ella, y ella parece querer lo mismo-.

-¿Esperas que use la máscara de su pareja fallecida para volverme su nueva pareja?-.

-No, espero que dejes de engañarte a ti mismo y que aceptes de una vez que te equivocaste al decidir no acercarte a ella, y ya te dije que es posible la hibridación entre los Hylianos y los Zora, no necesitas usar la máscara siempre-.

Esas discusiones entre ambos era otro de los cambios. Hace un año y medio Oni lo sorprendió cuando habló de golpe cuando volvía de la villa goron para, en sus propias palabras, "hacerlo entrar en razón". Desde entonces hablaban del tema prácticamente todos los días.

En una ocasión Link le había preguntado de sus razones para involucrarse en las vidas personales de los mortales, aun si uno de ellos era su portador, y su respuesta fue: "-Me cansé de meses de ver como huyes cada vez de esto, y aun estoy en deuda contigo, tu, que salvaste mi mundo y a mis creaciones de ese estúpido demonio-".

Tener a un dios hablando en tu cabeza, y a la mujer que quieres siendo cada vez más dulce contigo pasaba facturas bastante grandes, y había ocasiones en las que pensaba muy seriamente en dejar de lado su plan inicial, pero se reponía en el ultimo momento y permanecía un buen tiempo sin recaídas, pero estas se volvían cada vez más frecuentes, tan solo en esta semana había estado apunto de hacerlo 3 veces, si esto seguía así en un par de meses podría ceder por completo.

Suspirando mientras enfundaba su espada aun sin nombrar en la funda en su espalda, Link se puso la máscara zora y salió de su habitación. Ante la vestimenta distinta, su transformación no mostraba la pequeña túnica verde ni la coloración verde en la aleta de su cabeza, en su lugar la túnica era roja con marcas blancas, el cinturón cubría la parte superior de esta que tenía una coloración beige y su aleta mantenía un color uniforme de la base a la punta. Tras tanto tiempo, su aspecto como zora se mantenía casi igual, solo un poco más alto y algo más robusto, indicando su "crecimiento".

-No creo que sea posible para mi, pero en verdad espero que mi forma zora no crezca hasta igualar al rey Zora de Hyrule- pensó Link mirándose levemente, respirando tranquilo ante su aun esbelta figura en comparación a la del monarca.

Finalmente llegó a la concina, donde ya le esperaban los niños y Lulú. El desayuno pasó con normalidad, se despidió de los niños y su madre, subió a la superficie y tras caminar hasta la planicie de Termina, volvió a su forma Hylian y llamó a Epona con su ocarina de las hadas.

Una cabalgada después se adentraba en la villa goron usando ya la máscara correspondiente.

Saludando a todo goron con el que se topara, subió hasta el último piso de la villa y entró en la cámara del jefe goron, dentro del cual le esperaban 3 de ellos. El antiguo jefe, Goramoto, su nieto que había crecido hasta casi igualar a Link en su forma goron, Carlogoro y su hermano jurado, Darunia.

(N/a: el nombre de Goramoto salió directamente de Twilight Princess, pero Carlogoro, salió indirectamente de Skyward Sword, en ese juego hay un goron explorador llamado Marcogoro, obviamente es una referencia a Marco Polo, pero por lo mismo se me ocurrió eso de mezclar Carlo y goro)

-Hasta que llegas hermano- le saludó Darunia levantando su puño, Link respondió golpeándolo con el propio con gran fuerza.

-Hoy quise venir con calma, además, ya no soy el jefe- respondió el héroe animado –hablando de, ¿Qué tal tu primer día a cargo, Carlogoro?-.

-No sabría responder si bien o mal, es decir, es mi primer día- respondió tímidamente el más joven de los presentes.

-No seas modesto- reprochó Darunia dándole un "leve" golpe en el hombro –lo ha hecho bastante bien hasta ahora, aunque solo han sido las primeras horas del día, ahora toca el patrullaje diario-.

Link asintió antes de que él, Darunia y Carlogoro salieran de la cámara, dejando tras de ellos al orgulloso anciano.

Ese era otro cambio, finalmente llegó el momento de ceder su puesto al nieto del anterior patriarca, por lo que hoy podía descansar finalmente de ser llamado "jefe", y aunque aun vendría por unas semanas más a fungir como "consejero", finalmente podría usar las mañanas para convivir con los niños y con Lulú.

Sacudió ferozmente la cabeza ante esos pensamientos, no necesitaba dudar ahora. El tiempo que ganaría lo usaría en la ciudad Reloj trabajando más seriamente como guardia o en su biblioteca personal, si bien había leído ya una buena parte de los libros que contenía y había aprendido una gran cantidad de cosas tanto de magia como de ciencias, aun le faltaba mucho, en su opinión personal.

Despejó su mente cuando si vista se fijo en el joven jefe que se movía frente a él, una sonrisa satisfecha ocupando su rostro al verlo interactuar con los goron de la forma apropiada para un jefe, Link podía estar tranquilo con él, lo habían entrenado bien.

Horas después, Link y Darunia se habían separado de Carlogoro y habían ido a esa cueva tras el "vacío" a hablar con calma.

-12 Años, si que pasaron rápido- comentó con un suspiro el goron.

-Bastante diría yo, aun puedo recordar al pequeño Carlogoro rodando por ahí, gritando que se volvería más veloz que nosotros dos- asintió nostálgico Link.

-Sonaste como un anciano- se burló Darunia.

-Pues este anciano es el que se lleva la victoria en las carreras hermano- contraatacó Link recordando que el marcador de victorias entre ambos terminó e favor de Link.

-Suerte nada más- masculló en respuesta –si pudiera venir tres años más te enseñaría quien manda-.

Ese comentario provocó que ambos se quedaran callados. El tiempo concedido al goron para venir de visita había terminado, ese era el último día que podría dejar la cámara de los sabios y visitar Termina.

-Puedo ir también yo y hablar de nuevo con las diosas, que te permitan unos pocos días al año, lo suficiente para que puedas competir-.

-No, déjalo hermano, no lograste que permitieran a la princesa Zelda y el resto venir al festival del tiempo, no tiene caso preocuparse por nuestra competencia-.

-Si, pero, los niños se deprimirán mucho si ya no vuelven a verte-.

-También yo los voy a extrañar-.

Ambos se quedaron en silencio, sumidos en el silencio.

-Pero, disfruté mucho de venir a Termina- comentó Darunia con voz algo animada –además, aun si no estoy yo aquí, tienen a su padre para animarlos- agregó con una expresión conocedora.

Link hizo una pequeña mueca ante la expresión del goron, pero no lo negó, especialmente por que tenía una sorpresa preparada para los niños.

(Horas después, Ciudad Reloj)

En tiempo pasó volando, y antes de que se diera cuenta, ambos estaban dentro de la torre del reloj.

-Bueno, supongo que es todo por ahora, nos veremos de nuevo algún día- empezó Darunia.

Link asintió antes de que ambos se dieran un abrazo de despedida –hasta luego Darunia-.

-Hasta luego hermano-.

Ambos se separaron y el sabio de fuego descendió por las escaleras, perdiéndose en las entrañas de la torre.

Quitándose la máscara, Link salió de la torre, a tiempo para escuchar como las campanas anunciaban la 1 de la tarde. Sin más, se encaminó a la entrada sur de la ciudad. Nuevamente llamó a Epona y cabalgó con tranquilidad hacia el rancho Romani.

A lo lejos pudo observar a Romani y Pamela sacando una vaca del granero. Ambas habían crecido formidablemente en estos años y se habían vuelto unas mujeres hermosas. Romani era como una copia casi al carbón de su hermana mayor, pero con una chispa distintiva en los ojos que daba la sensación de que era mucho más animada que su hermana lo que ayudaba a distinguirlas ya que su ropa era prácticamente la misma que la de su hermana.

Pamela por su parte era casi tan alta como Romani, daba una sensación de juventud más acentuada que con la pelirroja, algo comprensible dado que tenia dos años menos que ella, llevaba su cabello castaño largo sujetado en una trenza hasta la mitad de la espalda, vestía un vestido similar al de Romani, solo que la falda era de un tono azul claro.

El profesor Galo estaba leyendo un libro sentado tranquilamente en una silla en el pórtico de su nueva casa construida al lado del granero, la cual fue construida por el dinero de Link como habían acordado.

Sobre esta se enconttraba un enorme aparato de música similar al que tenia en su casa en el cañon Ikana, solo que este no funcionaba con energía hidráulica, funcionaba con energía eólica y en caso de emergencia estaba conectado a un sistema de engranajes que iba tras la casa para que funcionara con la ayuda de mulas, burros o caballos.

Este aparato era el resultado de 11 años estudiando el lugar y los ataques de los espectros, un instrumento musical que tocaba una canción que los repelía por completo. Link no podía estar más contento con el resultado. Un par de noches atrás la habían puesto a prueba y había funcionado maravillosamente por lo que Romani y compañía habían podido volver a dormir, aunque aun así Link permaneció despierto hasta que salió el sol por si las dudas.

-¿Oh?, pero si es saltamontes- saludó Romani cuando Link estaba lo suficientemente cerca.

-Buenas tardes- saludó cortésmente Link mientras bajaba de Epona.

-Buenas tardes, ¿Qué te trae por aquí?- cuestionó curioso el profesor levantándose y dejando su libro de lado.

Pero antes de que Link pudiera decir algo, la puerta de la otra casa se abrió y por esta se asomó Cremia, que se veía más madura pero aun conservando su belleza, llamándolos con voz fuerte –la comida está lista- se detuvo al joven héroe –Ah, Link, buenas tardes, ¿gustas acompañarnos en la comida?-.

-Gracias, pero tengo que rechazar la invitación- rechazó cordialmente –solo vengo por mi pedido-.

-Cierto, dame unos momentos- asintiendo, Cremia se adentró en su hogar para salir instantes después con una bolsa considerablemente grande en la mano –aquí están-.

-Muchas gracias, aquí está el pago- agradeció tomando la bolsa y entregando otra mucho más pequeña con rupias –bueno, yo me retiro, disfruten su comida- se despidió volviendo a montar en Epona y alejándose, dejando tras de si a dos jóvenes algo deprimidas.

-No se desanimen, un día una de ustedes logrará algo con él- les alentó Cremia, ambas asintieron y entraron en la casa para comer –aunque lo tienen difícil, siento que su corazón ya es de alguien más- comentó cuando estaba segura de que ninguna de las dos la escuchaba.

-Si, yo también lo eh visto en sus ojos- asintió Galo rodeándola de los hombros con un brazo antes de que ambos siguieran a las jóvenes.

Eso era otro cambio resultado de tantos años conviviendo en conjunto y preocupándose mutuamente por las dos jóvenes, aunque aun no pasaba de un simple noviazgo, el profesor de espectros y maldiciones y la dueña del rancho eran una pareja formalmente, algo que fue gratamente aceptado por ambas jóvenes.

(Una hora después, Casa de Link, Gran Bahía)

-Niños, tenemos algo que decirles- empezó Link en su forma zora con Lulú a su lado, ambos mirando con una sonrisa a los pequeños zoras que habían crecido algo en este tiempo.

-¿Recuerdan que nosotros tocamos hace tiempo en la ciudad reloj?- Preguntó Lulú.

-Si mamá, tú y papá nos han contado esa historia varias veces- respondió Malia mientras sus hermanos asentían.

-Bueno, pues, recibimos un mensaje hace unos días, y los Indigo-go´s tocaremos una vez más por el festival del tiempo- explicó la zora.

-¡¿De verdad?! ¡¿Podemos ir?!- preguntó Mikau emocionado, y no era el único, todos sus hermanos y hermanas estaban igual.

-Lo que pasa es que el concierto será en Bar Lácteo, y los niños no pueden entrar- explicó Link deprimiendo a los niños – a no ser de que usen estas máscaras- continuó levantando el saco que Cremia le había dado y dejándolo abierto en el suelo.

Los pequeños se apresuraron a ver su interior, sacando cada uno una mascara Romani.

-Con estas podrán entrar a ver el concierto-.

-¡¿De verdad?!-.

-Si, pero si van a ir, tendrán que hacernos caso, ¿entendido?-.

-¡Si papá!- exclamaron a coro los 7 ya con las máscaras puestas y mirándose los unos a los otros contentos.

-Bien niños, vayan a prepararse, si queremos llegar a tiempo a la ciudad reloj tenemos que irnos ya- interrumpió Lulú con una sonrisa.

-¡Si mamá!- asintieron los 7 antes de salir disparados a sus habitaciones.

-Link, muchas gracias por esto- agradeció Lulú cuando estuvieron solos con su voz un poco más dulce de lo normal.

-No hay de que, lo hago con gusto por verlos felices- negó él con calma.

-Con mayor razón, gracias- repitió ella dándole un beso en la mejilla como ocasionalmente hacia (principalmente cuando Link hacia un gesto como el de ahora) antes de ir a su habitación por lo que se llevaría, dejando atrás a un estático Link.

-… 6 años más, 6 años más, 6 años más…- repetía una y otra vez el héroe en un intento de auto convencerse.

(Al mismo tiempo, Línea del héroe adulto, Hyrule, cámara de los sabios)

Finalmente, había llegado el momento, todo se reducía a este momento.

Hoy seria el día en que el rey Gerudo, Ganondorf, escaparía de su prisión.

12 años habían pasado desde que el héroe había llegado y pedido un deseo a la trifuerza, y habiéndoselas ingeniado para escuchar todo lo que se había dicho en ese momento, Ganondorf se había enterado de algo interesante: existía un dios demoniaco que hacia temblar a las diosas doradas, y cuyo poder estaba sellado en una máscara.

Desde ese instante, había planeado la forma de escapar, afortunadamente para él, el sello con el que lo habían derrotado tenía una gran falla, no estaba hecho ni pensado siquiera para verdaderamente durar eternamente. El sello se debilitaría por su cuenta y Ganondorf seria libre en unos cuantos cientos de años, eso claro, si el rey Gerudo no hacia nada para acelerar el proceso.

Durante 12 años había estado debilitando el sello de la forma más sutil que podía, de forma que los sabios no notaran nada. Dicha tarea se volvía mucho más sencilla en los momentos en que el sabio de fuego regresaba al pasado y permanecía fuera por una semana entera.

Y hoy, finalmente podía escapar, la abarrera era lo suficientemente débil para huir, pero no podía hacerlo aun por un simple motivo: solo sabia de la ubicación de la dichosa Máscara de Majora del pasado, no tenia ni idea de donde pudiera estar en el tiempo actual, y aun si pudiera asumir que está en Termina, esta el inconveniente de que en ese tiempo no hay un pase entre ambos mundos, así que, para escapar, tenia que aprovechar el momento exacto en el que se abría un camino entre las eras, justo cuando el sabio del fuego volvía a la cámara.

Y ese momento era justo ahora.

En el momento que notó como a presencia de Darunia empezaba a entrar a la cámara, Ganondorf atrapado en su prisión liberó de golpe tanto poder como podía al tiempo que forzaba su paso por el sello.

-¡¿Qué rayos?!- exclamó Nabooru cubriéndose de las intensas ondas de oscuridad que surgieron del sello recién destruido.

Ganondorf no les prestó ni la más mínima atención, simplemente abandonó la cámara por la ruta abierta por el sabio goron de la forma más caótica posible.

El rey de los demonios estaba libre.

(Línea del héroe niño, Patíbulo del Desierto, Hyrule)

Si alguien estuviera mirando al derrotado rey Gerudo encadenado en una celda casi vacía en ese momento notaria dos cosas: la primera el derrotado aspecto del antiguo rey, con sus ropas hechas andrajos, sin armadura, arma o joyas, colgando de los brazos sujetos con cadenas, al igual que sus pies, abdomen, espalda y cuello, limitado completamente de los movimientos que podía hacer.

Lo segundo, seria como su mano derecha empezó a brillar con intensidad, mostrando un símbolo triangular dorado con una esquina iluminada: la trifuerza del poder.

En ese momento Ganondorf abrió los ojos, los que brillaron de un brillante carmesí. Instantes después, todo estalló en oscuridad.

(Línea del héroe adulto, Hyrule, cámara de los sabios)

Los sabios se mantenían incrédulos, mirando los restos de la prisión de Ganondorf, tratando de comprender lo que había pasado.

-Ganondorf, ha escapado- musitó Rauru con apenas voz, siendo el más rápido en comprender lo que había pasado.

-En efecto, lo hizo- habló una voz que irradiaba poder.

Los sabios se giraron al origen para ver como las tres diosas volvían a descender. Se arrodillaron ante ellas inmediatamente.

-De alguna forma, se las ingenió para destruir el sello que lo mantenía preso, y volvió su conciencia al pasado- habló Nayru –lo hizo por voluntad propia, esto no tendría sentido siendo su mejor opción liberarse en la era actual, en donde no está el héroe que lo derrotó antes, de no ser por algo que debe estar seguro está en la era en donde está el héroe del tiempo, y considerando los eventos de los últimos años, solo hay una razón, Ganondorf escuchó de Majora, y desea su máscara-.

Esas palabras llenaron de temor a los sabios. Las diosas les habían explicado todo lo referente al dios demonio por lo que ahora todos comprendían todo lo que se dijo en la cámara hace 12 años. Pero cuando consideraban que un ser tan malvado y poderoso como Ganondorf fuera tras esa máscara, el temor más puro los inundaba.

-No hay tiempo que perder, vayan a Termina a ver al héroe del tiempo, el futuro nuevamente está en sus manos- ordenó Farore. Los sabios asintieron con mansedumbre mientras las tres deidades volvían a ascender.

-Reunámonos en el templo del bosque- indicó Rauru casi al instante, a lo que el resto asintió decidido antes de desaparecer en destellos de luz.

(Línea del héroe niño, Hyrule)

Recibiendo sus conciencias del futuro, los sabios dejaron todo lo que hacían y se encaminaron tan rápido como podían al templo del bosque. Los que no podían desaparecer tan fácilmente como Ruto, Zelda, Nabooru y Darunia dejaron todo en orden antes de marcharse a su destino. Impa simplemente escoltó a Zelda, Saria habló con el árbol Deku antes de adentrarse al bosque y Rauru salió del templo del tiempo antes de tomar su forma de búho, Kaepora Gaebora, y volar rumbo al bosque.

Los 7 se reunieron en las afueras del templo y sin mediar palabras se dirigieron tan rápido como podían al camino hacia Termina, Impa y Nabooru corriendo, Zelda, Ruto y Saria volando sobre Rauru y Darunia rodando, ninguno reparó en la sombra que los seguía a la distancia.

Moviéndose tan rápido como podían los 7 llegaron al poco tiempo a la entrada de Termina y cruzaron sin duda alguna. Instantes después los 7 salían de la torre del reloj, bastante cansados ante el camino recorrido, tanto que no prestaron especial atención a la noche estrellada de Termina o a los varios puestos que se veían por toda la ciudad por el festival del Tiempo.

-Darunia, ¿sabes dónde pudiera estar Link?- preguntó Zelda.

-Normalmente estaría en su casa en la gran Bahía, pero hoy, hoy debe estar en el bar Lácteo- afirmó antes de caminar en una dirección en específico, seguido por los sabios.

Poco después, la sombra que los seguía salió de la torre del Reloj y se perdió en el horizonte.

Finalmente llegaron ante el bar, al que entraron rápidamente. A la mayoría les tomó por sorpresa las luces de colores que "parpadeaban" y se movían, generando en conjunto a la música que resonaba por el lugar un ambiente más alegre y de fiesta, pero el sabio del fuego, ya algo acostumbrado, se adentró al lugar sin darle mucha importancia, siendo seguido por el resto.

Darunia mantenía su vista fija en el escenario, donde los Indigo-go´s tocaban alegremente la última canción de la noche, que justamente era la misma que habían tocado para terminar el concierto de hace 12 años.

La mayoría de los sabios se sorprendió al ver al alegre Link en su forma zora tocando la guitarra con emoción, una emoción que todos los integrantes de la banda irradiaban, solo Darunia se permitió una sonrisa.

-Chase after time, chase after time- cantaba Lulú mientras el resto de los instrumentos se detenía paulatinamente, marcando el final de la canción, tomando algo de agua de un vaso sobre una mesa cercana, la zora cantante dirigió al público una sonrisa, sus ojos fijos en sus pequeños que usaban las máscaras y estaban hasta el frente que saltaban contentos en cada canción –muchas gracias por acompañarnos esta noche, son un público maravilloso- agradeció ella antes de que uno a uno los miembros de la banda bajaran.

Apenas ella y Link bajaron del escenario, fueron tacleados por los pequeños zora que se veían muy contentos.

-¿Les gustó el concierto niños?- preguntó Link.

-¡Si papá!- exclamaron contentos todos antes de que las niñas empezaran a exclamar que querían aprender a cantar como su madre y los niños a tocar algún instrumento como su padre o el resto de los miembros de la banda.

-Una familia de músicos, suena bien- interrumpió Darunia acercándose con una sonrisa, sorprendiendo y mucho a Link.

-¡Tío Darunia!- exclamaron contentos los niños lanzándose sobre el goron que los recibió a todos con una risa alegre.

-¿Darunia?- preguntó extrañado Link.

-Hola hermano- saludó alegremente antes de mostrar una expresión seria –me gustaría poder decirlo sin preocupaciones, pero por desgracia, no me es posible- fue ahí cuando Link y los indigo-go´s notaron al resto de los sabios, sorprendiéndose mucho ante la presencia de una zora tan parecida a Lulú.

-¿Todos?- masculló Link, entendiendo por donde iban los tiros.

-Link, pasó algo terrible- habló Zelda mostrándose muy afligida.

Comprendiendo, Link miró al resto de la banda, los cuales asintieron antes de despedirse y dejar el lugar para volver al cabo Zora, Lulú y los niños por otra parte.

-¿Quién eres?, ¿Por qué te pareces tanto a mamá?- preguntó Malia mirando curiosa a Ruto junto a sus hermanos y hermanas.

Link se giró a Lulú para preguntarle por qué no se había marchado, pero desistió al ver como sus ojos le decían firmemente que no se iría de ahí.

Suspirando, Link indicó que lo siguieran antes de salir del lugar con el resto tras de él, los niños sujetos de las manos de su madre, su "tío" goron y del propio Link.

Tras un pequeño trayecto llegaron a una casa de dos pisos y de aspecto bastante nuevo. Link abrió la puerta principal con calma y los invitó a entrar tras encender la iluminación interna.

Todos observaron el lugar con sorpresa. No era muy lujoso, pero tampoco era poca cosa: una sala bastante grande, una cocina y un comedor era lo más cercano a la entrada. Un pasillo se adentraba en la casa con algunas puertas a lo largo de este y unas escaleras hasta el fondo que daban al segundo piso.

-¿Qué es este lugar papá?- preguntó Mikau curioso, su pregunta provocando un leve pinchazo de envidia y dolor en Zelda y Ruto.

-Bueno, pensé que sería mejor para los futuros festivales del tiempo y otras ocasiones tener seguro un lugar para dormir, así que, es nuestra nueva casa- explicó algo apenado sorprendiendo a los adultos.

-¿Entonces nos mudaremos? Preguntó curioso Kai.

-No exactamente, aun viviremos en la costa, pero esta será nuestra "casa vacacional", por decirlo de una forma-.

-¡¿Enserio?!- preguntaron a coro los 7 pequeños.

-Si, pero eso no importa ahora, sus habitaciones están marcadas con letreros y están en el piso de arriba, vayan a dormir niños- indicó seriamente el héroe. Los pequeños protestaron un poco, pero Link se mantuvo firme por lo que al final le obedecieron.

-Lulú, tu habitación está en el segundo piso…- empezó a hablar, pero fue interrumpido.

-Iré después de escuchar lo que está pasando-.

-No es necesario que te envuelvas en lo que está pasando, esto no tiene que ver contigo Lulú- trató de explicarle Link.

-Mis hijos te aman como a un padre, si algo te hace irte lejos de ellos estarán tristes, así que no creas que no tiene que ver conmigo- refutó firmemente la cantante.

Link quería refutar, pero desistió al notar que lo que ella decía era cierto, si lo que sea que estuviera pasando lo obligaba a retirarse, ella también tenía derecho a saber lo que pasaba.

Suspirando, Link invitó a los sabios a sentarse en los múltiples muebles de la sala antes de que él y Lulú se sentaran juntos en un sofá.

El héroe del tiempo miró seriamente a los sabios antes de hablar -¿Qué es lo que está pasando ahora?-.

Fin del capítulo.

Bien, ¿Qué les pareció?

La verdad, este capítulo se suponía que sería más largo, pero si seguía con ese plan los tendría esperando un tiempo más y ya fue mucho unos meses, así que lo corté aquí, espero que el próximo no me tome tanto tiempo en tenerlo listo.

Pero bueno, pasemos a los review para terminar:

El Destripador65: Gracias, es bueno saber que te guste tanto, aunque no sé si verdaderamente llegué a ser el mejor, hay muchos buenos fanfics de TLOZ por aquí, aunque son algo difíciles de encontrar.

kaitou kid zero: Muchas gracias, me alegra ver que tengas tan buena opinión de mi historia, y una historia simple es algo que quiero evitar por completo ya que es lo que inunda toda la sección de fanfiction de Zelda, puro romance meloso y dramático sin verdadera temática aparte ni problemas verdaderos, yo quiero dar variedad en más de un sentido y que sea buena.

Kaioshin135: Gracias, la verdad es que tú también me sorprendes con tu fic, todo el asunto del hibrido entre esos tres dioses es muy interesante y brutal, ya quiero ver cómo sigue todo.

Los zora son civilizados, pero piensa en lo que se mostraba en Ocarina of Time, los zora siguen siendo de mente considerablemente cerrada, solo prueba en ese juego usando la máscara zora que solo tiene el propósito de lograr respuestas interesantes, el rey zora se muestra molesto por la "broma", solo tomé eso y lo llevé un poco más alla, pero viendo la historia de Breath of the wild parece que no estoy tan errado, por cierto (súbitamente llorando a mares) ¡Miiiiiiphaaaaaaaa!

(Recuperandose) Bueno, el resto ya te lo respondí por PM, nos vemos luego.

Prietar: No te preocupes, se entiende, yo mismo leo todos los días, pero rara vez dejo un review, es bueno saber que sigues atento a la historia. Y ciertamente es difícil ignorar una pareja como Lulink cuando los hijos entran a la ecuación, te sorprendería saber cuántas parejas que ignoraba o me disgustaban me empezaron a gustar tras la forma en que mis escritores escribían todo, eso es lo que yo trato de lograr, que todos puedan disfrutar de esta singular pareja.

En fin, todo respondido, queda esperar por el siguiente capítulo, espero no tardarme de nuevo más de un mes en la continuación. Pero bueno, gracias por leer, hasta la próxima.