Después de ¿Meses? De ausencia he vuelto... SHAMAN KING NO ES MIO.


12. QUE EMPIECE LA BODA.

Su cabeza no paraba de idear miles de formas de crear una vida perfecta, estaba cansado del castillo. No soportaba nada, al que antes llamaba su amigo se había convertido en un completo imbécil, aunque ahora que lo pensaba mejor, ahora era un imbécil con poder y eso era mucho peor. Quería irse a donde en verdad pertenecía, su castillo. A muchos kilómetros del reino Asakura estaba el castillo de los Tao. Él abandonó todo por una sola persona, la única que lo tenía atado a ese infierno, la chica de cabellos azules.

-¿Ren Tao? No pensé que aguantaras tanto fuera de tu hogar, eso es de admirar- Fue la voz que escuchó y que reconocería de lejos.

-Jeanne ¿Qué haces en las pesebreras? Corres el riesgo de manchar de barro las zapatillas doradas-Dijo aún sin voltear para verla directamente.

-¿Ese es el pago qué tengo que hacer para hablar con un viejo amigo? No importa puedo comprar otras si me da la gana-Jeanne hablaba con petulancia, mostrando su condición de princesa.

-¿Qué quieres Jeanne? No estoy de humor para tus caprichos- Y por fin el Tao la miraba a la cara.

-¿Por qué sigues aquí? En tu reino eres el que manda, aquí solo te dejas mandar. ¿Haces esto por la hermana del General Usui? Admito que jamás pensé que soportaras tanto- Hablaba rápido, como si no tuviera tiempo o estuviera muy nerviosa.

-¿Qué ganas hablando conmigo? Corre tras Yoh… Cierto es tu odio hacia Anna, pero nunca se me pasó por la cabeza que ese tonto la engañara, cayeron muy bajo los dos princesa- Esas palabras sonaron llenas de rencor que Jeanne notó de inmediato.

-Yoh nunca traicionó a Anna y puedo jurar que jamás lo hará Ren- Jeanne habló con tanta seguridad en sus palabras que asustaron un poco al Tao -Tienes que ver más allá de lo que te permitan tus ojos-

Ren quedó un poco confuso pero, antes de emitir algún sonido Jeanne lo interrumpió -¿Qué hubiese pasado si el compromiso no se hubiera cancelado?- Dijo más para ella, como si Ren no existiera.

-¿Por qué traes el tema a colación ahora? Agradezco que Jun se casara antes, ella tomó el control de nuestras tierras, no me veo como Rey- Era sincero, ser rey nunca fue su sueño.

Jeanne dio media vuelta dispuesta a regresar al castillo –Ren… Te admiro, tienes una valentía que yo no tengo, no soy capaz de fallarle a mi padre- y dispuso a marcharse pero sintió que le tocaran el hombro indicando detenerse.

-Jeanne… ¿Qué estás dispuesta hacer para tu felicidad? Esa es la pregunta que debes hacerte – Ren la soltó y dejó que la chica siguiera su marcha.


-Anna, no entiendo porque me rechazas siempre- Decía Fudo muy desesperado.

Estaban en uno de los pasillos del castillo, la rubia estaba harta de los acosos de Fudo, no encontraba excusa para quitárselo de encima a eso sumarle que no sabía con que pretexto apartarse cuando quería besarla… Fudo no era el hombre de su vida. Era sencillo de entender, ese tonto no era Yoh.

-Debemos esperar hasta la boda Fudo, no seas presuroso, tienes que respetarme- Se podía decir que Anna corría escapando de el chico.

-Hace tres años no decías lo mismo- Y la rubia pasó en seco ¿Qué no podía dejar el pasado bien atrás?

-Fudo deja de restregarme eso- Se mostraba molesta – Hace 3 años no pensaba, madura y déjame en paz, deja de acosarme y perseguirme-

Fudo quedó con los ojos bien abiertos, incrédulo ante las palabras de la rubia y cuando reaccionó, Anna estaba cruzando la esquina para buscar la salida del castillo.


Se sentía libre, su "Guardaespaldas" había captado el mensaje y no la había seguido. Aún no concebía la vida sin Fausto. Le hacía mucha falta y Horo Horo volvía un caos el reino. No sabía dirigir un ejército, le faltaba preparación, cordura, inteligencia, además se notaba que no había dormido muy bien últimamente y por alguna extraña razón ver una espada lo asustaba. El Usui ocultaba algo pero, por ahora no podía ser detective. Entró a buscar a Ren y lo encontró sentado muy pensativo y eso la asustaba.

-Sabía que vendrías, Anna- La rubia se asustó con el tono de voz frío de Ren, pero lo ignoró.

-Ren, debemos actuar, es nuestra obligación impedir tantas muertes e injusticias- Anna se acercaba a al Tao cohibida, presentía que el peli violáceo no se encontraba bien.

-El único que puede ayudarnos es Hao. Mientras esté encerrado, Mikihisa hará lo que le dé la gana. Hao es el único que puede detener al Rey orate-

-Lo sé- Y cuando Anna iba a preguntar a cerca de su estado de ánimo una tercera voz irrumpió el recinto.

-Yo quiero ayudar, quiero impedir una tragedia- Anna reconoció esa voz de inmediato.

-Lyserg, regresa por donde viniste. Lo último que quiero es la ayuda de un traidor-

-No me gusta que seas tan agresiva, vengo en son de paz y quiero ayudar-

-Es sencillo- Habló Ren bastante agresivo y levantándose del suelo– Nos traicionaste Lyserg, vendiste a Hao a su padre, por tu culpa está encerrado y Marion está muerta-

-¿¡Acaso me creen imbécil!? – Lyserg alzó su voz y la expresión tranquila y serena de su rostro se transformó completamente – Sé perfectamente que Marion no está muerta-

Ren y Anna quedaron en blanco y desubicados ¿Por qué Lyserg sabía eso?

-La mataron delante de todo el reino, estuviste presente ¿En qué te basas para decir que está viva? – Anna quería sonar convincente pero no podía.

-Soy ingenuo pero no tonto, mi querida doncella. Lamento decirles que si queremos hacer algo por Hao necesitamos de la princesa Tamao y ninguno de ustedes es muy amigo de ella ¿Me equivoco?- Se sentían acorralados, Lyserg tenía razón -¿Cómo harás que Marion entre al castillo sin ser descubierta Anna? Déjame adivinar, tampoco lo sabes ¿Cierto? Admítanlo, ahora saben que necesitan mi ayuda-

-¿Qué propones Diethel? Imagino que tienes un plan, de no ser así, lárgate- La rubia entró en estado defensivo, que Lyserg tuviera la razón le asustaba.

-Anna, no me parece apropiado meter a más gente en esto - Intervino Ren - … No podemos confiar en ese sujeto-

-Lo lamento Ren, pero Lyserg tiene razón. Dependemos de él-


El sol caía sobre las tierras de los Asakura y los lugares aledaños. Las antorchas comenzaban a encenderse, Mikihisa disfrutaba de su vino pero Lyserg irrumpió su calma – Su majestad ¿Me permite unos minutos?-

-Te daré solo 5. Estoy en promoción- Intentó sonar gracioso mientras llevaba la copa sus labios, se le notaba ebrio y eso le convenía a Lyserg.

-Mañana a eso de las ocho, llegará una de mis criadas, quiero que le permita la entrada al castillo-

-¿Tanto protocolo para algo tan simple? Claro que si príncipe, no hay ningún problema-

-Creo que si lo hay- Aquí empezaba la parte difícil –Las reglas de su castillo dicen que cualquier persona que entre, no puede ocultar su rostro-

-Eso es cierto, no queremos que nuestros enemigos nos tomen desprevenidos- Mikihisa abandonó la copa para tomar directamente de la botella.

-Verá, la chica es poco agraciada y… tiene una malformación en su rostro, le da vergüenza mostrarlo- Eso último se le había ocurrido de momento, se sintió intimidado cuando el Rey lo empezó a mirar de reojo sin soltar la botella y pudo notar como había unas cuantas vacías regadas en el piso.

-¿Dañaré mis ojos si le veo el rostro?- Y terminó de tomarse la botella de un solo trago.

-Lo dejará ciego, Majestad-

-Bien, tienes mi permiso- Lyserg soltó un pequeño suspiro de alivio – Jamás desconfiaría de ti Lyserg, eres el hijo que siempre quise tener- Y antes de que el chico respondiera cayó dormido sobre la mesa.

Lyserg se encaminó a la puerta y antes de salir pronunció –Y usted Majestad, es el padre que nadie desearía tener- Salió del despacho, cruzó unos cuantos pasillos y se encontró con la rubia.

-¿Y bien?- Lyserg ni siquiera se detuvo para responderle, lo que provocó que la rubia tuviera que seguirlo.

-Todo salió según lo planeado, si los dioses lo desean, mañana Marion estará aquí y Hao estará fuera de la prisión. Que tengas buena noche Anna… - Lyserg se detuvo unas segundos -Por cierto, busca a Tamao, después de la charla que tuve con ella en la tarde, ten por seguro que estará dispuesta a todo.

-¿Qué le dijiste?- Anna sonaba curiosa y un poco asustada.

-Que lo haga ella, tengo sueño-


-Estás muy callado Ren, dime que tienes. Confía en mí- Pilika estaba preocupada por la actitud del Tao.

Ren se levantó del suelo y separó a Pilika bruscamente de su cuerpo –Vete a dormir es tarde-

-No te entiendo, últimamente estás muy raro, desde la muerte de Fausto has cambiado Ren. ¡Exijo saber lo que te pasa!- Alzó la voz, estaba desesperada, se sentía inútil.

-Me cansé de este lugar, de este castillo, de esta vida-

-Eres un idiota… sabía que Jeanne te cambiaría. ¿Qué hablaste con ella?-

-No te daré explicaciones de mis actos Pilika, además, lo que hablé con ella no debe importarte, piensa lo que quieras. Que tengas una bonita noche-

-¿He hecho algo mal? ¡Maldita sea Ren, dime! No seas cobarde y responde- Estaba indignada. Quería respuestas pero no iba a correr tras Ren, y este tampoco volvió ni le hizo frente.


Sintió como todo su mundo perfecto y fantasioso empezaba a desvanecer. Despertó de su sueño, mejor dicho, la obligaron a despertar. Lyserg no podía ser tan maldito de hacerle eso aunque, después de todo el peli verde era el culpable de que Hao estuviera en prisión y cuando su hermano se enterara sería capaz hasta de matarlo. No paraba de llorar, cada palabra que pronunció Lyserg era cierta, Diethel no mentía, siempre fue sincero y nunca le gustaba andarse con rodeos, así lo conocieron todos y así sabían que iba a morir.

Flash Back

-Princesa Tamao, es un gusto encontrármela mientras disfruto del agradable clima que tiene hoy el reino- Lyserg sabía de antemano como tratar a Tamao. Debía halagarla y hacerla sentir única e importante.

-¿Lo puedo ayudar en algo? No quiero ser descortés, la verdad tengo algo de prisa-

-¿Vas en busca del General? Recién lo vi con la cocinera o ¿Con la mesera? Ya recuerdo, lo vi con varias- Con ese simple comentario turbó a Tamao lo que significaba que a partir de ese momento tendría el dominio de la charla.

-No me interesa lo que haga el General, lo único que me importa es que obedezca a mi padre-

-¿Negarás que tienes una relación especial con Horo? Tamao eres chiquilla tonta, el Usui nunca estará contigo ahora que es General- Ese simple comentario terminó de confundir a la chica, estaba en la palma de su mano. -¿Irás corriendo con el Rey? Si lo haces será un grave error.

-¿Qué pretendes Diethel?- Tamao ya estaba empezando a cambiar el tono de su voz y algunas lágrimas ya estaban saliendo ¿Qué ganaba Lyserg haciéndola sentir mal? -¿Cuál es su plan?-

-¿Plan? No tengo ninguno. Simplemente abre los ojos- Lyserg se había acercado lo suficiente, se agachó un poco para que su rostro quedara a la altura de Tamao -¿Cuándo tu padre se ha mostrado amoroso contigo? O mejor aún ¿Cuándo te ha tratado como tu hija? Te trata como una criada cualquiera-

Lo que hizo Tamao ya se lo esperaba, pero jamás pensó que la princesa tuviera la mano tan pesada -¡¿Quién se ha creído para hablarme de esa forma?! Está en mi reino. Soy la princesa Tamao y debe respetarme- Estaba dolida, nunca nadie le había hablado de esa forma, ya no le importaba limpiar sus lágrimas, el Diethel había tocado un tema demasiado delicado en su vida. El peliverde simplemente reía mientras acariciaba su cara.

-Véngate de tu padre. Eso es lo que deseas. Lo sé perfectamente- Lyserg estaba fascinado con el rostro de Tamao, reflejaba tantas cosas y a la vez nada –Tamao es hora de que madures y entiendas que ya no eres una niña-Lyserg emprendió marcha.

-Espera Lyserg ¿Qué hago?-

Lyserg volvió sobre sus pasos para quedar de nuevo junto a ella mientras empezaba a acariciar su cabello. Tamao no supo en que estaba pensando cuando abrazó al peliverde. Lyserg correspondió al abrazo mientras la pelirosa escondía su rostro en su pecho. –La respuesta llegará muy pronto, te lo aseguro princesa- y sin ninguna delicadeza la apartó de su cuerpo haciéndola caer –Tus lágrimas ensuciaran mi traje, adiós Tamao-

FIN FLASH BACK.

La noche ya había caído y ella seguía llorando. Tocaron la puerta y detrás de esta, estaba la persona que ella más odiaba -¿Qué haces aquí Anna?-

-Tengo un plan que nos conviene a todos. Depende de ti si quieres escucharlo- Anna le dio un poco de lástima el estado de Tamao, estaba demacrada pero debía fingir frialdad.

Tamao recordó las palabras de Lyserg "La respuesta llegará muy pronto, te lo aseguro princesa" – ¿Servirá para hacer sufrir al Rey?- Tamao no levantaba su vista para encarar a Anna. Lo que menos quería era lástima.

-Tu padre será el más perjudicado- Tamao se hizo a un lado. Esa charla sería en extremo interesante.


Estaba desesperado, rompía y desordenaba todo ¿Cómo pudo caer tan bajo? Se había convertido en lo que más odiaba. Estaba desesperado, no dormía, el recuerdo sus manos llenas de sangre de la víctima lo enloquecían. Sintió como tocaban su puerta y fue abrirla -¿Qué haces acá Yoh?-

-Seré directo Horo. Quiero que me digas ¿Quién es el asesino de Fausto? Porque yo no trago entero ese cuento que se suicidó- Yoh hablaba demasiado serio y enojado. Con el poco panorama que tenía del cuarto del General pudo percatarse que estaba hecho un caos.

-¿De dónde sacas que yo puedo saber algo respecto a su muerte?- Estaba nervioso y no podía ocultarlo, además la actitud de Yoh asustaba a cualquiera –Lárgate Yoh, quiero dormir- Cuando se disponía a cerrarle la puerta en la cara el Asakura alcanzó a detenerla.

-Ten por seguro que yo mismo me encargaré de encontrar al asesino. Cuídese General, que tenga una muy bonita noche, se le nota que no ha podido dormir en días-

Horo gruñó y cerró la puerta con brusquedad. Encerrado en su cuarto empezó a llorar. Se sentía la basura que era.


Había sido un día largo y agotador. Por una parte estaba feliz. Espiando a su rubia y al imbécil de Fudo se percató que esa relación eran apariencias por parte de la chica. Tenía que idear alguna forma para hablar a solas con ella. Si lograba hacerlo tendría un problema menos y la mujer que amaba a su lado.

Por otro lado no sabía que planeaban Ren, Lyserg y Anna, los había visto desde la torre conversando. Tenía que buscar respuestas. Lo que estuvieran haciendo quería enterarse.

Y su noche, él sabía de antemano que Fausto no era un cobarde suicida. Su padre estaba involucrado lo sabía pero no era tan idiota para encararlo. Optó por algo más simple y efectivo el Ex capitán y así lo hizo y ahora que volvía de su cuarto, mientras caminaba al suyo analizaba los comportamientos del Usui desde el viernes. Se mostraba nervioso y ansioso, no dormía y parecía distraído. Recordó el cuarto, estaban más decentes las pocilgas. No quería ni podía concebir en su cabeza que Horo hubiera hecho tan atroz crimen, pero era un sospechoso. Estaría encima del Usui, lo haría confesar.


¿CONTINUARÁ?

¡Bello! ¿Cómo están? Antes que nada por favor no me maten. Sé que no tengo perdón del guapo Hao-Sama… Pero si quieren matarme, pueden decírmelo en el Rw. Ahora más relleno no puede existir en un Fic D: … Como sabrán la boda es el viernes y es lunes por la noche entonces no falta mucho para que acabe :((… ¿Qué pasó con Hao? En el siguiente capi aparecerá :D … Antes voy a aclarar la parte de Marion antes que me recriminen o me agarren a palo en sus cabezas. Ella estaba destinada a aparecer en el Fic desde el comienzo (: ¿Por qué? Ya verán (: …Si aún tienen dudas o algo así no duden en preguntarme, desde que el Rw venga firmado siempre lo respondo ^^. ….. Si hay incoherencias o cosas así NO duden en avisarme. Por favor déjenme Review TT_TT, para saber si les gusta o lo abandono :'( … Éxitos y besos… Por cierto se me olvidaba este capítulo se lo dedico a todas y cada una de esas personas que me motivaron a seguir el Fic. Besos.