Nota I: Otro relato de Faramir y Boromir. :)

Nota II: Ningún personaje, lugar o nombre son míos, todos pertenecen al maestro JRRTolkien y su obra. Esto solo es un fanfic cuya única finalidad satisfacer esa necesidad de escribir que a veces le da a uno.

Faramir

2995 TE

-No, Boromir-se quejó el más pequeño de los hijos del Senescal cuando su hermano le arrebató un par de pergaminos donde solía hacer sus notas.-¡Regrésamelo!

-No, hasta que aceptes el duelo-Boromir se guardó los pergaminos en la mochila.-Necesito alguien para practicar.

-¡Eres bastante bueno!, no necesitas practicar-dijo Faramir y trató quitarle a su hermano los pergaminos.

-No-Boromir levantó la mano impidiendo que su hermano menor los alcanzara.-Acepta.

-Debo estudiar.-Faramir frunció el ceño y siguió luchando por sujetar sus cosas.

-Antes debes entrenar, y lo sabes-dijo Boromir.-El maestre Barahir dijo a padre que no asististe a la armería.

-Yo…-no había excusa, la verdad es que había estado toda la mañana en la biblioteca con el mago gris, Mithrandir; para el hijo menor de Denethor había resultado alguien fascinante con quien podía aprender muchas cosas y escuchar esas historias de antaño que le hacían soñar.

-Faltar no es una opción-Boromir parecía algo decepcionado.

Faramir torció la boca.

-¿Por qué no lo entiendes?

-Si lo entiendo, hermano.-dijo secamente el muchacho y salió de la habitación.

Caminó con paso rápido hasta llegar a los jardines de las Casas de Curación, fue a refugiarse a la sombra de un árbol y se quedó mirando la hierba. Suspiró recordando a su madre, habían pasado casi siete años y seguía echándola de menos; al menos ella no lo presionaba recordándole todo el tiempo con lo de convertirse en un guerrero para defender su país. Es que él no tenía mucho interés en las armas, eran importantes, sí, pero los estudios referentes a la historia de su pueblo también lo eran, alguien debía mantener viva la memoria de los gondorianos, eso le había dicho su madre, y Faramir se lo tomó muy enserio; con la guerra ahora a los muchachos se les enseñaban las artes bélicas y se dejaba en segundo plano los estudios de los libros de antaño, pues la prioridad de Denethor era defender la ciudad a toda costa.

-¡Faramir!-el grito de alguien le sacó de sus pensamientos. El muchacho volvió la vista, era Beregond, un joven que estaba siendo entrenado para ser guardia de la torre.

-¿Sucede algo?-preguntó Faramir poniéndose de pie y acercándose Beregond.

-Tu padre te busca.-respondió el joven. El hijo del Senescal hizo una mueca, que su padre le buscara significaba problemas, al menos la mayoría del tiempo.

-¿Sabes qué quiere?-preguntó. Beregond negó moviendo la cabeza para los lados.-No importa, seguramente me va a reprochar algo como siempre.-y empezaron a caminar en dirección al palacio.

Faramir alzó los hombros resignado.

-Su padre le espera en la Sala de Consejo-dijo uno de los guardias al verlo llegar. Faramir se dirigió hasta ahí, entonces se detuvo en la puerta y dudo en entrar, ya que el Senescal parecía estar hablando con Boromir de algo serio.

-Creí que jamás llegarías-la mirada de Denethor era fría.

-Lo siento estaba…-intentó justificarse pero su padre lo interrumpió.

-¿No te he repetido bastantes veces que no debes abandonar tus entrenamientos?-le regañó su padre. Faramir quiso decir algo pero Denethor le hizo una señal de que guardara silencio.-Estás por cumplir doce años, compórtate como un hombre, por favor.

-Padre, yo… me ausenté porque... -balbuceó.

-Sé porque lo hiciste-dijo Denethor en voz alta.-Tus disculpas no sirven para mi.

El muchacho tragó saliva e intercambió una mirada con Boromir, quien observaba la escena en silencio incapaz de intervenir.

El Senescal se volvió a su hijo mayor.-Lo entrenarás en tu tiempo libre, no lo pierdas de vista.

-Es muy joven aún-argumentó Boromir.

-Es una orden, Boromir.-exclamó Denethor.-No trates de justificar a tu hermano, es un mediocre, y confío en que tú harás lo posible porque sea un guerrero masomenos ordinario.

-Sí, mi Señor-repuso Boromir mirando a su padre.

Faramir imposibilitado de protestar asintió en silencio y dedicó a su hermano una mueca.

-Quiero a tu hermano preparado para el torneo de esgrima que se celebrará en unos meses.-fue lo último que dijo Denethor antes de dejar solos a ambos hermanos.

-No fue mi idea si eso piensas-dijo Boromir una vez que su padre se hubo retirado.

-¿Entonces?-dijo molestó Faramir sentándose en una de las sillas que estaban dispuestas para los concejales.-¿De la nada se enteró?

-Le preocupa que no estés lo suficientemente preparado para ser Capitán.

Faramir soltó una risotada.

-¿Capitán yo?-resopló burlándose de él mismo.-Jamás dejará que pase de ser un soldado ordinario, lo acaba de decir.

-No digas tonterías, Faramir.

-Él querría que fuera tan bueno como tú a mi edad, pero resulta que no lo soy.-dijo el menor de los hermanos con cierta tristeza.-Y no me interesa serlo.

-Lo lamento pero así debe ser-el muchacho hizo un gesto.-Es deber nuestro defender a Gondor. Toda la esperanza de nuestro pueblo está puesta en nosotros-la seriedad con la que Boromir habló lo hizo guardarse el comentario.-Necesitan un líder como lo fue nuestro padre. Por eso hay que trabajar duro.

-Por más que me esfuerce nunca le daré gusto-y dirigió la vista a su hermano.

-Empezaremos mañana, después de tu entrenamiento practicaremos un par de horas más-Boromir se puso de pie.-Después tendrás el resto de la tarde libre-caminó hacia la puerta y se detuvo volviéndose hacia él-supongo que es tiempo suficiente para dedicarle al estudio, ¿no?

-Entendido-Faramir sonrió agradeciendo la complicidad de su hermano.

Gracias por leer hasta acá.

¡Nos leemos pronto!