«(...) Todos los que han pecado conociendo la ley, por la ley serán juzgados.»
Romanos 2:12

7.A gradus etiam – Un paso bien dado

— ¿No prefieres que te acompañe?

—Solo has estado conmigo así que sería muy sospechoso. Estaré bien, ya aprendí el camino de regreso. —Yoongi lucía ligeramente decepcionado por aquella respuesta.

—Bien... En la casa papal hay teléfono, puedes llamar si necesitas algo. El número está inscrito en largas listas telefónicas que aun desconozco porque existen aquí. —admite creyendo que el simple pensamiento de eso es anticuado hasta decir basta. Jimin sonrió antes de ponerse el tapabocas.

—Lo haré. Gracias por el café.

—A ti por acompañarme. Ve con cuidado. —despide con voz sumamente baja e inexpresiva.

Lo vio alejarse y se tentó en seguirlo para saber en dónde y con quien se está quedando; el problema con eso es que si lo hace no va a estar a la hora de la misa es básicamente su única responsabilidad notable y a la cual no puede faltar. Con resignación increíble tuvo que dar media vuelta e irse. Quizá en otra ocasión pudiera verlo y saber. Ojalá no fuese tan importante o él tan dedicado... Está más atado al deber con Jimin que a su profesión de vida y resulta un poco gracioso y todo; él tentado y dejado a esa tentación que nubla su juicio y sentido del deber.

Jimin llegó relativamente rápido a la casa. Eran apenas las ocho de la mañana para ese momento y sabe que Jungkook se va a las nueve tras desayunar. Hizo una pelota con toda su ropa sucia y con tranquilidad la metió a la lavadora; la idea de que se quedara olorosa a cloaca le da náuseas. Con ello se dirigió al comedor; halló al dueño de la vivienda en pleno desayuno. Lo saludó de forma queda a pesar de la sonrisa amable que le dirigió Jungkook.

—Parece que tuviste buen dormir, te ves como... Satisfecho. —sonrió levemente con ese aire enigmático que se carga en ciertos momentos. No deja de ser espeluznante.

—Si. Tuve un buen sueño. —responde. Para él es un sueño hecho realidad volverse la pesadilla de Jiyong y pronto la de todos ellos.

—Me sabe mal dejarte aquí solo todo el día. Por la noche podemos ir a comer a algún lugar si gustas. —ofrece tentativo. Jimin lo consideró un poco. Jungkook vuelve del trabajo a las siete aproximadamente; si van a comer tardarían mínimamente dos horas y eso lo dejaría a las nueve treinta para empezar. Los horarios nocturnos de Daesung, Youngbae, Seungri y Seunghyun empiezan a las diez o diez cuarenta según Jiyong.

—Si. Me gustaría. —concluye sonriendo. Jungkook aplaudió y alzó los puños en señal de victoria con los mofletes llenos de comida y los ojos abiertos en ligera exclamación.

Jimin tomó su desayuno con él, lo despidió en la puerta y se quedó solo pensando ahí en la sala. Escribió en una libreta gastada lo que tiene en mente. Debe minimizar las posibilidades de fallos y si revisa su plan podría ver los puntos flacos o si necesita algo más. De momento en cuanto a instrumentos no falta nada; en cuanto a plan en si cree que está un poco complicado por un solo asunto.

Arrastrar gente a la cañería no es fácil. Debería encontrar un sitio alterno y cercano para alcanzar a llevarlos hasta que tenga la capacidad de reubicarlos. Guardó la libreta en su habitación y en suaves tarareos sueltos hace estiramiento. Es curioso no sentirse tan rígido a pesar de que tiene tiempo sin bailar... Por muy amargo que le sea, de tantas formas que lo pusieron pudo colaborar en que su flexibilidad no se perdiera. Romperse no significó una molestia o dolor como la mayoría de las veces.

Ahora es tan... Insensible. Es igual a los tatuajes. No está sintiendo dolor. Su cuerpo está como adormecido e incapaz de percibirlo ahora. Puede ser una ventaja.

Hizo pasos relativamente sencillos de lo que ha bailado junto a J-Hope -es decir, nada en lo que no se mató nueve horas por día para perfeccionar-, y algunos más complicados. Es raro, tiene la necesidad de bailar más; hacerlo hasta cansarse y haber perdido el aliento; sudar como un desgraciado y aun así sentir que no es suficiente. No puedo hacerlo... No aun... suspira al hacerse el cabello atrás.

Para cuando Jungkook llegó ya estaba vestido. Espero los diez minutos que le tomó bañarse, vestirse y verse presentable. Cosa no muy complicada si le piden opinión. Fueron a un restaurante casual a las afueras del pueblo y tomaron la mesa más alejada de todas para que no necesitara gorro ni tapabocas. Su mesa no podía estar más acatarrada de comida.

—Pareces una especie de hámster. —un arroz estuvo a poco de escaparse por su nariz debido al comentario. Tonto, pero le hizo gracia.

—A este paso me voy a engordar... Debería hacer más ejercicio. —dice tras tragar. Jungkook tragó de la soda que está bebiendo.

—En mi sótano tengo máquinas de ejercicio y pesas. No hay ningún gimnasio cerca o que se me ajuste de horario. Puedes usarlo si gustas. —ofrece. La ligera mueca de Jimin le hizo saber que ni de chiste iba a entrar a un sótano. Al menos esa fue la impresión que dio.

—Quizá solo arrimar los muebles y hacer estiramiento u otras cosas. —masticó un tanto enfurruñado.

—Vale, vale... Es una pena, pero dudo que no querrás volver a este país jamás.

—me gusta viajar. Solo he estado en Estados Unidos y España por cuestiones de trabajo. Casi no he tenido tiempo de hacer turismo. Me gustaría viajar más seguido, aunque... No quiero ir solo, los demás tienen su cosas y no quisiera interrumpir... más. —mordisqueó un trozo de pan. Tiene demasiadas cosas que quiere hacer ahora que se fija.

— ¿A dónde te gustaría ir?

—Japón. —ríe.

—Yo quisiera un tour por el mundo, pero como entenderás tampoco tengo tanto dinero como para hacerlo... Viajar solo también es muy triste. —opina formulando un plan, quizá una excusa. Jimin se mantuvo pensativo unos segundos antes de volver a su comida.

Siguieron con conversaciones bastante triviales y normales. Jimin se reía por momentos y Jungkook daba por cumplidos sus objetivos al lograrlo. Al sonreír se veía muy lindo y le daba una pena tremenda que necesitara de alguien que lo impulsara a ello. Cuando acabaron de comer salieron sin más del lugar y pasó algo muy cómico.

—Nieve...—estiró la mano y alcanzó a agarrar uno de los pocos y pequeños copos que empiezan a caer.

—No sé si prefiero que llueva o que neve. A partir de ahora seguro serán tormentas frías. —comenta Jungkook, mete las manos en su bolsillos. Jimin se ríe caminando un par de pasos frente a Jungkook. En un instante pareció tomar ritmo y bailar al tanto que camina.

We goin' from NY to Cali
London to Paris
uriga ganeun geu goshi eodideun party
El Mariachi, El Mariachi, El Mariachi

— ¿ah? —apenas puede seguirle el paso, parece metido en su propio mundo.

We goin' from Tokyo, Italy
Hong Kong to Brazil
i segye eodiseorado nan noraehari
El Mariachi, El Mariachi, El Mariachi, El Mariachi

—Namjoon-hyung a escrito demasiadas canciones, pero no considera que estén listas. Siempre dice que falta algo. Yo le he dicho más de una vez que suena más a una canción grupal que un solo y por eso está incompleta—explica aun en su ritmo imaginario—. Esa me gusta... Me gustaría cantarla... bailar... Seguramente jamás lo haga y él la venda a algún grupo. Seventeen, EXO... Twice.

—Ugh—su expresión se le hizo graciosa—. Para mi suena bien en ti.

—Canta conmigo. —invita tomándolo de la ropa. Jungkook miró a los lados y luego a los labios de Jimin. Su cara se enrojeció aunque podía ser producto del frío creciente. Jimin repitió las líneas hasta que Jungkook pudo captar el ritmo y la letra.

We goin' from Tokyo, Italy
Hong Kong to Brazil
i segye eodiseorado nan noraehari
El Mariachi, El Mariachi, El Mariachi, El Mariachi

Es una maravilla que no haya nadie transitando la calle en esas horas. Así no vieron como imitaba lo que Jimin hacía. Sabe bailar, pero no ha tenido práctica en demasiado tiempo. Se siente excesivamente rígido a diferencia de Jimin que parece poder bailar con la misma gracia de siempre.

Al menos la que ha visto plasmada en videos.

— ¿No hay alguna más acorde a nuestro clima? —pregunta enciendo el auto. Jimin siguió tarareando todo el camino. Una vez en casa se despidió de Jungkook. Cerró con seguro la habitación y con la misma ropa que temprano salió por la ventana. Son las nueve cuarenta. Tiene oportunidad suficiente.

...

Por culpa del imbécil de Jiyong -del cual no ha sabido nada desde el domingo en la mañana-, tenían que separarse por un tiempo prudente y luego salir discretamente del país. No tienen una idea clara de cuanto hizo el niñato estando fuera. Si lo metieron preso por algo ha de ser. Ya que no tuvieron la gentileza de decir que fue Jimin quien lo hizo no tuvo chance de romperle los dientes.

Al menos lo violó tanto como pudo y lo hizo tragar de todo.

Aunque el clima sea una mierda -pues incluso empezó a nevar-, hay mucha gente en los lugares de mala muerte como bares, prostíbulos, etc. Por tanto y ya que perdió a la perra que ocupó por casi medio año debe sacar frustración de alguna manera. En un bar donde emborrachar a alguien es más barato que pagar a una prostituta.

Lleva un buen rato bebiendo con un grupo de "amigos" y dos muchachas incautas que se acercaron. Traían trago tras trago. No podía ver bien a quién lo estaba trayendo. Tampoco le interesa mucho aparte de que le vio una retaguardia de infarto. Los dos últimos tragos le daban un sabor de boca muy extraño.

Incluso la textura es extraña. Puede que no lavaron bien el vaso y tiene mierdecilla dentro. Que importa. Al cuarto trago el estómago se le revolvió como cosa verdaderamente rara. Sacudió la cabeza, veía muy borroso de repente. Ve a ese mismo camarero alejarse. Con la luz colorida del lugar apenas distingue el cabello gris y corto.

Más preocupado por el dolor de estómago y las repentinas ganas de vomitar se levantó cual bólido directo al baño. Es uno público, en un bar donde hay prostitución y drogas ¿Qué se iba a esperar nada de este? Es maloliente, roto, grafitado. De todo. Que haya agua es un rotundo milagro. Se ahorcajó en el lavabo, pasó agua por su cara.

Sonó el seguro de la puerta...

— ¿Qué pasa? ¿has visto un fantasma? — sea o no lo que tiene, pude ver por el reflejo del precario espejo como silabeó con cuidado. Como los labios tan rellenos que disfrutó morder hasta romperlos enmarcan una sonrisa de índole maliciosa—. ¿y bien?

—T-tu...—Daesung se terminó de doblar al momento de soltar el vómito. Jimin dio un par de pasos y le dio tal patada que lo tumbó y rompió la nariz—. Pe-perra...

—Vaya, eres capaz de hablar ... Que pena, eres más tierno cuando no puedes—menciona cínico, pasando los dedos por la sien del hombre—. Aunque estás tan drogado... ¿tienes idea de que pasa...?

—T-te matamos... puta d-de...—tenía ganas de vomitar nuevamente.

—Sí. Eso es cierto. Eso quiere decir que esto es un sueño ¿no?

Lo cogió de la ropa, haciendo acopio de toda la fuerza que tiene. Siendo bailarín no es poca, no por nada puede hacer tanta pirueta y sostener a otros. Lo arrastró hasta dejarlo de rodillas y meter la cara de Daesung en el excusado. Apretó los labios y aguantó un poco la respiración por el olor nauseabundo que hay. Quién sabe cuántas personas han orinado ahí y no jalan la cadena.

Simplemente perfecto

—Esto es—metió la cabeza de nuevo y tras treinta segundos la sacó, Daesung tomó tanto aire como pudo y soltó un poco de vómito entre el orine que le escurre—. Un maldito...—repitió el proceso, Daesung tosió y antes de dejarlo culminar lo volvió a meter. Logrando que tragara el líquido—. Sueño.

Apoyó todo su peso para que no se siguiera removiendo y pudiera ganarle la pulseada. Aunque drogado, sigue siendo más grande y pesado que él. Cuando sintió que faltaba más lo arrastró sin demasiado esfuerzo al cubículo siguiente. Apretó con mayor fuerza el cabello de Daesung y le metió la cara en el inodoro con agua casi a desbordar de color marrón y espesa.

—Abre y traga hijo de puta ¿No recuerdas como hacerlo? —sacó la cabeza del hombre en repetidas ocasiones solo para que quedase con la boca abierta. Tan desesperado está que no le importa apoyarse del borde lleno de porquería para intentar evitar esto—. Anda, lo estás haciendo muy bien. —acabó sentándose en la espalda de Daesung con una sonrisa por la cantidad de burbujas que salen y el movimiento cada vez más torpe.

Unos... ¿Dos minutos? Fueron suficientes para que cualquier movimiento en Daesung cesará. Como experto en hacerse el muerto mantuvo al postura por un minuto más; una burbuja enorme brotó y reventó. Qué asco... pensó distraído ante la salpicadura a su pantalón ¡Esto ya no tiene salvación, lo botaría o lo quemaría!

Teniendo guantes -porque no es imbécil, se hace un estudio decente en este pueblo de mierda y hallarían sus huellas-, no sintió tanto resquemor al tocar el cuello lleno de mierda de Daesung. Ya no hay pulso, ya no hay espasmos... Si, ya se murió.

Se levantó y lo dejó ahí, si se movía por cosa de la gravedad es cosa del mundo. Fue al lavabo y limpió los guantes aun puestos con lentitud. Acaba de matar a alguien... Los golpes a la puerta cerrada no lo distrajeron para nada. Seguía con aquel pensamiento en mente...

Acabo de matar a alguien y no me puedo sentir más satisfecho por haberlo hecho.

Se deshizo de los guantes, los guardó en una bolsa pequeña y lo metió en su bolsillo trasero. Arregló un poco su cabello, limpió la ligerísima capa de sudor de su cara, se relamió los labios y vio a Daesung por última vez.

Are you joking? What am I to you? Am I easy to you? Are you playing with me? You're in danger right now, why are you testing me? —tararea con una sonrisa cínica que se va extendiendo por su rostro—. You're in danger right now...—se puso tapabocas y abrió la puerta del baño. Un hombre corpulento lo vio mal, pero lo ignoró para salir. Quedó relativamente cerca.

Una mujer gritó y escucho algo que no entendió. Si le toca juzgar por el tono de fastidio... se imagina que es algo del estilo: "Asqueroso borracho de mierda...". Con aquella nota tan alta y la conciencia tan limpia que parece irreal se fue de ese sitio con una sonrisa de lo más complacida en el rostro.

—Ya va uno... —canturrea.

...

No deja de dar vueltas en la cama como un tonto y canta distraído. Eso le gustó... Ahora seguramente andará así de tonto todo el día de mañana trabajando y lo molestarían el doble por ello. Desde la semana anterior había preguntado "disimuladamente" que opinaban de Jimin -esto se hizo al mostrar una foto del hombre con pelo rosa-, y básicamente todos respondieron exactamente lo mismo:

Se ve bueno para coger. Con esos labios hasta a homosexuales se meten.

Por otro lado fue contraproducente, pues con esa foto de fondo en WhatsApp empezaron a molestar diciendo que no debería andar en acoso a un coreano tan lindo cuando ni siquiera está en Corea. Ellos no saben quién es Jimin, queda muy claro y es beneficioso. Si supieran que es un modelo reconocido quizás les subiera el morbo.

Siendo él, lo achacan a que se siente atraído por los de su mismo país. Jungkook no iba a negarlo teniendo como ficha de "novia perfecta" una chica eminentemente asiática. Bueno... "«novia»", nadie sabía de su inclinación al otro lado por... Seguridad. Sin embargo, una pequeña conversación hoy temprano le encendió el foco de: Como acercarme más a Jimin sin que se pueda sentir muy incómodo.

— ¿Conseguiste novia o algo así? Andas como en la luna y no creo que el coreanito te ponga así de tonto. —carcajea su compañero durante el almuerzo. Con las mejillas llenas como un hámster y un poco de salsa alzó la mirada con esa capacidad suya de lucir sorprendido sin estarlo.

— ¿Novia? Para nada. Ojalá... Solo tengo a alguien que... Ojalá. —traga y ríe nervioso, desviando la mirada.

—Si se está quedando contigo y la dejas sola puedes traerla acá. Queremos saber que modelito te está ocupando la mente. —dice con picardía. Jungkook se quedó pensativo ¿llevar a Jimin? Eso sería tentar mucho la suerte...

Aunque nadie sabe quién es aquí. Ninguno de sus alumnos -o personal de la academia-, tiene ascendencia coreana o asiática; no hay interés alguno en esa cultura y por tanto Jimin no sería un blanco. Aunque hay varias mujeres que se la viven intentando que les de "clases extra" y demás...

Ya sus compañeros le han sugerido que use la ropa militar y no la alternativa que es más pegada. No como que ayude de nada, igual se le vienen encima y es incómodo a morir. No lo soporta y ahí es donde más peca de impulsivo alejándolas... Solo regresan al par de días.

—tendría que ver si quiere venir. —responde quedó.

—Si lo llevo conmigo... Podríamos ir a almorzar a algún sitio y después a cenar—esto es como empezar a latiguear su cuenta bancaria, pero ¡vale toda la pena del mundo si fue como la cena de hoy! Y más aún si acaba de la misma manera. Concluyendo que no dormiría nada saltó de la cama al suelo y sacó una caja desde debajo de esta.

Tiene tiempo sin usarla. Quizá debería retomarlo, era divertido.

—Jimin al trabajo, fotografía... Sí, tal vez sea buena idea. —murmura con la atención fija en las fotos que aún hay en la memoria de la cámara. Le preguntaría qué opina a una hora normal, mañana en el desayuno, no a las dos cincuenta y seis de la madrugada.


—Hoy te ves... Fatal ¿te paso algo? —nada mejor que ser sincero. Jimin se restregó la cara y tomó asiento. Despelucado y sin encontrar ninguna sudadera con capucha como para cubrir ese desastre que es.

—Tuve mal dormir nada más. —responde a poco de meter la cara en el tazón.

Ha tenido pesadillas, algunas lo ponen a llorar a mitad de noche. Está vez fue muy fuerte y lo chistoso del caso es que no vino para nada a sentir culpa por haber asesinado a Daesung. Todo lo contrario, empezó siendo un lindo sueño precisamente por eso. El problema vino quizá a que está muy consciente de que aún quedan tres fuera...

Jiyong debe estarse congelando en la alcantarilla, un lindo detalle que le brinda dulces minutos de sueño.

Comió lento, pensativo y considerando lo que hará esta noche. No puede hacerlo tan seguido porque seguramente se hablan entre ellos y sería extraño que de repente de cinco falten tres o dos. Jiyong es asunto fácil, puede mandar mensajes si analiza un poco sus maneras de responder.

Daesung es un problema a medias. Puede que se perdiera por si solo así que quizá no levante tanta sospecha. Hoy por la noche le quitaría a Seungri su celular y tendría mejor cubierto el asunto. Honestamente... Quién más lo preocupa es Seunghyun. Él es quién puede sospechar más.

—Después de Seungri seguiré con Youngbae el... jueves, viernes será Seunghyun junto a Chae Rin. Jiyong... ¿Qué hago con Jiyong? —murmura tan bajo y tan entre dientes que Jungkook no alcanza a entender nada de lo que está diciendo.

—Sabes, me puse a pensar anoche que... Quizá te gustaría ir al trabajo conmigo, no estar tanto rato aquí metido...—ofrece sin verlo directamente y sobándose el cuello. Jimin lo miró agotado ¿salir? Hoy necesita dormir al menos ocho horas más, porque de otro modo no podría con otro mastodonte.

Aunque quizá estar tanto tiempo en casa sería sospechoso para Jungkook... llegaría el momento en que se pregunte qué tanto hace ahí dentro. No hay anda movido o alguna señal de que estuvo ahí. No pensaría que se queda metido en al habitación viendo las musarañas por siempre.

Lo que menos necesita es que sospeche.

— ¿No hay problema con eso? —pregunta tímido. Sea como sea, quizá se le ocurra algo mejor a lo que ha planeado estando por allá. La visita a Jiyong sería por la noche, a ver cómo van esos cortes.

—Para nada. Nadie ahí te reconoce, ya lo comprobé. Puedes andar sin tapabocas. —asegura entusiasmado del sí indirecto.

—ya veo... ¿hay salones grandes ahí?

—Si, la mayoría no se usa ¿Por qué?

—pensé que podría practicar un poco ahí. Me siento un tanto... rígido. —Necesita liberar la tensión y nada mejor para él que bailar... O volver a su rutina de práctica obsesiva y empedernida.

—Vale, no creo que haya problema—miró su celular e hizo una mueca de extrañeza—. Aunque... tengo que ir a ver a alguien antes. Te aviso cuando esté fuera.

—Bien...—dijo aun adormilado y con pesadumbre encima.

Tomó su chaqueta y salió a prisas de la casa para no tardar mucho. Jimin terminó su comida, se vistió y con prisa fue a la alcantarilla. Debe asegurarse de que Jiyong esté vivo o no tiene ningún sentido. Está dormido o inconsciente. Su latir es constante, está frío... estará bien. Sin nada que hacer ahora volvió por donde vino para arreglarse.

Jungkook por su lado se apuró a más no poder. Entró al edificio y buscó a la persona con una ansiedad. Respingo cuando sintió un toque por la espalda. Con una mano en el pecho suspiro aliviado de verlo. Creyó que fue una broma muy estúpida de su parte, aunque... él rara vez -o nula-, hace una broma a nadie.

Es como en contra del precepto... ¿no?

— ¿Necesitas algo ahora aparte de embaucarme con una persona que se pierde en un ciber café? Me descontaron ese día del salario. —acusa.

—Nada que no solventes.

—Yoongi, eres un-

—Estamos en al iglesia y debes llamarme padre, pastor o cura. Lo que sea que te impida insultarme, niñato. —bufa malhumorado e indiferente como de costumbre. Jungkook hizo una especie de puchero. Yoongi lo condujo a un banco cerca del confesionario.

— ¿Y bien? ¿Qué pasa? ¿Qué necesitas ahora? Que sea algo real por favor. —Yoongi estuvo un momento pensativo, tamborilea los dedos sobre la biblia que tiene a la mano.

— necesito que me ayudes a buscar a esa persona—Jungkook hizo un sonido de fastidio total—. Lo vi ayer y el domingo... Estaba muy cambiado.

— ¿No te lo estarás imaginando o...?

—Es un muchacho coreano, no muy alto, ojos un poco más grandes que los míos... Tiene los labios muy gruesos y es... hermoso—A medida que lo describía Jungkook iba deformando la expresión a una de sorpresa ¿Coreano de labios gruesos y hermoso? Es decir...—. Pasó por lo que tu no te imaginas.

—A qué te refieres con-

—Lo prostituyeron por cuatro meses enteros. Drogado con ketamina. No sabía el país, fecha... Nada—se acomoda en su sitio—. La policía no le creyó para nada, creyeron que se estaría drogando y como viste, desapareció de repente de nuevo. Haberlo visto me sorprendió y me alegró, pero- ¿Jungkook? —este miraba el piso con una cara de susto que no se compara a ninguna otra.

«¡NO ME TOQUE! ¡ALÉJESE!» «Aléjate, ahora mismo... aléjate...» «No te acerques de nuevo (...) Si me vuelves a tocar te voy a hacer mucho daño.»

Ah... él pensaba que era algo más simple...

— ¿Qué pasa con él? —pregunta cabizbajo.

—Vino aquí el domingo—Jungkook giró la cabeza con violencia ¿salió? ¿En qué momento salió? —. Me preocupa que... me dejó esta biblia y resaltó esto. —muestra aquello y Jungkook la toma.

Mia es la venganza...

—No sé qué tan bien esté, pero-

—No está bien—pasó las páginas. En la portada de la biblia están sus iniciales. Es raro que Yoongi no las hubiera notado. Quizá porque el tema importante es lo resaltado y no a quien pertenecía originalmente—. Él no... Hablas de Jimin ¿cierto? —Pudo disimular la sorpresa que le generó—. Está quedándose conmigo.

—Ah... así que es contigo, —esa información lo alivia—. ¿Por qué no estaría bien exactamente? Esos tatuajes los hiciste tu ¿cierto?

—Pensé que se trataba de un secuestro para obtener recompensa a expensas suya, que ocurrió un abuso y... Ya—lo minimizó demasiado—. El tinte, la ropa... ha estado una semana y poco más conmigo.

— ¿Llamó a sus amigos?

—Si. Vendrán la próxima semana si es que no antes.

—Ya veo...—alzó la mirada—. Luzbel era un Ángel muy hermoso que se rebeló contra Dios y por ello cayó a la tierra. Su caída causó un cráter en forma de cono y ese cráter es donde los pecadores van. Es el infierno.

— ¿y eso...?

—Mientras más profundo, peor el castigo... Muchos podemos ser una relación analógica con personajes y en su caso, creo que él aplicaría a Luzbel si no se le mantiene con cierta vigilancia. Él tiene pecadores fijados; ellos lo creen muerto... Intenta que no cometa ninguna tontería ¿vale? —asintió lentamente—. Iré a visitarlos por la noche.

—Está bien, lo llevaré conmigo al trabajo. —informa.

— ¿No ha pasado nada raro? —pregunta, Jungkook se levantó rascó el cuello.

—No. Todo ha estado muy bien. Solo extraña a sus amigos, bailar...

—ya veo.

I feel so nice, mom I feel so nice
Geujeo son gadeon daero geonildeon geonban
Geuttaen neoui uimireul mollasseone
Barabogiman haedo johatdeon geuttae

—Creo que es la primera vez en años que te escucho hacer eso. —ríe con la tensión un poco aliviado.

—tengo un tiempo haciéndolo. De repente pasa. —se limpia un poco la inexistente suciedad.

—Me imagino porqué. —Yoongi dio un resoplido ante la cara de Jungkook que viaja entre la molestia y la diversión.

No se dio cuenta ni en qué momento fue estuvo estacionado frente a su casa nuevamente. Estuvo un rato solo viendo la nieve acumularse en el parabrisas. Jimin no le ha contado nada de lo que le ha pasado... Suga -como suele decirle para molestarlo en sus horas de "trabajo"-, si lo sabe todo.

¿Confiaría más en él por ser un padre cristiano? ¿habrán sido más cercanos...? Yoongi no puede tener sexo, eso lo sabe perfectamente así que eso no lo asusta, pero ¿Se habrían besado? Asu amigo tira a la asexualidad. No le interesa nada ni nadie en el ámbito sexual; no elogia a nadie, es tan empedernido a su sotana y cruz que...

«Es un muchacho coreano, no muy alto, ojos un poco más grandes que los míos... Tiene los labios muy gruesos y es... hermoso»

Golpeó el volante, lo que causó que se escuchara el claxon. Nunca lo ha visto... estar sin palabras sobre alguien. Por lo general es seco, callado o sencillamente no presta atención.Por qué Jimin es distinto y ¿Sería Yoongi distinto para él también? No es justo si resulta cierto que-

— ¿pasa algo? —pregunta sentado en el asiento de copiloto. Jungkook se mantuvo en silencio unos instantes, mueve la cabeza inquieto.

—No. Nada...—responde sin poner en marcha el vehículo—. Tu... ¿me tienes miedo o algo? —pregunta, Jimin parpadeó y bajó el tapabocas.

— ¿miedo? No te tengo mie- Te dije que no me tocaras. No lo hagas.

—Si me tienes miedo. —concluye suavemente.

Había intentando darle un simple toque en el cuello. Jimin lo rehuyó de una manera que pareciera que lo intenta asfixiar y no solo tocar. El menor miró a la ventana con una especie de frustración encima.

—No sería capaz de hacerte nada—insiste por millonésima vez—. Si quisiera hacerlo, ya lo habría hecho, soy mucho más fuerte y grande que tú. Solo... ¿Qué te pasó en realidad? Quiero saberlo todo.

—vas a llegar tarde a tu trabajo.

—Jimin-ssi-

—Ya te dije que pasó. Eres alguien muy amable, pero después de esto te vas a olvidar de que existo; los detalles sobran. Vas a llegar tarde. —amonesta receloso y a nada de bajar del auto a instalarse en la casa de nuevo. Jungkook viró la mirada y tuvo la impresión de que es una especie de animalito entristecido.

El camino fue silencioso en extremo. Jungkook lo ve de reojo. Jimin se queda mirando la ventana con cierto ensimismamiento que llegaba ser bello por su expresión tranquila y tierna. Está llegando a sentirse patético. Lo que dijo Jimin es verdad, posiblemente no se vieran más nunca. Preguntar dónde vive o viviría sería demasiado extraño y... ¿Qué razón habría de permanecer en contacto con alguien que le recordaría tanta desgracia?

—Jimin-ssi... Confía en mi ¿verdad? —el peligris lo miró y soltó la puerta que abrió. Acercó la mano y le acarició con cierto temblor. Jungkook recibió complacido el contacto en la nuca.

—Sí. Si confío en ti. Solo... Hay cosas que son innecesarias.

Asintió apenas. Lo tomaría como un "Quiero contarte, pero me duele hablarlo" o un "Me gustaría decírtelo, pero me avergüenza". Está bastante bien con esas dos conclusiones aun si pueden no ser reales. Tomó a Jimin de la ropa únicamente y lo jaló para que se apurara. Ya va diez minutos tarde.

Muy bien lamen... ¿Y donde están todos? —pregunta notando que solo sus amigos están ahí.

Cancelaron la primera hora de todos por la nevada. Creí que te había llegado la notificación—carcajea uno por la torpeza. Jungkook lo observó con molestia y una advertencia de que algo malo le pasaría si seguía insistiendo—. Hey, pero si trajiste a alguien.

¿Eh? ¿ah...? ¡Cierto! Él es-

— ¡El coreano del celular! —Jimin mantuvo un par de pasos atrás. Intimidado. Mucha gente, poca población cerca, un lugar relativamente cerrado...

Es mucho más lindo en persona y con el pelo gris.

Un gusto cono-

— ¿Podemos ir a otro lado? —pregunta jalando al manga de Jungkook.

¿no nos entiende?

No. Solo sabe coreano—responde enredándose un poco—. Está bien. Te mostraré la sala que puedes ocupar.

Jimin se ve muy tenso y no se imagina qué hubiera pasado de llegar a su clase con él. Realmente no fue tan buena idea. A mitad de camino Jimin lo detuvo, ambos medio escondidos en un pasillo que daba a otro. Vio a uno de sus superiores hablando con-

— ¿Enseña aquí...?

—No. Es un amigo del director. También hace suplencias muy de vez en cuando ¿Por qué?

—Nada... Vi que no tenía uniforme y me dio curiosidad.

La excusa se le hizo factible, ignoró por completo la expresión de rencor de Jimin dirigida a Seunghyun. Ese tipo venía muy de vez en cuando. También se desaparecía por largos periodos de tiempo. Jimin hizo un ligero movimiento con las manos, sobar sus antebrazos hasta sus manos.

—parece que si tendré mucho que hacer.

Ahora hay algo que debe comprobar. Menuda buena suerte la de haber venido.