«El hombre, nacido de mujer, corto de días y lleno de turbaciones(...)»
—Job 14:1
8. Naturae meae – Mi propia naturaleza
— ¿Por qué hay espejos?
—Supuestamente esto fue antes una academia de Danza—deja el morral lleno—. Algunas habitaciones se dejaron intactas tras la compra. Sirve para hacer exámenes escritos más que todo. Eso si pretendes una licencia. —explica. Puso las manos en su cintura en lo que Jimin hace estiramientos flojos.
—Entiendo... Es bueno así. Podré ver que hago mal.
Jungkook tomó asiento en el piso viéndolo estirar. Jimin es bastante flexible y casi entra el paro cuando lo vio romperse con relativa facilidad. Su ropa holgada ayuda mucho a ver piel; en los giros bruscos que hace o saltos hay momentos en los que la camisa se alza y deja verle el abdomen. Ya sabe cómo es, al fin y al cabo lo bañó. Respingó cuando se dio un brusco golpe contra el suelo debido a un mal aterrizaje. Jimin bufó antes de volverse a levantar.
— ¿Estás...?
—No me rompí la cabeza. Estoy bien. —interrumpe. Se quitó el suéter que lleva para quedar únicamente en camiseta que muestran sus brazos. Aún carga el plástico por los tatuajes.
Tras tomar carrera hizo el mismo salto y finalmente caer de la manera apropiada. Respira agitado al tiempo que se hace el cabello atrás con la diestra. Jungkook le aplaudió con una sonrisa que se ha formado lentamente desde que empezó aquello. Jimin le hizo una seña y por simple descarte Jungkook puso música en su celular. Que como se las ingenia para tomar ritmo en cada una es un misterio total para él. Es sencillamente impresionante.
Sin mencionar que algunas acaban con movimientos realmente insinuantes que encajan bien con su expresión de concentración. De un brinco se puso a su lado e imitaba sin problema gracias al espejo. Su forma es muy más brusca sin duda, aparte de las botas que lleva se notaba a la legua que el estilo de Jimin es delicado, como el ballet.
Tiene su fuerza, pero tiene mucha gracia.
Por motivos alejados de su entendimiento Jimin cayó redondo al suelo de repente. Sacudió la cabeza quedando sentado en el suelo. Jungkook pausó la música y se acuclilló a su lado con la misma risita. Jimin hizo una especie de puchero por su gesto.
—Me tropiezo con todo y en todo momento. Que no te extrañe. —dice
—Aun con esa relación romántica con el suelo, lo haces muy bien. —elogia. Jimin sonrió ligeramente tímido.
—Estoy acostumbrado. Pasa cuando menos me lo espero.
—Es tierno. No importa cuánto caigas, te levantas siempre ¿cierto? Jimin-ssi es muy fuerte.
— ¿Jimin... ssi? —repite extrañado. Normalmente solo Jin lo llama así, algunas veces Tae estando borracho hasta las cejas y Namjoon... En la misma onda. Que Jungkook se sume a esa lista -sin estar ebrio-, es un poco raro para él.
Es como un modo muy afectuoso y sencillamente se le hace incompatible con Jungkook que mantiene un línea muy ambigua de límites emocionales. Una cosa es preguntar cuanto y como te violaron a dar un apodo cariñoso a alguien que casi no conoces; otro nivel, una liga totalmente distinta...
¡El punto es que viniendo de Jungkook lo mueve! ¡Es extraño!
—Jimin-ssi.
—No me digas-
—Jimin-ssi~—se hizo atrás como repelido por el intento de Jungkook por tocarlo—Ji~min~ssi~—y por tanta tontería acabó cayendo encima de Jimin. Este soltó una risa tan extraña que no es posible decir que sí es divertida, asustada o nerviosa. Podía ser una mezcla de todas anteriores sin problema.
—No me distraigas.
Se quedó levantado con él para seguir. El tiempo realmente se les estaba yendo volando y antes de darse cuenta unos aplausos llegaron desde la entrada. A Jungkook la cara casi se le cae de vergüenza al darse cuenta de que más de medio personal educativo y administrativo estaba ahí presente. Quién sabe cuánto tiempo tienen viéndolos. Puede ser bastante dado lo ensimismado que estuvieron.
— ¡ANDA~! ¡QUIÉN HUBIERA DICHO QUE ERES UNA PRIMA BALLERINA! —a carrera tomó lo suyo y salió arrollando gente. No evitó que lo empiecen a seguir—. No seas así Jungkook~ Lo estabas haciendo muy bello.
— ¿Bello? Jungkook, sigues soltero y yo también. Podríamos tratar ¿no? —no sabe si es broma o no de parte de la mujer. Lo cierto es que ya no puede con tanta vergüenza.
Jimin los escuchaba aunque no entendía absolutamente nada de lo que dicen. No llamó a Jungkook, más bien esperó a que todos se fueran. Una vez regañados tuvieron que volver a su trabajo quedó con una sola persona ahí. Es un hombre de rasgos toscos y cabello claro junto a los ojos grises.
Se le hace vagamente familiar, aunque en algunas ocasiones estaba tan adormilado y con la cara tan hinchada que apenas podía ver nada. A juzgar por la mirada tan intensa que le dirige, es efectivamente alguno de los que se aprovechó de él. Quién sabe cuántos sean... Honestamente ni siquiera contó en su corto tiempo consciente. Del que más se acuerda es de Valko, los demás son figuras oscuras y difusas únicamente.
—Me habían dicho que te moriste y por eso no podía seguirte cogiendo ¿me mintieron acaso para darte un descanso? —increpa malicioso. Jimin entrelazó los dedos tras su espalda. No tiene ni idea de que dice.
Lo cierto de él, es que se trata del mismo que estaba hablando con Seunghyun hace un buen rato. Sonrió falsamente, tan tierno y perfecto como ha logrado perfeccionar en este tiempo. Negó con la cabeza e hizo gestos con las manos para hacer saber que no entiende ese idioma.
— ¿inglés? —el hombre asintió suavemente—. Es jugar escondidas. Yo escondido, ellos buscar a mi—se inclina muy ligeramente. Luce coqueto y engañar al tipo aun con el inglés tan torpe no parece ser un reto en sí—. Podemos jugar. Tu y yo. Me gusta... —se trabó, como era que se decía...—. Eh... Mímica perdido en el bosque. Me gusta eso. —enfatiza. Juntó sus manos y ladeó la cabeza, dando un aire muy tierno.
—Si realmente eso quieres no veo motivo para quejarme por algo que será gratis. —forzó a sí mismo a no reaccionar ante el agarre repentino e invasivo del otro. La mano del hombre apretó con fuerza su glúteo derecho.
—Juguemos. Puede ser divertido... Perseguir como presa.
Ignoró totalmente su corazonada de no hacerle caso al peligris. En estos momentos pensaba más con el pene que con la cabeza para ser sinceros y directos: Jimin se le antoja más que nunca por su lucir sexy y cuidado. No es lo mismo a que todo golpeado; sucio y una maraña de pelo casi decolorada, dañada y fea.
Esto-es-otra-¡COSA!
Eso sin mencionar que los tatuajes son un detalle muy sexy. No puede distinguirlos del todo por culpa del plástico y seguido, las mangas del suéter que se puso. Hace bastante frío afuera y no tuvo mayor prisa en guiarlo un poco adentrado en el terreno nevado. Sería difícil que los ubicaran en su interior debido a lo denso del sitio. Él se lo conoce bastante bien por dedicarse a buscar gente perdida en el interior de este.
Jimin marca de manera discreta el camino por el que andan. No es tan imbécil de meterse en un posible lío sin tener una respuesta instintiva para salir de ello. Jungkook iba a molestarse posiblemente, pero de algo serviría el cobertor de ojeras tan pálido que le dio. Se aseguraba de ponerlo en lugares donde en una repentina nevada espontánea no fuera cubierto.
Sin mencionar que los árboles tienen ciertas formas distintivas en sí. Camino de retorno no figura como problema de momento. Todo mientras el clima no decidiera ponerse tan de mierda como básicamente todos los días en este pueblo en mitad de la nada.
Llegado a un punto pudo darse cuenta de que hay un barranco de no mucha altura. También hay una roca de tamaño relativamente pequeño cerca. La rama justo a su derecha es bastante filosa y bien podría ser un objeto peligroso si se lo propone. El cielo está peculiarmente despejado. El entorno blanco contrasta bastante con su palidez y cabello gris.
—Adelante, tienes un bosque entero para correr y yo—abrió mínimamente los ojos con sorpresa ¿¡Por qué tiene un arma y de dónde la sacó!? Malditos pantalones militares holgados ¿Lo sacaría de entre el pantalón? ¿Dónde la...? —. Me encargaré de cazarte. Si gano este buen amigo podría jugar también.
—Un hombre con un arma metida en el paquete... ¿Qué acaso quieres que vean tu pene grande? Que movimiento tan patético. Me preguntó si haces lo mismo con todo el mundo. —esto lo hace sentir menos patético de lo normal. Enserio.
El hombre no preguntó nada por su pequeña queja en coreano. Quizá lo asumió como algún comentario sucio -que no va muy mal encaminado-, da la vuelta y empieza a contar escandalosamente. Eso solo confirma que nadie podría oírlos ahí. Tomó la roca del suelo y pronto se escondió tras un árbol de tronco considerable para no ser visto.
Verlo y escuchar lo que dice -aun sin entender al cien por ciento-, lo deja con una vergüenza ajena tremenda. A su misma vez, le provoca mucha rabia ¿Cómo gente de esta clase de calaña...? Olvídenlo, son tan miserables y poco hombres que deben pagar a alguien para que les dé un prostituto; tenerlo drogado y conformarse con eso. Seguramente no tienen más opción. Ya no sabe si debe auto compadecerse o compadecerse de todos esos imbéciles.
Pa-té-ti-co...
Aguardó un par de segundos más y cuando el hombre apuntó para dispararle en la pierna -habiéndolo "hallado"-, Jimin lo golpeó con la roca en la cabeza. Fue tan contundente que soltó el arma y cayó al suelo sobándose el golpe sangrante. Tiró la roca a un lado y se acuclilló frente al hombre. La contusión no lo dejaría reaccionar apropiadamente.
Lo golpeó con un lado de saliente filosa, puede ver parte del cráneo hundida. Alzó una ceja y una sonrisa cínica se marcó en sus bonitos labios rosas. Se relamió e hizo su cabello atrás.
— ¿Presa? Las serpientes también devoran halcones—le hace un gesto de silencio—. Será nuestro secreto que sigo vivo ¿vale? Haz igual que Daesung y llévatelo a la tumba.
A fuerza lo levantó y lo hizo clavar el ojo en la rama, sus gritos lo molestan por lo que finalmente solo lo empuja al barranco que debe tener al menos cuatro metros de altura. Por la manera en que lo puso posiblemente caiga de cara y con la cantidad imbécil de plantas ahí quedaría explicada su muerte...
Más o menos.
Arrancó la rama desde el principio y la tiró al barranco junto a la roca con sangre. Guardó el arma entre su pantalón y sacudió la poca nieve en su ropa. Fue fácil, demasiado. Al menos sirvió para bajar un poco de frustración. La satisfacción por esto que acaba de hacer es tan grande que por un instante se siente mal... Un instante tan efímero.
Miró sus manos tatuadas. Quizá a sido una serpiente desde siempre, pero como todo animal tiene sus predadores... Halcones lo devoraron hasta dejar nada. El verdadero asunto, puede tratarse de una hidra. Una nueva cabeza, una más desinhibida fue la que surgió de ese cuerpo desmejorado y ahora se las piensa apañar como sea hasta asfixiar hasta el último de los halcones que la asesinaron.
Sí, una serpiente... Realmente es eso, solo en corea fue un bello ciervo. Una total e inocente presa.
— ¿Qué creerán de mi siendo así? —se dice pensativo. Sigue el camino por el que vino. Sus huellas están aún muy marcadas. Empieza una nevada tan suave que apenas se siente.
Llegó a la academia de retorno. En total sigilo entró a la oficina de Aksel -el hombre que acaba de matar sin remordimiento o problema-, y tomó las llaves de todo. Con un mapa muy básico encontrado en la computadora pudo encontrar los armarios de limpieza. Examinó todo lo que había y mezcló de varios en un solo envase.
Son químicos muy fuertes y considerando que tiene una idea bastante global de lo que quiere es lo que necesita. Con discreción llevó el envase de seis litros al auto y lo guardó de tal manera que Jungkook no se daría cuenta ni por accidente de que está ahí. Volvió corriendo a la oficina, dejó las llaves; dejó el arma tras limpiarla y salió del sitio.
Retocó un poco el maquillaje para que Jungkook no creyera que estuvo haciendo otra cosa que bailar o estar tirado en el suelo descansando. Al verse en el enorme espejo continuo de la sala pensaba y pensaba. Detuvo todo movimiento solo viéndose... ¿Por qué demostrarles lo mucho que lo afectaron?
Se rehúsa a mostrar piel, a dejarse tocar, a... Todo, por culpa de ellos ¿No es darles la satisfacción de que mataron absolutamente todo de él? Claro, está "muerto", pero... ¿Por qué? No puede pretender dejar todo atrás si sigue alargando eso... Sí tan determinado está a demostrar que es capaz de cobrarse todo lo que hicieron.
Debe demostrar que es el mismo niño de Busan quién lo hace. Frágil, bajito, con cara de "mochi"; el que es "bebé" entre sus amigos; inseguro de sus talentos... Hacerlos sentir tan humillados por rendir cuentas a una persona así, todo lo contrario a ellos. Así realmente sería una Dulce venganza e incluso escupir sobre sus tumbas si tenía el chance de hacerlo.
No es el mismo nivel que ellos, es el suyo propio. Dónde pequeño y débil puede con cinco hombres y hasta más.
Jungkook lo fue a buscar para ir al almorzar. Fueron a un pequeño local de hamburguesa con algunos otros amigos de trabajo de Jungkook. Sentados lado a lado y el mayor viéndolo sin parar no llegó a sentirse realmente incómodo. Seguía en su propia nebulosa considerando de forma un poco distinta lo que piensa hacer.
— ¿Te pasó algo? Si te agobiaron...—empezó a decir con toda la intención de ir a buscar una mesa en la que no tuvieran a esta gente encima molestando. Jimin lo miró y luego se rascó el cuello.
—No. No fue eso... Solo... —suspira y recuesta la cabeza en el hombro de Jungkook—. Nada. No pasa nada.
Lo vio con sorpresa y aturdimiento. Vio al frente con su cara de estar en la luna y seguido sonrió dando palmaditas a sus muslos con la alegría que irradia se su ser. Jimin fue quien inició este contacto. Es tonto, mínimo y todo lo que quieran, pero lo hace más feliz que muchas otras cosas en el mundo. Sin mencionar que lo llena de calma... esto lo diferencia de Yoongi: Jimin sabe que es una buena persona y que, aun si cuesta y aun si tarda... Puede ir a él.
El día pasó tranquilo. Al momento de salir por la tarde casi noche alguien preguntaba por el Aksel -al menos eso tradujo Jungkook-, se hizo el desentendido del asunto. Todos achacaban a que algo iba mal con él debido a que no cargaba su pistola y siempre lo hace.
Ojalá se hubiera volado los huevos. Piensa con un ligero chasquido de lengua del que nadie se percató. El tiempo de cenar y volver a casa pasó pronto y a las nueve en punto ya estaban de regreso en casa. Jimin tenía pensado salir a las diez treinta aproximadamente; le daría chance suficiente de descansar un poco antes de lanzarse de lleno. Quería dormir unos quince minutos como mínimo. Se siente cansado.
Se le hizo extraño que el timbre de la vivienda sonara. Según Jungkook, no suele tener ni una sola visita. Principalmente porque nadie conoce la dirección de su casa y lo prefiere así. Estuvo tentado a ir a su habitación para esconderse del visitante al que Jungkook abre la puerta. Evidentemente esta idea se esfumó al percatarse de quien se trataba. Su cerebro tuvo cierto sobrecalentamiento por ver a Yoongi ahí. Viste de negro como siempre y serio como su divina costumbre. Miró a ambos confundido a más no poder.
—Buenas noches. —saluda Yoongi. Jimin abrió un poco los ojos e hizo un circulo con la boca. Jungkook no pudo disimular la impresión que le causa esa expresión de... de...
De bebé.
— ¿Ustedes se conocen...? —pregunta tonta, pero su cerebro no da para más.
—Él es quien nos llevaría a la embajada. —señala. Jimin siguió con la misma mueca.
—Él es ese amigo amargado del que te hable. —señala. Ambos parecen un par de niños pequeños. Jimin no aguantó la risa que le provocó esa imagen tan tierna.
Honestamente no pensó que podría suceder algo así. Está bien que todos en el pueblo se conocieran entre sí, pero de ahí a que justo las dos únicas personas que parecen saber coreano, vengan de corea y lo han ayudado sean amigos es... ¡La posibilidad no era tan alta! Ni siquiera sabe cómo estas dos personas se entienden. Entre un desinteresado seco como roca la mayoría del tiempo y una masa de músculos tímida... No encuentra la relación en esto.
—Me alegra que fuese a él quién te encontraras—admite aliviado. Jimin aceptó muy a regañadientes el contacto. Se le hace incómodo, pero no quiere rechazar a Yoongi que más bien está preocupándose más de la cuenta—. Es inmaduro como solo él teniendo armas a su alcance, aun así puede hacer cosas bien.
— ¿Existe algún momento en el que no me veas como un niño? —hace pucheros—. Que seas mayor por once meses no quiere decir que sea un niño. Más que todo cuando tu...—la mirada que le dirigió Yoongi bastó para hacer que se tragara el próximo chiste con respecto a su altura. Era obvio que diría algo al respecto.
—No es que... No me alegré de verte, pero ¿Por qué viniste exactamente? —pregunta Jimin con discreción. No podía esperarse toda la noche. Tiene que salir en un rato y necesita descansar.
—Quería saber si realmente estabas bien.
De forma disimulada empezó a preguntar cómo se sentía, que hace exactamente con Jungkook y cosas del estilo. Jimin responde con naturalidad y nulo nerviosismo; aunque no es capaz de darse cuenta de la intención de Yoongi por encontrar alguna prueba de que está realizando algo no bien visto... Responde como si realmente no hubiera hecho nada a pesar de lo fácil que hubiese sido delatarse sin querer.
A las diez más o menos Jimin bostezo y e excuso con querer dormir ya. Jungkook le asintió; lleva todo el día practicando baile así que no lo sorprende que esté a medio morir. Yoongi lo vio entrar a la habitación y una vez la puerta fue cerrada volvió hacia Jungkook.
—Yo diría que está bien... aburrido y decaído, pero bien. —afirma el hombre.
—Hay algo muy extraño en él ¿no lo notas? —interroga, Jungkook negó con la cabeza—. Está demasiado bien... Demasiado... tranquilo. No es algo normal en gente que fue abusada y que no ha tenido ayuda psicológica apropiada—explica en tono perezoso—. Sin contar que ahora es menos repelente. Hay algo que lo está haciendo sentir más seguro; más realizado, como... Un perdón.
—admito estar muy perdido en este momento...
—si alguien te golpea, tu primer impulso es devolver el golpe—busca analogías que Jungkook pueda entender—. Cuando se retrasa, queda reprimido dentro de ti. Lo normal sería no devolver el golpe, aprender a perdonar a quién te lo hizo y dejarlo así. Hay quienes no pueden hacer eso y sienten que en la venganza está ese perdón. Al momento de golpear de regreso se suelta esa energía acumulada, el odio; te trae paz porque esa persona sufre lo mismo que tu.
—Yoongi, hablamos de Jimin. Solo mira su tamaño, las manitos, la cara... ¿Qué va a poder hacer alguien como él en venganza? Ni siquiera puede levantar una pesa de veinte o... no...
El momento en el campo de tiro le vino a la mente. Las reacciones ligeramente exageradas de Jimin ante el ruido del disparo. Jimin es un Idol, sabe como actuar y eso hasta el momento no se le había ocurrido. Quizá no fuese todo, pero hay detalles extraños que pueden bien ser una actuación y así mismo como puntos inconexos.
—En serio, vigílalo. Quiero ser solo paranoico. —admite cogiendo el edredón gigante que usaría para dormir. Estaría loco si va ahora mismo a la casa parroquial. A pie queda como a una hora y media. Tuvo suerte de que alguien lo llevara hasta ahí.
—Claro... aun así, no creo que Jimin sea capaz de algo así. —ríe sin ganas, queriendo creerse a si mismo aquella ciega impresión.
Sin que ellos supieran, a las diez cuarenta Jimin salió por la ventana y se dirigió a la alcantarilla.
...
—A-ay no... Maldita... perra...—Jimin se fue acercando hasta quedarse a menos de medio metro de Jiyong—. Ayu... ¡AYUDA! ¡AYUDA! ¡AYU...!
— ¡AYUDA, AYUDA, AYUDA! —empezó a gritar cuando está muy cerca de Jiyong, este cayó espantado—. ¡AYUDA, POR FAVOR AYUDA, AYUDA! —ladeó la cabeza y mantuvo la indiferencia—. Grita lo que quieras, no te va a escuchar nadie. Lo intente por más de tres días y ¿adivina qué? Nadie me ayudó, solo yo mismo y como vemos, no creo que tu puedas solo. —con un fierro agarrado por en medio dio un toque a la herida infectada e hinchada de Jiyong.
Los quejidos de Jiyong lo desconectaron momentáneamente, hundió a más no poder el fierro en la hinchazón hasta le punto de que le sacó el líquido verdoso. Tiró el fierro y le acarició un poco la mejilla derecha. La que está sana y sin nada que parezca repugnante.
— ¿Qué se siente exactamente? Tu me provocas tantas pesadillas que no sé si yo logro hacer lo mismo... Todo esto es tu culpa ¿sabes? —su voz es un murmullo suave y armonioso—. Me pregunto si eres capaz de sentir como te estoy rebajando a nada por poder lastimarte así. Eres más grande, alto... mi hyung y aun así te voy a matar ¿te da pena? Dime.
—N-no.
—Lo supuse—ríe amargo—. Pero... de ti no importa tanto. Estás sencillamente enfermo, nada de lo que haga lo cambiará. Como nada cambiará que soy un simple desecho... No bailo tan bien; no canto tan bien; ni siquiera soy bonito y aun así te provocaré a ti y a ellos el mayor sufrimiento de todos. Incluso si no es exactamente igual a lo que yo sufrí, se va a parecer. Con eso estaré feliz.
—Ji-Jimini-
—Te cortare las bolas si te atreves a llamarme así. No hagas escándalo como una zorra—le metió un trozo de tela en la boca—. Será divertido cuando se dé cuenta de que estoy vivo. Ya sabes, Seunghyun... Tan incompetente que no pudo matarme apropiadamente—ríe inocente. Se deshizo de la chaqueta y quedó en una camisa muy holgada manga larga. La tela desliza por su hombro—. A alguien que no es bonito y no sirve para nada.
El frío no significaba un problema. Pudo andar sin problema hasta otra sección de la alcantarilla donde hay una bañera. La llenó con agua -limpia-, y dejó el enorme envase de químicos a un lado. Sogas, algunos tablones de madera. Oficialmente solo hace falta su... "invitado" por decirlo de algún modo.
Con la chaqueta sobre los hombros salió y anduvo por la calle hasta llegar al bar que tenía por punto. Al entrar sonrió a un par de personas que se lo quedaban mirando y busca con cuidado a quién es su objetivo primordial. Al momento de encontrarlo se arregló un poco el cabello y le tocó el hombro con el dedo.
Seungri giró en su asiento y dejó caer el vaso apenas lo vio. Sin contar que tropezó y casi cae él también.
—t-tú... T-tú...
— ¿Debería haberme muerto? Tal vez...—dice muy cerca y susurrante. La chaqueta en su mano deja que la prenda negra le descubra el hombro pálido. El accidente de siempre. Se pregunta porque pasa tan a menudo—. Aunque dime una cosa... ¿Realmente no te complace que no lo esté?
Cayó. Borracho estúpido...
Apesta a alcohol, se pregunta cómo es que sigue consciente. De seguro ha bebido lo mismo que cincuenta personas juntas. Guiarlo, como un animal en celo desesperado, fue tremendamente fácil. Se pregunta cómo es posible que ni siquiera se preguntara a donde lo está llevando. Ni siquiera dentro de la alcantarilla y haciéndolo chocar con algunas paredes dice nada.
Está desesperado, muy, muy desesperado.
Lo empujó a la bañera y se lo quedó mirando. No sabe si es karma o lo que sea, pero verlo tan vulnerable lo hace pensar en las fotos que vio de sí mismo en el celular de Jiyong.
—Cualquiera puede verse frágil... aun cuando no lo es. —murmura al momento de tomar el borde su camisa para levantarla.
— ¿Se supone que eres un padre? Eres el ser menos cristiano que puedo conocer.
—Los cristianos también duermen.
—No por... quince horas seguidas. Levántate, tienes que comer algo.
Abrió un ojo con pereza y fastidio al mismo tiempo. El hombro descubierto y ropa holgada deja saber muy fácilmente de quién se trata. De forma cuidadosa se levantó de la cama y lo tomó por la espalda para jalarlo y forzarlo a que se acostara con él fungiendo como almohada de cuerpo completo.
— ¡Yoongi! ¡Es levantarte y no volverte a acostar!
—tengo sueño. Cállate y duérmete. —refunfuña con la cara metida en la espalda del otro. Se giró y con ello logró que pegara la cara a su pecho. La risita le hizo abrir un ojo.
—Oye, se supone que estás tocando algo que no deberías y siendo el hombre más perezoso de la faz de la tierra. Rompes tus propios votos, eso—su reclamo se vio cortado por el nuevo apretón.
—No seas tan escandaloso y repetitivo Jimin, sabes que ya no es así... Rompí mis votos por ti, seguramente me iré al segundo círculo infernal, pero me vale una reverenda mierda. Quiero dormir y que me acompañes en eso. Anda, duérmete.
— ¿Esto es por haberte consumido la mañana de anteayer en lo otro, verdad?
—Puede ser y es tu culpa por andar de lujurioso. Duérmete. —réplica con los ojos apretados. Solo quiere dormir sabiendo que está ahí con él.
Si lo tiene así abrazado no se puede ir a ningún lado, no hará nada malo... si lo sostiene, su Ángel no se iba a corromper...
—Debe estar en un sueño muy, muy profundo. —piensa en voz alta observando a Yoongi dormir en su cómodo sofá. Volvió la vista a su libreta de dibujos. Siempre sido bastante bueno para dibujar, aunque ha perdido mucho la práctica.
Jo-der ¿Por qué funcionaba de manera tan mecánica de un tiempo para acá? Realmente se perdió un poco a sí mismo. Casi diría lo mismo de Yoongi... ¡Ese maldito era una avaro de alto calibre ¿Como aún vive en "pobreza" por votos?! Es incompatible, sin mencionar que es un desinteresado al cien por ciento.
Le gustaba tanto rapear también, bailar un poco... Extraña a Suga.
El padre Yoongi es muy aburrido.
Muy... bidimensional. Quizá Jimin le hizo un gran favor en aparecer, devolverle la vida que aparentemente nunca se ha tomado en cuenta que deja desplazada por la "fe". Cerró el cuaderno. Su dibujo es escalofriante en demasiados sentidos. Lo vería mejor mañana con luz del día. Un modelo decente...
Podría pedirle a Jimin que se quede quieto y dibujarlo. Posiblemente no lo moleste.
Miró la puerta de el habitación de él y tocó un par de veces. Se rindió pronto, son las doce y treinta de la madrugada, no estaría despierto ni de chiste. Al entrar a su habitación encontró a Jackson echado en la cama. Boca arriba. Maldito mimado... Lo acarició un poco y se recostó en la cama. Vio el techo un rato...
¿Será por eso que Jimin no es tan cariñoso? ¿Por qué está tan urgido de vengarse que no es él mismo? Quiere creer que no es así, pero... ¿Cómo no sentir que tiene la razón si es que está haciendo algo o planeando algo así? Metió la cara en la almohada y dio un suave grito de frustración.
Jimin está en la habitación, mañana vería cualquier comportamiento raro... Cuando Yoongi no estuviera para robar la atención de Jimin. Se siente como un niño de cinco años de nuevo; no es una mala sensación...
Mucho menos la necesidad de querer dormir acompañado de otra persona... Solo no tiene suficiente fuerza como para ir a meterse a la habitación de Jimin. Mejor mañana...
