«Jesús igualmente tomó una postura firme contra la santurronería; llamó a los hipócritas "lobos vestidos de ovejas"»
Mateo 7:15

10. Hypocrita eiice ardeat – Quemen al hipócrita

¿No ha considerado que debería de confesarse? —quizá es muy invasivo, pero nada mejor que ser directo—. Va un buen tiempo desde la última vez que lo hizo.

Padre, eso suena a que cree que tengo algo que esconder. —ríe elocuente. Yoongi es normalmente indiferente, por lo que su carencia de expresión no resultó sospechosa o sorpresiva para el hombre de gran barriga.

—Para nada. Me preocupo por los creyentes fieles como usted. Nunca falta y es muy curiosa su poca comunicación intima con nuestro señor.

—Es muy amable de su parte Padre. Supongo que confesar tampoco viene mal... además, hoy estoy libre del trabajo. —sonrió muy levemente. Que imbécil, cayó de verdad y sin mucho esfuerzo palabrería de su parte.

Entró al confesionario y se las arregló para poner a grabar ese celular que Jungkook tiene de repuesto. No se daría cuenta de que lo tomó prestado. Lo puso a grabar una vez Valko hizo la señal de la cruz y empezó a hablar con él en calidad de confesión para expiar los pecados que haya cometido.

Escuchar confesiones es, en su opinión, lo más aburrido de ser párroco. Hay muchas veces en las que se explayan en explicaciones que nada tiene que ver y admite haberse dormido en algunas ocasiones. En esta ocasión no es diferente; sin embargo, llegado un punto lo importante se asomó y no lo soltaría ni por error.

—Tuve... Una aventura fuera de mi matrimonio—dijo con lentitud. Yoongi se inclinó un poco hacia adelante y pensó distraído: De nuevo lo hiciste...—. Y ha sido con un hombre, Padre.

— ¿Un hombre? ¿Por qué has cometido ese error? —pregunta por inercia, casi como si fuese obligatorio.

—La tentación fue demasiado fuerte. Vi fotos de él y... La lujuria, él era la lujuria y no pude resistirme a ese pecado, padre. Fue más fuerte que yo, la carne es muy débil.

—Vaya... El deber de todo cristiano es resistirse ante el pecado, sin embargo, reconocer que has pecado supone un avance—se rasca un poco el cuello—. También es importante arrepen-

—No me arrepiento de lo que hice. Ha sido... Una de las mejores experiencias de mi vida.

— ¿Por qué no muestras arrepentimiento ante un acto que no apruebo?

—En su cara llorosa era como si me lo estuviera pidiendo. Que continuara hasta romperlo... Le hice sentir hasta lo más profundo; el dolor que levanta todos los nervios. Estoy seguro de que disfruto la electricidad, de mi aunque lloraba... Era asiático, delgado, el cabello rubio y los labios rellenos como sus cachetes. Era demasiado... demasiado.

— ¿Cómo esperas conseguir mi perdón si no hay arrepentimiento ante tal pecado? Lastimar de manera tan profunda a tu prójimo ¿Tan tentador te parecía que inhibió todos tus sentidos?

—Era... Hermoso, incluso su forma de rogar ante mi como si yo fuese Dios—no sabe qué clase de línea de pensamientos tiene ese hombre como para estar diciendo todo esto. Ha recibido ya muchas confesiones de delitos, pero esta es la más extensa y detallada. Lo beneficia, no obstante, lo molesta—. Como se retorcía por la electricidad... Lo que más recuerdo es su llanto. Valió hasta la última moneda por algo que no volveré a hacer jamás.

—Ya veo...

—solo porque me dijeron que murió de otro modo lo repetiría sin cesar... Sé que es un error, pero aun así no puedo evitarlo, no podría resistirlo y todo es culpa de ese muchacho. Es culpa de la lujuria, no mía.

—Entenderás que no puedo perdonarte si no te arrepientes.

—No puedo hacerlo.

—Casi olvido lo hipócrita que resulta ser la religión. —suspira quedó al guardar la grabación.


Ver a Jimin dormir le producía cierto placer. Luce tan tranquilo y en paz que lo contagia. En el transcurso del día lo avisaron de que tenían unas "Vacaciones" espontáneas pues no encuentran al director de la academia. No se iba a quejar y no le importa realmente. Que se quede perdido unos cuantos días más, hasta el miércoles que sigue y así estará complacido con la vida por brindarle semejantes oportunidades de estar con Jimin.

Dejó la comida de Jimin lista en caso de que se despertara, cosa que duda mucho. Posiblemente duerma durante todo el día y despierte por la madrugada. Que su celular sonara informando de que su otro celular con línea de repuesto está llamando fue muy extraño ¿En que momento se lo robaron?

Lo tome antes de irme, recuerda que no tengo celular. —resopló, al menos pudo avisar antes o decir un "Hola" al momento en que contesto la llamada

—Vale, avísame la próxima vez ¿no? —toma asiento en el sofá y acaricia a Jimin que se acomoda mejor—. ¿Pasa algo para que... llames? Ni cuando tenías celular propio decías mucho. Un mensaje cada seis meses y un testamento por WhatsApp donde le di a "leer más" dos veces.

¡Ya no digas nada de eso! —reclama con prisa. Rió satisfecho, Yoongi nunca dejaría de avergonzarse de ese mensaje—. Necesito que tengas algo tu también. No se lo cuentes a Jimin para nada.

— ¿Qué? ¿Saben que está...?

—No, para nada... Escucha, cuando me trajo la biblia me preguntó por un hombre que viene cada día. Mañana y noche, a ver al misa. Se llama Valko, no sé si lo conoces—mantuvo un silencio, no tiene ni idea—. Hoy lo convencí de confesarse y lo grabé.

— ¿Qué eso no va en contra de...?

—admitió que pagó para estar con él—Jungkook miró a Jimin fijamente—. Extranjero, menudo, cabello rubio; labios gruesos al igual que las mejillas... Dijo que solo fue una vez porque murió. Supongo que-

—Que fue el último... ¿Cómo es él?

—asqueroso, se confiesa siempre con lo mismo: le fue infiel a su esposa. Echa siempre la culpa a que es débil, aunque esta vez dijo que el "muchacho" es al lujuria misma. Gordo, un poco calvo, aspecto descuidado... Necesito que guardes la grabación de la confesión, aparte de que no es mio el celular, sería muy extraño que sea yo quién lo lleve. Me traería muchos problemas y no es conveniente.

—Entiendo, entiendo—responde, guardó unos instantes de silencio—. Puedo escucharlo ¿cierto? —pregunta con lentitud al levantarse de donde está sentado. Escuchó a Yoongi suspirar con cansancio.

—La única condición es que Jimin no lo oiga. Quién sabe qué piense... Cuando se vaya llevaremos esto a la policía y asunto resuelto con esto.

—Vale, gracias...—colgó la llamada, un par de minutos después se quedó mirando la pantalla con el audio de siete minutos y tantos segundos.

Conecto los auriculares y escuchó la fuerte y clara grabación, muy apenas escucha a Yoongi removerse, quizá incómodo por lo que está oyendo y no es para menos. Le provocaba mucha rabia la manera en que justifica un abuso de esa magnitud. Si es cierta la suposición que Yoongi sacó y este hombre fue el último...

Fue un maldito animal que lo dejó en el estado paupérrimo en el que encontró a Jimin.

Quería dispararle, así sea por liberar un poco de tensión. Guardó un respaldo del audio en su computadora. No lo podía perder por nada del mundo, que mínimamente le devuelvan el favor a ese tipo cuando lo metieran preso. Jungkook se rascó el puente de la nariz.

— ¿Pasó algo? —miró a Jimin y le sonrió un instante antes de salir del chat y tirar los auriculares a un lado.

—No, no pasó nada—niega al instante—. Jimin-ssi... ¿Le contaras a tus amigos lo que te pasó?

—No.

— ¿Por qué?

—No quiero que lo sepan... Que nadie lo sepa—lentamente tomó asiento en el suelo, sigue con la cara un poco colorada—. Cuántos, cuáles, qué... Yo lo sufrí... No necesito que nadie lo "entienda".

—T-tu...—se relamió los labios—. Podrías... quiero que me respondas esto. Solo un si o un no bastan—lo vio con curiosidad—. Lo último... ¿Fue una violación? —Jimin empezó a jugar con la manga del suéter que tiene puesto.

—No. Fue una golpiza. Esa persona dijo que era tan asqueroso que ni siquiera valía la pena violarme... Sabes, en ese momento estaba tan hundido que... Haber sentido como me golpean la cara mientras usan anillos, me siento ahogado con mi sangre y no puedo ver nada; es mucho mejor a que me ultrajen—recuesta la cabeza en sus rodillas—. Pasó tanto y yo no lo pude distinguir... que saber que antes de "morir" solo me golpearon me tranquiliza.

—Es una forma un poco rara de verlo. —opina con deje tierno.

—Tal vez... Sin embargo, era tan patético, humillante, miserable... No sé como describirte un alivio por algo así. Solo... Lo tengo; me da paz... Al menos un poco.

Permaneció un rato viéndolo cabecear, amenaza con dormirse ahí. Suspiró enamoradizo, Jimin le parecía alguien demasiado fuerte aun con lo débil que luce. Eso lo atrae muchísimo, más de lo que cualquiera pudiera imaginar. Sin mencionar que Jimin tuvo el detalle de contarle un poco más sin que se lo pidiera. Siente que es un voto de confianza de su parte

When it comes to you
There's no crime
Let's take both of our souls
And intertwine
When it comes to you
Don't be blind
Watch me speak from my heart
When it comes to you
Comes to you

—Jungkookie tiene una voz tan angelical... Casi diría que te envidio—ríe tiernamente, Jungkook ríe de la misma manera, un poco apenado por el elogio—. Watch me speak from my Heart, When it comes to you. Comes to you... Podría escucharte cantarla por mucho rato... Jungkookie me tranquiliza; es tan dulce.

Cupid ain't a lie
Arrow got your name on it, oh yeah
Don't miss out on a love
And regret yourself on it, oh (oh, oh)
Open up your mind, clear your head
Ain't gotta wake up to an empty bed
Share my life, it's yours to keep
Now that I give to you all of me, oh

—Es tan triste haberte conocido así. Desearía haberte conocido cuando valía la pena. —suspira aun sonriente, recostó la cabeza de la pared. Jungkook se sentó justo frente a él. Quedan algo apretado al ocupar el marco de la puerta. Jungkook toma con cuidado la mano de Jimin.

—Jimin-ssi ha seguido luchando incluso tras tantas cosas horribles. Si hay algún momento en el que valgas la pena, es ahora—afirma un tanto pausado—. Lo que yo desearía es que... puedas confiar totalmente en mi algún día y puedas decirme lo que realmente te lastima.

— ¿Por qué te preocupas tanto? Posiblemente ni siquiera supieras de mi antes de recogerme a mitad de la calle.

—No lo sé. Puede ser que Jimin-ssi sea tan encantador que me dejó flechado.

—Tonto. —le da un suave y amistoso manotazo para luego reír apenado.

Durmió un par de horas más para luego cenar. Cuando vio que ya se hacía hora de hacer su misión de la noche se aseguró de dejar a Jungkook bien dormido. Considerando que lo ha tenido vigilando todo el día no fue complicado; cayó rendido muy pronto.

Usando todo lo que pudiera sin llegar a poner torpe su movilidad salió de la vivienda sin mucha cosa. Con prisa llegó hasta la iglesia de Yoongi sudando un poco por correr. Agradece que haga un poco de frío y de ese modo el calor pase pronto. Entró por una puerta lateral y pudo ver a la gente con la cabeza gacha escuchando a Yoongi hablar con esa voz tan magnánima que tiene si la alza.

Con delicadeza avanzó hasta un sitio relativamente visible. Yoongi se percató de su presencia y con discreción entregó la palabra a alguien más. Pudo llegar hasta Jimin con una cara de desaprobación demasiado evidente y que logró encoger a Jimin.

— ¿Qué haces fuera de la casa? ¿Jungkook está contigo?

—Sí, está esperando—miente con ligereza, en teoría si estaría esperando—. Vine a traerte esto. —dijo poniendo en su mano el cargador del celular, Yoongi lo guardó entre su ropa. Lo único que pudo escuchar de aquella plática fue que Yoongi se había llevado un celular de Jungkook. Funcionó bien de excusa.

—Regresa con él. Ya mismo—indica con dureza. Jimin asintió débilmente antes de abrazarlo y quedar un poco más expuesto—. Oye-

—Perdón, es que no me despedí de ti esta mañana—alzó una ceja, qué extraño. Jimin vio por el rabillo del ojo que alguien se percató perfectamente de su presencia—. Además... Creo que extrañé este lugar, tu tocando el piano...

—Vete antes de que alguien te vea. — indica un tanto ofuscado, porque es algo que él también extraña y antes de ponerse nostálgico está que nadie se de cuenta de él. Jimin sonrió de esa manera tan extraña suya, como si tuviera algo en mente y no lo dirá ni por accidente.

—Quién importa ya me vio.

Yoongi tuvo la impresión de que no se refería a él...

Jimin salió con paso de gacela del lugar, escucha el suave murmullo de alguien haciéndose paso. Con la suficiente velocidad tiene una distancia considerable de quien lo está persiguiendo. Cree que es un espectro, pero ¿Cómo? Lo acaba de ver hablando con el padre, al cual también a confesado todo lo que hizo.

Valko está angustiado y por ello va desesperado tras el muchacho asiático que podría echar por borda su vida entera sin saber que realmente lo que resta de ese plazo es muy corto. En un cruce ve a Jimin al otro lado de la acera. Jimin lo saluda con la mano y se ríe por su cara desesperada. Lanza un pequeño beso y lo invita a seguirlo, cosa que Valko hace con rapidez.

Llegó hasta una casa relativamente destruida, parece más una entrada al subterráneo si le toca opinar. Lo buscó con la mirada a más no poder hasta que corriente en el cuello lo hizo tensarse, paralizarse y sufrir por un periodo de tiempo relativamente corto hasta que se le oscureció la visión y cayó como peso muerto al suelo.

—Que mala pata, es demasiado pesado como para montármelo en la espalda. —resopla. Debió llevarlo más al interior.

Ató un trozo de soga a sus pies y haciendo más fuerza que nunca en su maldita vida pudo llevarlo hasta donde hay una cama sin colchón, un pequeño generador de energía. Tiró el bastón eléctrico a un lado y se ajustó los guantes. No tanto por asco a tocar nada, sino por la misma precaución. Si alguien se entera de esta pequeña cadenita que tiene lo iban a meter preso.

Una cosa es ser rencoroso, otra es ser tonto. Prefiere ser el mayor rencoroso del planeta antes que un estúpido... de nuevo.

Se deshizo del abrigo y quedó en una camisa holgada manga larga que se le resbala por el hombro. Tras pensarlo un poco lo dejó con bóxer y camisa únicamente. Tiró el abrigo y pantalón a un lado no muy lejano; prontamente olvidado porque es irrelevante para lo que se aproxima. Valko despertó cierto tiempo después.

—T-tú... se supone que-

—Morí. Lo sé. Ya me lo han dicho—interrumpe. Acomodó un cable de tal manera que rodeara a Valko y la punta fuese relativamente larga—. Si no recuerdo mal, me dijiste que el dolor despierta el cuerpo. En mi opinión, lo adormece bastante, pero veamos que tal te sienta a ti. Todos somos diferentes.

En la academia de tiro encontró un teaser con mucho más voltio que un bastón eléctrico. Sin miramiento lo colocó en el área de la ingle y pronto Valko empezó a retorcerse adolorido. No tiene idea de electricidad, así que tampoco sabe qué efecto puede causar en el cuerpo humano determinada cantidad.

—SI te mueves, tendrás un castigo. —advierte moviendo con lentitud el teaser hasta colocarlo sobre la entrepierna del hombre, apenas cubierta por la ropa interior de tono amarillento.

—Po-Por favor no... no me hagas na-nada, tengo esposa y un-

— ¿Hijo? ¿Hija? No va a necesitar un padre como tú. Acabas de mover la boca, como un estúpido desobediente.

Valko grita y se retuerce sobre sí mismo por la descarga directo a su parte privada. Jimin afincó aquello tanto como pudo aun si lo que iba a causar sería igual. Consiguió lo que quería, se orinó encima. Es un asco, pero al menos se ve igual de patético a como debió verse y sin mucho esfuerzo. Se hizo el cabello atrás con una mano.

—Quisiera decir que me vengaré de todo lo que me hiciste, pero aun no estoy tan loco—menciona tomando el bastón eléctrico. Al acercarse nuevamente a Valko este sufre espasmos y lo ve con ojos tremendamente abiertos por el pánico—. Sin embargo, quiero que abras la boca ¿sí?

Aunque obedeció activo la electricidad del bastón en la boca de Valko. Está seguro de que eso hace un daño más que considerable. Contó diez segundos antes de parar y alejarse apenas un poco. El hombre está con los ojos bizcos y haciendo ruidos extraños que no le importan. Tomó el cable metálico que enroscó alrededor de él y clavó la punta de manera superficial.

Tras asegurarse de que no se estuviera ahogando con su sangre o algo del estilo caminó con calma al pequeño generador y lo encendió. Estaba unido de manera precaria a un cable que daba a dos pinzas. Puso una en la cama y jugó con la otra.

—En la antigüedad creían que la electricidad curaba a los enfermos. De hecho, aún se cree... Como el enfermo que eres, probemos si con esto eres capaz de sanar al menos un poco. —coloco la otra pinza en el cable que rodea a Valko y...

Que puto asco de aroma.

Se tapó la nariz con expresión de desagrado. Valko se está quemando desde dentro por al electricidad tan fuerte que es absorbida por su cuerpo. Al apagarlo humo sale de la boca de Valko y hubo un pequeño "Pop" que lo hizo respingar un instante ¿su cabeza reventó? Bueno, ve piel quemada y desprendiéndose, tampoco sería muy raro, quizá el cuerpo humano no aguanta tanta energía.

Qué triste... Verdaderamente triste.

Se percató de que Valko se había orinado más, muchísimo, tanto que está manchado de sangre. Sorprendentemente satisfactorio. Deshizo cualquier amarra que lo impidiese arrastrar a Valko. Bufó molesto por el camino de sangre que iba quedando. Con suerte el techo acabaría de caerse o podría echar algo para que no ubicaran fácil el cadáver.

Llegó hasta una entrada a la cañería y tiró sin interés el cadáver a la corriente de agua sucia. Iba a perderse y quién sabe dónde quedará. Lo cierto es que se hincharía tanto que posiblemente no se dieron cuenta de que murió por quemarse y no por ahogarse. Sigue siendo escalofriantemente satisfactorio. No se arrepiente aún.

Posiblemente no lo haga.

Tuvo que salir de la alcantarilla, ir de regreso a donde es la "escena del crimen" y tirar agua por todo el lugar para limpiar un poco. Disimular el asunto. Dejó lo demás como lo encontró. Con abrigo puesto y como si nada hubiera pasado en realidad corrió apurado hasta la entrada de la alcantarilla cerca de la casa de Jungkook. Queda demás decir que apenas tenía alentó para cuando llego, ni que decir de lo mucho que está sudando

Un poco más recompuesto llegó a donde estaba Jiyong. Tiembla de frío y está tan infectada la zona donde cortó que ladeó la cabeza con expresión asqueada. Jiyong lo observó con ojos irritados y agotamiento obvio. Jimin tomó una lata y la abrió, con un cubierto sacó parte del contenido y lo tendió.

—No necesito que te mueras de hambre o frío. No tiene gracia—Jiyong no hizo comentarios al respecto, solo abrió la boca, masticó y tragó—. Es comida del perro de Kookie, él no la come, supongo que al menos a ti te sirve más.

—Po-Por q-que-e ha-haces e-es-to... —pregunta con los labios morados de frío; Jimin tiró la lata vacía.

—Porque te amo tanto que te quiero sufriendo. Así de sencillo. —responde de una manera en la que posiblemente Jiyong habría respondido de haberle preguntado. Bajó la cabeza y tras una horcajada Jimin se alejó de él, no fuese a vomitarlo.

—Puta zorra...

—Fui una puta. El insulto no duele, no viniendo de ti. Trágate esto también. —le metió un trozo de tela en la boca y sin más parsimonia se fue de ahí.

...

El cuello le tronó por la posición tan incómoda. Creyó escuchar la ducha por un instante. Duda mucho que esté abierta a las dos de la madrugada. Con pereza y poca coordinación avanzó hasta la poca luz que hay en su vivienda. Bostezó y sin pensarlo ni un instante abrazó a la persona que tenía determinación por ir a otro lado.

—Ko-Kookie quítate de enci-

—Me llamaste Kookie, eso es nuevo—bosteza y se recuesta más de él. No pudo darse cuenta de lo azorado del corazón de Jimin—. ¿Por qué te estabas bañando...? Es muy... tarde...

—Qui-quítate, por favor suel-

—Eres tan pequeñito así... Yo podría cuidarte... pero te vas y... no...

Jimin lo agarro para que no acabara cayendo al suelo de forma dolorosa. No supo si llevarlo a su habitación o echarse ahí con él. Honestamente, se siente tan muerto corporalmente hablando que podría dormir cómodamente en el suelo sin problema. Duda que Jungkook tenga las mismas opiniones.

Con fuerza que no tiene lo ayudó a estar en pie y lo guió a su habitación. Por suerte no sudó tanto en esta "buena obra". Antes de siquiera apartarse sintió un jalón que lo obligó a acostarse y un abrazo demoledor lo dejó inmovilizado. Jungkook respira suavemente, es un alivio que no sea de los que roncan... algo así como Namjoon con sus rugidos de oso.

Aún a día de hoy se pregunta cómo coño Jin es capaz de dormir con él.

—Suéltame... Jungkook suelt...

—Si no... suelto a Jimin-ssi...

— ¡Suéltame...!

Su pedido se volvió desesperado y pataleo tanto que Jungkook espabiló a medias. Jimin se había alejado un poco con una cara de e espanto única. El mayor le tomó la mano y la acarició muy suavemente, fue imposible no darse cuenta del temblor que tuvo. Sonrió medio atontado con su capacidad de no verse mal a pesar de andar medio dormido y recién levantado en teoría.

—No me tengas miedo, lo único que quiero es cuidar de Jimin-ssi... si lo abrazo no tendrá miedo de nada... porque yo lo voy a cuidar.

A medida que hablaba se aproximaba y acaba por rodearlo con sus brazos y caer suavemente a la cama. Jimin tembló hasta empezar a llorar angustiado. Metió la cara en el pecho de Jungkook; se sentía... bien, tiene la impresión de que este es un detalle que le ha pasado totalmente por alto a pesar de todo lo que está haciendo.

Pretende enfrentar sus miedos de frente y este, el contacto humano y cariñoso, el más ridículo de los miedos dejado por quienes lo destruyeron... Es el que más ha evitado enfrentar. Debió ir con un poco más de calma, pero es igual de efectivo porque se siente realmente protegido con Jungkook.

En tan poco tiempo ha logrado que se sienta de esa manera... Jungkook es impresionante. Es tan extraño que no le importe sentirse frágil y pequeño con él. Su gimoteo fue insistente por un rato, el sueño no logra capturarlo sino al menos una hora después en la cual Jungkook aguardó para dormirse.

Fue una madrugada y buena mañana de sueño para los dos afortunadamente.

...

— ¿Pasó algo con su esposo?

—No lo sé... desde ayer no lo he visto, se fue y no sé a dónde pudo haber ido.

Yoongi encontró rarísimo que Valko no fuese a misa, es decir... ¡Siempre ha ido! ¿Qué desastre natural o planeta alineado hay el día de hoy para que no esté? Ni siquiera es cuestión de enfermedad como acaba de demostrarlo su esposa -pobre mujer-. Le agradeció por responder y entró a la casa papal hasta que se le prendió el foco.

¿Qué si vio a Jimin ayer...? Pudo haberlo perseguido, no está seguro de que estuviera para el final de la misa. A estas alturas, cualquier cosa le parece posible... Excepto poder crecer algunos cuantos centímetros más.

Con algo de desesperación llamó al celular de Jungkook. Estuvo en lo mismo por al menos una hora completa y nadie respondía. Tuvo que ir a comprar más crédito porque lo gasto en tanta insistencia sin resultado alguno. En estos momento, siente que la tecnología es una puta mierda inútil.

Cuando tenía la intención de ir a la vivienda de Jungkook para tumbar su puerta, ventana, lo fuera y darle cuanto golpes pudiera para cobrar un poco la ansiedad que le está provocando. A estas alturas entiende lo que debió sentir Jimin cuando sus amigos no respondieron la llamada del demonio.

Finalmente le contestaron, fue con un tono tan adormilado que tuvo que ir a ver un reloj. Son las doce del día ¿Qué hace dormido a esa hora? ¿No está trabajando? Jungkook no es precisamente un vago, ese es su lugar a final de cuenta.

— ¿Dónde está Jimin? ¿Está contigo? —pregunta de inmediato sin esperar nada más.

Buenos días a ti también ¿Qué pasa? Debiste gastar todo e lcrédito del... celular—lo imagina tirado en la cama, quizá estuvo bebiendo por la noche... aunque no tiene sentido ¿No vino con Jimin a entregar el cargador? —. Está aquí conmigo... Saluda, es Yoongi...

—Buenos días...

— ¿Ahora me dices por qué...?

—Deberías estar trabajando.

Tengo vacaciones, no se sabe dónde está el superior así que estoy libre hasta nuevo aviso. Puedes venir a visitar si quieres... sin interrumpir el sueño de nadie. Tu más que cualquiera debería saber lo sagrado que es.

—Cla... claro... Recuerda lo que te pedí. No lo descuides.

Suga no confía en mí, que cosa tan rara—rueda los ojos, es raro que lo llame así—. Vuelve a tu misa entonces, adiós, adiós...—balbucea antes de colgarle la llamada. Yoongi bufó malhumorado por ese trato. Ya iría a verlos cuando tuviera el tiempo.

...

—Puede ser molesto cuando quiere.

—Separa... separate un poco, solo un poco, por favor.

Aun con la ligera distancia Jungkook siguió sonriendo. Esperaba poder seguir compartiendo cama con Jimin el tiempo que les restara de convivencia. Nada más bonito que haberse despertando viéndolo dormir. Ya luego pensaría en porque Yoongi llamó tan preocupado preguntando.

Le dio un suave beso en los labios y avergonzado metió la cara en la almohada. Jimin se rió divertido por su gesto. Si es una linda mañana nevada. Jimin miró a la ventana un momento, más tarde le diría un pequeño detalle que no había pensado y sería embarazoso decir ahora.

Todo dentro de cinco minutos más... Que sueño...