"Mía es la venganza y la retribución; A su tiempo su pie resbalará, Porque el día de su aflicción está cercano, Y lo que les está preparado se apresura."
Deuteronomio 32:35
11. A duobus ex gradibus altitudinis – A un par de pasos de la horca
Comenzó a tener la impresión de que escaparse de Jungkook iba a empezar a costar mucho más ahora. Si está libre de trabajo y lo único que hará es estar en casa no tiene cómo ir a ver a Jiyong y trazar de manera más cuidadosa su plan de acción para la noche.
Aun está enfermo. La fiebre volvió, quizá por su mal actuar de salir por la noche y andar sin abrigo mucho rato. Al menos tiene un responsable y dedicado enfermero atrás de sus resfriadas faldas. No está para nada acostumbrado al clima siempre y perpetuamente frío; claro, en Corea nieva, pero en Corea no sale a hacer prácticamente nada cuando está así. Apenas dos veces a jugar con Tae.
O tomar un café, no ir saltando por calle s y alcantarillas pensando en matar gente que no merece vivir.
Sea como fuere, hoy no está tan mal como para dormir todo el santo día, pero si lo suficiente para necesitar estar tumbado en el sofá o la cama. No resulta molesto ya que Jungkook se mantenía con él hablando. No lo ve la mayor parte del tiempo sea por pena o por estar concentrado en su cuaderno de dibujo.
—Eres muy talentoso. Cantas, bailas, eres profesor, dibujas, tienes más músculos que nadie que conozca y aguantas este clima... Jungkookie es genial. —ronronea con la cara roja y una manta gruesa encima para abrigarlo. Jungkook rió penoso por el cumplido.
—En el colegio con mi grupo de amigos, que eran mayores que yo, me decían Golden Maknae. Incluso Suga lo hizo en algún tiempo.
—Tú también le dices Suga. Que extraño, tenía la ligera impresión de que no le gustaba que lo llamaran así. —opina y toma mejor lugar en el sofá. Jungkook dejó de dibujar, sacó un poco los labios, como pensativo.
—Es que ya no es Suga; al menos no lo que has visto. Ese es Yoongi al cien por ciento, desde que despierta con flojera hasta que se duerme listo para acumular más flojera—Jimin lo vio con notable confusión—. Suga es... Vamos, rapero; genial; adorador del dinero, un talento impresionante para sorprender a quienes lo escucharan y un amor colosal por la música. Quería ser productor musical mínimamente, pero... de repente se hizo padre.
—Me dijo que lo hizo por su familia.
—Es cierto, la contradicción es que no pensaba hacer caso a la necedad de su familia. Por eso no encontré jamás un sentido a lo que hizo. Ni siquiera es feliz haciéndolo, simplemente lo hace porque ya está acostumbrado. —refunfuña con notable molesta por el tema.
—Quizá tuvo miedo de quedarse solo.
— ¿Y yo qué? No hubiera estado solo, yo pude haberlo apoyado. Es como si no confiara en mí.
Jimin se levantó y se acercó hasta abrazarlo. Jungkook se tomó la libertad de recostar la cabeza del pecho de Jimin. Puede escuchar su corazón ligeramente acelerado y cerró los ojos, complacido por la sensación que transmitían sus caricias tan simples y cariñosas. Jimin suspiró suavemente por el aumento de cercanía proporcionado por Jungkook.
—Es normal estar asustado de algo así. Quizá solo necesita más tiempo para darse cuenta de que es lo que de verdad lo hará feliz. Nadie aguanta toda una vida en un trabajo que no lo llena como persona. Te lo aseguro, en algún momento tendrás a "Suga". —Jungkook sonrió arrugando un poco la nariz, dio un par de palmadas al brazo de Jimin.
—Es decir, en el algún momento podré verte como un mochi feliz ¿no?
Jimin lo miró sorprendido por aquella aclaración. Una vez separados se llevó las manos a las mejillas y rió penoso— ¿Insinúas que no soy un lindo mochi en este momento? Namjoon-hyung me ha dicho que soy un Ángel. —Jungkook le dio un golpe en la pierna y giró la cabeza riendo avergonzado.
Jimin se empezó a reír tan fuerte que Jungkook acabó por verlo caerse de regreso al sofá haciendo un sonido que lo hace pensar en una ardillita. Cuando se calmó un poco Jimin quedó con el mismo gesto en el rostro viéndolo de lado.
—Insinúo que quería un mochi de fresa.
—Oh, golpe bajo al color de pelo.
—No digo que no me guste este tono. —se apresura a decir.
—Sé que soy encantador con cualquier color—ríe divertido del nerviosismo repentino de Jungkook. Tomó el cuaderno de dibujo—. Deberías dedicarle más tiempo a esto que a ser instructor. O bueno, volver a ser tatuador. Te iría muy bien.
—Posiblemente... Hablando de eso, quitemos el plástico. Con el frío tu piel casi no suda y al tinta queda mejor fijada.
Con cuidado desenvolvió las manos y brazos de Jimin hasta dejarlos totalmente descubiertos con los tatuajes resaltando su piel pálida por nacionalidad. Acarició un poco los trazos que le mismo hizo al tiempo que siente los suaves temblores en Jimin. Antes de apartar las manos para no ponerlo nervioso, Jimin lo imitó, tocando y delineando los trazos en la piel de Jungkook, viendo fijamente los tatuajes.
—Es muy distinto... te sientes tan tierno. Ni siquiera podía sentir algún cariño antes. —murmura más a si mismo que a Jungkook, algo como un pensamiento en voz moderadamente alta. Jungkook se dejó hacer.
— ¿Vas a dejar de compararme en algún momento? —pregunta tras golpear su lengua con el interior de su mejilla. Jimin forzó una sonrisa para luego dejarlo tranquilo.
—Posiblemente sí, pero no aseguro nada. —le saca la lengua antes de recostarse y darle la espalda. Jungkook suspiró un tanto frustrado. Se tomó la libertad de darle un beso en al nuca y luego correr al baño antes de que Jimin pudiera replicar.
Pasó con rapidez el tiempo. Jungkook con ayuda de Jimin se pintó el cabello de un color MO o algo así. No se parece en nada al tono que se supone que debía quedar, lo importante es que le sienta bien y con eso
Jimin se encontró un poco inmovilizado ese día. Literalmente no pudo salir porque Jungkook cayó medio muerto entrada la noche y Yoongi apareció de repente en la casa, viéndolo con demasiada sorpresa como para ser saludable para nadie.
— ¿Cómo estás de la enfermedad?
—Hoy estuve mejor, aunque tampoco he salido como para sentirme peor. —responde quedo, comiendo muy apenas lo que preparó Yoongi, Jungkook iba a acabar metiendo la cara en el plato.
—Hoy pasó algo extraño... —comienza a decir con esa voz típicamente baja suya—. Un hombre que siempre va no asistió. En ninguna de las misas. Nunca en todo el tiempo que tengo ahí a hecho eso. Es curioso ¿no?
—Bastante ¿Cómo se llama? —pregunta casual. Yoongi tardó en responder, solo analizando cada movimiento que hiciera Jimin.
—Valko. —Jimin soltó el tenedor muy de golpe y metió las manos entre sus piernas para luego bajar la cabeza. Jungkook espabiló por el sonido del metal contra el plato de cerámica. Jimin permaneció cabizbajo unos cuantos segundos más.
— ¿Y es malo que no aparezca...?
—No lo sé, que sientes tú.
—Que puede perderse y meterse... Nada. —se corrige antes de tomar de nuevo el tenedor.
— ¿te alegra? Puede que algo grave le haya pasado—toma asiento frente al peligris. Jimin da un sorbo tímido a su bebida—. Tiene esposa, tres hijos si no me equivoco, también era uno de los principales sustentos de su familia...
—y un violador imbécil que no aceptaría jamás que es un gay a escondidas...—Murmura entre dientes sin ninguna clase de remordimiento al respecto—. Padre, no me inte-
—Yoongi, te dije que me llamaras Yoongi si estamos fuera de la iglesia o no tengo la sotana. —corrige por millonésima vez, Jungkook golpeó su lengua contra el interior de su mejilla.
—No me va a dar pena nada, absolutamente nada de lo que pueda pasarle a esos malditos hijos de puta—replica rencoroso—. No digas todo lo que tiene, lo que le espera y demás. El que tiene que ser piadoso y entendedor eres tú, no yo.
—Esos hijos de puta-
—Anda, Suga haciendo acto de presencia. —tose levemente, Yoongi lo vio con los ojos entrecerrados para volver la vista a Jimin.
—Siguen siendo humanos y solo Dios puede juzgar así que... Como mínimo esperaba lastima...
—Me vale mierda—no suele ser grosero, pero que Yoongi esté siquiera insinuando que debe tener un mínimo resquicio de humanidad con esas personas le parece sencillamente insólito. También bastante extraño y sin sentido—. Que se muera si quiere y bueno... Tae las tuvo difíciles de pequeño y sigue vivo; sus hijos estarán bien; su esposa puede trabajar.
—que poco piadoso.
— ¿¡Y a mi que!? —reclama realmente molesto, se levanta de la mesa—. ¿Por qué debería tener piedad si ellos no la tuvieron por mi?
—El rencor marchita el alma. —responde sin dar mayor vuelta al respecto.
—Entonces la mía está cortada de tajo en caso de que no se haya enterado, padre—bufa—. No me importa. Ojalá ya esté muerto, en una cañería, flotando hinchado en el mar o en donde sea que desemboquen las cañerías.
—E-ese es mi... cuarto. —su acotación se vio cortada por Jimin dando un portazo fuertísimo para cerrar la puerta de la habitación que resultaba ser la de Jungkook y no al suya. Que cosa tan curiosa como fue ahí exactamente.
—Que mal carácter tiene. —opina Yoongi con mucha calma. Jungkook alzó las manos y luego las dejó caer ¿a qué vino todo eso?
— ¿Por qué lo molestaste? No creo que nada de lo que hiciste en este momento tiene algún-
—Él tiene algo que ver con la desaparición de Valko. —dice en voz más baja de lo usual. Jungkook apenas lo escucho.
— ¿Ah? ¿Cómo va a tener algo que ver? ¿Qué no desapareció hoy? Jimin ha estado todo el día conmigo. —defiende al instante, Yoongi lo vio indiferente un instante antes de comer un poco de la cena improvisada que hizo solo para pensar bien cómo hablar con Jimin.
—La mente lo traicionó—señala—. Repitió la cañería, como si de hecho, estuviera ahí y no queda más que la duda de donde va a acabar. Cualquiera solo lanza diferentes formas y lugares, no se enfoca en uno solo.
—Bueno...
—Además, está específicamente relacionado con el agua... supongamos que ha estado en un sitio cerrado ¿Qué otro modo hay de enfermarse? Si tienes ropa húmeda puesta te vas a resfriar. De eso no hay duda. —Jungkook apretó los labios y volvió a acomodarse en la silla.
—Sacas demasiadas conclusiones de solo tres palabras. Exageras un poco. No creo que tenga nada que ver.
—Les desea lo peor.
—Hasta yo les deseo lo peor. Disculpa, padre, pero es normal del ser humano sentir rencor. —repone con acidez, Yoongi tamborileó los dedos.
—Lo sé, pero-
— ¡No busques un pero! —reclama entre dientes—. ¿Por qué insistes tanto en lo mismo? No está pasando, pero es como si siquiera que pase en realidad. Que lograrías de ser cierto que el asesinó a alguien.
Yoongi no respondió nada, ocultando la impresión que le causó aquella acusación que indudablemente iba por un camino que había querido ignorar para no sentirse aún más fariseo de lo que ya es. Insistir en saber si pasa o no, lo que lograría en caso de ser cierto... ¿Qué haría? No lo delataría, no podría hacerlo... ¿verdad?
«Quiero volver a casa. No puede... ¿Ayudarme (...)?»
No dijo nada más.
Pasado un rato Jungkook dio suaves toques a la puerta de su habitación. Creyó que estaría cerrada con seguro. La realidad es que pudo abrirla sin mucho problema. Jimin está sentado en la cama jugando con el celular de Jungkook para sorpresa y un poco de incomodidad del mismo. Jimin alzó la mirada del aparato.
—No entiendo nada de la televisión y no sé como ponerlo en inglés. —dice antes de que Jungkook pregunte nada.
—Ya... ¿me das mi celular? —Lo entregó y miró por la ventana—. ¿Te incomodó mucho?
— ¿Es malo querer que se mueran de la peor manera posible?
—En lo personal, no creo que sea malo.
—Y desde un punto de vista objetivo...
—Hay peores castigos que la muerte—se encoge de hombros, Jimin cerró los ojos y se sobó la cara—. Ya sabes, como estar preso y esas cosas; la media de los nativos de este país es más grande y fuerte que la coreana. Así que les iría muy, muy mal si están en la cárcel. Serían como las nuevas mascotitas. —Jimin se recostó.
—No me interesa que sufran toda una vida. No es lo mismo tener la incertidumbre a cuando vas a morir a saber que lo harás definitivamente— lo mira—. La adrenalina que te llena pensando que va a pasar... Duele, en demasía, no te explicas que hacer; entonces sientes sueño, como si un frío espectral se te colara por la espalda.
— ¿Tan cerca lo tuviste...?
—Frío, hambre... asfixiado—murmura antes de rascarse la cabeza, Jungkook logró sentarse a su lado—. No sé qué tanto, es lo que sentí en ese momento; si ellos sintieran por un momento lo mismo estaría satisfecho.
—Entiendo.
—Yoongi no—sonríe amargamente—. Debe creer que soy una basura como persona o algo así... No sé, nunca podría creer en un Dios que no me ayudó cuando lo necesité; tal vez por eso no puedo entenderlo a él.
— quizá solo tiene sueño... él siempre tiene sueño, pero si es más del usual se pone irritado—explica como excusa para obviar la conversación que tuvo con Yoongi en el comedor—. Bueno, iré a-
—Puedo dormir contigo... ¿no?
La pregunta casi lo ofende, acurrucarse sirvió para dos cosas: hacer reír a Jimin y responder su pregunta. Con cuidado tomó la libertad de abrazarlo sin ser excesivamente acaparador. Estuvieron hablando muchísimo rato, más del que siquiera hubiera contado ¿Jimin dormiría tan poco? Lo ve muy despierto a pesar de ser muy madrugada.
Quién sabe a qué hora se durmió
Hay algo muy raro pasando. Seunghyun a decidido restarle importancia, pero en lo personal no puede teniendo la sensación de que tiene a alguien vigilando sus pasos o acechando a cada instante. Por precaución todos se separaron para no levantar alguna sospecha más a la policía. Si iban a la casa, Seunghyun y Jiyong podrían negar todo sin ninguna clase de dificultad.
Ya que todos vivieran en el mismo sitio sería muy sospechoso. Youngbae también se dio a la pequeña fuga. No obstante, se supone que debían mantenerse en contacto. Al mes se irían a Estados Unidos o China, dependiendo de en donde circulara menos los anuncios de búsqueda debido al secuestro...
Sabe que debió golpear más fuerte al imbécil ese. Incluso haberlo traído ¿Quién no querría cogerse a Kim Seok-Jin? Incluso sin conocerlo hubiera sido un buen dinero ganado. Uno con cara de perra sumisa y el otro más de humillación. Sonaba perfecto, pero no, Seunghyun dijo que no y el imbécil se cree el líder con la única voz con voto.
Idiota, por su descuido están metidos en semejante lío.
No iba a negar que enserio se quedó con las ganas de intentar algo con Seokjin, la oportunidad estuvo tan ahí que lo molesta. Si no fuera porque no tiene una ubicación fija de momento habría intentado ir por él. De un modo menos torpe que Jiyong, pero ustedes entienden a que se refiere su mente enferma con esto.
Hoy día no hace tanto frío afortunadamente, quizá por ello sus neuronas han funcionado lo suficiente como para decirle que lleva más de una semana sin hablar o mediar ni una palabra con Jiyong -por ser retardado, habla demasiado por celular-, tampoco Daesung, Seungri... Valko tampoco ha llamado para saber con respecto a si tienen alguna zorra nueva.
Hay demasiado silencio y eso no es normal. Tienen modos para comunicarse sin que parezca sospechoso para la ley, no se está haciendo uso de eso. Solo silencio. Fumarse un cigarro junto al edificio en el que se está quedando es un poco extraño... Tener que volver a estar "solo" es raro.
De cierta forma, extraña a Jimin. Esa pobre perra los unió y los llenó de billetes a más no poder. Para ser franco, quisiera una mamada de él, pero como es obvio eso no va a pasar y es tan triste. De nuevo debió hacer caso a su instinto y simplemente llevarlo a otro lado y usarlo hasta que de verdad lo aburriera, no por simple temor sin sentido por parte de Seunghyun.
Incluso cree escuchar su vocecita, cantando como la puta drogada que fue por al menos cuatro meses. Ah~ que bueno- Momento, no se puede imaginar algo que no conoce porque jamás cantó -al menos no en su presencia-. Tiró el cigarro al piso sin querer, dicho de mejor modo, se le deslizó de los dedos.
— ¿Cómo es que...? —balbucea sin creerse lo que está viendo. Enfrente está Jimin, vestía un suéter enorme negro junto a un pantalón blanco y botas. El hombre le sonrió suavemente antes de seguir aprovechando lo pasmado que lo dejó.
Jangnanhae neo dodaeche naega mwoya
Manmanhae uh nalgatgo noneungeoya
Neo jigeumwieomhae wae nareul siheomhae
Wae nareul siheomhae hetgallige hajima
— ¡E-ESPERA!
Lo persiguió tan rápido como pudo entre lo árboles que hay tras el edificio. No sabe si es que Jimin corre muy rápido o está oficialmente perdido, pero no lo ve por ningún lado. Está empezando a desesperarse por dos razones muy simples: La primera y como resulta normal... ¡ESE TIPO DEBERÍA ESTAR MUERTO!
La segunda es que si a tan campante y mostrándose puede que haya dicho algo a la policía y mierda que no conviene para nada.
Jangnanhae neo dodaeche naega mwoya
Manmanhae uh nalgatgo noneungeoya
Neo jigeumwieomhae wae nareul siheomhae
Wae nareul siheomhae hetgallige hajima
Respingó al escucharlo tan cerca. Lo encontró sentado en un árbol caído viendo arriba. A bajar la cabeza sintió un morboso y satisfecho escalofrío por la imagen casi aristocrática con la que cuenta Jimin ahora. Esto es simplemente maravilloso en comparación al despojo que tenían escondido en el sótano. Tenerlo así sería aún más provechoso...
Y solo se está mostrando a él ¿Qué más beneficio puede pedir...?
—Pareces muy sorprendido de verme. —tararea complacido de su pánico emoción y demás mezcolanza de emociones que tiene encima. Youngbae tragó grueso, acalorado a pesar del ambiente frío natural que hay.
—Estás vivo, es... normal. —se excusa de inmediato. Jimin se levantó de un brinco. Dio una vuelta de lo más coqueta antes de acercarse a él. Youngbae sentía la respiración caliente saliendo de los labios de Jimin.
— ¿también me diste por muerto? Pensé que solo era un juego más—sonríe levemente—. Aunque me costó mucho estar bien, conseguir que me dieran con que arreglarme... Supones como lo conseguí cierto—juguetea con la hebilla del cinturón de Youngbae. Este asintió tontamente con la cabeza—. Quería saber si me llevarías con Seunghyun... Quisiera hablar algo con él-
— ¿Por qué con él? Puedo ayudarte en lo que necesites. —asegura apresurado. Jimin ladeó la cabeza, con parte de su fleco cayendo.
— ¿Enserio? ¿Tengo que pagarte por el favor?
—Obviamente. Podemos ir-
—No sé si Jiyong te lo contó—hace un puchero—. Pero tengo una predilección por hacerlo al aire libre. Si hay frío es mejor, siento quemaduras frías. Aunque no lo creas me encanta.
Youngbae no tardó en agarrarlo por la cintura y meter las manos naturalmente frías bajo el suéter. Jimin lo apartó con cierta brusquedad antes de hacer un gesto de silencio, tomar su mano y guiarlo a quién sabe dónde; Youngbae no preguntó, solo se dejó guiar con una calentura en aumento.
Llegaron a un lugar donde un árbol está totalmente curvado y que daba un aspecto de pequeña cueva. Casi tropezando Jimin hizo que quedara encima suya. Reía divertido por el pequeño y torpe momento, Youngbae o miró un instante antes de empezarlo a besar. Jimin abrió las piernas para permitirlo posicionarse entre ellas.
—Los guantes...—comenta con extrañeza. Jimin se los sacó sin mucho problema—. ¿y esos tatuajes?
—Un simple capricho—responde sin pensarlo mucho. Youngbae siguió pensando que eran raros en alguien como Jimin, tampoco alcanzó a leer del todo que es lo que decía por lo cual pensó preguntar de nuevo—. No te distraigas con esa clase de detalles hyung—ronronea bajando la mano izquierda y metiéndola entre el pantalón y bóxer de Youngbae—. Estamos para otro asunto ¿verdaaad?
Y como a veces está bien dicho, el pene es la palanca de apagado al razonamiento de un hombre. Principalmente los del estilo de Youngbae y su manada. Masturbarlo le estaba provocando un asco terrible, razón real por la cual tiene la cara hacia un lado; el pobre debía interpretarlo como una invitación a que beso su cuello.
Youngbae bajó el pantalón de Jimin y este suspiró. Sacó una sonrisa al más grande aquel gesto tan simple.
Cuando un dedo se coló en su culo Jimin abrió los ojos y estiró la mano hasta tomar la soga que hay bajo la nieve. La misma que ocultó antes de ir a por Youngbae. Haciéndose el que estaba acariciando el rostro ajeno y buscando un beso colocó la soga alrededor del cuello y lentamente la apretó sin que Young bae se diera cuenta.
Metió sus manos entre la soga para que no fuese a sentir nada raro. Cuando al presión ya iba siendo suficiente dejó la sutileza al respecto. Apretó tanto como se pudo. Youngbae apenas frunció el entrecejo y se separó tanteando. Jimin sonrió y con la otra mano tomó el extremo de la soga.
—Esto también es un fetiche. No te asustes. —comenta divertido dando un fuerte jalón y manteniendo la fuerza.
Youngbae se levantó intentando soltar el agarre a su cuello. Lo soltó tras unos segundos para permitir que tosiera y levantarse del suelo. Ajustó su pantalón y acomodó su suéter. Cogió con calma la soga nuevamente. Youngbae había intentado llegar a él para atacarlo, queda muy claro que no pudo.
Jimin sostuvo con las mangas del suéter la soga para no hacerse daño. Jaló, jaló y siguió jalando hasta que Youngbae quedó al menos medio metro por sobre el suelo. Sus mejillas se van poniendo rojas del esfuerzo que significa levantar a otro humano por el cuello. Youngbae se va poniendo casi morado por al falta de aire y presión en su cuello.
Finalmente llegó hasta una rama que sería lo suficientemente resistente y empezó a enroscar la soga ahí. Debe parecer un suicidio, así que tampoco puede ser un nudo tan descuidado. Se supone que la persona lo hizo antes de colgarse, no después. Con mucho esfuerzo pudo hacerlo correctamente y cayó al suelo tras todo.
— ¡AH! ¡ADELGACEN MALDITA SEA! —Reclama sin sentido, pero igual de mosqueado. Son unas malditas moles, ni siquiera él debe ser tan pesado si hasta Yoongi lo ha cargado.
Aunque también está el detalle de que no ha comido bien en unos cinco meses. Debe pesar bastante menos.
Colocó un tronco caído para hacer la pantomima de que Youngbae se subió ahí y luego saltó. Recogió sus guantes y sin mayor cosa tomó rumbo de regreso a la civilización. Tenía que apurarse, no vaya a ser que Jungkook llegara pronto y se diera cuenta de su falta en casa.
Le impresiona lo tonto que fue Youngbae... aunque tampoco recuerda mucho de él, tan subordinado que no puede con él mismo. Pobrecillo. Ahora solo quedan dos cabos sueltos: Seunghyun y Chae Rin. Tiene dos días restantes puesto que ya quedó acordado que se irán antes para estar pronto en la embajada sin que nada pueda impedirlo.
Conociendo su mala suerte, lo mejor es que el plan se quede de ese modo. Por tanto. Tiene un día y medio para hacer lo que necesita. Yoongi se mostró muy extraño por la noche ya saber que le dijo a Jungkook. No puede arriesgarse a que lo arruinen y aunque la idea de acabar más rápido lo mosquee un poco pues hacer todo a prisas es sinónimo de que saldrá mal... Es que ya debe finiquitar el asunto de Jiyong. Van dos días que no lo ha ido a ver, con suerte seguirá vivo y podrá seguirlo fastidiando.
Vio sus manos algo sonrojadas por el frío. En la nieve no quedaría evidencia de huellas dactilares y para qué negar el narcisismo de mostrar sus tatuajes. Apenas estuviera fuera de este congelado lugar los exhibiría con todo el orgullo del mundo. Al fin y al cabo... Son la representación más clara de sí mismo.
Primero ir a casa... luego iría a ver a Jiyong.
Tuvo que ir prácticamente volando a su trabajo. al momento de llegar lo que encontró fue a la policía y todo el personal empleado de la institución. Al mismo tiempo llevan una bolsa negra, obviamente con un cadáver dentro. Desde el principio tuvo un mal presentimiento y este se intensificó en cuanto sacaban cajas llenas de documentos que pertenecen al superior.
— ¿Qué pasó aquí...?
—Llegaron ayer a hacer una investigación por supuesta vinculación con mafias—suspira uno de sus compañeros—. Aparentemente tenía un acuerdo con algunos policías corruptos también... Aparte de todo hay pagos a unos criminales de Corea.
— ¿Criminales de... Corea? —se puso pálido como una hoja de papel.
—Si. Algo como Sung... Sung... sheung... ¡El coreano aquí eres tú! ¡Debiste llegar más rápido para que te pusieran a ti a leerlo! Ese pobre hombre estuvo diez minutos intentando pronunciar sus nombres. Son cinco, aparentemente buscados por trata humana y un caso más reciente o algo asó.
—Seung-Hyun, Young-Bae, Ji-Yong, Dae-Sung y Seungri.
— Esa gente.
— ¿Y dices que estaba vinculado?
—Sí. Aunque igual murió de un tropezón y golpearse la cabeza con el barranco que hay por la orilla del bosque. Que tonto ¿Por qué estaría por ahí? Casi me lo imagino persiguiendo a alguna prostituta que supiera sobre lo que hacía. —ríe por la nariz.
Jungkook guardó largo silencio viendo y escuchando todo lo que pasaba. Venga, si está relacionado... y Jimin lo vio el día en que lo trajo. Si saca la cuenta, no volvió a ver al General ni siquiera ese día, al siguiente le informaron de su desaparición y ahora resulta que estaba muerto de manera tan extraña. Nadie sale por el bosque a pasear y se tropieza, no con un barranco tan jodidamente lejano.
Si fuese a menos de cinco minutos lo pensaría, pero joder... El mismo casi se cae, pero estuvo casi treinta minutos caminando en línea recta.
«¿Te pasó algo? Si te agobiaron...»
«No. No fue eso... Solo... Nada. No pasa nada.»
No puede ponerse igual de paranoico que Yoongi, no puede.
Con prisa regresó a casa y rebuscó hasta el hartazgo a Jimin, no está en casa. No hay anda sospechoso en su habitación, tampoco en el resto de la casa. Sin embargo, ¿Por qué saldría? ¿Qué podría necesitar que no le pidió? Además de todo, lo hizo apenas le quitó la mirada de encima ¿Qué si lo ha hecho antes?
Con la espinilla de la preocupación pinchando su costado entró a su auto y se dispuso a empezar a buscar a Jimin; pudo ser que lo sacaran amenazado o algo del estilo y él pensando mal. Sin embargo, antes de arrancar propiamente lo vio ir a casa como si nada. Apenas se masajeaba los hombros como si estuviera cansado.
Esperó quince minutos y fingió estar llegando de la academia. Entró a la casa, Jimin ya estaba cambiado de ropa, viendo televisión sin interés alguno. Seguía masajeándose el hombro y luce como cansado. No sabe si es idea suya nada más ese detalle.
—Hey... ¿Pasó algo allá? —pregunta a modo de bienvenida.
—Encontraron muerto al director—cierra la puerta sin mucho cuidado—. Aparentemente se cayó en un barranco.
— ¿Hay un barranco en este lugar? —dice con extrañeza—. ¿Qué tanto bosque tienen?
—El suficiente para poder hacer cacería de tanto en tanto.
—Ah... Bueno. El cráneo de un ser humano es muy frágil, una caída lo puede destrozar aun si no es mucha altura. —menciona despreocupado.
Jungkook quedó un momento con esa expresión suya de estar y no estar en este plano existencial. Jimin está acotando justamente el modo en que murió según el informe, pero ¿Cómo lo sabe si no se lo ha dicho? Bien pudo haber caído, romperse las piernas o morirse de hipotermia, no justamente de un golpe a la cabeza.
Dicho sea de paso, al policía se lo tomó de inmediato como un accidente. Vagos de mierda.
Tomó aire, debía ser directo y ya. Dar vueltas igual que Yoongi solo alteraría a Jimin y quien sabe que sería capaz de decir o hacer le muchacho de apariencia frágil que ocupa su mueble en este instante. Se aclaró al garganta y quedó frente a él, acuclillado.
—Parece que era parte de una trata de humanos con los que te secuestraron—Jimin abrió enormemente los ojos. Eso no lo sabía, para nada ¿Cómo hacerlo? No lee noruego —. Se investigara la posibilidad de que haya sido él uno de los que-
—No lo digas.
—Sabemos que paso. A lo que quiero lle-
—Yo no lo recuerdo—todas las veces y personas. Pensó vagamente.
—E-entiendo, pero-
—No quiero hablar de esto, por favor.
—si dices ahora que te violó quizá lo facilites, incluso que se amplíe el rango de búsqueda a los otros. Puedes hacerlo, no tienes nada que ocultar. —quizá no es tan directo como el gustaría, pero sic con un poco más de tacto. Jimin apretó los labios.
—No quiero...
— ¿Por qué no? —no pudo terminar la interrogante. Jimin rió nervioso, tenso.
— ¿Qué más vergüenza quieres que pase? Ya les conté como me violaron y secuestraron, no les importó; nada de lo que diga importa porque me consideran un pedazo de mierda más que se lo buscó. No importa lo que haga aquí, seré solo un muerto o un trozo de carne con un único uso. No quiero volver a sentirme así...
Aunque era un poco de pantomima para que Jungkook dejara de insistir, es lo cierto. Haber sido ignorado de tal modo por la policía lo llevó a pensar eso sin mucho problema. En la embajada coreana al menos tiene un peso más por ser coreano -la redundancia-. No iban a quedarse tranquilo con un crimen así.
—seré un prostituto drogadicto del montón. No como que sea total mentira, pero... No quiero, simplemente no quiero. —moquea, no iba a llorar frente a Jungkook. Ya lo ha hecho mucho. Que vergüenza. Sintió una caricia en la cara.
—Jimin-ssi es alguien muy especial como para considerarse así. Para mie s muy especial.
Como su cerebro se desvió de la recriminación y búsqueda de confesión de un asesinato a besar a Jimin; hacerle sentir tan bello como él lo mira... Es un total misterio. Uno que empieza con el beso, continúa con él posicionándose sobre Jimin y sostenerlo con todo el cuidado posible.
