«Porque el que pide cuentas de la sangre {derramada,} se acuerda de ellos; no olvida el clamor de los afligidos.»
—Salmos 9:12
13. Azrael
Para absolutamente nadie ha de ser un misterio que las cañerías son un maldito asco ya sea en noruega, china, la Patagonia o en el culo del mundo. Seunghyun aún no se explica cómo alguien podría siquiera caminar por ahí abajo sin perder la nariz en el trayecto. Es horroroso, sin mencionar que ha resbalado muchas veces y estuvo a nada de besar el suelo.
Creyó haber perdido el rastro de la caja arrastrada, pero se sorprendió de hallar un lugar mucho más iluminado; podría decir que está adecuado para pasar el rato. Apagó la linterna, pues ya no hacía falta con tanta luz que hay en el frío lugar. Alzó la tapa de la caja, encontró a Chae Rin temblando.
—Santa... ¡Jiyong! —se apresuró hasta él. Su piel está helada, los labios morados; la mirada perdida y quién sabe qué tan mal debe estar en realidad más allá del aspecto deplorable que tiene—. Te voy a-
— ¿A qué? Vaya despiste. —tira el fierro a un lado al tiempo que Seunghyun cae al suelo desplomado. Menos mal que buscó el punto exacto para golpear, de otro modo quizá no hubiera quedado inconsciente y sería un total Game Over.
Sacudió las manos. Que cabeza más dura tiene el hombre. No lo sorprende pero coño, quizá debió usar un trozo de concreto a ver si los brazos no quedaban tan sentidos. Se arregló la camisa en el hombro, momento de acto final.
...
—Matar a tu jefe... ¿Qué sentido tiene que matara a tu jefe? —pregunta tratando de mantener la atención en otra cosa que no será el olor nauseabundo de la alcantarilla—. Es como decir que mató a tu profesor para que no tengas que entregar la tarea.
—Aparentemente tenía negocios con el mercado negro y demás cosas ilegales que de algún modo lo vinculan a quienes lo trajeron hasta aquí. Jimin estuvo un poco extraño el día en que lo lleve conmigo; cuando fuimos a almorzarse comportaba más cercano de repente y... en realidad dependía de ciertos lapsos de tiempo que cambiara de actitud. Como si algo lo llevara a una nueva resolución y por ello cambia. — se traba al hablar y parece querer hilar muchas cosas en pocas palabras. Yoongi bufó. En parte por lo dicho, en parte por el olor.
— ¿Cómo se supone que lo encontremos si vamos a ciegas?
—En teoría esto es ir por el pueblo, solo que por debajo... Si hacemos para ir a mi casa tal vez lo encontremos. No tenía cómo ir y venir tan rápido si es tan lejos. —Tomó la linterna que Jungkook le dio y se aguantó una arcada. Va a vomitar en algún momento. Que nadie lo dude.
...
—Tienes la cabeza muy dura, no me sorprende que despertaras tan rápido. Es un alivio haberme apurado por suponerlo.
Seunghyun apenas pudo enfocar la mirada en quién le habla justo frente y arriba de él. Arrugó el entrecejo y aunque quiso no pudo mover las manos para saltar a estrangularlo mínimamente por toda esta cagada que lo está haciendo vivir. Jimin pasaba los dedos por sobre la piel al desnudo de Seunghyun. Que llevara camisa de botones ayuda a tenerlo con el pecho al descubierto.
—Maldita zorr-
—Estoy a poco de creer que no saben decir otra frase para ofender a quién usaron para acostarse. Que patéticos, en serio. —dice sin mucho interés, aburrido de exactamente lo mismo de parte de todos. Esperaba que Seunghyun dijera algo distinto, es el "líder" después de todo.
— ¿Qué quieres? ¿Qué te ruego o algo? No haré nada de eso puta de mierda.
—No me interesa demasiado ahora para ser sincero. Quizá antes si, pero no tengo tanto tiempo como tenía estimado. Así que seré un poco más breve de lo calculado—se levanta y toma una pinza de cable para batería. Lo puso justo en el pezón de Seunghyun que no aguantó el chillido adolorido—. Se siente como al mierda ¿verdad? Soy un poco injusto, tú lo hiciste solo con tu mano, pero a mí me dolió tanto como esto.
Tras un rato en el que Seunghyun debió acostumbrarse al dolor jaló la pinza y por ende se trajo consigo la carne que estaba sujetando. Seunghyun gritó fuertemente, crea cierto eco entre las paredes grisáceas. Tiró la pinza al lado sin ninguna clase de interés.
Se subió en Seunghyun, sentado en su abdomen. Subirlo a esa mesa fue complicado, amarrarlo con todo lo que tuviera ya fue otra historia. Ladeó la cabeza y se recostó en él. Colocó las manos en el pecho del otro y apoyó la barbilla en ellas.
—Eres tan imbécil... Los otros al menos intentaron vivir.
—Ya te dije que no le voy a rogar a una puta. —escupe. Jimin suspira y se contonea muy suavemente. Le resultó cómico que Seunghyun reaccionara a ese estímulo tan débil
—Si no recuerdo mal había algo que te prendía...—se arremangó y con un par de vendas empezó a envolver sus manos—. No sé si estas enterado, pero cuando estuve en secundaria asistí a un club de boxeo. De ahí vino a tener tanto musculo. Me hacían lucir gordo y por eso no insistió ni siquiera en pensar en el deporte. Con el baile me bastaba... Veamos si no lo olvide.
Sentía muy curioso volver a hacer esto. Quizá no hiciera el mismo daño que antes, porque enserio perdió masa muscular y fuerza en consecuencia, pero al menos la cara de Seunghyun no es precisamente la mejor. Tiró las vendas a un lado y tomó una tijera que presumiblemente es de jardinería.
La encontró de paso en el sótano. Pensó que le vendría bien y mejor a lo que pensaba hacer.
—Tengo la impresión de que Jiyong ya no da para más. Lo deje olvidado por un tiempo y debió empeorar... Qué pena, tenía la expectativa de matarlo último. —menciona al notar que este convulsiona y vomita... lo que sea que sea esa baba verde blanquecino que sale de él.
— ¡JIYONG! —solloza Chae Rin escandalosa. Continuo un poco más.
— ¡YA CÁLLATE, LE DAS A ESTA ZORRA LO QUE QUIERE, PERRA!
—Que forma de hablarle a tu madre. —menciona jugando con las tijeras. Seunghyun paró cualquier cosa para empezar a reírse y recostarse.
—No es mi mamá. Es mi hermana mayor. Papá no dejó de violarla hasta que Jiyong nació—menciona risueño, como si la idea le fuera muy cómica o buena—. Tuvo la suerte de que lo metieran preso por eso, pero vamos... Jiyong salió tan atolondrado como ella.
—Ya decía que lo enfermo venía de algún lado—suspira dando un corte al pantalón de Seunghyun. No iba a tocar, no hace la más mínima falta—. Sin embargo, considero que puedes ser domesticado. Todos los animales pueden, me fijo principalmente en los caballos.
— ¿D-de qué hablas?
—No sé si estás enterado, pero a los caballos se-los-cas-tra para que sean funcionales en las carreras. —hizo un último corte y pudo quitarle el pantalón. Seunghyun luce muy nervioso. Jimin acomodo la tijera para que esta estuviera ubicada en la base del pena de Seunghyun.
—E-estás enfermo.
—Que irónico que tú me digas eso ahora ¿Por qué será? —dice fingiéndose pensativo e ir cerrando lentamente la tijera. Es grande, bastante roma, por lo que pellizcaría la piel y no haría un corte limpio.
—N-no. DU-DUELE. YA. —sus gritos eran agudos a medida que la iba cerrando y Jimin se detuvo un instante.
— ¿Quieres que pare? ¿Qué la quite? Ya llevo casi la mitad—menciona pensativo. Seunghyun asintió frenéticamente—. Vale, ya fue sufi—un grito largo y desde el fondo de la garganta salió de Seunghyun—. Lo siento~ a veces soy un poco descoordinado... Mira nada más, la mitad está fuera.
— ¡PÚDRETE EN EL...!
—Y yo que pensé que estabas entendiendo. —Seunghyun pataleó como pudo y Jimin obtuvo una repentina seriedad—. Si tan solo te vieras... ya no tan orgulloso... Destruido... Debí verme así. La diferencia entre tu y yo, es que yo sí sé cómo acabar algo. —dio el último impulso y ya estaba hecho.
Seunghyun no gritó al principio, solo ve abajo y empieza a retorcerse para luego chillar como un puerco en opinión de Jimin se con la tijera de jardín en una mano se acercó a su rostro para verlo más de cerca. Mueve la cabeza para seguirle la mirada llorosa al hombre que incluso suelta un poco de baba.
—Empiezo a sentir pena por ti... Eres tan patético en este momento, tras tanto creerte con el poder sobre muchos... Esto no habría pasado si no me hubieras pedido aquello en esa sesión de fotos. —susurra a su oído antes de darle un beso en la sien.
—T-te voy a mat-ar. —quejumbra con las sogas un tanto más sueltas. Jimin tomó una pinza y jugó con ella.
—Corrección, eso lo haré yo. Hasta entonces... Si no mal recuerdo me dijiste que mi diente es horrible. Te haré el favor de arreglar los tuyos. —sonríe angelical y Seunghyun sudó aún más frío. Se sentía raro por estar botando tanta sangre del corte tan malo.
Hay piel llena de vello púbico en las hojas de la tijera oxidada. Jimin se acercó con la pinza y le mantuvo la boca abierta mientras una expresión tan fría y complacida surcaba su rostro que Seunghyun se planteó realmente que tan mal debe estar ese hombre.
Mal orden de prioridades a decir verdad.
...
—Ya van seis veces Yoongi ¿Vas a tirar tu estómago o qué? —pregunta Jungkook viéndolo apoyado en una pared.
—Disculpa... por no ser... bueno oliendo mierda. —quejumbra muy mal humorado. Más nunca en su vida iba a acercarse a una cañería, aun si debía saltarla, tomar otro rumbo, lo que fuera.
Ya no tiene nariz.
Jungkook también ha vomitado un par de veces por ciertos lugares con olores más concentrados. Llevan casi dos horas por ahí andando si no llevan mal la cuenta. Quizá sea mucho más en realidad. Su reloj es poco fiable cuando la batería se está muriendo y por los nervios juega con las funciones que tiene.
Un grito los descolocó bastante. Jungkook corrió en dirección al sonido. El sitio es muy laberíntico y Yoongi lo seguía muy de atrás. El pobre sacerdote está a anda de desmayarse por no tener nada en el estómago así como la actividad física excesiva que no necesita.
Jungkook encontró muy curioso estar llegando a una zona que está muy iluminada. Apagó la linterna y sacó la pistola de su pantalón. Punta por cautela. Lo primero que vio fue a un hombre atado de pies y manos a la pared. Sus heridas infectadas le deformaron el pecho, brazos, piernas y parte de la cara. No parece estar respirando. Hinchado, expulsando pus, sostenido por las cuerdas... También hay una caja con alguien dentro sollozando.
Escuchó otro grito y un disparó amortiguado.
— ¿Qué tienes? Te drogue, debes estar en la luna de Plutón en este instante ¿no? —su expresión de confusión se formó pronto al escuchar esa voz—. Te gusta aun cuando te duele ¿o no? Hyung. Aunque ya me gasté el cartucho entero.
— ¿Jimin-ssi? —este dejó caer la bala que sacó del abdomen baleado de Seunghyun. Miró a Jungkook. Se mantuvo en blanco al tiempo que aprieta las mangas de su suéter—. Suelta el arma...—La dejó caer sin mucha cosa—. T-tú... tú solo ven aquí. —bajó un poco su propia arma.
Jimin no se movió. Permaneció ahí parado con un gesto neutral. Que viaja entre la disculpa y la carencia de arrepentimiento por lo que está haciendo. Casi parecía estar pidiéndole perdón por algo más que no se explica y no tendría tiempo de darse cuenta.
No supo cómo, tan solo pasó. Seunghyun se logró levantar y con ambas manos tomó a Jimin por la espalda, pasó la soga por su cuello y ahora ejerce presión para asfixiarlo. Jimin abrió los ojos y gorgoteo por lo fuerte que era y veía a Jungkook con la impresión de que iba a dejar que lo mataran... Por haber traicionado su confianza de esta manera. El agarre siguió y unos cuantos segundos después llegó el sonido de balazo. La presión a su cuello mermó y cogió aire en largas bocanadas. Jungkook bajó la pistola lentamente.
— ¿Estás bien? —pregunta Jungkook sin una idea de cómo hablar o comportarse en este instante. Jimin no respondió nada.
Tomó el cuerpo de Seunghyun y lo arrastra sin mucho esfuerzo por el suelo. Jungkook lo persiguió y cuando estuvo cerca de una causa donde el agua podría salpicarlos lo ayudó a tirar el cuerpo. Al volver Jimin desató a Jiyong y repitió el proceso con más ayuda. Finalmente quedaba Chae Rin que tiembla y mira a un punto muerto. Yoongi llegó hasta ellos con una ligera capa de sudor encima. Vio a la mujer y haciéndose una clara película de lo que debió haber pasado hace unos instantes...
—Fue ella la que te engaño ¿Cierto? —Jimin no respondió a la cuestión—. Y mantenía todo en secreto...
Jungkook cargó el arma y estuvo a nada de disparar. Jimin lo paró. Tapó la caja y como si nada empezó a empujarla hasta donde tiró los dos cuerpos. Jungkook le disparó creando un agujero, quien sabe si hiriéndola en el interior y la tiraron. Se mantendría cerrado, las huellas dactilares se borrarían gracias al agua. Hubo un fuerte ruido de chapoteo cuando cayó y la corriente se lo llevó. Chae Rin moriría lentamente tal como él sintió que lo haría. Regresaron a paso calmo a donde estaban y tras tirar agua a donde había sangre, dientes, uñas y balas con la intención de que se fueran por la corriente... Jimin se giró hacia Jungkook:
—Quiero ir a la embajada. —el mayor no se había dado cuenta que Jimin no lo pidió hasta ahora; que su falta de apuro dio un fruto particular. Yoongi negó con la cabeza por algo parecido a la decepción.
—Vale. —respondió Jungkook con voz amortiguada.
Resultaba tan... extraño. Ver a Jimin ahora es como estar frente a una persona totalmente normal. Como si el rencor y el odio ya alborotado existen en su sistema. La impresión de hombre muerto ha desaparecido por completo, caminando frente a ellos hay un muchacho con ansiedad por volver a casa y seguir finalmente con su vida cotidiana. Al salir de la alcantarilla y verlo de frente dio una imagen de paz... Jimin finalmente estaba realmente en paz consigo mismo, se ve realizado e incluso feliz. Yoongi ni Jungkook pudieron decir algo más al respecto...
Se turnaron para bañarse. Tenían un hedor a cañería que nadie podría ignorar. Jimin fue el que más tardó y es que realmente estuvo un rato viendo como la suciedad que tuvo encima baja. Mugre y sangre caen para irse por el desagüe. Él antes de terminar estira un poco los labios en una sonrisa al tiempo que alza la cabeza y el agua golpea directamente su cara. Por fin lo logró, ya está cobrado lo que ocurrió y solo le queda volver a su hogar... Sin olvidar lo que pasó... al fin y al cabo, esto es lo que lo volvió fuerte.
...
— ¿Que vamos a hacer? —pregunta Yoongi.
Era extraño, pero el camino a la embajada estaba con muchísimo tráfico, iban a tardar mucho más en llegar. Jungkook estaba pensando en rutas alternas. Siendo un Jeep podría aguantar la terracería. Miró a Yoongi y luego al asiento trasero: Jimin está profundamente dormido, acurrucado en sí mismo.
— ¿Hacer de qué?
— ¿A cuántos crees que mató?
—Cuatro, tal vez cinco—especula y se recuesta en apariencia despreocupada—. ¿Quieres delatarlo? —Yoongi permaneció mirando al frente.
—No.
—Entonces no tenemos más que pensar.
—Asesinó.
—A gente que secuestraba, prostituía y asesinaba a otros. Lo siento, pero yo no veo la pérdida o la necesidad de arrepentimiento a un acto que al final es beneficioso para todos. —avanza un poco y se detiene.
—No me refiero a eso—aclaró para sorpresa de Jungkook—. ¿Qué pasará cuando este frente a un psicólogo o un policía? Cuando deba hablar y quienes lo hicieron estén desaparecidos y quizás encontrados muertos en algún momento.
—Tal vez... no hay que subestimarlo—Jimin se remueve y suspira, Yoongi arregló la manta que cubría al menor—. Nos engañó a ti y a mí frente a nuestras narices... No es un asesino—mira a Yoongi que lo ve de igual modo—. Solo... Es alguien que buscó paz para poder volver a casa.
—Aunque para nosotros esté justificado, para el mundo no.
—Tengo fe en que ya nada pasará. Su tormenta ya acabó, viene la calma.
No dijo más nada al respecto. No tiene cabeza para seguirlo discutiendo en realidad. Lo que pensó que pasaría pasó y mira que de manera casi grotesca. No pudo ver mucho -sus náuseas lo detuvieron mucho-, pero por lo que Jungkook contó fue bastante fuerte y horrible. Si realmente tiene ocho en su historial y vieron tres ¿Cómo serían los otros? ¿Qué les hizo a ellos? Uno es bien sabido en un barranco, no obstante siguen faltando.
Esto iba a provocarle una migraña que a nadie le desea.
—No crees que... no haber sido descubierto por nadie, ni siquiera nosotros aun cuando lo vigilamos... es como una señal de karma o algo así. —pregunta solo por tener una conversación con Yoongi. Si ve mucho a Jimin en el asiento trasero tendría la necesidad de despertarlo y pedirle que le contara la verdad y todo lo que hizo.
—Es posible. Aunque... En la religión cristiana no existe algo como la venganza en ángeles, pero se los considera así debido a que cumplen la voluntad de dios ante las transgresiones humanas—empieza a decir con ese tono plano y aburrido suyo—. En el caso de Gabriel como serafín... No tiene sombra, no duerme, no deja huellas...—mira a Jimin se reojo—. Quién sabe, siempre lo asemeje mucho a un Ángel. Quizá por eso pudo y nada lo descubrió.
— ¿Y Ángel de la muerte no queda mejor?
—Azrael, es judío y... tal vez, llevó algunas almas a ser juzgadas. Quizá eso le siente más.
Jimin estuvo dormido todo el camino. A Jungkook no le extrañó que lo estuviera, lo que sí lo hizo es que no se despertara por alguna pesadilla como suele ser la costumbre de siempre. Incluso la pasada noche se despertó levemente sobresaltado aunque el susto pasó rápido.
Eran alrededor de las cinco cuando llegaron a la embajada coreana. Primero les hicieron interrogatorio hasta de la longitud de sus cabellos. Al momento de certificar que era Jimin empezaron a enviar comunicados a Corea para informarlo. Oficialmente encontrado y bajo custodia por protección. Con un poco de lágrimas de cocodrilo logró que Jungkook y Yoongi se pudieran quedar con él en lo que espera a sus amigos. Ya le habían mandado a Jungkook un mensaje con respecto a su llegada al país.
—No me arrepiento de lo que hice. Aunque... eso signifique ya no soy lo mismo en la estima de ambos.
—Jamás aceptaré algo como eso, pero no significa que te considere un asesino o algo del estilo. —responde Yoongi en la misma voz baja. Jimin juega con las mangas del suéter que tiene puesto.
—Además... Ya que nadie se ha enterado, para nadie pasó ¿vale? —dice Jungkook con una sonrisa débil. Jimin le devolvió el gesto.
—Gracias... por estar siempre. Jungkook... Yoongi...
—No tienes nada que agradecer. —asegura el párroco con una sonrisa casi enternecida al tiempo que le peina un poco el cabello.
Pasaron una hora hablando en voz excesivamente baja. Gente pasa de un lado a otro con papeles, maletas vestida elegante y ellos tres de la manera más mundana posible. De cierta manera en Jimin se entendía más no en Yoongi o Jungkook. Temas irrelevantes.
— ¿Seguro de que es por aquí?
—¿Dónde más va a ser? Solo hay una embajada coreana y ya hay un aviso de oficial así que debe estar aquí.
—¿sabes de su pelo? No creo que lo tenga negro... ¿O sí? ¿Puntas desteñidas?
—Según quién lo acompaña es gris; lleva suéter gris grande, pantalones negros, botas... Él es alto, cabello borgoña o morado...
— ¡JIMIN-AH! —el repentino grito lo hizo respingar—. ¡JIMIIINIEEEEEEEEEEEE!
—Hobi cállate que esto es un-
— ¡AHÍ ESTÁ! ¡JIMIN!
Alzó la mirada, honestamente no los había notado aun cuando no están tan lejos. Tae y Hobi salieron corriendo dejando a Namjoon y Jin atrás. Nadaron un poco a la mierda ser los mayores y también echaron a correr. Jimin se levantó y se sintió pesado en su lugar. La vista se le hizo borrosa y el aire no le entra en los pulmones.
Los está viendo de nuevo... de verdad vinieron por él.
Se cubrió parte de la cara con la mano y coge aire con la boca. Se hizo el cabello atrás con una mano e intentó aguantar el ligero sollozo que se le escapa sin querer. Odia tanto que lo vean llorando, pero no es algo que pueda reprimir en esta ocasión. Jungkook le dio un suave empujón para que pudiera moverse. Dio apenas unos cuantos pasos para cuando Hobi llegó y lo abrazó.
Ni siquiera puede devolver el gesto, solo se acurruca entre los brazos de este como si fuese un pequeño animal. Siente a Taehyung unirse, luego Jin y por último Namjoon, Lo dice por haber reconocido los pasos del pesado hombre. Gime afligido apretando la ropa de Hobi entre sus manos.
—Tranquilo ya... ya estamos... y-ya...—Hobi tenía el labio inferior temblando y alzaba la vista de tanto en tanto para aguantar el llanto que quería venir por puro alivio.
—S-si... Ya vinimos...—solloza Taehyung sin poder ni quererlo evitar. Al separarse Jimin intentó limpiarse la cara sin poder hacerlo. Miró a Jin y solo atinó a gimotear más fuerte.
—Per-perdón, casi... cas-casi te matan y... —el recuerdo de ese detalle fue como una cachetada.
— ¡Ohhh! —moquea—. Vamos, debería... pedir perdón yo. Al fin y al cabo me quedé demasiado dormido y... te perdimos... por... seis meses...
—No fue culpa de nadie. —dice Namjoon con la nariz roja e intentando no quitarse los lentes para limpiar el par de lágrimas traicioneras.
— ¡Lo importante es que Jiminie ya está de regreso! —afirma Hoseok. Jimin seguía intentando limpiarse las lágrimas y detenerse, pero costaba demasiado. Como si su ser entero no pudiera procesar del todo que esto está realmente pasando.
—Muchas gracias por ayudarlo—menciona Namjoon dándole un apretón de mano a Jungkook—. A ambos...—menciona al ver a Yoongi.
—Fue un gusto, créame. —afirma con una apenada sonrisa. Sentía una especie de alegría extraña.
Jimin tiene a gente que lo ama tanto que están llorando de alegría por volver a verlo... Lo alegra tanto que así sea.
—disculpen, pero ya no pueden estar aquí. acompáñenme por favor.
—Vamos Jimin, quizá podamos irnos mañana por la mañana.
—pe-pero un... momento...—vio cómo se van y un suave apretón el vino al pecho.
— ¿Jimin?
—Me quería... despedir de ellos. —murmura antes de moquear.
—Ouh... Quizá puedan venir mañana a despedirte al aeropuerto si es que podemos salir de aquí ¿te parece? Aún tengo su celular. —ofrece Namjoon, asintió suavemente.
— ¿¡QUÉ PASA CON TUS MANOS Y TUS BRAZOS!?
—No solo tinte, también tatuaje ¿Un nuevo piercing también?
—No recuerdo este pendiente ¿Perdiste el que te di?
Las preguntas siguieron y siguieron. No respondió ningún. Aún está muy alicaído, pero hasta cierto punto lo hace feliz escucharlos hablar... Los extraño demasiado.
—Por fin ¿eh?
—Ujum...
— ¿Qué tienes?
—Me aguante gritar J-Hope teniéndolo en frente. Debí hacerlo, ellos ya habían gritado bastante.
—ah, claro.
Lo vio de reojo, pero sin prestar mucha atención en realidad, Jimin no se despidió de ellos... de él Bueno... ¿Por qué habría de sorprenderlo esto? Fue algo temporal y ya... ya no hay razón que justifique nada. Jimin agradeció, Jimin está a salvo, está con su familia.
Jeon Jungkook ya no figura ningún papel en su vida... Tampoco Min Yoongi, que en secreto lamenta no haberlo abrazado por última vez como mínimo.
...
—Es una suerte que nos lleven aquí, quién diría que es fan nuestro el dirigente de la embajada. —Hoseok aún no se lo creía. En realidad ninguno.
Cuando se analizó todo el asunto, se habló con la policía coreana y demás se llegó a la conclusión de que Jimin debía ser sacado del país lo más pronto posible para ser puesto bajo resguardo en lo que se resuelve el asunto de búsqueda. El bonus de esto, es que el director de la embajada ofreció su avión privado para que fueran.
Admitió a viva voz ser fanático de ambos cantantes
Se tomaron una foto con él y todo.
Sin embargo, como entenderán esto significa que no estuvieron esperando en un aeropuerto o precisamente de fácil vista. Fue muy meticuloso, por tanto, Namjoon no tuvo como decirle a Jungkook que estarían en el aeropuerto y que Jimin quería despedirse. Fue muy de golpe.
—Jimin—llama Tae, este dejó de mirar la ventana—. Sabemos que... estás un poco... afectado... pero... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Yeontan apareció con un moño enorme; Hobi lleva un pequeño pastel con una vela; Tae con bolsas de regalo; Jin con algunos globos -los cuales había visto, pero no pensó que fueran para él-, y Namjoon con un lindo cartel que decía feliz cumpleaños.
—Ustedes me quieren matar a base de llanto. —recibió los regalos, el cartel, los globos, el pastel y Yeontan le saltó encima. No sabía cómo decir gracias a tanto... ¿Cómo que estos tontos vienen a hacer esto?
Dios santo... los ama.
—Hacía falta para alegrarte un poco. —justifica Hoseok—. Ahora... iremos para allá... a no molestarte y dormir. De un avión a otro agota.
Uno a uno salieron pidiendo que dejara aunque sea un pedazo de pastel. Namjoon se quedó, parece nervioso y ansioso. Jimin lo vio ligeramente curioso por esa manera de comportarse. El más alto se acercó y le entregó un pequeño estuche con una memoria SD en el interior.
—agotaron mis opciones de regalos así que... espero que te guste. Me dices después qué opinas.
Podría decirse que se fue huyendo.
Jimin se limitó a poner la memoria en su celular -Tae lo trajo-, y los audífonos. Hay una sola ahí. Se recostó de su asiento tras dejar todo a un lado -Yeontan incluido-. Miró a la ventana de nuevo en lo que daba play a la canción.
We're born in the moonlight
Ain't no fantasy
Can't breathe in the sunlight
Gotta hide your heart
We're born to be sad, sad, sad, sad
Suffer to be glad, glad, glad, glad
Nunca creyó que Namjoon cantando podría relajarlo tanto y tan pronto...
C'mon y'all, moonchild, moonchild
That's how it's supposed to be
Yeah all these pain and all these sorrows
That's our destiny, see?
You and my life was like this
We gotta dance in the rain
Dance in the pain
Even though we crash down
We gon dance in the plane
We need the scenery the night more than anybody
Only I could console myself, not nobody else
It's okay to shed the tears
But don't you tear yourself
Está sintiéndose muy adormilado, pero tranquilo. Más que en muchísimo tiempo. Se acurruca suavemente sin darse cuenta de que lo están mirando.
Moonchild you shine
When moon rise, it's your time
C'mon on y'all
Moonchild don't cry
When moon rise, it's your time
C'mon y'all
Moonchild you shine
When moon rise, it's your time
Aunque la escuchó toda se durmió. Pocos instantes después fue visto y acariciado en la cabeza por las mismas cuatro personas que tanto lo extrañaron.
Quizá para Yoongi y Jungkook Jimin sería Azrael, un Ángel de la muerte o un Ángel a secas... pero para ellos, para quienes tanta vida pegados a él... Es su pequeño Moonchild que por fin está de regreso en casa.
