Bajo la lluvia
Si dijera que no estaba nervioso, seria una de las peores mentiras que hubiera dicho al momento, pero no podia escapar de sus acciones y mientras pudiera se haria el occiso con el asunto de Haru aunque eso le durara lo mismo que tronar los dedos.
Mientras caminaba por el pasillo hacia el despacho de su jefe se encontro con uno de sus compañeros; Gokudera lo miraba con su clasica mueca fruncida pero esta vez era una realmente de desagrado, como si la mierda que estuviera oliendo fuera tan fuerte como para siquiera tolerarlo.
--Hey-- Saludo como si nada no mas lo vio.
Este inmediatamente lo tomo de las solapas y lo arrastro hacia asi, como siempre, se mantuvo impavido ante el arrebato de su compañero, en algun momento sabia que llegaria a suceder, asi que estaba preparado.
Pese a que con el tiempo Gokudera habia dejado parcialmente el cigarrillo este aun desprendia sutilmente el aroma atabaco en sus ropas ¿Como es que alguien podia fumar y aun asi estar tan tenso?
--maldito beisbolista... ¡¿Como te atreviste?!-- los ojos del albino lo miraban entre furiosos y preocupados una extraña combinación viniendo de él.-- ¡Por una mujer...!
Por un momento quiso hacerse el desatendido, reirse y dejar que su compañero se tragara su enojo solo y seguir su camino pero las palabras de Gokudera no las podia ignorar, ni lo que se avecinaba.
Aparto sus manos en un rapido movimiento y se acomodo la ropa, miro a Gokudera como si lo que hubiera hecho fuese lo mas natural y normal del mundo. No permitiria que nadie lastimara a una mujer y menos a SU mujer.
--Eso es algo que no te concierne Gokudera. Es asunto entre Tsuna y yo.-- Le quito importancia al albino y siguio su camino tranquilamente al despacho de su jefe.
--¡Maldito...!-- Realmente esperaba que lo tomara por el cuello de la camisa y lo golpeara podia lidear con algunos golpes pero fue una sorpresa non grata el hecho de que el insulto sonara a mas a una amenaza.
Probablemente la tormenta caeria sobre él en algun momento.
Haru no podia con ella misma y sus nervios. Daba vueltas en la casa de Yamamoto como si esta se hubiese vuelto una jaula. Estaba preocupada por él y su seguridad, el Tsuna que habian conocido estaba desapareciendo poco a poco en una cortina de niebla. La escena de su esposo desconcertado alejandose de ellos entre la multitud, incredulo, la habia agarrado con la guardia bajo, ella aun estaba casada con él y todo por lo que le recrimino lo habia hecho tambien.
Lo habia hecho sin pensar. Y se habia sentido tan bien.
La idea casi la hizo vomitar. Habia estado tan feliz con el moreno que se habia relajado como para no mirar por las esquinas y hacer de la vista gorda. Habia sido un tiempo muy corto pero feliz, Yamamoto la trataba muy bien y pese a que estuviera ocupado tenia una sonrisa para ella y tiempo para disfrutar juntos.
¡Habia sido increible! Y no se sentia culpable.
Hacia tiempo que no se sentia tan plena pero ahora, por ella, Yamamoto le habia mentido a Tsuna para protegerla, de lo que era su amigo. El capo de la mafia. Tsuna hacia tiempo que la habia dejado de lado, se escudaba en su trabajo y lo peor de todo, es que sabia desde un principio que él no la queria como ella lo habia hecho y termino, aun asi, liándose con él. Creyo que la amaria con el tiempo, que si se dedicaba a ello Tsuna la miraria como la mujer que era.
Y lo hizo, durante un tiempo.
Pero el amor que le tenia a Kyoko parecia mas fuerte que sus intentos. Siempre que aparecia, reluciente y hermosa Tsuna parecia derretirse y brillar como un sol, pero solo para ella. Los celos eran un sentimiento que la enfermaban en esos momentos y como toda mujer se dedico a poner su marca, un alto.
¡Pero que estupida!
Ellos se estubieron burlando de ella a sus espaldas, no importaba cuanto quisiera hacerse de un lugar.
Pero para Yamamoto ella era su sol, él que vivia en una eterna lluvia. Y eso la llevaba de nuevo al problema que tenia entre manos. El moreno de algun modo habia traicionado a su jefe metiendose con ella y ocultandola.
Muchas preguntas venian a ella, muchos escenarios se armaron en su cabeza.
¿Tsuna era bueno, verdad? Él no lastimaria a sus amigos ¿Cierto? Yamamoto regresaria ileso ¿No?
No podia quedarse solo ahi y esperar.
Tsuna lo veia con una seriedad impropia de él, era como estar frente al Tsuna "De la ultima voluntad" y el enemigo, era él.
Habian permanecido en silencio mas o menos como cinco minutos comunicandose telepáticamente con la mirada. Yamamoto le hizo entender que estaba al tanto de lo sucedido con Haru asi como Tsuna que la habia visto con él y que le habia mentido.
--Devuelvela-- Sentenció con las manos entre cruzadas y su barbilla recargada ensus nudillos sin apartar la fria mirada de él.
Tsuna realmente estaba peleando consigo mismo, jamás se habia sentido asi y nunca penso en tener rencor hacia alguien de su "famila". Pero la traicion de Haru hirio su ego y la de Yamamoto fue como una bofetada, ambos riendose a su espalda, pasando por sobre él.
Desde que se habia casado con Haru sabia que no duraria mucho, no la amaba como ella lo hacia pero lo intentari, Ella no era una mala persona; según Reborn ella era la esposa perfecta, era ideal pero, no era su ideal, el amaba a Kyoko y eso no cambio con el tiempo. Lo que paso de ser una linda y comoda unión termino volviendose una carga, algo molesto, la mentira y la frustración fueron con el tiempo haciendo mella en él. Se dejo llevar por sus deseos y las circunstancias, terminando asi liandose con Kyoko. En su propia casa, sin remordimientos.
Por otro lado, no es como si pudiese replicar algo. Él habia sido el primero en cometer traicion y en violar el vinculo que habia prometido proteger con Haru, y Yamamoto solo estaba protegiendo a una amiga.
Protegiendo... ¿De él?
¿Habia llegado a ese punto en el qué Haru tenia que ser protegida de él?
Por las acciones del guardian de la lluvia, Haru tenia miedo de volver con él ¿Por que? Solo habia sido un pequeño golpe, ni que la hubiera amenzado con un arma o algo ¡¿Entonces por qué?!
La demanda de Tsuna solo alimento ese enfermo sentimiento en él. Devolverla, como si se tratara de un objeto o un perro perdido. La serenidad con la que normalmente era conocido poco a poco moría, la mascara de despreocupacion que normalmente mantenia habia sido cambiada por una estoica, sin emociones.
--Lo siento, no puedo hacer eso--
Tsuna era facil de leer, siempre habia sido muy expresivo, explosivo. Su respuesta lo habia sorprendido un poco y tambien molestado ¿Realmente esperaba que con pedirselo lo haria de buenas y ya? No. Él no pensaba entregarla asi como asi, a una vida que como ella misma le dijo, ya no le satisfacia, y que con el tiempo, solo se hubiese convertido en una mentira. Tampoco negaria mas lo que sentia, habia callado hacia mucho ¿y para que? ¿Para que pasara esto? ¿Para que ella saliera herida?
Le arrebataría a Haru, ya sea por las buenas o no.
Entro a la mansión hecha un manojo de nervios. Buscando frenéticamente a Yamamoto por cualquier rincon o por alguien que le dijera donde estaba, pero sorpresivamente no habia nadie.
Y eso no le dio buena espina.
No supo cuanto tiempo fue pero le parecieron horas hasta que choco con Bianchi quien la tomo por los hombros y la miro consternada. Era obvio que lo sabia y era muy probable que los demas también. Haru se puso palida de inmediato y la mueca de terror en su rostro le dijo mas de lo que Reborn o Kyoko, incluso haru misma pudiesen mencionar u ocultarle. Sin decir nada la tomo del brazo y la jalo por los pasillos hasta una habitación desocupada, solo hay, fuera de la vista de cualquier curioso, la abrazo. La castaña se mantuvo tiesa como si aun no prosesara nada de lo ocurrido. Aun engarrotada por el miedo Haru lloro, asustada, perdida, aliviada. Bianchi siempre habia actudado como una madre para todos y la amaba por eso.
Solo entonces su cerebro solo pudo conectar una palabra entre el y su boca.
--¡Yamamoto...!--
--shh-- coloco su dedo sobre sus labios.--En este momento esta con Tsunayoshi en su despacho--
--Pero...!!--
--Estamos al tanto. Tsunayoshi no seria capas de lastimarlo.-- trato de tranquilizarla.--Hablamos del jefe despues de todo.
Esa pequeña conversación la hizo pensar si su esposo realmente les habia dicho todo relacionado con lo de ese dia, seguramente no, porque de ser asi, Bianchi hubiera sido la primera en poner en su lugar a Tsuna.
Pero ya no era el mismo ¡Ni siquiera ella misma lo era!
Un fuerte estruendo al interior de la casa alerto a Bianchi y a Haru. La mayor inmediatamente salio y Haru corrio tras de ella convencida de que se trataba de Tsuna y Yamamoto. Entre más corria más ansiosa se ponia, su pulso iba en aumento golpeando su pecho a un punto doloroso y el temor de ver un escenario de pesadilla...
--"¡Por favor no!"--
Tras una carrera por los pasillos llegaron a lo que era el despacho de Tsuna. Si, era. De entre una delgada capa de humo y escombros estaban Tsuna y Yamamoto en posición de combate, sin apartar la vista de uno del otro.
Haru perdio el poco aire que le quedaba, los ojos del guardian de la lluvia que siempre permanecian amables y serenos miraban a Tsuna con recelo mientras tenia la espada desenvainada. Su traje estaba mallugado y su rostro tenia pequeños cortes a excepción de uno que sangraba abundantemente en su mandíbula que probablemente dejaria una cicatriz en su rostro. Tsuna por otro lado se veia sereno como era normal en su última voluntad, como si aquello fuese cualquier cosa, su ropa al igual que el del moreno tenia mallugaduras y se veia un poco deshordenada.
--¡¿Que diablos pasa aqui?!-- grito Bianchi.
Sin siquiera preocuparse de que los estuvieran viendo, ambos hombres siguieron con su pequeño combate en el reducido espacio. Tanto Tsuna como Yamamoto arremetian el uno contra el otro sin apartarse los ojos de encima.
--¡Es culpa de esa mujer!- Gokudera salio de uno de los pasillos hecho una furia directo hacia la morena. La tomo por la ropa tan bruscamente que Haru sintio romperse algunas costuras de su sudadera amarilla. Ella solo alcanzó a cerrar los ojos, Gokudera estaba mangoneandola muy cerca y gritandole en la cara--¡De no ser por ti... El Décimo no estaría peleando con el maldito beisbolista!--
--Gokudera basta-- Chrome de entre la nada aparecio entre su asombro y preocupación intentando quitarle de encima al guardian.
--¡Pierdete!-- Le grito quitandosela de encima empojandola bruscamente,solo entonces se aventuro a abrir los ojos, Gokudera era un manojo de nervios al igual que ella, de entre todos los guardianes él era el que mas se preocupaba por Tsuna-- ¡De no ser por esta maldita mujer ellos estan asi!--
Si, sabia que era su culpa pero algo dentro de ella le impedía arrepentirse, ella no habia planeado nada de eso, no esperaba algo asi, Tsuna jamas atacaria a ninguno de sus amigos y Yamamoto jamas levantaria su espada contra un camarada, entonces ¿Por qué?
Por que Tsuna habia cambiado.
La espada de Yamamoto volo clavandose en el piso mientras él era arrojado hacia la pared quejandose llamando la atención de ellos, solo por ese instante noto que los guardianes restantes estaban observando dicho encuentro desde las sombras.
Aprovechó la distraccion de Gokudera y dandole un punta pie en la espinilla safo su agarre sobre ella para correr en dirección al moreno. Gokudera no pudo pillarla de nuevo y Haru escapo directo al campo de batalla.
--¡Yamamoto!-- Se coloco a su lado y reviso que aun siguiera consiente, sus heridas no eran muy graves pero el golpe habia sido muy fuerte.
Yamamoto la vio alarmado ¡Ella no debia de estar en ese lugar! Ella deberia seguir en su departamento segura ¡a salvo! Pero cuando intento reclamarle una punzada desde su cabeza viajo a todo su cuerpo lo hizo callar.
--¡Tsuna-san! ¡Basta!-- Haru puso su cuerpo entre él y el moreno, ella lloraba levemente y lo miraba consternada.
¿Por que lloraba? ¿Por Yamamoto? ¡Ella deberia de estar llorando y preocupandose por él! Algo en la actitud de la morena hizo solar una alarma en su cabeza, viendola ahora, ahi protegiendo a Yamamoto junto a todos los acontecimientos pasados, todo cayo en su lugar y algo habia hecho CLICK en su cabeza.
Ese maldito... ¡Ella aun era su esposa! ¡Suya!
Ese sentimiento venenozo se fue apoderando de él poco a poco, ah, su sabor era asqueroso. Camino lentamente hacia la pareja y cuando estuvo frente a Haru, se puso a su altura, con suavidad coloco su mano sobre su mejilla y la acarició.
Haru por un momento se relajo, quiza el viejo Tsuna aun estaba ahi, pero toda esperanza murio dandole paso al miedo cuando vio la sombra en los ojos de su esposo venido de un fuerte golpe en donde hacia un momento, el acariciaba, tumbandola lejos.
Bianchi, Chrome y Gokudera jalaron aire entre sorprendidos e indignados, los demas solo lo miraron incredulo.
Yamamoto en un rapido arranque se abalanzó sobre de Tsuna y lo golpeo de lleno en el rostro de igual modo, tumbándolo lejos. Sin detenerse, se coloco encima del Décimo y comenzó a golpearlo repetidas veces.
Chrome y Bianchi acudieron a auxiliar a Haru que lloraba a lagrima viva mientras sostenia su mejilla roja. La habia golpeado, otra vez y ahora enfrente de todos. Se sintió humillada, no solo habia arremetido sobre ella de nuevo sino que esta vez lo hizo en publico.
--¡Maldito seas!-- Podia escuhar a Yamamoto golpear a Tsuna entre sus gimoteos.
Yamamoto sentia que veia todo rojo, su cuerpo se movia solo, Tsuna no metio ni las manos. Despues de un rsto sintio como era detenido, Goludera lo tomo por ambos brazos impidiendole seguir golpeandolo y levantandolo de Tsuna.
--¡Suertame!--Grito peleando por zafarse, la habia golpeado frente a él, el muy cabron lo habia hecho sin inmutarse.--¡No vuelvas a ponerle un dedo encima, Tsuna!-- Estaba hartó-- La deje en tus manos para que la protegieses ¡No para que la tratases asi! ¡Ella debia ser feliz a tu lado!
Tsuna se enderezó y tras escupir algo de sangre miro al moreno con esa misma mirada gelida de antes.
--Pero al parecer tú saliste beneficiado de todo esto ¿No?-- El tono de Tsuna era frio y cruel que hizo reaccionar a los presentes.
Yamamoto dio un pequeño respingo ante el recuerdo de Haru y él juntos, si, él por sobre cualquiera habia tomado ventaja. Habia aprobechado la debilidad emocional de Haru para acercarse a ella y sin violencia, apartarla de su lado. Habia dejado de pelear tan pronto lo acuso.
--Si, estube con ella-- Gokudera habia aflojado un poco el agarre conforme se fue relajando, solo asi pudo zafarse y encarar a su jefe que lo miraba con desdén.
Tsuna lo sabia ¡Sabia que habia compartido cama con el moreno! Quiso hacerse una bola y desaparecer, ya habia tenido suficiente. Yamamoto vio esto y solo una oracion vino a él.
--Yo la amo desde hacia tiempo.-- Le dijo sin mirarlo esperando la reaccion de Haru, esta alzo la mirada sorprendida, era obvio que no lo supiese, nunca lo demostro, porque ella en ese momento tenia a Tsuna, pero ahora, despues de lo vivido, lo tenia a él.
La mirada que haru le regalaba era cariñosa, llena de esperanza pero esta rapidamente cambio a una de miedo alertandolo rapidamente. Tsuna habia cogido la espada de Yamamoto y ahora arremetia sobre él.
Un grito, la sangre y el horror.
--¡¡No!!--
Bueno despues de mucho tiempo al fin la continuacion.
Me da risa que de ser un One-shot terminara siendo una historia corta (dudo q termine en este capítulo, quiza uno mas y ya... Depende de ustedes) Realmente al principio no queroa hacer a un Tsuna tan... Malo, pero conforme iba escribiendo, Tsuna se volvia cada vez mas y mas perverso, edite este capitulo varias veces no queria algo tan intenso (teniendo en cuenta la clasificacion xD porque si, escribo cosas mas fuertes que eso) aun así termine odiando al Tsuna que cree, porque se que él no es asi pero como dice haru, la gente cambia.
Debido a los años que han pasado mi modo de escritura a cambiando y el modo de ver varias cosas tambien, cuando escribí esto tenia como mmm 18 (mas o menos?) asi que perdón si no es lo mismo, pero como dije, no pensaba hacer una continuación, queria que los lectores se hicieran su propio final, es por eso que lo deje muy abierto, ahora que lo continue no se si llene las espectativas o lo arruine.
Así que comentenme que tal les parecio y si quieren algo parecido pero mas oscuro.
