No te preocupes, en mis brazos estás a salvo de todo

2 - War

XV

Está ocasión está totalmente seguro de que no llegó más de seis meses después. Se tomó la molestia de calcular el tiempo para no hacer la misma estupidez que las ocasiones anteriores. Ordenó a sus generales permanecer en la nave y no seguirlo. Quiere estar completamente a solas con su pequeño protegido de ojos púrpura. Con ellas molestando de alguna manera ve complicada la realización.

Llegó a la pintoresca casita a mitad de la nada en el vasto desierto de ningún lugar. Para su desilusión y fastidio Keith no está en la casa. El deslizador rojo tampoco asi que debe ser que en algunos momento regresará. De otro modo no se lo habría llevado por ser ilegal o algo así explicó el híbrido humano cuando interrogó acerca del vehículo tan escondido. Resignado entró a la casa. De algún modo mataría el tiempo.

La ubicación no ayuda a que no haya polvo en algunos muebles, el ligero desorden habitual. Montañas de libros por aquí y por allá, alguna que otra prenda de ropa tirada y el reloj en la pared avisando la hora. Si le toca suponer, posiblemente el híbrido humano tardaría un poco en volver a casa. Vino por verlo, puede esperar cuantas "Horas" haga falta. Está seguro de que llegará.

Ojeó libros encontrando buena parte de ellos aburridos a más no poder. Había una chaqueta enorme que indudablemente no es de Keith. Se pregunta muy seriamente a quien pertenece y porque está ahí, sin mencionar que a él le parece sencillamente espantosa. Cuando empezó a caer el sol se quedó sencillamente echado en el sofá, viendo el techo cuando en realidad está dormido con los ojos abiertos. Al momento en que escuchó la puertas abrirse; Keith entró a la vivienda notoriamente cabizbajo, se percató de Lotor muy apenas.

Resultaba un poco cómico como las piernas del Galra sobresalen tanto del sofá que le queda pequeño como una cama.

—Esta vez no tarde tanto. —dice con sonrisa victoriosa, Keith tiró la chaqueta blanca con naranja a un lado.

—Si. —respondió en voz baja frente al otro. Lotor se sentó y le tomó las manos.

— ¿Pasa algo? —No es que Keith lo recibiera siempre en una alta efusividad, sin embargo, hoy ni siquiera luce contento de verlo y eso si es poco usual. El híbrido humano apretó los labios viendo hacia abajo.

—Shiro se fue hoy...

Ah... Así que es eso.

—Y ¿Como te sientes?

—Es muy extraño. Estoy bien y estoy mal. Sé que... él en realidad no va a volver—dice en voz baja y apenas audible—. Tampoco quería que se me fuera.

—Asumo que intentaste-

—Le dije que podía hacerlo. No iba a cambiar de opinión en ese momento. Se veía tan... feliz—quejumbra—. No podía hacerle eso a último segundo. Venía para acá a pasar el fin de semana y luego vi que esto empezó a brillar. Fue una oportuna secuencia de acontecimientos, supongo.

Lotor sonrió al verlo sacar el collar de entre su ropa. Sabe que no lo usa casi por cuestiones de no revelar que existe y demás detalles. Que lo tuviera puesto justo ese día es una perfecta casualidad y señal de que buscaba en él donde apoyarse; Keith se sentó en el regazo del Galra y lo abrazó con fuerza como solía hacerlo estando más joven. Besó la cabeza llena de pelo negro sin molestaras en disimular su expresión llena de malicia.

—Tranquilo. Estoy aquí contigo ¿O no?

Esto es muy hipócrita de su parte y un poco mal cuadrado por el destino mismo. El también tendría que irse por un largo, largo tiempo; no podría venir a visitarlo y estaría haciendo mismo que el dichoso Shirogane. Vino precisamente a pasar dos días junto a su pequeño cachorro híbrido con la doble intención de avisar que estaría fuera por un tiempo muy prolongado y que lo esperara. Definitivamente volvería, es una de las razones principales por las cuales se tiene que encargar de este último asunto.

Lo bueno, es que al terminar Keith seguramente ya no tendría a nadie más en la vida que a él. La tierra sería punto muerto y tomaría su oferta de irse a donde sea en el espacio que tanto llama su atención. Que tanto lo fascina y quiere incluso regalarle para hacerlo feliz. El imperio que está planeado se encuentra muy, muy cerca. Con unos retoques más todo listo y estaría finalmente donde lo desea. El único detalle que sigue en lista por arreglarse es la percepción de Keith sobre él; esto puede ser complicado porque sabe la diferencia entre hermanos y una pareja.

Sin embargo, aún se dan besos. Con la forma correcta y suficiente insistencia no tardaría en llegar al punto que tanto quiere y desgraciadamente el humano ya seguro llegó. No quiere pensar mucho al respecto, sino en sus propias fantasías con su pequeño híbrido entre sus brazos buscando amainar la soledad que ambos comparten.

Lo llevó a la cama y aunque hablaron un poco ahí; siendo aún temprano, acabaron por dormirse. Keith respiraba bastante por la boca, estando a medio cuerpo sobre el Galra y Lotor respira cada minuto sin falta, sin contar que muy de vez en cuando hay pequeñas marcas en sus pómulos. Con un poco de tiempo acaba moviéndose y abrazando al híbrido humano como una almohada de cuerpo completo.

O medio completo.

Keith no se tomó precisamente bien esa información. Tiene la impresión de que las dos únicas personas que le importan lo están abandonando. No obstante ¿Que hacer más que esperarlos? Debía aguardar hasta que la misión Kerberos regresará para saber si tendría al menos un poco de tiempo junto a Shiro. De no ser así debe esperar a Lotor para irse con él y largarse de este planeta de mierda donde no se siente parte. Aun con su parte humana, es tan ajeno que no puede llamarlo su planeta.

Su fin de semana se resumió a pasar tiempo con Lotor y sus generales. Entrenar, pilotar; sentir su pobre capacidad de interpretación ser burlada; probar más palabras en su segundo idioma -el coreano-, para intentar enseñarlo y logrando aquello muy a medias. Fue divertido y hasta relajante al punto de que había olvidado por completo que esto pasaba por ellos no volverían en un largo tiempo... que lo dejarían haciendo lo mismo de siempre.

Esperar.

Se fueron por la madrugada. Keith no hizo otra cosa que quedarse tirado en la dama buena parte de ese día. Consideraba como lidiar con lo molesto que es su diario vivir en el Garryson. Está más que seguro de que Griffith se las arreglaría para sacarlo de quicio una vez tras otra. Debería concentrar todos sus chacras, su quintaesencia, su todo... En aguantar las ganas de golpearlo. Oficialmente no cuenta con sus dos focos de atención y aguante; será una pesadilla.

Tal como lo dijo, Griffith no paraba de molestar en todo lo que hiciera. Sin embargo, lo ignoraba totalmente al igual que el resto de existencia a su alrededores. Sigue las órdenes, cumple con sus deberes y se queda a dormir todo el tiempo en el Garryson ya que no tiene una razón por la cual fugarse. Es como una hibernación o estado de reposo donde sus funciones mecánicas son las únicas que cuentan. Pocas cosas importantes han pasado. Cumplió diecisiete y no tuvo ninguna felicitación aparte de la propia con pura ironía; se hizo el número uno de su curso nuevamente; Griffith lo besó e intentó llegar más lejos: recibió una buena patada en las bolas, posiblemente ahora sea estéril y no le importa.

La monotonía llegaba a ser asfixiante si pensaba mucho en ella. Lo que menos quiso es que la rompieran en menos de dos segundos con un simple y corto aviso en las grandes pantallas del lugar común del Garryson...

Misión Kerberos perdió toda comunicación hace dos semanas...

Tripulación de Misión Kerberos es declarada como pérdida...

No estuvo muy claro en el lugar que fue lo que causó mayor impresión: El aviso en si, algo que tanto habían celebrado o el hecho de que el taciturno y brillante cadete del Garryson se haya puesto a llorar en el lugar. No fue ruidoso, tan solo... Llora con la mano sujeta a su pecho como si algo así lo pudiera ayudar a calmar el dolor tan evidente. El suceso traía demasiada expectación por lo obvio: Keith no demostraba nada aparte del fastidio y desinterés; motivo por el cual no cabe en la cabeza de nadie que de hecho era buen amigo y luego pareja de Shirogane Takashi.

El hombre tenía fama de sacar lo bueno de la gente. Posiblemente Keith también es parte de ese grupo.

Aunque se hizo un velorio muy formal, donde Keith mantuvo cierto recelo a Adam; el hombre lo lloraba fingiendo -según el menor-, que realmente lo quiso o le importó. De cierta manera es el único con el que pudo pasar el mal trago siendo comprendido... Luego y sin poderlo resistir entró en lo que es, según el psicólogo que tuvo que ver, una etapa de negación ligada a su depresión y un posible espectro autista. Evidentemente no le importo eso, para nada, seguía enfrascado en dicha "Negación": Shiro está vivo, está por ahí fuera en un lugar desconocido y necesita ayuda.

A los altos mandos no dejaba de parecerles impertinente la manera de actuar del cadete considerando el condicionamiento bajo el cual entró en Garryson. Siempre encontraron molesto que pudiera fugarse tan campante de las instituciones siendo esto prohibido para cadetes o rangos con cierta selección. En esta ocasión acabó siendo muchísimo peor porque no saben en donde estaba y en teoría son responsables de él ahora que Shiro no está y así hasta los veintiuno... o Más si en más pruebas psiquiátricas se ve en la necesidad.

Keith volvió a su casa en el desierto y no hace otra cosa que pensar, pensar y pensar en lo mismo. Posiblemente Lotor tenga una respuesta, una forma de ayudarlo a encontrar a su pareja antes de que ocurra una desgracia. Algo en su instinto le dice que está vivo y no creería lo contrario hasta verlo. Al menos un mes después de haber huido y lanzado a la mierda todo lo que tuviera con el Garryson... Escuchó algo.

No tenía ni idea de que era, pero algo le decía muy en el fondo que eso podía ayudarlo. Incluso para localizar a Lotor; salir del planeta, buscar a Shiro o lo que sea. Ese ruido, llamado... Ese rugido es una señal de algo y encontraría su fuente para poder partir. Lo demás que ocurrió ya se sabe.

XVI

Keith mantuvo la mirada gacha y las manos tras la espalda, una clavada en la otra como gesto nervioso. Si fuese un perro tendría las orejas caídas y la cola entre las patas. Shiro sintió una especie de repelús de verlo de esa manera. Hasta cierto punto lo recuerda en los primeros días de conocerse en donde creyó con toda la seriedad del mundo que tenía autismo. Nunca lo miraba a la cara; parecía ignorar cualquier clase de orden; se molestaba y alejaba cuando cualquiera siquiera lo tocaba y que decir que su desastrosa capacidad social... Básicamente inexistente.

Los chistes con el prácticamente no existen y con Lance llegó a darse cuenta de que Keith es... Sencillamente malo al respecto. Era como un pequeño cúmulo de cosas que daban a la misma conclusión que no sabe si es así o no... Pues Keith habla y se ríe con él, lo deja tocarlo de cualquier modo. Sin embargo en este preciso instante está dispuesto a decir que ese comportamiento puede ser derivado de que Lotor y Keith tuvieran una relación cercana desde la tierna infancia del híbrido.

Por si fuera poco no tiene total atención al asunto pues también está muy enojado con él ¿Como pudo esconder algo así? Él ya sabía de los Galra, Lotor, la guerra, su ascendencia... ¡TODO! ¡Y NUNCA DIJO NADA! Se hacía por completo el tonto, por lo visto no tenía la más mínima intención de hacer saber estos detalles. Sin mencionar lo que vio por el comunicador ¿Por qué siendo "hermanos" se dan besos en la boca? Hay algo muy mal aquí y quiere saberlo absolutamente todo para sentir satisfacción al darle una patada a Lotor que lo deje vagando en el espacio hasta que se muera.

—Ah—exhala Lotor—. Así no sacarás nada, yo lo he intentado... Resumamos lo que quieres saber Paladin—colocó a Keith atrás suyo, como si fuera su pequeño cachorro al que debe proteger—. Keith estaba apenas enterado de que había un imperio, no es completamente humano y que yo soy perteneciente a dicho imperio. Lo demás como la guerra escapaba por completo de su conocimiento, así que deja de ser tan amenazante. —sugiere con sonrisa confiada.

— ¡No te preguntaban a ti y aléjate! —advierte Lance apuntando y teniendo un tiro perfectamente limpio si llegaba la ocasión.

—Solo vine para asegurarme que no se desviara de camino o algo así. Además... con lo que ha hablado de ti, he llegado a tener curiosidad—su sonrisa salvaje crispó aún más a Shiro—. Al fin y al cabo... es por ti que no quiso irse de la Tierra conmigo. —su tono delató la molestia que sentía al respecto.

—No me interesa nada de eso. Keith-

— ¿Enserio no te interesa? Lo confinaste a un lugar en el que más rechazado se sentía cuando Keith solo quería cumplirte el capricho por el que ahora no tienes brazo. —definitivamente buscaba provocar una pelea y lo logró... Más específicamente logró lo que quería lograr con la pelea.

—Ya basta los dos —Keith se puso en medio para impedir que Shiro atacara al príncipe aunque Lotor no se movió ni un poco, confiado de que esto ocurriría—. Podemos hablar esto cuando él se vaya ¿sí? No quiero que me atreviesen o medio maten de nuevo.

—En mi defensa, él empezó—comenta viendo a los leones de Voltron—. Son mucho más grandes en persona ¿Cuál dijiste que era el tuyo?

— Lotor por favor. —bufa Keith, intenta salvarle el pellejo y empieza a divagar como nunca lo ha visto hacer ¿Que rayos le pasa?

—Está bien, está bien. Espero contactes conmigo pronto, a final de cuenta somos hermanos —algo en la forma en que lo dijo hizo que Shiro temblara de iras—. Avísame también si cambias de opinión. Nada me haría más feliz que tenerte a mi lado como general.

Tras un abrazo y esquivar exitosamente el disparo que pudo haber perforado su cabeza, Lotor salió del castillo de los leones y se perdió pronto en la infinidad del espacio. Giró y no tardo en ver las miradas recelosas encima suyo, casi como si se tratara del bicho mal letal que puedas encontrar en la galaxia. Estiró la mano, podían discutir lo que quisieran y -muy para su fastidio-, hablar cuanto quisieran, pero su colgante lo tendría él. Shiro no se lo entregó.

—Es mío, dámelo.

—Te lo daré cuando hablemos de todo esto, de cómo... ¡Escondiste algo así al equipo! ¡Ni siquiera en mi confiaste para saberlo! —apretó los labios.

—Por si fuera poco casi haces las de traidor ¿En qué estabas pensando? Traerlo aquí como si ya no fuese suficiente que seas cercano a él y no nos revelaras sus planes, siquiera su existencia. —su iris púrpura se clava con fiereza en Allura. Sabía que sería la primera en poner un "pero" a la situación. Es como si a la más mínima excusa va a saltar a la yugular.

— ¡Conocías a un Galra ya y nunca lo contaste!

— ¿Siquiera confías un poco en nosotros?

— ¿Cómo es posible que escondieras...?

— ¡YA BASTA! —arrebató el colgante de las manos de Shiro y se alejó un par de pasos—. Ustedes no confían en mí ¡Nunca lo han hecho! Si revelaba que mi madre es Galra lo primero que haría sería buscar la manera de sacarme de Voltron. En cierta forma lo lograron.

—Amigo eso no es cierto. Nosotros nunca—Las palabras de Lance se vieron interrumpidas por Allura.

— ¡No puedes confiar en un Galra! Siempre lo he sabido y me alegra haber tenido la sospecha de ti. Eres un traidor.

— Mi conversación no es contigo y con ninguno de ustedes. Es obvio que no van a escucharme aun cuando les explique. —tomó a Shiro del brazo y este se dejó guiar solo sabiendo que así el otro podría estar más "cómodo" para hablar. Llegaron a la habitación del híbrido y una vez ahí Shiro se aseguró de cerrar completamente.

—Necesito que me expliques cómo es posible que tu supieras de todo esto y no fueras capaz de decirme. Fingiste no saber nada sobre tu madre, fingiste sorprenderte por el enemigo y fingir demencia ante... ¡TODOS!

—no fingí nada... —empezó a decir en tono extrañamente bajo—. No sabía que había una guerra, Lotor nunca me lo dijo; Blade of Marmora también es algo totalmente desconocido y... ¿Cómo crees que escondería algo que pudiera ayudarnos a volver pronto a casa? —quizá el sentimiento de traición impide que pueda sentirse un poco menos enojado. Keith sonaba sincero y su mirada arrepentida hablaba por sí misma.

—Porque eso lo defendería a él—aparentemente eso no es del todo cierto, de otro modo habría apartado la mirada—. ¿Desde cuándo lo conoces?

—Desde que tenía seis años. Paso simplemente, me encontró frente a la casa y hablamos después de que amenace con cortar su garganta. —eso sonaba muy a él incluso si hablamos de su tierna edad.

— ¿Por qué lo escondiste? Tu... sabías de una raza ajena a la tierra y nunca dijiste absolutamente nada. —Keith jugueteaba nervioso con sus manos.

—Porque me daba miedo lo que pudieran hacer—dice en un murmullo—. Iban a mi casa a decirme que me abandonaron, que era nada y por eso estaba solo. Me tacharon de fenómeno. Lotor estuvo siempre conmigo y no me sentía solo. Si le contaba a alguien quizá no volvería y no quería que me abandonara.

Sintió un cosquilleo en el pecho. Keith y su miedo al abandono. Eso y la muerte de seres demasiado cercanos -como él-, son sus únicos miedos. Incluso morir es algo totalmente banal e irrelevante para él. Casi como si vena Galra le dijera que no importa siempre y cuando lo haga peleando. Gloria a muerte. No sabía si sentirse más traicionado o tener compasión por él; no estaba planeando un ataque terrorista ni nada semejante, solo cuidaba que lo poco que tenía no se fuera como ya lo había hecho su papá y su mamá.

— ¿Qué hay de tu madre?

—La recuerdo. Se fue cuando tenía cuatro. Me advirtió que no dejara a nadie como ella acercarse porque me harían daño y por eso dejó el cuchillo—lo mueve entre sus manos—. Lotor me hizo saber que Soy un híbrido y que si alguien se enteraba podía ser malo. Yo sabía que eso es cierto, los humanos temen a lo que no entienden y es diferente.

—Hubiera pasado y yo no habría cambiado contigo.

— ¿Cómo lo sabes? — increpa con tono repentinamente agresivo—. No intentes decirme que no se notan, porque se perfectamente que desde que los colmillos se hicieron más grandes tu creías que era extraño. Solo con eso ya es raro ¿Qué hubiera pasado si veías que le pasaba a mi piel?

—Yo sé que pasa con tu piel.

— Lo sabes ahora, ahora que es obvio, que todos lo saben y no estamos en la tierra para que me apunten con un arma y me metan en una sala de contención—Shiro se mostró ligeramente vacilante—. Casi toda mi espalda estaba morada y mis ojos se ponían amarillos ¿Que hubieran pensado si eso seguía y quedaba como un Galra frente a todos en Garryson?

—No creo que-

—Me hubieran matado o incluso algo peor.

—Keith-

—No puedes... culparme por esconder algo que sabes nadie iba a entender. Ya sea como un monstruo o un loco iba a acabar mal solo para mí. No me importaba mantener eso en silencio porque nadie tiene porque saberlo. Es mi vida, es mi problema, es mi hermano y ya es más que obvio que tarde o temprano iba a saberse por sí mismo. Tarde o temprano me iban a echar lejos por una herencia genética que no pedí y ahora tú te has vuelto igual que todos ellos. —acusa con voz temblorosa. Terriblemente dolido y dejó al mayor con la palabra en la boca.

Keith estaba consciente de que en algún momento la verdad se sabría. Blade of Marmora descubrió su sangre híbrida y el único que no mostró repelencia por ello fue Shiro. Se sintió apoyado y que el realmente nunca iba a juzgarlo por algo de esta índole; al fin y al cabo nunca lo pidió, es un problema que existe y no tiene solución. Sin embargo, esta vez es tan igual a los demás: cerrado, viéndolo como si fuese el mayor traidor de todos cuando en realidad nunca ha hecho nada por hacerles daño. Como si de un segundo a otro se tratara de un monstruo.

—Fue algo muy sorpresivo. Tienes que entender que no es sencillo tomarse bien en menos de treinta minutos que tu sabías más de lo que decías. Pudiste habernos contado, no te íbamos-

— ¿No? Shiro no seas mentiroso, sabes perfectamente que apenas supiera que era un Galra iban a rechazarme más de lo que ya lo hacían. Todo aquí es cuestión de que eres... El alivio de Allura cuando me fui es el mismo que vi hoy apenas supieron que no me quedaría mucho tiempo aquí

—Tal vez sí habría sido raro al principio, pero lo entenderían. Incluso algún plan para evitar peleas con Lotor. Había muchas alternativas y solo tomaste la peor y más sospechosa de todas. —tener a Keith crispado es la peor señal de todas. Eso quiere decir que dijo algo que acaba de empeorar la situación.

—Todo lo que he hecho está mal; todo lo que siempre hago es para evitar que me lastimen y según tú eso está mal—réplica con una postura defensiva y agresiva—. ¡Aparte de todo es un hipócrita! Tú tienes un secreto guardado, no tengo idea de que se trata, pero algo escondes y no me lo has dicho a mí. Si me vas a reclamar confiesa lo que sea que hagas "mal". Al fin y al cabo los secretos no se tienen en un equipo y menos una pareja.

Sonó increíblemente rencoroso y para él mismo, infantil. Lo molestaba sonar de esta manera, pero no pudo evitarlo. Ha notado a Shiro extraño y que más de una vez a intentado decir algo indudablemente importante que acaba atorado en su garganta. El mayor se mordió la lengua y retrocedió un par de pasos, luciendo intimidado por Keith. Cosa no tan alejada de la realidad y a decir verdad tener que decir ese detalle justo ahora no le parece precisamente lo más conveniente.

—Si no piensas hablar me voy. —gruño pasando por su lado hecho un furia. Shiro reaccionó muy tarde agarrándolo de la muñeca y decidiendo decirlo todo de tirón.

— ¡Morí en la pelea contra Zarkon! —dijo casi al grito y apurado. Un silencio por demás incómodo se hizo presente. Tras la puerta ahora abierta está el equipo que similar a Keith, lo miran anonadados.

— ¿Moris...? ¿Cómo que te moriste? Estás aquí. —acota lo obvio Red Paladin.

—Eso es un poco absurdo. —Pidge se rasca la cabeza. Considera que Shiro soltó lo primero que vino a su mente para que Keith se sintiera comprendido en el asunto de guardar secretos.

— ¿Te sientes bien? El estrés puede estarte afectando. —comenta el más relleno. Allura lo ve con preocupación y Keith en blanco o indiferente, quien sabe exactamente. Suspiró ofuscado, jaló un poco a su pareja y evita que se vaya.

—La pelea por el control de Black Lion fue muy... fuerte—no sabe cómo definirlo exactamente—. Mi cuerpo se consumió. En teoría morí ahí. Mi consciencia se quedó atascada en Black Lion todo el tiempo.

—Por eso encendió conmigo. —gruñe por lo bajo.

—Para nada. Te lo dije: Quiero que tu tomes el mando. El único problema es que eres muy necio como para aceptar que serías un buen líder —bufó, Shiro algunas veces está taaaaan ciego—. A quien encontraron... Este cuerpo; es de un clon. Uno de muchos de Haggar y que estando tanto tiempo enclaustrado pude recordar.

— ¿Clon? ¿Eso siquiera...? Olvídenlo, Zarkon ha vivido diez mil años, es posible clonar gente. Ya entendí, ya entendí. —se cruza de brazos encogido con una graciosa mueca.

—Entonces cómo estás aquí si-

—Ya que te marchaste y Black Lion no funcionaba hice un esfuerzo. Entre en la mente de este cuerpo, elimine la que ya existía y la influencia latente de Haggar. Oficialmente soy yo, pero en sí ya no...

Para su sorpresa Keith solo dio media vuelta y se aleja por el pasillo. Allura bufó y apenas escucha algún que otro reclamo por la forma en que actúa, acusándolo de Traidor y otros insultos varios. En estos momento sentía a la alteana una completa racista y habiendo tenido este sube y baja de emociones con reclamos junto a verdades... Tiene la cabeza un poco más fría. Con efecto muy retardado llegó al hangar donde Keith se está preparando para irse. Subió a la nave y le sujetó el hombro.

—Quería decir-

—No estoy molesto. Estás vivo aún si es en otro cuerpo. No me importa. —sonó increíblemente relajado y sincero. Sin embargo, esa es la realidad: A Keith no lo molestaba en lo más mínimo que Shiro ocultara algo así.

Supuso que no quería lucir sospechoso; diciendo aquello más de una alarma de advertencia se enciende en la cabeza de cualquiera. Sin nombrar que si murió y aun así está aquí es porque no lo abandonó... hizo lo posible por no abandonarlo. Algo que aprecia y merma cualquier posible molestia al respecto. Shiro respiro con alivio ante eso, por otro lado...

—quiero que seas total y rotundamente sincero conmigo ¿Pensabas contármelo?

—Sí. Principalmente por eso me fui a buscarlo.

— ¿Por qué no antes?

—No creí que fuese necesario. —Tiene la impresión de que no sacaría muchas palabras de él al respecto.

— ¿Por qué lo besas? Sabes perfectamente que-

—Siempre lo hemos hecho. Somos hermanos. —concluye con normalidad.

Shiro determinó que ocurre exactamente lo de siempre: Keith es rotundamente incapaz de comprender cuando alguien tiene intenciones de carácter personal/sexual igual que en Garryson. Recuerda al cadete Griffith pasar del odio a la atracción en unos meses y Keith en su nebulosa particular sin prestar un mínimo de atención al respecto. Más que eso, es que tenía el asunto casi explotando en su cara y nada que es capaz de darse cuenta. Supo que Griffith se lo dijo y aun así no entendió el significado de sus palabras.

Aunque el también pecó de no decirlo mejor. Todos saben que Keith no entiende nada que no sea explícito y un «Quieres salir conmigo» al híbrido fue interpretado de la forma más literal posible... aun así lo rechazó qué fue lo peor.

—Soy tu pareja y no creo que

—Tengo que irme.

—No tienes que irte. Necesitamos hablar un poco más de esto, no puedes—la mirada de Keith dejó dos cosas claras: Ya gastó su límite de palabras por conversación y que el menor no pensaba seguir conversando del tema sea por lo que sea que pase en su cabeza—. Quédate un poco más conmigo, apenas volviste y no-

—Me voy. —insistió empezando a molestaras. Shiro salió de la nave y suspiró decaído al verlo irse.

—En lado bueno... es que estás entero. —Lance palmea la espalda del Paladin. Aparentemente fue el único en procesar rápido la información.

—Está enojado conmigo.

—Y nosotros de él. Aparte de "Hermano" con Lotor se besuquea con él. Espero que no haga otras cosas, serían unos cuernos intergalácticos. —Shiro obtuvo un tic en la ceja. Vaya motivación. Duda que Keith llegara a tener sexo con Lotor. Sabe perfectamente que hay límites con la familia aun con su lentitud. Un beso no es tanto problema pensándolo de ese modo.

XVII

El asunto suyo y el de Keith se mantuvo bastante vivo en el Castillo de los Leones. Allura no gastaba tiempo en acusar a Keith de traidor y que no deberían de confiar en él para nada. Los demás mantenían cierto debate mental por considerar la postura de Keith en todo el asunto.

Por su parte, Shiro lleva tiempo prolongado intentando convencerlo de que venga a pasar un tiempo con él en el Castillo de los Leones. Solo por estar juntos, cosa que no se ha podido en lo más mínimo. Esto es un pequeño nudo que acabó volviéndose una bola incapaz de desenredarse.

En resumen: Lotor complica y altera todo.

El asunto suyo y el de Keith se mantuvo bastante vivo en el Castillo de los Leones. Allura no gastaba tiempo en acusar a Keith de traidor y que no deberían de confiar en él para nada. Los demás mantenían cierto debate mental por considerar la postura de Keith en todo el asunto. Por su parte, Shiro lleva tiempo prolongado intentando convencerlo de que venga a pasar un tiempo con él en el Castillo de los Leones. Solo por estar juntos: No reprochar nada del pasado, presente; nada, solo estar y es cosa que no se ha podido en lo más mínimo.

Esto es un pequeño nudo que acabó volviéndose una bola incapaz de desenredarse. En resumen: Lotor complica y altera todo. Su modo de ver, todo es culpa de Lotor y de nadie más; mucho menos de Keith cuya hambre de cariño y despiste lo lleva a ser fácil de llevar siempre y cuando tengas su confianza en la mano. No es sencillo y puede vanagloriarse de haberlo conseguido mucho más fácil y mejor que Lotor. Al fin y al cabo, él necesitó años y años sin mencionar que se largaba a cada rato.

Él es más importante. Keith considera que es más importante y con eso declara su victoria en el asunto.

Por su lado, Keith mantenía conversaciones largas con las Generales de Lotor. Ezor como siempre se entusiasmaba a mares; Zethrid tan hosca que acabó rompiendo un comunicador; Acxa con sus charlas tranquilas y moderadas... Admite que Narti lo incomoda un poco por el tema de que no habla, pero nunca viene mal esa comunicación silenciosa que llevan.

Lotor es un asunto particular, ya que no deja de insistir en que puede y debería ser su general. La idea sigue sonando muy buena para él, el problema es que sin un conocimiento pleno de las intenciones del príncipe no cree que sea una buena elección dejarse guiar por la emoción de estar con él.

Es... Lotor, así de sencillo. Confiar en que su plan no va a acarrear un desastre para Voltron es como pedirle a Lance que tenga un coeficiente intelectual mayor al de Pidge. Es decir, totalmente imposible y ridículo.

Mejor esperar un poco más a todo siguiera su curso normal.

XVIII

Se pregunta con toda la seriedad del universo porque sus planes suelen salir tan mal. Por un momento, uno tan bello y miserable al mismo tiempo parecía que iban a lograr su objetivo... hasta que Haggar decidió hacer acto de presencia y dejar a Voltron atrapado en ese planeta trampa que puede explotar en cualquier segundo.

Para mayor desgracia, se topó con una pequeña escolta y los muy malditos dañaron su nave. Se encuentra ahora flotando a la deriva peligrando de perderse en la nada o asfixiarse. La explosión de la nave fue hace cierto rato y por más que trata de hacer contacto nadie lo escucha. Normal considerando la situación crítica que tiene en este momento.

— ¡MALDITA SEA! —queja después de lo que parece una eternidad sin un trozo de asteroide mínimamente útil en su camino. Los propulsores de su traje hace rato que quedaron vacíos y sin un rumbo es inútil—. ¿¡NADIE ME OYE!? ¡HEY! ¡MIERDA!

Sintió un poco de náusea de repente. Eso lo llevó a mantenerse quieto y... Su entorno es muy bonito. Ha estado tan ocupado buscando que destruir, matar, etc. Para acabar con la guerra que ni cuenta se había dado de esto.

Cuando Lotor lo llevaba en la nave se quedaban largos ratos solo viendo el espacio infinito. Lotor se aburría como una ostra, pero Keith permanecía fascinado y deslumbrado por las estrellas siempre brillantes y el entorno de brillos púrpuras o azules dependiendo de a donde fuesen.

Muy tranquilo... pacífico... Dio un suspiro adormilado. Bueno... No sería una mala vista para morirse por quedar a la deriva. Hay que ver un mínimo punto positivo ¿Cierto? Es un punto clave para saber que está al borde de la muerte. Keith positivo, por favor... Solo al borde del abismo es capaz de hacer eso.

— ¿Sigues vivo o consiente ahí dentro o debo salvarte y resucitarte boca a boca después?

Honestamente, tuvo las de no responder una mierda, en primera por estar medio dormido y en otra por sentir que esta persona está siendo la más odiosa del universo a estas alturas. Bufó en voz alta mirando la nave tan sofisticada, incluso para el imperio Galra, que está a pocos metros de él. Hubiera ido hasta allá de no ser porque su propulsor no parece muy de acuerdo con lo de colaborar.

—Será de boca a boca.

—Te voy a morder como se te ocurra.

Lotor se rió con ganas debido a aquella respuesta.

XIX

— ¿Dónde están las demás?

—Quién sabe...

Keith miró a Lotor con extrañeza ¿Sin sus generales? ¿Este Lotor es real? Hasta donde había entendido de toda la vida es que no iba a ningún lado sin ellas siendo su sombra de la manera más literal posible en algunos casos. Esto es totalmente fuera de la norma y a juzgar por cómo está su rostro en este momento, no es buena la razón por la que se encuentra sin ellas. Se acercó un poco más a él que activó el piloto automático a las coordenadas que le dio Keith.

— ¿Qué pasó?

—Maté a Narti.

Hubo un silencio muy largo e incómodo. Keith alzó una ceja, como esperando que con aquella cara se dignara a explicar porque hizo semejante tontería. Más aún con lo vehemente que fue al explicar que jamás le haría algo a sus generales. Lotor se cruzó de brazos.

—Haggar la hechizó. Quería espiarme, no sé cómo anular sus hechizos que son de carácter alteanoa sí que no tenía otra opción además de ponernos a todos en riesgo. Incluyéndolas a ellas. Supongo que-

—Allura es alteana. Pudo haberte ayudado si yo convencía a Shiro de que de alguna manera nos beneficiaria... Al fin y al cabo, no te has metido en ningún problema que involucre a Voltron. —Lotor arrugó el entrecejo ¿Pedir ayuda a Shiro o que Shiro interceda por él?

No gracias. Antes se deja matar. Muy amables.

—Sea como sea. Se descubrió de todos modos y ahora soy traidor al imperio ¿Te suena?

—Un poco—responde en voz baja—. ¿Qué harás? Puedes dejarme con algún otro rebelde que esté en esto. Quizá Matt.

—No lo creo. Por lo que vengo escuchando hace rato, hay un problema muy gordo por ahí. Incluyendo tener a Voltron atrapado en un planeta a nada de explotar y a poco de destruir más de-

— ¡MUÉVETE ALLÁ AHORA! —lo apura y fue tan raro el grito repentino que Lotor solo atinó a presionar los controles para que diera a toda marcha.

Podría bien irse con él y ya. Sobre todo ahora que está distraído hablando con todo el mundo a través del comunicador. No sería complicado. Mucho menos dejarlo tranquilo en la espera de que todo el problema esté resuelto. No haya Voltron o Shiro para entorpecerle la vida...

Sería tan fácil que resulta un poco aburrido.

—La nave de Haggar está reforzada, no se puede penetrar con las armas normales y de las otras naves a menos que estrellas una en contra. Hay exactamente-

—O podemos usar el láser de esta nave hecha del mismo material que Voltron, por ende, igual de potente y que una simple barrera de partículas reforzada no podrá evitar. —acota con aire presumido. Keith buscó el comando para atacar, pero no lo encontró.

—Dispara.

—La idea de ayudar a Voltron.

— ¡No seas necio y dispara!

— ¿Tanto te importa Voltron?

— ¡ESTÁN AHÍ DENTRO! ¡SI VOLTRON SE DESTRUYE ELLOS TAMBIÉN!

—Me siento oficialmente confundido—se recuesta del posa brazos—. Te despreciaron apenas supieron de mí, pero quieres salvarles el-

— ¡Shiro, Pidge, lance y Hunk solo reaccionaron como cualquiera lo hubiera hecho y aunque me moleste así iba a pasar! Además... además... ¡Red Lion, Black Lion, no puedo...! ¡DISPARA ESTA MIERDA! —rechista ofuscado. Lotor no tuvo de otra más que tomar los controles de nuevo y con cierto cinismo en su expresión disparó a la nave de Haggar.

Keith respiró tranquilo por unos minutos hasta que la comunicación fue abierta con Voltron a la vista. Pudo oler un problema muy próximo y la cara de Lotor es demasiada evidencia a que algo malo, muy malo va a-

—me gustaría negociar con ustedes. Tal vez tengamos intereses en común. —Arrugó el entrecejo totalmente contrariado por aquella muestra de Lotor ante una posible alianza. Quizá no sea tan raro, ya que el busca aprovecharse de todo lo mínimamente útil en el universo, pero...

Estuvo a poco de dejarlos morir ¿Por qué ahora si está interesado en una ayuda mutua? Lotor están jodidamente raro.

Lotor encontraba tierna la expresión de cachorro perdido que tiene Keith en este momento. Seguro le suena contradictorio lo que tiene en mente, se volvería aún más contradictorio si lo lleva de una buena manera, pero vamos ¿Qué importa? Si todo va del modo en que lo está pensando de seguro que acabaría siendo el ganador absoluto de esta partida.

Lo más chistoso del caso, es que ni siquiera se darían cuenta de que es así.

XX

Hay cosas que pasan tan rápido que ni siquiera se las explica. Lotor probó su "lealtad" y confidencialidad al bando matando a Zarkon, su propio padre. No dirá que es extraño, porque asume que desde hace mucho pretendía hacerlo y más bien le hace en favor al acabar con su existencia siendo esta tan poco... real.

Ahora, como verdadero emperador del imperio está ocupado y yendo de acá para allá con el pequeño problema de medio pueblo queriendo gobernarse solo y/o tomar el poder de todo. Obviamente no puede permitirlo. Aparte de que es necesaria encender un fueguito del destino -cosa imbécil si le preguntan-, y ser oficialmente emperador aunque eso solo logre desatar más descontrol.

No pudo estar muy presente sino hasta que salvó su noble trasero de explotar por el pequeño plan de Blade of Marmora. Lotor el inoportuno ¿No pudo haberse conformado con que explotara ese sitio? Está seguro de haberle enviado un mensaje al respecto y se evitara la molestia. Por si fuera poco, Shiro lo apoyó por motivos fuera de su capacidad de análisis.

El universo anda patas arriba, tan patas arriba que Lotor está pasando mucho tiempo con Allura por mierdas alteanas.

Odia a los alteanos...

— ¿Algo te molesta? —pregunta Shiro. Keith niega con la cabeza al tiempo que se rasca la nuca.

—Es extraño estar cerca de Lotor y que preste atención a otra cosa. Paranoia nada más. —admite ligeramente contrariado. Lotor solo le prestaba atención a él y a más nadie cuando se encontraba cerca. Que ahora esté orbitando alrededor de Allura es anticlimático.

—Allura está emocionada por el tema de estar con otro alteano aparte de Koran. Supongo que es normal entre ellos atraerse. —menciona en un intento de darle calma.

No mentirá diciendo que es una pena. Adora que Lotor esté bien, bien lejos y fuera de foco con Keith. Quizá así Keith lo iría olvidando o simplemente acabar resentido con él. Si pudo estarlo con su padre, Lotor no sería la excepción a la regla. Aunque también cabe la posibilidad de que Keith se irritara y se deprimiera al mismo tiempo causando mayor índice de peleas con cualquiera que cruce paso con él.

—Quizá...—lo miró interesado—. simplemente ya no le hago falta.

— ¿Ah? ¿hacer...?

—Lotor es un interesado de mierda. Usa a todos a su alrededor. No me sorprendería haber sido uno más en esa lista si incluso desechó a sus generales—siendo un humano cualquiera que conoció miles de años después de estar exiliado... No los sorprendería que lo estuviera entrenando con algún propósito que ya haya cumplido sin siquiera darse cuenta—. Sea cual sea el punto. Una vez más no me va a matar.

Pudo haber sido una forma de llegar a Allura ahora que lo analiza con calma.

—Keith.

—Está bien. Enserio... Será como si se hubiera ido, de nuevo. —Shiro lo abrazó por la espada y recostó al barbilla en la coronilla del hibrido.

—Es una posibilidad. Sin embargo, no pienses mucho en eso y vamos a disfrutar un poco del tiempo que vamos a pasar juntos ahora que Blade of Marmora también forma parte del imperio ¿vale? —sonríe. Keith suspiró aun desilusionado por cómo están yendo las cosas.

— ¿Ocurre algo, Lotor? —pregunta Allura al notarlo viendo a otro lado.

—Nada. —responde volviendo la vista a la nave que empiezan a construir.

Keith no se deja llevar únicamente por los sentimientos. De algún modo, eso lo tranquiliza. De hacerlo, nos ería un guerrero o alguien a quién tomar por confianza. Sea como fuese, en este momento lo necesita un poco distanciado en los últimos preparativos están hechos. Desgraciadamente debe valerse de Allura, aunque esta es ridículamente fácil de convencer.

La nostalgia de la raza a servido de algo por primera vez.

Por otro lado y aunque Keith o la misma Blade of Marmora supiera, se encargó de hacer un pequeño registro de quiénes están dentro o fuera de la misma. Se encontró con una espía llamada Krolia y es la dueña del cuchillo de Keith. Haberla localizado fue útil, sobre todo cuando hizo explotar su nave y esta no pudo darse tiempo alguno para impedirlo.

Keith es un niño abandonado donde solo su persona y Shiro son quienes han estado a su lado... pronto Shiro no figurara en ese esquema. Solo debe llegar a obtener toda la sabiduría alteana y de ese modo tendrá lo que lleva tantos años planeando: El Imperio Galra bajo su dominio y Keith como lo único que no iba a perder.

Como lo único a lo que va a querer.

Resultaba tan extraño seguir encaprichado con Keith, tenía hasta la impresión de que ese sentimiento se pasaría en algún momento. De hecho, saber que tiene el triunfo tan cerca no hace otra cosa que volver más fuerte el sentimiento de... Monopolizarlo. Lograr lo que lleva tantos años buscando: Que Keith le pertenezca todo a él.

Ya no habría más espera, más razones por las cuales estar lejos... ¡ya no habría Shiro! Solo para él. Volver a como era antes, cuando era un niño que dependía únicamente de su atención y cariño. La magia alteana es muy basta, alguna forma encontraría de que sus recuerdos no fuesen un problema. Haggar manipula la mente de todo el mundo ¿Por qué él no podría?

Imperio Galra

Poder alteano

Consorte híbrido como él...

Quizá tanta guerra si trajo un beneficio.

XXI

— ¿Es una prueba de que tipo...?

—No sé. Solo que el pueblo alteano puede hacerlo si-

—Alteanos—murmura entrecerrando los ojos, Lotor alzó una ceja ante esto—. Si es poder alteano... Dámela. —tiende la mano, Lotor arrugó la expresión, más que ofendido del pedido de entregar la espada.

— ¿Qué crees que...?

—Nada ahí te va a matar y bueno... Los alteanos se supone que se iban más por el conocimiento que la violencia. Vas a cagarla si tu vida depende de ello—estuvo a nada de replicar—. Prefieres matara a morir ¿Qué si debes morir para obtener el conocimiento? Esta clase de cosas tiene un truco que un Galra no va a tomar y menos tú que eres un orgulloso.

—Dudo que-

—Piénsalo. Piensa como alteano y no como Galra por un instante.

Se mordió un poco la mejilla, desde es e punto, es muy factible lo que Keith está diciendo y se pregunta de donde vino aquella iluminación. Tal vez ese instinto suyo está con las alarmas encendidas. No va a desaprovechar la oportunidad. Keith tampoco buscaría su perdición. Es muy obvio.

Entregó la espada con lentitud.

— ¿La ayuda es por qué...?

—Me quedaré con los Galra una vez todo acabe, es lo más seguro de momento... Se necesita un emperador que pueda bandear un poco y... eres mi hermano, quiero que logres lo que llevas tanto tiempo buscando.

Lo tomó del rostro y le dio un beso en los labios. Su índole es muy cariñosa y casi podía decirse que realmente trasmitía ese carácter fraternal que debía. Lo cierto es que Lotor no pudo evitar el gesto cariñoso por la preocupación de Keith en su persona, en sus metas, sumado a la pequeña sonrisa.

—Vale. Veamos que tal sale.

—Más te vale que funcione y estarme asfixiando aquí no sea por nada.

—si, más le vale...

Lotor ensanchó una sonrisa rara hacia Shiro que los estuvo viendo con los brazos cruzados. Pasó por su lado—Es guerra paladín, el más fuerte y astuto es quién ganará—. Asegura antes de pasarlo. Shiro chasqueó la lengua. Por supuesto que sabe que es guerra.

Precisamente por ello no va a perder, no tratándose de Keith. Y ya que menciona que es guerra...

Todo se vale.