De lejos las ve, en comparación a las demás personas ella sabe que las cosas no están bien entre su hija y su novia. Nota la mirada dolida de Shizuru, la causante su hija. Alguien quien también noto el tenso ambiente entre las dos es Sakomizu. Su fiel amigo y confidente la observa, tiene malicia en la mirada, deseando que en cualquier momento ocurra lo que tiene que pasar. Shizuru y Natsuki bailan, pero más que eso, pelean. De un momento a otro Shizuru detiene sus pasos y sucede, en un giro de acontecimientos Shizuru termina por darle una cachetada a Natsuki. Frente a todos.
Sonrisa, una pequeña e imperceptible sonrisa se asoma a sus labios. Sakomizu es consciente de ella y se entristece pues conoce a Saeko y tomara la oportunidad que se le presenta. Impulso que hace de caminar, pero no logra concretar un paso pues Sakomizu la detiene del brazo, no es el lugar, ni el momento.
Natsuki no lo puede creer, tiene la vista en el suelo, tristeza en su mirada. Shizuru está herida, pero ella no entiende porque. Pasan segundos que parecen eternidades y por fin Natsuki enfrenta la mirada de su amada, buscando la respuesta, no la encuentra. Todos las observan, Shizuru se da cuenta de su desliz, la siempre perfecta e inmutable Shizuru Fujino ha perdido los estribos y la causante no es otra más que Natsuki Kuga.
Todos están atentos a lo que hará Natsuki, Shizuru parece darse cuenta de su error, pero su novia se lo merecía, a su parecer. La engaña con otras y lo niega, es lo más lógico que lo niegue pero ella no quiere ser la tonta. No quiere ser la tonta que espere a Natsuki mientras ella anda de ojo alegre. Si solo son novias y la engaña, que se puede esperar cuando se casen.
Casarse, esa palabra le hace recordar una de las últimas clases que la maestra Saeko le dio a su grupo, días antes de la graduación se encontraban hablando de su paso por la escuela, de cuantos comentaron cuantos están terminando.
-…ustedes ya no son los críos que llegaron a este lugar, ya son todos unos adultos, todos unos licenciados. Tiene un futuro prometedor, créanme, yo nunca fallo en mis predicciones. Ahora la mayoría tiene pareja, novio, novia, si, disfruten su juventud, vivan esta etapa tan bonita de la vida, solo recuerden la novia del estudiante nunca es la esposa del licenciado. Busquen la grandeza en todos los aspectos de la vida, y más en el personal.
Shizuru recuerda las palabras de su profesora y piensa en su relación con Natsuki, la pone en una balanza, como es Natsuki, como es ella, sus aspiraciones para el futuro, sus proyectos de vida.
-Tenemos que hablar Natsuki.
-Si…
Ambas salen del salón donde se lleva a cabo el evento de graduación, al salir ambas por la puerta y perderse a la vista, los demás invitados comienzan sus cuchicheos, Saeko está impaciente por salir tras ellas dos. Sakomizu no la ha soltado. Algunos lo notan y piensan que Saeko quería defender a su hija, a su adorada peli azul, mas la realidad es muy diferente.
-¿Te llevo a tu casa?
Shizuru no le dijo nada, se subió al coche sin esperar que Natsuki le abra la puerta como siempre lo hace. Mientras van por el camino, Shizuru rememora escenas pasadas, cuando se conocieron ellas dos, la exasperación que sintió por lo relajada de la peli azul, recuerda sus primeros encuentros, siempre Natsuki jugando, riendo, haciendo bromas a sus amigas y amigos, haciendo travesuras en clase, que ni era su clase, recuerda que el profesor las saco a ambas por hacer alboroto en el grupo.
-Por tu culpa me sacaron del salón, estarás contenta…
-Sí, lo estoy… -Natsuki hizo una pausa y con una sonrisa encantadora le pregunto. - ¿Quieres salir conmigo?
Shizuru se sonrojo por la pregunta de Natsuki, no era capaz de pensar con claridad, ni siquiera de pensar, observo la tierna sonrisa de la ojiverde, su sonrisa perfecta, sus ojos verdes y se enamoro de su personalidad tan… Natsuki. Nunca la supo definir. Muchas veces trato de hacerlo, pero Natsuki siempre la terminaba sorprendiendo.
En sus primeras citas Natsuki la llevo a un museo, el lugar le pareció algo extraño para una cita, se estaban conociendo, lo más lógico era ir al cine, a cenar, no a un museo, un aburrido y silencioso museo, pensó Shizuru, y la ojiverde le dio un recorrido por todo el lugar, explicándole el significado de cada escultura, de cada pintura. Esa tarde no paro de reír con las ocurrencias de Natsuki. Aun contra todo pronóstico fue una cita perfecta, que terminaron bajo la luz de las estrellas abrazadas ambas viendo el firmamento, Natsuki enseñándole las constelaciones, en su peculiar manera, claro está.
Otra de las citas que a su mente llega es cuando la llevo a una biblioteca. Natsuki la tomo de la mano y caminaron por varios pasillos, Natsuki saco varios libros de los estantes y las dirigió a ambas a una mesita de estudio, en los muros sobresalía un letrero que decía SILENCIO, Shizuru trato de hablar en voz baja pero Natsuki poso uno de sus dedos sobre sus labios para silenciarla y puso frente a ella los libros, la invito a que los abriera, Shizuru lo hizo, uno por uno. Al principio no entendía, los libros tenían marcadas las letras capitales de varios textos y sobre estos, escritos números pequeños. Natsuki saco un cuaderno de su mochila y un bolígrafo, se los paso a Shizuru.
-¿Esto es un juego?
Natsuki solo sonrió y con la cabeza le dijo que sí. Shizuru no tuvo más remedio que comenzar a ordenar las letras y números, cuando termino de anotarlos comenzó a llorar, Natsuki por medio de los libros le había pedido ser su novia.
-Natsuki no se qué decir yo… -Natsuki estaba a la espera de una respuesta, mas no se esperaba la indecisión, se encogió de hombros pensando lo peor. Lo que no sabía era que Shizuru estaba jugando con ella, la ojirubi al ver la cara de sufrimiento de Natsuki se adelanto a decir.
-Tonta… claro que si quiero ser tu novia.
Al momento la cara de Natsuki se ilumino y abrazo a Shizuru, era tal la emoción que la levanto de la silla donde estaba sentada y le dio varias vueltas en el aire, al bajarla coloco sus manos en sus mejillas y la beso, era su primer beso, el primero de muchos.
-Llegamos ¿paso por ti a la misma hora?
Natsuki le pregunta a Shizuru y la ojirubi pierde el rumbo de nuevo, esperaba que Natsuki le reclamara, le preguntara porque la cacheteo, que se mostrara enojada, pero como siempre Natsuki se muestra servicial con ella, débil como con todos.
-¿Por qué eres así? ¿Eh? Te di una cachetada ¿y no dices nada? ¿Qué tienes en las venas?
-No quiero pelear Shizuru. –Natsuki esta seria, pero más que sería esta triste. Nunca le ha gustado pelear o ver pelear a la gente. Siempre busca la manera de solucionar los conflictos que se le presentan en el acto, no lo deja para después.
-Tú nunca quieres pelear, lo que digan y hagan los demás para ti está bien, siempre te dejas manejar por los demás, por mí… por tu madre… por tus amigos… por los maestros.
-Eso no es cierto…
-Claro que si… yo siempre elijo a donde ir, que película ver, tu siempre me dices que si y eso es cansado ¿sabes? Miro a Mai y a Mikoto, entre las dos eligen hasta lo que van a comer. Aoi y Chie siempre pelean por cualquier nuevo aparato que sale a la venta y Chie quiere comprar, a veces lo hace y a veces no, hay un equilibrio. Lo único que tú haces para llevarme la contraria es engañarme con otras.
-Yo no te engaño con nadie…
-No lo niegues, no soy idiota, no me quieras ver la cara, ¿crees que no vi con mis propios ojos salir a esa rubia oxigenada de tu cuarto? Yo la vi, nadie me lo conto.
-Estas equivocada ¿de qué rubia hablas? No inventes cosas, no te engaño.
-No estoy inventando nada…
-Si… yo solo duermo en mi cuarto, nadie más. Mas que tu.
-¿Y la pelirroja?
-¿Qué hay con ella?
-¿Por qué te pusiste nerviosa cuando te saludo?
-No me puse nerviosa. Simplemente no sé quién es y se me hizo raro que me saludara como si me conociera.
-A si, y yo nací ayer Natsuki… no seas cínica.
Shizuru sale del auto, Natsuki imita el gesto y se baja también. Están frente a la casa de Shizuru.
-No soy cínica, con un demonio. ¿Quieres que te engañe y te diga mentiras para que estés contenta? ¿ESO QUIERES?
-No me grites…
-¿No es lo que querías, que te lleve la contraria…? ¿Qué pelee contigo?
-Ahora resulta que yo tengo la culpa, de todo, que seas una niña que no sabe ni lo que quiere y que me engañes con cuanta tipa se te pone enfrente.
Natsuki levanto su brazo dispuesta a darle un golpe a Shizuru.
-Vamos, hazlo, solo eso falta, que me pegues.
-Shizuru… por favor… cálmate, yo lo siento… vamos te llevo a tu casa. –Natsuki trato de tomar del brazo a Shizuru pero esta le quito el brazo.
-No me toques, sabes que… esto no va a terminar bien.
-¿De qué hablas?
-De nosotras, esto, tú y yo, no tenemos futuro…
-Claro que si Shizuru, nos amamos…
-Natsuki, no me hagas esto mas difícil, nos merecemos a alguien mejor, tu a alguien como tú y yo…
-¿tú… qué? –Natsuki pregunto con temor en su voz.
-Yo me merezco a alguien que tenga planes para el futuro, que sepa lo que quiere, que no sea una veleta que se mueve con el viento… yo necesito a una mujer, no a una niña…
Las palabras de Shizuru seguían retumbando en al cabeza de Natsuki, yo me merezco a una mujer no a una niña… mientras conducía sentía como su mundo se derrumbaba, poco a poco todo lo que imagino, todo lo que pensó para su futuro al lado de Shizuru se esfumo en un dos por tres. La ojiverde se desvió en el camino, no quería llegar a su dormitorio, ni a su casa donde vivía con su madre, se fue a otra parte.
Llego a uno de los barrios más pobres, por la calle miro a varios mendigos alrededor de un barril con fuego dentro, otros tapados con cartón, con periódicos. Para ellos no era raro ver ese auto entrar a tan peligroso lugar, conocían muy bien a la peli azul y Natsuki a ellos. Estaciono el auto frente a un edificio de varias plantas, al entrar vio el patio y la fuente llena de basura y colillas de cigarro. Subió al tercer piso, llego al apartamento marcado con el numero 10 y toco. Al abrir no espero que su anfitriona le dijera algo, ella hablo primero.
-¿Puedo dormir aquí?
-Si… pasa.
Natsuki entro y se dejo caer en la cama, necesitaba dormir. La pequeña habitación tenía lo básico, un baño con puerta, una pequeña cocina con una parrilla, un pequeño refrigerador y una mesa con dos sillas. Una única cama y un pequeño ropero.
-¿No te importa que yo duerma desnuda? –La mujer se acostó a un lado de Natsuki, boca arriba, mientras que Natsuki tenía su cabeza boca abajo.
-Mientras no me toques todo está bien. –Le decía al tiempo que giraba su rostro y se acomodaba en una almohada para ver a Nao.
-Jajaja, eso te encantaría… jajaja
-No eres mi tipo.
-No me salgas con eso Natsuki, por ser a ti la tarifa será especial.
-Araña, no estoy para tus juegos. -Nao comprendió que a Natsuki le pasaba algo mas no le pregunto nada, conocía a la ojiverde desde hace años, no era buena idea presionarla.
-Llego un sobre para ti. Está en la mesa, me voy a trabajar.
-Ya te dije que dejes eso, trabaja con mi madre y Sakomizu. Tonta no eres, usa ese cerebro que tienes…
-No mi cuerpo… -Nao completo la frase. Natsuki observaba a Nao, no era la primera vez que tenían esta conversación.
-Lobita… no sé hacer otra cosa.
-Yo te enseño… -Pero era la primera vez que entraban más en el tema.
-Natsuki… -de Nao se apoderaron unas ganas inmensas de llorar, Natsuki lo intuyo, se incorporo un poco y agarro de la mano a Nao
-Ven… vamos a dormir.
-Si llego tarde Yamada se molestara… y no me pagara.
-Yo te pago esta noche, solo duerme, mañana será otro día.
Natsuki se abraza a la cintura de Nao para que no se levante de la cama. Se quedan en silencio. Poco a poco Natsuki se va quedando dormida, por su parte Nao piensa en la propuesta de Natsuki, no estaría mal trabajar para su madre, Saeko no sabe lo que hace para vivir y la ojiverde tiene razón, es muy buena haciendo cuentas, organizando cosas y recordando datos.
Por un momento se permite ver algo mas en sus días, no solo el pasar la noche con tipos a cambio de unos cuantos billetes. Nao mira a Natsuki, su tranquilidad al dormir, parece un bebe, una linda bebe. Tantea el terreno, se imagina que si cambia de vida, tal vez y solo tal vez, tenga una oportunidad y Natsuki se fije en ella como mujer y no como una simple amiga.
Disculpen la tardanza, gracias por su comentarios, espero que este segundo capítulo sea de su agrado y me lo digan, que les pareció, les gusto, no les gusto, nos vemos luego.
