—E-está moviéndose ¿Seguro de que no te duele? Esto no es normal, esto... Es maravilloso, pero no es normal.

Jimin se rió divertido por las muecas de Namjoon. Ya van cinco meses en lo mismo. Pasó un día sin que siquiera lo entendieran: Empezó a tener nauseas, comía el doble de siempre; se le antojaban cosas de lo más extrañas y que Namjoon sufría por conseguir pues... Desconoce en que tanto sitio estuvo Jimin como para conocer y haber probado tanta comida distinta.

Le gustaba una especie de mora que solo surge en clima frío y viviendo en un verano casi perpetuo se las tuvo que apañar para conseguir eso.

Y cuando finalmente empezó a engordar quién sabe quién entró en mayor crisis, si Jimin o Namjoon. Finalmente lo llevó a un médico de confianza para que les explicara que pasa. Si estaba enfermo o algo. El médico tampoco supo decirles que pasaba aparte de que, de ser mujer, lo tacharía de embarazo.

Jimin es hombre, no es posible por lo que lo descartaba, no así quien está en la situación. Sin una explicación razonable aparte de esa no queda más que creerlo. Aparte... ¿Es un hombre normal? Ya tiene ochenta y nueve años existiendo ¡¿Cómo eso puede ser normal?! Además... Él quiso esto.

Quizá por eso pasó.

Hasta cierto punto la calma lo abofeteó. Si esto es lo que quería y está incluso más avanzado que la esposa de Namjoon... ¡Iba a nacer su hijo -o hija-, primero! ¡Por tanto puede estar con él a vista de todos! Botaría a su esposa finalmente y ya no tendría que esconderlo. Dejaría de ser el amante.

Claro, Namjoon sigue sin entender como esto es posible y la única excusa que le vino a la cabeza fue decir que es hermafrodita. No como que se lo creyera del todo, pero es lo único "razonable" de la situación que él empezó a celebrar por su parte. Sacando cuenta iban cinco meses y Jimin con su cabello de cerezo y pancita se le hace la cosa más adorable del planeta.

No así su esposa, la cual tiene tres meses.

3.2 Principio

— ¿Qué crees que piense cuando se entere de que seré yo quién tenga a tu heredero primero? —pregunta en un ronroneo. Había cogido un fastidio tremendo a esa mujer -llamada Chae Rin si no se equivoca-, y la empatía con ella es nula.

—Posiblemente haga un berrinche tremendo. Sea como fuere... No dudo que mi rey perdonaría que tenga un hijo con un amante antes que con mi esposa. Soy buen amigo suyo.

— ¿Cómo se llama el rey? No tengo ni la más remota idea de cómo es... Hasta ahora no lo he visto. —comenta meditabundo. Ha estado tan enfrascado en Namjoon que el mundo se le esfumó por completo.

—Jung Hoseok—vuelve a recostarse del vientre redondeado del otro—. Es muy simpático. Lo conocerás después... ¿Qué nombre va a llevar? No hemos pensado en nombre y ya no falta tanto.

— ¿Cuatro meses te parecen poco? —interroga divertido—. Para mi si lo es.

—Cuatro meses se nos pasan volando a nosotros. Un día estás normal y al otro te enteras de que tu amante es hermafrodita y puede tener hijos—se relamió los labios con cierto nerviosismo—. Preferiría un varón...

—Yo quiero niña. Es más divertido de cuidar. —la cara de Namjoon fue de total desaprobación.

—si es niña tendría que presentarle pretendientes desde los catorce, verla casarse a los dieciocho para que no sea tachada de vieja por no esperar un hijo... No Gracias, prefiero un varón; así dolerá un poco menos que crezca.

—Que tierno eres. —ríe abrazándolo del cuello. Aquella conclusión no al esperó y honestamente... ¿Namjoon seguiría ese régimen?

Bueno, tal vez sea puro deber lo que lo mueve. Sea como fuera, si fuese niña no permitiría que fuese tan infeliz como lo fue él en su infancia o Namjoon con las responsabilidades hasta el cuello. Tendría una infancia linda, adolescencia insufrible como cualquiera y a ver que tal le iba siendo adulta con el tema de parejas.

No significaba un problema para él... siempre podía mover uno que otro hilo y listo.

Esa misma noche se quedó mirando su rostro en el espejo. Nadie se envejece tanto en tan poco tiempo, pero ha tomado mucha manía al asunto. Se preguntaba cómo se vería teniendo treinta... si a Namjoon seguiría pareciéndole bonito. Ha decido parar de rejuvenecerse y es igual a la abstinencia de un borracho.

Hay algo siempre tentando a que lo haga.

Como seduciéndolo a volver a hacerlo.

Se vuelve una necesidad ridícula.

Sea como sea... Iba a tener a Namjoon o a su futuro hijo o hija. Iba a poder vivir con eso. Iba a tener un amor de cualquier modo y con eso es tremendamente feliz... tanto que hay unas ganas ardientes de llorar y vomitar. No sabe a qué viene esa sensación cada vez que se realiza para seguir con el curso normal de una vida.

Es como si su cuerpo busca de expulsar algo en su interior. La idea le parece asquerosa e intenta evitar pensar mucho en ello. La casa a mitad del bosque es un poco fría por lo que extraña mucho a Yoongi para dormir. El hombre está realmente negado a cumplirle con eso desde que le dijo su decisión de no continuar con lo que lleva tanto haciendo.

— ¿Enserio piensas aguantarte? —respingó de escucharlo. Sus apariciones son mucho más esporádicas ahora—. Sabes que necesitas hacerlo, así sea con algún animal o planta.

—No puedo hacerlo y tampoco quiero hacerlo. —reniega tomando el edredón con la intención de arroparse. Tener a Yoongi encima lo dejó congelado por un instante. Sigue pareciendo un pálido y escalofriante fantasma.

—Puedes hacerlo y quieres hacerlo. Más que eso, lo necesitas —enfatiza en voz baja con molestia demasiado palpable como para ser él en sus mejores días—. ¿No te has visto en un espejo? Vas perdiendo belleza con el paso del tiempo; es tu enemigo. Sin mencionar que ahora estás terriblemente gordo.

—Voy a volver a la normalidad apenas nazca. No me preocupa, ni siquiera me preocupa que tendré cicatriz por eso—su firmeza volvió aún más incómodo el momento—. Deja de intentar que lo odie. Quiero vivir en serio y no-

Gimió adolorido por el agarre de Yoongi a su cuello, como si quisiera asfixiarlo. La acción fue tan repentina que no coordina lo suficiente como para empujarlo lejos y evitar que le haga más daño. De algún modo se las arregló para estar entre las piernas del pelirosa que re mueve como un gato arisco.

Abrió la boca ligeramente, sintiendo mayor ansia que antes y-

— ¡TE DIJE QUE NO LO VOY A HACER! —Dice con suficiente fuerza como para que Yoongi lo suelte. Un intento totalmente fallido—. Si lo hago... también lo afectara ¿Cierto? ¡por eso estás insistiendo tanto! —acusa apartándose. Yoongi apretó los dientes.

— ¡NO TIENES RAZÓN PARA CARGAR AL HIJO DE NADIE! ¡NI SIQUIERA UNA VIDA NORMAL! —que grite es tan anómalo que lo dejó anonadado—. No le perteneces a ningún humano; hombre o mujer... ¡No le perteneces a nadie! ¡Tu...! ¡Tu...! —no supo si es que las palabras se le trabaron o hay algo que no quiere admitir.

Parece un poco de lo segundo si lo permiten opinar—Esto es lo que quiero y dijiste que obtendría que quisiera ¿no? ¿Por qué debes insistir tanto...? —Yoongi lo arrinconó. Lo nota muy nervioso y enfadado.

—No acepto que quieras tener una vida tan patética. No con él... O con algún otro iluso que solo te va a querer por ser hermoso. Te vas a arrepentir.

Desapareció y Jimin no supo si la impresión de que estaba celoso es lo acertado en cómo describirlo. Se sobó el cuello y aun con el leve reflectar de la venta pudo apreciar la marca negra por el apretón. Suspiró con cierto miedo.

Yoongi está demasiado agresivo con este tema y tiene franco terror a que haga algo por impedirlo.


— ¿¡Por qué no!? Puedes hacerlo, ya me lo has dicho ¿Qué te impide que sea...?

— ¡QUE NO QUIERO TENER HIJOS! —bramó en respuesta.

Rehuyó el tacto del otro con aire rencoroso. Por su lado, no entiende porque Jimin se niega a lo mismo, a una muestra tan grande y culminación. Con suficiente rapidez y fuerza pudo agarrarlo y presionar los labios gruesos del contrario. Jimin de inmediato lo repelió y el olor a piel quemada se sintió.

—No me vas a convencer de lo contrario, así que no lo intentes. —advierte con la suficiente firmeza y seriedad.

—Tuviste el de otro alguien antes que yo y solo por eso estás renunciando a-

—Si lo tengo todo se va a ir a la mierda y lamento decirte que quiero evitarlo.

— ¿Cómo sabes que todo irá mal? ¿Por qué no podría ser diferente? Yo lo soy al fin y al cabo. —lo cogió de la barbilla con fuerza, los labios de Jimin ligeramente fruncidos examinando al hombre que tanto quiere que tenga a su descendencia de manera repentina.

—Eres un imprudente. Que seas más alto y musculoso que yo no quita que tengo mucha más experiencia que tu—lo suelta bruscamente—. Tengo la suficiente certeza para saber que algo malo vendría de determinadas acciones—vio atrás del más alto, Yoongi permanece ahí con los brazos cruzados, tamborilea los dedos—. Un heredero queda descartado por mi parte. Si quieres uno, puedes tenerlo con alguna mujer si me lo pides. No me será-

— ¿¡Quieres que te engañe!?

—Por supuesto que no, no seas idiota. Puedo arreglármelas para que ocurra. No es un problema. —asegura con aire confiado y no es mentira.

—No quiero que sea así.

—Entonces no tendrás heredero más que... ¿yo? ¿algún guardia que se haya ganado tu respeto? No lo sé. Simplemente por mi no lo obtendrás.

—A veces eres tan frío. Tan... insensible.

—si no aprendes a guardar tu sensibilidad y emociones no ocurrirá nada más que ser lastimado. Es como el mundo funciona así que...—el ligero apretón en los hombros lo hizo cerrar un ojo.

— Dudo mucho que lo seas conmigo... Quizá solo puedes mostrarlo a las personas que lo valgan ¿no crees?

Miró a otro lado, Yoongi permanece indiferente y jugando con aquella azucena que había hecho crecer hace algunos días. Entre los dedos de Yoongi se marchitó y volvió simple polvo. Bajó la mirada con cierto pánico no demostrado.

¿Por qué insiste...?


—No, no, no, no calma, así no se carga ¡LA VAS A DEJAR CAER!

¿Qué peor que dos padres que no tienen ni la más remota idea o ayuda para cuidar a una bebé? Nada, sencillamente nada. Tener a su hija -porque sí, nació hembra para lloriqueo de Namjoon-, significaba un reto terrible, ninguno de los dos tiene experiencia alguna con bebés tan pequeños, tan tiernos tan...

¡TAN BEBÉS! ¡JIMIN NO CUENTA EN ESTO! ¡AL MENOS ÉL PUEDE ALIMENTARSE SOLO!

—N-no la voy a dejar caer, no la podría dejar caer. —afirma temblando como gelatina con la niña de cabello rubio en sus brazos. Aun no se explican porque es rubia, pero Jimin solo pensaba en que a veces el cabello se oscurece con el tiempo.

— ¿Ah no? ¿Debo recordarte que me dejaste caer al lago aquella vez?

—Eh...

— ¿O que rompiste una vajilla completa?

—Eso no-

—También rompiste más de nueve camisas el mes pasado.

—Ji-min.

—Rompiste los treinta y seis huevos antes de llegar a la cocina—pensaba en más anécdotas. Namjoon solo se rindió y al rendirse abandonó la tensión en el cuerpo. Jimin sonrió, volviendo una franja sus ojos—. Estará bien siempre y cuando no te alteres mucho ¿vale?

—Por supuesto—le da un beso en la mejilla—. Solar va a estar bien... sobre todo cuando pueda llevarlos a mi casa.

— ¿Eso es para cuando...? Ya tiene dos meses y Chae Rin está a poco de parir. —agarra a la bebé que se acurruca en él al instante.

—Cuando tenga al bebé. Lo mantendré de todos modos, simplemente la haré volver con sus padres y tu vendrás conmigo para presentarte con su alteza Jung Hoseok... No me pongas esa cara, también sería mi hijo y no lo puedo desamparar.

—Entonces puedes decirle que yo me lo quedaré, lo cuidaré tan bien como a Solar sin problema. —tiene problemas con la madre, la cría nada tendría que ver y teniendo a su pequeñita se divierte mucho a pesar de lo patoso que es al cuidarla.

Definitivamente nació para que lo cuiden y no para cuidar, pero ya debe atenerse a las consecuencias de lo que quiso.

—Dudo que acepte eso, que acepte que voy a... Que acepte nada ¿Qué rayos me hiciste para parecerle atractivo? —se encogió de hombros. No tiene la culpa de que un simple corte de cabello pudiera explotar la poca, pero brillante y muy valiosa sexualidad de su amante.

Con cortes raros es capaz de hacerlo tan atractivo que muchas se le han insinuado. Cosa que nunca ocurría antes; decolorarle el cabello a rubio también es un detalle al que se ha vuelto casi maniático. Le gusta como se ve con el cabello rubio.

— ¿me prometes que esta vez si será definitivo? No la quiero esconder. A mi no me importa, pero sé lo que es vivir aislado de más gente... No quiero que ella lo viva. —Namjoon no sabe nada acerca de su pasado. No cree que haga falta contarlo. Con que sepa su nombre real basta y sobra.

—te lo prometo, para antes de que cumpla un año estarán los dos conmigo frente a todos. No te preocupes. —asegura sonriente y Jimin devolvió el gesto con timidez.

Otra vez esa sensación de vomitar...

De llorar...

Solar empezó a llorar, como si fuese capaz de sentir el mismo dolor que él.

Las visitas de Namjoon se volvían muy, muy esporádicas con el pasar de los días. Jimin se e las arreglaba muy bien por si solo. Ya sabe como hacerlo y sumar a un ser que apenas come y duerme.

En una de esas visitas se tomó al libertad de leer un pergamino que sonaba a advertencia según lo iba leyendo. Aparentemente tener una amante hombre y a su misma vez un bebé no es algo muy bien visto y lo consideran brujería. No va tan lejos de la realidad, pero esperaba que Namjoon no lo tomara muy en cuenta.

Con solo mover un poco las pestañas no contaría con ningún problema de aceptación. Solo sería. Punto final.

Su amante no luce afectado para nada, de hecho está más decidido a conseguir que no sea un problema todo el asunto que se empeoró con el hecho de que Chae Rin tuvo a un varón. Eso solo la favorece en tema hereditarios y demás. No lo interesa y honestamente ha pensado en irse a buscar en algún otro lugar una vida donde Chae Rin y su familia no lo molesten.

Quieren tener la suya propia con Jimin. Si aquí no podía y con el perdón de su alteza... tendría que irse. No lo iba a sacrificar.

No lo haría...

No lo haría...

—Si lo harías.

—Ji-Hoon es un niño muy lindo. Espero que no sea igual a su madre... En el sentido de actitud. —dio un besito a la nariz de Solar que se ríe y jala el cabello rosado de su... ¿papi? Namjoon sonrió con un aire bastante extraño, casi ajeno.

—Chae Rin no sabe como cuidarlo, es incluso más torpe que nosotros y eso que es una mujer con ayuda de su madre y una nodriza. —informa divertido. Jimin rió y colocó a Solar en su cuna. La niña sentada mira arriba y estira los brazos a Jimin de nuevo.

Namjoon intentó cargarla, pero ella empezó a llorar al instante. Para Jimin fue extraño, ella no llora para nada a menos que esté muriendo de hambre ya un así solo hace pucheros. Su cabello un tantito más oscuro a los primeros días. Con ocho meses es una ternura que se la vive abrazando y apretando los cachetes.

Su influencia sirvió de algo. Le dio mofletes adorables.

—Quizá esté enferma... Con el frío que está haciendo no me sorprendería. —una nevada muy repentina azotaba el reino y Jimin apenas se da abasto para volver una bola de tela a la niña a sí mismo para calentarse.

Por algún motivo que desconoce, por más que lo intente, no es capaz de calentarse a si mismo. De inhibir el frío. Como si su poder no funcionara.

—Supuestamente va a empeorar. Tengo que traer más leña. —dice con voz monótona. Jimin lo vio salir con extrañeza ¿Le pasaría algo a él también?

—Puede ser, los humanos son cambiantes. —Se recostó de la cuna, Yoongi cerca no le trae confianza. No desde que Solar nació.

—No hables como si no fueses humano. Soy humano y tú-

—Quién sabe. A estas alturas es muy inocente de tu parte pensar que soy simplemente humano, es más complicado que eso, pero no lo excluye. —hizo una mueca ¿se supone que eso tiene sentido?

Ya ha estudiado lo suficiente como para tener una agilidad mental considerable. No tanta como al de Namjoon, pero si al suficiente para catar cuando intentan enredarlo con palabras extrañas o oraciones mal ordenadas a propósito. Yoongi se encogió de hombros y se inclinó a ver a Solar que sigue gimoteando en el interior de la cuna.

—Es linda. Será muy bella cuando crezca.

—Eso seguro. —responde con una nota orgullosa. Detuvo a Yoongi de tocarla.

—Tan bella que algún loco la querrá en matrimonio o en un harem ¿sabes lo peor? Tu o él no podrán hacer nada por evitar que se la lleven. No son grandes exponentes. Solo un consejero y su amante hombre... ¿Qué pasa si es alguien como Taehyung? Pobrecilla...

— ¡Eso no va a pasar! —replica alarmado por la sola implicación de eso.

— ¿Qué? La historia está hecha para repetirse. Aprender de los errores solo sirve en ti mismo y no en otros. Déjame mostrarte que es lo que viene.

Fue un simple toque a la frente y tuvo demasiadas imágenes en su cabeza. Una mujer rubia, de rostro dulce y bello al sonreír. Cabello largo, habilidad para bailar y cantar, vestida de buena manera y con un hombre que no puede ver su rostro tomándola de la cintura.

Se ve incomoda, llora cuando lo besa y con el pasar de los tiempos crece, cambia apenas. Es llevada a la sala de descanso de la guardia. Semejante a una taberna y donde varias mujeres con grandes escotes sirven bebidas.

—El rey ya no la quiere y dijo que pueden hacer lo que quieran...

—Cuiden de mí, por favor. —se forzó fallidamente a sonreír hasta que la cogieron con fingida generosidad de la nuca.

Ya no lo ve, pero al oye gritar, llorar...

—Irónico ¿a que sí? Nacer con la belleza para que te degraden a puta y luego a ser nada... Hay algo peor que eso y es que tú la condenaste a ese destino. Al fin y al cabo, debes atenerte a las consecuencias de crear algo bello sin que pueda protegerse. —se acuclilló junto a Jimin que se había desplomado al suelo aguantando a duras penas las ganas de vomitar.

Eso no iba a pasar, no iba a pasar, no iba a pasar...

—va a pasar... No lo podrás evitar. Tu chispa se muere porque lo has permitido... No tendrás ni a tu hija, la belleza o el poder... Te dije que debías olvidarte de una vida normal. —susurró tan cerca de su oído que las lágrimas se le alborotaron el doble.

— ¡Yoongi! —Llama una vez desaparece—. ¡NO QUIERO QUE PASÉ! ¡VUELVE! —exige desesperado.

Él le dio el poder en primer lugar, puede hacerlo de nuevo y con este no tendría que preocuparse por lo que vio. Lo llamó por tanto rato, pero no apareció jamás. En segunda instancia llegó Namjoon dejando al leña donde siempre. La nieve fuera se había acrecentado. Caía con mucha furia.

Insistió a más no poder que debían irse de ese reino. Quizá en un pueblo alejado podrían estar mejor. Esconder a solar no es lo idóneo para que ella pudiera ser feliz, pero al menos estarían lejos de la realeza como para que la miraran.

Tendría como de darle una seguridad y si tiene a Namjoon estaría reforzado si es cierto que su chispa se está... "muriendo".

Namjoon asegura que no hace falta. Que ya el asunto se está arreglando y que pronto podrían irse juntos a su casa cercana a palacio. Se tranquilizó un poco, quería convencerse de que no pasaría nada malo...

Hasta que Namjoon dijo haber perdido su anillo de compromiso en la taberna que había visitado...

Se ofreció a buscarlo para que pasara tiempo con Solar...

Fue extraño... Como una parte ya fractura terminando de romperse.

Absorbió todo de Namjoon con tanto gusto que ni siquiera se lo explica. Fue como saciar un hambre que lleva molestando desde hace más de dos años. Sentirse fuerte, joven y capaz de todo de nuevo... solo de nuevo...

¿Por qué es tan injusto...?

—Te lo advertí y no me hiciste caso—Yoongi permanece echado en una rama. Jimin ve sus manos con sangre por haber cavado el pequeño agujero donde está el cadáver de la bebé de ocho meses—. Eso no era tu vida y al final... cambió, hasta traicionarte de la peor manera.

—No dijo... nada... solo lo hizo y... no sé por qué. —murmura sin ver al otro que tiene el cabello de color celeste y una especie de herida en la mejilla derecha.

—al final del día eras el amante y perdería todo si te sacaba a la luz. Nada mejor que deshacerse de la evidencia. Así de sencillo —caminó hasta él—. Pasaría de- ¿Jimin?

— ¿Por qué lo hizo? —sollozo viéndolo. Yoongi cambió totalmente su expresión burlona a una sorprendida. No esperó que llorara. Quería que maldijera, deseara el peor de los males... ¡lo que sea, no llorar! —. ¿Por qué lo hizo? ¡¿Por qué?! ¡¿POR QUÉ LO HACEN?! ¡NO ENTIENDO! ¡NO TIENE SENTIDO! ¿¡POR QUÉ SIEMPRE SOY YO QUIEN ACABA MAL!? ¿¡POR QUÉ...!? Por qué... no pueden quererme sin hacerme daño.

No supo si tocarlo o no. A juzgar por lo sentido de su llanto y haberse inclinado hacia adelante, derramando las lágrimas sobre la improvisada tumba, lo que menos necesita es un gesto que lo aumente en intensidad. Acabó por acariciar su espalda.

—Yo te quiero y no te he hecho ningún daño. Tu te lo has hecho solo—da un tierno apretón al hombro derecho del pelinegro—. Por ser un simple amante, pero eso puede arreglarse ¿sabes...?

— ¿Hobi...? —pregunta la mujer con extrañeza.

—Guardias, sáquenla del palacio o úsenla como les plazca.

— ¿¡H-Hoseok!? ¿¡QUE HACEN!? ¡SUÉLTEME AHORA! ¿¡SOY LA...!?

—Ya no eres la reina. Su alteza contraerá nupcias nuevamente ya que usted no le ha brindado un heredero en estos años. —informa una voz suave desde detrás.

Hoseok tendió su mano y pronto fue tomada por una mano pequeña con varios anillos. La reina Ji-Hyo observó al hombre de cabello gris y labios gruesos con mirada de aire triunfador. Su vestimenta combina con su cabello y sus ademanes lentos y elegantes la dejaron anonada por un instante.

—É-él... ¡Es quien estaba con Namjoon! ¿¡Que no lo recuerdas!? Ca-cariño por-

—Llévensela—ordena nuevamente Hoseok sin titubeos o reparo. Jimin rió cínico ante las quejas de Jihyo. Hoseok le besó la mano a Jimin—. Ya no hay nada que impida que seas mi príncipe.

—Gracias, su alteza. Será un honor. —ronronea.

Fue tan fácil. Besó la mejilla de Hoseok para luego abrazarlo en lo que Yoongi le toma la mano y la besa, ambos viéndose de manera cómplice y total... Lo han lastimado por ser un simple amante, por no pasar de un vulgar concubino...

Ahora los destrozaría desde más adentro... La ficha más poderosa, la reina ¿ya están felices? Lo rompieron y ahora es su turno de hacer lo mismo. Iba a divertirse como nunca al hacerlo. Llegó su tiempo como titiritero; la única persona que importa lo ayuda y lo demás es solo un juguete que desechar tarde o temprano.

Ni siquiera esa visión de mirada triste le importa ahora.

Hora de gobernar.