—No voy si no quieres.

—Eres mi esposo. Es obvio que debes ir aunque a mí no me guste.

Jungkook vio a Jimin de reojo. Aún no asimila del todo que su esposo ahora es prácticamente otro. Casi opuesto al hombre con el que se casó. No solo su color de cabello, su actitud es tan... Tierna. Explicar exactamente sería complicado en extremo. Es algo totalmente nuevo ya sea su forma de ser tierna, sarcasmo e ironía reducida a momentos muy precisos y necesarios... Lo único en que tiene certeza absoluta es que este...

Este si es Jimin. Jimin-ssi.

Avergonzarlo no es tan complicado, hablar tampoco; es muchísimo más cariñoso con él -hasta el punto de avergonzarlo-, y sin lugar a dudas su sonrisa es de lo más bella a pesar de lo constante que es. Claro también hay ciertos problemas y es que hay un espectro inseguro en todo lo que hace. Puede que al inicio haga de todo con soltura y una confianza terrible... pero no tarda demasiado en analizarlo o creer que es malo, podría estar mejor y así. Lejos de ser molesto, es tierno, sus esfuerzo porque todo salga de maravilla es vigorizante.

— ¿No querrás que vaya por otra razón o sí?

—Que desconfianza tan tremenda ¿Que acaso alguien...?

— ¿...Pensó en usarme de trueque para acabar una guerra? —terminó de decir pestañeando. Tiene la costumbre de hacerse un suave sombreado corintio. Jungkook lo miró con esa expresión de debate metal tan característica suya—. Si, fue hace mucho. Es una preocupación que viene por si sola. Lo siento. —sonríe débilmente.

— ¿Por qué alguien haría algo así de tonto? Aun si no te quería en el ámbito sexual, estás mejor como aliado que con otro. —habló desde lo objetivo como suponía que debía. Jimin se hizo atrás el cabello.

—Fue un pleito de dos, casi tres años. No sé.

Viéndolo desde el modo de Jungkook, tampoco encuentra mucha lógica a lo que hizo Jin. A no ser que el hombre sintiera la imperiosa necesidad de alejarlo a como diera lugar. No quería pensar mucho al respecto; la culpa de lo que hizo iba a comerlo vivo al igual que el remordimiento a Hoseok... esos dos solo tuvieron la mala suerte de conocerlo en un mal momento.

Venir de Taehyung -quien empezó la desgracia a decir verdad-, y Namjoon... De los cuales espera que estén en el maldito infierno; no ayudó para nada. El resentimiento y temor lo hizo realmente destructivo. No logra entender del todo como es que alcanzó ese punto tan enfermo. Posiblemente Yoongi lo supiera, pero no ha querido ni pensar en él para que no aparezca.

Algo le dice que no es una buena idea hablar con él de ahora en adelante; tiene la sensación de que aquello negro que expulsó de su cuerpo debía permanecer ahí. Al menos desde el ver de su pálido "confidente".

—Sea como sea, yo no haría una tontería de ese calibre—asegura con deje ofendido—. Jimin-ssi es mio ¿no?

—Por supuesto. —responde con una risita.

Ir a reunirse con Seunghyun ponía el ambiente un poco tenso. Jimin quería confiar en Jungkook, de todo corazón quiere hacerlo; el problema es que la parte más irracional de sí mismo le hace eso. Lo recordaba a momentos antes de alguna presentación, los nervios lo comían vivo. El transcurso al punto de encuentro acordado fue largo; Jimin jugaba un poco con su reflejo haciendo muecas. Jungkook se limita a verlo con esa atención acostumbrada.

—Estaremos bien. —dice una vez estuvieron en el lugar y debían bajar del carruaje en el que iban.

— ¿Por qué tan seguro? Puede que no. —bromea ligeramente.

—Odio perder. Por eso estaremos bien. —qué justificación más rara e infantil... Bueno, que le hará. Jungkook a veces es así. De hecho...

Le recuerda a Namjoon una vez que fueron a la costa, ese hombre estuvo buscando un animal de pinzas todo el rato. Cangrejo si no va mal encaminado. Estuvo con la piel toda quemada por esa tontería... Pensándolo mejor ahora, fue algo muy tierno de parte del alto y destructivo hombre.

4.3 Caído

De camino al lugar Jungkook había mandado a la mierda cualquier clase de protocolo o cautela e iba simplemente recostado de las piernas de Jimin. Podría dormirse ahí mismo de tanto mimo que le dedica Jimin, es casi lo natural cuando es una situación estresante. Se acurruca en él para conseguir un sueño tranquilo sea por sus caricias o tarareos melodiosos que nada tienen que envidiar a las aves cantoras.

—No sé qué decir con respecto a este cambio. Tu brujo se ve un poco... Inofensivo. —Jimin infló y desinfló los mofletes en gesto de nervios. Esto iba a ser incómodo.

El término queda corto a decir verdad.

—Muchas cosas pasan en un mes. —Justifica con un encogimiento de hombros.

—Cambio de opiniones es un ejemplo de ello—sonríe satisfecho—. Así que...

—No voy a-

—Déjame presentarte a mi hija menor. Iu.

Jimin vio de reojo. Jungkook se quedó viendo a la mujer de cabello negro y corto. Es realmente muy bonita. Jimin varió la expresión a una entre seria e indiferente, Jungkook no dice nada, solo la mira y la mira como si de hecho fuese el triple de bonita de lo que pueda considerar Jimin. Suspiró ligeramente decepcionado. Esperaba esto prácticamente, por más que se obligaba a creer que no pasaría nunca se fue la inseguridad al respecto. Peca de inocente al encontrar extraño el ensimismamiento de Jungkook, como si estuviese con la cabeza en otro lado.

Iu sonrió contenta y empezó a caminar en dirección a ellos. Jimin al ver esto espero a que Jungkook decidiera decir como mínimo que iba a aceptar el trato. En cierto punto lo enorgullece, no quiere una guerra por algo tan infantil. Al mismo tiempo, su lado más sensible y desesperado recién puesto en funcionamiento quiere que lo haga. Que mande al diablo todo lo demás y lo escoja a él. Jimin escogería a Jungkook sin dudarlo ni un instante. Por sobre todo y todos.

«Los humanos son así, solo mienten sobre sus sentimientos. No sé de qué te extrañas...»

La voz de Yoongi, lejos de lograr que pensara negativamente del asunto, hizo salir un comentario ligeramente extraño y hasta cierto punto, liberador.

—No todo puede girar en torno a mi... Incluso yo tengo que perder algunas veces. —musitó con gran calma. A estas alturas entendía que su "No es justo" lo que pasaba no significaba que, por ende, a partir de ese instante todo debe irle bien.

Cómo ser un favorito. Obviar y pensar que debe ser intocable; obtener todo lo que quiere con solo pensarlo... Lo que ha creído desde los dieciséis no es precisamente lo correcto... Lo que Yoongi le ha dicho desde los dieciséis no es bueno.

Aunque se sienta herido o desilusionado no significa que debe matar a Jungkook o algo del estilo. Es humano, lo amó por ya tres años a pesar de todo... Está bien. Algunas cosas simplemente deben acabar. Con esa resolución en mente que le trae una paz tremenda a su persona tan poco capaz de darse cuenta de la realidad dio un par de pasos en lo que Iu se aproximó cada vez más. Un jalón en la muñeca lo hizo detenerse, sin mencionar que trastabilló y cayó en el pecho de Jungkook. Jimin alzó la mirada e Iu se detuvo un tanto dudosa.

—No... no voy a—sacudió la cabeza y parpadeó repetidamente hasta afianzar un abrazo en la cintura del rubio—. No voy a aceptar el trato. Puedes considerar esto el inicio de la guerra. —concluyó con firmeza. Jimin lo vio aturdido.

—Pensé que lo estabas pensando. No importa, en serio, puedo irme con él. Regresaré en un año o dos. —afirma con voz amortiguada, Jungkook presionó la lengua con el interior de su mejilla derecha. Ouh... Está celoso.

— estás tomando una decisión sin retorno. Espero que estés consiente de eso.

—Lo estoy. —asegura con firmeza.

—Vale. Considerare matarte solo después de que veas como violan a tu esposo y lo mandan a la hoguera por su crimen. —rezonga con tinte rencoroso. Jimin se enderezó y apenas lo hizo escucho cuerdas prensándose.

—¡CUIDADO!

Como si el aire se volviera sólido a su alrededor Jungkook pudo ver gran cantidad de flechas legadas a un muro invisible. Eran muchas y en este momento puede percibir a algunos arqueros. Jimin miró a Seunghyun con el entrecejo fruncido. Con un simple movimiento de mano una raíz creció rápidamente, tanto que rosó y cortó la mejilla del monarca. Las flechas levitaron y fueron de regreso a quienes las lanzaron.

—Ibas... ¡Ibas a disparar hiciera lo que hiciera! —bramó Jungkook.

—Kookie...

— ¡NI SIQUIERA TE IBA A IMPORTAR TU HIJA! —Iu licencia igual de sorprendida que ellos dos. Jimin le hizo gesto para que terminara de ir con ellos. Afortunadamente la mujer le hizo caso.

—No hay trampa cuando se trata de Guerra y Amor. Aquí tenemos las dos.—responde despreocupado al momento de limpiar la sangre de su mejilla.

Jimin tomó a Jungkook del brazo antes de que hiciera alguna otra tontería. Con eso quedó finalizada la reunión entre el par de monarcas.


—Creí que ibas a tomar una buena decisión.

—Tome una buena decisión.

—Jamás será una buena decisión iniciar una guerra. Kookie... —lo ve lleno de pesar.

— ¿Querías que aceptara ese trato? No eres mi pertenencia y aun si lo fieras mí entregaría por nada ni a nadie. —empieza a enojarlo a la insistencia de Jimin en el tema.

—No eres un niño y esto no es tan fácil—habla en voz suave y cariñosa. Como quien reprende a un crío sin muchas ganas—. Soy prescindible; solo soy tu esposo por un juego. Lo que importa aquí es el reino por el que incluso hiciste un golpe de estado.

—No puedes hablar en-

—Hay problemas como este donde lo más importante es que actúes como rey y pongas a tu reino por delante. Soy solo una persona de tantas. Aunque sea injusto debías pensar en eso. —explica con tono realmente suave. Jungkook lo atrajo de manera brusca, apretando los brazos de Jimin—. Jungk-

—Sería un rey patético si no soy capaz de tomar mis propias decisiones y acarrear con las consecuencias que vienen por ello. Me es indiferente que fuese mi reino más importante; me casé contigo para estar hasta el día en que muera y nada va a impedir que te cuide hasta ese momento. —Jimin le acarició el rostro con cariño. Delineó lentamente el ojo de Jungkook.

— ¿Qué pasó con Iu?

—Para ser sincero desconozco que pasó. Fue... Como si brillara de repente. Como si fuese la persona más bella del planeta en ese instante y quería que viniera hasta mí. En mi cabeza había una voz diciendo que la tomara, pero... Vi que te ibas a alejar y eso paró. —explica con notable incomodidad y confusión al respecto. Jimin se alzó un poco para llegar a los labios de Jungkook y darle un beso. Los brazos del rey viajaron de los brazos de Jimin hasta la cintura de este.

El tema guerra puso a todos en alerta. Jungkook debía salir de tanto en tanto para liderar a su armada. Jimin tenía unos nervios que nadie iba a poder calmarle. La situación es bastante fuerte, en teoría, el reino de Seunghyun tenía mayor voluptuosidad en cuanto a tropas. El número ponía la balanza a su favor por poco; el asunto es que la armada de Jungkook está mucho más preparada; más entrenada y no limitada a darle una espada a un campesino que solo sabe cuidar a sus vacas.

Jimin se hace cargo de la parte más administrativa y de convencer a otros reinos vecinos; aliados y posibles enemigos de que se queden de su lado y no apoyen a Seunghyun. La tarea no es complicada todo se diga. Tal como con Jin, desea a cada momento que haya gran prosperidad. Comida, medicinas, buen clima; un ambiente idóneo y donde no queden grandes secuelas del conflicto. Debe cumplir con más deberes teniendo a Jungkook fuera y siendo su relevo. Es agotador y debido al tiempo que esto se está tomando empieza a desesperarse y sentirse un poco solo. También... sediento.

—El ayuno no te va a ayudar.

—No quiero hablar contigo sobre lo que ayuda o no ayuda. —ataca de inmediato.

Yoongi permaneció inmutable hasta que caminó directo a Jimin y le acarició la mejilla. Jimin tuvo una extraña sensación con respecto a esa caricia tan repentina del normalmente estoico hombre. Su cabello está negro y no tiene claro porque cambia de color. Algo le dice que no es simplemente porque quiera que sea así. Se alejó apenas sintió el pico a sus labios. Yoongi lo observa con molestia.

—Te sientes solo.

—No por eso voy a engañar a mi esposo. Gracias por venir a lo que sea que pretendías hacer. —antes de avanzar un paso más Yoongi lo tomo de la cabeza y lo obligó a ver por la ventana.

—Ella es linda ¿Sabes? Si la absorbes tu poder va a aumentar; también tu belleza...

—No me interes-

—Y evitaras que te robe a tu marido. Al fin y al cabo, solo trajiste a quien te va a destronar.

Frunció el entrecejo con la vista clavada en Iu que está salvaguardada en el palacio por orden suya. Iu había mantenido una distancia prudente y respetuosa a Jungkook. Más que todo por no faltar el respeto a Jimin que fue quién la invitó a quedarse para evitar problemas con su padre.

Jimin no se preocupaba por ella en ningún aspecto. Ni siquiera por el momento de extraño flaqueo proveniente de Jungkook en aquel momento. Una vocecita en su cabeza lo invita a creerle a Yoongi; el lado más inocente de su ser es totalmente opuesto. No hay necesidad de ver un fantasma donde no lo hay.

—Tengo ocupaciones reales. —niega con un suave manotazo para apartarlo. Yoongi acabó por cogerlo del cabello.

—No me faltes el respeto de ese modo niñato impertinente—hay una especie de quemadura haciéndose en su cuello. Jimin no supo cómo su cerebro fue capaz de centrarse en dos cosas al mismo tiempo. La voz gruesa de Yoongi junto a su expresión que denotan peligro y aquella marca cada vez más grande y soltando humo—. Obedéceme, te conviene.

— ¿¡a qué!? ¿¡a no sentirme yo mismo de nuevo!? No soportaré vivir así de nuevo... Como si alguien más me estuviera moviendo—Yoongi lo soltó y la quemadura dejó de crecer—. ¿Qué te pasa? Estás tan extraño... ¿Por qué no puedes dejarme ser feliz de una manera normal?

—Quiero que estés bien. Que sobrevivas, lo único que tu haces es enamorarte como un niño imbécil que no sabe cómo es la humanidad a pesar de todo lo que ha vivido.

—estoy viviendo, la vida a veces también tiene decepciones y dolores. Por algo se vive. —Yoongi apretó los dientes.

—Solo estás así por él ¿no es así? El reycito... Que patético.

—No veo nada de malo.

—Yo sí. En que pronto tendrás el corazón roto de nuevo. Te lo advertí.

Que el primer contacto en todo este tiempo sea una discusión no dejó un buen sabor de boca. No se preocupo mucho en un buen tiempo. La guerra cumplió un año de haber iniciado y sin ningún avistamiento de ceder pronto. Jungkook se iba a menudo y volvía con alguna nueva cicatriz, se vanagloriaba de evitar que su rostro se viera afectado.

No así su espalda, brazos y un poco las piernas.

Jimin a hecho lo que ha podido por detener este conflicto sin un fundamento del todo real. Seunghyun sigue con la misma demanda, Jungkook con la misma respuesta y Jimin como el único que parece querer que detengan ese sin sentido. Quizá como un "viejo" que ya ha visto mucho sabe que esto es lo que menos resultados va a dar aparte de desgracia.

Es un anticuado en términos de actualidad. Sea como fuere, sumado a todo estos e siente más sediento y hambriento que nunca. Ya había experimentado la ayuna de no consumir la energía vital de otros; pero esto es definitivamente distinto. Aguanta a más no poder y comienza a desesperarse. Come sin parar en los desayunos, almuerzos y cenas. Nada los hacía.

Incluso intentó llenar el agujero con sexo y daba exactamente el mismo resultado. Empieza a desesperarse de manera seria y Jungkook no sabe cómo ayudarlo teniendo un pie dentro y un pie fuera de palacio listo para ir a matar gente para evitar una invasión y por consecuencia la caída del reino que tanto le está consumiendo la vida.

Ambos necesitan algo que posiblemente pudieran resolver entre los dos, pero el mismo problema les impide hacerse apoyo mutuo. Hoy Jungkook se siente especialmente raro; está recostado en su cama y empieza a sentir caricias. Las manos de Jimin son pequeñas, lo sabe perfectamente; pero está muy seguro de que no se sienten tan... ¿Torneadas? No tiene un modo correcto de llamarlo.

Sin mencionar que no logra sentir la suavidad de los labios gruesos que tanto le gustan morder. Entreabrió los ojos, quería dormir y estaba a punto de replicárselo para que lo mimara o acompañará en lugar de buscar algo que su cuerpo agotado seguramente no iba a dar. Al menos no en un cien por cien; Jimin podía probar por sí mism-

«No la rechaces.»

Trató de sacudir la cabeza. De nuevo esa voz que le dice que hacer al ver a Iu. Pasa siempre que la mira y no tiene idea de por qué. La ignora muy olímpicamente siempre; esta vez es complicado porque es ella la que lo está besando. Luce igual de ida que él, por lo que es complicado dar por sentado que esto es totalmente intencional.

No parecen muy ellos. Jungkook llevó las manos a la cintura de ella con lentitud extrema. Quiere rechazar el impulso y la voz que lo va guiando. Es bastante profunda y suena compungida, aburrida y perezosa. Para cuando iba a medio acariciar la zona del vientre de Iu esta fue hecha a un lado de golpe.

—se te nota lo cansado. —sacudió la cabeza y vio a Jimin que tiene esas raras lágrimas negras que han aparecido de tanto en tanto al igual que el vómito negro.

—Y-yo...

— ¿Cómo llegue hasta aquí...? —Iu se sobo la cabeza, Jimin la fulminó con la mirada—. L-lo siento, no sé cómo... como... Me retiro. —salió prácticamente despavorida.

—Jimin-ssi...

— ¡Sé que estoy siendo insoportable, pero si quieres hacerlo con alguien más dímelo! —Reclama dándole un golpe con una almohada. Jungkook lo agarró y lo jaló.

—No eres insoportable. Insoportable es la voz de mierda que no me deja de molestar la cabeza. Es como si... Yo no tuviera voluntad propia cuando ella aparece—Jimin apretó los labios, aun rencoroso—. Además, solo podía pensar en lo diferentes que son los dos. Créeme, no engañaría a Jimin-ssi...

—y yo a ti sí para que la sensación te vaya. Te lo diría, pero lo haría—eso lo tomó muy con la guardia baja, abrió los ojos sorprendido—. Solo por... quitarme esto de encima y...

—Calmate, ya te dije que solo es ansiedad.

— ¿Qué? ¿Alterarme y sentirme peor por el hecho de que me iban a montar los cuernos? Estoy enloqueciendo, no sé qué hacer. —quejumbra, su mente no puede ser un caos más grande.

—Encontraré como arreglarlo, tú solo-

Tuvo que soltarlo por la sensación de quemadura que le provocó, una especie de risita satisfecha resonó y se encuentra incapaz de decir si fue cosa de su macabra y mal bromista mente o realmente hay un hombre de cabello negro y poca estatura ahí riéndose de él. Así mismo, Jimin parece estarlo mirando, ansioso.

«Te lo dije.»

Inició un curioso periodo de guerra "fría". No se atacan entre ellos, solo buscan las maneras para impedir el buen funcionamiento comercial y social de los reinos. Entre espías, infiltrados y demás Jungkook recobró su tiempo en el palacio. Con esto Jungkook obtuvo la oportunidad de pasar más tiempo con Jimin. De algún modo, la constante presencia a su lado parecía calmar esa necesidad sofocante que lo ha hecho llorar y gritar desesperado.

Siempre reclamando que se está muriendo de hambre, que la sed iba a enloquecerlo. Resultaba tan desgarrador verlo así de marchito. Por un instante Jungkook considero permitirlo absorber la energía de alguna persona; quizá un prisionero de guerra. Al poco tiempo de considerarlo se auto regañaba. No quería rejuvenecerlo, tampoco acostumbrarlo. Jimin necesitaba esta abstinencia.

Por seguridad envió a Iu a un reino vecino y aliado donde prometieron no hacerle nada. Con eso ya no tendrían malos entendidos. No por ello la sospecha y momentos de alguien ordenándole que hacer cesaron. Es tan incómodo y sospechoso... es como si alguien quiere que se aleje de Jimin a como dé lugar.

O Jimin se aleje de él.

Esta guerra y sus consecuencias se extendieron por más de cinco años. Un periodo largo donde ni siquiera parecen haber vivido una guerra por lo felices que fueron. Si, hay hambre y sed en el singular sistema de Jimin, pero aun con la sensación avasallante no es capaz de aguantarse la risa y el cariño por su esposo.

Es capaz de aguantarlo solo para disfrutar de él, su compañía y deseo porque dure para siempre. Ojalá lo hubiera hecho, deseó que lo hiciera, pero no sirvió de nada. Fue un día cualquiera en el que estaba haciendo una demostración a Jungkook del nuevo baile que aprendió a hacer con abanicos...

Cuando una roca bañada en brea rompió la pared y casi los hiere.

Bastó un miserable segundo y parecía que todo se había ido al fondo. El pánico le produjo perder la calma y a sí mismo la capacidad de manejar como se siente. Jungkook no tardó en llamar a la guardia y ordenar como proceder. Llevaba a Jimin junto a él sabiendo que es uno de los objetivos de este ataque.

—Vas a subir a un caballo y largarte de aquí.

—N-no puedo irme.

—si puedes y tienes que—con la espada atravesó el pecho de un hombre y lo empujó de una patada—. Hacerlo, te van a matar si te quedas aquí.

—Ellos no me harían daño, antes se matarían entre sí. No me voy a ningún lado, si lo hago m-me voy a morir. —suena dramático e incluso a él le desagrada. Lo cierto es que se volvió dependiente a la presencia de Jungkook. Si no lo tiene a él no puede aguantar la abstinencia. Una droga para aguantar una droga.

Es el único modo en el que ha aprendido a sobrellevarlo.

— ¡ME ESTORBAS AQUÍ! ¡NO PUEDO HACER NADA SABIENDO QUE TE TENGO PELIGRANDO, LÁRGATE! —ordena de mala manera. Jimin se encogió en sí mismo dejándole pasar. Tenía buen camino para ir a los establos, subirse a su caballo favorito si es que está vivo e irse del lugar.

Pero no puede dejarlo peleando solo, no cuando este conflicto pasó principalmente pero culpa suya—Es su culpa por ser tan idiota de no seguir su sentido común de monarca. Ya que tiene neuronas suficientes para rechazar tu belleza, que las tenga para acatar las pequeñas bolas de nieve del camino—. Ve a Yoongi con rencor antes de salir corriendo en la misma dirección que Jungkook.

La sensación de asfixia y vacío en el estómago lo comienza a marear, Una amenaza a él se ve totalmente inútil cuando varios guardias lo protegen y e matan entre si por la sola especulación de que son traidores que le harán daños. Ve a un guardia que solo está mansamente parado, viéndolo.

Si lo absorbiera...

—Es tu naturaleza, hazlo...

— ¡DÉJAME EN PAZ! —Grita y el hombre se atraviesa la cabeza con una daga. Logró llegar a la sala del trono donde Jungkook acaba de manera majestuosa con los enemigos que tiene. Se acerca a él como quien necesita urgentemente de su presencia.

—Te dije que-

—No puedo, necesito de Kookie, por favor...—pide desesperado. Jungkook le miró sorprendido por saber que se aproximaba—. Solo... solo vámonos de aquí. Te daré la vida que quieras, pero... vámonos, no importa, no me dejes ni un instante.

—Yo-

Jimin cayó violentamente al suelo. Se llevó las manos a la cara para limpiar el líquido rojo que la manchó. Sentado miró a l frente hasta congelarse. Sus músculos se contrajeron de un solo doloroso golpe con el crepitar de las llamas a su alrededor y el suave goteo.

—Jimin-ssi...

—que ambiente más idóneo.

El hambre se volvió insaciable; la sed como si tuviera arena salada en la boca. Abrió los ojos tanto como pudo hacerlo hasta que pequeños quejidos agónicos salen por su labios. El cuerpo que sangra cayó apenas alejado de él. Sintió un agarre fuerte en la mandíbula para ver al frente.

—Quemar al brujo... Por caer enamorado... y-

—Como... cómo te atreviste a...

—incumplir la palabra de-

¡MUERE!

Ordenó con tal fuerza que el cuerpo de Seunghyun empezó a explotar lenta y meticulosamente hasta que solo quedaron restos de él. Jimin ignoró totalmente estar empapado de sangre de pies a cabeza. Se arrastró y con manos temblorosas que recogió a su pecho un par de veces tomó a Jungkook.

Primero, sacó la espada que seguía atravesando muy cerca de su corazón...

—Jimin-ssi... no necesitaba de mi... podía...

—No puedo cuidarme solo—solloza apretando su mano en al herida—. No me dejes, por favor, quiero que vivas, quiero que vivas, quiero que vivas, quiero q-

—Sabes que... no puedes hacerlo todo... realidad... la muerte...

—Cúrate, cúrate, que todo esté completo como antes. Que todo esté arreglado; que nada haya pasado...—a medida que hablaba ocurría, pero no impedía que Jungkook siguiera herido. Que la sangre siguiera manchándolos—. T-tu... q-que... vi-vivas... Ah... —Jungkook ladeó la cabeza.

—No llores... No quiero que... Jimin...

—¿Kookie? ¿Jungkook? —lo movió y ¿de qué sirvió? Solo para dejar en claro por segunda vez en su vida lo flojo y cálido que queda un cuerpo humano tras perder casi toda su chispa de vida.

—No me olvi...—ya no puede verlo, tampoco sentirlo. Apenas sabe que está siendo sostenido por él. Jimin lo apretó contra su pecho.

Jungkook se está muriendo, no iba a impedir que pasara, pero... Lo tendría con él.

—Te amo... perdón.

Lo cogió del rostro y con suavidad empezó a absorber todo lo que pudiera de él. Su cabello se hizo gris; su rostro se volvió aniñado; sus lágrimas negras y lo único que no cambió fue su expresión arrepentida, llena de dolor y que lo asemeja tanto a cómo empezó.

Sin nada, sin nadie...

El cuerpo de Jungkook se volvió simple polvo en sus manos, ni siquiera aquella cáscara vacía—Estaba destinado a pasar—. Dice Yoongi, su rostro con variedad de quebraduras como si fuera la mismísima porcelana. Tocó el hombro de Jimin.

—Mira lo bueno, ya nada-

Se apartó de golpe por el repentino grito de Jimin, adolorido e inclinado hacia adelante con las manos cubriendo su rostro. Yoongi apretó los labios y lo abrazó por la espalda sin llegar a ser un mínimo consuelo para Jimin, quién llora a su rey caído y al único que realmente ha servido—Devuélvemelo... necesito que me lo devuelvas...—. Pide con la cara llorosa, roja y sufrida.

— ¿Qué? Yo no pue-

— ¡TU ME HICISTE LO QUE SOY, PUEDES HACERLO, DEVUÉLVEMELO! ¡SI NO FUERA POR TI JAMÁS NOS HABRÍAMOS CONOCIDO SIQUIERA!

—La muerte es la muerte. Nada puedo hacer en contra de-

—ENTONCES LÁRGATE. DÉJAME EN PAZ Y LÁRGATE.

—Jimin.

—Me dejas tener lo que quiero... solo para perderlo después... Devuélvelo esta vez, por favor...—suplica con la frente en el suelo, temblando y queriendo que Yoongi deje de jugar por alguna vez—. Nunca he pedido algo... esta vez será la única... hago lo que sea... te lo suplico...

—Nada ni nadie puede contra la muerte. Ni la belleza... juventud... Nada.

—Entonces déjame solo. —solloza.

Yoongi permaneció ahí con él, perdiendo partes de su pálida piel a medida que el llanto de Jimin continuaba. Aunque le doliera en este momento, Jimin aceptaría que Yoongi es el único que siempre ha estado con él... Posiblemente el único que estaría siempre con él.

Daria lo que fuera por hacer que ese sea Jungkook y no Yoongi...