Gracias por sus comentarios. Primero que nada sé que el capítulo tuvo un avance DEMACIADO rápido, pero créanme, lo quise poner así. No soy una escritora experta, tengo demaciado que aprender. Como lo dije antes, es el primer fic que escribo de estos dos; pero muchas gracias por leer.

Otra aclaración. Esto no es una comedia :v de hecho, no soy buena con las comedias, realmente no sé que hago con estebfic y con mi vida :'v

6:35 am.

—¿Vas a algún lado? — inquirió desde la sala, interrumpiendo al chico y asustandolo en el acto.

— ¿Q-Qué haces despierta a esta hora? — nervioso.

— ¿Crees que por ser asesina soy rebelde? Siempre me he levantado temprano. Ahora, ¿vas a algún lado? — repitió.

— A la e-escuela... — acomodó su mochila y rascó con un poco de miedo su nuca.

— Oh, eso. No irás — se puso de pie sin prestarle atención, dispuesta a ir a 'su habitación'.

— Pero debo ir... es importante la asistencia y... — el cuchillo que se clavó en la pared cerca de su rostro interrumpió cualquier queja.

— He dicho que no chico, es una orden, y una orden se cumple — sonrió al ver su expresión de terror.

— Debo ir... me expulsarán... — casi susurró.

— Sube a tu habitación, yo me encargo — habló con aburrimiento.

— ¿Eh? — La miró con curiosidad.

— Faltarás hasta que yo quiera que vayas — antes de que él chico interrumpa ella continuó — Pero tranquilo, tus faltas no se veran reflejadas, ¿tienes computadora? — él asintió con confusión — listo, caso resuelto. Ahora sube y duerme o has lo que quieras, pero no salgas — amenazó y se fué.

Dejó sus cosas en el sofá y fue a la cocina para comer algo. Paró en seco al recordar lo que pasará si falta.

"Te espero mañana para otra paliza, si faltas te irá peor".

«Bakugou» tragó duro de solo pensarlo «¿Enfrentarse a una asesina experta o a un abusivo? Pfff demonios, tendré que soportar el triple de dolor y golpizas cuando vaya...» Apretó su cabeza con terror.

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9:37 am.

— Justificar faltas... bla, bla... — habló al aire con aburrimiento y después de ver su trabajo se recostó en la silla mirando la información y fotos que salían de la escuela del peli-verde — Dejé de estudiar hace 6 años, cuando aún iba a la primaria — rascó su barbilla, miró al suelo y sonrió — He olvidado lo bien que me la pasaba... ¿Dónde estarás, Dabi? — sonrió al recordar a su compañero — Sólo espero que la policía no te haya atrapado — acomodó sus brazos detrás de su cabeza y se relajó.

diririring

Frunció el ceño al oír ese molesto sonido.

Dirigió su vista a la computadora.

«Un mensaje... ¿Uraraka? No creo que le importe que lo lea» sonrió y comenzó.

Izuku-kun, ¿por qué

faltaste? ¿estás enfermo?

¿quieres que al salir

de clases vaya a tu

casa? Puedo llevarte

algo de comer.

«¿Su novia? Quizá una admiradora. ¿Le respondo? Lo haré, es feo que no te contesten»

Hola Uraraka. Lamento

haber faltado, estoy

enfermo. No te molestes,

ya tengo quien me cocine,

gracias.

Tú. Leído.

— Oh vaya, que rápido. Ésta chica está loca por el niño — sonrió al releer lo que puso al final del mensaje.

¡Oh, está bien! lamento

las molestias. Espero

que te mejores... :)

diririring

«¿Otro mensaje? Qué fastidio, pero lo leeré...»

Cerró la conversación que tenía con la chica y abrió el otro, frunciendo el ceño nuevamente.

DEKU IDIOTA, TE

ORDENÉ NO FALTAR.

¡¡CUANDO TE VEA TE

MATARÉ!! Prepárate

porque te daré una

golpiza qué jamás

podrás olvidar.

«¿Y este chico qué?» leyó nuevamente «¿Un abusador? Tal vez... « calló al ver que el chico rubio escribía.

RESPONDEME

COBARDE, YA SÉ

QUE LEÍSTE MI

MENSAJE.

— ¿Quién se cree para darme órdenes? — comenzó a teclear mientras sonreía con malicia.

No tengo tiempo

para hablar con idiotas.

Así que métete los

mensajes por donde

te quepan.

Tú. Recibido

Leído.

TE MATARÉ.

SOLO ESPERA A

QUE AVERIGÜE TU

DIRECCIÓN Y CRÉEME,

LA PASARÁS MUY MAL.

— Creo que se enojó... Oh bueno, qué lástima. Al menos no sabe donde vive el chico — Cerró la computadora y fue a la cocina, él estómago comenzaba a implorarle alimentos.

Bajó las escaleras tarareando una canción, al entrar a la cocina se encontró con el peli-verde comiendo sin ganas. Al notar su presencia se tensó un poco.

— Hola Izuku-kun — Saludó. Él mencionado la miró con confusión.

— No recuerdo haberte dicho mi nombre... — tragó. ¿Qué sepa su nombre significaba una mala señal?

¿Acaso sabe todo de él?

— Oh sí bueno. Hace rato tuve una muy corta conversación con una linda chica castaña. Te envió un mensaje y me tomé la libertad de responderlo — lo miró sonriendo con inocencia y dulzura.

— ¿Uraraka? ¡¿Qué le dijiste?! — su voz sonaba aterrada.

— Nada. Preguntó tus razones para faltar a la escuela, le respondí como si fuera tú.

— ¿Sabes como respondo yo?

— No, improvisé. ¿Está mal? — lo miró seriamente.

— N-No... — agachó la cabeza.

— ¿Sabes? Eres adorable — relamió sus labios.

— ¿Eh? — nervioso.

— Por cierto, un tal 'Bakugou' también te habló, y le contesté — sacó del refrigerador una caja de leche y preparó un vaso.

Él palideció al instante.

— ¿Qué le respondiste...? — Inquirió casi temblando.

— Le dije que era un idiota y quebse metiera sus mensajes por donde le quepan — comentó elevando los hombros y dandole tragos a su leche.

Él chico pareció temblar y respirar con dificultad.

— ¿Le tienes miedo? — preguntó ella indiferente.

— En todas las escuelas hay abusivos. No debes temerles, eso los hace 'más fuertes'. Enfrentalo.

— ¿C-Como? Me matará — ocultó su cara entre sus manos.

— No si lo matamos primero — hablo como si fuera algo normal.

— ¡No! Esa, no es manera de solucionar los problemas.

— ¿Y llorar mientras dejas que te lastimen sí? — el abrió los ojos com sorpresa y bajó la mirada —. Escucha, ésto de ayudar a las personas no es lo mío. Pero, si no escucha palabras, que entienda a golpes. Vivimos en un mundo donde para las personas, él daño es la única solución — revolvió el contenido de su vaso.

El chico se puso de pie aún sin levantar la mirada y se fué.

Ella quedó absorta en su pensamientos.

— ¡Toga tonta! — Eres una inútil — Tus papás se fueron porque no te querían — Niña rara — Estúpida —

— ¿Con qué te gusta la sangre? ¿Qué tal si vemos la tuya? — la golpeó, provocando que su nariz sangrara. Ella gimió de dolor.

— ya basta.

— La única forma de resolver los problemas en estos tiempos es infringiendo daño, pequeña...

Ella apretó con fuerza el vaso de su mano, los cristales se clavaron a su piel haciendola sangrar, no le importó.

Con mucha rapidez corrió hacia su habitación, tomó su mochila que tenía dentro lo que necesitaría y salió de la casa con mucha agilidad.

Porque cuando Toga recordaba su pasado, lo único que la tranquilizala tranquilizaba era hacer lo que más ama. Matar.

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¡Lamento cualquier falta de ortografía! ¡Gracias por leer!