Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to CullensTwiMistress. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de CullensTwiMistress, solo nos adjudicamos la traducción.


A Home for the Holidays

By: CullensTwiMistress

Traducción: Yanina Barboza

Beta: Melina Aragón


Capítulo 6

La mañana de Navidad trae consigo una cacofonía de emoción. Debería estar triste de que, una vez más, mis tontos padres no hayan llamado, pero realmente no los estoy extrañando tanto como pensaba. En realidad estoy bastante feliz.

Anoche, cuando llegamos a casa, sentí que las cosas finalmente estaban mejorando. Claro, mi propia familia no estaba allí, pero encontré una conexión con algunas de las personas más bondadosas que he tenido el placer de conocer. Decidí en ese momento que pasaría el resto de las vacaciones viviendo para mí sin preocuparme de lo que pensaran los demás.

He pasado los últimos veinte años a la sombra de mis padres y claramente no son los que están aquí para mí ahora, asegurándose de que tenga una Navidad maravillosa.

Esta comprensión pone una sonrisa en mi cara mientras me estiro fuera de la cama y me preparo para el día lleno de diversión que tenemos por delante. Kate y yo tenemos mucho que cocinar pero realmente lo estoy deseando. A pesar de mi edad y mi aparente falta de una figura maternal cariñosa, puedo cocinar un ave increíble.

Edward me había guiñado un ojo y deseado buenas noches ayer antes de dejar un beso en la sien de Kate y subir a su habitación. Espero que esta noche, pueda sentir sus labios contra los míos. Tiene que haber muérdago en algún lugar de esta casa y maldita sea, será usado. Solo tengo este deseo que espero que Santa pueda concederme este año.

Ahora que sé que él está interesado en mí, como realmente interesado en , estoy dispuesta a arriesgarme sin ninguna duda nublando mi juicio.

—Buenos días, mami querida —me saluda Kate cuando entro a la cocina. Ella está de pie junto a la cafetera con una taza en una mano y una cuchara en la otra.

—Buenos días, caramelo. —Le doy una sonrisa dulce, luego le robo la taza y la cuchara de las manos y procedo a servirme un poco de café.

Ella saca una segunda taza de la alacena y una cuchara del cajón, sirviéndose un poco de café antes de decir:

—Entonces, supongo que tenemos que cocinar el pavo, ¿eh?

—Y hacer pastel.

—Y relleno.

—Y salsa.

—Y pelar papas.

—Y preparar la ensalada.

—Y hornear galletas.

—Y hervir las verduras.

—¿Crees que lograremos hacer todo hoy? —pregunta finalmente Kate, tomando un sorbo de su café lentamente, su espalda apoyada en la encimera de la cocina a mi lado. Ella puede cocinar, pero yo tengo un poco más de experiencia en eso que ella o eso dice.

—Podemos hacerlo —respondo con optimismo—. Además, después de comer la comida de tu abuela, cualquier cosa que hagamos será muchísimo mejor.

Se ríe.

—Lo sé, ¿verdad?

—Eso fue jodidamente malo. —Le doy una expresión seria con los ojos muy abiertos, haciéndola reír aún más fuerte.

—Buenos días, chicas. —Edward aparece en la puerta de la cocina luciendo como sexo en una bata. En serio, todo lo que está usando es una maldita bata azul oscuro y huele a jabón fresco. Su cabello está todo despeinado y húmedo. ¡Jo jo jódeme!

No puedo evitar imaginármelo parado bajo la ducha mientras el agua cae en cascada por su cuerpo reluciente mientras enjabona su magnífica y gruesa verga. ¡Jesús! Esa debe ser una buena vista.

Rawrr.

—Buenos días, papi. —Kate le sirve una taza de café y se la entrega.

—Buenos días, señor Cullen. —Asiento y le doy una sonrisa pícara y dulce—. ¿Durmió bien?

Él gime. El ruido va directamente a mi fábrica de bebés, haciendo que se contraiga en apreciación.

—Muy. —Edward y yo nos miramos fijamente por varios minutos antes de que Kate se aclare la garganta.

—Bueno, aunque es divertido verlos a los dos... hacer... esto. —Kate hace un gesto entre Edward y yo—. Nosotras tenemos una cena que cocinar. —Levanta una ceja en mi dirección y pongo los ojos en blanco—. Y tienes que ir a vestirte. —Le da a Edward una mirada mordaz y él se ríe.

—Está bien, cariño, volveré en un segundo para ayudarlas. —Se gira hacia mí—. Soy genial con un pelador de papas.

Me río y lo observo salir de la habitación, deseando que la bata desaparezca. O que yo tuviera visión de rayos x.

—Es bueno verlo tan... alegre —comenta Kate, golpeando mi cadera con la suya mientras termina su café y pone la taza vacía en el fregadero de la cocina.

—Sí, bueno, cuando la vida te da limones...

—¿Te coges al padre de tu mejor amiga?

—Básicamente.

—Sobre gustos no hay nada escrito. Me quedaré con Garrett si no te importa. Quiero decir, tu papá es genial y todo, pero...

—No termines esa oración.

Kate se encoge de hombros.

—Cosechas lo que siembras.

Saco el pavo del refrigerador y nos ponemos a trabajar mientras bromeamos.

—Ew.

—Tú eres la que está caliente con mi padre.

—Y tú eres la que insistió en que pase dos semanas aquí con ese padre cogible.

Ella sonríe.

—Tengo el presentimiento de que no habría importado.

—¿Qué se supone que significa eso?

—Bella, ¿crees en las almas gemelas? —Resoplo en respuesta—. Oye, no lo descartes y escúchame.

Pongo los ojos en blanco.

—Está bien.

—Eres una buena chica y te he visto salir en citas. Mucho. —Quiero interrumpirla y decirle que no, no es tan malo, pero ella levanta una mano para detenerme—. Y mi papá es un buen tipo. Solo que siempre parece elegir mujeres que no pueden apreciar lo que él tiene para ofrecer, además de su personalidad encantadora y su cuenta bancaria decente. Ambos tienen un gusto horrible en el sexo opuesto, sin ofender, entonces, creo, que hay una posibilidad clara de que todo esté destinado a ser. ¿Tal vez ustedes seguían desencontrándose siempre que papá venía para que pudieran conocerse ahora? ¿Quizás es el destino?

—Guau, ¿estás realmente bien con tu padre y yo teniendo una... una relación? —Tengo que admitirlo, estoy un poco sorprendida por su declaración, pero valoro la opinión de Kate. Así que, no importa cuánto quiera meterme en los bóxeres de Edward, lo que me recuerda, espero que él use esos y no calzoncillos blancos, daría un paso atrás de cualquier atracción que tengo hacia Edward si ella no estaba bien con algo de esto.

—Bueno, no voy a mentir, B, es un poco extraño... —Se mastica el labio inferior y aleja la mirada. Eligiendo sus palabras cuidadosamente, agrega—: Quiero decir, es un poco incómodo para mí. Él es mi papá y tú eres mi mejor amiga, ¿sabes? —Resopla—. Pero tampoco soy ciega ni estúpida, y puedo ver que hay algo especial pasando, así que sí, estaré bien con esto. —Suspira y me da una pequeña sonrisa—. De hecho, mañana a la noche voy a ir a visitar a una de mis amigas de la secundaria y tú, señorita, te quedarás justo aquí.

Sonrío, aliviada de verla volver a su comportamiento feliz y despreocupado, y enciendo el horno para precalentarlo.

—¿De verdad?

—Oh, sí, mami. —Sonríe descaradamente—. Me daría cosa ver a mi papá con una erección. —Se estremece—. Así que, ¡arréglalo! —Resoplo y meto una cebolla en la parte trasera del pavo mientras Kate echa sal y pimienta sobre el ave—. En serio, Bella, esa mierda es espeluznante. No estaba bromeando cuando dije que él nunca ha mirado a ninguna mujer de la forma en que te mira. Como si fueras algo para devorar.

Me río.

—Sí, noté esa mirada después de que hablamos anoche. ¿Tomaré eso como una señal positiva, entonces? —Pongo la tapa sobre el pavo y uso las manoplas nuevas para meter la gran asadera dentro del horno.

—Es definitivamente positiva. —Kate sonríe y envuelve un brazo alrededor de mi hombro. Apoyando su cabeza en mi hombro, añade—: Te quiero, B.

Apoyo mi cabeza encima de la suya y suspiro.

—También te quiero, querida. —Ambas nos reímos—. ¿Supongo que deberíamos empezar con el pastel ahora?

—Traeré la harina.

.

.

Pasamos la mañana y parte de la tarde cocinando y limpiando lo que ensuciamos. Edward ayuda mucho con el trabajo de preparación y los tres realmente lo hacemos todo mientras hablamos sobre cualquier cosa.

Kate está ansiosa por la Navidad y molesta a su padre sobre sus regalos como si todavía fuera una niña pequeña. Todo es diversión sana y terminamos riendo juntos. Hay mucho amor en esta casa y recibo una verdadera sensación de familia de estos dos, y por lo que entiendo, Kate siempre ha sido una nena de papá, incluso antes de que sus padres se divorciaran.

Kate explica que aunque su madre, Vicky, vive en el otro extremo del país, eso ya ni siquiera la molesta. Ella me ha contado un millón de veces cómo su madre y su padre estaban infelizmente casados. Cómo su madre siempre había pensado en ella como una especie de obstáculo en su vida social más que nada. Kate ha dicho en el pasado que Vicky no estaba destinada a ser madre y que el divorcio había sido una bendición. Edward y Vicky siguieron siendo amigos con el fin de darle a Kate una crianza relativamente normal y aunque Kate siempre vivió con su padre, ella visitaba a su madre con frecuencia.

Cuando Kate se graduó de la secundaria, su madre se había vuelto a casar con un jugador semi profesional de béisbol y los dos se habían mudado a Florida. Esto también pasó al mismo tiempo que Edward comenzó a salir bastante. Como Vicky no estaba cerca para regañarlo por sus habilidades paternas y las mujeres que traía a casa, lo aprovechó al máximo, para gran consternación de Kate.

Le había preguntado a Kate sobre sus otros abuelos, pero ella me informó que habían muerto en un accidente automovilístico hacía años, así que estas personas con las que me reuní anoche y otra vez hoy son su única familia paterna. Esto sirve como otro recordatorio de que el pasto definitivamente no siempre es más verde en el otro lado.

Me siento mal por Kate y ahora extraño mucho más a mis padres. Hay un ligero dolor en mi pecho y un nudo en mi garganta por el hecho de que no están cerca. Ella no tuvo la oportunidad de crecer con figuras paternas que se amaban mutuamente, mientras que yo sigo renegando y quejándome de que los míos son demasiado toquetones cuando estoy cerca. Supongo que hay una línea fina entre los dos extremos.

Sin embargo, no termino extrañándolos por mucho tiempo, porque mi celular suena con su tono de llamada y mis ojos pican con lágrimas de emoción mientras corro a la sala para contestar.

La voz de mamá me saluda, y para mi sorpresa, suena triste. Ella dice en voz baja que lamenta haberme dejado sola durante las fiestas. Ella y papá harán todo lo posible para llegar a casa antes con el fin de pasar algo de tiempo conmigo antes de que comiencen las clases.

Después de que me ha dicho a través de sus sollozos que me ama una docena de veces, me promete que nunca volverán a hacer esto. Luego le pasa el teléfono a papá, quien bruscamente admite que ellos estaban siendo egoístas. Tarareo y asiento para mí mientras los escucho, pero no puedo evitar la sonrisa tonta en mis labios al descubrir que realmente quieren estar conmigo en Navidad. Me siento querida y feliz, y más importante, como que a mis padres les importa su hija mayor.

Los veo mucho y somos bastante cercanos, pero la época de Navidad no es para darla por sentada. Mamá incluso admite que deberían haberme invitado. Ese pensamiento me golpea en un nivel más profundo, ya que sé que si hubiera ido con ellos, no habría llegado a conocer mucho sobre Kate y su familia, más precisamente, su padre.

Cuando cuelgo con ellos y vuelvo a la cocina, soy recibida con sonrisas agradables y muchas preguntas.

—Entonces, regresarán justo después de Año Nuevo en vez del siete como se suponía. Habrían regresado antes, pero el barco no atracará en las islas de nuevo hasta Nochevieja. Una vez que estén fuera, tomarán el primer vuelo nacional. Honestamente, estoy anonadada. —Ofrezco una sonrisa llorosa y me limpio las lágrimas descarriadas que se han derramado por mis mejillas—. Realmente... los extraño —tartamudeo con emoción.

—Aww, lo sé, cariño, pero al menos nos tienes a nosotros. —Kate toma mi mano y me jala a sus brazos, dándome un abrazo. La quiero, lo juro, seré la mejor madrastra que ella podría haber pedido.

Edward se aclara la garganta y sonríe.

—Siempre eres bienvenida aquí, Bella. No importa qué. —Asiento en su dirección y él guiña un ojo. Me derrito un poco más y una vez más le agradezco a mi fortuna por Kate y su increíble familia.

.

.

—Huele increíble aquí —halaga Esme mientras me entrega su abrigo. Tengo que estar de acuerdo, el pavo está perfecto y también los otros platos y postres. Todo huele maravilloso y mi estómago prácticamente está mordiendo para salir de mi vientre en busca de comida. Solo somos cinco aquí para la cena, sin embargo, hicimos suficiente comida para un ejército.

—Abuela, sabes que te vas a llevar algunas de las sobras, ¿verdad? —le informa Kate a su abuela.

Toda la cara de Carlisle se ilumina.

—Oh, gracias a Dios —responde él, mirando de su esposa a su nieta. Su intercambio es cómico, por decir lo menos.

Siento una mano en mi espalda baja, su calor se extiende hasta los dedos de los pies y me sube por la columna. Sé que es Edward. No solo puedo oler su colonia, que siempre me hace sentir deliciosamente mareada por la lujuria, sino que cuando él toma la chaqueta de Esme de mi mano, sus dedos rozan los míos y no puedo evitar el gemido bajo que escapa de mis labios. Cuando nuestros ojos se encuentran, él guiña y sonríe con complicidad. Gracias a Dios por el alboroto pasando a nuestro alrededor, porque eso evita que lo ataque justo aquí en el vestíbulo.

Cálmate.

Mañana llegará en un parpadeo.

Ojalá pudiera llegar… ahora…

Ugh.

Calmándome, tomo una respiración profunda y sigo a todos a la sala. Hablamos un poco, pero ahora todo se trata de regalos, ya que parece que Kate no puede contenerse. Su vertiginosa emoción pone una sonrisa en mi cara y cuando mis ojos se encuentran con los de Edward, las esquinas de sus ojos se arrugan mientras sonríe cariñosamente ante el entusiasmo de su hija por esta fiesta.

Esme y Carlisle reparten sus regalos, y otra vez, no espero nada, pero cuando Esme pone una pequeña caja en mi regazo le agradezco sinceramente. Con las mejillas sonrojadas y mi corazón sintiéndose como si se hinchara en mi pecho, abro la caja para revelar un elegante suéter azul. Esme puede no ser capaz de cocinar, pero ella tiene muy buen gusto para la ropa.

—Espero que te guste, querida —comenta ella cuando levanto la vista.

—Me encanta, muchas gracias.

Kate me guiña un ojo y estoy cien por ciento segura que ella también tuvo algo que ver con esto. No sé cómo alguna vez le pagaré por todo lo que me ha dado esta Navidad.

Observo a todos los demás abrir algunos regalos, y luego Edward coloca otro paquete frente a mí. Frunzo el ceño y niego con la cabeza. La caja es enorme, esto no es un suéter.

—Vamos, Bella. No es gran cosa —me insta mientras se sienta en el suelo entre Kate y yo.

La cosa es que... sé exactamente qué hay en la caja. Recuerdo claramente ayudar a Kate a envolver una como esta para su asistente. El papel de regalo es diferente, pero la caja tiene la misma forma y tamaño.

—Edward, no puedes...

—Puedo y lo hice. Ahora, ábrelo. —Simula un puchero, su labio inferior sobresale y tengo que reprimir el deseo de morderlo y besarlo tontamente.

Pongo los ojos en blanco.

—Bien, pero realmente es demasiado.

Me doy cuenta que Esme y Carlisle están callados mientras observan nuestro intercambio y siento que mi cara se pone roja bajo su escrutinio.

Desenvolviendo la caja, no puedo evitar la risita que escapa cuando veo que en realidad me compró la batidora de pie, como suponía. Es roja, brillante, bonita y demasiado pero la acepto con gratitud. Lo abrazo, luego lo beso suavemente en la mejilla agradeciéndole mientras mis labios están encima de su rostro con barba incipiente. Se estremece pero no duda en responder, envolviendo sus brazos a mi alrededor, abrazándome con fuerza y luego susurrando:

—De nada. —Su aliento cubre la piel debajo de mi oreja y sus labios rozan ligeramente mi lóbulo cuando habla, enviando un escalofrío de emoción por todo mi cuerpo.

Buen Señor, este hombre, lo juro...

Edward tiene un gran corazón y vio lo mucho que me gustaba esta cosa cuando la vi en la tienda. Esto seriamente le está ganando grandes, enormes puntos. Tanto así, que he perdido la cuenta.

No voy a usar esta batidora inmediatamente, pero el año que viene, cuando viva fuera del campus en mi propio lugar, definitivamente será útil. Supongo que mis pensamientos previos sobre qué regalarle a tu novia para Navidad claramente no tienen ningún sentido. Supongo que eso demuestra lo mucho que todavía tengo que crecer.

¿Novia? ¿En serio, Bella?

Necesito detener estos pensamientos de relación.

Sí, jodidamente tienes. Al menos hasta que tengas la oportunidad de hablar con él.

—Gracias, papi —chilla Kate con emoción cuando abre la caja de su nueva MacBook Pro. Ella ha querido una por mucho tiempo y sonrío cuando la veo abrazar y besar a su padre casi de la misma forma que acabo de hacer. Solo que estoy segura de que ella no tiene el deseo de montarlo y cabalgar su polla como yo. Eso en serio sería asqueroso. ¡Ugh!

Después de que todos los regalos están abiertos y el papel recogido, Kate y yo nos dirigimos a la cocina y colocamos los platos y las fuentes en la mesa del comedor.

No tardamos mucho tiempo en preparar todo, y cuando saco el pavo de la asadera y lo coloco en una gran bandeja, Edward me ayuda llevándolo al comedor y poniéndolo en el centro de la mesa.

Edward toma asiento en un extremo de la mesa mientras Carlisle se sienta en el otro. Kate y Esme se sientan en un lado mientras yo me siento en el otro, en el lugar más cercano a Edward.

—Kate y Bella, las dos hicieron un trabajo magnífico al preparar esta comida absolutamente espectacular —halaga Esme mientras Edward corta el pavo. Tengo que admitir que huele delicioso.

Ambas le agradecemos y nos reímos cuando Edward añade bruscamente:

—Yo ayudé.

La comida se desarrolla sin problemas y pronto nos encontramos con las panzas llenas, sentados en la sala todos acurrucados juntos, viendo Qué bello es vivir.


¡Hola!

¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo?

Gracias por sus comentarios en el capítulo anterior: Fran Car Vsquez, Lady Grigori, Liz Vidal, angryc, tulgarita, Sully YM, terewee, cavendano13, Tecupi, torrespera172, Isabelfromnowon, Tata XOXO, Esal, Vanina Iliana, Yoliki, carolaap, Techu, Maryluna, Jade HSos, krisr0405, Kriss21, rjnavajas, BereB, Pili, freedom2604, alejandra1987, Debb, Cary, saraipineda44, patymdn, kaja0507, liduvina y jupy.

¡Hasta el próximo capítulo!