Hiyori había quedado de acuerdo con Masato para verse el fin de semana. Había llegado el día y Masato al llegar al lugar donde se encontraría con ella, no sólo pudo ver a la chica que ya había llegado, sino que se encontraba con un chico más.

—Hola Hiyori… ¿Quién es tu acompañante? —preguntó al ver al alegre castaño que la acompañaba.

—Que grosero, ya nos habíamos visto antes, además ¿Enserio no nos conoces? —preguntó haciendo pucheros un tanto molesto por la idea— supongo que tendremos que esforzarnos para ser todavía más reconocidos.

—Él es Hikaru. Dijo que quería comprar algo que estaba cerca de aquí, así que me acompañó.

—Sí, he escuchado de unos helados que dicen que son muy buenos. Iré por unos, volveré con uno para Hiyori-chan —anunció sonriente para después irse.

—Entonces ¿Ya nos habíamos visto antes?

—En la competencia de preguntas Hikaru y Azusa estaban conmigo.

—Ya veo, lo siento. Estaba algo despistado ese día. Además de que no conozco ninguna banda de rock, por lo que no estoy familiarizado con ustedes.

—Lo sé. Somos reconocidos en el mundo del rock, para haber debutado hace dos años Spinners of tale ha crecido bastante, pero aún no estamos satisfechos. Queremos ser reconocidos por todos con nuestra música. Me da envidia tu caso. A pesar de que cantan el mismo género todo mundo los conoce, y eso que debutamos casi al mismo tiempo.

—¿En serio nos conoces, haz escuchado nuestras canciones?

—Bueno, los conozco, pero sólo escuché su canción debut. Debo admitir que es muy buena —sonrió un poco y en eso llegó Hikaru.

—Ya llegué, toma Hiyori-chan —le entregó un helado— lo siento Hijirikawa, te traería uno pero solo pude sostener dos.

—Descuida.

Transcurrieron las horas y en el momento en que Hiyori tuvo que ir al tocador, Hikaru puso un semblante serio apenas quedó solo con Masato.

—¿Qué es lo que sientes por ella? —fue directo al punto, sabía que no tenía mucho tiempo.

—¿Q-Qué siento por ella? —Aquella pregunta tomó por sorpresa a Masato y le fue inevitable sonrojarse un poco. ¿Qué sentía por Hiyori? ni él estaba seguro de eso, nunca se había detenido a plantearse esa pregunta. Claramente la apreciaba, se sentía seguro con ella, por primera vez en mucho tiempo podía reír con alguien, compartir los malos momentos y a la vez crear mejores, alguien a quien podía llamar ami... era extraño, justo cuando pensó en esa palabra para describir su relación con ella... se sintió algo deprimido.

—Tsk ¡No es justo! —exclamó Hikaru. Tal vez no había contestado pero con su reacción había sido suficiente para comprenderlo— Yo siempre la he amado, intento mejorar cada día para poder protegerla, evitar que llore y hacerla sonreír... que sonría naturalmente... pero siempre hay alguien que se encarga de hacer eso... por un tiempo —Hikaru y Zero siempre estuvieron conscientes de los sentimientos que ambos tenían hacia la chica, pero nunca existió una rivalidad entre ellos. Zero siempre había sido el príncipe de Hiyori y Hikaru lo aceptaba. No quería interferir en la felicidad de sus dos mejores amigos, pero después de que Zero la hiriera de esa forma… jugar de esa forma con sus sentimientos...— Ya no se la entregaré a nadie sin haberme esforzado y no me rendiré tan fácil, yo mismo me encargaré de hacerla feliz.

Masato no comprendía el por qué Hikaru le había contado eso mientras lo miraba con un semblante tan serio, y comprendió a qué se refería la última parte, lo que no entendía era ¿por qué a él?

—No lastimaré a Hiyori, pero yo no tengo las intenciones que crees que tengo con ella. Yo no... la veo de esa forma. —La verdad no estaba seguro de eso, y aunque Hikaru lo había notado decidió seguir la corriente, necesitaba comprobarlo así que para ello sonrió relajado.

—¿Eh? ¿Ah no? jajaja parece que te gusta, pero como al parecer no es así... Entonces no te importará que Hiyori me escoja ¿verdad? —a pesar de su tranquila sonrisa su voz era seria. Masato no pudo contestar, no supo hacerlo. Hiyori llegó en ese momento, y aunque permanecieron juntos por un par de horas más, Masato no podía quitarse esa pregunta de la cabeza… ¿Por qué no le gustaría ver a Hiyori con alguien más? Al formularse esa pregunta sus ojos se abrieron por un segundo. El simple hecho de pensar en Hiyori "con alguien más" en lugar de "con alguien" era por el hecho de que se veía estando con ella.

Comenzaba a atardecer, lo que significaba que era hora de irse, por lo que ahora ambos se habían despedido del peliazul, se dieron la vuelta y en cuanto dieron un par de pasos tomó algo de aire.

—¡Hikaru-san! —dado que no conocía su apellido no le quedó de otra, por lo que ambos se detuvieron y el castaño se volteó confundido— Sobre lo que hablamos antes… yo… no lo permitiré.

El castaño sonrió sólo un poco.

—Lo sabía —se dió la vuelta y al continuar caminando la chica imitó su acción.

—¿De qué hablaba?

—Ah, cosas de chicos.

Pasaron algunas semanas y al ser el mes de diciembre las calles comenzaban a llenarse con las luces y los árboles de navidad. Tanto Masato como Hiyori ya se abrían y convivan más con sus compañeros. Además de que ellos se veían casi a diario, incluso Hiyori se había vuelto amiga de Ren a pesar de que le desagradaba su faceta de ligón.

Era alrededor de la una de la tarde y la albina caminaba por la calle viendo cómo adornaban las calles, hasta que el chocar con alguien la hizo volver su mirada al frente.

—Deberías tener más cuidado lady —dijo Ren al ver que se trataba de Hiyori.

—Lo siento —contestó con una sonrisa aliviada al tratarse del Ren— supongo que me distraje al ver cómo se preparan para navidad. Siempre me han gustado esas fechas.

—Bueno, pues me alegra que mencionaras eso. Este viernes todos haremos un evento navideño, quisiera que nos vieras.

—¿En serio? Claro, estoy libre ese día, así que con gusto asistiré.

—Te dije que me esperaras —la voz de Masato, algo molesta hacia Ren, hizo que la albina se percatara de su presencia.

—Eres muy lento, así que me adelanté —recién habían terminado un trabajo juntos— Por cierto, invité a Hiyori al evento que haremos este viernes. Aceptó gustosa —Ren sonrió un poco al ver que su compañero pareció molestarse— Sé que querías invitarla, pero al verte practicar tu invitación tan nervioso, no estaba seguro de si podrías hacerlo, así que yo lo hice por ti —el peliazul no pudo controlar su sonrojo ya que Hiyori seguía allí.

—¿Por qué estabas nervioso? No me habría negado, menos si me lo pedías tú —ante este comentario Masato se sonrojó aún más, causando una gran ternura en la chica al ver su nerviosismo— Eres tan adorable...

—Bueno, ya hay que dejarlo o el pobre se infartará.

—¡Jinguji-san, no digas eso!

—Es que sólo miralo.

—N-No es nada —dijo esta vez controlando su sonrojo— Es hora de irnos Jinguji —Ren asintió y después de despedirse de Hiyori se adelantó, dejando por un momento solos a Masato y Hiyori— ... ¿Entonces... irás? —ella asintió con la cabeza— Ya veo, entonces... esperaré ansioso a que me veas actuar —y con una sonrisa se fue de ahí junto con Ren.

Llegó el día de su actuación y Hiyori estaba del lado del público junto con Haruka en unos asientos especiales. La obra comenzó y ella estaba asombrada. Nunca había visto actuaciones en vivo tan increíbles.

En cuanto el espectáculo terminó ambas fueron a verlos a su camerino.

—¡Estuvieron increíbles! Quedé encantada con sus actuaciones. Parecía que brillaban en el escenario —halagaba Haruka llena de energía, provocando que los chicos se contagiaran de su alegría.

—¡Bien! —exclamó Syo entusiasmado— Ahora vayamos a celebrar. Habrá fuegos artificiales en un par de horas cerca del templo.

—A Ochibi-chan se le ocurrió una buena idea, además ahora todos estamos libres.

—¡Que no soy Ochibi-chan!

Los demás rieron un poco por sus típicas discusiones y en cuanto estuvieron listos, salieron todos juntos para ir a ver los fuegos artificiales.

Las calles eran alumbradas por tantas luces que lucía simplemente hermosa. Sin embargo, no pasaron mucho tiempo todos juntos, ya que debido a la cantidad de gente que había allí, después de algunos empujones se separaron y quedaron en 4 pequeños grupos.

—Hiyori ¿Estás bien? —preguntó Masato que como había procurado no alejarse de ella quedaron los dos juntos.

—Sí.

—Acabo de hablar con los demás, quedamos en reuniremos en un momento cerca de un gran árbol.

—Ya veo. Me gusta venir a estos lugares por las luces, aunque debido a la cantidad de gente no suelo venir, y con razón no lo hacía.

—Podemos quedarnos aquí un momento. Aún queda tiempo para reunirnos con los demás.

—Hace mucho frío aquí afuera. Podríamos entrar a algún local.

Masato aceptó y comenzaron a caminar en busca de alguna pequeña cafetería mientras Hiyori se tomaba del brazo de Masato para no terminar separados ellos también.

"¡Buenas noches ~!" Hiyori se detuvo de repente al escuchar una voz, volteó hacia arriba, pues provenía de una pantalla.

—Hiyori...

"Esta noche les muestro mi trabajo. No estoy acostumbrado a hacer algo así, pero gracias a ustedes me he esforzado y lo he logrado ¡Muchas gracias por su apoyo! Espero les guste mi nueva canción... Monochrome Sky"

Lucía afectada, y al notarlo, Masato dirigió su mirada hacia donde veía la chica. Era un chico de cabellos rubios pálidos ondulados y con heterocromía, uno era verde y el otro gris. Cantaba una canción que era muy buena. No sabía lo que le ocurría a Hiyori hasta que al poner atención a la letra y ver a Hiyori lo entendió. Aquel chico era Zero, la persona de la que Hiyori estaba enamorada.

La canción terminó y Hiyori se sentó de cuclillas con las manos en la cara frustrada.

—Pensé que ya no me afectaba tanto... —cerró los ojos y apretó los dientes— ¡Deja de atormentarme! ... Ya no quiero sufrir por alguien falso. —Hiyori estaba temblando, esa canción… de alguna forma sintió que era para ella, pero al sentir el calor de las manos de Masato en las suyas hizo que alzara la mirada, encontrándose con que él estaba hincado frente a ella. Y ahí estaba otra vez, esa mirada en él que le transmitía tanta seguridad. Le fue imposible no calmarse un poco.

La chica había dejado de temblar, pero al ver el rostro asustado de Hiyori, Masato la abrazó lentamente hasta rodearla con sus brazos y ella correspondió el abrazo. Comenzaban a acostumbrarse a eso.

—… ¿Por qué mis recuerdos siempre me persiguen y no me dejan en paz? ¡Ya no lo soporto! Quiero olvidarlo.

—Sí que debe ser doloroso, pero... no creo que puedas olvidarlo, además de que no sería lo correcto —Hiyori aún en cuclillas se separó un poco para ver a Masato una vez más— Pienso que no está bien simplemente hacerlo a un lado y olvidarlo, significaría que de alguna forma no fuiste capaz de superarlo y sólo lo encerraste. Entiendo que sea duro para ti tener que cargar con todos esos recuerdos que te lastiman, pero como tú me ayudaste es mi turno de hacerlo por ti... y te ayudaré creando juntos recuerdos más hermosos que te ayuden a soportar lo malo, así que... no tengas miedo, porque yo te ayudaré —le extendió la mano con una gentil sonrisa. Hiyori la vio por unos segundos y la tomó algo tímida. Luego de que la tomara la ayudó a levantarse, sin que la chica perdiera de vista los ojos de Masato en ningún momento.

—Si crearemos nuevos recuerdos... eso significa que seguiremos juntos, entonces ¡promételo! —Masato no pareció sorprenderse, entendió que seguía teniendo miedo de confiar en alguien después de que la traicionaron, pero él en verdad no quería hacerle daño, se lo haría entender.

Masato sin soltar aún su mano se arrodilló frente a ella y la miró directo a los ojos con su otra mano recargada sobre su pecho.

—Es una promesa, yo siempre estaré a tu lado y nunca te lastimaré —al terminar de decir esto depositó un beso en su dedo meñique provocando un ligero sonrojo en ella.

—N-No tenías que hacerlo de esa forma... es vergonzoso —desvió la mirada aún sonrojada y lo observó de nuevo— ...Gracias.

Masato se sonrojó al verla así. Esa simple mirada era suficiente para que su corazón se acelerara. En momentos como esos le era doloroso tener que contener sus sentimientos. Ella le parecía realmente hermosa, después de todo, era su amado ángel.

En eso una pequeña gota hizo que reaccionara y volteó hacia el cielo para ver si se trataba de lluvia, sin embargo quedó muy fascinado con lo que vio y se levantó.

—Está nevando —dijo Hiyori sin creérselo todavía, poniendo las palmas de sus manos hacia arriba para tocar la nieve, sonriendo un poco en cuanto los copos de nieve se derretían apenas tocaban su piel— Es hermosa, tan fina y delicada —volteó a ver a Masato— En verdad tú no mientes... el que pueda ver esto contigo me hace muy feliz... es un hermoso recuerdo —sonrió aún más.

—Sí —asintió al mismo tiempo que sentía que su corazón se aceleraba una vez más.

El tiempo pasó y ambos se quedaron admirando los pequeños copos de nieve, sin siquiera recordar que tenían que reunirse con los demás para ver los fuegos artificiales. (Nota: un beso en el meñique es símbolo de promesa )

La mañana siguiente Masato fue a visitar a Hiyori a su departamento, sin embargo ella había salido de compras y la persona que lo vio apunto de irse fue Hikaru.

—Hey, Hijirikawa —lo llamó y cuando Masato volteó le lanzó algo. Masato logró atraparlo y al verlo se extrañó un poco al ver un disco de Spinners of tale —Es nuestro primer disco, la letra y música de la primera canción las hizo Hiyori.

—¿La letra también? Pensé que ella solo componía la música.

—Bueno, en esa canción es diferente. Acababa de ocurrir lo de Zero así que canté su canción para ayudarla a desahogarse. Ella también es capaz de crear grandes letras, aunque no las canta, además de que prefiere la composición de música. Apuesto a que ya te contó todo lo que ocurrió, pero creo que escuchar esa canción te serviría para entender cómo se sentía.

—¿Y por qué haces todo esto? Creí que tú...

—No lo malinterpretes, no trato de ayudarte. Sólo espero que alguien más conozca nuestra música. No puedo creer que no nos conocieras.

—Y-ya veo. Entonces ya me retiro. Con su permiso —hizo una leve reverencia para después marcharse.

—Exactamente ¿Qué fue lo que acaba de ocurrir? —Hikaru se volteó hacia Azusa, no sabía desde cuándo estaba ahí.

—¿Eh? A-ah pues...

—No trates de mentirme, sabes que siempre te descubro.

—Y por eso das miedo a veces.

—¿Enserio ayudaste a ese chico para que se quedara con Hiyori? Pensé que no lo volverías a hacer.

—¡Y no quiero! —se quejó haciendo pucheros molesto antes de seguir— Pero... ella inconscientemente ya lo eligió. Cuando anoche llegó de haber ido con Hijirikawa... no la había visto tan feliz en mucho tiempo. Con esa sonrisa lo supe todo.

—Lo siento...

—Jajaja ¿Por qué te disculpas? Yo sólo quiero que sea feliz y tal parece que Hijirikawa lo hace bien. Ahora sólo tengo que vigilarlo para que no la lastime —Hikaru portaba una pequeña sonrisa al decirlo, pero Azusa lo miraba preocupado.

-Tiempo después-

Una vez que Masato llegó a su habitación se apresuró a poner el disco que Hikaru le había dado. No había nadie más allí, así que pudo escucharlo sin ser molestado.

El recuerdo del camino de regreso, tratando de ocultar mi cuerpo tembloroso y mi cara llorosa
Sin cepillar mi cabello empapado de lluvia, fuiste engañado por mi lagrimeo falso

El deseo que pensé que se había hecho realidad no llegó al arcoiris
No puedo escapar de estas caídas

En lugar de llorar, contuve la respiración en este laberinto
Como mi corazón vacío lleno de recuerdos de tu adorable voz

Tu alegría no sabía lo mundano de cada día
Como si nuestro yo inmaduro pudiera cambiar

Un fragmento de mis palabras verdaderas
Aunque, suponiendo que pueda lastimarte,
Ni siquiera puedo decirte una mentira gentil
Entonces solo debes descubrir la verdad por ti mismo,
¡En tu corazón!

(NA: la canción ese In your heart del anime amnesia)

Masato escuchaba la canción mientras pensaba en Hiyori y creía que representaba sin duda alguna a la triste Hiyori de antes, aunque como él había dicho, la ayudaría a salir adelante. Aunque… fue extraño, al escucharla sintió que algo no estaba bien, y con un sentimiento de angustia fue de nuevo en busca de Hiyori.

En otro lugar

Hiyori salió de una cafetería. Hace tiempo había terminado sus compras y había ido allí para trabajar en una nueva canción. Apenas salió, debido al viento algunas de las partituras que cargaba con ella salieron volando cerca de allí. Comenzó a recogerlas, pero al momento de contarlas se percató de que faltaban algunas.

—Sigues siendo algo descuidada, Hiyori-chan — La albina suspiró un poco para calmarse antes de voltear. Sabía que en el momento en que lo hiciera se encontraría con Zero, su voz… era algo que no podía olvidar fácilmente.

Tomó el coraje para verlo fijamente a los ojos. No había cambiado ni un poco, su cabello, sus ojos, sus facciones, todo era tal como lo recordaba, pero sin importar qué, ese no era el Zero que extrañaba, bien sentía que podía estar con un completo extraño, no, desearía que fuera así… de ese modo al menos no la lastimaría el nostálgico recuerdo del chico que llegó a conocer tan bien como la palma de su mano y a apreciar tanto como su primer amor.

Apartó la mirada un poco, percatandose de que cargaba en su mano las partituras restantes.

—D-Dámelas —exigió Hiyori con la voz algo temblorosa.

—En realidad justo ahora estoy aburrido, así que ¿qué te parece si damos una vuelta?

—Me temo que tengo que irme, así que... —Zero vio un momento las hojas que traía con él y sonrió divertido, para después interrumpir a la chica.

—Parece que esto es algo importante. Ven conmigo o no te las doy.

—No pienso ir contigo.

—Mmm que lastima —justo cuando estaba a punto de romper las hojas Hiyori lo detuvo.

—¡Espera!... Está bien, iré —aceptó molesta. Zero sonrió y caminó para que lo siguiera, aún con las partituras con él.

No decían nada, pero en el momento en que comenzaron a apartarse de las calles para acercarse a un lugar lleno de árboles donde no había nadie, fue que Hiyori paró de caminar.

—¿Qué quieres? —Zero se detuvo unos pasos frente a ella y se giró para mirarla.

—Ya te lo dije, estoy aburrido, así que quiero jugar con Hiyori-chan. —sonrió divertido y entonces ella dió un paso atrás— Ahora escoge, verdad o reto. —le dio a escoger alegre con posición para romper las hojas para obligarla a contestar, y claro que a Hiyori no le agradaba la idea, pero vaya que se sintió aliviada en cuanto dijo eso. Por un momento había olvidado que pese a ser algo infantil era su juego favorito al igual que el de Hikaru.

—Verdad —contestó de mal humor. Definitivamente no escogería reto.

—¿Quién fue tu primer amor? —Hiyori apretó los puños, sabía que intentaba provocarla, pero al menos ya no se sentía débil frente a él.

—...Tú.

—Bien, ahora una más. ¿Por qué dejaste de sentir eso por mí? —Esas preguntas en verdad no le gustaban a Hiyori.

—Porque resultó que en realidad eras un idiota que sólo me lastimó.

—Bien, entonces si soy un idiota que te lastimó tanto... —su rostro se tornó serio— ¿Por qué ya no sufres cuando me ves?

Hiyori escuchó eso y por fin se hartó de él. Comprendió que ella no merecía seguir sufriendo por el idiota frente a ella que siempre fingió.

—Tsk ¿Acaso pretendías que nunca te superara y siempre sufriera por tu culpa? Estoy harta de eso y tengo personas que me ayudan y realmente me importan. No sé por qué seguía sufriendo por ti.

—¿Personas importantes? —comenzaba a aburrirse— no me digas que el torpe de Hikaru-kun por fin te lo dijo y ahora son felices —claro, él siempre estuvo consciente de sus sentimientos.

—¿Decirme qué?

—¿Eh? ¿Realmente no lo ha hecho? jajaja. Entonces dime ¿Hay alguien que te ayudara a superarme?

Hiyori no dijo nada, exactamente ¿qué intentaba con todo eso?

—¿Y qué harías si te digo algo? —siguió Zero— Cuando era pequeño no fingía nada, el chico del que te enamoraste y se enamoró de ti una vez existió, pero incluso aquella persona amable, atenta y gentil se cansó de ti.

Hiyori-chan es una chica ingenua que confía fácilmente en alguien por ser una buena persona. Nunca le ha pasado por la cabeza que las personas cambian. "Hiyori-chan, nosotros siempre estaremos juntos" "Hiyori-chan, no dejaré que alguien te lastime" ¿acaso alguna se ha cumplido? —le recordó las promesas que alguna vez le hicieron— tanto yo como Hikaru te hemos mentido, esa persona debe ser muy buena para que confíes en ella o... simplemente sigues siendo igual de ingenua.

—¡Él no es como tú! —gritó rápidamente— él... es una persona honesta.

—¿Él? ¡Oh!, así que se trata de un chico eh, no has aprendido nada ¿cierto, Hiyori-chan?

—... Es una buena persona, lo sé...

—Y durante los últimos 5 años antes de que te dejara pensabas que yo era bueno. Puede que sea como yo, ahora es según tú una buena persona que te ha ayudado, pero... incluso logras que una buena persona se harte de ti, me pregunto... ¿Cuánto tiempo faltará para eso?

—¿Por qué me recuerdas todo? ¿Por qué te importa si te superé o no?

—Porque quiero saberlo. Sabes, me divierte verte sufrir, pero definitivamente no quiero que alguien más te lastime, tampoco quiero que te ayude. En ambos casos me olvidas y alguien más es quien se divierte contigo —Zero se acercó a ella acorralandola en un árbol y tomó su mentón para tratar de asustarla— No quiero que nadie más se divierta con mi juguete favorito. —Hiyori escuchó esas palabras y después de tomar las partituras que tenía, lo empujó alejándolo de ella.

—¡No soy tu juguete, y Hikaru tampoco! ¡Ya dejamos en paz! —gritó Hiyori para después irse del lugar rápidamente y Zero ni siquiera trató de detenerla. Siguió caminando velozmente lejos de ahí y chocó con una persona. Alzó la mirada, y al ver a Masato se aferró a él.

—Hiyori... —Masato observó preocupado a la chica aferrada a él, no podía ver su rostro pues lo ocultaba en su pecho pero... tal parecía que lloraba silenciosamente—¿Ocurrió algo? —preguntó preocupado mientras la chica alzaba su rostro.

—Vi a Zero... —esto sorprendió un poco a Masato— sé que ya no es el mismo, lo he aceptado... pero aún así... es triste saber que no volverán aquellos días. Pero... ya que es algo que no puedo cambiar... creo que no puedo aferrarme más a su antiguo yo. Me pregunto si estará bien si me aferro a las personas que están a mi lado ahora... quiero vivir el presente, pero yo...

—No tienes por qué tener miedo —tomó su mano— Si quieres aferrarte a algo pero tienes miedo, entonces aférrate a la calidez que nuestras manos comparten en este momento, porque yo siempre estaré a tu lado, y cuando tengas miedo o te sientas triste siempre contarás con que estaré allí para tomar tu mano y compartir tus cargas conmigo.

—Gracias —sonrió cálidamente y abrazó al peliazul. Sin importar lo que dijera Zero, ella no podía desconfiar de Masato.

Luego de unos segundos se alejó un poco y Masato no pudo evitar acariciar su mejilla que, a pesar del frío que hacía, estaba algo caliente y ligeramente roja.

—Deberíamos ir a algún lugar más caliente, aquí afuera está helando —Hiyori asintió y luego de que Masato se separara caminó un par de pasos y Hiyori observó su mano por un momento e inconscientemente la tomó.

—Ah l-lo siento —su nerviosismo dio ternura a Masato el cual sujetó la mano que lo había tomado.

—Dije que siempre podrías hacerlo. Tratándose de ti... no me molestan estas cosas —la ligera sonrisa de Masato y esa tierna mirada cautivaron a Hiyori por un momento y ocultó su sonrojo nerviosa.

Durante el camino permanecieron tomados de las manos hasta llegar a una cafetería. Hiyori tomó asiento en una de las mesas vacías y Masato se acercó con un par de bebidas, dándole una de ellas.

—Gracias —la tomó y bebió un poco para después voltear a ver las calles adornadas— Apenas comienza el mes y ya está todo listo para navidad.

—La gente entusiasmada comienza a preparar las cosas con anterioridad —la voz de Masato sonaba algo desanimada.

—¿Sucede algo?

—... Mi familia organizará una fiesta por mi cumpleaños, pero la verdad... no quiero ver a mi padre en estos momentos —sabía que le recordaría el acuerdo que tenían, y ya estaba acostumbrado a eso, pero desde que aceptó lo que sentía por Hiyori, recordar eso lo lastimaba, en especial el saber que cuando se convirtiera en un adulto su padre lo comprometería. Él no quería eso.

Volteó a ver a Hiyori, percatandose de que estaba preocupada.

—Lo siento.

—¿Eh? No tienes de qué disculparte, podré soportarlo. Además podré ver a Mai-chan, no será tan malo.

—Pero no tienes que cargar con eso tú solo —Hiyori le mostraba una mirada suave y preocupada a la vez mientras sujetaba ambas manos del peliazul— si te sientes mal habla conmigo ¿sí?

—Claro que lo haré, después de todo, eres la persona en la que más confío.

Hiyori sonrió, halagada de sus palabras. Continuaron hablando durante un rato, y luego de pagar la cuenta se fueron de allí.

Hiyori llegó a su departamento y se recostó en su cama bajo las cobijas, como tenían el día libre quería descansar un poco pero alguien tocó su puerta, por lo que se levantó y fue a abrirla dejando pasar a Hikaru.

—Hiyori-chan ¿Dónde estabas? Pensé que no tardarías.

—Pensé lo mismo pero... me encontré con Zero —Hikaru se alarmó al escuchar esto— La verdad me molestó mucho y luego lloré un poco...

—Tsk, lo siento.

—¿Por qué te disculpas?

—... Porque yo nunca puedo estar ahí cuando lo necesitas... a pesar de todo termino dejándote sola.

—Pero no estaba sola, una vez corrí, Masato me encontró, él estuvo ahí y me ayudó a calmarme... creo que por fin he superado el asunto de Zero —sonrió alegre, y aunque Hikaru se sentía contento por el avance de su amiga, no podía evitar ser algo egoísta... no podía dejar de concentrarse en el dolor que sentía ahora... esa prueba era más que suficiente... él no podía protegerla... a pesar de que siempre quiso ser el hombre que Hiyori merecía... no importaba cuánto se esforzara, alguien siempre era mejor para ella.

Hikaru sólo observó a Hiyori y con una triste sonrisa acarició su mejilla.

—En verdad estoy feliz por ti.

—Hika... —en eso el castaño estornudó y Hiyori tocó su rostro, estaba frío, por lo que decidió que sería bueno que se recostara un poco para calentarse.

—¿Está bien que me quede aquí? —preguntó luego de meterse a la cama de Hiyori mientras ésta se quedaba afuera.

—Claro, no es como si te fueras a quedar la noche aquí, sólo será un rato y es de día, además ¿Por qué debería preocuparme si se trata de ti?

—Sabes, a pesar de todo sigo siendo un hombre.

—Lo sé, pero te conozco, y no eres el tipo de sujetos que haría algo malo.

—...No quiero quedarme aquí.

—Pues lo harás, no puedes salir, sería un problema si el vocalista se resfriara —reclamó con unos pucheros con los que Hikaru se rindió.

—... Pff jajaja eres tan tierna —rió un poco y sonrió nostálgico— ... Es como antes.

—...Nee Hikaru... ¿No extrañas a Zero? —esta pregunta volvió serio a Hikaru, no se sentía cómodo con eso, pero era la primera vez que ella quería hablar abiertamente de eso, así que no se negaría a contestar.

—Al antiguo Zero... claro que lo extraño —se sentó sobre la cama tapándose con las cobijas y Hiyori se sentó a su lado— Los tres nos conocemos de toda la vida, sabes que prácticamente era como mi hermano.

—A veces me pregunto... ¿cómo fue que cambió tanto... y que nosotros no lo hayamos notado?...

—No lo sé… tal vez también fuimos malos amigos —contestó serio y se quedó viendo fijamente a la albina— Hiyori... exactamente ¿cómo superaste a Zero?

—Pues... no estoy del todo segura de cómo, pero... supongo que Masato me hizo darme cuenta de que tengo demasiadas cosas importantes ahora como para seguir aferrándome al pasado. Aún me sigo sintiendo débil cuando veo a Zero, pero no es que siga sintiendo lo mismo por él, pasé toda mi vida junto a él, así que por eso me da tristeza, pero... cuando estoy con Masato me siento más fuerte, puedo sentirme tranquila a su lado, aunque... es extraño... últimamente lo menos que puedo hacer cuando estoy con él es estar tranquila, no puedo controlar mis emociones.

—Supongo que eres una enamoradiza.

—¿Q-Qué? —esa palabra provocó un sonrojo en la albina... ponía triste a Hikaru saber que él nunca podría provocar esas expresiones tan tiernas en ella.

—Vamos, si no es eso ¿Entonces cómo ves a Hijirikawa?

—... Honestamente no lo sé, creo... que quizá sí sienta algo por él, pero aún no quiero confirmarlo.

—Aún así, me pareces alguien grandiosa, eres capaz de confesar tus sentimientos a la persona que te gusta... A diferencia de mí no eres una cobarde.

—H-Hikaru... ¿¡Te gusta alguien!? ¿¡Por qué nunca me lo dijiste!?

—T-tranquila... Ya te dije que soy un cobarde, incluso hablar de eso me es doloroso. Hace mucho que estoy enamorado de una chica muy especial, pero... Algo con ella es imposible, *siempre te gusta alguien más* ella tiene novio y se ve que lo ama demasiado, ni siquiera podría pensar en mí de esa forma.

—Lo siento... No quería hacerte hablar de eso.

—Jejeje tranquila, desde hace mucho lo acepté. Además supongo que yo no podría hacerla sonreír de la misma manera que hace cuando está con él, así que sólo espero que siga siendo feliz.

—Tú no eres un cobarde Hikaru, alguien que es capaz de decir eso ¡Es alguien en verdad fuerte! —esas palabras sorprendieron al castaño y sonrió gentilmente.

—Gracias Hiyori. Bueno, creo que debería dejarte un rato sola, deberías aclarar tus sentimientos por Hijirikawa.

Se levantó y salió de su departamento dejando allí a Hiyori y ésta se recostó una vez más bajo las cobijas mientras un ligero sonrojo coloreaba sus mejillas al pensar en el peliazul... Él lograba que su corazón se acelerara pero creía que apenas había superado a Zero, así que no podía sentir algo así de inmediato, estaba en verdad confundida.

Al día siguiente

—Buen trabajo, Hijirikawa-san —la pelinaranja felicitó mientras Masato se acercaba a ella.

—Gracias, Nanami-san.

Luego de que Masato se cambiara por su ropa normal salieron del edificio y caminaban por la calle. Aún nevaba un poco.

—¿No crees que sería mejor llamar un taxi? —preguntó Haruka— No sería bueno que te enfermaras.

—Estoy bien, sólo quiero caminar bajo la nieve —sonrió un poco para tranquilizar a Haruka. La chica suspiró un poco, sabía que no lo convencería, pero entonces le entregó su bufanda, al menos eso podría cuidar su garganta.

Siguieron caminando y luego de unos minutos Masato se detuvo observando un parque. Le resultó irresistible acercarse a él, deteniéndose a unos metros de la entrada. Haruka sólo lo seguía, y al ver una banca se sentaron.

—Nanami-san... ¿Recuerdas el significado de este lugar?

—¿Eh, s-significado? —Masato sólo sonrió nostálgico, no lo sorprendía el que no lo recordara, después de todo habían pasado cuatro años y en ese entonces eran simples desconocidos, sin embargo él nunca lo olvidaría. Gracias a su encuentro con ella se decidió a seguir sus sueños, de no haber sido por eso lo más probable era que ahora no fuera idol, no habría conocido a sus compañeros de STARISH, a sus senpais, a Tomochika... ¿no habría conocido a Hiyori...? Sin duda le debía muchas cosas a la pelinaranja.

En otro lugar.

—No es justo, ¿Por qué no vino Azusa si él era quien lo quería? —se quejaba Hikaru mientras salían de una repostería con Hiyori.

—¿P-Por qué? Tú fuiste quien se comió su pastel, sabes lo histérico que se pone cuando tomas sus cosas.

—Entonces no te hubiera hecho venir a ti, podrías enfermarte —seguía quejándose, aunque pensándolo bien... era una oportunidad para dejarlos solos— ese maldito...

Unos niños chocaron con ellos llamando su atención y los siguieron un momento con la mirada, estaban jugando y tal parecía que dos de los pequeños peleaban por una niña.

—Jeje, que tiernos, se parecen a nosotros de pequeños.

—Bueno, aunque ustedes no se peleaban por mí.

—Ah, n-no... —desvió la mirada y Hiyori seguía observando a los pequeños que cruzaron la calle y entraron a un parque, logrando ver a Masato sonriéndole a Haruka. Hikaru no comprendió por qué de pronto se puso seria y al seguir su mirada lo entendió.

—Ya nos tardamos demasiado, iré con Azusa —se adelantó y Hikaru se molestó con Masato pues, a pesar de que sabía que lo más probable era que la pelinaranja fuera una amiga, Hiyori era muy frágil. No quería que sufriera un rechazo como él.

—¡Tsk, Hijirikawa idiota! —gritó para sí mismo y se fue de ahí. Llegó al departamento de Azusa y al entrar dejó el pastel sobre la mesa— Azusa, sabes que eres mi amigo pero... deja de hacer esas cosas —miró algo molesto al peliverde.

—Para empezar ella fue quien decidió acompañarte, y segundo ¿qué pasó y dónde está ahora?

—Debe estar en su departamento, se puso celosa al ver a Hijirikawa con otra chica —contestó calmándose y se sentó en el sillón.

—En un rato se le pasará —restó importancia a pesar de que él también se preocupaba por su amiga.

En la habitación de Hiyori.

La albina se acostó en su cama. No lo comprendía, pensaba que se sentiría feliz al ver que Masato se llevara bien con sus compañeros, sabía que Haruka era su compositora pero... quería que sólo a ella le mostrara esa sonrisa. Su rostro se sonrojó al darse cuenta de que ya no podía negar sus sentimientos por Masato.

Los días pasaron y ya era noche buena.

Hiyori, que había sido invitada por los miembros de STARISH, se encontraba ahora en la puerta del Master curse cuando se encontró con Ren y Tokiya.

—Ah, Kasamatsu-san, bienvenida —saludó Tokiya quien cargaba algunos adornos con él.

—¿Quieren que los ayude con los preparativos?

—No. Eres una invitada, no te pondremos a hacer algo. Puedes relajarte mientras terminamos.

—No por ser invitada no voy a hacer nada. Déjenme ayudar. —contestó decidida y Tokiya sonrió. Hiyori le agradaba por ser alguien educada y trabajadora.

—Bueno, entonces ¿Podrías ayudarnos en la cocina? La verdad Shinomiya-san quería hacerlo, pero...

—Entiendo. —Otoya y Syo le habían advertido que no probara su comida precisamente por lo mala que era.

—Sí que tengo suerte, crearemos juntos el postre —Ren guiñó el ojo y Hiyori sólo desvió la mirada.

—Sí... puedo hacerlo sola.

-En la sala del Master Curse-

Todos acomodaban las últimas cosas y en eso se abrió la puerta, dejando así que se pudiera escuchar la voz de un divertido Ren.

—¿Ya te dije que te ves bien?

—Sí, varias veces en este rato —comenzaba a hartarse de los halagos del mayor.

—Aunque me hubiera gustado verte con un lindo vestido. —dijo pues vestía de un abrigo, falda y mallas con botas, cosa que no dejaba ver nada.

—En verdad tú no cambias —comentó con una gotita en la cabeza.

—Pero así me quieres —guiñó un ojo y ella rió un poco, después de todo seguía siendo su amigo.

Justo en ese momento Masato había volteado a verlos y después de verla riendo se metió a la cocina. Cada vez le era más difícil controlar sus desbordantes sentimientos, sin embargo trataba de encerrarlos aunque sea un poco pues no quería que llegara a oídos de su padre, menos ahora que la fecha de su cumpleaños se acercaba.

—¡Masato! —saludó Hiyori alegremente al entrar a la cocina— Feliz noche buena.

—Ah, feliz noche buena. —contestó un poco cortante y continuó con los dulces, aunque Hiyori no le dio mucha importancia.

Los tres se encargaron de hacer el postre, entre los cuales se encontraban dulces típicos hechos por Masato con ayuda de Hiyori.

Todas las cosas estaban listas y con la llegada de Haruka y Tomochika comenzaron a celebrar.

La fiesta era muy alegre y todos parecían divertirse, aunque por un momento la albina se asustó al ver la aparición de Shining, era la única que no estaba acostumbrada a eso. Cerca de la media noche muchos se habían ido y Masato salió a uno de los balcones a tomar algo de aire, y al verlo, Hiyori lo siguió. Ren sonrió un poco y discretamente convenció a los que quedaban de que fueran a dormir ya que los quería dejar solos, pues debido a que para salir al balcón la puerta era de cristal, se podía ver lo que sucedía allí.

—Aquí afuera el clima es demasiado fresco, me agrada —al escuchar la voz de Hiyori, Masato volteó a verla y nuevamente dirigió su mirada al paisaje. La albina se acercó a su lado y observó el paisaje— Todo está cubierto de blanco. Amo la nieve. Tan fina y delicada... me parece muy gentil.

Masato sólo asintió y Hiyori lo observó un momento. Estaba tratando de calmarse, le parecía que lucía adorable por lo que ni siquiera podía verla sin sonrojarse ligeramente, y no quería que la chica viera eso, sin embargo eso la hacía sentir peor.

—¿Qué sucede? —cuestionó desanimada.

—¿A qué te refie...? —volteó a verla y sus ojos se abrieron al notar el triste semblante de la chica.

—Sé que eres serio, pero has sido cortante conmigo todo el día. Últimamente evitas mirarme cuando hablamos... —Sus ojos retenían las lágrimas y apretó sus puños,... el que Masato actuara fríamente con ella la lastimaba— ¡Si te molesto sólo dilo!

Masato la tomó de las manos y rápidamente acercó sus labios a los de ella, aunque se detuvo estando a unos centímetros de distancia.

—... Lo siento —contestó abrazándola y ocultó su rostro en el hombro de la chica— No quise asustarte con eso— Hiyori estaba sorprendida por lo que había intentado hacer y su corazón latía con fuerza. Aún seguía asimilando las cosas.— Claro que no me molestas, perdón si fui grosero contigo. Pero a pesar de que traté de encerrar mis emociones ya no puedo contener más mis sentimientos por ti. No puedo evitar las ganas de decirte lo mucho que te amo... incluso si es muy probable que algo entre nosotros sea imposible.

—No digas eso... —lo rodeó con sus brazos dulce y amargamente. A pesar de ser feliz por oír aquellas palabras estaba consciente de la situación de ambos. La familia de Masato lo prohibiría de inmediato y quizá en un futuro lo comprometerían, además de que por Ren se enteró de la regla del prohibido amor en su agencia. En cuanto a ella, a pesar de que su agencia no tenía tal regla a ella le negarían poder demostrar amor por un chico debido a su molesto contrato.— Tal vez tengas razón. No sé si nuestros destinos se crucen, pero déjame decirlo aunque sea una vez. —tomó su rostro con ambas manos y se ha dedicado a mirarlo a los ojos con una cálida sonrisa— Te amo.

Los ojos de Masato se llenaron de un precioso brillo por esas dos palabras. El sonriente rostro sonrojado de Hiyori era en verdad hermoso. Él no quería que otro chico la viera así y no le importaba ser egoísta al quererla sólo para él.

—Hiyori... —la chica abrazó a Masato fuertemente y éste la envolvió entre sus brazos, sabía que no llegarían más lejos luego de confesarse. Hiyori estaba temblando un poco... quería retener las lágrimas pero un par de éstas se escaparon. Ahora que Masato había cumplido su sueño no quería que lo perdiera por su culpa, él mismo dijo que era algo imposible entre ellos, sin embargo la hacía feliz saber que Masato sentía lo mismo por ella. Se separó de él y limpió un par de lágrimas

—Ya tengo que irme, hasta luego —se dio la vuelta para irse de ahí rápidamente, mas se detuvo al sentir la calidez de la mano de Masato que la había sujetado.

—... Te dije que siempre estaré a tu lado, no pienso dejarte ir —Hiyori se sonrojó.

—S-Sólo iré a mi departamento... —desvió la mirada, como si no supiera a qué se refería.

—Entonces te acompaño, ya es muy tarde para dejar que una señorita ande sola por las calles —Hiyori no se negó y Masato soltó su mano, sin embargo apenas se alejaron un poco del Master Curse y se aseguró que nadie los viera, tomó su mano una vez más sonrojando a la albina.

—Masato... nosotros... ¿en verdad crees que hemos crecido?

—¿Por qué dices eso? Logramos lo que queríamos, tú dejaste de tener miedo al pasado, y ahora somos abiertos a nuestros compañeros.

—Tienes razón, pero... ¿Entonces por qué me siento tan cobarde...? —los ojos de Hiyori comenzaban a cristalizarse. Masato tenía razón, pero... en verdad aún no lograban crecer, Masato seguía bajo las órdenes de su padre y ella bajo las de su agencia. Por mucho que ahora fueran abiertos, seguían teniendo miedo... ni siquiera tenían el valor para dejar de reprimir sus sentimientos.

Hiyori derramó un par de lágrimas y al notarlo Masato se preocupó por ella, llevando sus manos hasta su rostro tratando de secar sus lágrimas y se quedó quieto observando fijamente la mirada de Hiyori...

—Estoy harta... ¿Por qué siempre debo contenerme... ? ¿Por qué siempre tengo que dejarme llevar por mi miedo? quiero dejar de ser tan débil... quiero dejar de preocuparme por cualquier cosa... ¡Quiero estar contigo! No quiero tener que lamentarme después por no haber hecho nada, no quiero seguir encadenada toda mi vida, ¿por qué no puedo ser honesta? no quiero verte con nadie más... por primera vez en mi vida quiero tratar de ser fuerte ¡Masato, quiero estar contigo! —Masato abrió los ojos, Hiyori tenía razón, se sintió como un idiota por no haberlo intentado desde un principio. Quizá ambos seguían siendo algo cobardes, pero si estaban juntos eran más fuertes. Sin duda alguna... Hiyori era quien le daba fuerzas para hacer cualquier cosa.

Masato la abrazó fuertemente y temblaba un poco.

—¡Yo también quiero estar contigo! No quiero seguir siendo un títere para mi padre... quiero formar mi vida y quiero hacerlo contigo... Hiyori... te amo —Hiyori abrió los ojos, a pesar de que hace un momento se habían confesado... para ellos fue como si esa fuera la primera vez que realmente estuvieran siendo sinceros con sus sentimientos—Hiyori, te prometo que siempre te cuidaré, mis sentimientos por ti nunca cambiarán, así que, por favor... sé mi novia —Se había alejado lo suficiente para verla directamente a los ojos y ella sonrió, sonrojando a Masato.

—Sí — acarició la mejilla del nervioso pero feliz chico, no podía dejar de verla y lentamente se acercó a su rostro, Hiyori estaba sorprendida y algo nerviosa, no esperaba que Masato... en eso desvió su rostro y terminó besando su mejilla.

—D-D-Debemos i-irnos —se separó y su rostro estaba demasiado rojo, quería besarla pero los nervios terminaron ganándole así que se desvió, incluso besar su mejilla le había costado demasiado trabajo, no estaba acostumbrado a demostrar esa clase de sentimientos. Hiyori sólo sonrió, también estaba un poco sonrojada, el ver así a Masato le daba ternura.

Llegaron al departamento de Hiyori y se despidieron. Luego de cambiarse se acostó en su cama pero no podía dormir, estaba demasiado feliz y tenía muchas cosas que asimilar.


Pues en mi país aún es 29, así que feliz cumpleaños Masato~!

Bueno, la canción que canta Zero (aunque sólo fue como mencionado) es Monochrome Sky del anime Tsukiuta. A mi OC Zero le había puesto la voz de Kimura Ryohei porque me gustaba (y sigue gustando) mucho su voz y pensaba "sería genial que estuviera en utapri" sólo para que se hagan una idea de cuando escribí esto xD (Kimura es el seiyuu de Yamato) Ah! y si quieren leer la letra de esta canción en español está en la página de facebook de Haru Dokuro.
La canción debut del grupo de Hiyori, Spinners of tale es In your heart del anime de amnesia (así que Hikaru tiene la voz de Kakihara tetsuya :3 jeje igual me encanta su voz)

Espero que les gustara y me dejen su opinión. La próxima y última actualización será el primero de enero.