Por la mañana Hiyori se levantó y leyó mensajes de Ren y Masato, ambos le desearon una feliz navidad y al final del mensaje de Masato decía que quería hablar con ella al día siguiente. Respondió los mensajes y después de tomar un baño y cambiarse fue con Hikaru y Azusa a un Karaoke ya que Hikaru los había convencido de ir a uno todos juntos en navidad. Después de un par de horas todos se habían cansado y mientras recuperaban la respiración, a Hikaru se le ocurrió la idea de jugar verdad o reto.
Encontraron una botella vacía y la hicieron girar sobre la mesa que quedó en Azusa y Hiyori. Azusa hizo la pregunta y escogió verdad, no le preocupaba que pudiera preguntar algo vergonzoso, después de todo era el tranquilo Azusa.
—¿Qué es Hijirikawa de ti? —Hiyori se sonrojo levemente y Hikaru esperaba atento la respuesta, a pesar de creer saber cual era.
—E-él... ayer nosotros... —Estaba muy nerviosa y no sabía cómo debía explicarlo. Sabía que debían mantenerlo en secreto, pero ella ya no les quería ocultar nada a ellos dos, además sabía que no lo contarían— ... Él es mi novio, ayer comenzamos a salir.
—¡¿Ehhh?! —exclamaron Hikaru y Azusa al mismo tiempo, ambos estaban sorprendidos, no se esperaban esa respuesta.
—Se los iba a contar más tarde —contestó aún nerviosa y algo asustada, esperaba que Azusa la regañara.
—Hiyori... sé cuidadosa ¿De acuerdo?
—¿E-eso es todo? ¿No están molestos? Esto nos podría meter en problemas.
—Por eso debes ser cuidadosa, pero no estamos molestos.
—Hiyori-chan por fin puede ser ella misma con una nueva persona. Tu sonrisa es contagiosa, así que mientras tú seas feliz nosotros también sonreiremos. —animó Hikaru.
—Te estaremos apoyando. —agregó Azusa con una pequeña sonrisa.
—Chicos... ¡Son demasiado buenos! —se lanzó a abrazar a ambos chicos— ¡Quiero seguir tocando a su lado por siempre!
—¡Claro!
Al día siguiente terminando de ensayar una canción, Hiyori fue a ver a Masato y la llevó a una de las salas de música para que fuera un poco más privado.
—¿Recuerdas que te dije que el día de mi cumpleaños mi familia hará una fiesta? —ella asintió y entonces él siguió— Quiero que vayas conmigo.
—¿Eh? Pero eso es para personas de negocios, de familias importantes... ¿P-Puedo ir...?
—Por supuesto que puedes ir, eres mi invitada especial. Verás... mi padre estará allí, creo que podría ser una buena oportunidad para hablar sobre nuestra relación... si se trata de ti quiero tratar de poder crear un futuro en el que podamos estar juntos sin que nada nos lo impida. No me importan los obstáculos que haya quiero superarlos contigo, y creo que esa fiesta podría ser un gran paso para lograrlo.
—Yo... —Ella se sentía indecisa, quería hacerlo, pero sus decisiones también afectaban a sus amigos.
—Aún hay tiempo —se acercó a ella y besó dulcemente su frente— piensalo.
—Lo haré.
—Tengo que irme por ahora a un trabajo ¿Quieres que te acompañe a tu departamento?
—En realidad me preguntaba si podía quedarme aquí un momento, hay algo que quiero hacer.
—De acuerdo —contestó a pesar de no saber a qué se refería y se fue después de depositar un beso en su mejilla.
Hiyori se sentó en una de las ventanas y dio un gran suspiro, pensaba que antes de tomar una decisión debía hablarlo con su grupo.
—¿Y qué hace una hermosa lady sola por aquí? —Hiyori volteó hacia la entrada al escuchar a Ren acercándose a ella.
—¿Por qué no dejas de hablar así?
—Bueno, supongo que estoy acostumbrado, pero sabes que sólo te veo como una amiga, además... no intentaría algo con la novia de un amigo.
—¡¿Q-Que?! —aquel comentario la había sorprendido.
—Masato sabe ocultar bien sus sentimientos, pero no me cuesta leer a una pareja de enamorados. Tranquila, sé guardar secretos. Y dime ¿Ya se han besado?
—¡Jinguji-san! —exclamó avergonzada.
—Jajaja vamos, sólo es una pregunta ¿Entonces sí?
—¡No!
—Vaya, Hijirikawa es un anticuado.
—Él es todo un caballero.
—Si tú lo dices... Aunque no puedo creer que sólo se conocieran un par de meses y comenzaran a salir. Bueno, es algo normal para mi, pero tratándose de ustedes me sorprende.
—Para mí el tiempo que pasas con una persona no es lo que importa, sino cómo pasas cada segundo con ella. A pesar de que no lo conozco de hace mucho, el tiempo que he pasado a su lado ha sido el mejor. —admitió con una cálida sonrisa— No pude evitar enamorarme de él por completo.
—Es una linda forma de pensar, sin embargo creo que tiene un error, el tiempo sí importa. Dime ¿No te importaría estar con él sólo hasta que su familia encuentre a alguien con quien comprometerlo? Porque si yo amara a una persona me gustaría pasar toda mi vida con ella. Esa es una gran diferencia ¿No crees? Elige bien cuanto tiempo quieres que dure.
Ren se fue y sus palabras aún estaban en su mente. Ella había perdido demasiado tiempo aferrada al pasado, por lo que ya no quería perder más tiempo preocupándose por el futuro y sólo viviría el presente, pero... *¿No te importaría estar con él sólo hasta que su familia encuentre a alguien con quien comprometerlo?* Definitivamente no quería que eso pasara, lucharía por un futuro con él, incluso sabiendo las cosas que tendría que arriesgar.
Salió corriendo de allí y llegó lo más rápido posible al departamento de Azusa y tocó la puerta. Azusa abrió y se asustó por un momento al verla con la respiración muy agitada.
—¿H-Hiyo...?
—¿Hikaru también está aquí? —preguntó una vez que recuperó algo de aire.
—Sí...—Lo tomó de la mano y entró al departamento arrastrando a Azusa con ella. Cuando llegó a donde estaba Hikaru se detuvo frente a ellos e hizo una reverencia.
—¿H-Hiyori, qué haces? —cuestionó esta vez Hikaru.
—¡Perdónenme! —exclamó desconcertando más a los chicos— En verdad lo siento, pero ya tomé mi decisión. Quiero tener un futuro con Masato, y para ello en algún momento dejaré de ocultarlo. Perdónenme por las molestias y los problemas en que los meteré, pero... ya no quiero seguir reprimiéndome frente a todo mundo.
—Hiyori levanta la cabeza. ¿Estás segura de que quieres eso?— preguntó Hikaru y ella asintió decidida, por lo que el castaño sonrió— Entonces hazlo.
—Dijimos que te apoyaríamos. —siguió Azusa— A nosotros también nos molestaba que te hicieran actuar, no se dan cuenta de la persona increíble que eres. Ahora que te has decidido, no dejaremos que alguien te lo impida. Nadie de nosotros es un miembro que puede ser reemplazado. Pero si trataran de hacerlo y no nos escuchan, entonces hay muchas más agencias en las que podemos tocar todos juntos, sin tener que seguir fingiendo.
—Azusa tiene razón, aunque nunca pasará ya que nunca permitiré que uno de nosotros salga. No te preocupes por nosotros, sé feliz.
—En verdad... los amo chicos. Gracias por soportarme a pesar de ser alguien tan molesta. —el ver el apoyo de sus amigos sin duda la conmovió.
El día 29 llegó y Masato había ido a recoger a Hiyori en una limusina. Esperaba a que saliera mientras a lo lejos veía como Hikaru que estaba afuera de su departamento le hacía unas señas que logró entender "Si tú-la lastimas-yo-te-mato" Terminó de hacer el mensaje y Hiyori salió haciendo que tanto Hikaru como Masato se quedaran embobados por un momento al verla, tenía el cabello recogido y un hermoso vestido. Subió a la limusina y ésta avanzó.
—Te vez hermosa.
—Gracias, tú también te ves bien. Por cierto Masato... Exactamente ¿Qué es lo que haremos en esa fiesta?
—Quiero anunciar que estamos saliendo. Mi padre no dirá nada, no hasta que los invitados se vayan.
—D-De acuerdo. —inhaló profundamente y luego exhaló para quitarse el miedo— Por cierto, quería decírtelo antes de llegar, feliz cumpleaños.
—Gracias.
Llegaron al salón y ambos bajaron. Entraron al salón y había un montón de gente de negocios en el lugar, por lo que Hiyori comenzaba a incomodarse, pero en ese momento escuchó una voz que le pareció conocida.
—¡Nii-sama! —Mai corrió a abrazar a su hermano.
—Mai-chan —Masato la abrazó alegre al verla.
—¡Oh! Es la chica del otro día.— mencionó al verla junto a su hermano y fue hacia ella. Una vez que estuvieron de frente le hizo señas de que quería decirle algo, por lo que se agachó para escucharla y después de colocar sus manos en su oído, la pequeña le susurró algo— No le he contado a nadie tu secreto.
—Jeje muchas gracias, Mai-chan —sonrió.
—¿Y qué haces con Nii-sama?
—Pues...
—No corras tan rápido pequeña —Ren se acercó y Hiyori se alegró de verlo, al menos ya había dos personas más que conocía.
"Oh ahí está Hijirikawa-kun" Comenzaban a oírse las voces de los invitados "¿Quien es la chica que lo acompaña?" "¿Será su novia? Pero nadie de aquí la conoce ¿En verdad será la hija de algún empresario?"
—No les prestes atención —indicó Masato al ver a Hiyori nerviosa.
—Creo que será mejor que vayas a saludar a los invitados, sino no dejaran de hablar —comentó Ren a lo que Masato asintió.
—¿Te quedarías con él por un momento? —le preguntó el peliazul a Hiyori y ella aceptó, por lo que Masato se fue y Hiyori quedó con Ren y Mai.
Masato saludaba a los invitados formalmente, y quería ir con Hiyori pero no dejaban de salir más invitados. Ya llevaba un rato hablando con un grupo de financieros y con algunas de sus esposas hasta que salió una pregunta.
—Y Hijirikawa-kun ¿Cuál es el nombre de la joven que te acompañaba?
—Ah se llama Hiyori, Kasamatsu Hiyori. Por cierto, tengo que ir a verla, con su permiso —se había librado por fin de ellos y al llegar hacia donde estaban, ella y Ren que cuidaba de Mai se encontraban rodeados por algunas personas.
Unos minutos antes
Los tres se habían separado del resto y se habían quedado recargados en una pared mientras veían a Masato hablando con algunas personas.
—¿Y cual es tu nombre? —preguntó Mai quien no se había enterado de cómo se llamaba la vez que se conocieron.
—Soy Kasamatsu Hiyori.
—Pero puedes llamarla Onee-chan —comentó Ren bromeando.
—¿Te gusta nii-sama? —la pequeña no pudo evitar emocionarse, a lo que Hiyori se puso de cuclillas.
—¿Guardarías otro secreto sólo por un momento? —la niña sintió— Sí, amo a Masato, nosotros estamos saliendo. —luego de la noticia Mai sonrió, era feliz de saber que su hermano por fin había encontrado a alguien especial, o como a ella le gustaba decir, a su princesa.
Un momento después algunas personas comenzaron a acercarse a Ren para hablar y Mai que estaba a su lado lo agarró de la manga de su saco pues no quería separarse de ellos, iba a tomar del vestido a Hiyori pero unas señoras ya la habían separado un poco de allí.
—Eres una joven muy linda, dime ¿Tus padres de que empresa son?
—Eh... no, ellos...
—Deben de tener alguna relación cercana a los Hijirikawa, ¿Cierto?
—En realidad...
—¿Eres amiga de Hijirikawa-kun?
—No —Masato apareció detrás de ella y la abrazó de la cintura antes de seguir— Ella es mi novia —afirmó con una sonrisa y a ella le fue imposible no hacerlo también al escucharlo, aunque algo avergonzada por la forma en que estaba con Masato.
Las señoras pronto se dispersaron después de saber la noticia y luego de unos minutos los demás también dejaron a Ren y Mai.
Horas más tarde la fiesta terminó y los invitados comenzaban a irse. El salón estaba casi vacío y sólo quedaban ellos cuatro y a lo lejos un par de señores, de los cuales uno de ellos se acercó a ellos con un semblante serio.
—Oto-san...
—Mai, regresa a casa. —ordenó su padre— Yo me quedaré aquí un rato más, es hora de que duermas, nuestro mayordomo te llevará —Mai no se negó y después de despedirse se fue con el hombre que esperaba cerca de la salida.
—Bueno, ya me tengo que ir —dijo Ren poniendo su mano sobre el hombro de Masato como deseándole buena suerte y caminó a la salida dejando solos a Hiyori, Masato y su padre.
—Pensé que había dicho que tenías prohibido relacionarte con una chica, y dime ¿Quién es ella?
—Se llama Kasamatsu Hiyori y es mi novia. —Hiyori no decía ni una palabra, el aspecto del padre de Masato le daba miedo, era demasiado imponente.
—¿Novia?... Parece que ya no quieres seguir siendo libre de trabajar en eso.
—¡Yo...! —Su padre se acercó a él y no dejó que hablara.
—Ahora no quiero discutir, te daré mucho tiempo, tienes hasta que termine el mes de enero para terminar todo tipo de relación y contacto con la señorita y cualquier otro. Si me entero de que no lo haz hecho regresarás a casa para seguir con los negocios familiares y olvídate de tu sueño de ser idol.
Su padre se fue y ambos permanecieron quietos en silencio.
—Tranquila Hiyori, eso no pasará.
—Lo sé, pero creo que apenas están comenzando los problemas y eso me asusta.
—Sí.
El año terminó y durante la primera semana de enero ya se escuchaban los rumores de que Masato y Hiyori estaban en una relación, por lo que la prensa comenzaba a moverse y Shining pensaba en cuál sería su próximo movimiento con Masato. Revistas y programas de televisión hablaban de ellos, tal parecía que era la noticia del momento.
Spinners of tale acababa de terminar un trabajo y al salir del edificio gente de la televisora los esperaban afuera haciendo preguntas mientras caminaban al auto de su agencia que los llevaría a sus departamentos.
"¡Kasamatsu-san! ¿Es cierto lo que dicen los rumores?" "¿Por qué Hijirikawa-san te atrajo? ¿No se suponía que sólo sentías pasión y emoción con el Rock"
—Lo siento, sólo respondemos preguntas en entrevistas de trabajo—habló Hikaru sonriendo mientras entraba al auto y se han ido mientras los de la televisora revisaban si podían realizarles una entrevista.
—La prensa se mueve rápido —comentó Hiyori en el auto.
—No te preocupes por ellos, sólo son personas sin vida propia —Azusa estaba de mal humor al ver que molestaban a Hiyori.
Pasaron algunos días y Masato y Hiyori apenas y se podían ver debido a que el pianista estaba muy ocupado. Spinners of tale había sido invitado a un programa en vivo y después de haberlo hablado con Masato y los miembros de Spinners of tale, Hiyori tenía planeado revelar todo allí.
El programa comenzó y el anfitrión dio la bienvenida y después de haberlos presentado al público comenzó con las preguntas, primero hizo algunas normales a Hikaru y a Azusa para no parecer tan desesperados, dejando al último a Hiyori.
—Bien, ahora hablaremos de un tema del que se ha hablado mucho últimamente. Kasamatsu-san ¿Es cierto lo que se dice acerca de ti y Hijirikawa-san? Todos están ansiosos por saber si es verdad que Kasamatsu Hiyori de la agencia Himawari está saliendo con Hijirikawa Masato miembro del famoso grupo STARISH de la agencia Shining.
—Si tanto quieren saberlo entonces se los diré. —contestó y tomó aire— ¡Todos esos rumores son ciertos! —exclamó fuertemente causando gritos en las personas que se encontraban en el público y las que los veían desde su casa.
—¡¿Ehhh en serio?! ¿C-Cómo es que ocurrió? —Hikaru comenzaba a fastidiarse, no sabía por qué todos actuaban así, ¿Acaso no tenían nada mejor que hacer que entrometerse en la vida de las personas? En eso algunas voces se comenzaban a oírse en el público.
"Pero... ¿Qué vio Masato en ella? es linda, pero..." "¿No estará mintiendo?, después de todo se trata de "Masato"" "¿No creen que parece algo diferente? ¿Acaso ocurre algo extraño?" "Dicen que sólo quiere llamar la atención" Las chicas comenzaron a hablar y después los chicos las siguieron.
Hikaru volteó a ver a Hiyori y lucía desanimada. Puso su mano sobre su hombro y cuando lo volteó a ver le sonrió dulcemente para tranquilizarla y después se puso serio y caminó unos pasos adelante.
—¡Todos escuchen! —gritó llamando la atención de todos— Nosotros no estamos para entretener a las personas con nuestras vidas ni nuestros problemas. Si ustedes deciden apoyarnos o no será por nuestra música y nada más. Les agradezco mucho a nuestros fans, sí, pero no permitiré que lastimen a mis amigos. —Esa era la primera vez que las cámaras habían visto a Hikaru molesto, siempre era muy relajado y alegre, ni siquiera lo habían visto serio.
El programa llegó a su fin y a Hiyori le llegó un mensaje de Himawari (su agencia) diciendo que querían hablar con ella dentro de una semana por lo ocurrido.
Salieron de allí y al caminar dentro del edificio vieron a Masato y Hiyori se quedó allí mientras ellos se adelantaron.
—¿Masato? —lo llamó y volteó a verla.
—Hiyori... —Quería hablar con ella pero en eso se escuchó la voz de un hombre que lo llamaba para iniciar la sesión de fotos, por lo que sólo se limitó a sonreír un poco y entró al cuarto un tanto desanimado.
Hiyori se preocupó un poco al verlo así, tenía miedo de que comenzara a hartarse de los problemas que tenía tanto en su familia como en su trabajo "Incluso logras que una buena persona se harte de ti, me pregunto... cuánto faltará para eso" recordó las palabras de Zero y cerró los ojos fuertemente. Negó con la cabeza, sabía que tenía que confiar en Masato, él no la dejaría, después de todo le había prometido que siempre estaría a su lado "¿Acaso alguna promesa se ha cumplido?" No dejaba de pensar en lo que Zero le había dicho.
—En serio te odio Zero —murmuró pues sólo la hacía pensar en cosas que la asustaban.
Comenzó a atardecer y Masato había terminado su trabajo, salió del edificio y luego de caminar unos metros se encontró de frente a un chico.
—Oh, Hijirikawa —lo llamó tranquilamente el peliverde— Ahora que lo pienso tú no me conoces ¿cierto? —preguntó mientras se quitaba unos audífonos y los dejaba en su cuello. Masato negó con la cabeza.— Lo supuse, mi nombre es Azusa, soy un amigo de Hiyori y baterista de su banda.
—Ah, ella me ha hablado de ti.
—¿Enserio?
De alguna forma ambos terminaron sentados en una banca que estaba en un parque cercano.
—¿Y cómo fue todo en la entrevista? —preguntó Masato que no había podido verla.
—Mmm yo diría que mal, después de todo Hiyori se deprimió y Hikaru se molestó, además de que Hiyori tiene que hablar con el presidente de la agencia dentro de una semana, eso la afectó más, aunque creo que ya se lo esperaba.
—¿Dónde está Hiyori ahora?— Masato se levantó exaltado al saber cómo se sentía ella.
—Tranquilo, si vas así como estás ahora con ella de seguro sólo harás que se preocupe más, sentirá que es una molesta carga más para ti.
—Ella no es una molestia y mucho menos una carga.
—Lo sé, pero tristemente ella piensa así. Se siente culpable por causarte problemas tanto en la familia como en el trabajo. Quiere hacerse la fuerte porque si sabes que está preocupada tratarás de animarla y se sentirá peor por dejarte todas las cargas a ti—contestó y Masato se ha calmado como pudo.— Ahora debe de estar en su departamento, Hikaru estaba con ella —comentó y al ver el rostro celoso de Masato, río un poco— No te preocupes, si Hikaru no dijo nada antes, menos lo hará ahora que tiene novio, ella te quiere mucho. —dijo levantándose y se puso sus audífonos— Si quieres ir puedes hacerlo, pero deberías pensar en lo que te dije —luego de eso se fue de allí y Masato se quedó quieto. Azusa tenía razón, quería ir a verla, pero ella se sentiría como una carga, quería animarla, pero no sabía cómo podría decirle todo en unas palabras.
Dio la vuelta resignado y caminó hasta llegar al Master curse y entró a su habitación. Comenzó a escribir caligrafía para desahogar sus sentimientos de culpa al no hacer algo por Hiyori, sin embargo no desaparecían. Dejó la caligrafía a un lado y se recostó por un momento en su cama mientras recordaba todos los dulces momentos que había pasado con Hiyori, y en ese momento una melodía golpeó con fuerza su mente y rápidamente comenzó a escribirla. Durante la noche se pasó escribiendo la canción y apenas durmió algo. No quería olvidarla, había encontrado algo con lo que la podía animar.
Por los próximos días trabajó en la melodía y letra de la canción, y como era común últimamente, casi no pasaba mucho tiempo con ella, pues STARISH estaba creciendo y tenían más trabajo que de costumbre. En cuanto a Hiyori, cada vez la dejaban más tranquila con el asunto de Masato, sin embargo aún estaba en pie su reunión con el presidente de su agencia.
Ahora la albina caminaba con Ren dentro del Master Curse pues tenía planeado esperar a Masato que en esos momentos se encontraba trabajando. Entraron a su habitación y Ranmaru se hallaba allí.
—Hola Ran-chan —saludó Ren al ver a su senpai.
—¿Qué hace ella aquí?— preguntó con el ceño fruncido.
—Mucho gusto Kurosaki, soy Kasamatsu Hiyori, vine para hablar de algo con Masato.
—Tsk, ya sé quién eres. Deberías tener algo de vergüenza y no venir a su habitación tan confiadamente. Si no lo sabes las relaciones amorosas están prohibidas aquí. Tsk tenías que ser una chica... era de esperarse que por problemas de faldas terminarás destruyendo dos grupos.
—¡Ran-chan! —Ren se había molestado por las palabras de Ranmaru, Hiyori sólo permaneció seria y el albino salió de allí— No lo escuches Hiyori, sólo está así por problemas que ha tenido.
—S-Sí... —contestó desanimada y Ren se preocupó por su amiga, sabía que era capaz de sentirse una molestia para Masato a pesar de que en realidad era lo que le daba fuerzas para seguir adelante y esforzarse.
—Hiyori... —en eso llegó Masato a su habitación y se sorprendió al ver a Hiyori allí.
—¿Hiyori, qué haces aquí?
—Bueno, creo que tengo que irme —habló Ren sonriente y agregó antes de salir— no vayan a hacer travesuras.
—¡Jinguji! —exclamaron sonrojados al mismo tiempo antes de que saliera.
—Y ¿e-entonces qué haces aquí?
—Ah y-yo s-solo quise pasar a verte. No hemos hablado mucho últimamente así que quería pasar algo de tiempo contigo.
—Ya veo, entonces —en eso sonó su teléfono— disculpa.
—Está bien —Masato contestó y Hiyori permaneció en silencio mientras tanto, tal parecía que se trataba de su padre y Hiyori parecía preocuparse. Luego de unos minutos colgó y se acercó a Hiyori —¿Sucede algo?
—Era mi padre. Últimamente se la pasa presionándome más de lo normal.
—Te vez estresado —habló preocupada colocando una de sus manos en la mejilla del pianista.
—Supongo que lo estoy. He tenido más trabajos por el crecimiento de STARISH y la prensa no ha dejado de molestar, además de que debo de hablar con mi padre constantemente sobre el asunto.
—... Masato...
—Lo siento, debo irme a un trabajo, sólo vine a recoger unas cosas ¿Quieres que te acompañe a tu departamento?
—Ah... no, estaré bien.
—De acuerdo, te acompaño hasta donde pueda —Hiyori no se negó y ambos salieron de allí, luego de unas calles se despidieron y se fueron por caminos distintos. Apenas entró a su departamento se sentó en el piso recargada en la puerta, sentía que le estaba causando muchos problemas a Masato y se preocupó por eso... no quería que comenzara a odiarla.
Un par de días después Hiyori, Hikaru y Azusa se encontraban frente a una oficina con una secretaria.
—¡Déjenos pasar! —Se quejaba Hikaru.
—Sólo puede entrar la señorita Kasamatsu. La están esperando.
—Está bien Hikaru —trató de calmar a su amigo.
—Ya cálmate —agregó Azusa golpeando levemente su cabeza— si no nos van a echar de aquí.
Hiyori entró a la oficina y en ella se encontraba un hombre serio sentado en su escritorio.
—Kasamatsu Hiyori, usted ha llamado demasiado la atención con interminables rumores y acepta salir con Hijirikawa, ¿Está consciente de que ese tipo de sentimientos y acciones rompen el acuerdo de nuestro contrato? Creí que había sido específico en la personalidad que quería para ti.
—Sí, pero...
—Rompió nuestro contrato por su cuenta, y sabe que alguien que hace eso no tiene derecho a seguir aquí.
—Puede que haya roto esa parte de nuestro contrato, ¡¿Pero eso qué importa?! Mi música sigue siendo la misma de antes, incluso he mejorado tanto la composición de nuestras canciones como mi habilidad con la guitarra. Si me echará de aquí sólo por algo superficial como una personalidad inventada que cumplí por casi dos años le aseguro que cometerá un grave error. —estaba molesta, pero no rompía la postura.
—¿Sabe? Si me lo hubiera dicho hace un par de días quizá no le serviría de mucho. Sin embargo ellos me han dicho lo mismo desde aquella entrevista. Tal parece que lo que dijo Hikaru los hizo reflexionar.
—¿Ellos?
El presidente puso sobre la mesa un costal y le hizo la invitación a que viera de qué se trataba. Hiyori se acercó y al abrirlo vio un montón de cartas dentro. Tomó una al azar y al abrirla abrió los ojos al leer el contenido.
"Spinners of tale es mi grupo favorito y no creo que alguno de ellos pueda ser reemplazado ya que juntos son una gran combinación. Su música, sus letras, la voz y la manera en que tocan es sin duda increíble, el que digan que Hiyori finge aún si es verdad no hará que deje de gustarme su música, en realidad me gustaría que la dejen ser ella misma, quisiera ver a la verdadera Hiyori. No quiero que la cambien. "
Hiyori siguió leyendo las cartas y en todas la apoyaban, estaba conmovida, nunca había tenido tanto apoyo de sus fans como ahora. Les estaba realmente agradecida.
—Claro que la decisión es toda mía, pero tal parece que lo superficial no importa, admito que cometí un error. Spinners of tale es uno de los mejores grupos que hemos tenido, así que no quiero que busquen otra agencia ¿Le gustaría firmar un nuevo contrato? ya no habrá más restricciones.
—¡Sí! —contestó llena de alegría. Luego de leer y firmar salió de su oficina y Hikaru y Azusa se acercaron de inmediato al verla salir. Hiyori les contó lo ocurrido y ambos sintieron un gran alivio. Los tres estaban felices, les había ido mejor de lo que esperaban.
Llegaron a sus departamentos y celebraron a su manera el resto del día. Se habían quedado en el departamento de Hikaru, y Azusa y Hiyori se habían quedado dormidos. Hikaru sólo suspiró y se puso a recoger las cosas y apagó las luces, tal parecía que no despertarían hasta la mañana por lo que se puso a buscar un par de cobijas. Estaba en su habitación y al escuchar un ruido volteó y brincó un poco.
—N-No me asustes así... —se quejó al ver levantada a Hiyori.
—Lo siento, vine a ver si necesitabas ayuda en algo, pero creo que ya acabaste, jeje lo siento.
—Está bien, no es nada... Por cierto... tardaste en la oficina de Himawari, me preocupé... ¿ocurrió algo?
—Nada malo, me tardé un poco en leer el contrato, eso es todo.
—Menos mal. De haber ocurrido algo malo... ni siquiera hubiéramos estado a tu lado para defenderte. Sabes, es algo frustrante... saber que nunca he podido ayudarte...
—¡No digas tonterías! ¿Que no has podido ayudarme? Hikaru, tú eres el que me dio otra oportunidad, de no ser por ti quizá no compondría ahora, no pertenecería a este grupo. Todo el tiempo estás apoyándome incluso si te causo problemas. De no ser por ti puede que Himawari me hubiera corrido. No te das cuenta de todo lo que haces, pero realmente te la pasas ayudándome todo el tiempo... tanto yo como Azusa te debemos el hecho de que nos hubieras reunido en este grupo, de no ser por ti no hubieran ocurrido cosas maravillosas, sin duda tú eres la luz de Spinners of tale, por algo eres nuestro líder —Hiyori sonrió cálidamente y Hikaru acarició su mejilla.
—Sabes, el verte así me hace no querer rendirme... y a veces no sé si eso sea algo bueno.
—¿De qué hablas. Por qué el no querer rendirte sería algo malo? —Hikaru sonrió tristemente y alejó su mano.
—Quien sabe —le dio la espalda y sacó un par de cobijas de su armario— Me imagino que dormirás en tu departamento ¿no?
—Ah... sí —salieron de la habitación y Hikaru cubrió a Azusa con las cobijas— En ese caso, buenas noches —la observó sonriente.
—Buenas noches —se fue de allí y entró a su departamento a dormir.
Pasaron un par de días y las cosas con Masato permanecían iguales, cosa que preocupaba a Hiyori pues tenían días sin verse y los minutos en los que se veían Masato se veía muy cansado. Tenía mucho trabajo, hablaba más seguido con su padre y en su tiempo libre se encargaba de escribir una canción de la que Hiyori no sabía.
La canción estaba lista y Masato fue a buscar a Hiyori de noche, los últimos días sólo se veían a esas horas, ya que era cuando ambos terminaban sus trabajos.
—Hola —saludó Hiyori al verlo, tenía una pequeña sonrisa y su mirada lucía apagada, estaba muy preocupada, cada vez faltaba más para que terminara enero y debían resolver lo del padre de Masato antes de que terminara.
—¿Podrías acompañarme un momento? —ella aceptó.Caminaron por un rato y la llevó frente a una tienda de música.
—¿Qué hacemos aquí? —dijo al reconocer dónde estaban pues se trataba del lugar donde se hicieron amigos.
—Pues pensé que era un buen lugar, tiene lo que necesito y es más privado que en el Master Curse. Pero no sé cómo hiciste para que la dueña te dejara entrar después de cerrar, me costó mucho trabajo que me dejara quedarme ahora.
—La dueña de este lugar es muy amiga de mis padres, así que me deja usar este lugar de vez en cuando. Y no me has contestado lo que quería saber ¿Y a qué te refieres con "lo que necesitó"?
—Entra —pidió con una sonrisa y ella hizo caso. Apenas entraron, Masato cerró la puerta detrás de él.
—Ok... me estas asustando.
—¿Asustando? Yo nunca te haría algo malo —dijo y se acercó a un piano que estaba allí—Esto es lo que necesito.
—¿Un piano? —preguntó acercándose y tomó asiento a su lado.
—Sí.
Hiyori veía las teclas del piano y seguía seria.
—Masato... ¿Aún me amas? Sólo necesito saber eso para dejar de preocuparme.
—¿Es una broma? —colocó ambas manos en sus mejillas para asegurarse de que lo mirara— Te amo, estos desbordantes sentimientos por ti nunca cambiarán —dijo mirándola tiernamente.
—Pero... te estoy causando muchos problemas, y ni siquiera sé cómo ayudarte...
—¿Problemas? ¿No sabes cómo ayudarme? Hiyori, tal vez sea difícil, pero tú eres quien me da la fuerza que necesito para superar todo esto. Eres quien más me ha ayudado a superar mis miedos y me diste el coraje para ser feliz sin importar los obstáculos, no sé cómo explicarlo con palabras pero... por favor... escucha con atención mi canción, contiene todos mis sentimientos desde el día en que te conocí hasta este momento... "El beso de un caballero es más gentil que la nieve" —Hiyori abrió los ojos por ese título y él colocó sus manos en las teclas del piano y comenzó a tocar aquella bella melodía.
Esta creciente pasión está ardiendo, soportando el tormentoso día a día
Tus labios tan lejanos susurran un suspiro
Sólo acercarte a otros chicos, mis latidos y presentimientos comienzan a agitarse
Ah, es tan sofocante y tú no conoces sentimientos como ese
Así es, yo nací para proteger el momento en que nos conocimos
Por eso esta noche quiero ser tu único caballero
Los miles de decididos y blancos sentimientos,
Que la presa en mi corazón trata de retener, así es, se están desbordando...
Y no puedo detenerlos
Quiero que sólo tú escuches mi brillante sueño
La melodía de este ardiente corazón marcando el tiempo en el piano
Le juro a la eternidad, el milagro de conocerte ese día era Mi Destino
En una línea delgada y flexible, un suspiro danza al igual que un ángel
Abrazándote tan fuerte que podría romperte, quiero embriagarme con ese aroma
No quiero que me mires de esa manera pues seré absorbido por esa mirada que tanto amo
Ah, es tan frustrante, mi emoción es un profundo e inútil esfuerzo
Definitivamente no te dejaré ir porque el sentimiento de pérdida me aterra
Por eso esta noche quiero ser tu único caballero
Si me mantengo alejado, tanto como pueda, me ahogaré en esa sonrisa
Suavemente abrazaste mi soledad con esas gentiles manos tuyas
Quiero que sólo tú escuches mi brillante ahora
La melodía de este ardiente corazón marcando el tiempo en el piano
El amor seguirá hilándose, el milagro de conocerte ese día era Mi Destino...
La calidez que me diste, fue suficiente para que mis sentimientos estén derramándose
Tomaré este profundo amor porque ya no me arrepentiré
Quiero que sólo tú escuches mi brillante sueño
La melodía de este ardiente corazón marcando el tiempo en el piano
Le juro a la eternidad, el milagro de conocerte ese día era Mi Destino
Paró de tocar y miró a Hiyori, sus mejillas estaban llenas de lágrimas y tenía sus manos en su boca. Saber que esa canción era para ella la había conmovido, y al ver que se volteó hacia ella lo abrazó rápidamente.
—No llores... —pidió limpiando sus lágrimas con las manos.
—Son de felicidad. Masato ¡Yo te...! —en ese momento alzó su mirada y lo vio fijamente, estaban demasiado cerca y se sonrojó de inmediato. Masato no evitó las ganas de besarla y comenzó a acercarse lentamente, aunque Hiyori al verlo también se fue acercando, cortando ambos la distancia entre sus labios, quedando así en un largo y profundo beso.
Masato sonrió por un momento, sus labios le parecían tan suaves y tiernos, sentía cómo ella apretaba su camisa con sus delicadas manos, y al tener él sus manos en las mejillas de Hiyori sentía cómo éstas ardían por lo acelerado que estaba su corazón, pero aún sabiendo esto cada que Hiyori separaba sus labios por la falta de aire él volvía a unirlos, creando un nuevo beso que nunca era negado.
Así estuvieron por unos minutos que les parecieron eternos hasta que se separaron. Hiyori ocultó su rostro sonrojado en el pecho de Masato y éste la abrazaba gentilmente.
—Te amo —dijo Hiyori quien seguía apenada con el corazón latiendo demasiado. Había sido el primer beso de ambos.
—Yo también te amo. Hiyori... ¿Escucharías mi brillante sueño? —preguntó haciendo referencia a lo que decía la canción.
—Sí —asintió aún ocultando su rostro.
—Tú una vez me pediste que creyera para que mi sueño se cumpliera y lo hice, sin embargo ahora me he vuelto más ambicioso. Quiero estar a tu lado por siempre, sin que nada ni nadie lo impida. No quiero tener que preocuparme por ser vistos por alguien como ahora. Me gustaría seguir siendo tu novio y poder cantar las canciones de Nanami-san como un miembro de STARISH en la agencia Shining, que mi padre acepte eso. También quiero que seas feliz y ya no sufras más, que puedas seguir componiendo y tocando dentro de Spinners of tale sin que los demás te juzguen y no tengas que fingir más. Quiero que seamos libres de verdad. Por eso me gustaría saber si quieres cumplir tu sueño junto al mío.
—Masato, tú y yo compartimos el mismo sueño —se separó y ha sonreído— Así que hagámoslo realidad juntos —se levantó y agregó— Estás muy ocupado últimamente y ya es tarde, deberías descansar —Masato se paró y caminó hacia ella para tomarla de la cintura con ambas manos, Hiyori entendió de inmediato y lo abrazó del cuello mientras daban su último beso de ese día.
—Te acompañaré a tu departamento —dijo una vez que se separaron y ella ha sonreído de nuevo.
Llegaron al departamento de Hiyori y Masato la dejó en su puerta.
—Nos vemos mañana. —se despidió mientras ella entraba al departamento.
—Sí. P-Por cierto, Masato... el título de la canción... t-tienes razón. ¡Adiós! —dijo nerviosa y cerró la puerta rápidamente dejando a un Masato sonrojado.
Al día siguiente en el Master Curse Shining por fin había llamado a Masato a su oficina. Los chicos de STARISH y Haruka se habían enterado y corrieron a hablar con Masato poco antes de que entrara a la oficina.
—¿Hijirikawa, para qué te llamó a su oficina? —Tokiya.
—¿Es por la regla? ¿Entonces sí amas a Hiyori? —Cecil.
—¿Es por eso? —Otoya.
—...Sí —Masato se sentía mal por ellos, de seguro estaban molestos con él por los problemas que traería a STARISH si uno de sus miembros fuera expulsado.
—Bien, eso es lo que quería oír —Ren.
—¡Vayamos! —gritó Syo y comenzaron a arrastrar a Masato con ellos a la oficina de Saotome.
Todos entraron juntos y Shining los observaba algo extraño, no sabía qué hacían todos ahí, ni siquiera Masato lo entendía.
—Creí haber llamado sólo a Mr. Hijirikawa ¿Que hacen todos aquí?
—¡Protestaremos!
—... Había pensado muy bien en qué haría con Mr. Hijirikawa desde que los rumores de él y Ms. Kasamatsu comenzaban a oírse en boca de todos, y por fin he tomado una decisión. No creo que sea justo hacer excepciones en las reglas.
—¡Entonces quítela!
—Masato es un gran idol, no puede expulsarlo.
—STARISH está formado por ellos siete, si alguien sale entonces no serían el STARISH que todos aman.
—Exacto, además nosotros estamos en un momento crucial para nuestra carrera. STARISH se ha vuelto muy famoso.
—"Aquellos que no conozcan el amor pueden irse de aquí " si no me equivoco usted fue quien dijo eso en la inauguración de la academia. Si Masato lo hizo ¿Por qué debería irse? Nuestras letras son de amor, pero esa regla nos prohíbe enamorarnos, ¿no le parece eso un estorbo? —argumentó Ren
Todos lo defendían y Masato no podía creerlo, incluso si había sido cerrado con todos ellos estaban ahora a su lado apoyándolo. Sin duda agradecía poder ser compañero de todos ellos.
—Ustedes son muy obstinados, cada que se meten una idea a la cabeza nadie puede detenerlos, a pesar de que lo niegue —dijo recordando cuando hicieron la audición como grupo y cuando Cecil se unió. —Pero de no haber sido por eso algo maravilloso nunca hubiera ocurrido. Mr. Hijirikawa —lo señaló— Usted puede permanecer aquí. La regla ha sido disuelta. —anunció sobre su escritorio.
Los chicos de STARISH celebraban, no sólo habían conseguido que Masato se quedara, sino que también habían logrado que esa regla fuera disuelta.
—Ustedes... ¿Por qué hicieron eso? —preguntó Masato una vez fuera de la oficina de Saotome.
—No dejaríamos que te fueras de aquí, ¡Eres un miembro de STARISH!
—Además... Nosotros también nos preocupamos por ti. Siempre estabas muy solo, pero desde que Kasamatsu-san vino aquí te haz abierto a nosotros y sonríes más. Por eso también queremos que puedas seguir con Kasamatsu-san. —dijo Haruka.
—Gracias.
—Tú y Hiyori son mis amigos, los apoyaré en lo que pueda. Si hubieras declinado antes... entonces me habría molestado —agregó Ren, él también se preocupaba por la albina, y aunque no lo pareciera tanto, también por Masato.
Un par de horas después se reunió con Hiyori, ya le había dicho por mensaje que Saotome había disuelto la regla, pero aún así quería verla.
—¡Masato! ¿Es en serio? ¿Saotome quitó la regla?
—Sí, resolvimos los problemas con nuestro trabajo, pero...
—Lo sé, tu familia sigue en desacuerdo —contestó más seria.
—Será difícil convencer a mi padre, pero no me rendiré, porque cada vez estamos más cerca de cumplir nuestro sueño. Para hacer eso hablaré con él este fin de semana. Estoy listo para confrontarlo.
—¡Iré contigo!
—Pero Hiyori él...
—No te dejaré solo. A pesar de que dijimos que haríamos esto juntos no hemos podido y cada quien resolvió lo de su agencia. Al menos déjame estar a tu lado cuando lo hagas.
Masato no se pudo negar y aceptó llevarla, aunque estaba inseguro, su padre podía ser muy duro a veces y Hiyori era muy frágil.
Comenzaban a prepararse para cuando fueran con el padre de Masato, sin embargo algo ocurrió.
—¡Hiyori! —Ren tocaba su puerta y al escuchar ruido los tres salieron de sus respectivos departamentos.
—¿Jinguji, qué haces aquí? —preguntó Hikaru al reconocer al chico, era extraño que fuera alguien que no fuera Masato. En eso Hiyori salió.
—¿J-Jinguji-san?
—Hiyori ¿Masato no está contigo?
—No ¿Por qué? ¿o-ocurrió algo? —comenzaba a preocuparse.
—En realidad... sí. Mi hermano dijo que el padre de Hijirikawa había anunciado que Hijirikawa se encargaría de los negocios a partir de ahora.
—¿Qué?— los tres se habían alarmado.
—Cuando nos llamó Hijirikawa se sobresaltó y salió del Master Curse, pensé que pudo haber venido contigo.
Entonces sonó el celular de Hiyori y no tardó en contestar.
—Bue...
"Hiyori..."
—¡Masato! ¿Dónde estás?
"¿Te contaron la noticia?"
—Sí...
"Ahora estoy en la cafetería a donde hemos venido. Si no estás ocupada me gustaría platicarlo en persona..."
—Voy para allá, no tardó —colgó y se fue hacia allá con Ren. Al llegar a la cafetería a penas encontraron a Masato se sentaron con él.
—Hijirikawa ¿Qué está pasando?
—No lo sé, mi padre debió decidirlo sin antes decirme algo al respecto... sabe que aún no he terminado con Hiyori, esta es su forma de presionarme.
—Pero aún no había terminado el mes, falta poco más de una semana...
—Parece que decidió adelantarse —comentó Ren.
—Sí, pero no planeo dejarlo así... Estoy decidido a seguir mi sueño, y eso te incluye a ti Hiyori —la miró y agregó— No pienso dejarte.
—En ese caso... deberíamos ir cuanto antes —agregó Hiyori, no lo dejaría ir solo y Masato lo había entendido. Al terminar de hablar y pagar lo que Masato había pedido mientras esperaba a que llegaran salieron de allí. Cuando comenzó a oscurecer, Masato y Hiyori partieron a casa de Masato en un helicóptero. Era la primera vez de Hiyori en uno, así que estaba algo asustada, sin embargo Masato la ayudó a calmarse. Luego de un par de horas llegaron y unos cuantos sirvientes de la familia los recibieron alegres luego de saber la noticia de que Masato se había decidido a encargarse de la familia Hijirikawa. Además de también recibir bien a Hiyori pues a ellos les gustaba saber que Masato-sama había hecho su novia a una señorita tan hermosa, lo que no sabían era que su padre negaba su relación con ella, además de que Masato no quería dedicarse a los negocios de la familia.
Al llegar a su casa ya era algo tarde y como su padre estaba fuera hasta la mañana no les quedó de otra que quedarse esa noche.
—Onee-sama puede quedarse conmigo ¿sí? —Mai pedía tomando la mano de Hiyori y veía a ambos con una cara que pedía permiso. Había muchas habitaciones para huéspedes, pero Mai quería estar con ella.
—Por supuesto, si no es una molestia.
—¡Por supuesto que no!
—Nos quedaremos hasta ver a mi padre, agradecería si nos avisaras cuando llegara —pidió a su mayordomo y éste aceptó.
Mientras arreglaban la habitación de Mai para poder quedarse dos personas, Mai le había llevado unas ropas a Hiyori para dormir pues no llevaban más ropa y ella se cambió en el baño. Al salir no encontró a Mai y comenzó a caminar por la casa algo tímida en busca de la pequeña que la llevaría a su habitación.
Luego de un rato no pudo encontrarla pero al dar la vuelta en un pasillo observó a Masato sentado observando el jardín de afuera con ropa tradicional al igual que ella.
—Masato —lo llamó y al escuchar su voz volteó y se sonrojó al verla. Era la primera vez que la veía con ropa tradicional, se veía en verdad hermosa pero también le daba algo de vergüenza. Desvió la mirada una vez más hacia el jardín y ella tomó asiento a su lado.
—P-Pensé que ya estaban dormidas.
—Me estaba cambiando y cuando salí Mai-chan ya no estaba, la estaba buscando pero no la encontré. Te agradecería que en un rato me llevaras a su habitación... —pidió tímida.
—Por supuesto —aceptó y la miró una vez más por unos segundos— T-Te q-queda bien... esa ropa.
—Gracias —sonrió ligeramente sonrojada— Sabes, te ves bastante guapo.
—¿Q-Qué-?
—Vamos, como si no lo supieras. Tu rostro... me gusta mucho —dijo mientras hacía a un lado un mechón de cabello de Masato y éste no apartaba su mirada de los azules ojos de su novia.
—... Sabes, esta será la primera vez que me enfrente con mi padre de esta manera, da algo de nervios pero... mi corazón ya no tiene dudas. Estoy preparado a asumir la responsabilidad de lo que decidí, y eso es... porque hemos crecido —sonrió dulcemente provocando una sonrisa igual en la albina.
—Lo sé... —acarició su mejilla— Te haz vuelto un hombre fuerte —no dejaban de mirar los ojos del otro y antes de darse cuenta los cerraron para darse un corto pero tierno beso. Apenas comenzaban a separar sus labios cuando una voz los tomó por sorpresa.
—¡Aquí están! —exclamó Mai y la pareja brincó un poco asustados y sus rostros se volvieron de un gran tono rojizo al pensar que pudieron ser vistos— ¿Uhm, qué sucede?
—Ah n-nada. Bueno, vayamos a tu habitación, es hora de dormir —Hiyori se había levantado y se dirigió hacia donde estaba la pequeña— Buenas noches Masato.
—Buenas noches —respondió para las dos.
—Buenas noches nii-sama —agregó la pequeña antes de irse de ahí junto con Hiyori.
Ahora las dos se encontraban en la habitación de la menor. Las luces estaban apagadas y cada quien estaba en su cama.
—Nee~ onee-sama... ven~ —susurró la pequeña y Hiyori hizo caso. Se levantó de su cama y fue a recostarse al lado de la pequeña que la abrazó apenas se acostó.
—Nee Mai-chan ¿no te molesta que salga con tu hermano?
—¿Eh? claro que no. Sabes, Hiyori-chan es una buena persona. Además me gusta ver a nii-sama feliz. Él siempre fue bueno conmigo, como papá y mamá no podían pasar mucho tiempo conmigo nii-sama se esforzó mucho para cuidarme, aunque no lo parezca mucho a él le gustan los niños y es muy bueno con ellos. Cuando tengan hijos él será un gran padre —Hiyori se sonrojó un poco— ... Escuché que Oto-sama no aprueba su relación, ¡pero yo los apoyo! quiero que seas mi Onee-sama.
—Mai-chan, eres muy tierna —acarició su cabeza— Gracias... nee ¿cómo es tu padre?
—¿Oto-sama? Es muy estricto y serio, siempre espera mucho de nosotros por lo que suele ser duro y eso es algo que nos asusta un poco, pero... aunque no lo parezca se preocupa por nosotros, sigue siendo nuestro padre después de todo y nosotros sus hijos. N-No digo que sea fácil hablar con él sobre ustedes, se preocupa demasiado por los negocios familiares y muchas veces no escucha nada, es algo cerrado pero... no creo que sea imposible hacer que lo acepte.
El análisis de Mai sorprendió un poco a Hiyori, no era muy normal que una niña de su edad se percatara de cosas así y pudiera explicarlo de esa forma... sin duda era alguien muy lista digna de la familia Hijirikawa... ahora le faltaba a Hiyori demostrarle a Masaomi que ella también podía serlo.
Ambas se quedaron dormidas y al día siguiente una sirvienta de la familia las despertó. Luego de bañarse le volvieron a prestar ropa a Hiyori para que pudiera presentarse con el líder de los Hijirikawa. Salió de allí con un nuevo kimono tradicional y al encontrarse con Masato, Fujikawa avisó de la llegada de Masaomi, por lo que fueron a hablar con él y ahora se encontraban de pie frente a él en una habitación privada.
—¿A qué se debe la presencia de la señorita aquí?
—Venimos a hablar sobre la noticia —contestó Masato— Padre ¡Yo no quiero ser el líder de la familia!
—Al ser el primogénito es algo que no puedes simplemente decidir, desde antes de nacer tu destino fue decidido. Además, tu relación con esta chica tampoco es posi-
—¡Claro que es posible! Por mucho tiempo haz decidido mi vida, pero yo no quiero dejar el mundo de la música, eso incluye a STARISH y por supuesto a Hiyori.
—Con que Hiyori-san, me es extraño que no haya dicho ni una sola palabra ¿será que no tiene el valor para hablar por su cuenta?
—¡Deja a Hi-!
—Mis disculpas Hijirikawa-san, mi nombre es Kasamatsu Hiyori, como sabrá soy la novia de su hijo, y no estoy aquí para hablar por él sobre este asunto. En lo que yo creo esto es un asunto que Masato debe resolver por sí mismo, sólo estoy aquí para que sepa que no está solo y que usted sepa que no pienso dejarlo. Mientras tanto no interferiré. Él no es el mismo de antes, ahora tiene el valor para decir por sí solo cuales son sus verdaderos sentimientos y tomar sus propias decisiones. No debería tomarlo tan a la ligera como para no escucharlo —Masaomi observaba atentamente y Masato no pudo evitar sorprenderse un poco al ver la forma en que habló con su padre, logró que la escuchara... ella tenía razón, ya no eran los mismos de antes, ya no era el mismo de antes, entonces demostraría que Hiyori no se equivocaba.
—Padre... desde que era pequeño pensaba que al ser mi destino el encargarme de la familia no me quedaba más que resignarme, no era capaz de oponerme y vivía con un vacío siendo un cobarde, pero, ya no puedo ignorar más mis sentimientos. La música se volvió algo muy importante para mí, además ahora tengo lazos fuertes que no quiero romper con los chicos de STARISH... con Hiyori —tomó la mano de la chica— No pienso rendirme.
—¿Estás consciente que el renunciar a ser el heredero de la familia causaría problemas a demasiadas personas? Significaría romper el lazo con tu padre, dejar de pertenecer a la familia Hijirikawa.
Al escuchar esto no pudo evitar pensar en Fujikawa y Mai, apretó los puños y al hacerlo pudo sentir la mano de Hiyori, aún no la soltaba y eso lo hizo tranquilizarse. Observó fijamente los ojos de su padre y por primera vez sintió como si pudiera ver más allá de ellos, de aquella mirada a la que siempre tuvo miedo.
—Lo sé, pero no tengo la mínima intención de echarme para atrás —su padre sonrió por un momento y luego de un par de segundos volvió a la normalidad.
—Entonces puedes irte, sabiendo que ya no perteneces a la familia financiera Hijirikawa, lo que decidas hacer con tu vida ya no me concierne.
—Gracias —dijo con una sonrisa antes de salir de allí con Hiyori y regresar a casa.
—Masaomi-dono... ¿realmente no lo dejará volver...?
—Yo nunca dije eso Fujikawa-san... Desde pequeño Masato fue alguien con poca confianza, el que hablara así viéndome a los ojos fue algo que me sorprendió. Sabe, yo lo expulsé de la familia financiera Hijirikawa... eso solo se usa para los negocios, ya no es el heredero, pero... eso no cambia el hecho de que siga siendo mi hijo y el hermano mayor de Mai.
Pasaron un par de horas y Masato y Hiyori habían regresado.
—¡Hiyori-chan~!- Hikaru la saludó a lo lejos, Spinners of tale y los miembros de STARISH que pudieron fueron a recibirlos al llegar en helicóptero.
—¡Hikaru, Azusa! —Apenas bajaron se lanzó a abrazar a sus amigos.
—Algo me dice que les fue bien —comentó Ren cerca de Masato, Hiyori era muy tranquila, así que el verla así de alegre siempre significaba algo bueno.
—Sí, mi padre me apartó de la familia.
—¿Estás seguro de que eso es algo bueno? —preguntó Syo al escuchar eso.
—Por supuesto, me concedió la libertad que quería y me libró de las responsabilidades de encargarme de la familia financiera. Puede que como lo dijo suene algo triste, pero él me escuchó por primera vez... —sintió como si lo había reconocido, se preguntaba si se sentía aunque sea un poco orgulloso de él, o tal vez decepcionado. Aunque cualquiera que fuera la respuesta, estaba feliz de haber cumplido el sueño que compartía con Hiyori.
—¿En verdad lo lograron? ¿consiguieron su permiso?
—No estoy segura de si se podría llamar permiso, pero lo logramos... por primera vez en mucho tiempo... puedo ser feliz realmente, sin impedimento alguno —Hiyori desprendía un gran brillo y Hikaru no podía evitar mirarla fijamente, al notar esto Azusa comenzó a confundirse, parecía como si...
—Hiyori... —el verla así le encantaba, pero a la vez era algo que odiaba, su corazón se aceleraba y... hacía que no quisiera rendirse.
Acarició su mejilla algo sonrojado y no apartaba su mirada de sus ojos azules que ahora lo miraban atentamente.
—Y-Yo... en verdad te —Azusa abrió los ojos sin saber qué hacer, por lo general trataba de no interferir y se mantenía al margen de lo que ocurría, pero ahora que Hiyori tenía un novio por el que se había esforzado demasiado no sabía si sería lo correcto. En eso Masato llegó con ella y la acercó a él mientras veía fijamente a Hikaru, no sabía lo que pasaba pero el verlo de esa forma con Hiyori lo había puesto algo celoso.
—M-Masato... —Hiyori se había sonrojado un poco, la incomodaba algo actuar de esa forma frente a alguien más.
Hikaru sólo se quedó serio observándolos un momento y sonrió tristemente. Había comprendido que sólo Masato podría hacerla tan feliz como era ahora. Era algo triste saber que jamás tendría una oportunidad, pero... al menos había regresado la sonrisa en ella que tanto amaba, eso era más que suficiente.
—¿I-Ibas a decir algo Hikaru?
—Que yo en verdad te deseo lo mejor. Quiero que seas feliz, y Hijirikawa... cuídala bien.
—Por supuesto, me encargaré de proteger su sonrisa.
—Hikaru, gracias —sonrió dulcemente y contagió al castaño.
—Bueno, si bien tengo entendido STARISH planeaba hacer algo en el Master Curse ¿no? deberían irse rápido.
—Ah, cierto. No tardaré, los veo más tarde —se despidió Hiyori y Hikaru y Azusa se quedaron allí.
—¿Estás bien?
—Claro, jeje me gusta pero puedo soportarlo, no es la primera vez, además ella es muy feliz —Hikaru sonreía y hablaba con normalidad.
—Eres un mentiroso —Azusa se quitó un sombrero y se lo puso a Hikaru tapando su cara— Nadie te está viendo ya.
Entonces Hikaru sólo se quedó quieto y al ver el perfil de su cara éste mordía sus labios y las lágrimas ya estaban recorriendo su rostro.
—¿...Por qué nunca puedo ser yo? —murmuró y apretó el sombrero tapando más su rostro, su cuerpo temblaba un poco.
El tiempo transcurrió desde que pudieron comenzar a salir sin restricción alguna. Ya habían pasado dos años y nuevamente era navidad, por lo que Hikaru y Hiyori tenían planeado regresar a casa a visitar a sus padres, incluso habían invitado a Masato y ya que Azusa tenía sus propios planes sólo fueron ellos tres.
—Hiyori-chan~ —Hikaru tocaba su puerta y luego de un par de minutos salió.
—L-Lo siento —se disculpó al salir un poco tarde.
—Está bien, pero Hijirikawa ya está esperando —avisó y rápido fueron hacia la limusina que los esperaba fuera. Saludaron a Masato y entraron. Luego de un par de horas llegaron y se detuvieron frente a una casa la cual era de Hikaru y entraron a ella. La verdad era que Masato se encontraba un poco nervioso pues sería la primera vez que vería a los padres de Hiyori, aunque no comprendía por qué sus acompañantes se veían un poco extraños.
Al entrar saludaron a los padres de Hikaru y de Hiyori pues pasarían la noche allí, luego de eso pasaron a la sala.
—Así que Masato eh, me sorprendió cuando escuché la noticia de que ustedes dos estaban saliendo.
—No tiene de qué preocuparse, cuidaré bien de su hija.
—Vamos, lo sé, Hiyori tiene buen gusto —comentó su madre y una voz sobresaltó a Masato.
—Waa~ lamento la demora, había mucho tráfico por la nieve —un rubio había entrado siendo seguido por dos adultos y Masato rápidamente tomó la mano de Hiyori en modo de protección.
—¡Zero-chan! Cuanto tiempo, desde que comenzaron a trabajar en la música los tres dejaron de venir seguido aquí —La madre de Hikaru lo saludó siendo seguido por los otros adultos... él actuaba muy amable.
—¡Ah, Hikaru-kun, Hiyori-chan! —se acercó a los dos y los abrazó— Feliz noche buena, ah, ¡Hijirikawa-san! woo tenía muchas ganas de conocerte, cuida bien de Hiyori-chan ¿sí? —sonreía gentilmente y Masato estaba muy confundido, sin embargo siguió la corriente.
—S-sí...
—Ah, te lo había dicho ¿no, Masato? Nosotros tres somos amigos de la infancia.
—Jeje bueno, es que yo, el padre de Hikaru-kun y el padre de Hiyori-chan somos amigos desde que éramos estudiantes, así que ellos se conocen desde que nacieron, son como hermanos o primos —esa explicación de parte de la madre de Zero hizo comprender un poco a Masato el por qué actuaban los tres así. A pesar de lo que pasó no querían causar molestias a sus padres... ellos no sabían lo que había pasado desde hace años.
La cena pasó y todos parecían pasársela bien.
Al llegar la noche todos se fueron a dormir y por la mañana despertaron temprano pues tenían un par de cosas que hacer.
—Buenos días —saludó Masato al llegar a la sala, había sido el primero de los jóvenes en despertar.
—Ah Hijirikawa-san llegas a tiempo, como ya no quedó nada de anoche íbamos a salir a comprar algo para el almuerzo ¿podrías ayudarnos? servirá para conocernos más.
—¡Sí! —asintió algo nervioso pues se trataba del padre de Hiyori, pero la verdad era que todos los adultos de allí les daban la libertad de tener la pareja que quisieran, eran un poco relajados en cuanto eso y se veía que Masato era un buen chico, así que no tenían de qué preocuparse.
Poco después de que se fueron de allí Hiyori salió y al ver el desastre que habían dejado se puso a recoger los trastes sucios y comenzó a lavarlos.
—Hi-yo-ri-chan~
—¿Qué haces aquí? —contestó cortantemente sin voltear a verlo.
—Waa~ que miedo. Sólo quiero pasar algo de tiempo con Hiyori-chan —sonreía divertido y tomó el traste que había terminado de lavar dando a entender que se quedaría allí. Hiyori sólo no le dio importancia y entre los dos siguieron limpiando.
—... ¿Por qué no le dijiste a nuestros padres? —Hiyori de pronto terminó con el silencio.
—¿Por qué no lo hiciste tú? La respuesta es la misma. Además, ellos no tienen que ver en esto, baaka —sacó la lengua.
—... ¿Entonces por qué dejaste de venir? —Zero sólo guardó silencio y luego de unos segundos volvió a la normalidad.
—Quien sabe —alzó los hombros— Nee~ Hiyori-chan~ ¿en serio ya no me tienes miedo? Antes temblabas como cervatillo, además me odiabas ¿no? ¿acaso te volviste a enamorar de mí?
—No seas ridículo —suspiró cansada— Es cierto que en verdad te odié, pero... luego de cierto tiempo me di cuenta de que no ganaba nada con eso. Nosotros pasamos grandes momentos juntos, era feliz cuando estábamos los tres, al menos eso te lo agradezco. El que luego cambiaras es otro asunto, y ciertamente creo que eres un idiota por eso.
—¿Y por qué me cuentas eso? es aburrido.
—Por que pasé 12 años con el verdadero Zero y aprendí a darme cuenta de algunas cosas, como que su mirada se parece a la que tienes ahora —él abrió los ojos y Hiyori dejó los trastes a un lado esperando la respuesta del chico que luego de unos segundos sonrió, no era la que ella conocía de cuando eran niños, tenía algo de malicia, pero de cierta forma transmitía algo de tranquilidad.
—Veo... que no eres tan despistada después de todo.
—¿Por qué te fuerzas?
—No es que me fuerce —alzó los hombros despreocupadamente— No puedo volver a ser el mismo, este soy el yo de ahora —Hiyori sólo lo veía fijamente y Zero suspiró y tomó asiento en una de las sillas de la mesa de la cocina— Exageré las cosas, hubo un tiempo en el que sufrí y simplemente decidí apartarlos.
—¿S-Sufrir?
—Era demasiado blando y amable, las personas tienden a abusar de eso pero no era algo que me molestara, para mí era simplemente ayudar a las personas, me hacía feliz saber que confiaban en mí y yo siempre estuve allí para todos. Pero conforme crecía comencé a darme cuenta de que todos sólo me utilizaban, yo realmente no les importaba. Las únicas veces que necesité ayuda a nadie le importó… me arté, realmente no me tomaban en serio. Así que cambié, pero… tenía algo de miedo, de mostrarles a ustedes dos en lo que me había convertido, realmente los quería... realmente te amaba, así que permanecí con ustedes, tratando de mantener la misma fachada para no asustarlos, pero ya no era lo mismo, conforme pasaba el tiempo me era más difícil actuar con ustedes. Pasaste 12 años con el verdadero Zero y cinco más en los que era simplemente un mentiroso, pero ya no podía seguir engañándolos y cuando lo descubrieran ¿qué pasaría? creo que cada vez dejó de importarme cada vez menos. También me lastimaba ¿saben? el escuchar una y otra vez que la persona que querían y amaban era algo que no tenía nada que ver conmigo, alguien que no era yo, que tenía que forzarme a algo que ya no quería ser para poder seguir a su lado y pensé que tampoco era justo para ustedes que siguiera con esa farsa. Decidí dejarlos antes de que fuera más tarde, pensé que si me odiaban sería menos difícil alejarnos, así que lo hice.
—Eres un idiota, nunca nos dijiste nada, preferiste soportarlo solo y apartarte sin tratar de confiar en que te hubiéramos apoyado... —Hiyori lloraba un poco, le guardaba cariño al pequeño Zero, así que al darse cuenta de que sufrió se sintió torpe al no darse cuenta, además...— En verdad… lo siento… —nunca se dio cuenta… de que sufrió lo mismo que ella… que ella había pasado lo mismo que Zero, y a pesar de todo, no ver más allá de lo que le hizo.
Zero sólo la observaba desde su lugar, trataba de no acercarse pues no sabía si aún lo odiaba, pero la verdad era que a pesar de todo él también les guardó cierto cariño todo el tiempo.
—... Lo siento.
—¡Zero! —Hikaru gritó, y los dos voltearon hacia él, Hiyori no pudo ni reaccionar cuando de pronto vio a Hikaru golpear a Zero con un puñetazo en la cara.
—¡H-Hika-!
—¡Eres un idiota...! —el guitarrista ocultaba su rostro con su cabello— ¡Te tardaste demasiado! —temblaba un poco y Zero sólo lo vio mientras se recuperaba del golpe, aunque la verdad ya se esperaba algo así, sabía que estaría molesto al hacerlo esperar.
—En verdad tienes músculo...
—¡Cállate! Eras mi hermano, los tres éramos hermanos, eras quien nos unía, quien siempre me decía que debía cuidar a Hiyori pero eras tú quien siempre terminaba protegiéndonos... nos hiciste esperar cuatro años luego de dejarnos ¡No creas que todo volverá a ser como antes!
—Lo sé, pero yo no vine a eso, y Hiyori-chan tampoco. Sólo trato de... hacer las paces podría decirse, sé que no tendremos la misma relación, pero este asunto ha durado mucho, démosle un fin —el castaño y la albina sólo se observaron entre sí un momento.
—Opino lo mismo —contestó Hiyori.
—Tsk, s-sí Hiyori acepta, entonces está bien.
—Pero ¿Por qué de pronto te importa tanto? —preguntó la chica al mayor.
—Bueno, como dije ya había durado mucho ese asunto, debía darlo por terminado antes de comenzar algo nuevo.
—¿Algo nuevo? —preguntó Hikaru sin mucha importancia pero la verdad tenía cierta curiosidad. Entonces Zero sacó un pequeño objeto para después colocarlo en su dedo anular.
—¿E-Eso es...?
—¿¡Estás casado!? ¡Es una broma! ¿Quién te querría así?
—¡H-Hikaru! —regañó la compositora y parecía que Zero emanaba un aura oscura por aquel comentario, aunque luego de un rato se calmó y sus padres llegaron junto con Masato. Luego de dar la noticia los mayores parecían muy felices y se la pasaron festejando hasta la noche una vez más.
Ya era la hora de irse y Hikaru se había adelantado un poco pues tenía un trabajo que hacer, por lo que ahora se encontraban Masato y Hiyori de regreso en la limusina.
—Sí que fue un día lleno de sorpresas, el que arreglaran las cosas con Zero-san y que éste estuviera casado por el civil, incluso nos invitaron a su boda por la iglesia.
—Sí —asintió con una sonrisa.
—Conque matrimonio eh...—observó un momento a Hiyori y ésta se sonrojó.
—A-Apenas cumplirás los 21 —desvió la mirada y Masato sonrió.
—Lo sé, no quiero adelantar las cosas, pero... creo que seré muy feliz cuando pueda colocarte el anillo —Hiyori no podía evitar ponerse roja y Masato sonrió al verla— Vamos ¿qué sucede? sabes que no planeo dejarte, o será que, Hiyori —la observó un poco más serio— ¿no te quieres casar conmigo? —la albina no dejaba de sonrojarse aún más.
—¡N-No es eso! S-s-solo... es muy pronto para hablar de eso ¿no? e-es normal que me ponga nerviosa —desvió la mirada avergonzada y Masato sonrió un poco una vez más, le parecía adorable, y... la entendía. Sabía que era demasiado pronto para algo así y no quería adelantarlo, no había por qué apresurarse, tomaría las cosas con calma, después de todo, tenían toda una vida juntos por delante.
—Hiyori —llamó la atención de la guitarrista y dirigió su mirada hacia él— Te amo —le mostró la sonrisa que siempre encantaba a su novia y ésta lo abrazó.
—Yo también te amo —contestó con una ligera pero dulce sonrisa y se besaron una vez más.
Habían pasado muchas cosas desde que se conocieron, pero sin duda los cambios que ocurrieron fueron para bien. Ya no tenían miedo de ser ellos mismos y vivían su presente tomando sus propias decisiones. El tiempo siguió pasando lentamente y todos ya tenían pareja, y, cuando llegó el momento, decidieron casarse. Después de todo se amaban y querían pasar su vida al lado del otro, y después... pensarían en formar su propia familia.
Waa~ el primer fic (aunque de tres partes) que termino TuT Qué mejor forma para iniciar el año. Gracias a las personitas que leyeron! Aunque ya terminó quisiera saber su opinión. Y si les gustó esta historia tengo un long fic de QN "Quitando Máscaras", por si les interesa pasar a leerlo.
Por cierto, la canción de Masato es Knight no kiss wa yuki yori yasashiku, y le agradezco infinitamente a Haru Dokuro no sólo por traducirla sino por dejarme usarla, vayan a ver su página de facebook (Haru Dokuro), hace traducciones y sube buen contenido ;)
En fin... Muchas gracias!
