Todos los personajes de Ranma 1/2 son propiedad de Rumiko Takahashi. El motivo de esta historia son sin fines de lucro y su finalidad es únicamente de entretenimiento

La lectura está recomendada para mayores de 18 años ya que puede contener material explícito, uso de lenguaje ofensivo y violencia.

Capítulo 2 - ¿De regreso a la cotidianidad?

Era una cálida mañana de domingo, a pesar de estar en el otoño ese día se tenía un cielo despejado, los rayos del sol entraron en la ventana de Akane, se sentía cansada y pesada, a pesar de haber dormido como piedra después de haber llorado durante horas sentía que no había descansado nada, pensaba para su adentros que era normal después de haberse desvelado y tener toda esa tensión el día anterior.

Sin embargo desde el viaje de China se sentía descompuesta, lo atribuyó a que no había podido descansar correctamente solo había pasado dos días desde que regresaron a casa y uno de ellos se había ido en los preparativos y la ejecución de su fallida boda, el regreso en bote de China a Japón tampoco fue de lo más reparador, una semana en un bote chico con 9 personas, rodeada de mar y mareos sumado a un par de días siendo una prisionera y muñeca no ayudaban, decidió no bajar a desayunar y continuar descansando además de que todavía no estaba lista para ver a toda la familia y aun no sabía cómo comportarse con Ranma, siquiera sabía cómo se sentía ella en ese momento, sacudió su cabeza para sacar esos pensamientos y se volvió a acomodar en su cama, intentaba amortiguar los acompasados golpes que se escuchaban provenientes del Dojo, le sorprendía que empezaran con las reparaciones tan temprano, se giró para dar cara a la pared y conciliar de nuevo el sueño.

Mientras que en el Dojo se encontraban Ranma, Soun y Genma reparando las magulladas paredes y puertas. El martilleo cesó con la entrada de Kasumi la cual les llevaba un poco de té - "Dentro de poco estará listo el desayuno" - comentó con su característica sonrisa, se llevó la mano a la boca cuando divisó las marcadas ojeras que portaba Ranma - "¡Dios mío! Pero Ranma, ¿es que acaso no dormiste nada?" - comentó con sorpresa, Ranma suspiró e intentó restar importancia al tema argumentando que el día anterior fue demasiado para procesar y que seguramente se sentiría mejor después de desayunar y descansar un rato - "No se exijan mucho por favor, les llamaré cuando ya esté servido el desayuno" - se levantó apresurada y desapareció por el pasillo.

Ranma volvió a sumergirse en sus pensamientos mientras sus manos se movían mecánicamente con el sonido acompasado del martillo, esa noche había vuelto a pasar, tuvo una de sus recurrentes pesadillas donde veía a Akane en sus brazos, pero en sus sueños no lograba despertarla, en fondo escuchaba la risa burlona de Saffron, las había tenido durante el viaje de regreso de China, solía tranquilizarse cuando la veía, respirando con color en sus mejillas, había sido fácil teniendo en cuenta que viajaban juntos de regreso a Nerima, pero empezaba a preguntarse cómo haría ahora que él regresaría a su casa y no pudiera volver a dormir sin tener que revisar que ella estaba segura.

La noche anterior tuvo que envolverse en el futon para evitar las ansias de asomarse por su puerta o ventana y revisar que todo estuviera bien, no necesitaba agregar otro pleito por un malentendido a su lista de conflictos de ese día, además si Akane se daba cuenta ¿cómo justificaría su comportamiento?, podría argumentar que quería hacer las paces con ella y no podía esperar hasta al día siguiente, pero pensaba que Akane igualmente lo rechazaría haciéndolo volar por la ventana, desecho esa idea y recordó las palabras de su madre de darle espacio, de serenarse y pensar mejor cómo disculparse con ella.

El grito de Kasumi lo interrumpió - "¡Ya está listo el desayuno!" - Ranma tragó saliva y empezó a ponerse nervioso de encarar a Akane en el desayuno, ¿como debía comportarse con ella? por su mente pasaron escenarios ficticios en donde él entraba en la sala de estar donde le esperaba una Akane deshecha de tanto llorar y Ranma entraba galante en la habitación iluminando la cara de su prometida - "¡Akane dejemos a un lado nuestros conflictos, dejemos atrás los problemas y seamos felices!" - Akane se lanza a los brazos de Ranma ahora llorando de felicidad - ¡Oh querido Ranma, lo siento tanto! ¿podrás perdonarme por actual tan inmadura y dejarte en ridículo frente a todos nuestros amigos y familia? - Ranma cerraba el abrazo de Akane con sus propios brazos y contestaba con una sonrisa de película - "¿De qué hablas? no hay nada que perdonar" - Akane lo miraba embelesado - "Oh, Ranma" - cerrando los ojos y acercándose - "Akane..." - susurra Ranma mientras cierra los ojos terminando de acortar la distancia entre ambos labios.

Ranma se encontraba ya en una esquina del Dojo, con la cara roja y murmurando - "Espera Akane..." - cuando Nabiki irrumpió en el Dojo - "Ahora sí ha perdido la cabeza... " - aclaro su garganta para que Ranma captará su presencia y continuo - "Kasumi me envió para que vayas a desayunar, dice que pareces estar muy cansado... pero creo que el martillo y tu quieren un poco de privacidad" - Ranma se levantó avergonzado solo para darse cuenta que su papa y el señor Tendo ya se habían marchado, rio nerviosamente y sin contestar a Nabiki paso por un lado de esta, ambos se dirigieron a la sala de estar, sentía que el corazón se le iba a salir del pecho y podía escuchar un silbido en los oídos, solo le faltaban unos pasos para entrar cuando visualizo el asiento vacío de su prometida, se quedó unos segundos parado en la entrada, Nabiki lo paso y se dejó caer en su lugar - "Kasumi dijo que ella no bajara a desayunar, ¿no creerías que sería tan fácil, cierto?" - lo último lo dijo con un tono que a Ranma le pareció era enojo, este contestó con desinterés - "no sé de qué estás hablando, yo no pregunte por ella" - y se sentó en su asiento, poniendo un codo sobre la mesa para sostener su barbilla, se preguntó quién más estaría enojado con lo que pasó el día anterior, estaba pensando en eso cuando bajó la vista para ver su desayuno y observo que tenia la mitad de ración que los demás, Kasumi lo interrumpió antes de que este articulará alguna palabra - "¿Ocurre algo con mi comida Ranma-Kun?" - tenía su típica sonrisa pero irradiaba un aura roja a su alrededor, los demás en la mesa nerviosos fingieron no darse cuenta, Ranma rió nervioso diciendo que no era nada, desvió la vista para ver el asiento vacío a su lado y siguió comiendo.

Akane bajó las escaleras con el gi puesto, pensaba salir a correr un rato en lo que la familia terminaba de desayunar, se calzó sus tenis y emprendió la marcha, notaba el cuerpo entumecido así que realizo estiramientos y calentó, reanudo su marcha hasta que a la mitad de su trayecto normal sintió fuego en los pulmones y le punzaron los músculos vencida regreso caminando a la casa, una vez ahí en lugar de regresar a la casa se dirigió al Dojo y en el patio continuo junto con sus bloques, puso la toalla encima de estos, respiro profundo y soltó el golpe, para su sorpresa solo rompió uno - "Pero qué demonios..." - se dijo a sí misma y desistió. Quito la toalla y pensaba retirarse antes de que los demás volvieran a sus trabajos en el Dojo, aún no sabía qué hacer o qué decir cuando viera a Ranma, paseo un poco por el patio pensando si ella aun estaba enojada con él, busco la manguera del jardín junto a la cocina y se lavó la cara.

Terminado el desayuno, Soun y Genma se enfrascaron en una partida de shogi y Ranma se dirigió al Dojo, pudo ver una pila de tabiques apilados a un lado del patio, solo el tabique de arriba estaba roto, no vio a nadie así que no le prestó importancia, tomó su martillo y observó el Dojo, a pesar de tener que reparar los pisos que aún tenían huecos, las paredes de madera ya habían reemplazado los tablones rotos por nuevos, no estaban pintados aun, las paredes con yeso ya estaban resanadas, suspiro pensando que pasaría su tiempo libre después de la escuela reparando aquella habitación.

Se acostó boca arriba con las piernas y brazos extendidos, empezó a preguntarse qué le diría al director para justificar las 4 semanas que estuvo fuera, supuso que tendría que ir con Akane para que ella también justificara sus 2 semanas ausente, y seguro citarían a los padres de ambos, con mucha suerte tendrían que tomar exámenes extra para ponerse al corriente, magnífico ahora además estudiaría doble y su situación con Akane no era la mejor, ella siempre le ayudaba a estudiar ya que no era muy brillante en los estudios, no podía esperar a graduarse el siguiente año y dedicarse a los torneos y entrenar en serio.

Un pensamiento abordó la mente de Ranma, para ese entonces se supone que ya debería estar casado y hacerme cargo del Dojo, pero ¿eso es realmente lo que quiero?, ¿debería de hacer un viaje y hacerme de renombre primero?, se sentó en el piso y se encorvó hacia al suelo y realizando círculos con el dedo índice en el piso murmuro para si mismo - "todo el mundo piensa que soy un monstruo, todo por esa violenta lunática, ¿porque siempre tiene que complicarlo todo?" - una voz lo sobresaltó enderezandose en el acto - "A quien llamas violenta lunática?" - y sintió un golpe en la nuca, se giro rápidamente y la vio parada detrás del con si gi puesto, cayó en cuenta que los bloques eran porque ella se encontraba entrenando afuera.

Ranma tragó saliva y se quedó callado un poco sonrojado, Akane se sentó a su lado en silencio, y para sorpresa de este ella se mostraba mucho más serena que él, Ranma rompió el silencio y pregunto - "¿Como.. como estas?" - Akane lo miró sorprendida y contestó - "Te refieres a porque un cretino me dejó plantada en el altar?, pues... sobreviviré..." - para después suspirar y entre cerrar los ojos en muestra de desinterés, Ranma se molesto con lo de cretino pero creyó que Akane tenía derecho a estar molesta y empezó a murmurar - "Akane, yo... es decir, sé que no actué de la mejor manera, pero yo... y tú" - un golpe en la nuca lo interrumpió, Akane se encontraba de nuevo de pie a un lado de él y le contestó - "Ya te dije que estoy bien, idiota" - saco la lengua y se rio, Ranma se quedó atónito ante la reacción y no pudo evitar sonrojarse con la sonrisa que le regalaba su prometida.

Akane se puso en pose de pelea y le dijo en tono juguetón - "Sirve de algo y ayúdame a entrenar un poco, aun tengo mucho acumulado debido a lo de ayer" - Ranma se paró de un salto y puso sus manos atrás de su nuca - "Yo no golpeo chicas" - le dijo a Akane con una sonrisa a lo que ella contestó - "¿Y quién dijo que podrías golpearme?" - lanzó un puño en contra de Ranma y este lo esquivo enseguida, puso sus manos en los bolsillos mientras Akane lanzaba una lluvia de puños todos esquivados por él. Empezó a caminar hacia Akane quien al darse cuenta comenzó a caminar hacia atrás sin dejar de lanzar golpes.

Lanzó una patada y Ranma giro en el aire esquivando, al menos Akane había ganado cierta distancia entre él y ella - "¡Vamos, ataca!, quiero practicar esquivar y cubrir, así no me sirves" - Akane se lanzó nuevamente contra Ranma y este suspiro lanzó unos cuantos golpes leves sabiendo que Akane los esquivaba fácilmente - "¡Ataca!" - Grito ella, Ranma lanzó una patada, calculando que la distancia entre él y Akane no alcanzaría a darle incluso si ella no esquivaba la patada, Akane sonrió y dio un paso atrás pero el tablón donde apoyó el pie delantero se rompió haciendo que ella perdiera el equilibrio y avanzó pasos para evitar caer de espaldas, vio como la patada de Ranma se acercaba y se cubrió con los brazos.

Ranma vio como Akane salió disparada contra el muro y su hombro derecho golpeó primero el muro, una pequeña grieta apareció donde impactó, mientras ella terminó sentada en el suelo - "¡Akane!" - gritó mientras se acercaba corriendo, ella se incorporó rápidamente y dijo que no había pasado nada, señaló el tablón roto del piso y se acomodo el hombro, Ranma suspiró aliviado, la verdad es que no había puesto mucha fuerza en la patada y conociendo lo fuerte que era Akane seguramente no debería de haberla lastimado.

Observó la cara de su prometida y pudo observar como su orgullo había sido herido, pensó en que podía hacer para animarle - "Haz mejorado mucho, solo te hace falta más práctica" - y le sonrió, observó como la cara se le iluminó y contestó - "¿De verdad lo crees?" - Ranma volvió a quedarse prendido de su sonrisa y asintió penosamente - "Si quieres... digo... podría... ayudarte a entrenar" - Akane abrió sus ojos a modo de sorpresa y asintió con las mejillas encendidas - "me gustaría mucho, gracias" - ambos se quedaron sentados en silencio con la cara al rojo vivo, el sonido del estómago de Akane rompió el ambiente y dijo avergonzada - "creo que debería de comer algo" - y se rio por debajo, Ranma asintió con la cabeza y le dijo que la veía luego, observó como caminaba hacia el pasillo, se agarró el pecho con una mano y se preguntó qué le estaba pasando, sus ojos se posaron en la grieta que había quedado en la pared y se preguntó si realmente ella estaba bien.

Akane saludo a su familia quienes se encontraban en la sala de estar, todos parecieron más relajados al verla alegre, al terminar de desayunar se encaminó a la ducha y al desvestirse pudo ver el golpe que se había dado con la pared, el hombro parecía un poco hinchado pero nada de gravedad y unos pequeños hematomas empezaban a aparecer en sus brazos donde había detenido la patada, suspiro y se metió en la bañera, pensaba que necesitaba entrenar más duro, recordó la propuesta de Ranma de ayudarla a entrenar y se ruborizó, se golpeó ambas mejillas con las manos y se dijo a sí misma que el solo quería ayudarla, no pienses cosas que no son, eso ya ha dado bastantes problemas, se recargo en la bañera y se relajo mientras tarareaba una canción.

Kasumi fue a avisarle que ya casi estaba la comida pero Akane le dijo que no comería con ellos ya que solo apenas acababa de desayunar, cuando salió de la bañera todos habían terminado de comer, busco a Ranma con la mirada - "Regreso al Dojo a continuar con las reparaciones" - dijo Nabiki quien se encontraba tumbada boca abajo, sin quitar la vista a la revista que te tenía delante, mientras se llevaba galletas a la boca, Akane cerró los ojos y con fingido enfado le contestó - "no sé de qué estás hablando, yo no pregunté por él" - y se fue a su cuarto, Nabiki se rió y pensó que eran el uno para el otro.

Todo siguió en calma, Ranma tomo un baño antes de ir a cenar, Kasumi anunció la cena y todos se sentaron a la mesa, Akane se puso una blusa de manga larga para tapar los moretones, no necesitaba poner mas grama en la familia diciendo que Ranma la golpeó mientras entrenaban, los dos disimulaban las miradas hasta que no pudieron evitar hacer contacto visual y ambos se sonrojaron, esto no pasó desapercibido por sus padres, quienes debido a lo sucedido el día anterior prefirieron ser prudentes sonriendo entre ellos en complicidad.

Terminada la cena Ranma y Genma se despidieron, Akane los acompañó a la puerta, cuando Genma ya se había perdido por la puerta principal hacia la calle Ranma regresó corriendo hacia Akane y con un tono bajo pronunció - "mañana… " - miro a espaldas de la joven para cerciorarse que ningún miembro de su familia los estuviera escuchando, y se giró esperando que su padre estuviera lejos y continuo - "pasaré temprano para que vayamos juntos a la escuela" - dijo todo nervioso y rojo, Akane sonrió y le contestó que lo esperaría, Ranma sonrió de regreso, dio media vuelta hacia la entrada principal y sacudió su mano en señal de despedida.

Akane entró en la casa, y se dirigió a su cuarto, sacó su pijama, y observó su hombro hinchado, pensó que si mañana amanecía igual o peor iría con el doctor Tofu, la verdad es que no le molestaba tanto como se veía, ya con la pijama puesta se dejó caer en la cama boca arriba con los brazos estirados, repasó lo ocurrido durante el día y recordó las palabras de Ranma "pasaré temprano para que vayamos juntos a la escuela" y su cara roja, se rió pensando que en algunas cosas Ranma parecía seguir siendo un niño y otras veces, recordando como peleó en Jusenkyo, parecia tan varonil e invencible, pensó en lo que Ranma dijo durante el fiasco de la boda "Si me voy a casar no quiero hacerlo porque se me obligue", no podemos seguir así... medito, no es justo, para ninguno de los dos, debería de hacer algo… o dejar de hacer… este último pensamiento le causó un agudo dolor en el pecho, se llevó la mano al pecho, él merecía poder elegir a quien él quisiera… incluso si no era ella y definitivamente ella merecía algo mejor que cariño a medias, pero… cansada de pensar Akane se giró y se acurruco en la cama, esperaba que el sueño hiciera su magia y la llevará lejos.

Ranma acostado con los brazos en la cabeza peleaba contra el sueño, para sus adentros pedía que esa noche fuera tranquila y no fuera atacado por sus demonios, Ranma repasó sus planes para el dia de mañana, todavia no entendia porque le dijo a Akane que la acompañaría a la escuela, desde que se mudó a casa con su madre, ya no compartían la caminata a la escuela, salvo una que otra ocasión en la que se topaban a medio camino, y solo si el se levantaba temprano o a Akane se le hacía tarde, admitió que podría tomar otra ruta más corta pero conscientemente elegía la que cruzaba con la puerta principal de la casa de los Tendo, ¿que se supone que tengo que hacer?, antes de poder formularse alguna respuesta Ranma había perdido la batalla por mantenerse despierto y se entregó a su sueño.

Fin del capitulo 2.