Les deseo una feliz Navidad y un próspero año para todos….. este es el ultimo capitulo. Falta solo el epilogo que publicaré en un par de días.

CAPITULO 7: UNA VEZ MÁS, SOLO UNA VEZ MÁS

Un mes después, dos mujeres llegaban a las puertas de Konoha. Los guardias reconocieron a una sola y fue suficiente para dejarlas pasar. No era época de guerra y las leyes se habían flexibilizado para la mejoría del comercio. En la torre Hokage Naruto, Ino y Sakura ordenaban documentos, ponían en orden las misiones y los ninjas médicos que serían utilizados. Las puertas se abrieron de golpe, los consejeros Koharu y Homura ingresaron. Detrás de ellos Shizune y una joven rubia aparecieron sonriendo. Naruto había bajado la vista a un documento al ver entrar a los ancianos. Por eso, le tomó de sorpresa ver a Shizune frente a él:

-¡Neechan! –dijo alegremente

Ino y Sakura no le quitaban los ojos de encima a la rubia que venía con Shizune. Una joven bellísima de cabellos dorados largos y lacios cayendo como cascada por su espalda. Rostro de ángel, mirada muy atrapante. Las jóvenes tenían la impresión de conocerla, pero no recordaban de donde específicamente. Naruto mientras tanto rodeó al escritorio y abrazo calurosamente a la morocha. Shizune Kato tal vez no tuviese lazo de sangre con el líder, pero había sido desde el momento mismo de conocerla, una mujer que lo había aceptado de la mejor manera. Aun con 13 años, aun si ser todavía aquel "héroe" que todos ahora aceptaban. Shizune nunca lo miró distinto por ser jinchuriki, y Naruto siempre la amaría como a una hermana mayor por ello.

-Hokage –sama… –indico el consejero Homura- estas mujeres tenían una misión clase S. Solo para sus oídos.

Sin más palabras, Sakura e Ino comprendieron que debían abandonar la oficina. Naruto le dijo a su ayudante que la mandaría a llamar cuando terminara este asunto para darles unos encargos.
Las chicas salieron de la habitación y Naruto volvió detrás del escritorio. Los ancianos explicaron a Naruto que la ex Hokage Tsunade Senju y Shizune Kato tuvieron como misión oficial el intentar capturar al Gobi, el Biju de cinco colas. La joven rubia levantó su chaqueta levemente y allí estaba el sello que contenía a la criatura. Justo en su vientre. Tsunade se veía demasiado diferente. Su cabello dorado era un poco más brillante y tenía mejor volumen. No tenía las clásicas coletas que la distinguían desde siempre. Ahora todo el cabello descendía como una cascada por detrás de la espalda. Se veía increíblemente guapa. Si acaso no estuviera ataviada con sus ropajes clásicos, sería muy difícil reconocerla por la calle.

-Tu jutsu de aspecto juvenil ha mejorado Tsunade –dijo Naruto mirándola profundamente.

Los ancianos miraron extrañados y efectivamente era cierto. Su físico se había reducido en masa muscular levemente, incluso en el cabello y la piel se la notaba más joven. ¿Acaso había estado perdiendo tiempo perfeccionando esa vanidosa técnica de aspecto juvenil? A los consejeros poco les importaba realmente. Solo que había completado la misión según los mensajes codificados enviados a Konoha hace semanas. Pero Tsunade sorprendió a todos diciendo:

-Este aspecto no es un jutsu… –sonriendo- he vuelto a tener 20 años de edad.

Salvo Shizune que ya lo sabía y había tenido suficiente tiempo para "asumirlo", el resto mostró gran sorpresa y curiosidad. Pronto, todos los presentes recordaron con cierto pensamiento funesto que la única técnica capaz de eso era un jutsu prohibido propiedad del fallecido Orochimaru.

-Tsunade-Hime… -apunto ofuscada Koharu- ¿Acaso usted ha usado una técnica prohibida?

Los consejeros, e incluso el Hokage avizoraban en el horizonte político muchos problemas si la ex líder había rejuvenecido mediante ese jutsu. Las aldeas habían acordado la paz mundial mediante el sacrificio mutuo durante la guerra. Y uno de los puntos vitales para lograr consenso total, fue evitar que técnicas prohibidas fueran desarrolladas o utilizadas para aumentar el poder de los aliados.

-¡Por supuesto que no! –Bramó la mujer y pudo notarse su personalidad de siempre- esto tiene que ver con el Gobi.

-Será mejor que se explique –señaló enojado Homura- esto es muy peligroso para la aldea….

Naruto no despegaba los ojos de ella. Sorprendido, y en algún modo asustado esperaba explicaciones. Tsunade evitó comentar su paso por la cueva de Orochimaru para cubrir a Shizune. Pero informó todo lo que había sabido del moribundo Shinobi de la roca. Luego se dispuso a contar como encontró la ubicación del Gobi, describió una batalla y como lo capturó en su cuerpo. La criatura había intentado "rejuvenecerla" para matarla basándose en el aspecto que Tsunade enseñaba escondida en su jutsu. Y lo único que hizo fue beneficiarla, ya que volvió a sus 20 años sin consecuencias negativas.

Los ancianos sonrieron complacidos. No solo tenían al Gobi, sino que la legendaria Sannin Tsunade Senju, retornaba a sus mejores épocas. El poder de Konoha se había incrementado terriblemente. Y todo de un modo "legal" para los acuerdos entre aldeas. Sin embargo, para evitar preguntas incomodas y protestas de otras aldeas, los consejeros sugirieron que "oficialmente" Tsunade fuera considerada con la hija de la Godaime Hokage. Eso evitaría suspicacias y le permitiría a la rubia vivir con tranquilidad sin dar explicaciones. Incluso podría conservar su nombre real, ya que muchas familias tenían la costumbre de usar los mismos nombres generación tras generación. Naruto y las mujeres asintieron porque parecía que eso era lo mejor. Pero el rubio reflexionó que los viejos querían evitar que Tsunade volviera al poder. Al ser la "hija" de la legendaria Sannin, no tenía los méritos acumulados de la por la Godaime. Y Más importante aún, era una joven Senju que podía revivir en su vientre al clan originario de los primeros Hokage. A Naruto no le importó ese asunto, el jamás obligaría a Tsunade ni a nadie a engendrar un clan por obligación legal. Ahora Naruto Uzumaki era el Hokage en funciones. Y durante su administración no serían utilizadas las mujeres como meros reproductores de ninjas. Así que despidió a los consejeros alegando que quería hablar a solas, con las mujeres. Necesitaba más detalles sobre la pelea contra Gobi y sobre el sello que ahora trasformaba a Tsunade Senju en jinchuriki.

Cuando los viejos se marcharon, Tsunade sonrió y trato de quitarle seriedad al asunto. Había esperado demasiado tiempo para volver a encontrarse con Naruto:

-¿Y bien Naruto-kun? –Sonriendo- ¿Ya no podrás llamarme "Oba-chan" eh?

Shizune no sonreía, porque podía notar terrible tensión acumulada en Naruto. Definitivamente la situación no estaba nada bien. Se formaba un pesado silencio en esa oficina, el líder les indicó con una mano las sillas para que tomaran asiento. Estaba serio, ofuscado.

-Ahora que los viejos se fueron, -indicó neutralmente Naruto- quiero escuchar la verdad.

-No sé a qué te refieres Hokage-sama… -dijo la rubia de brazos cruzados- ya ha recibido mi informe.

Shizune bajo la vista apenada, Naruto miraba a Tsunade con tanta profundidad que sus ojos azules parecían poder atravesarla. Luego de algunos segundos de silencio, el rubio se puso de pie y mientras llamaba a Ino les susurró:

-Tal parece que me sigues tratando como a un estúpido. Así que no tengo nada más que ver contigo.

Ambas mujeres se sorprendieron pero no tuvieron tiempo de nada ya que Ino y Sakura entraron a la oficina. Naruto tenía una seriedad preocupante.

-Ino-chan… -mirando a la rubia- encárgate de ubicar a Shizune Neechan y a la hija de Tsunade Senju. Sakura –mirando a la pelirosa- no necesitaremos enviar esos equipos a investigar los "desastres" en el bosque del norte. Ósea que tus médicos no son requeridos por el momento.

Las mujeres asintieron y Naruto se comenzó a ir de la oficina. Pero a último momento volteo y dijo:

-les presento a Tsunade Senju segunda, hija de la quinta maestra Hokage -saliendo del lugar.

Tsunade hizo todo el esfuerzo para aparentar tranquilidad. Pero la frustración la abrumaba. Jamás había esperado esa frialdad en Naruto. Enojo, rechazo, alegría, cualquier cosa menos frialdad. Y para colmo la había descubierto en su mentira, con solo mirarla. Otra vez la sensación de ser trasparente para esos ojos azules se hizo presente. Sakura y también Ino la miraban desdeñosamente. Tsunade había convivido con ambas años enteros. Ese aspecto juvenil no las engañaba. Sino era un clon genéticamente perfecto. Seguro era la antigua Tsunade, la juventud no la ocultaba para personas que la conocían bien. La rubia Senju observó a sus antiguas estudiantes y algo avergonzada abrió sus brazos a las dos chicas diciendo:

-Haruno Sakura, Yamanaka Ino ¿Acaso no saludaran como se debe a su maestra?

Ambas chicas sonrieron y la abrazaron calurosamente. La notaban triste y sabían la razón. Shizune le susurró a su maestra que Naruto estaba enojado o confundido por la "impresión". Que luego volvería a ser el de siempre. Pero Sakura negó con la cabeza y dijo la verdad:

-Tsunade-sensei… –triste- me temo que el Naruto que alguna vez conoció, ha desaparecido cuando usted se fue.

-¿Qué….que quieres decir? –preguntó la Senju

-Ino, será mejor que le cuentes tú… - declaró Sakura yéndose a su trabajo- es probable que no me lo crea a mí.

Tanto Shizune como Tsunade se miraron sin entender. ¿Qué podría haber pasado? ¿Acaso estaba casado? Eso no sería lo raro, ¿casado con más de una mujer? No sabían que pensar.
La rubia Yamanaka le dio un vaso de sake a cada una y les obligó a sentarse. Lenta pero segura, comenzó a contarle todos los "acontecimientos" que ocurrieron desde su partida de la aldea. Cada relación, cada mujer, hacían que Tsunade estuviera en un estado catatónico. Era similar a un estado de coma profundo, uno del que despertaría violentamente. Shizune colocó sus manos en los hombros de la mujer dejándole su apoyo. Sería una batalla muy dura, y nadie podía ayudarla. Ino conocía la mayoría de las historias de Naruto ya que el rubio no se había molestado en ocultarlas. Por supuesto también había "rumores" del Hokage por aquí y allá, lo cual solo lo hacía aun peor para soportar, por parte de Tsunade. Finalmente Ino guardó silencio, era difícil de digerir que un hombre tan gentil y abocado a una mujer como siempre había sido Naruto, ahora fuera un completo pervertido.

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Una hora después, Tsunade caminaba por la aldea en una mescla de furia y decepción. No podía creer que Naruto Uzumaki se hubiese convertido en un completo pervertido. Shizune no había podido detenerla, tampoco Ino. Tsunade prometió que le daría una paliza para ponerlo en vereda. Estaba ensuciando el puesto de líder. La memoria de su abuelo, del Nidaime, ¡del Yondaime! ¿Cómo podía comportarse así cuando había querido y admirado tanto al Sandaime?
Ella tal vez no era el mejor ejemplo por su afición al juego y la bebida. Pero eran vicios "ocultos" se decía a sí misma, no públicos como acostarse con toda mujer que se cruce. Lo cierto era que los celos la devoraban sin piedad.

Lo rastreó por su chakra y saltando por los techos fue por él. Naruto en esos momentos, estaba parado frente a una tumba en el cementerio. Tenía tanto dolor y confusión en su corazón que incluso había fracasado aquella mascara impenetrable de hombre juerguista. Durante mucho tiempo se había prometido tratar ligeramente a Tsunade cuando regresara. Como si no la conociera, como si nunca la hubiese amado. Ignorarla y seguir con sus conquistas de una noche. Alejarla tal como había logrado alejar a Sakura. Pero sinceramente no había podido.

-Ero- Sennin… -susurro a la tumba sonriendo con tristeza- ahora entiendo porque la amabas. Es una mujer muy hermosa. Tal sensual, tan poderosa. Lamento tanto el haber estado con ella –Suspiró desganado- debería haber muerto esa noche de lluvia, antes de siquiera tocarla. Pero ella me dio vida nueva, me dio esperanza. Y luego se largó lejos sin decirme porqué. Lo del Gobi era una excusa solamente. Yo lo sé, ella lo sabe. Se fue porque no confiaba en nuestro amor. No confiaba en mi promesa de siempre amarla. Pero ahora vuelve, y a mentirme otra vez. No sé qué ocurrirá ahora que vol…..

Naruto la sintió acercarse por detrás, y esquivó un puñetazo que iba directo a su cabeza. Giró sobre sí mismo para esquivar con una naturalidad increíble, y lentamente comenzó a salir del lugar pasando por su lado, le dio la espalda a la rubia que lo había atacado. Como si no existiera, como si una triste kunoichi de rango Gennin hubiese querido golpear a su maestro Jounnin. Solo le había faltado estar leyendo icha icha y serian una gran imitación de Kakashi-sensei. Ella se dio vuelta viéndolo partir. ¿Había eludido ese puñetazo y estaba ignorándola? Ahora más furiosa estaba aún, y le lanzó otro puñetazo directo a la zona del cuello con toda su frustración. No deseaba realmente hacerle daño, era más un coscorrón correctivo. El sin embargo movió su cuello levemente eludiendo otra vez. Y proseguía caminando sin siquiera volverse a verla, manos en los bolsillos dio la brutal impresión de su nivel superior.

-¡Deja de ignorarme! –Le grito la rubia- ¡Mírame cuando te hablo!

Naruto se detuvo algunos pasos más allá, se dio vuelta lentamente y sus ojos tenían el color de la sangre. La expresión demoniaca paralizó a la mujer:

-No vuelvas a intentar golpearme Tsunade Senju, –rugió con voz cavernosa- o te mataré.

Ella retrocedió acobardada, definitivamente ese no era "su Naruto". El líder se fue y sus rasgos volvieron a la normalidad. Era mejor romper ahora mismo lo que fuese que aquella maldita mujer quisiera intentar arreglar. Y si tenía que producirle miedo para que ella se alejara, era un precio pagable para el Hokage.

-No permitiré que vuelvas a herirme, -pensó Naruto- nunca más. Nadie jamás volverá a dejarme solo.

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Los días siguientes se evitaron mutuamente. Tsunade fue establecida como directora del hospital y Sakura se encargó del entrenamiento de los médicos. Shizune comenzó a asistir junto con Ino en la oficina. Las cosas entraron en cauces normales. Tsunade no quería terminar de ese modo con Naruto. Intentaba arreglar las cosas, explicaba las razones de su partida. El rubio parecía empeñado en evitarla y su "Hiraishin no jutsu" era más que efectivo para esos fines.

Una noche, casi dos semanas después de la llegada de Tsunade a Konoha, sucedió lo inesperado…

Naruto iba del brazo con un par de señoritas charlando alegremente por la calle. La noche oscura, y las muchachas lo mantuvieron lo bastante distraído para no notar a Tsunade y Shizune cruzarse en la calle. La rubia enloqueció de celos y no midió la fuerza que descargó en su puñetazo. Su cuerpo recordaba la gran diferencia de nivel que había entre ellos. Tsunade no midió su poder, y solo trataba de acertarle. Aun sabiendo que probablemente el hombre volvería a esquivarla. Sin embargo, esa noche Naruto salió despedido por encajar el impacto. Todo por evitar que las muchachas civiles fueran heridas por el brutal ataque. El cuerpo del Hokage atravesó varios muros y cercas delimitante de las casas, para finalmente chocar con un depósito de materiales y quedar inconsciente, bañado en su propia sangre.

Tsunade aún no se acostumbraba a los niveles de su renovada potencia por juventud. Pero al verlo volar, lo pudo notar casi al instante. ¡No debió dar en el blanco! ¡Naruto seguramente tenía que esquivarlo! Tsunade nunca pensó que su ataque podría haber asesinado a esas chicas que estaban con el Hokage. Shizune aturdida por la situación salió desesperada siguiendo el camino de la destrucción de propiedades. Ese golpe era mortal y había dado en el blanco increíblemente. Las lágrimas de Tsunade no pararon durante horas en su rostro. Una hora después de todo el desafortunado evento, Naruto ingresaba al quirófano en sala de operaciones.

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Varias horas después en el pasillo del hospital, Tsunade sentada aun lloraba con sus manos cubriéndose el rostro mientras recibía las reprimendas de Shizune y Sakura. ¿Cómo explicar lo inexplicable? ¡ELLA JAMAS HUBIESE QUERIDO LASTIMAR A NARUTO! ¡SU RABIA LA HABIA CONTROLADO COMPLETAMENTE! ¡¿COMO PUDO SER TAN ESTUPIDA PARA ATACARLO ASI?! Hace años, casi había asesinado a Jirayja en los baños termales por la idéntica muestra de descontrol. Desde aquella noche se había jurado jamás usar la totalidad de su poder cuando estaba furiosa. Y ahora mismo, muchos años después había vuelto a romper una promesa.

-¿¡Ha perdido el juicio!?-bramo Shizune- ¡Es una completa lunática!

-¡¿Cómo se le ocurre golpearlo con todo su poder?! –Gritaba rabiosa Sakura- ¿Acaso quiere matar a Naruto?

Tsunade no podía responder, estaba ahogada por su propio llanto. ¡Hormonas! renovada carga hormonal de su juventud restaurada. Le habían nublado el juicio completamente. No podía justificar lo que había hecho. ¡Quería morirse ahí mismo para que su pecho dejara de dolerle! Lo único que le impedía hacer una locura contra su propia vida, era esperar noticias sobre el estado de Naruto. Era lo único que la mantenía pendiente. En esos momentos Kakashi y 4 cazadores ANBU aparecieron en aquel pasillo de hospital, y el ninja copia anunció gravemente:

-Lamento esto… -serio- Tsunade Senju, esta arrestada por atentar contra Hokage-sama. Acompáñeme por favor.

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7 días después Naruto despertó en el hospital. Pocas veces en su vida le debía tanto al chakra regenerativo del Kyuubi. Había salvado la vida por los pelos, media docena de los mejores médicos lo habían velado las 24 horas. Al despertarse, el consejo y Kakashi (líder del ANBU) lo visitaron y le preguntaron sobre el destino de Tsunade. El Hokage podía hasta ejecutarla por esto y si bien los viejos no querían perder al Gobi, en este caso acatarían las órdenes por la gravedad del asunto. Naruto ordenó a Kakashi que buscaran espías en la aldea. El atacante había tomado la forma de Tsunade, pero no era ella. El ninja copia sonrió entendiendo el mensaje. El asunto seria "archivado" y Hokage-sama se encargaría por su cuenta. Algunos días después, Sakura y Shizune habían curado y vendado a Naruto como siempre. Shizune lo abrazó tiernamente y le agradeció que hubiera liberado a su maestra de culpa y cargo.

-Gracias Naruto-kun…-susurró Shizune agradecida- no tengo como pagártelo.

Naruto solo sonrió y la vio irse del cuarto. Tsunade esperaba impaciente en el corredor. Se moría por verlo, se moría por pedirle perdón. Rogaba al cielo poder ver esa sonrisa de Naruto que siempre le había agradado. Shizune y Sakura salieron, y fue Sakura quien agarrándola del brazo a su maestra le advirtió:

-Desde que usted volvió, él no había estado con ninguna mujer (hasta esa noche desafortunada) Naruto se encuentra muy enojado y eso significa que usted… -suspiró con resignación- usted aun le importa en su corazón –Mirándola seria- Así que no cometa la estupidez de rendirse o contenerse por orgullo. Dígale lo que siente, no se equivoque como yo lo hice.

Tsunade entró al lugar con las palabras de Sakura retumbando en su ser. La pelirosa había perdido su oportunidad, ella no debía dejarla pasar. Cuando se acercó al hombre, Naruto la miraba gélidamente. Ella se sentía tan indefensa que le costaba mucho no llorar. Tsunade había practicado mucho sobre que decir. Los tonos, la formas. Tratar de trasmitirle lo que sentía en su alma. Pero frente a ese hombre aun tendido y débil, parecía totalmente impotente. Finalmente, fue Naruto quien con mucho esfuerzo en la voz le dijo con frustración contenida:

-Es tu oportunidad… -señaló el rubio- puedes matarme.

Ella se sentó en una silla solitaria junto a la cama del rubio, los yesos y vendas lo tendrían varias semanas en el hospital. Tsunade no sabía que decir. Las palabras no surgían de sus labios. Los ojos azules como el cielo, la devoraban sin piedad. Y ella solo podía enfocar la mirada en cada herida, en cada golpe, en cada vendaje. Tratando de asegurarse que el estaría bien. No podía decir nada. Absolutamente nada. Solo estar presente para recibir cualquier muestra de desprecio en el hombre. Era lo mínimo que merecía.

-¿Qué esperas? –Continuo sin emoción Naruto- termina el trabajo, mátame.

-yo nunca quise….yo...-acongojada

-¡Mátame!, -dijo rabioso- así como me mataste hace casi un año cuando te fuiste.

-No digas eso, -intento explicar- me fui porque te quitarían el puesto y…

-Aun soy Hokage ¿cierto?-dijo duramente- me iban a obligar a casarme….-sonriendo irónico- ¿me ves casado?

-Naruto escucha, -dijo dolorida- creí que era lo mejor, creí que no teníamos un futuro y…

-Desde que nací no tengo futuro –apunto serio- desde niño que estoy comiendo en la misma mesa con la muerte. Primero Kyuubi y su odio, luego Orochimaru, luego Madara, luego Sasuke que me quitó la vida.

Tsunade no sabía que decir, no sabía cómo confortarlo. Lo veía llorar como nunca.

-Y tú que evitaste que me matara, -sentencio Naruto- que me diste vida para luego huir.

-yo….yo no hui, lo que paso fue…

-¡Mientes! –Gruñendo de dolor- huiste de mí, esa misión fue una excusa. Pudiste quedarte y amarme, confiando en mí que jamás te había defraudado. ¡¿Y que si no era Hokage?! ¿Crees que me hubiera importado después de que te debía mi vida? ¡Mi corazón!

-Perdón, -dijo bajando la cabeza- tuviste razón en la oficina- señaló llorosa- te mentí. No atrapé al Gobi, hice un trato con él. No pude decirlo porque traería problemas –Secándose las lágrimas- un jinchuriki sin el uso del chakra demoniaco no es útil ¿Cómo….como lo sabias?

-Un perro milenario como lo es Gobi, no sería "engañado" por tu aspecto –respondió fastidioso Naruto- usaría su olfato y sabría lo que en realidad eras. No por nada los Inuzuka son parte de Konoha. Fue el Kyuubi quien me lo advirtió, me odia es cierto. Pero odia más la mentira.

Ella sonrió suavemente y asintió, debía decirle toda la verdad porque Naruto la merecía, y porque era una excelente forma de mostrar sus sentimientos.

Flas back:

Tsunade ingresó a la inmensa cueva oscura. Shizune quedó en la entrada para cubrirle la retirada por si algo fallaba. La rubia caminó un tiempo y una respiración volcánica surgió desde el interior del lugar…

-DOLOR…-susurró la criatura lejana- DOLOR…. ¿POR QUE ME CAUSAN DOLOR?

-Tsunade sintió enormes ganas de huir, pero debía seguir, era su misión. Lo único que le quedaba después de perder a Naruto.

-TU VIENES…..A CAUSARME DOLOR…-fue el susurro cavernoso- NO…..MAS…..NO MAS…. ¡NO MAS!

Pese a la oscuridad del lugar, la rubia pudo notar dos grandes ojos cercanos al techo de la cueva. El perro la observaba, pero extrañamente no la atacaba.

-MARCHATE HUMANA… -gruño la criatura- O TE CAUSARE DOLOR…..ASI…..COMO A MI ME LO HAN CAUSADO.

-necesito tu poder, -dijo Tsunade sin pensar- lo….necesito.

-ME IMPRESIONA TU VALOR….MARCHATE MORTAL – gruñó el perro- SOLO PUEDES CAUSARME DOLOR.

-No quiero luchar, ni lastimarte –aclaró la rubia- quiero hacer un trato.

-¿TRATO? –Susurró grave la criatura-…..NO HAY TRATO SIN DOLOR. AL USAR MI CHAKRA….ME CAUSAN MUCHO DOLOR.

Tsunade lo comprendió, la criatura se refería a dolor después de ser atrapada. Cuando el contenedor usaba el poder, le causaba dolor. Era por eso que Gobi los mataba desde el interior. Ella pensó que un Jinchuriki sin el poder de su criatura no servía. Tal vez por eso nunca antes las aldeas lo atrapaban. Sin embargo una idea le surgió…..tal vez…..solo tal vez…

-No quiero usar tu chakra, -dijo seria- solo ser tu Jinchuriki.

-¿NO DOLOR? –Susurro la bestia sorprendida- ¿POR QUE LA MUJER HARIA ESO?

Tsunade encendió una pequeña antorcha, la luz apenas la rodeaba y no podía ver completamente a la criatura. Enterró entre dos piedras el madero encendido y realizando sellos se quitó el jutsu de aspecto juvenil que la cubría. Era la primera en muchos años que se mostraba ante ser alguno como realmente era.

-Dentro mío, no sentirás dolor –sentenció la mujer- juro bajo nombre de los Senju no usar jamás tu chakra.

-EL OLOR DE TU SANGRE…..SENJU…..EL NO….DOLOR…. –Recordó el perro-…PERO TU… ¿POR QUE?

-Hace algunos meses, jamás hubiese buscado ser joven de nuevo. Todos tenemos nuestro tiempo, es la vida. Pero alguien me…..revivió –sonriendo al recordar la sonrisa del hombre que amaba- yo…..yo solo deseo….estar con él.

-SI TU MANTIENES….TU PALABRA DE SENJU-dijo el Gobi- YO TE DARÉ JUVENTUD…..SOLO UNA VEZ MAS.

La criatura odiaba ser capturada, pero la palabra de un Senju era sagrada. Además los mortales no cesarían de intentar capturarlo, no se detendrían en su afán de causarle dolor. Por lo menos, por una vida mortal, el estaría seguro en el cuerpo de esa mujer. Valía la pena intentarlo.

Fin del flash back:

-Entonces hice un trato con el Gobi, -dijo confirmando lo antes contado- fue un mortal riesgo que he tomado ya que la aldeas suelen sacrificar a los jinchuriki que no tienen poder (y todo lo hice por ti)

-Claro, -susurro irónico Naruto- disculpa Tsunade-chan, que desconsiderado fui. Dejaste un millón de pistas regadas por la aldea de tus intensiones. Es tan obvio que te alejaste de Konoha porque me amabas demasiado. –sarcásticamente.

Ambos guardaron silencio, Naruto estaba malherido y no solo físicamente.

-¿Me dejaras curarte? –le susurró con dulzura Tsunade- ¿Me permitirás cuidar de ti? –acercándose y tomándole el rostro. –Estoy muy segura que con el tiempo nosotros…

-Lárgate, -dijo tajante Naruto- si crees que romperme todo y dejarme tirado en esta cama es lo peor que hiciste, ni te imaginas lo que sentí al ver que te escapabas hace tiempo.

Tsunade apartó la mano como si una fuerza invisible la rechazara. Se sentía impotente, se sentía una tonta. Nunca imaginó que ella hubiera significado tanto para él. Había pensado que solo era un "reemplazó". La mujer se puso de pie dándole la espalda al rubio. Se estaba marchando cuando recordó las palabras de Sakura: "No comenta la estupidez de rendirse o contenerse por orgullo. Dígale lo que siente, no se equivoque como yo"

-¡No! ¡No puedo rendirme! - se dijo gravemente en su interior. Esta vez no escaparía de su felicidad. Seria decidida y arrolladora. ¡Naruto conocería quien era Tsunade Senju! La rubia se volvió y parándose junto a la cama bramó:

-¡Entonces estamos en un problema tu y yo! –Indicó venenosa- ¡Te advierto que tus "aventuras" se acabaron!

El la miró sorprendido completamente, casi como si fuera una extraterrestre ¿Qué demonios le pasaba? Pensó Naruto sin saber cómo reaccionar.

-Resulta que yo también sufrí, que también siento cosas ¡Y yo no soy una estúpida niñata que retrocede y llora su oportunidad perdida! ¿Acaso crees que aquella noche de lluvia solo tus sentimientos importaban? ¡Yo también estaba muerta en vida! ¡Y no creas que fue fácil para mí aceptar lo que hicimos!

-Me da lo mismo –susurro Naruto cerrando los ojos- ya no importa nada de eso. Es pasado.

-¡A mí también me da lo mismo tus berrinches! –Respondió como una fiera Tsunade para contradecirlo- Pero cada mujer que se te acerque, ¡Terminará en el hospital!

Naruto abrió los ojos y vio toda la determinación de esa hembra enfrente, todo a través de los ojos miel. Sin embargo, decidió provocarla un poco:

-¿Así que piensas ser mi carcelera? -dijo sonriendo perverso-será divertido ver cuánto aguantas.

Ella enfureció por ese tonto desafío. Pero no lo golpearía nunca más, tenía mejores planes. Así que se montó sobre el cuerpo del hombre provocando que Naruto grité por las costillas aun no restablecidas en su cuerpo. El cuerpo de la increíblemente sexi mujer lo estaba montando a la altura de las caderas. Incluso ella tuvo el descaro de guiar una de las manos de Naruto directo a que la tomará por su fina cintura. Casi como si fuera una posición sexual. Tsunade entonces sonrió perversa. Sabía perfectamente cuanto le dolía al rubio estar debajo por sus heridas, y también sabía también como aliviarlo. Su mano derecha se llenó de chakra verde y apoyando en la zona correcta del cuerpo del Hokage, el pronto dejó de sufrir. Ahora estaban cara a cara. La mujer dominaba desde arriba en una postura bastante escandalosa más allá de estar vestida y de aquella blanca sabana que los separaba. Se miraron profundos a los ojos y ella susurró:

-Eres mío Naruto Uzumaki, -sonriendo sensual- cometiste el fatal error de hacerme el amor en esa oficina. Me reviviste eso es, me reviviste y ahora debes tomar la responsabilidad.

Naruto sonrió apenas pese al dolor, ella estaba sentada en un buen lugar para "negociar". Con su gesto más travieso apuntó:

-¿Y si no quiero?

-Podrás ser muy Hokage de esta villa justo ahora Naruto-kun, -dijo la mujer y movió las caderas excitándolo- Pero aun así, eres mío… – añadió sensualmente- Prepárate para ser hombre de una sola mujer. Porque de lo contrario van a morir muchas kunoichi sino obedeces.

Ella se inclinó luego de mirar en aquellos hermosos ojos azules la aceptación del sentimiento y lo besó suavemente, sin dejar sus labios se levantó para no causarle más dolor. Rompió el beso y retirándose le dijo:

-En un par de semanas, cuando salgas del hospital. Tu y yo, tendremos otra "misión" en la oficina del Hokage. No tienes permitido ninguna otra mujer hasta entonces, Naruto-kun….

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Era de noche en la aldea de la hoja. Naruto había vuelto a sus funciones como líder. Se encontraba solo en su oficina y terminando con los últimos documentos del día. Bebió un sorbo de licor y se recostó en su sillón detrás del escritorio. Los asuntos de la aldea marchaban más que bien. Había paz y comercio, había acuerdos y crecimiento. Comenzó a llover, las luces exteriores de la calle se hicieron menos visibles. El rubio guardó ciertos documentos en lugar secreto tras el librero y volvió a su asiento. Una nueva copa, un largo suspiro y las puertas se abrieron. Naruto fue a cerrarlas, el viento las golpeaba y no quería ruidos molestos. Le gustaba estar en la torre Hokage por las noches. En tiempos de paz, no había guardias y el lugar quedaba solitario al girar para volver a su lugar la vio dentro del lugar. Sin dudas habían entrado por la ventana (gotas en el suelo haciendo "caminito") se veía increíblemente sexi, sonreía con travesura apoyada en el escritorio. El avanzó acercándose tranquilamente, se puso frente a la mujer, que no dejaba su relajada postura.

-Hokage-sama se ha portado muy bien –susurró traviesa- ha sido un niño muy bueno –sonriendo

El seguía mirándola seriamente, no parecía dispuesto a jugar ningún juego. Ella lo pudo notar, vio algo que nunca estaba en Naruto, dudas. El rubio giró al escritorio y se sentó bebiendo una copa.

-¿Acaso quieres probarme? –Dijo Tsunade- ¿Quieres ver cuánto tiempo te ruego?-ofuscada

-No, -exclamó Naruto- pero el tiempo en el hospital me ayudó a pensar mucho.

-¿y me lo dirás, o tengo que adivinarlo?

-Estos meses atrás, estuve con muchas mujeres…-declaró serio- pero nunca con Sakura.

Ella se dio vuelta y mirándolo fijo preguntó:

-¿Dime por qué?

-Porque es una de las dos mujeres que puedo amar locamente. Es una de las dos, que puede destruirme si me rechaza. Y yo, no podría…volver a soportarlo.

Finalmente la máscara de Naruto había caído, dudas y temor era lo que quedaba debajo.

-¿Y yo soy la otra? –señaló sonriendo Tsunade.

-Sabes que si Tsunade-chan… –dijo serio

Ella giró al escritorio acercándose. Estar lejos de Naruto era una de las cosas más difíciles para Tsunade. Sinceramente ya no podía soportarlo.

-¿Y por qué piensas que volvería a lastimarte?

-Porque aun eres Sannin, -señalo neutro- y te puedes largar de la aldea cuando quieras.

Ella abrió sus muslos sentándose sobre las piernas del Hokage sonriendo. Naruto aspiró su fragancia ¡Olía tan bien! Salvaje y llena de vida. Lo volvía loco. Tsunade acarició el desordenado cabello del hombre, lo veía tan tierno, tan dulce y al mismo tiempo tan masculino. Poderoso y consiente de esa fuerza. Pero aun así débil ante ella, eso la enloquecía.

-Te amo… – le dijo Tsunade- ojala pudiera convencerte, que no pienso abandonarte. –dándole un corto beso- pero solo puedo amarte, día con día. Y esperar que en algún momento, tu corazón enorme vuelva a estar dispuesto para confiar ciegamente en mí, de nuevo.

El la miró con un dejo de tristeza en sus ojos azules. Pero una sonrisa de picardía le surcó el rostro al decir:

-¿Estuviste practicando mucho este discurso?

-Etto…..¿Se ha notado?-susurró avergonzada y divertida Tsunade- bueno en realidad si… –sonriendo- Desde que he vuelto que no puedo pensar en otra cosa.

-Bueno…. ha salido bastante bien Dattebayo…-dándole un beso- aunque… -otro beso- aun así….

Se besaron apasionadamente, él la rodeó entre sus brazos fuertemente. Aceptando por fin que Tsunade Senju aún tenía su corazón en un puño. El calor de cien mujeres, no había podido borrar ese sentimiento. Entre besos y caricias el susurró como recitando un conjuro para auto convencerse:

"Una vez más, solo una vez más"

Seria su última apuesta, la última vez que Uzumaki Naruto dejaría al descubierto el corazón…..

Fin del capítulo.