Orihime vio como Ichigo jugaba con aquel pequeño de cabello naranja, ambos se parecían mucho (quizás por todo el tiempo que pasaban juntos) hacían las mismas expresiones y a ella aquello le hacía gracia.
Ichigo se sentó en el pasto cerca del lago y Orihime estaba segura que le contaba historias de Masaki, el era feliz escuchando las historias de Ichigo.
Le mando un mensaje al pelinaranja mayor diciéndole que iba a comprar algo para beber.
Caminó al puesto más cercano y compró dos botellas de agua, era un caluroso día. Saliendo vio a Ulquiorra despedirse de una chica de pelo verde, Candice Catnipp... su prometida. Sintió una opresión en el pecho y un nudo en el estómago.
Sacudió la cabeza y respiro profundo. ¡Ya era una mujer! Esos amores de niños habían quedado en el pasado.
Orihime decidió ignorar la escena que había presenciado anteriormente y volvió al banco. Ya ahí se dispuso a abrir su botella de agua y tomarla.
¡Por poco de ahoga!
Ulquiorra estaba frente a ella, debió haberla visto y seguido quien sabe para que.
-. Hola - dijo el cuando la vio retomar un poco la compostura.
-. Hola... - dijo ella algo sonrojada.
El chico se sentó junto a ella y ambos veían lo mismo, Ichigo y un Niño de cabello naranja sentados viendo el lago.
Orihime estaba en silencio y trataba de mantener la vista fija a los Pelinaranjas.
Por otra parte, Ulquiorra la miraba sin disimulo alguno, cada vez que la veía tenía un manojo de sentimientos incontrolables, sentía ganas de abrazarla y esta vez nunca más soltarla.
Recordó el día en que la conoció, con 13 años era La Niña más rara y tierna del mundo y eso le dio curiosidad, tenía el pelo por los hombros y ese era su rasgo favorito de la chica. Además de que quizo ser su amigo.
Recordó también como ella perdió a la mayoría de sus amigos por juntarse con el (el no tenía amigos ya que decían que sus ojos eran tétricos). Cómo sin darse cuenta ella con su inocencia lo fue enamorando, lo fue ayudando a superar ciertas cosas. Ella le hacía honor al significado de su nombre "princesa tejedora del bien" porque donde quiera que llegaba tenía que ayudar, ella era demasiado noble para un mundo como este... demasiado noble para el...
Después de todo el amor que ella le brindo, todo lo que ella sacrifico por el, luego de todo eso el fue un imbecil que le pagó mal, si, fue un mal entendido pero al principio el sucumbió.
Se maldijo antes su debilidad, debilidad por no haber recorrido el mundo entero buscándola cuando tuvo la oportunidad.
-. Entonces - dijo sacándolo de su pensamiento - la señorita Candice...
-. Así es... - respondió.
-. Me alegro por ti Ulquiorra, de verdad que si - habló Orihime viendo a los ojos del chico, el trato de sonreír pero no podía. El no quería aquella boda ¡y ahora menos!
-. Gracias, mujer. - fue lo que dijo, pasados unos minutos volvió a hablar. - entonces Kurosaki Ichigo...
-. No, no - dijo sacudiendo las manos - Kurosaki-kin es casado... el y Kuchiki-San tienen a unos hermosos gemelos de un año. - informó ella mientras recordaba lo movidos que fueron sus dos años.
El no respondió, siempre fue de pocas palabras. Miró la muñeca de la que fue su chica y encontró lo que buscaba, ella aún conservaba aquella pulsera que el le había regalado y tenía una igual, sabía que aquello era una muestra de que ella aún se aferraba de alguna manera a lo que alguna vez fue aunque el jamás se lo recriminaría.
Vio como ella se ponía de pie y recibía al niño que estaba con Kurosaki con un abrazo, lo levantó en brazos y escondió su cabeza en su hombro.
-. Nos vemos Ulquiorra. - dijo ella presionando la cabeza del niño ¿por qué hacía eso?
Ella le había contado que Kurosaki tenía hijos con Kuchiki, pero El Niño que ella tenía en sus manos parecía de casi tres años, era delgado y tenía el pelo algo alborotado y de un naranja oscuro.
-. Espera mujer. - dijo agarrando un extremo de su falta como en los viejos tiempos, el corazón de Orihime dio un vuelco. - ¿Quien es ese Niño? - interrogó haciendo que los de cabello naranja intercambiaran miradas.
-. Ulquiorra. Déjalo - pidió ichigo.
-. No, está bien - dijo Orihime quitando la mano de la cabeza del niño, quedó libre y giró su rostro para encontrarse con el hombre que preguntaba por el. Con el pelo naranja y esos ojos de color verde esmeralda que pocos en el mundo poseían el quedó petrificado ante la tierna mirada y sonrisa que El Niño le brindaba. -. El es Inoue Akihiko. Mi hijo... nuestro hijo...
