Con este termina el TOMO I de las aventuras de Emma "sin filtro" y su esposa Regina. Que sepan que mínimo tengo material para dos más, pero que quiero dedicarme a otro proyecto por ahora. Luego retomaré o puede que vaya haciendo un poco y un poco. Aurora y Mulan regresarán más adelante! ^^ Gracias por leerme! Me han hecho muy feliz. FELIZ AÑO!

PARTE X

Emma se sentó al lado de Phillip. El príncipe miraba pensativo la nada - ¿te arrepientes de haberme contado que Aurora no estaba bien? – le preguntó la sheriff – creo que tengo parte de la responsabilidad por el final de tu relación con ella.

-¿Crees que de no haber intervenido las cosas serían distintas? – quiso saber él, pero le sonrió sin pedirle una respuesta – posiblemente, habría pasado lo mismo, no hoy, ni mañana, pero habría pasado de la misma manera o de una peor.

-¿Peor que morir y resucitar? – inquirió la rubia.

-No me parece tan malo, al menos ha resucitado.

-¿Pareces aliviado?

Phillip movió la cabeza afirmativamente – si, cuando pensé que estaba muerta y que no podríamos remediarlo, sólo podía pensar en cómo iba a ocupar ese espacio vacío para nuestro hijo, no estoy preparado para eso.

-Que hayas pensando antes en tu hijo que en ti, me suena a un buen padre – Emma sonrió de medio lado – creo que lo habrías hecho muy bien – se corrigió – lo haras muy bien.

-Supongo, pero ahora tendré que lidiar con toda esta situación – dijo el príncipe.

-Entiendo – Emma asintió – los cambios son complicados, pero tarde o temprano encajan, sobre todo si son necesarios.

-El tiempo dirá que tal llevó todo este asunto – se quedó mirando a Emma un segundo - ¿tú lo supiste siempre? ¿Qué Aurora estaba interesada en Mulan? Recuerdo que cuando hablamos dijiste que podría pasar otra cosa diferente a prejuicios o reparo.

-Bueno, si le molestaba había dos opciones – explicó la sheriff – o no le gustaba que estuviera con una mujer o le molestaba que estuviera con cualquier que no fuera ella.

Phillip resopló – no sé cómo me voy a hacer a la idea de que se aman.

-¿Los besos que acaban de darse no fueron suficiente? Yo los vi bastante gráficos, no sé si me entiendes – la rubia sonrió pícaramente – y claro, también está la magia – meneó la cabeza como si eso fuera secundario -, pero los besos dicen bastante de por si – el príncipe sólo suspiró – oye, Phillip, sé que no es fácil de entender ni de asimilar, pero creo que cualquiera que ama quiere la felicidad de esa personas, aunque no sea con uno mismo, ¿no?

-Eso es verdad – el joven se cuadró de hombros – me costará un poco, pero siempre he querido lo mejor para las dos – se puso de pie – me vendrían bien unas vacaciones, aunque primero quiero ver a mi pequeño y pasar algo de tiempo con él.

-Me parece una buena idea, Phillip – Emma estuvo de acuerdo.

-Te agradezco que me llames por mi nombre, por fin – le mencionó el príncipe.

-Es un regalo de 24 horas y solo porque has demostrado ser todo un caballero, pero no te acostumbres – Emma se quedó pensativa- ¿sabes qué es lo bueno de todo esto? – obtuvo la atención del príncipe – que hay un par de pechos verdaderos esperándote en algún lado – hizo el gesto con las manos – digo 'el amor verdadero aguardándote esta, joven jedi'.

Regina sonreía mirando el intercambio entre su esposa y Phillip. Había conseguido sacarle una sonrisa con sus payasadas. Emma era tan peculiar que no le sorprendía.

Maléfica se acercó en silencio y se sentó a su lado – es muy poderosa, ahora entiendo porque te interesa tanto.

La morena se giró a sabiendas de que su amiga observaba a Emma, pero negó con la cabeza – mi interés no tiene nada que ver con su poder o su magia – pensó mejor – o, bueno, sí, pero la magia de Emma que me interesa no tiene nada que ver con la que usualmente consideraríamos – explicó – es otra.

-¿Qué otra clase de magia posee la salvadora?

-Una que me incumbe solo a mí – admitió Regina – ella me regaló todas las razones por las que quería vivir, mi hijo y ella misma.

-¿Me saldrás con esas cursilerías de que te dio una familia? – ironizó Maléfica.

-Pueden ser cursilerías, pero son mi realidad – aseguró Regina- me da todos los días toda clase de razones para que quiera conservar mi corazón en el pecho, latiendo sin cesar – la morena sonrió en silencio sin dejar de mirar a Emma – ella es todo lo que yo siempre he necesitado y más, a veces es un dolor de cabeza – sostuvo la mirada de Mal por un momento – a veces quisiera que no fuera tan impertinente, más sutil, pero, para que mentirte, me gusta hasta eso de ella – reveló sin tapujos – me gusta todo de ella.

-Vaya, visto así, parece un portento – admitió la otra hechicera.

-Lo es, a su manera – confió Regina – es impulsiva y muchas veces llega al desparpajo y la atrocidad con sus invenciones, pero es siempre noble en sus intenciones, tiene una capacidad para ver al mundo que ya nos gustaría a la mayoría – la alcaldesa suspiró – me hace sentir tan especial y fuerte, tan diferente.

-Es hermoso – Maléfica habló con toda la sinceridad que podía – es hermoso el amor que el profesas y el amor que dices que ella te ofrece, la forma en la que la describes – la mujer suspiró con alivio – no sabes lo feliz que me hace que te sientas así; eres y siempre has sido una buena amiga para mí, Regina – expuso – me satisface muchísimo verte así – dudó un momento – quizás, ustedes habrían sido otro buen ejemplo para experimentar con mi hechizo.

Regina río ante la idea – lo dudo, si esta Emma habría estado en el lugar de Mulan, tu experimento jamás habría prosperado – le aseguró a Maléfica la morena – se las habría arreglado para que no pudiera suceder, habría entrado y dado un grito del estilo "Regina, vamos" y créeme – la alcaldesa estaba convencida de sus suposiciones – no le habría hecho falta mucho más para despertarme – reflexionó un segundo – aunque, por puro placer, igual me habría pellizcado – agregó de inmediato – y no en la mejilla.

-Interesante – Maléfica sonrió de medio lado – Emma Swan es muy interesante.

-Lo es, pero es mía también – Regina sostuvo una expresión seria a la hechicera.

-Tranquila mujer, no pensaba robarte a tu esposa, sabes que siempre me han ido más las morenas – comentó con picardía.

-Por el bien de tu integridad general, no vuelvas a insinuarlo, Mal – Regina camino hacia Emma en busca de su cariño – no quiero que te vaporice una salvadora, no sería bueno para su karma.

Al cabo de unos minutos, Aurora y Mulan si unieron al grupo. Se acercaron a Phillip.

-Phillip quisiera que habláramos –comenzó Aurora – siento que hayas tenido que enterarte de esta manera.

-Yo también – dijo el joven -, pero más siento que tuvieras que arriesgar tu vida, aún poniendo en riesgo el bienestar de Phillip Jr. – se quejó el príncipe - ¿qué habría sucedido si morías? ¿Si Mulan no te despertaba? Ha sido muy egoísta – le reclamó.

-Phillip, por favor – comenzó a decirle la guerrera, pero Aurora la interrumpió.

-No pasa nada, Mulan, él tiene razón – se acercó y buscó la mirada del hombre – perdóname Phillip, perdóname por no pensar bien las cosas, no volverá a suceder, a partir de ahora, quiero que sepas que cuentas conmigo en lo que a la crianza del niño respecta, no te dejaré fuera de ninguna decisión y estaré contigo en lo que necesites para nuestro pequeño.

Phillip suspiró sabiendo que había más que el reclamo por Phillip Jr. en sus palabras. Era una mezcla de cosas, pero la calma de Aurora estaban haciendo mella en su brote de resentimiento – no te preocupes, igual exageró, solo me asusté un poco, pero quisiera que por unos días me permitieras quedarme con el, a solas – pidió el chico – quiero también poder asimilar la nueva situación y que pospongamos la conversación de los tres para cuando lo tenga un poco mejor llevado – expuso con seriedad – Aurora has sido mi gran amor y Mulan mi mejor amiga, quiero que sean felices y no me gustaría lastimarlas.

Mulan aceptó cautelosamente el trato – por mi parte, está bien – Aurora asintió cuando la mujer la miró en busca de su acuerdo, así que la guerrera agregó – quisiera pedirte perdón yo también, por todo esto, por no poder frenar mis sentimientos por Aurora, por haberte faltado como amigo.

-Por favor – el príncipe levantó las manos – ¿y qué ibas a hacer? El amor lo conduce todo, o casi todo, lo gobierna todo a su antojo, no quiero disculpas por ahora – se dirigió a la castaña – voy a consultar con Snow cualquier cosa sobre el pequeño y te mantendré al tanto.

-Por favor, sin falta envíame recados sobre cómo esta Phillip – le pidió Aurora.

-Pasa a verlo durante la semana, si quieres y estas cerca – le dijo Phillip, cediendo en parte de sus planes iniciales, se subió al caballo y desde encima agregó – ah y, luego de estos días, has de cuidarlo tú por un tiempo – le comentó – me iré unas semanas de vacaciones, las necesitó – confesó sonriendo – y tú – miró a Mulan – has de hacer mérito para que a mi chiquillo le caigas bien.

Mulan asintió con tranquilidad – lo haré.

-Lo sé – dijo Phillip y espoleando el caballo partió soltando un adiós.

-Acabara acostumbrándose – Emma apareció cerca de las mujeres – como todo el mundo – aseguró - ¿ustedes? ¿Qué harán con este tiempo libre?

Mulan sonrió y tomó la mano Aurora – aprovecharlo – dijo – aprovecharlo al máximo – subió a la princesa a su caballo y esta le dirigió un casi mudo "Gracias" a Maléfica antes de que el animal se pusiera a trotar sin rumbo definido.

Emma sonrió pícaramente – alguien va a conocer a Lucy y Sandra pronto - y anunció de inmediato – primera 'gayzación' completada, la causa Multiorgasmos ¡GANA! – vitoreó palmas como loca.

Mientras tanto, Regina se tapaba la cara y Maléfica no entendía nada, pero si había multiorgasmos, ella también aplaudía.

Lo que no sabrían hasta tiempo después es que el gen de Emma sin filtro se extendería a través de Aurora, la cual comenzó a tener charlas muy amenas con Lucy y Sandra. Mulan, al principio, no podía creer la influencia Swan sobre su princesa, pero viendo lo cariñosa que podían volverse esas conversaciones se rindió a los encantos que tenían. Al parecer, todas las morenas están condenadas a rendirse a los especímenes femeninos "sin filtro" o eso es lo que Emma teorizó en la cafetería un viernes a las 7 de la mañana para consternación de unos cuantos clientes. La abuela tuvo que usar la ballesta para que dejará de dar ejemplos de cómo ciertas morenas, o solo una, se rendían a los encantos que mencionaba. Cuando Regina se enteró, la ballesta resulto ser una amenaza mucho menor y Emma estuvo sin Thelma y Louise por un tiempo. Bueno, 600 segundos, que es lo que tardó en lanzarse encima y descontrolar la defensa de la alcaldesa. Fueron, según Emma, los 600 segundos más largos de su vida.