Capitulo Ocho

Nada me pertenece todo es de J.K. Rowling.

Después de hablar con Sirius los chicos se dirigieron a las cocinas de Hogwarts a pedirles a los elfos si podían hacerles algo de desayunar y llevárselos a la torre de los premios anuales, una vez en la torre y lejos de oídos chismosos los chicos se pusieron a platicar en cual seria la estrategia en caso de que los atacaran cuando fueran esa tarde a la casa de los Granger, después de planear varios posibles escenarios decidieron que por el momento no podían hacer nada mas para prepararse.

—Bueno si me disculpan voy a ir a dormir un poco, ustedes también deberían hacerlo —dijo Harry a los dos premios anuales levantándose del sofá donde se encontraba sentado.

—Lo se, apenas dormimos un poco mas de tres horas la noche anterior. —dijo Hermione reprimiendo un bostezo.

—Los veo a las tres en la entrada del gran comedor para irnos a Hogsmeade.. —dijo Harry antes de salir de la torre de los premios anuales.

—Bueno nosotros igual nos vamos, los vemos luego. —dijo Pansy mientras apuraba a Ginny y a sus otros dos amigos a salir de la torre.

—Supongo que voy a tratar de reponer un par de horas de sueño. —dijo Hermione a Draco antes de retirarse a su habitación dejando al rubio en la sala común.

Poco después Draco subió a su habitación siguiendo el consejo de Potter trato de conciliar el sueño sabiendo que en los últimos días no había estado durmiendo mucho, se encontraba agotado y no seria de ninguna utilidad en caso de un ataque en esas condiciones.

Se encontraba echo un ovillo tirado en el frío suelo en los calabozos da la mansión Malfoy, su cuerpo se sacudía con violentos temblores sentía dificultad para respirar sabia que la única razón por la que lo mantenían con vida era porque el señor tenebroso sospechaba de Snape y en caso de que lo matara necesitaría alguien con su habilidad en pociones siendo el la mejor opción ya que el mismo Snape se había encargado de entrenarlo. Escucho pasos acercándose por el pasillo antes de que el hombre que se hacia llamar su padre entrara violentamente azotando la puerta de su celda.

—Que patética criatura eres me das vergüenza. —escupió el hombre mientras que con se pie le propinaba una fuerte patada sin importarle el daño que pudiera causar.

—No tienes nada que decir asqueroso animal, ni orgullo tienes deja de llorar y levántate no mereces el apellido Malfoy. —grito el hombre enfurecido sus ojos llenos de venas rojas le deban un aspecto desquiciado, sujetándolo del cabello lo obligo a levantarse.

—Camina demuestra que tienes algo digno de un Malfoy. —dijo el hombre mientras le propinaba un golpe con su bastón en las rodillas, obligando le a caer de nuevo.

—Patético, solo eres un sucio animal anda arrástrate como el gusano que eres. —dijo el hombre mientras observaba con un malévolo placer como su hijo se encogía en el rincón de la celda.

—CRUCIO. —grito el hombre poniendo todo el odio y desprecio que sentía por su hijo en esa sola palabra, el hombre reía desquiciadamente mientras observaba a su hijo retorcerse de dolor.

—Aliméntalo y asegúrate de que no muera.—ordeno el hombre al pequeño elfo domestico que se encontraba atrás de el y con una ultima patada a la forma sollozante de su hijo se retiro.

Draco se despertó de golpe sudando frió y agitado por su reciente pesadilla que mas bien eran memorias que trataba de suprimir, una vez mas calmado giro hacia su mesa donde se encontraba un reloj que leía que eran poco mas de las dos de la tarde, en una hora se tenia que encontrar con Hermione y Potter para ir a buscar a Sirius necesitaba estar compuesto para entonces; sabia que las pociones para controlar la ansiedad y los ataques de pánico causaban adicción que solo debía tomarlas cuando las necesitara, Draco sabia que si las seguía tomando mas de una vez al día su cuerpo se iba a empezar a acostumbrar a ellas e iban a dejar de surtir efecto al igual que la poción para dormir sin sueños que ya no hacia efecto alguno en el, incluso si le había prometido a Hermione tomarla para dormir mejor sabia que no funcionaria era como tomar agua para el, aun sabiendo eso destapo los dos pequeños frascos que tenia en su mano y tomo su contenido rápidamente era la segunda vez en el día que las tomaba la primera fue antes de ir a ver a Sirius, sabia que no iba a poder sentarse y escuchar hablar de sus loca tía, de Mortifagos prófugos, masacres hacia los muggles no podría soportar la idea de que El volviera probablemente tendría un ataque de pánico ahí mismo, las pociones controlaban la ansiedad y el pánico que sentía que amenazaba con ahogarlo y asfixiarlo con hacerlo desaparecer aun estaba ahí pero era como un sonido de trasfondo en su cabeza el cual era capaz de ignorar, llevaba cerca de un mes tomándolas varias veces al día sabia que se estaba haciendo adicto y dependiente de ellas pero después del percance que tuvo con Ronald Weasley saliendo de adivinaciones, se dio cuenta de que necesitaba al menos parecer que no estaba completamente roto el quería ser todo para Hermione, no que ella lo protegiera como un desvalido que es lo que había sido ese día.

La clase de adivinaciones era aburrida y sin sentido o al menos así le parecía a Draco Malfoy pero la prefería a tomar Cuidado de Criaturas Mágicas, ese día en particular parecía mas monótona y sosa de lo normal y no ayudaba que Blaise el único de sus amigos que tomaba adivinaciones hubiera preferido no entrar a clases para hacerle compañía a Ginny, se encontraba nervioso ya que Weasley y sus amigos no dejaban de susurrar mientras lo señalaban trato de ignorarlos, una vez terminada la clase recogió sus cosas tranquilamente siendo el ultimo en salir de esa forma dándole tiempo a Weasley de alejarse, se dirigía a encontrar a Hermione cuando Ronald junto con sus minions lo detuvieron.

—Malfoy, ven creo que tenemos algunos asuntos pendientes no lo crees. —dijo Ronald socarronamente.

—No se de que hablas Weasley, no tenemos nada de que hablar. —dijo tratando de aparentar seguridad.

—O si tenemos mucho de que hablar para empezar quiero que te mantengas alejado de mi novia, ya me harte de verte cerca de Hermione ella es mía. —dijo Ronald acorralando al rubio contra una pared.

—Ella no es tu novia. —dijo con voz temblorosa.

—Patético estas enamorado de ella. —dijo Ronald riéndose y apuntándole al rubio con su varita.

Al momento que Draco sintió la punta de la varita de Ronald en su cuello, todo la seguridad y compostura que quería aparentar desmerecieron su cuerpo se empezó a sacudir violentamente su respiración se volvió mas rápida sentía que en cualquier momento entraría en pánico.

—Y ahora tiemblas, sin tu papi no eres nada es hora que me las pagues por todos los años en los que me ridiculizaste asqueroso mortifago. —dijo Ronald lanzado un puñetazo hacia el rostro del rubio, que lo hizo caer de rodillas sosteniendo su rostro mientras su nariz sangraba.

—Vamos levántate y pelea, eres patético deberías estarte pudriendo en Azkaban, deberías estar muerto tal vez le haga el favor al ministerio y te mate nadie te va a extrañar tal vez y me den una medalla por deshacerme de otra escoria mortifaga. —dijo Ronald mirando con disgusto al rubio que se encontraba aun en el suelo sosteniendo su rostro que se encontraba cubierto en sangre y una mirada llena de pánico.

—Ron deberíamos irnos antes de que un profesor nos vea. —dijo Neville viendo con lastima y asco al rubio.

—No hasta que esta asquerosa rata se levante y pelee no hasta que pague por cada cosa que ha hecho. —dijo Ronald pisando una de las manos del rubio y observando mientras este gritaba, estaba tan entretenido viendo sollozar al rubio que no se percato de la llegada de una castaña que lanzaba un hechizo Levicorpus haciéndole quedar colgado en el aire por el tobillo.

—Que crees que estas haciendo Ronald. —dijo una furiosa Hermione mientras se acercaba rápidamente a Draco.

—Bájame de una maldita vez Hermione. —gruño el pelirrojo.

—Lárguense de aquí. —grito la castaña al mismo tiempo que hacia caer a Ronald violentamente contra el suelo.

—Quítate de en medio Hermione no interfieras esto es entre Malfoy y yo. —dijo Ronald.

—No te atrevas a cercarte a el, y ahora lárgate si no quieres que haga algo de lo que me arrepienta. —dijo Hermione con voz tranquila lo cual normalmente significaba que estaba mas que furiosa.

—Como quieras pero te aseguro que tu mortifago se va encontrar con lo que se merece tarde o temprano. —dijo Ronald antes de retirarse junto con sus amigos.

Una vez Ronald y sus amigos se hubieran retirado Hermione se arrodillo rápidamente al lado de Draco y dándose cuenta en el estado de pánico en el que se encontraba la castaña lo trato de tranquilizar y ver el daño en su rostro que se encontraba cubierto en sangre.

—Draco, vamos tenemos que ir con Madame Pomfrey. —dijo Hermione.

—Nooo, nooo por favor noo nadie se puede enterar. —dijo Draco en estado de pánico.

—Esta bien, pero vamos a nuestra sala común de acuerdo solo nosotros dos. —dijo Hermione.

Una vez en su sala común Hermione reparo los dedos de su mano que Ronald había roto con un rápido Episkey al igual que su nariz que aunque ya reparada seguía sangrando, de repente Hermione se acordó que Draco le había mencionado que tenia Hemofilia.

—Draco dime tienes alguna poción coagulante en tu habitación. —pregunto Hermione desesperada ya que el rubio no dejaba de sangrar, Draco contesto con un asentimiento de cabeza.

—Manten la cabeza hacia atrás y tu nariz presionada vuelvo en un minuto. —dijo Hermione saliendo corriendo hacia la habitación del rubio.

—Tómala. —dijo Hermione pasando le un frasco al rubio.

Una vez que el sangrado se empezó a detener después de varios minutos, Hermione vio como el rubio se empezaba a tranquilizar, después de ayudarlo a limpiarse la sangre del rostro ambos chicos se quedaron en la habitación del rubio ese día ninguno de los dos chicos asistió a las clases que aun les faltaban para completar el día ni a cenar optando por pedirle a los elfos que les llevaran algo de cenar.

Draco se enfoco rápidamente en el presente tratando de bloquear la memoria del incidente que tuvo con Weasley, por muy humillante que fuera sabia que Weasley tenia razón no era nada y realmente era patético y si quería ayudar a Hermione no podía correr el riesgo de que si los atacaran convertirse en un estorbo así que se dirigió a su baúl, al fondo de este saco una pequeña caja cuadrada llena de varios frascos pequeños que contenían una poción de color negro iridiscente, "corpus reanimatus" así la había llamado Snape era la poción que había creado para el para permitirle pelear de ser necesario sabia cuales eran sus efectos que una vez pasado el efecto todas las fuerzas iban a abandonar su cuerpo que apenas y podría moverse por al menos tres días que ninguna de las pociones medicinales que tomaba a diario haría efecto de forma adecuada, dejando así su cuerpo convulsionando por los temblores, sintiendo que se asfixiaba con cada dolorosa respiración que se sentía como si clavaran miles de cuchillos en sus pulmones, jaquecas tan fuertes que no lo dejaban pensar, sin poder comer nada sin vomitarlo en el acto, sabia todos los efectos secundarios pero no le importaban quería ser de utilidad para Hermione no solo un estorbo solo podía esperar que al no haberla tomado por ya casi un año los efectos no fueron tan malos.

—Draco estas dormido, es hora de irnos. —dijo Hermione tocando a su puerta.

—En un momento salgo. —respondió el rubio y sin perder mas tiempo tomo la poción, su sabor era amargo como ácido quemando su garganta le costo no vomitarla en el acto.

—De acuerdo te espero en la sala. —dijo la castaña.

Draco se sintió de inmediato mas fuerte, el agotamiento y cansancio que parecía siempre adherirse a sus huesos desapareció por muy maravillosa que fuera la sensación sabia que solo era una ilusión y que en doce horas tendría que pagar el precio por ese momento de fortaleza.


—Estas seguro que quieres venir conmigo. —pregunto Hermione mientras caminaban hacia la entrada del gran comedor.

—Sip. —contesto Draco sin ningún rastro de duda.

—No tienes que venir.

—No quieres que te acompañe. —pregunto Draco algo dolido por las palabras de la castaña.

—Por supuesto que quiero, pero me preocupo por ti. —dijo Hermine .

Draco no pudo evitar sentirse mal con las palabras de la castaña sabia que su preocupación era genuina y que ella realmente se preocupaba por el, pero el mismo echo que se preocupara por el solo le recordaba la patético y vulnerable que era, que sin la poción que acaba de tomar realmente seria un completo inútil en una batalla, que su propio cuerpo lo traicionaba a diario el debería ser el que estuviera preocupándose por Hermione el que debería protegerla y el saber que no podía hacerlo solo lo hacia sentir como la fracasada criatura que su padre siempre se esforzó en recordarle que era.

—Bueno no tienes que preocuparte por mi, estaré perfectamente bien. —dijo Draco con una sonrisa de lado.

—Lo hiciste. —dijo Hermione con un tono preocupado.

—Que cosa?. —pregunto Draco haciéndose el tonto sabia a lo que se refería, y sabia que Hermione no le agradaba la idea de el tomando la poción "corpus reanimatus".

—Tomaste esa poción la que creo Snape para ti. —dijo Hermione con un tono acusador mientras tomaba a Draco del brazo obligandole a detenerse.

—Acaso importa.

—Por su puesto que importa, dijiste que tiene horribles efectos secundarios. —dijo Hermione.

—De otra forma no podría ser de ayuda si es que nos atacan y quiero ayudarte, de acuerdo. —dijo Draco dándole un ligero apretón a la mano de la castaña.

—Pero no arriesgando tu salud. —dijo Hermione la cual le había tomado mucho cariño al rubio.

—Cual salud? mi salud simplemente no es saludable. —dijo Draco tratando de aligerar el ambiente.

—Simplemente no quiero que te pase nada.

—No me va a pasar nada y ahora vayámonos que Potter probablemente ya nos esta esperando. —dijo Draco.


—No se porque Sirius no nos deja ir con ustedes, me siento inútil.

—Vamos Ginny sabes que lo mejor es no atraer atención y si vamos todos es lo que estaríamos haciendo. —dijo Harry tratando de razonar con la pelirroja.

—Lo se, bueno tal vez no pase nada y todo pase tranquilamente. —dijo Ginny.

—Con la suerte que tenemos lo dudo, probablemente en cuanto lleguemos nos va a estar esperando una emboscada. —dijo Harry sombriamente.

—No seas pesimista, anda vamos ya me aburrí. —dijo Ginny jalando del brazo a Harry.

—Pero tengo que esperar a Malfoy y Hermione aquí.

—Seguramente se entretuvieron vamos a encontrarlos. —dijo la pelirroja caminando con Harry hacia la torre de los premios anuales, estaban cerca del cuarto piso cuando una voz muy familiar los detuvo.

—Harry, Ginny!, necesito hablar con ustedes es importante.

—Que quieres Ronald. —dijo Ginny molesta, la cual aun no se encontraba en buenos términos con su hermano.

—Ginny no vengo a pelear, solo quiero hablar con ustedes.

—De acuerdo que pasa Ron. —dijo Harry con semblante tranquilo esperando poder recuperar a su mejor amigo.

—Mira no quiero perder tu amistad Harry ni a Hermione y tu Ginny por favor somos hermanos no podemos seguir así es estúpido, podemos arreglarlo vamos hemos pasado por mucho como para dejar que esto joda nuestra amistad. —dijo Ron

—Estoy de acuerdo. —contesto Harry sonriendo ante la perspectiva de que su mejor amigo estuviera recapacitando sus acciones.

—Entonces todo bien, podemos volver a estar como antes. —pregunto Ron.

—Por supuesto. —contesto rápidamente Harry.

—Pero primero tienes que disculparte. —dijo Ginny de forma cortante.

—Es lo que acabo de hacer Ginny.

—No con nosotros, con nuestros amigos los Slytherin. —contesto Ginny.

—Creí que todo volvería hacer como antes, sin sucios mortifagos. —dijo Ron molesto ante la idea de disculparse.

—Ginny tiene razón, si quieres que volvamos a estar como antes necesitas cambiar esa actitud hacia ellos, son nuestros amigos ahora y Hermione sigue mas que enfadada contigo. —dijo Harry

—Hermione esa maldita puta, ahora ya se acuesta con Malfoy con esa escoria. —el pelirrojo escupió las palabras mostrando una mueca cruel en su pecoso rostro.

—No te atrevas a llamarla así, tu sabes que es como mi hermana y no voy a permitirte que le faltes al respeto. —dijo Harry enojado acercándose al pelirrojo.

—Es lo que es un puta traidora, pero va volver a mi te lo aseguro cuando su sucio mortifago se este pudriendo en azkaban o mejor aun muerto ella volverá arrastrándose a mi lado como la perra que es. —dijo Ron con una mueca de suficiencia que en seguida se borro por el golpe que le propino Harry.

—No digas una sola palabra mas Ronald. —dijo Harry sosteniendo su varita en mano.

—Te lo digo de una vez Harry decide de que lado vas a estar cuando el ministerio decida deshacerse de todos los que estuvieron asociados con Voldemort, no quieres estar de lado equivocado cuando eso suceda. —dijo Ron limpiándose la sangre su labio con la manga del suéter.

—De que estas hablando idiota. —dijo Ginny exigiendo una respuesta.

—Respétame Ginevra, y crees que a nuestro padre le va a gustar la idea de que te juntes con mortifagos cuando el sea la mano derecha del ministro se va asegurar que tus amiguitos se pudran el rincón mas olvidado de azkaban. —dijo Ron con el rostro rojo de la furia sosteniendo fuertemente a su hermana por la muñeca.

—De que estas hablando y suéltame me estas lastimando. —gruño una furiosa Ginny tratando de librarse del agarre de su hermano.

—Suéltala Ron. — dijo Harry acercándose a los hermanos Weasley.

—Tu no te metas Harry puede que tu estés feliz fraternizando con los que apoyaron al que asesino a tus padres, siendo su amigo pero yo no soy un maldito traidor.

— No metas a mis padres en esto Ronald. —Harry se encontraba furioso.

—Tu madre se sacrifico para que su hijo sea amigo de mortifagos para que traicione su memoria acostándose con una, no creas que no te he visto con Parkinson. —dijo Ron riéndose.

En un rápido movimiento Harry se encontraba golpeando una y otra vez el rostro del pelirrojo, no tardo mucho para que ambos chicos se enfrascaran e una pelea a lo muggle, donde Harry furioso estrello la cabeza del pelirrojo contra la pared lo cual causo que se oyera el sonido de algo rompiéndose, Ronald mareado por el golpe trato de quitarse de encima a Harry dándole de puñetazos en el rostro, ninguno de los chicos parecía oír a Ginny que les decía que se separaran o a Hermione que acababa de llegar al lugar y le decía a Draco que fuera a buscar ayuda, los chicos detuvieron su pelea cuando se vieron separados por una fuerza cuando alzaron su mirada se encontraron con una encolerizada Mcgonagall que sostenía su varita en alto.

—Potter, Weasley se puede saber que esta pasando aquí? —pregunto Mcgonagall con una voz calmada que irradiaba ira.

—Nada profesora. —contesto Ronald de mala gana.

—Potter algo que agregar. —pregunto Mcgonagall

—No profesora.

—Bien los dos a mi oficina en este momento. —dijo Mcgonagall retirándose del lugar.

—Pero profesora hoy es salida a Hogsmeade. —se quejo Ronald.

—Eso lo hubieran pensado antes de pelear como un par de brutos barbajanes, no lo voy a volver a repetir los dos a mi oficina. —dijo una ultima vez Mcgonagall.

—Lo siento chicos parece que no los podre acompañar. —dijo Harry a sus amigos con una sonrisa avergonzada.

—Y entonces que hacemos Harry? —pregunto Ginny molesta por el comportamiento de su hermano y de Harry por haber sucumbido a sus provocaciones.

—Diviértanse los tres por mi, luego me cuentan que tal lo pasaron. —dijo Harry despidiéndose de sus amigos y siguiendo al pelirrojo que se había retirado siguiendo a Mcgonagall.

Hermione comenzó a caminar en silencio, esperando que sus amigos la siguieran no tenia ganas de hablar sabia que Ron debió de haber dicho algo estúpido para provocar a Harry pero aun así no podía evitar estar molesta con su amigo que bien sabia que ya tenían planes que iba ir a acompañarla a buscar a sus padres.

—Bueno vamos a buscar a Sirius ya se nos hizo tarde probablemente nos este esperando en las tres escobas. —dijo Draco caminando a lado de Hermione .

—Si vamos iré con ustedes en lugar de Harry. —dijo Ginny.

Llegando a las puertas que daban para salir fuera de los terrenos de Hogwarts se encontraban Blaise, Pansy y Theo esperando por ellos, Ginny al ver a los chicos esperando por ellos corrió a saludarlos rápidamente y a contarles lo que había pasado con Harry y Ron suceso que también ya les había comentado el como empezó a Hermione y Draco.

—Entonces solo van a ir ustedes dos y Sirius, si quieren puedo tomar el lugar de Harry y acompañarlos. —dijo Theo a Draco.

—No hace falta yo voy a ir con ellos, ya tendrán tiempo de lucirse otro día. —dijo Ginny.

—Bueno vamos los acompañamos a Hogsmeade. —dijo Pansy caminando hacia los carruajes que llevaban a Hogsmeade.

El trayecto hacia el pequeño pueblo fue tranquilo, Pansy no pudo dejar de notar la tensión en el ambiente y no podía evitar preocuparse por lo que pudiera pasarles a sus amigos incluso si no estaban seguros de que fuera una trampa tenia miedo de que algo les pasara, ella aunque siendo hija de mortifagos nunca había estado en ninguna pelea su madre siempre se encargo de protegerla y mantenerla lejos de Voldemort e incluso en la batalla final había sido encerrada en los calabozos junto con los demás Slytherin y cuando porfin lograron salir de ahí su madre se había apresurado a buscarla para sacarla del castillo, puede que su madre fuera una mortifaga una fiel seguidora de Voldemort pero Pansy estaba segura de que que su madre la amaba y por eso siempre la mantuvo hasta cierto punto en las sombras lejos de las torturas, castigos hasta cierto punto la trato de proteger de la guerra lo mas que pudo.

—Ya llegamos. —dijo Draco sacando a Pansy de sus pensamientos.

—Bien vamos a buscar a Sirius. —dijo Hermione caminando junto con Ginny hacia las tres escobas.

Cuando se acercaron a las tres escobas vieron a un gran perro negro sentado cerca de la entrada luciendo desesperado, cuando Sirius vio a los chicos que se acercaban se levanto y se dirigió hacia un callejón entre dos tiendas donde parecía que casi nadie pasaba.

—A donde vamos, no íbamos a encontrar a Sirius en las tres escobas. —dijo Pansy a Hermione y Ginny que se alejaban del establecimiento.

—Es lo que hacemos. —dijo Ginny siguiendo al perro negro al callejón.

—Que hacemos en un callejón abandonado, no se supone que...— decía Draco antes de verse interrumpido por la voz de su primo.

—Llegan tarde y donde esta Harry. —pregunto Sirius que había cambiado de nuevo a su forma humana.

—Con Mcgonagall castigado, se peleo con Ron. —dijo Hermione

—Supongo que Ginny viene entonces. —pregunto Sirius.

—Eres un animago. —dijo Blaise impresionado.

—Si, pero ahora tenemos que irnos solo nosotros tres. —dijo Sirius dirigiéndose a Draco, Hermione y Ginny.

—Esta bien tengan cuidado, —dijo Theo.

—Si los vemos luego, trataremos de cubrirlos si es que alguien los busca. —dijo Blaise con una sonrisa.

—Cuídense. —dijo Pansy abrazando a sus dos amigas y acercándose a Draco tratando de abrazarlo también, sin ningún éxito ya que su amigo rubio simplemente se alejo de ella.

—Bueno Hermione aparecenos no se exactamente donde esta tu casa.

—Ok. Ginny recuerdas donde vivo verdad? —pregunto Hermione

—Si. —dijo Ginny mientras tomaba a Sirius del brazo y se desaparecían.

—Luego nos vemos. —dijo Hermione a sus amigos antes de desaparecerse junto con Draco.


Se aparecieron en el jardín trasero de los Granger todo parecía tranquilo, Hermione entro por la puerta trasera de su casa con los demás caminando atrás de ella, no parecía haber nadie en la casa todo se encontraba muy tranquilo apenas eran poco mas de las cinco de la tarde sus padres solían estar los domingos a esa hora en casa al menos que tuvieran algún compromiso de trabajo o fuera una fecha especial.

—Mama, Papa están aquí Mama. —grito Hermione esperando que sus padres se encontraran en el piso superior, después de unos minutos de no recibir respuesta se resigno a que probablemente no había nadie en casa.

—Parece no haber nadie. —dijo Sirius acercándose a una repisa llena de fotos de Hermione y sus padres. —Pero lo mejor sera asegurarnos voy al piso de arriba a revisar que no haya nada extraño.

—Voy con Sirius. —dijo Ginny siguiendo al animago escaleras arriba.

Hermione se quedo en la sala con Draco que en ese momento al igual que Sirius se encontraba viendo las fotos de ella con sus padres.

—Porque no se mueven. — pregunto Draco tomando una foto donde se encontraba una Hermione de unos seis años vistiendo un vestido rosa y una corona.

—Las fotos muggles no se mueven.

—Parecen felices, tu y tus padres. — dijo Draco nostálgico.

—Si lo se, aunque después de mi primer año en Hogwarts comenzamos a distanciarnos. —dijo Hermione antes de dirigirse a la cocina.

—Porque se distanciaron. — pregunto Draco algo inseguro ya que no quería que Hermione sintiera que se estaba metiendo en su vida privada.

—No lo se, supongo que no sabían de que hablar conmigo les parecía raro el echo de que fuera una bruja. —dijo Hermione mientras buscaba en la alacena donde sabia que su madre siempre mantenía una agenda donde anotaba sus compromisos.

—No hay nadie en el piso de arriba. — dijo Sirius que en ese momento entraba en la cocina con Ginny siguiéndole de cerca.

—Creo que salieron a un concierto de música clásica. —dijo Hermione.

—Como sabes? —pregunto Draco el cual se encontraba curioseando todas las cosas de la cocina las cuales le parecían extrañas.

—Mi madre anota todo sus compromisos aquí para no olvidar nada. —dijo Hermione mostrando la agenda que tenia en sus manos en el día de hoy tenia anotado concierto Mozart 7pm.

—Draco deja de tocar todas las cosas. —dijo Hermione riendo al ver a su amigo saltar sorprendido cuando encendió sin querer la licuadora.

—Que es eso. — dijo el rubio señalando la licuadora

—Es una licuadora Draco.

—Bueno tendremos que esperar a que lleguen, por el momento no parece haber nada raro. — menciono Sirius.

—Entonces solo nos sentamos a esperar. —pregunto Ginny viendo a su amiga que se acercaba a un aparato junto a la pared y apretaba unos botones.

—Tienen su celular apagado supongo que están dentro del teatro. —dijo Hermioine después de marcar el numero de sus padres y que la mandaran directo a buzón.

—Ustedes tres quédense en la casa yo voy a dar una vuelta por los alrededores a ver si no hay nada sospechoso. —dijo Sirius cambiando a su forma de perro y señalando a Hermione que le abriera la puerta para salir.

— Y ahora que hacemos. —pregunto Ginny.

—Supongo que esperar. —contesto Hermione

—Hermione tienes una de esas cosas cuadradas que trasmiten fotos como historias,mi papa solía estar algo obsesionado con esas cosas por un tiempo. —pregunto Ginny recordando a su padre o al menos el como era su padre antes de la guerra, después de que todo termino y al haber perdido dos hijos el se había vuelto diferente ya no era el padre que la crió el que se reía fácilmente al que le gustaban las bromas el que estaba siempre curioso de saber como funcionaban las cosas muggle, el se había vuelto frió distante e incluso en varias ocasiones le gritaba y golpeaba a su mama.

—Una televisión, si tenemos una. — pregunto Hermione.

—Podemos verla. —pregunto Ginny entusiasmada.

—Supongo que mientras esperamos, vengan vamos. — dijo Hermione dirigiéndose de nuevo a la sala.

Mientras que Ginny y Draco se sentaban en el sofá Hermione buscaba una película el cual poner una vez encontró la película de Beetlejuice,- la cual era una de sus peliculas favoritas- la puso en el reproductor y encendió la televisión.

—Bueno a esperar. —dijo Hermione sentándose en el sofá junto con sus amigos.


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