Capitulo Nueve
Todos los derechos a J.K. Rowling nada me pertenece solo la trama de esta historia en especifico.
Ginny se encontraba fascinada viendo la película como para notar que Hermione había desaparecido escaleras arriba ya hace un buen rato.
—Regreso en un momento, avísame si Sirius regresa. —dijo Draco levantándose del sofá.
—A donde vas. —pregunto Ginny sin despegar su mirada de la caja mágica como ella la había llamado.
—Con Hermione. —Draco se dirigió escaleras arriba sin esperar que la pelirroja respondiera lo cual era poco probable ya que desde que Hermione le había puesto esa cosa que llamaban película la chica se encontraba tan cautivada que probablemente ni si quiera se daría cuenta si alguien la atacaba en ese momento.
Draco encontró a Hermione en la que asumía era su habitación , la chica se encontraba guardando algunos libros y fotos en su pequeña bolsa —la cual tenia un hechizo de extencion— cuando saco lo que parecía un libro grueso en colores pastel del cajón que se encontraba en su mesa de noche y lo empezó a ojear, Draco se quedo observando sus reacciones tenia una sonrisa dibujada en su rostro pero era una sonrisa triste cuando la vio limpiarse una lagrima traicionera de su mejilla decidió dar a conocer su presencia.
—Porque lloras. —pregunto Draco acercándose a su amiga
—Draco no te vi, cuanto tiempo llevas ahí. —dijo Hermione limpiando las lagrimas que amenazaban con derramarse.
—No mucho, no me has contestado porque lloras. — pregunto el rubio sentándose al lado de su amiga y pasando un brazo por los delgados hombros de la chica.
—Estaba viendo esto, me hizo recordara algunas cosas. —dijo Hermione pasando el álbum de fotos que tenia entre sus manos.
—No te preocupes todo va a estar bien, eras linda de pequeña. —dijo Draco riéndose de una foto la cual mostraba a una Hermione de unos tres años en brazos de un hombre.
—No te burles. —dijo Hermione recuperando el álbum y guardándolo en su bolso.
—No me estoy burlando siempre has sido linda, el único problema era tu cabello realmente parecía que tenias un nido de pájaros en la cabeza. —dijo Draco mientras jalaba suavemente un mechón de su cabello.
—O cállate, ni que tu fueras muy atractivo. —dijo Hermione abrazando la delgada figura de su amigo.
—Pero por supuesto que lo soy. —dijo Draco dramáticamente, tratando de animar a su amiga.
—Tengo miedo de como van a reaccionar cuando les diga que Voldemort podría volver, que apenas hace unos días hubo dos familias muggles masacradas, ellos van a odiarme. —dijo Hermione suavemente.
—Ellos no van a odiarte, saben que es por su protección. —susurro el rubio abrazando mas fuerte a la chica.
—Tu no lo sabes ellos estaban furiosos cuando revertí el obliviate, resentidos por hacerles olvidar toda su vida y darles una nueva, se que aunque no lo dijeron y trataron de ocultarlo tenían miedo de que fuera capaz de borrar todo lo que eran con un solo movimiento de varita por un momento me vieron como si fuera un monstruo. —dijo Hermione recordando el día que encontró a sus padres en Australia.
—Todo va a estar bien, ellos no te odian como podrían eres maravillosa probablemente solo estaban sorprendidos, quien no lo estaría y aparte esta vez no vas a borrar sus memorias ellos van a estar seguros en Grimmauld Place. —Dijo Draco retirando un poco a Hermione para poder ver su rostro.
—Tienes razón, todo va a estar bien tiene que estarlo. —dijo Hermione sonriendo a Draco antes de levantarse de su cama y seguir guardando cosas en su bolso.
—Que tanto estar guardando ahí. —dijo Draco señalando el bolso de la chica en el cual acababa de meter un baúl igual al que llevaban normalmente a Hogwarts.
—Solo algunas cosas que quiero llevar conmigo o que podríamos necesitar, tengo el presentimiento que no voy a volver a esta casa en un tiempo. —dijo Hermione siguiendo guardando varios cosa tanto muggles como mágicas.
—Donde esta Ginny. —pregunto Hermione después de haber guardado todas las cosas que quería llevar con ella.
—Abajo viendo la "caja mágica", parecía muy entretenida con ella ni si quiera se dio cuenta de cuando subiste le dije que gritara cuando Sirius regresara. —dijo Draco a Hermione que se había vuelto a sentar a su lado.
—Y que a ti no te entretuvo la caja mágica. —dijo Hermione riéndose de las ocurrencias de su amiga.
—Por supuesto que lo hizo, necesito una de esas cosas pero estaba preocupado por ti.
—Estoy bien solo necesitaba recoger algunas cosas, y tu como estas. —dijo Hermione observando al rubio, sabia lo que la poción que tomo hacia y realmente se notaba el cambio el usualmente pálido rostro de Draco se notaba con una tonalidad mas saludable, su postura era mas derecha, caminaba con una seguridad y fortaleza de la cual normalmente carecía y tampoco había fallado al notar que al momento de abrazarla parecía tener mas fuerza física.
—Estoy bien.
—Sabes a lo que me refiero, cuando van a empezar a pasar los efectos de la poción. —pregunto Hermione.
—La dosis que me tome normalmente dura doce horas un poco mas o un poco menos, pero normalmente empiezo a notar que sus efectos se desvanecen entre las primeras nueve o diez horas. —contesto resignado sabiendo que Hermione no iba a dejar de insistir.
—Cuales son los efectos secundarios Draco.
—Eso no importa. —dijo Draco queriendo zanjar el tema.
—Claro que importa estoy asumiendo que la tomaste antes de salir de tu habitación entonces sus efectos se van a empezar a desvanecer alrededor de las doce, o me equivoco? y si los efectos son tan malos como dices tenemos que estar en Hogwarts para cuando se desvanezcan o al menos en Grimmaul Place. —dijo Hermione preocupada por el bienestar de su amigo.
—No, no te equivocas pero traigo conmigo otra dosis solo por si acaso. —dijo Draco sacando de su chamarra un pequeño vial con una poción de color negro iridiscente.
—No la vas a tomar. —mas que preguntar afirmo Hermione.
—Solo si es necesario no quiero que nadie se entere de que necesito esto, no quiero que nadie me vea en mi punto mas bajo por favor Hermione entiende. —dijo Draco tratando de hacer entender a su amiga.
—Ok. esta bien pero prométeme que no la tomaras al menos que sea absolutamente necesario. —dijo Hermione sin despegar la mirada de Draco hasta que este dio un ligero asentimiento con su cabeza.
—Dilo.
—Te lo prometo, guárdala por mi. —contesto el rubio entregándole el pequeño vial a Hermione.
—No me has dicho cuales son sus efectos secundarios. —pregunto nuevamente la castaña guardando el pequeño vial en su bolsa.
—Es necesario que lo sepas. —pregunto Draco dudoso sin querer que Hermione lo viera en ese estado tan lamentable en el que estaría una vez pasados los efectos de la poción aunque el mismo sabia que necesitaría a alguien que viera por el en esos momentos odiaba que tuviera que ser Hermione, sabia que no tenia mas opción que decirle sus efectos.
—Como ya te había dicho entre mas seguido la tomo los efectos son peores, la ultima vez que la tome estuve sin poder levantarme de cama por casi una semana ninguna de las pociones medicinales que tomo a diario funcionaba adecuadamente, así que te puedes imaginar casi no podía respirar, no podía detener los temblores que sacudían mi cuerpo, dolores de cabeza, casi no podía comer nada, vómitos, fiebre, múltiples convulsiones nada lindo como te imaginaras normalmente mi madre es la que se quedaba conmigo en ese tiempo para asegurarse de que no dejara de respirar. —dijo Draco sin atreverse a mirar a Hermione sentía miedo de su reacción de que lo mirara con lastima o peor aun con asco.
—Nos las arreglaremos, estaré contigo hasta que te recuperes de acuerdo. —dijo Hermione volteando suavemente el rostro de Draco obligandole a mirarla de esa forma.
—No tienes que hacerlo ya te lo he dicho antes no quiero que seas mi enfermera, no quiero que te sientas obligada a cuidar de mi estoy seguro que estaré bien por mi cuenta. —dijo Draco aun tratando de convencerla de que no la necesitaba aun sabiendo que lo hacia.
—Draco ya te lo he dicho somos amigos y los amigos cuidan el uno del otro. —dijo Hermione antes de verse interrumpida por Draco que dijo algo en voz baja.
—Perdón? —pregunto Hermione al no haber entendido lo que había dicho el rubio.
—Que no quiero que te sientas asqueada por mi. —dijo Draco en voz baja avergonzado por tener que aceptar la ayuda de Hermione y sabiendo que la chica que amaba lo vería en uno de sus peores momentos.
—Oh, Draco te prometo que nunca me sentiría de esa forma hacia ti. —dijo la castaña acunando suavemente el rostro del rubio entre sus manos, le dolía ver esa mirada llena de dolor y vulnerabilidad en su amigo.
Los dos chicos se vieron interrumpidos por Ginny que en ese momento entraba al cuarto de la castaña seguida de un gato color jengibre con la cara aplastada.
—Miren lo que me encontré chicos, no interrumpo nada o si . —dijo Ginny al entrar a la habitación de su amiga y al notar lo cerca que se encontraba con Draco.
—No para nada Ginny. —dijo Hermione acercándose a su gato Crookshanks.
—Donde lo encontraste. —pregunto la castaña cargando a su gato.
—El me encontró, cuando me di cuenta ya estaba acostado en el sofá conmigo.
—Bueno que bien que apareció tenia miedo de que lo tuviera que dejar atrás. —dijo Hermione sacando un transportador de mascotas y metiendo al gato en el.
—Sirius aun no regresa. —pregunto Draco.
—No y ya se hizo noche creen que deberíamos ir a buscarlo. —pegunto Ginny viendo el reloj que marcaba ya casi las diez de la noche.
—No lo se, creo que deberíamos esperar a que lleguen mis padres y si Sirius no a llegado para entonces dos de nosotros iremos a buscarle, mientras que el otro se aparece en Grimmauld Place con mis padres. —dijo Hermione.
—Crees que tarden en llegar. —pregunto Draco.
—No lo creo si el concierto inicio a las 7 llegaran cerca de las once o poco después.
—Bueno si es que Sirius no aparece antes supongo que yo soy la que llevara a tus padres a Grimmauld Place ya que Draco no conoce exactamente su ubicación y al nunca haber estado ahí tal vez no pueda atravesar las protecciones. —dijo Ginny.
—De acuerdo. —contesto Hermione esperando que no le hubiera pasado nada a Sirius
—Mientras esperamos cuéntame mas de la caja mágica, que mas puedes ver ahí esa cosa que me pusiste es real. —pregunto Ginny con los ojos brillantes.
Mientras esperaba a que apareciera Sirius o sus padres Hermione se embarco en una larga explicación de como se hacían las películas y de como las personas realmente no estaban atrapadas en la televisión que solo eran actores y les pagaban por actuar, los tres chicos se vieron interrumpidos de su conversación después de cerca de una hora por el sonido de un par de personas hablando y riendo escaleras abajo.
—Son mis padres. —dijo Hermione a sus amigos.
—Hay que bajar y explicarles las cosas. —dijo Draco dedicando una sonrisa a Hermione.
—Lo se, vamos. —dijo Hermione saliendo de su habitación junto con sus dos amigos.
—Mama, Papa. —llamo Hermione captando la atención de sus padres.
Los dos adultos voltearon sorprendidos a donde provenía la voz de su hija, que en ese momento se encontraba parada observándolos junto con una chica pelirroja y un joven de cabello platino.
—Hermione que estas haciendo aquí, no deberías estar en tu colegio. —pregunto el señor Granger acercando a su esposa a el, no sabia que esperar de los dos desconocidos que se encontraban con su hija.
—Paso algo y tuve que venir a buscarlos. —dijo Hermione.
—Que fue lo que paso. —pregunto la señora Granger con un deje de histeria en la voz.
—Por favor siéntense para que les cuente todo, les prometí que no iba volver a mantenerlos ignorantes, que no iba volver a lanzarles un obliviate y no lo voy a volver a hacer lo juro. —dijo Hermione sentándose en frente del sofá de donde se encontraban sus padres.
—Estamos esperando Hermione, que fue lo que paso. —pregunto Jean Granger cerca de la histeria mientras era abrazada por su esposo que no le quitaba la vista a su hija.
—Hermione por favor explícate y trata de no molestar a tu madre. —dijo Ian Granger observando a su hija que en es momento lucia nerviosa y solo una vez que el chico rubio se acerco a sentarse a su lado dedicándole una sonrisa pareció relajarse lo suficiente para hablar.
—Hace un par de días dos familias muggles fueron masacradas por lo que parece ser prófugos de Azkaban.
—Y eso que tiene que ver con nosotros. —pregunto Ian Granger.
—Las familias tenían hijos magos y vivían ceca de esta zona, creemos que es posible que vengan por ustedes también, fue un blanco principal en la guerra y ellos podrían querer lastimarlos para llegar a mi. —dijo Hermione.
—Pero dijiste que su estúpida guerra había terminado, que su líder estaba muerto. —dijo Jean Granger mirando con su hija con mirada llena de reproche.
—Es lo que creímos pero una de sus seguidoras creemos ha sido revivida y es posible que lo revivan a El también. —dijo Hermione suavemente no queriendo molestar a sus padres mas de lo necesario.
—Brujería lo odio sabía que no tenias que ir a esa endemoniada escuela, ahora por tu culpa nuestras vidas corren peligro no podías ser normal como tus primas estudiar en una escuela normal e ir a la universidad pero no, tenias que ser una maldita freak. —chillo la señora Granger completamente histérica.
—Con todo respeto señora Granger le pido que se tranquilice si estamos aquí es para llevarlos a un lugar seguro donde nada les va a pasar van a estar protegidos. —dijo Draco con voz calmada tratando de hacer entrar en razón a la madre de Hermione.
—Y se puede saber quien eres tu, otro de tu clase verdad Hermione engendros demoníacos. —dijo Jean Granger completamente fuera de si.
—Cariño cálmate. —susurro Ian Granger al oído de su esposa.
—A que lugar seguro nos llevarias. —pregunto Ian Granger a su hija ya resignado que su esposa y el morirían si no aceptaban ir a donde sea que su hija tuviera en mente.
—A Grimmauld Place es una casa segura sus protecciones son muy fuertes actualmente es casi imposible traspasarlas al menos que tengas el permiso de la cabeza de los Black. —contesto Hermione.
—Y ese tal Black es confiable. —pregunto el señor Granger aun con su esposa sollozando en sus brazos.
—Si Sirius es completamente confiable, pero tenemos que irnos ya antes de que algo pase. —contesto Hermione levantándose del sofá.
—NO, no voy a ir con ellos Ian no podemos ir con ellos no son como nosotros, nosotros no pertenecemos a su retorcido mundo. —suplicaba entre lagrimas Jean Granger a su esposo.
—Papa tenemos que irnos. —volvió a decir Hermione observando con tristeza a su madre.
—Un momento Hermione solo calmo a tu madre, danos un momento. —dijo Ian Granger.
Hermione y Draco se alejaron de la sala para así darles un momento de privacidad a los padres de la chica, se dirigieron a la cocina donde se encontraba Ginny esperándolos Hermione caminaba cabizbaja con Draco aun a su lado el cual no se había separado en ningún momento de ella y por esa esta realmente agradecida ya que su presencia le resultaba tranquilizadora y la anclaba.
—Supongo que no fue muy bien. —pregunto Ginny a sus dos amigos una vez entraron a la cocina, habiendo escuchado los gritos de la señora Granger sabia que no se lo había tomado bien.
—No se lo tomaron bien sobretodo mi mama, cree que soy un monstruo. —dijo Hermione.
—Están asustados por eso reaccionan así. —dijo Draco abrazando a Hermione.
—Draco tiene razón, creo que deberíamos empacar algunas cosas de tus padres. —dijo Ginny de repente sintiéndose como la tercera rueda.
—Ya tengo todo lo necesario empaque todas sus cosas cuando estaban viendo la película, ahora solo tenemos que preocuparnos de que Sirius no aparece. —contesto Hermione.
—Crees que deberíamos salir a buscarlo. —pregunto un ansioso Draco que empezaba a notar que la poción empezaba a perder de poco a poco sus efectos.
—Primero hay que esperar que se calmen los señores Granger para que los pueda llevar a Grimmauld Place. —dijo Ginny que se vio interrumpida voy el grito de la señora Granger.
Los tres chicos se dirigieron rápidamente a la sala donde se encontraban los señores Granger, al entrar vieron lo que había provocado el grito de la señora Granger era un Patronus en forma de perro en el momento que los chicos entraron del patronus salia la voz urgente de Sirius diciéndoles que se retiraran que el los encontraría en Grimmauld Place; una vez entregado el mensaje el patronus desapareció en un halo de luz plateada.
—Tenemos que irnos ya. —dijo Hermione dirigiéndose a sus padres.
—No yo voy a ir con ustedes, no lo entiendes quiero una vida normal. —grito Jean Granger.
—Mama tenemos que irnos. —dijo Hermione acercándose a donde se encontraban sus padres.
—Aléjate de mi, no voy a ir a ninguna parte de tu mundo. —grito la señora Granger.
—Cariño calma tenemos que irnos si queremos estar a salvo. —trataba de razonar Ian Granger con su histérica esposa.
—No Ian como puedes querer ir con ellos, me niego nosotros no pertenecemos a ese mundo de locos. —grito Jean Granger.
—Hermione no tenemos tiempo para esto si alguien embosco a Sirius no van a tardar en llegar aquí. —dijo Ginny urgentemente.
—Lo se, solo espero que Sirius se encuentre bien. —dijo Hermione.
—Ginny desaparece con mi padre y Draco yo me encargo de mi madre. —dijo Hermione a la pelirroja mientras observa a su histérica madre.
—De acuerdo Señor Granger sujete mi mano y no se suelte. —dijo Ginny tendiéndole la mano al padre de su amiga.
—No no Ian no podemos ir con ellos, —decía la señora Granger entre sollozos antes de verse interrumpida por una fuerte explosión que aventaba los escombros de una de las paredes de la casa de los Granger.
—Todos abajo. —dijo Hermione tirándose al suelo mientras protegía su cabeza de los escombros que caían, acercándose a sus padres les señalo que se ocultaran escaleras arriba.
—Manténganse ocultos. —dijo antes de volver a donde se encontraban Draco y Ginny
Al llegar a donde se encontraban sus amigos se los encontró peleando con dos mortifagos, Hermione al acercarse se dio cuenta que uno de los mortifagos estaba a punto de lanzar una maldición hacia Ginny y sin pensarlo lanzo un fuerte desmaius hacia el mortifago que lo dejo inconsciente en el acto.
—Tu maldita sangre sucia. —grito el mortifago sobrante al momento de empezar a dirigir sus ataque hacia Hermione.
—Contusium. —grito Ginny lanzando al mortifago fuertemente contra la pared.
—Sectumsempra. —lanzo el mortifago hacia donde se encontraba Ginny la cual fue empujada fuertemente por Draco provocando que la maleficio golpear el brazo y pierna del rubio.
—Expelliarmus, Inmobilus. —conjuro rápidamente Hermione desarmando e inmovilizando al mortifago.
—Que hacen aun aquí les dije que fueran a Grimmauld Place. —dijo Sirius sobresaltando a los tres chicos.
—Sirius, aparecieron antes de que nos pudiéramos desaparecer. —contesto Hermione viendo al animago que se encontraba cubierto de sangre y tierra.
—Hermione, ayúdame Draco no deja de sangrar. —dijo Ginny que se encontraba arrodillada a lado de Draco, el cual mantenía haciendo presión con una de sus manos en su otro brazo herido.
—Quédate quieto. —dijo Hermione al rubio tomando el lugar de Ginny a lado del rubio.
—Vulnera Sanentum, Vulnera Sanentum, Vulnera Sanentum. —recitaba Hermione el contra maleficio sobre el brazo y la pierna del rubio viendo como la herida se empezaba a cerrar poco a poco.
—Donde están tus padres Hermione. —pregunto Sirius.
—Están en el piso de arriba. —contesto Ginny en lugar de la castaña que se encontraba muy ocupada curando a su amigo.
—Bien voy por ellos. —dijo Sirius antes de dirigirse rápidamente al piso de arriba.
—Como esta. —pregunto Ginny acercándose a sus amigos.
—Aun sigue sangrando necesito esencia de dictamo, esta en mi bolsa. —dijo Hermione revisando la herida de Draco.
Antes de que Hermione pudiera seguir curando a Draco apareció Sirius con la jaula de Crookshanks en una mano y los padres de Hermione siguiéndole de cerca, la señora Granger se encontraba llorando en los brazos de su marido el cual solo miraba con expresión atónita el desastre que ahora era su sala de estar.
—Nos vamos.— repitió Sirius pasando la jaula de Crookshanks a Ginny.
—Pero Draco aun sigue sangrando. —dijo Hermione.
—Tenemos que irnos ya, no sabemos si tienen refuerzos cerca. —dijo Sirius señalando los dos mortifagos que se encontraban en el suelo.
—Y que hacemos con ellos. —pregunto Ginny señalando a los mortifagos.
—Hermione borrales la memoria. —dijo Sirius a la castaña.
—De acuerdo. —dijo Hermione acercándose a los dos mortifagos conjurando un fuerte obliviate en cada uno de ellos. —ninguno de ellos recordara nada ni siquiera como se llaman.
—Entonces es tiempo de irnos. —dijo Draco poniéndose de pie mareado por la perdida de sangre.
—Pero aun estas sangrando. —dijo Hermione corriendo rápidamente al lado del rubio para ayudarlo a mantenerse en pie.
—Necesitamos irnos, puedes seguirme curando después. —dijo Draco suavemente a la castaña.
—De acuerdo, Accio bolso. —dijo Hermione al momento que estiraba su brazo para atrapar su pequeño bolso.
—Ginny te puedes aparecer. —pregunto Sirius a la pelirroja viendo que esta tenia un gran golpe en la cabeza el cual estaba sangrando.
—Si estoy bien. —contesto Ginny.
—Entonces vayámonos. —dijo Sirius antes de desaparecerse con los señores Granger.
—Ya tienes todo lo que querías llevar. —pregunto Ginny a su amiga.
—Si vayámonos. —dijo Hermione mirando una ultima vez su casa antes de desaparecer junto con Draco.
Una vez que todos habían llegado a Grimmauld Place, Sirius empezaba a curar la herida que Ginny tenia en su cabeza mientras trataba de ignorar los gritos y chillidos histéricos de la señora Granger.
—Mama por favor guarda silencio necesito concentrarme. —dijo Hermione a su madre mientras seguía curando la herida de Draco que al momento de aparecerse se había vuelto a abrir y en ese momento no dejaba de sangrar.
—Hermione ve a una de las habitaciones a curar a Draco, nosotros nos encargamos de tranquilizar a tus padres. —dijo Sirius que ya había terminado de cerrar la pequeña herida en la cabeza de Ginny, pero prefiriendo dejar a su primo en las manos de Hermione que tenia mayor habilidad en la rama medicinal y curativa.
—Gracias Sirius. —contesto Hermione antes de levantarse junto a Draco que apoyaba casi todo su peso en la castaña, los dos chicos se dirigieron a una habitación para seguir curando al rubio.
—Acuéstate y quítate los pantalones. —dijo Hermione al ver que la pierna del pantalón de Draco se encontraba empapada con su sangre.
—No creo que sea necesario. —dijo Draco nervioso.
—Necesito ver tu herida para curarla. —dijo Hermione empezando a quitarle los pantalones al rubio.
—Hermione no por favor, detente. —dijo Draco con la respiración entrecortada y la mirada llena de miedo.
Hermione al escuchar la suplica desesperada en la voz de su amigo se detuvo, cuando levanto su rostro para encontrarse con la mirada de Draco pudo percatarse del terror que sus ojos grises transmitían en ese momento notando lo aterrado que se encontraba dejo de bajarle el pantalón y se acerco a el sentándose a su lado.
—Solo necesito curarte si no lo hago vas a seguir perdiendo sangre. —dijo Hermione acariciando suavemente el rostro de su amigo.
—Confías en mi. —pregunto Hermione aun sin apartar la mirada de Draco.
—Si confió en ti. —contesto el rubio aun con la voz cargada de miedo.
—Tomate esto. —dijo Hermione entregándole una poción coagulante que acababa de sacar de su bolso.
Una vez que Draco tomo la poción Hermione pudo notar como el sangrado de sus heridas empezaba a detenerse poco a poco, cuando el sangrado ya era mínimo Hermione se puso a limpiar las heridas con una toalla y agua limpia —que había invocado a la habitación—cuando las heridas estuvieron completamente limpias y desinfectadas empezó a poner esencia de dictamo en ellas hasta que cerraron por completo para después vendarlas para así evitar que se fueran abrir nuevamente.
—Ahora toma esto. —dijo Hermione pasando una poción re-abastecedora de sangre.
—Como te sientes pregunto Hermione. —entregándole un par de pantalones limpios y una playera de manga larga color verde esmeralda.
—Bien dentro de lo que cabe, a que hora es. —pregunto Draco con voz cansada.
—Pasan de la una de la mañana.
—Donde encontraste esto. —pregunto Draco refiriéndose a la ropa que la castaña le había pasado.
—En tu habitación saque un par de cosas por si las llegábamos a necesitar. —dijo Hermione.
—Los efectos de la poción se están desvaneciendo verdad. —pregunto Hermione observando lo demacrado que lucia su amigo.
—Si, a lo mucho una hora antes de que se desvanezcan por completo necesito tomarme la otra dosis. —dijo Draco con un suspiro cansando.
—No, no la vas a tomar voy a ver a Ginny y a Sirius rápidamente, para que nos regresemos a Hogwarts. —dijo Hermione levantándose de donde se encontraba sentada.
—Y tus padres, no puedes dejarlos sin hablar con ellos. —pregunto Draco.
—Confía en mi, aparte dudo mucho que quieran hablar conmigo en este momento lo mejor es dejar que se tranquilicen y procesen bien lo que paso antes de hablar con ellos, regreso en un momento mientras descansa. —dijo Hermione saliendo de la habitación y cerrándola tras de ella.
Antes de llegar a donde se encontraban Sirius y sus padres Hermione se encontró con Ginny en un pasillo la chica en cuestión se había dado una ducha rápida quitándose los restos de sangre de su cabello y rostro y traía ropa limpia.
—Hermione que pasa. —pregunto la pelirroja notando que su amiga lucia preocupada.
—Nada, donde esta Sirius y mis padres. —pregunto Hermione.
—Creo que estaban en el salón de música. —contesto la pelirroja.
—Bien, voy a buscarlo creo que tenemos que regresar a Hogwarts antes de que alguien note nuestra ausencia. —dijo Hermione a la pelirroja como si apenas se le ocurriera la idea.
—Hermione que esta mal con Draco. —pregunto Ginny deteniendo a su amiga.
—Nada, ya sane sus heridas en este momento solo esta descansando. —contesto Hermione.
—Los escuche hablando de una poción que había tomado y de horribles efectos secundarios. —dijo Ginny provocando que su amiga se detuviera en seco.
—Ginny...
—No es necesario que me lo digas si no quieres, pero también e llegado a apreciar a Draco como amigo tal vez no soy tan cercana con el como tu pero me preocupa lo que le pase. —dijo Ginny.
—No es que no te quiera decir pero no es mi secreto para contar. —contesto Hermione rogándole con la mirada a su amiga que entendiera.
—De acuerdo no diré nada, supongo que quieres llegar al castillo antes de que dicha poción deje de funcionar cierto? —pregunto Ginny.
—Si necesitamos llegar al castillo en menos de una hora.
—Vamos a ver a Sirius. —dijo Ginny caminando junto con Hermione hacia el salón de música donde se encontraba el animago.
Entrando en el salón de música se encontraron con Sirius explicándole al Sr. Granger todo los eventos y descubrimientos de los que se habían enterado en los últimos días en como la guerra no había terminado incluso si el ministerio prefería encubrirlo diciendo que todo ya había terminado y que se encontraban en una nueva era de luz.
—Sirius necesitamos regresar a Hogwarts antes de que Mcgonagall note nuestra ausencia. —dijo Hermione.
—Lo se principalmente tu y Draco, no me quiero imaginar si Minnie va a buscar a sus premios anuales y ninguno esta dentro de los terrenos del colegio. —dijo Sirius.
—Entonces cuando regresamos. —pregunto Ginny.
—Ustedes tres ahora mismo, aparezcanse en la casa de los gritos entren a Hogwarts por el pasadizo del sauce boxeador. —dijo Sirius a los dos chicas.
—Y tu cuando vas a regresar. —pregunto Ginny.
—En un par de días necesito hacer algo primero, Minnie sabia que no iba a ser el profesor mas responsable que tuviera así que no le parecerá raro no verme por el castillo. —dijo Sirius.
—Y como esta Draco. —pregunto Sirius a la castaña.
—Esta descansando, logre detener la hemorragia pero perdió mucha sangre ya le di una poción re-abastecedora. —dijo Hermione.
—Donde esta mama. —pregunto Hermione a su padre.
— El señor Black le dio algo para que se calmara, esta durmiendo en una de las habitaciones. —contesto Ian Granger dedicándole un pequeña sonrisa a su hija.
—Ok. entonces supongo que los veré luego. —dijo Hermione a su padre el cual solo le ofreció un asentimiento de cabeza como única respuesta.
—Bueno váyanse antes de que sea mas noche, Harry les presto su capa y el mapa verdad? — pregunto Sirius.
—Si los tengo guardados en mi bolsa.
—Vamos a buscar a Draco para irnos de una vez. —dijo Hermione volviendo a subir las escaleras que daban a la habitación del rubio.
—Draco despierta tenemos que irnos a Hogwarts. —dijo Hermione acercándose a la cama del rubio y acariciando su platinado cabello sin importarle que Ginny se encontraba en la misma habitación observándolos.
—Todo arreglado con Sirius y tus padres. —pregunto Draco con voz débil mientras Hermione lo ayudaba a ponerse en pie.
—Si todo bien vamos, como te sientes. —pregunto la castaña notando lo caliente que se sentía la frente del chico.
—Mal.
—El va a estar bien. —pregunto Ginny sobresaltando al rubio que no se había percatado de la presencia de la pelirroja.
—No le he dicho nada, pero ella nos escucho hablar en mi habitación sobre la poción y los efectos que tendría en ti. —dijo Hermione rápidamente no queriendo que Draco pensara que había traicionado su confianza.
—Supongo que da igual mientras no le diga a nadie mas. —susurro Draco con voz débil.
—No le voy a decir a nadie lo que te pase, Hermione es mi mejor amiga casi hermana eres importante para ella y si ella guarda tus secretos te aseguro que yo también los voy a guardar. —dijo Ginny con voz firme antes de ponerse del otro lado de Draco para ayudar a Hermione a sostener el peso del rubio.
—Vamos a despedirnos de Sirius, para poder irnos de una vez. —dijo Hermione caminando con Draco recargado en ella y en Ginny.
—Merlín, Draco luces como un inferi. —dijo Sirius observando lo mal que se veía su primo.
—Solo un poco cansado. —contesto el susodicho con voz apenas audible.
—Van a estar bien yendo a Hogwarts solos. —pregunto Sirius preocupado al notar lo demacrado que se veía Draco.
—Si no te preocupes estaremos bien. —contestaron Ginny y Hermione a la vez.
—De acuerdo, cuídense. —dijo despidiéndose con un abrazo de ambas chicas.
—Sabes que puedes confiar en mi verdad primo. —dijo Sirius antes de despedirse de Draco.
—Te vemos luego Sirius. —dijo Giiny
—Adiós papa. —se despidió Hermione sin recibir mas respuesta de su padre que una ligara sonrisa.
—Bueno listos. —pregunto Hermione antes de desaparecer los tres en la casa de los gritos.
-Espero que no les moleste que pusiera a la madre de Hermione como una loca histérica pero la necesito de esta forma para esta historia =p
-A si una pregunta que opinarían de que mas adelante en la historia aparezcan Dudley y su madre, aun no lo he decidido dejen sus respuestas en los comentarios.
-Bueno dejen sus opiniones buenas o malas da igual, todas me sirvan para mejorar como escritora.
