Nada me pertenece todo es de J.K. Rowling.

Hermione se encontraba despierta desde las cinco de la mañana momento en el que se despertó con el movimiento del cuerpo de Draco que estaba teniendo otra convulsión después de estabilizarlo y darle sus medicinas simplemente no pudo volver a dormirse, se encontraba preocupada ya habían pasado casi cuatro días y Draco aun no recuperaba el conocimiento las veces que despertaba se encontraba delirante y completamente sumergido en algún ataque de pánico había hecho lo que le dijo Snape de darle todas sus medicinas cada ocho horas pero eso no evitaba el echo de que Draco apenas y podía respirar y que su cuerpo siguiera intentando deshacerse de la poción que le provoco todo esto,se sentía inútil e incompetente por no poder ayudar a su amigo en ese momento lo único que podía hacer era leer las bitácoras de pociones de Snape eran parecidas hasta cierto punto al libro del príncipe mestizo pero solo contenían pociones medicinales varias que ya existían y de las cuales mejoro sus propiedades y muchas otras que el mismo creo para ayudar a Draco era simplemente increíble, también pudo encontrar las instrucciones para crear la poción "corpus reanimatus" la que le había ocasionado tanto daño a Draco y realmente no le sorprendía dado que sus ingredientes eran en su mayoría sumamente tóxicos y/o venenosos muchos de ellos utilizados en la magia negra y con los únicos estabilizantes siendo sangre de unicornio y lagrimas de fénix, los únicos dos ingredientes que evitaban que te mataran incluso mas rápido que un "filtro de muertos".

Hermione se encontraba perdida en la lectura de las bitácoras de pociones cuando alguien tocando a la puerta de la habitación de Draco la sobresalto de golpe, la única persona que sabia la contraseña de su sala común era Ginny y no creía que fuera ella dado que apenas iban a dar las siete de la mañana demasiado temprano para una de sus visitas.

—Hermione se que estas ahí, abre la puerta. —dijo la voz tranquila de Sirius.

—Un momento. —dijo una sorprendida Hermione apresurándose a colocar el Glamour en las cicatrices de Draco antes de abrir la puerta al animago.

—Sirius que haces aquí tan temprano, no te esperaba. —dijo Hermione tratando de sonar casual y fallando miserablemente en ello.

—Vine a revisar como se encuentra Draco. —al ver la cara sorprendida de la chica se apresuro a llenar el silencio. —Lo se todo su madre me lo contó.

Hermione asintiendo a las palabras del animago se quito de la puerta para dejarlo pasar a la habitación donde se encontraba durmiendo Draco en un sueño bastante intranquilo.

—Como se encuentra. —pregunto Sirius acercándose a la cama en donde se encontraba su primo durmiendo.

—Dentro de lo que cabe bien, la fiebre empieza a bajar y parece que su cuerpo ya se ha desecho de toda la poción. —contesto Hermione.

—Que poción. —pregunto Sirius frunciendo el ceño.

Al ver la mueca de confusión del animago Hermione se apresuro a contarle lo de la poción "corpus reanimatus" el para que servia y cuales eran los efectos secundarios, lo que le había dicho Snape de que la poción va causando un daño permanente e irreparable en el cuerpo de Draco y las razones del porque Snape la había creado para empezar.

—Cissy no me comento todo lo que provocaba esa poción. —dijo Sirius con un suspiro resignado.

—Supongo que no te quiso preocupar. —dijo Hermione.

—Y tu como te encuentras te ves cansada. —dijo Sirius observando a la chica que lucia agotada y con unas ojeras muy pronunciadas.

—Supongo que no he dormido mucho. —contesto la castaña con un encogimiento de hombros resultando importancia al asunto.

—Supongo que tampoco has ido a clases. —dijo Sirius sospechando que Hermione no había dejado el lado de Draco desde que llegaron a Hogwarts.

—No, no lo quise dejar solo.

—Esta bien te entiendo, ninguno de sus amigos sabe de su condición cierto. —pregunto el animago ya sospechando la respuesta.

—El lo prefiere de esa forma, solo Ginny y eso porque bueno ella misma lo descubrió. —dijo Hermione.

—A comido algo. —pregunto Sirius al notar lo delgado que lucia Draco.

—Un poco solo le he estado dando cosas liquidas su estomago realmente no soporta nada mas fuerte en estos momentos lo termina vomitando, sin mencionar que las veces que ha despertando ha estado delirando o demasiado sumergido en algún ataque de pánico. —dijo Hermione retirando suavemente los platinados cabellos de la frente sudorosa de Draco.

—Pero estas bien, lo tienes todo bajo control. —pregunto Sirius.

—Si, estamos bien y aparte no creo que tarde mucho en recuperar el conocimiento lo peor ya paso. —dijo Hermione viendo a Draco que aunque tenia un muy mal semblante no era nada comparado con los primeros dos días.

—Bueno supongo que le puedo decir a Cissy que su hijo esta en buenas manos, estaba que se moría de preocupación cuando le dije que su hijo había resultado herido en nuestra pequeña aventura. —dijo Sirus.

—Cuando viste a su madre, si es que no te molesta que pregunte. —dijo Hermione no queriendo entrometerse en asuntos familiares.

—Tranquila no me molesta, sospecho que tu y Cissy se van a volver muy unidas. —dijo Sirius sonriendo ante la posible y extraña amistad que estaba seguro se formaría entre su prima y Hermione.

—A que te refieres. —pregunto Hermione con una mueca desconcertada.

—Ambas tienen algo en común. —contesto Sirius, al ver que la bruja aun se encontraba confundía se apresuro a contestar su pregunta no vocalizada.

—Draco es lo que ambas tienen en común, se preocupan y lo quieren diferentes tipos de afecto pero ambos igual de fuertes y reales. —dijo Sirius sonriendo hacia la castaña que aun se encontraba peinando suavemente los cabellos platinos de Draco.

—Y bueno vi a Cissy apenas ayer en la noche, hace unos días me envió una nota diciéndome que necesitaba verme. —dijo Sirius contestando la pregunta original de la castaña.

—Es por eso que no regresaste con nosotros. —pregunto la castaña.

—Si supongo que pude haber regresado con ustedes y luego salir del castillo el día que me cito pero la verdad me daba flojera tener que dar clases a si que me tome un par de días libres.

—Y para que te necesitaba. —pregunto Hermione.

—Estaba preocupada, le llego una nota de Bellatrix parece que esta reuniendo a los leales seguidores de Voldemort. —contesto Sirius con un semblante sombrío.

—Bellatrix, eso significa...

—Si que alguien encontró su Horrocrux antes que nosotros. —dijo Sirius con semblante resignado.

—Quien mas estaba buscando la gargantilla. —pregunto Hermione.

—Nymphadora y yo por el momento no se en quien podemos confiar así que no me quise arriesgar revelando mas información de la necesaria a alguien que nos podía traicionar.

—Y que hay de la orden, no podemos confiar en ellos. —pregunto Hermione preocupada al pensar que los que fueron sus aliados durante la guerra puede que no fueran confiables.

—No lo se al ser Kingsley el nuevo ministro de magia significa que la orden esta muy unida al ministerio y sabemos que están guardándose información valiosa. —dijo Sirius con un suspiro agotado antes de sentarse en el sillón que se encontraba al lado de la cama de Draco.

—Entonces hemos de suponer que los aurores tampoco son fiables. —pregunto Hermione incluso si ya conocía la repuesta.

—Kingsley fue el jefe del departamento de aurores por un buen tiempo e incluso si ya hay un nuevo jefe en el departamento eso no quita que la mayoría de los aurores le tengan una fe ciega a Kingsley.

—Y que piensa Tonks respecto a los aurores por lo que tengo entendido hace poco volvió a trabajar. —pregunto Hermione.

—De echo puso a una parte del departamento de aurores a buscar por la gargantilla obviamente sin decirles lo que era de verdad por lo que tengo entendido la hizo pasar como un objeto maldito que había desaparecido de entre las cosas de algunas de las casa de los mortifagos. — dijo Sirius pensativo.

—Entonces Bellatrix fue la que realmente estuvo tras los ataques contra los muggles. —pregunto Hermione.

—Es lo mas probable, supongo que como dijeron Theo y Draco quería usar a tus padres como carnada para atraerte hacia ella. —dijo Sirius preocupado por la seguridad de Hermione.

—Que mas te dijo Narcissa sobre ella. —pregunto Hermione.

—Nada, no sabe nada de ella solo sabe que esta viva por la nota que le mando, estaba asustada por su seguridad y la de Draco.

—Ella va estar segura en la Mansión Malfoy. —pregunto Hermione preocupada ya que sabia lo mucho que significaba para Draco su madre.

—Le dije que se mudara a Grimmauld Place estará mas segura ahí, las protecciones de la Mansión Malfoy son fuertes pero siguen reconociendo al bastardo de Lucius como la cabeza de la familia. —dijo Sirius con una oscuridad que nublaba sus ojos al pensar en el bastardo que había lastimado tanto a su prima y a su hijo.

—Entonces que vamos a hacer ahora. —dijo Hermione que sentía que en vez de estar en la escuela preocupándose por sus N.E.W.T. s debería estar buscando la forma de detener a Bellatrix y la posible resurrección de Voldemort.

—No lo se cuando sean vacaciones tendremos tiempo de reunirnos con Andromeda y Nymphadora tal vez con los Weasleys, empezar a trazar cual sera el siguiente paso por el momento con Kingsley tapando los ataques y ocultado las fugaz que ha tenido azkaban no podemos hacer mucho nadie nos creería. —dijo Sirius reprimiendo toda la ira e impotencia que sentía en esos momentos.

—Es de nuevo como en quinto año, cuando nadie le creía a Harry de que Voldemort había vuelto que va tener que ser igual que la otra vez hasta que pase un ataque que no puedan encubrir o hasta que Kingsley vea a la loca de Bellatrix o aun peor al propio Voldemort que se dignara a reconocer que esto no ha terminado. —dijo Hermione frustrada con la situación.

—No sabemos si pueden revivir a Voldemort, lo mas importante es detener a Bellatrix y con ello cualquier intento de que revivan a Vodemort si es eso incluso posible. —dijo Sirius.

—Si tienes razón por el momento lo mas importante es detener a Bellatrix y a todos los mortifagos que la obedecen. —dijo Hermione con un mirada llena de odio.

—Hablare con Dora para ver que puede averiguar con lo aurores sobre los ataques y sobre las fugaz de azkaban me gustaría saber como lo están manejando los aurores y lo mas importante su opinión sobre trabajar en las sombras. —dijo Sirius levantándose del sillón donde se encontraba sentado.

—Y no te preocupes me encargare que ni tu ni Draco se metan en problemas por faltar a clases, tu solo preocúpate de cuidar de el. —dijo Sirius.

—Gracias Sirius. —dijo Hermione antes de regresar su atención a su rubio amigo.

Antes de salir de la habitación Sirius se giro par ver como Hermione se encontraba sentada en la cama de Draco pasando con una mano una toalla por su rostro suavemente mientras con su otra mano mantenía sostenida la mano de su primo, sonrió al ver la imagen y supo en ese momento que Cissy se preocupaba por nada por que Draco definitivamente había encontrado alguien que lo amara por quien era, alguien que lo aceptaba completamente con sus fallos y virtudes sus debilidades y fortalezas, alguien que no le importa su pasado y que aun sabiendo que su futuro no seria uno fácil siempre estaría a su lado apoyándolo y ayudándolo en todo lo que necesitara, y en ese momento Sirius se dio cuenta que esos dos iban a terminar juntos incluso si ellos aun no lo sabían y con una ultima mirada hacia los dos chicos salio de la habitación cerrando la puerta.


Harry iba tarde para clases ya que después de no haber visto a su amiga ni a Draco en las primeras clases fue a buscar en su torre esperando que esta vez respondieran pero nada con lo único que se encontró al igual que las veces anteriores fue con el retrato del profesor Snape diciéndole en su usual tono despectivo que se largara y que no tenia nada que hacer ahí, ahora se encontraba corriendo hacia el salón de DADA esperando que al menos su padrino ya hubiera regresado y el pudiera decirle donde se encontraban Hermione y Draco.

—Aun no llega Sirius. —pregunto a Pansy una vez que llego donde esta se encontraba junto con sus demás amigos.

—No quien sabe si vaya a venir. —dijo Theo el cual estaba leyendo un libro sin prestarle mucha atención a sus alrededores.

—Miren creo que ahí viene. —dijo Pansy señalando hacia el pasillo por donde se acercaba Sirius caminando con paso tranquilo.

—Hermione y Draco no están con el. —dijo Blaise.

—Le preguntaremos por ellos en cuanto termine la clase. —dijo Harry.

Y sin mas la clase paso bastante aburrida con Sirius entregando varios trabajo de repaso sobre lo que vendría en los exámenes y entregando los trabajos calificados de la semana anterior, una vez terminada la clase los chicos esperaron que todos los alumnos salieran del salón y que Sirius cerrara la puerta antes de empezar a hablar.

—Sirius que paso por que no habías venido y donde están Hermione y Draco. —pregunto Harry rápidamente acercándose a su padrino.

—Lo siento no pude volver antes pero tuve que encontrarme con Narcissa. —dijo Sirius a los cinco chicos enfrente de el.

—Con la madre de Draco. —pregunto Blaise.

—Si ella necesitaba verme tenia algo importante que contarme.

—Para que te necesitaba. —pregunto un curioso Harry.

Con un suspiro Sirius se embarco en contarle toda la historia por segunda ves en ese día esta vez a los chicos el porque Narcissa le había pedido que se reuniera con el, sobre la gargantilla que al parecer ya habían encontrado y por lo tanto el que Bellatrix estaba viva y quería revivir a Voldemort les dijo lo mismo que le había comentado a Hermione el que por el momento no sabia en quien podían confiar ya que el ministro estaba guardándose mucha información importante y probablemente muchas personas de la orden no sabían y si es que lo sabían estuvieron de acuerdo en guardar silencio.

—Entonces en resumen no podemos hacer nada, al menos hasta que Bellatrix haga algo que atraiga la atención sobre ella o algo que Kingsley no pueda negar. —dijo Theo con su siempre racional voz.

—Supongo que es una forma de decirlo, aunque me gustaría saber que piensan los de la orden de la situación también me gustaría hablar con Mcgonagall para ver que tanto sabe. —dijo Sirius pensativo.

—No creo que la orden sea confiable o al menos no los que apoyan completamente a Kingsley. —dijo Ginny hablando por primera ves.

—Porque dices eso Ginny. —pregunto Sirius.

—Porque Ron me acorralo anoche y me comento que papa le había dicho sobre unas nuevas leyes que el ministerio va a poner en practica y por lo que me dio a entender van a afectar a varios de las personas que participaron en la guerra del lado de Voldemort y que quedaron libres y no solo eso sino que también a las personas que se asocien o tengan contacto con ellos. —dijo Ginny en voz baja.

—De que van estas nuevas leyes te comento algo. —dijo Sirius con el ceño fruncido.

—No, dijo que papa me diría en vacaciones, pero me advirtió que no me juntara con ninguno de ustedes. —dijo Ginny señalando hacia los slytherins —si no quería verme afectada por la ley y que les dijera lo mismo a Hermione y también a ti Harry.

—Entonces nos van a afectar a nosotros ya que nos libramos de azkaban. —dijo Theo.

—Tres meses después de la batalla de Hogwarts tu padre vino a buscarme Ginny quería que me uniera a el y varios otros miembros del ministerio y del wizangemont para implementar una especie de ley que les permitiría poder obligar a todos los que estuvieron de lado de Voldemort pero fueron declarados inocentes para poder implantarles un especie de dispositivo mágico/tecnológico que les permitiría poder controlar su magia o algo por el estilo. —dijo Sirius con una mirada preocupada.

—De eso se trata la nueva ley quieren poner un dispositivo para controlar nuestra magia. —dijo Blaise con una mueca horrorizada.

—No lo se Blaise realmente no me gusta meterme en los asuntos del ministerio y por obvias razones no es que confié mucho que digamos en su sistema legal. —dijo Sirius observando a Ginny.

—Crees que podrías averiguar con tu padre de que se trata esta nueva ley. —pregunto Sirius a la pelirroja.

—Eso creo. —contesto Ginny decidida.

—Ok. pero de todas formas tratare de averiguar por mi cuenta a ver que puedo encontrar referente a eso y si en efecto esos dispositivos de los que hablo tu padre tienen algo que ver. —dijo Sirius que empezaba a tener un muy mal presentimiento respecto a esa susodichas nuevas leyes.

—Sirius donde están Hermione y Draco no los hemos visto desde que se fueron contigo el domingo. —dijo Harry vocalizando la pregunta que estaba seguro también rondaba por la mente de sus amigos.

—No se preocupen por ellos estoy seguro que a la próxima semana aparecerán en algún momento. —dijo Sirius sin querer indagar mas en el tema.

—Pero donde están no los hemos visto, están bien, estaban contigo. —dijo Harry queriendo averiguar en donde se encontraba su amiga.

—Harry están bien no te preocupes, en este momento están ocupados digamos que tienen que solucionar un par de cosas pero no dudo ni por un segundo que en algún momento de la próxima semana los vean. —dijo Sirius queriendo tranquilizar a su ahijado y a sus amigos.

—Confía en mi quieres. —dijo Sirius dedicándole una sonrisa a los chicos que tenia frente a el.

—De acuerdo confió en ti. —dijo Harry aun bastante inseguro y preocupado por el paradero de su mejor amiga.

—Ahora vayan a clases. —dijo Sirius dirigiendo a los chicos hacia la salida del salón de clases.

—Sirius te puedo hacer una pregunta antes de irnos. —pregunto Theo con semblante sombrío.

—Por supuesto Theo. —dijo Sirius recuperando su usual tono jovial.

—El mortifago que te ataco era mi padre verdad?

—Si, como lo sabes Theo. —pregunto Sirius viendo como los ojos azul eléctrico del chico se nublaban con varios emociones antes de ser rápidamente enmascaradas con una mirada en blanco que no revelaba nada.

—Pude sentir su presencia. —dijo Theo antes de salir del salón rápidamente ignorando las miradas preocupadas que le lanzaban sus amigos.


Sentía como si tuviera un yunque en su pecho le costaba respirar su pecho dolía y sus pulmones sentía que ardían con cada dolorosa respiración, no podía oír nada mas que el martilleo constante de su cabeza trato de abrir sus ojos solo para encontrarse en su habitación era de noche por lo que podía notar todo se encontraba oscuro la única luz era la que procedía del fuego de la chimenea de su habitación, giro su cabeza lentamente hacia un lado solo para encontrarse a Hermione dormida en un sillón que había acercado a lado de su cama con un libro aun abierto en su regazo.

—Her..mione. —dijo en un susurro apenas audible pero fue lo suficiente para despertar a la castaña.

Hermione despertó de inmediato al oír la suave voz de Draco, al ver que su amigo estaba despierto se acerco rápidamente sentándose a un lado de su cama tocando su frente para ver si aun tenia fiebre.

—Como te sientes, aun tienes algo de fiebre. —dijo Hermione.

—A que hora es. —pregunto Draco en voz suave.

—Pasan de las tres de la mañana, me tenias tan preocupada trata de no volver asustarme así, de acuerdo. —dijo Hermione dándole un beso en la frente al rubio.

—Cuanto tiempo he estado inconsciente. —pregunto Draco.

—Casi toda la semana ya es viernes. —dijo Hermione sosteniendo la delgada mano de Draco entre las suyas.

—Toda la semana. —pregunto Draco con voz incrédula.

Hermione solo asintió, al ver que Draco intentaba sentarse pero aun se encontraba muy débil se acerco a el ayudándolo a sentarse y poniendo algunas almohadas para que pudiera recargarse en ellas cómodamente.

—Gracias. —dijo Draco antes de que su expresión cansada cambiara a una asustada al ver su mano llena de cicatrices entre las manos de a Hermione.

—Que pasa. —pregunto Hermione al notar como su relacionan se volvía mas rápida y superficial y notando la expresión asustada de Draco, siguiendo la mirada de Draco vio que la mirada del chico se encontraba fija en su mano llena de cicatrices.

—Ey, esta bien no te preocupes no tienes que explicarme ni contarme nada al menos no hasta que estés listo. —dijo Hermione tomando el rostro del rubio entre sus manos de tal forma que lo único que podía ver era el rostro de ella.

—Tranquilo, respira no pasa nada. —dijo Hermione tratando de tranquilizar a Draco.

Hermione siguió diciéndole que respirara que todo estaría bien y que no se preocupara mientras con sus dedos acariciaba suavemente las cicatrices que marcaban su pálido rostro, una vez que vio que su mirada empezaba a perder ese aspecto lleno de pánico se levanto a tomar un vaso de agua en el que vertió un poco de liquido de dos viales que tenia en su mesa de noche tiñendo el agua de un suave tono lila.

—Toma esto. —dijo Hermione poniendo el vaso en sus temblorosas manos y guiándolo con las suyas propias a sus labios haciéndolo tomar todo el liquido del vaso.

—Te sientes mejor. —pregunto Hermione.

—Si. —contesto Draco junto con un ligero movimiento de cabeza.

—No creí que te molestara tanto que te viera sin el Glamour lo siento, debí volverlo a poner. —dijo Hermione sin poder evitar sentirse un poco lastimada al saber que Draco no confiaba en ella.

—Como supiste. —pregunto Draco sin necesitar especificar a que se refería.

—Había un fallo óptico en el Glamour entre tu cuello y clavícula me llamo la atención y lo desvanecí, me imagine que no te molestaría ya que en algún momento se iba a desvanecer por si mismo. —dijo Hermione.

—En Grimmauld Place cuando fuiste a hablar con Sirius volví a fortalecer el Glamour, mientras no usara mi magia no se iba a desvanecer pero supongo que no lo pude aplicar del todo bien. —dijo Draco con su voz tiñéndose con amargura y sin atreverse a mirar a Hermione a los ojos.

—Lo siento no pretendía que te molestaras. —dijo Hermione confundiendo el lenguaje corporal de Draco.

—No estoy molesto, solo que no quería que te enteraras de esto. —dijo Draco refiriéndose al estado en el que se encontraba su cuerpo.

Hermione dándose cuenta que había confundido la reacción de Draco por molestia cuando en realidad lo que probablemente estaba sintiendo era vergüenza, ella sabia que Draco dudaba de su valor como persona que era muy inseguro y se creía inferior su padre se había encargado de hacerle creer eso y quien sabe cuantos mas, incluso si la mayor parte del tiempo lograba ocultar lo destrozado que se encontraba tanto por dentro como por fuera tras una mascara de seguridad y arrogancia ella supo en ese momento que el se encontraba no solo avergonzado de su aspecto el se sentía asqueado por el.

—Escúchame bien no me importa, tu sigues siendo el mismo Draco uno de mis mejores amigos y esto no va a cambiar las cosas. —dijo Hermione levantado suavemente su barbilla y acariciando con su pulgar la brutal cicatriz que surcaba su mejilla.

—Como soportas tan siquiera mirarme. —pregunto Draco con voz quebrada.

—Yo no veo nada malo en ti, y estas, —dijo Hermione al momento que con su pulgar recorría la cicatrices y quemaduras que tenia en el cuello —muestran que sobreviviste en un infierno en el que muchos no lo hubieran logrado, las marcas que llevamos en nuestra piel nos recuerdan donde hemos estado pero no dictan nuestro futuro.

—Se que no quieres contarme por todo lo que pasaste y no te voy a pedir que lo hagas, pero quiero que sepas que estoy para ti y cuando necesites alguien con quien hablar o simplemente desahogarte estaré aquí siempre. —dijo Hermione queriendo transmitirle la promesa detrás de sus palabras, sabiendo que lo que le acaba de decir era verdad ella estaría siempre para el sin importar el que.

—Gracias Hermione. —dijo Draco después de un momento.

—Y ahora dime como te sientes, necesitas algo. —pregunto la castaña.

—Cansado, adolorido y siento que mi cabeza va a estallar. —dijo Draco dedicándole una pequeña sonrisa a su amiga.

—Espera un momento. —dijo la castaña antes de realizar un rápido hechizo diagnostico pasando su varita por encima del cuerpo de Draco haciendo aparecer varios letras y números.

—Que acabas de hacer. —pregunto Draco viendo como los números y letras desaparecían en la nada con un movimiento de varita de Hermione.

—Un hechizo diagnostico, apuesto que no sabias que si quisiera podría pasar el examen que te hacen para convertirte en sanador y aparte tengo mucha practica. —dijo Hermione esto ultimo con un poco de tristeza.

—Tus pulmones no están trabajando como deberían al igual que tu corazón, pero al menos los valores son un poco mejores que en los primeros días. —dijo Hermione con un suspiro cansado.

—Tomate esto debería disminuir un poco el dolor de cabeza. —dijo Hermione entregándole un pequeño vial.

—Que ha pasado en estos días. —pregunto Draco cuando su dolor de cabeza había pasado un poco.

—Nada interesante realmente, nuestros amigos han estado buscándonos pero no los he abierto y Sirius vino ayer temprano dijo que no nos preocupáramos el se encargaría de que no tuviéramos problemas por faltar a clases.

—Sirius a que vino. —pregunto Draco.

—A revisar que estuvieras bien, al parecer vio a tu mama hace poco y después de contarle que saliste herido le contó toda así que no te preocupes. —dijo Hermione dando le un pequeño apretón en su mano.

—Cuando vio a mi madre que paso? —pregunto Draco con una mirada preocupada.

Y así Hermione se vio explicando todo lo que le había dicho Sirius también le contó del encuentro que tuvo con su madre y la razón de este y le aseguro que su madre se había mudado por un tiempo a Grimmauld Place para estar mas segura.

—Entonces pasaremos vacaciones y navidad juntos. —dijo Draco como si de todo lo que le había dicho eso fuera lo único que le pareciera importante.

—Si los dos estaremos en Grimmauld Place al igual que Harry. —dijo Hermione riéndose del puchero que hizo Draco.

—Que mal. —se quejo el rubio antes de verse interrumpido por un bostezo.

—Vuelve a dormir, necesitas descansar.

—Estoy cansado pero no quier volver a dormir.

—Que tal si te traigo un chocolate caliente y platicamos un rato. —dijo Hermione sonriendo al rubio.

—De acuerdo. —contesto Draco respondiendo la sonrisa de su amiga.

—En un momento regreso. —dijo Hermione antes de salir de la habitación.

Una vez en la cocina Hermione se puso a pensar en cuanto había cambiado su relación con Draco, si alguien le hubiera dicho que ese rubio oxigenado se iba a convertir en una de las personas mas importantes en su vida hace un par de años jamas lo hubiera creído y los hubiera mandado con un pase directo al departamento de psiquiatría de St. Mungos, una vez que hubo preparado el chocolate regreso a la habitación de Draco, al entrar sonrió al ver al rubio en cuestión dormitando aun recargado en las almohadas.

—Aquí tienes. —dijo pasando la taza de chocolate que contenía la poción medicinal en ella.

—Gracias.

—Tómalo despacio no se si tu estomago lo soporte. —dijo Hermione sentándose en el sillón.

—Te vas a quedar ahí, anda ven aquí. —dijo Draco señalando el lado vació de la enorme cama.

—Si te vas a quedar a cuidarme mejor que estés cómoda. —dijo Draco con una sonrisa traviesa.

—Y como sabes que me voy a quedar. —pregunto Hermione.

—Por que te conozco. —dijo un sonriente Draco incluso si su rostro y cuerpo aun denotaban cansancio su sonrisa era una de alivio al tener a Hermione a su lado.

—Odio cuando tienes razón. —dijo Hermione poniéndose cómoda en la cama del rubio.

—Mentira. —dijo Draco.

Después de varios minutos Draco se volvió a quedar dormido y Hermione pudo dormir lo que restaba de la noche tranquila sabiendo que lo peor ya había pasado.


Bien díganme que opinan, enserio agradecería muchísimo sus opiniones si alguien esta leyendo esto reseñen díganme que opinan de la historia, si les esta gustando soy fiel creyente de la critica constructiva.