Todo los personajes y lugares conocidos le pertenece a la maravillosa J.K. Rowling, lo único que es mio es la trama de esta historia y los personajes que no reconozcan de la historia original.


Llevaba mas de una hora dando vueltas en su cama, no podía dormir por toda la ansiedad que sentía, tenia miedo por mas tonto que pareciera de volver a ver a sus padres mas aun a su madre, sabia que la relación con sus padres se encontraba en un mal lugar llevaba de esa forma desde que recibió su carta de Hogwarts pero con el pasar de los años se iban distanciando mas, podía notar las miradas desconfiadas de su padre y la mirada llena de reproche y resentimiento de su madre, estaba aterrada de que llegara el día en el que sus padres la miraran con odio, el momento en que los perdería para siempre.

Con un suspiro exasperado se rindió sabia que posiblemente no podría dormirse con todos esos pensamientos rondando en su cabeza, decidiendo que lo mejor seria leer un rato salio de su habitación dirigiéndose a la pequeña sala común deteniéndose por un momento al ver una cabellera rubia platino sentada uno de los sofás.

—Tampoco puedes dormir. —pregunto Hermione sobresaltando a Draco.

—Hermione no te escuche acercarte. —dijo Draco haciendo espacio en el sofá para que la chica se sentara a su lado.

—Que haces. —pregunto la castaña notando el semblante sombrío del chico.

—No podía dormir. —contesto Draco con la mirada fija en el fuego de la chimenea.

Hermione permaneció en silencio solo haciéndole compañía a Draco sabiendo que cuando se sumía en sus memorias el odiaba estar solo pero también sabiendo que el no le diría nada no hasta que estuviera listo y ella no lo presionaría incluso si se moría de ganas de saber que es lo que le había pasado, incluso si quería ayudarlo sabia que lo único que podía hacer por el en esos momentos era solo brindarle su compañía incluso si la mataba por dentro verlo con esa mirada llena de dolor que aveces parecía nunca desvanecerse del todo.

—Y tu porque no puedes dormir. —pregunto Draco después de casi una hora en silencio sobresaltando a Hermione que se encontraba recargada en su hombro.

—Simplemente no podía, insomnio supongo. —dijo Hermione con un pequeño encogimiento de hombros.

—No te creo, estas preocupada dime que pasa. —dijo Draco pasando un brazo por los hombros de la castaña acercándola mas a el.

—Nada importante no te preocupes. —dijo Hermione acurrucándose contra el cuerpo cálido de Draco

—Si estas preocupada es importante. —dijo Draco suavemente.

—Es una tontería, se que no debería preocuparme pero lo hago.

—No creo que sea una tontería, anda dime lo menos que puedo hacer es escucharte en pago por la molestia que te cause cuando tuviste que cuidar de mi. —dijo Draco mientras jugaba con un rizo rebelde del cabello de la chica.

—No tienes que pagarme nada, y no fue ninguna molestia cuide de ti porque así lo quise. —dijo Hermione separándose lo suficiente de Draco para poder mirarlo a los ojos.

—Lo se, pero no negaras que no fue nada agradable tener que ocuparte de todas mis necesidades en esos días. —dijo Draco sin atreverse a mirar a la castaña.

—No, no lo fue pero era necesario y no me importo en absoluto haber tenido que ver por ti, —dijo Hermione girando el rostro del rubio obligandole a mirarla. —entiende de una vez me importas Draco demasiado así que sabes que estaré ahí si me vuelves a necesitar.

—Basta de hablar de mi, dime que pasa que no se me ha olvidado que algo te preocupa. —dijo Draco cambiando el tema.

—Mis padres, no se si les vaya agradar la idea de volver a verme tan pronto.

—Porque piensas eso. —pregunto Draco notando lo tensa que se encontraba la chica cada vez que hablaba sobre sus padres.

—Se que mis padres me aman pero no puedo evitar darme cuenta que desde que entre a Hogwarts cada paso que daba dentro del mundo mágico, de nuestro mundo era un paso que me iba alejando cada vez mas de ellos, y ahora siento que existe una distancia insalvable entre nosotros. —dijo Hermione con su voz impregnada de melancolía.

—Puede que tengas razón, y que realmente te has distanciado de ellos. —susurro Draco sabiendo que era mejor decirle la verdad. —pero estoy seguro que pueden trabajar en ello, en su relación.

—Ellos no entienden nuestro mundo, cuando veo a mi madre veo el rencor que me tiene por no haber sido normal pero lo que mas me duele es el miedo que en varias ocasiones se asoma en su mirada. —dijo Hermione al recordar todas esas veces que su madre no podía ocultar el miedo que le tenia a su propia, miedo que se convirtió en terror después de revertir el obliviate.

—Eres una bruja y eso no tiene nada de malo me entiendes, nunca desees no serlo. —dijo Draco abrazando a Hermione contra su pecho.

—Les asusta lo que no entienden. —susurro la castaña contra el pecho de Draco.

—Estoy contigo siempre, nunca lo olvides. —prometió Draco depositando un ligero beso en la frente de la chica, tratando de transmitirle que el estaría con ella si llegaba el momento en que sus padres decidieran dejarla atrás.

—Gracias. —dijo Hermione aun abrazada al chico, escuchando los latidos de su corazón los cuales finalmente la arrullaron a un sueño tranquilo y libre de pesadillas.


Hermione despertó aun abrazada al rubio sintiéndose mucho mas tranquila que la noche anterior en lo referente a sus padres, una vez terminada su rutina matutina despertó a Draco y le dio sus pociones medicinales como ya era costumbre cuando se quedaban dormidos en la sala común lo cual era muy seguido, después de un rato ambos se dirigieron hacia el gran comedor donde se encontraban ya sus demás amigos desayunando.

—Llegan tarde como siempre. —dijo Blaise cuando Hermione y Draco se acercaron.

—Me extrañabas Blaise por eso tu mal humor. —comento Draco riéndose de su moreno amigo.

—No estoy de mal humor. —contesto Blaise de mala gana.

—Déjalo tranquilo Draco lo que pasa es que no le agrada la idea de dejar a Ginny sola. —dijo Pansy demasiado sonriente.

—Al igual que a todos ustedes. —dijo Blaise defendiéndose.

—Voy a estar bien, no se preocupen. —dijo Ginny.

—Óiganme por favor que nos vamos a reunir todos en navidad. —dijo Pansy asiendo pucheros.

—No se si pueda. —contesto la pelirroja.

—Por favor Ginny, Hermione es la primera vez que tengo amigas mujeres ay que pasar navidad juntas. — volvió a decir Pansy.

—Y que a nosotros no nos quieres. —dijo Blaise fingiéndose ofendido.

—O por supuesto que los quiero, y ya saben que también están incluidos solo que también quiero pasar tiempo de chicas y hablar cosas de chicas. —dijo Pansy.

—Supongo que nos podríamos reunir todos en Grimmauld Place, si es que te parece Harry. —dijo Ginny.

—Claro seria divertido. —contesto Harry antes de seguir con su desayuno.

—Chicos sera mejor que nos vayamos si no queremos perder el tren. —dijo Ginny dándose cuenta de lo mucho que se habían entretenido desayunando.

—Entonces si van a abordar el tren, no se pueden simplemente aparecer en sus casas. —pregunto Theo con semblante serio.

—Yo no tengo otra opción, supongo que técnicamente podría aparecerme directo en mi casa con la escusa de que se me hizo tarde y perdí el tren pero si quiero mantener a mi padre feliz para que me diga lo de las dichosas leyes tengo que abordar el tren ya que es el quien nos estará esperando a Ron y a mi en la plataforma. —contesto Ginny con un suspiro.

—Y nosotros preferimos abordar junto con Ginny por si pasa algo. —dijo Harry señalando a Draco y a Hermione.

—Bueno en todo caso sera mejor que nos vayamos, si no de verdad vas a perder el tren Ginny. —dijo Theo levantándose esperando un momento para que todos siguieran su ejemplo antes de empezar a caminar hacia las puertas del gran comedor.


Los chicos se dirigían hacia los carruajes que los llevarían hacia Hogsmeade solo deteniéndose cuando vieron a un exasperado Sirius discutiendo con un par de alumnos de tercero.

—Que pasa Sirius. —pregunto Hermione acercándose al animago el cual parecía bastante frustrado e irritado.

—Esto debería ser tu trabajo, no mio. —dijo Sirus a Hermione.

—Perdón, a que te refieres. —pregunto una perpleja Hermione.

—Tu y Draco deberían lidiar con ellos, son premios anuales por una maldita razon. —dijo Hermione señalando a la pareja de chicos de tercero.

—Que hicieron. —pregunto Draco.

—El no quiere abordar el tren, parece que como su noviecita se queda el igual. —dijo Sirius molesta por tener que lidiar con la estúpida situación cuando podría estar hablando con Minerva.

—Pero tu no firmaste para quedarte en el castillo. —pregunto la castaña al chico.

—No, pero cambie de opinión me quiero quedar. —contesto el chico.

—Lo siento, sabes que los estudiantes que se quieren quedar en el castillo tienen que firmar antes de que se cierre el plaso. —dijo la castaña con su usual tono calmado.

—Vete no puedes perder el tren, ya se verán cuando regreses mientras se pueden escribir. —dijo Hermione observando a los dos chicos.

—Esta bien. —dijo el chico alejándose de ellos.

—Como rayos hacen eso, llevaba tratando con ellos por mas de media hora y ninguna parecia escuchar razón. —pregunto Sirius viendo a los dos premios anuales.

—No lo se, simplemente trato de razonar con ellos. —contesto Hermione.

—Hasta cuando te vas a quedar en el castillo. —pregunto Harry.

—Mañana ya me puedo ir a casa, primero tengo que ver que todos los alumnos suban al tren y hacer cosas aburridas de profesores. —contesto Sirius.

—Y ya hablaste con Mcgonagall. —pregunto Hermione en voz baja.

—No estaba seguro de hacerlo, pero ya decidí que sera lo mejor se que Minnie no esta de acuerdo en como Kingsley esta manejando el ministerio y se que ella si nos creería si le decimos sobre Bellatrix, hablare con ella esta noche. —dijo Sirius.

—Bueno entonces te vemos mañana. —dijo Harry despidiéndose de su padrino al igual que todos los chicos.

—Si ya váyanse, antes de que los obligue a quedarse conmigo. —dijo Sirius antes de comenzar a acercarse a un grupo de primero que parecía perdido.

—Bueno vayámonos. —dijo Blaise subiendo a un carruaje.

El trayecto hacia Hogsmeade paso con Pansy exigiéndole a todos que le prometieran que pasarían al menos la navidad juntos, después de que Blaise y Theo le prometieran que podían ir los tres a Grimmauld Place en navidad y de que Ginny le prometiera que al menos trataria de librarse de su padre y hermano para verlos a todos Pansy pareció relajarse un poco.

Una vez llegaron a Hosmeade el clima era frió y ya había comenzado a nevar se dirigieron hacia la estación del tren donde también se suponía la madre de Blaise estaría esperándole junto a sus amigos para irse. Al llegar a la estación del tren Hermione, Harry y Ginny los cuales nunca habían visto a la madre de Blaise no pudieron evitar tropezar antes de detenerse sorprendidos al ver a una mujer hermosa de aspecto atemporal con cabellos negros como la noche y piel de ébano y con unos ojos que simplemente parecían imposibles de un intenso color violeta, pero su aspecto no era lo que los hizo detenerse sino el aura de poder que emanaba la mujer nadie parecía querer acercarse demasiado a ella.

—Blaise, cariño como has estado. —saludo la mujer acercándose a su hijo antes de envolverlo en un abrazo.

—Bien mama, pero déjame respirar. —dijo Blaise apartándose de su madre.

—Mama ellos son Harry, Hermione y Ginny supongo que sabes quienes son. —dijo Blaise señalando a los susodichos haciéndoles salir de su trance.

—Encantado de conocerla señora Zabini. —dijo Harry recuperando el habla.

—Encantada de conocerlos al fin en persona. —contesto Mrs. Zabini dedicándoles una sonrisa a los tres chicos.

—El gusto es nuestro Mrs. Zabini. —contesto Hermione.

—Por favor llámame Amaranta, Mrs. Zabini me hace sentir tan vieja. —dijo Amaranta en tono ligero.

—De acuerdo Amaranta. —dijo Ginny sonriendo a la hermosa mujer.

La conversación se vio interrumpida por las llamadas de advertencia de que el tren partiría en cinco minutos.

—Tenemos que irnos fue un placer volver a verla Amaranta. —dijo Draco despidiéndose de la mujer con un ligero beso en la mejilla.

—Van a abordar el tren. —pregunto la mujer con un tono que no dejaba entrever ninguno de sus pensamientos.

—Si tenemos que hacerlo. —contesto Ginny despidiéndose de sus amigos antes de girarse a despedir a la madre de Blaise.

—Entonces tengan mucho cuidado.

—Bueno los veremos en navidad, cualquier cosa manden una lechuza. —dijo Blaise girándose hacia Ginny antes de envolverla en un abrazo de despedida.

—Un patronus, manden un mensaje con su patronus de otra forma sera imposible encontrarnos. —dijo Amaranta Zabini viendo atentamente a la pelirroja que su hijo no dejaba de mirar.

—Porque, a donde vamos. —pregunto Blaise a su madre con una expresion perpleja.

—Ya lo veras, fue un placer conocerlos se que los volveré a ver pronto. —dijo Amaranta Zabini como despedida antes de desaparecer con Theo, Pansy y su hijo.

—Eso fue raro. —comento Harry viendo el espacio vacio donde anteriormente se encontraban sus amigos.

—Así es la madre de Blaise ya se acostumbraran. —dijo Draco viendo las expresiones perplejas de sus amigos.

—Bueno sera mejor que abordemos creo que somos los últimos. —dijo Hermione viendo que la plataforma se encontraba vacía.

—Si vamos. —dijo Ginny que aun sentía la taladrante mirada de la mujer en ella.


Varios de los compartimientos se encontraban llenos o al menos con algún estudiante solitario que se dirigía a casa por las vacaciones, este año muy pocos alumnos se habían quedado en Hogwarts. Luna se encontraba sola en un comportamiento casi al final del tren, después del final de la batalla de Hogwarts una parte de ella había cambiado no que muchos lo notaron, ella seguía creyendo en criaturas que nadie mas podía ver, aun caminaba a saltitos siempre con una expresión soñadora en su rostro, ella aun se mantenía alejada hasta cierto punto de la realidad pero donde antes veía el mundo como algo mágico y hermoso lleno de esperanzas y sueños, ahora lo veía mas oscuro, misterioso veía que no toda la gente era buena que algunas personas solo se regocijaban en el dolor y el sufrimiento, que la gente no estaba dispuesta a perdonar a pasar pagina, veía en sus compañeros que nuevos prejuicios y creencias se estaban formando y eso solo causaría problemas nuevos enfrentamientos y mas perdida junto con el agonizante dolor que siempre venia acompañado de ella, había perdido esa dulce inocencia hace tiempo y eso le dolía mas que nada.

Viendo sus pensamientos interrumpidos por la puerta de su comportamiento al abrirse, se giro para encontrarse con la esmeralda mirada de Harry Potter detrás de el se encontraba Ginny junto con Hermione que como ya era usual se encontraba del brazo de Draco Malfoy.

—Hey Luna podemos sentarnos contigo. —pregunto Harry a la rubia.

—Claro, nadie mas se quiere sentar conmigo. —dijo Luna ofreciéndoles una pequeña sonrisa.

—Porque no estas con Neville. —pregunto la pelirroja sabiendo que Luna aun se hablaba bien con el, sin mencionar el gigantesco crush que Neville tenia por ella.

—No quiero, Neville esta con Ron y sus demas amigos, y no estoy de acuerdo con ellos en ninguna de sus ideas. —dijo Luna con un tono distante antes tomar un ejemplar del Quisquilloso y comenzar a leerlo dando por terminada la conversación.

Al ver que Luna daba por terminada la conversación los cuatro chicos entraron a su compartimiento acomodándose en silencio antes de empezar platicar entre ellos siempre intentando de incluir a Luna en la platica con muy poco éxito.

—Draco, como es la madre de Blaise. —pregunto Ginny curiosa por la mujer.

—Porque quieres saber?, quieres investigar a tu futura suegra?. —dijo Draco riéndose de como el rostro de Ginny se empezaba a tornar del mismo color que su cabello.

—Cállate, solo tengo curiosidad la mujer parecía bastante intimidarte. —dijo Ginny.

—La verdad es que no se mucho sobre ella. —contesto Draco.

—Es la madre de uno de tus mejores amigos, como no vas a saber algo de ella. —pregunto Harry atento a lo que dijera Draco, ya que le también se sentía bastante intrigado por la señora Zabini.

—Si, pero Amaranta Zabini es alguien que no revela su vida fácilmente, conozco a Blaise desde que entre a Hogwarts antes de eso nunca había tenido contacto con su familia, y en todo este tiempo solo he visto a la señora Zabini un par de veces siempre a sido amable invitándome a pasar vacaciones con Blaise pero nunca he estado en su casa o en la compañía de su madre por mas de diez minutos. —dijo Draco con la mirada pensativa.

—Sabes ahora que lo pienso ni mi madre sabe mucho de ella, las únicas veces que se ha relacionado con ella fue en dos de sus bodas y eso porque el novio en turno pertenecía a una de las familias con las que solíamos tratar. —dijo Draco.

—Novio en turno cuantas veces se ha casado. —pregunto Ginny.

—Supongo que has escuchado los rumores sobre los múltiples matrimonios que a tenido la madre de Blaise. —pregunto Draco.

—Realmente nunca me ha interesado mucho los chismes y vida social de los pura sangre. —contesto Ginny con un encogimiento de hombros.

—Amaranta Zabini se a casado con un total de 19 hombres o al menos es lo que sabe Blaise todos han muerto en extrañas circunstancias. —dijo Draco observando las reacciones de sus amigos.

—Ella no puede tener mas de cuarenta años, como se ha podido casar tantas veces. —pregunto Harry.

—No lo se, desde que la conozco se ve igual no ha cambiado en absoluto. —dijo Draco.

—Mas importante que les ha pasado a sus maridos. —pregunto Hermione a nadie en particular.

—Es una viuda negra. —dijo Harry con semblante horrorizado.

—Enserio no sabes nada mas sobre ella. —pregunto Ginny con la mirada fija en el rubio.

—No.

—El padre de uno de mis compañeros se caso con ella. —dijo Luna con voz distante.

—Sabes lo que le paso. —pregunto Hermione viendo a la menuda rubia que parecía seguir leyendo su ejemplar del Quisquilloso.

—Su hijo me dijo que le causa aparente de muerte fue un paro cardíaco, el por supuesto no lo cree, el recuerda como se veía el cuerpo cuando lo entregaron a su familia dice que parecía llevar días en proceso de descomposición, incluso si en realidad solo llevaba menos de un día de muerto. —comento Luna sin despegar en ningún momento la mirada de su revista.

—Eso hace cuanto fue. —pregunto Draco.

—El tenia ocho años. —contesto Luna simplemente.

—Voy a ir a buscar a la señora del carrito, quieren algo. —pregunto Harry despues de unos minutos al notar que Luna ya había dado por terminada la conversación.

—No gracias Harry. —dijo Hermione al mismo tiempo que Draco negaba con la cabeza.

—Yo si tráeme una rebanada de pastel de calabaza. —dijo Ginny antes de que Harry saliera del compartimiento.

—Claro Ginny, Luna quieres que te traiga algo. —pregunto Harry a la rubia.

—No, pero gracias por ofrecerte. —dijo Luna con una pequeña sonrisa.

—Ok. entonces en un momento regreso. —dijo el moreno antes de salir.

Después de un momento Ginny empezó a platicar con Luna sobre sus planes para navidad y el bienestar de su padre, o el como estaba llevando el colegio ya que no habían tenido mucho tiempo para platicar ya que Neville seguido se encontraba cerca de ella. La rubia en cuestión parecía seguir leyendo su revista e incluso si le contestaba a Ginny y le seguía la platica parecía solo estar poniendo atención a medias, pero la verdad es que Luna Lovegood era una de las personas mas observadoras y atentas que podían existir incluso si su apariencia despistada y mirada soñadora decían lo contrario.

Hermione y Draco por su parte aun se encontraban hablando sobre los multiples rumores que circulaban sobre la madre de Blaise y tratando de decidir si en creerlos o no e incluso debatiéndose la probabilidad de preguntarle a Blaise sobre la certeza dichos rumores.

—Deberías dormir un rato aun falta un par de horas para que lleguemos. —dijo Hermione al rubio al notar lo cansado que se veía y que parecía apenas lograr mantener los ojos abiertos.

—Lo siento, ayer no dormí prácticamente nada creo que apenas me había dormido cuando tu me despertaste. —dijo Draco tratando de reprimir un bostezo.

—Anda duerme un rato, te prometo que te despierto un poco antes de llegar. —dijo Hermione.

—Te puedo usar como almohada. —pregunto Draco con un brillo divertido en sus ojos color mercurio.

—Ven acuéstate. —dijo Hermione al momento que se pegaba contra la pared del compartimiento dejando lugar a Draco para acostarse mientras le permitía usar su regazo como almohada.

—Despiertame antes de llegar. —dijo Draco con los ojos cerrados.

—Claro, mientras duerme. —dijo Hermione en voz baja mientras acariciaba su platinado cabello, no tardo ni cinco minutos para que el rubio estuviera profundamente dormido.

—Hey chicos les traje ranas de chocolate. —dijo Harry entrando al compartimiento.

—Shhhh guarda silencio. —susurro Hermione a su amigo.

—Yo estaba sentado ahi. —dijo Harry viendo el lugar donde ahora el rubio se encontraba profundamente dormido.

—No te quejes, siéntate con nosotras. —dijo Ginny palmeando el lugar junto a ella.

—Ten tu pastel de calabaza. —dijo Harry entregándoselo junto con una rana de chocolate.

—Luna, Hermione tambien les traje a ustedes. —dijo Harry entregando los dulces a las chicas.

—Gracias Harry. —contestaron ambas chicas a la vez.

—No hay de que. —dijo Harry.

—Donde están sus demás amigos. —pregunto Luna de repente.

—Ellos se aparecieron directo en su casa. —contesto Harry sin elaborar mas en el asunto.

—Tu padre sigue escribiendo el quisquilloso. —pregunto Harry viendo el viejo ejemplar que leía la rubia.

—No, después de que me secuestraran los carroñeros el ya no quería escribir mas y cuando tuvo que delatarlos fue que decidió que ya no iba a escribir mas. —dijo Luna con un ligero tono melancólico en su suave voz.

—Lo siento Luna. —dijo Harry sin saber que mas podía decir.

—Ya no importa, tal vez vuelva a encontrar alguna motivación para escribir. —dijo Luna con una suave sonrisa volviendo a tomar el ejemplar del Quisquilloso.

—Si, tal vez. —contesto Harry antes de dejar a la rubia leer el viejo ejemplar de la revista sin molestarla.

Luna observaba en silencio su revista no es como si la estuviera leyendo sabia su contenido perfectamente de memoria era el ultimo ejemplar que publico su padre que no tenia nada que ver con Voldemort, sus seguidores, guerras no mencionaba a Harry Pottter ni al trió dorado. Se quedo en silencio la mayor parte del tiempo pretendiendo leer, mientras en realidad observaba las interacciones de sus amigos, notaba como Harry platicaba en voz baja con Ginny ambos se veían felices incluso relajados pero también había una sombra de preocupación en sus ojos, notaba como Hermione tenia la mirada viendo pasar el paisaje en todo momento mientras peinaba el cabello de Draco Malfoy que se encontraba profundamente dormido con la cabeza recargada en sus piernas, parecía no darse cuenta de la ternura y amor en sus gestos, ella no entendía del todo como se dio su relación. sabia que Draco no era una mala persona, el era alguien bueno incluso inocente que le habían pasado cosas horribles solo bastaba ver sus ojos para darse cuenta los horrores que había visto y los cuales aun lo perseguían y Hermione inteligente, compasiva y amorosa Hermione, ella nunca había visto a nadie de la forma en que miraba a Draco incluso cuando decían odiarse siempre estaban esas miradas robadas cargadas de mil sentimientos indescifrables de las cuales probablemente ninguno de los dos se daba cuenta, ellos parecían tan correctos el uno para el otro el mortifago y la sangre sucia ambos marcados por la crueldad y el prejuicio, y ellos encaban a la perfección sin que importara nada mas.


—Ya casi llegamos. —dijo Hermione mientras sacudía ligeramente a Draco por los hombros.

—mmm, ya llegamos. —murmuro un adormilado Draco.

—Ya casi, vamos levántate. —dijo Hermione con un tono ligeramente tenso.

—Que pasa? —pregunto Draco despues de sentarse al lado de la chica al haber notado el tono tenso de esta.

—Nada, solo estamos pensando en lo que dijo Blaise. —contesto la chica.

—Paso algo. —pregunto Draco aun medio adormilado.

—No, solo que mientras tu decidías dormir nosotros hemos estado pensando en lo que podría pasar, estoy seguro que en cuanto bajemos del tren nos van a atacar. —dijo Harry irritado por la actitud perezosa del rubio.

—Harry tranquilízate no sabemos si algo va pasar, por todo lo que sabemos la señora Zabini quería llevar a su hijo a unas vacaciones sorpresa. —dijo Hermione a Harry.

—Claro Hermione, como si tu misma te lo creyeras desde que subimos al tren no has despegado la mirada de la ventana, al igual que yo sabes que va a pasar algo. —dijo Harry dirigiéndole una mirada conocedora a su amiga.

—No lo sabemos Harry, solo estoy siendo precavida. —contesto Hermioone sabiendo que Harry la conocía demasiado bien.

—Siempre e confiado en mis instintos y nunca me han fallado. —dijo Harry.

—No, por su puesto que no tus instintos nunca te fallan en hacer que casi te maten. —dijo Ginny riéndose del rostro de indignación de Harry.

—Bueno pero para eso tengo a Hermmione. —dijo Harry riéndose.

—Por supuesto yo soy la que se encarga de evitar que mueras después de que sigas a tus instintos. —dijo Harry acompañando las risas de su amigo a las cuales prontamente se les unieron los demás.

Al notar como el tren empezaba a detenerse los cuatro chicos empezaron a juntar sus cosas, querían ser de los primeros en salir del tren incluso aunque Hermione y Ginny no vocalizaran su preocupación por un ataque tan abiertamente como Harry ambas se encontraban preocupadas, sentían en el ambiente que algo iba a pasar.

—Espero verlos pronto chicos. —se despidió Luna.

—A donde vas Luna. —pregunto Ginny.

—Tengo que encontrarme con Neville, el prometió que me acompañaría a mi casa. —dijo Luna antes de salir del compartimiento.

—Bueno supongo que sera mejor que igual nosotros nos vayamos. —dijo Harry al notar que el tren ya se había detenido por completo y que probablemente no tardarían en empezar a bajar los primeros alumnos.

Al bajar se encontraron que al menos la mitad de los pasajeros ya se encontraban en la plataforma la mayoría aun con sus padres o platicando con sus amigos, nada parecía fuera de lo ordinario, todas los adultos se veían felices de volver a ver a sus hijos, no había nadie sospechoso o fuera de lugar o al menos eso es lo que parecía a primera vista.

—Todo parece normal. —dijo Hermione escaneando con la mirada a la multitud.

—Lo se, pero no hay que bajar la guardia de todas formas. —contesto Harry al mismo tiempo que seguía la mirada de Ginny.

—Creo que sera mejor que yo los deje, antes de papa venga por mi y arme una escena. —dijo Ginny viendo que su padre se veía furioso y comenzaba a caminar en dirección a ella.

—Esta bien te vemos luego. —dijo Hermione despidiéndose de un abrazo de la pelirroja al igual que Harry.

—Escríbenos si pasa algo. —dijo Draco como despedida.

—Espero verlos en navidad. —dijo Ginny antes de salir corriendo hacia su padre.

—Nos esperamos un rato o nos vamos a casa. —pregunto Harry a Hermione.

—Mi madre iba a venir a esperarnos, o al menos eso dijo. —comento Draco buscando la cabellera rubia de su madre.

—Enserio. —pregunto un incrédulo Harry.

—Si, no debería sorprenderte se esta quedando por el momento con Sirius. —contesto Draco.

—Si lo se, pero aun así me parece extraño la idea de tu mama viniendo a esperarte. —dijo Harry aun con una mirada incrédula.

—Porque te parce raro. —dijo Draco con un ligero tono de molestia.

—Es que como que no tiene el tipo de ya alguien muy maternal. —respondió Harry suavemente sin querer hacer enfadar al rubio.

—Chicos cállense, mejor vamos a buscar a tu mama Draco. —dijo Hermione silenciando a los dos antes de que emperezan a discutir.

—Creo que esta ahí. —dijo Harry señalando hacia un muro donde alejada de la mayor parte de personas se encontraba una mujer rubia recargada.

Al ver como Draco se dirigía hacia la mujer que Harry había señalado, Harry y Hermione se apresuraron a seguirlo, quedándose unos pasos atrás de Draco cuando este llego a abrazar a su madre, incómodos y sorprendidos con la demostración de afecto al ver a Narcissa Malfoy abrazando a su hijo mientras le hacia miles de preguntas sobre como había ido la escuela o como se había encontrado últimamente, después de unos minutos Draco pareció señalar que no se encontraba solo, echo que su madre parecía haber olvidado.

—Madre, supongo que te acuerdas de Hermione y de Potter. —pregunto Draco a su madre.

—Por supuesto que me acuerdo cariño, por quien me tomas. —dijo la rubia dedicándole una sonrisa afectuosa a su hijo.

—Buenas tardes Señora. Malfoy. —dijo Harry extendiéndole su mano a la rubia.

—Solo dime Narcissa, casi somos familia eres el ahijado de mi primo. —contesto la rubia con una sonrisa.

—De acuerdo Narcissa, y gracias por haber dicho que estaba muerto nunca tuve la oportunidad de agradecerlo. —dijo Harry con una sonrisa avergonzada.

—No tienes nada que agradecerme. —dijo Narcissa Malfoy con un tono que no dejaba lugar a discusión alguna.

—Es un gusto conocerla. —dijo una tensa Hermione que se encontraba nerviosa sabiendo que el ultimo encuentro con la rubia no había sido el mas agradable.

—Srta. Granger, el placer es mio y le debo mis disculpas por las horribles circunstancias de nuestro ultimo encuentro. —dijo Narcissa Malfoy recordando como la misma chica que tenia enfrente había sido brutalmente torturada por su retorcida hermana.

—No por favor eso ya esta en el pasado, no tiene porque disculparse usted no tuvo la culpa y entiendo la circunstancias en las que se encontraba, no podía hacer nada sin ponerse a usted misma y a Draco incluso en mas peligro del que ya se encontraban. —dijo Hermione sonriendo a la rubia mujer.

—Y por favor dígame Hermione. —volvió a decir Hermione.

—Claro, pero espero la misma cortesía llámame Narcissa. —dijo Narcissa Malfoy antes de darle un ligero abrazo a la castaña.

Harry observaba en silencio como su amiga y la Sra. Malfoy platicaban, sabia que Hermione se encontraba un poco preocupada por la reacción de la Sra. Malfoy a su amistad con su hijo Draco, ya que sus antiguas experiencias con la familia no habían sido muy buenas.

—Potter tu que crees que este pasando. —pregunto Draco a Harry señalando hacia un montón de personas que se encontraban en la salida hacia el mundo muggle.

—No lo se. —contesto Harry desviando la mirada de su amiga para ver que es lo que pasaba.

Harry se dio cuenta que había estado tan distraído hablando con la madre de Draco y viendo que Hermione se encontrara bien que ni el ni su amiga se habían dado cuenta del caos que se empezaba hacer en la plataforma, los alumnos que querían cruzar al lado muggle parecían no poder hacerlo, era como si la entrada estuviera bloqueada justo como en su segundo año, y había muchos adultos y alumnos mayores hablando entre si, se veían preocupados.

—Hermione creo que es por lo que estábamos esperando. —dijo Harry captando la atención de la castaña junto con la madre de Draco.

—Que esta pasando Harry. —pregunto la castaña viendo el mismo panorama que desarrollaba en la plataforma.

—No lo se, sera mejor ir a ver. —dijo Harry.

—A donde van, es mejor irnos. —dijo la Sra. Malfoy viendo como Harry y Hermione se empezaban a alejar.

—Regresamos en un momento. —dijo Hermione antes de alcanzar a Harry que ya se había empezado acercar a la gente.

—Esperemos un momento madre. —dijo Draco.


—Disculpa que es lo que esta pasando, —pregunto Harry a una bruja que tenia dos chicos de probablemente primero o segundo tomados de la manos.

—No se han dado cuenta. —pregunto la mujer con voz incrédula.

—No, estábamos platicando cuando nos dimos cuenta del caos que se empezaba a formar. —dijo Hermione.

—Nadie se puede desaparecer y tampoco pueden atravesar hacia el mundo muggle, estamos encerrados. —contesto la mujer con tono asustado acercando a sus hijos hacia ella.

—Imposible. —dijo Harry con tono preocupado volteando a ver a Hermione que sacaba su varita para intentar desaparecer.

—Es cierto, no puedo desaparecerme debieron poner barreras y protecciones anti-desaparición. —dijo Hermione después de unos momentos.

—Dijo que la salida al mundo muggle también esta bloqueada. —pregunto Harry a la misma mujer la cual solo asintió.

—Señor Potter, Serorita. Granger, alguno de ustedes podría decirnos que es lo que esta pasando. —pregunto un señor.

—No lo se. —contesto Harry.

—Harry vuelvo en un momento. —dijo Hermione.

—Claro, en un momento te alcanzo. —contesto Harry antes de volverse a contestar las preguntas de las brujas y magos que parecían creer que el tenia todas las respuestas.


—Que esta pasando Hermione. —pregunto Draco en cuanto la castaña estuvo a su lado.

—Estamos encerrados, nadie se puede desaparecer y la salida al mundo muggle esta bloqueada. —contesto con semblante serio.

—Como? —pregunto una desconcertada Narcissa Malfoy.

—No lo sabemos, Harry esta viendo que puede averiguar, aunque dudo mucho que alguien sepa todos parecen estar entrando en pánico. —dijo Hermione viendo como la multitud se acercaba a su amigo creyendo que solo por haber derrotado a Voldemort tenia la respuesta a todo problema.

—Crees que esto es lo que la madre de Blaise pensaba que iba a pasar. —pregunto Hermione.

—Probablemente, pero porque encerrarnos en la plataforma. —dijo Draco.

—Que fue lo que les dijo Amaranta. —pregunto Narcissa Malfoy a los dos chicos.

—Nada en realidad solo nos advirtió que tuviéramos cuidado, bueno y no dejo abordar a Blaise al tren ni a Theo o Pansy que se iban a quedar con ella en vacaciones. —contesto Draco a su madre.

—Algo iba a pasar y ella lo sabia, no creo que solo nos quieran dejar aquí encerrados, es algo mas... —decía Narcissa Malfoy cuando se vio interrumpida por varios gritos, cuando alzo la mirada se quedo aterrada al ver lo que se veía en el cielo.

—La marca tenebrosa. —dijo Hermione en apenas un susurro sacando rápidamente su varita.

En cuestión de segundos toda entro en caos, al menos media docena de mortifagos aparecieron en la plataforma empezando atacar a cualquiera no distinguían entre adultos o niños.

Rápidamente los adultos y estudiantes mayores empezaron a defenderse tratando de proteger a los niños mas pequeños, los mortifagos atacaban sin piedad alguno parecía que lo único que buscaban era el caos y matar a los mas que pudieran.

—Que hacemos. —pregunto Narcissa Malfoy jalando a su hijo con ella.

—Defendernos, no nos podemos desaparecer aunque queramos. —dijo Hermione antes de que un mortifago le lanzara alguna maldición desconocida.

Protego. —grito Hermione haciendo revotar la maldición justo antes de que la alcanzara.

—La sangre sucia de Potter creo que mi Lady tiene cuantas contigo mugrosa. —gruño el mortifago iniciando una serie de ataques constantes contra la castaña no dejandole lugar para contra-atacar.

Everte Statum. —dijo Narcissa haciendo caer a las vías del tren al mortifago que estaba peleando contra Hermione, permitiendole a esta atacar.

Desmaius. Expeliarmus. —dijo Hermione en seguida aturdiendo y desarmando al mortifago rápidamente.

—Estas bien. —pregunto Narcissa Malfoy.

—Si, y ustedes. —dijo Hermione a la mujer y a Draco que se encontraba a su lado.

—Estamos bien. —respondió un Draco visiblemente agitado.

—Harry. —dijo Hermione en tono preocupado viendo a su amigo peleando con tres mortifagos que lo tenían acorralado contra la pared.

—Ve, no te preocupes nosotros estaremos bien. —dijo Narcissa Malfoy.

Con un ligero asentimiento Hermione se echo a correr en dirección de su amigo, lanzando y desviando las maldiciones que le lanzaban los mortifagos.

Desmaius. —dijo Hermione aturdiendo uno de los mortifagos que peleaban con Harry.

Con un asentimiento de cabeza y una mirada silenciosa los dos chicos empezaron a pelear con los mortifagos que quedaban, no necesitaban palabras para comunicarse después de todo el tiempo que llevaban luchando juntos cuidando la espalda del otro una comunicacional silenciosa se había desarrollado , no tardo mucho para que los aurores aparecieran desmantelando las protecciones que evitaban que la gente pudiera desaparecer del lugar, en cuanto los aurores aparecieron los mortifagos que se encontraban aun de pie huyeron.

Después del apresurado escape delos mortifagos los aurores rápidamente se organizaron haciendo venir a varios sanadores directo de St. Mungos para ayudar a los heridos, mientras ellos mismos tomaban declaraciones de algunas personas antes de mandarlos a casa. El ataque fue rápido e inesperado pensado para solo para causar daño, no parecía tener otro objetivo que el de dejar muertos y heridos, varias personas se encontraban heridas y diez muertos de esos diez eran siete niños de no mas de doce años indefensos, que no supieron que hacer para defenderse.

Hermione se encontraba con Harry ambos dando su declaración de lo que paso durante y antes del ataque, el como nadie pudo salir al mundo muuggle atraves de la barrera mágica y el como nadie pudo desaparecerse del lugar.

—Gracias Serorita. Granger, estoy seguro que su declaración nos sera de mucha ayuda. — le agradeció un auror joven de no mas de veinticinco años antes de retirarse para seguir tomando las declaraciones de otras personas.

—Hermione me voy a quedar a ver en que puedo ayudar, también quiero ver si logro averiguar algo sobre ataques anteriores con el jefe de los aurores. —dijo Harry en voz baja.

—Me quedo contigo, solo espera un momento voy a ver a la Sra. Malfoy y a Draco. —dijo Hermione.

—De acuerdo, sera mejor que vayas con ellos parece que un auror los esta interrogando. —dijo Harry señalando el lugar donde se encontraban ambos rubios.

Sin una palabra mas Heermione se dirigió hacia donde se encontraban los Malfoy que parecían estar siendo interrogados como bien Harry había mencionado.

—...y esperan que crea que un par de mortifagos, fieles seguidoras de Voldemort no tienen nada que ver con este ataque, contesten por que están aquí. —dijo un encolerizado auror apenas controlando su ira.

—Disculpe creo que no tiene ninguna prueba de que ellos tuvieran algo que ver con el ataque, y estoy mas que segura que no tiene ningún derecho de acusarlos de nada ya que tanto la Sra. como el Sr. Malfoy aquí presentes fueron encontrados inocentes en juicios anteriores, y si no me equivoco el propio Harry Potter fue el que hablo a favor de ellos. — dijo Hermione al llegar donde se encontraban el auror con los Malfoy.

—Serorita. Granger, estoy seguro que usted no creerá que es una coincidencia la presencia de esta ...gente aquí presente justo cuando ocurre un ataque donde se invoca la marca tenebrosa. —contesto el auror a Hermione con una sonrisa falsa adornando su rostro encolerizado.

—Por lo que tengo entendido Draco aquí presente va a Hogwarts conmigo, en realidad ambos compartimos el honor de premios anuales y le puedo asegurar que su presencia aquí es igual que la de todos los estudiantes aquí presentes el de ir a casa por vacaciones, y estoy segura que la Señora Malfoy solo venia a recogerme a mi y a su hijo. —dijo Hermione con voz fría.

—Recogerla? —pregunto el auror confundido.

—Si, ya que se me invito a pasar las vacaciones en su compañía, así que si ya termino de tomar sus declaraciones no creo que tenga nada mas que hacer aquí. —dijo Hermione como modo de despedida.

—En efecto Señorita Granger, ya tengo sus declaraciones así que me retiro. —dijo el auror con una mueca torciendo enojada torciendo su rostro.

Una vez que el auror se hubo retirado Hermione se volvio a ver a Narcissa Malfoy que se encontraba con uno de sus delgados brazos alrededor de la cintura de un pálido y sudoroso Draco, el cual tenia la mirada algo desenfocada y se veía de repente a punto de desmayarse.

—Que paso? Están bien? —pregunto Hermione a Nacissa Malfoy.

—Parece que ese hombre creyó que eramos los que habían orquestado el ataque. —contesto Narcissa Malfoy con voz despectiva.

—Entiendo, Draco te encuentra bien? —pregunto Hermione con una mirada preocupada solo recibiendo un ligero asentimiento por parte del rubio.

—No, no estas bien necesita decansar. —dijo Narcissa Malfoy con una mirada llena de amor y preocupación maternal.

—Adelántense, Harry y yo nos vamos a quedar un rato mas. —dijo Hermione.

—Tengan cuidado. —dijo Narcissa Malfoy.

—Siempre lo tenemos. —contesto Hermione con una ligera sonrisa.

—Hermione. —dijo Draco en voz baja, viendo a la castaña con una mirada preocupada.

—Estoy bien, los alcanzo luego ahora ve y descansa un poco. —dijo Hermione con voz suave, acercándose para darle un abrazo a Draco sin importarle la presencia de su madre.

—Tengan cuidado. —volvió a decir Narcissa Malfoy antes de desaparecerse junto con su hijo.


Lo siento por no haber podido actualizar la semana anterior pero la verdad e estado muy ocupada preparando mi viaje a Portugal por la boda de mi madre como lo mencione en el capitulo anterior, de echo mañana sale mi vuelo a medio día. Probablemente no pueda publicar por dos semanas que es lo que voy a permanecer en Portugal con mi madre. Y después de eso me voy a Bora Bora de vacaciones con mi hermano por otras dos semanas así que no estoy segura de poder actualizar pero lo voy a intentar, pero prometo que después de eso mis actualizaciones van a volver a ser cada martes.

-El personaje de Amaranta va a estar ligeramente inspirado en mi madre, ya saben los múltiples matrimonios solo que a Amaranta le estoy agregando diez matrimonios mas que a mi madre y una notaria diferencia es que los ex-esposos de mi madre no mueren en circunstancias misteriosas, ella solo se divorcia de ellos.