Capitulo diesinueve

Todos los derechos a J.K. Rowling, yo solo me divierto en su mundo.

Capitulo sin editar.

Hermione no sabia que hacer con la extraña peticion del mortifago le parecia mas que raro pedir ser un pricionero politico, hubiera esperado que tratara de escapar o los maldijera mas nunca esa extraña peticion, tan bien le sorprendia la razon de que Amarantha lanzara un Finite Incantatem tan poderoso, nunca habia visto algo asi.

—Ah. que hacemos con el. —pregunto Harry dudoso, posando su mirada en cada uno de los presentes.

—Debemos interrogarlo para luego llevarlo a Azkaban. —dijo Kingsley tomando control de la situacion.

—No. —dijo Amarantha arrodillandose a lado del mortifago.

—Dame una razon por la cual no deberiamos hacerlo. — pregunto Kingsley aun cauteloso de la mujer.

—Porque el estaba bajo la maldicion Imperius. —contesto simplemente la mujer.

—Por eso lanzaste ese Finite Incantatem. —pregunto Hermione.

—En efecto. —respondio Amarantha. —Esta perdiendo muchas sangre deberiamos llevarlo adentro. —agrego en direccion de Molly Weasley.

—Por supuesto. — respondio una Molly ligeramente insegura.

—No vamos a llevar a un mortifago dentro de nuestra casa para atenderlo, tenemos que interrogarlo y luego dejarlo pudriendose en azkaban. —setencio Arthur molesto.

—Dudo que lo podamos interrogar si muere desangrado. —dijo Amarantha lanzando una mirada despectiva en direccion al pelirrojo.

—No vamos a atender las heridas de un mortifago. —volvio a decir Arthur recalcando cada palabra.

—Arthur, Lady Amarantha tiene razon no podemos dejarlo desangrarse hasta morir si es que queremos interrogarlo. —interrumpio Kingsley al pelirrojo.

—Despues de que lo interrogemos se va directo a Azkaban. —dijo Arthur furioso.

—Depende de lo que nos diga. —respondio Kingsley.

—Que nos podria decir que cambie el echo que por su culpa cientos de personas han muerto o tenido sus vidas destrozadas. —dijo Neville furioso, su varita fuertemente sujeta en su mano derecha.

—El que estaba bajo la maldicion Imperius podria cambiar las cosas. —dijo Sirius viendo lo que Kingsley habia querido decir.

—Exacto Sirius. —coincio Kingsley — Necesitamos conseguir Veritaserum crees que tengas en tu casa. — pregunto Kingsley al animago.

—Si tengo en Grimmauld Place, voy a conseguirlo para interrogarlo lo mas pronto posible. —respondio Sirius.

—Lo que quieren hacer es un buen plan siempre en cuando no lo dejen morir desangrado, asi que agradeceria que ahora mismo me ayudaran a llevarlo adentro a curar sus heridas para evitar que se desangre hasta la muerte. —espeto Amarantha interrumpiendo a los dos hombres.

—Claro Amarantha. —respondio Sirius con una sonrisa.

Con un gracil movimiento Amarantha se levanto lanzando una mirada llena de reproche a Kingsley y a Sirius que eran los que estaban mas cerca de ella al ver que ninguno de los dos hombres planeaba ayudarla suspiro y con un ligero giro de su muñeca tuvo el cuerpo del mortifafo flotando delicadamente a su lado.

—Molly querida, donde podria ponerlo. —pregunto Amarantha a la rechoncha pelirroja.

—Por aqui. —señalo la pelirroja nerviosa guiandola dentro de la madriguera.

Amarantha siguio a la pelirroja mujer dentro de su hogar hasta una pequeña habitacion del tercer piso en todo momento levitando delicadamente al mortifago atras de ella. Una vez en la habitacion bajo con delicadeza al mortifago en la pequeña cama ensuciando ensegida el desgastado endredon, cuando giro su mirada hacia la puerta de la habitacion no pudo evitar rodar sus ojos, todos se encontraban amontanados en la pequeña entrada incluido su hijo y sus amigos.

—Largo no puedo empezar a curar sus heridas si ustedes solo estan estorbando. —espeto Amarantha exasperada.

—Sigo pensando que es una mala ideal el curar a un mortifago. —dijo Arthur molesto con la situacion.

—Quieres interrogarlo si o no? —pregunto Amarantha.

—Si, pero eso no significa que quiera ayudarlo. —dijo Arthur.

—Bueno la unica forma de interrogarlo es si esta vivo, asi que les sugiero que salgan de la habitacion y me dejen trabajar. —dijo Amarantha posando su violeta mirada en los presentes.

—No creo que sea buena idea que se quede sola. —dijo Kingsley a Amarantha.

—Esta sugiriendo que no puedo cuidarme sola. —pregunto Amarantha con una sonrisa afilada.

—Por su puesto que no...

—Entonces le sugiero que vayan a buscar el veritaserum y me dejen trabajar. —interrumpio Amarantha.

—De acuerdo supongo que voy a Grimmauld Place a buscarlo. —dijo Sirius comenzando a retirarse.

—Harry, Hermione vienen conmigo. —pregunto Sirius a los dos jovenes en cuestion.

—Claro Sirius. — respondieron Hermione y Harry.

—En realidad me gustaria que te quedaras Hermione. —dijo Amarantha deteniendo a los dos jovenes que iban saliendo de la pequeña habitacion.

A la castaña le sorprendio por un momento la peticion de Amarantha la cual se encontaba rompiendo las pesadas tunicas del mortifago para dejar al descubierto sus heridas.

—Puedo preguntar el porque. —pregunto Hermione ligeramente nerviosa ante la imponente mujer.

—Presiento que tienes manos de sanadora, me vendria bien algo de ayuda. —respondio Amarantha sonriendole a la chica.

—Claro. —dijo Hermione sin poder evitar sentirse culpable por el daño que habia causado al mortifago.

Viendo que todos aun seguian en la puerta de la habitacion o justo fuera de ella Amarantha suspiro antes de dirigirse a ellos. —Que esperan salgan les hare saber en cuanto termine con el.

—Cuando podremos interrogarlo. — pregunto Neville lanzando una mirada lleno de odio al mortifago.

—Tal vez cuando no se encuentre en riesgo de muerte. — espeto molesta Amarantha. —probablemente hasta mañana, lo mas seguro es que duerma toda la noche. —añadio mas suave tratando de controlar su temperamento.

—Y ahora les agradeceria que salieran y nos dejaran trabajar. —dijo Amarantha con una pequeña sonrisa.

Uno a uno todos fueron saliendo de la habitacion hasta que solo quedo Harry viendo con una mirada preocupada a su amiga.

—Hermione...

—Ve con Sirius Harry los veo en un par de horas. —aseguro Hermione a su amigo al ver su mirada llena de preocupacion.

—Vas a estar bien. —pregunto el moreno.

—Por supuesto aparte tu y Sirius van a regresar, verdad. —pregunto la castaña.

—Si probablemente en un par de horas, solo vamos a ir por el Veritaserum y a decirles a Narcissa y Malfoy lo que paso para que no se preocupen . —respondio Harry.

—Ok. entonces no te preocupes los veo en un rato. —dijo la castaña cerrando la puerta de la habitacion en cuanto Harry se dirigio hacia las escaleras.

Una vez la puerta estuvo cerrada Hermione se quedo quieta sin estar del todo segura de que debia hacer, vio como Amarantha terminaba de cortar las tunicas del mortifago para revelar profundos cortes en el pecho del mortifago, algo que le sorprendia a Hermione ya que por un momento mientras estaban peleando creyo que su Sectumsempra no le habia dado del todo al mortifago ya que solo se tambaleo por un momento para despues seguir lanzando ataques hacia ella y Ginny.

—Sabes quien es. —pregunto Amarantha señalando al mortifago.

—No, pero se me hace conocido. —respondio Hermione con un deje de duda en su voz.

—Rabastan Lestrange. —informo Amarantha.

Al oir el nombre del mortifago el primer pensamiento de Hermione fue el que debio de haberlo matado; no sabia mucho del hombre solo que era un fiel seguidor de Voldemort al igual que su hermano y Bellatrix, que los tres juntos junto con Barty Crouch Jr. torturaron a los padres de Neville hasta la demencia que por culpa de ellos Neville habia crecido sin sus padres, pero viendolo en ese momento le costaba imaginar que ese hombre hubiera cometido tales atrocidades, lucia relativamente inofensivo, tranquilo, debia de estar al inicio de sus treinta, era bastante delgado de cabello ligeramente rizado y muy oscuro, tenia un ligero rastro de barba en su rostro el cual era de facciones angulosas y bastante delgado lo cual solo hacia que sus rasgos lucieran mas marcados y afilados, su nariz era estrecha y un poco larga, cuando estaban peleando pudo darse cuenta que sus ojos eran de lo mas inusuales, de un azul hielo, como un lago congelado tan claro que parecian ligeramente traslucidos.

—Podrias pasarme la esencia de dictamo. —pidio Amarantha volviendo a la realidad a Hermione.

—Claro. —respondio Hermione buscando entre las cosas que habia traido Molly.

Una vez que la encontro se hacerco a donde estaba Amarantha y al igual que ella comenzo a limpiar las heridas del mortifago para despues poner el dictamo que ayuda a cerrar tanto las heridad causadas por el Sectumsempra como las varias otras causadas en el trascurso de la pelea.

—Vaya que causaste un daño significativo. —dijo Amarantha con una sonrisa.

—El nos estaba atacando. —se apresuro a defenderse Hermione.

—Lo se, se que solo te defendias, pero e de admitir que eres una muy buena duelista. —dijo Amarantha.

—Gracias. —respondio Hermione halagada.

Mientras limpiaba de suciedad el gran corte que tenia el hombre en su frente hermione noto la extraña mirada que tenia Amarantha en su rostro lucia triste y pensativa.

—Todo bien. —pregunto Hermine.

—Sabes que conoci a su madre; Alessandra la recuerdo bien era una de mis mejores amigas, lastima que sus padres la obligaron a casarse con alguien como Lestrange, y todo por culpa de ese desgraciado ahora ella esta muerta. —dijo a modo de respuesta Amarantha aun con una mirada triste.

—Alessandra odiaria ver en lo que sus hijos se han convertido, aunque siempre e sabido que Rodolphus era demasiado parecido a su padre como para no convertirse en el monstruo en el que se ha convertido, era inevitable. —dijo Amarantha.

Hermione ahora podia entender la mirada llena de pesar de Amarantha, ella tenia historia con los Lestrange o al menos con la que fue la madre de estos, podia ver en sus ojos violeta esa extraña melancolia, esa mescla de tristeza y cariño cuando miraba al hijo de la que fue una de sus mejoras amigas,

—Lo siento. —dijo Hermione sin saber que mas decir.

—Lo unico que ahora puedo hacer por Alessandra es esperar que Rabastan no sea igual que su hermano y padre. —dijo Amarantha comenzando a vendar el pecho de este.

—Porque crees que estuviera bajo el imperius, crees que estuviera siendo controlado todo este tiempo. —pregunto Hermione dudosa.

—Gran parte de su infancia lo estuve vigilando, asegurandome que estuviera bien y Rabastan nunca me dio la impresion de ser alguien cruel, prejuicioso ni sadico. Rabastan siempre fue un erudito siempre con la nariz metida en un libro, lo vigile gran parte de su vida, hasta que se le condeno a Azkaban. —dijo Amarantha.

—Entonces porque participo en la tortura de los Longobottoms. —pregunto Hermione interesada.

—Es algo que nunca me a cuadrado del todo y si te soy honesta no creo que el participara en la tortura del matrimonio Longobottom. —dijo Amarantha pensativa.

—Porque no?

—Porque un mago menor de edad no puede ralizar magia fuera de Hogwarts o en el caso de Rabastan que tuvo educacion privada no pudo haber relizado magia fuera de su casa sin que el ministerio rastreara su varita en cuestion de minutos, y los Longbottom los encontraron varios dias despues, no tiene sentido. —sentecio Amarantha.

—Pero Rabastan no era menor de edad. —dijo Hermione.

—Claro que lo era, el solo tenia quince cuando se le setencio a Azkaban. —aseguro Amarantha.

—Pero no se puede setenciar a alguien menor de edad a Azkban. —dijo hermione indignada.

—Supongo que no les importo; despues de la caida de Voldemort todos aun estban furiosos por todas las vidas que se perdieron por su culpa, todo el mundo queria justicia supongo que a nadie le importo mandar a un menor de edad a Azkaban, el cual nunca tuvo la oportunidad de defenderse por cierto, pero supongo que los hacia sentir mejor pensar que habia un brujo oscuro menos en las calles, incluso si no tenian verdadera prueba de su culpabilidad. —dijo Amarantha a Hermione.

—Yel lo era, un mago oscuro me refiero. —pregunto Hermione.

—Solo tenia quience años. —respondio Amarantha.

—Eso no quita el echo que pudier ser un mago oscuro, la edad no importo con Voldemort el a los quince años probablemente conocia cientos de maldiciones proibidas, probablemente a esa edad ya estaba investigando como crear sus horrocruxes, y estoy segura que muchos magos oscuros desde su juventud mostraron interes en la artes oscuras. —dijo Hermione.

—Cierto la edad no importa, pero que alguien muestre interes en las artes oscuras no significa que sea un mago oscuro, o bruja. — dijo Amarantha con una mirada conocedora.

De repente Hermione se sentia muy incomoda con el giro que estaba teniendo la conversacion, sentia la mirada de Amarantha en ella, como si estuvier leyendo su mente, tuvo la extraña impresion que Amarantha sabia lo mucho que se estaba sumergiendo en las artes oscuras y extramente no lo reprobaba. Decidio no pensar mucho en eso y volver a n tema mas seguro. —Porque Rabastan tuvo educacion privada, acaso lo expulsaron de Hogwarts.

—El nunca asistio a Hogwarts, de haberlo echo estoy segura que hubiera sido un Ravenclaw al igual que su madre. —dijo Amarantha con una pequeña sonrisa.

—Porque no asistio a Hogwarts. — pregunto Hermione curiosa.

—Que tanto sabes sobre Rabastan, sobre los Lestrange en general. —pregunto Amarantha.

—De Rabastan en particular solo se que participo en la tortura de los Longbottom. —dijo Hermione mordiendo ligeramente su labio inferior. —Y sobre la linea de los Lestrange solo se lo que todos saben que son una familia mas ricas junto con los Malfoy y los Black, que antes de que se decubrieran sus alianzas con Voldemort eran una familia bastante respetda, y por su puesto que son unos fanaticos de la sangre pura.

—Casi todo es cierto menos lo de fanaticos de la sangre pura, en realidad el fanatismo lo inicio el abuelo de Rabastan, antes de eso la linea Lestrange tuvo muchos mestizos en su arbol genealogico, no me sorprenderia que incluso nacidos de muggles, ya sabes para evitar nacimientos de squibs o niños con sangre debil. —dijo Amarantha.

—Encerio, es que me cuesta trabajo el creerlo. —dijo Hermione.

—No es conocimiento publico, pero como bien lo dijiste eran una familia poderosa y respetable asi que si de repente aparecia una bruja o mago desconocido cerca de la familia y estos proclamaban que era de sangre pura nadie se hubiera atrevido a ponerlo en duda, en el arbol genealogico lo que hacian era solo poner el nombre de pila de los mestizos o nacidos de muggle omitiendo completamente sus apellidos, no reconocian sus origenes, y te aseguro que muchas familias que se hacen llamar puras hacen lo mismo. —informo Amarantha.

—Nunca me lo hubiera imaginado, es bastante interesante e hipocrita como es que todos esas familias pura sangre se jactan de ser superiores y quieren la aniquilacion de los nacidos de Muggle y rebajar a los mestizos a ciudados de segunda clase cuando ellos mismos tienen mestizos o nacidos de muggle en sus arboles genealogicos . — dijo Hermione furiosa e indignada.

—No lo se, los hace sentir mejor creer que son superiores supongo, estoy segura que una vez que Rabastan despierte estara mas que dispuesto a compartir informacion y teorias. —dijo Amarantha con una sonrisa astuta.

—Si es que no lo enviamos devuelta a Azkaban. —dijo Hermione.

—Algo me dice que no lo haremos. —dijo Amarantha aun sonriendo.

—Porque me contaste esto sobre los Lestrange, no es que no me interesara, solo que no entiendo el porque compartir una parte de tu pasado conmigo. —pregunto Hermione.

—Porque estoy segura que Rabastan es inocente y me gustaria tener alguien que me apoyara en cuanto Kingsley y los otros lo interroguen. — respondio Amarantha.

Hermione alzo una ceja interrogante.

—Y que te hace pensar que voy a apoyarte a defender a un mortifago. —pregunto Hermione incredula.

—Porque cuando te veo me recuerdas a mi misma, sabes que no todo es blanco o negro, que el mundo esta lleno de matizes grises y las personas son complicadas que no porque a alguien se le etiquete de malo lo es. —dijo Amarantha afectuosamente. —Y aparte te puedo asegurar que te arrepenterias si mandaras a Rabastan a Azkaban.

—Eso es una amenaza. —pregunto Hermione confundida por el tono afectuoso de la mujer.

—No por supuesto que no, pero se por seguro que tu y Rabastan se tenian que conocer, aun no se la razon de su encuentro pero se que va ser importante para ambos. —dijo Amarantha con una sonrisa enigmatica.

—No creo en las profecias ni en los videntes. —espeto Hermione.

—Ironico viendo que tu mejor amigo es el protagonista de una de las profecias mas importantes del siglo. —dijo Amarantha.

—Que ahora me va a decir que es vidente. —dijo Hermione desdeñosa molesta con todo lo que tuviera que ver con adivinacion.

—Nunca me e considerado una, pero he experimentado con ciertos tipos de magia que te permiten tener viztazos hacia posibles futuros, ver las conecciones entre personas y su posible desenlace en contadas ocasiones. —dijo Amarantha.

—Supongo que ese tipo de magia no es precisamente legal. —dijo Hermione mas comoda al saber que al menos lo que decia no eran tonterias de vidente.

—No, pero no es como que importe o si? —pregunto Amarantha divertida.

—El ministerio lo tacharia de magia negra, ya que al conocer varios posibles futuros puedes manipular el presente como un juego de ajedrez, lo mismo con las relaciones personales, al conocer las conecciones sentimenteles presentes o futuras que se forjan entre personas las puedes manipular o incluso cambiar. —dijo Hermione maravillada con el tema.

—Lo se. pero ten en cuenta que el que pueda hacer algo no significa que lo vaya a hacer, no almenos que alguien importante para mi corra peligro y pueda evitar el tragico desenlace. —dijo Amarantha seriamente. —Aparte el ministerio tiene una mente demasiado estrecha. —añadio Amarantha con desden.

—Lo se y estoy de acuerdo. —coincidio Hermione.

—Vez me recuerdas a mi misma. —dijo Amarantha con una mirada de afecto hacia Hermione.

Por un momento ambas mujeres se quedaron en silencio cada una enfrascada en sus pensamientos. Hermione no podia negar que sentia curiosidad por el menor de los Lestrange desde la primera vez que lo vio en el departamento de misterios en su quinto año habia despertado su curiosidad por alguna extraña razon, y su pelea de hace unas horas solo la hacia sentir mas curiosadad por el hombre, sabia que en varios momentos pudo haber atacado y dañado seriamente a ella o a Ginny y sin embargo parecia que no queria hacerles un daño serio, parecia querer evitar lastimarlas, y ahora no podia evitar preguntarse si tal vez esa mirada desenfocada y esquiva se debia a que tal vez estaba peleando y resistiendo la maldicion Imperius.

—Te ayudare a evitar que Rabastan lo vuelvan a enviar a Azkaban pero solo si el tiene algo para probar que es inocente, o al menos no tan depravado como los demas mortifagos. —dijo Hermione rompiendo el silencio.

—No te puedo pedir mas. —respondio Amarantha con una sonrisa.


Grimmauld Place parecia desierto y solitario o eso es lo que almenos pensaba Narcissa Malfoy que acababa de entrar en la habitacion de su hijo solo para encontrar que Draco ya no se encontraba ahi, se dirigio hacia la biblioteca sabiendo que probablemente ahi es donde se encontraba su hijo, caminando por los largos y solitarios pasillos de la que fue la casa de su infancia no pudo evitar notar que el lugar aunque remodelado y mucho mas acogedor que en el pasado seguia preservando esa sensacion de soledad y tristeza, sentimiento que parecia asfixiante con tan solo ella y Draco en el lugar, claro que tambien estaban los padres de Hermione aunque en su opinion personal su presencia no contaba ni aportaba nada, ya que al parecer el matrimonio Granger hacia todo lo posible para evitar a todos los que vivia en el lugar incluyendo su propia hija.

La biblioteca se encontraba como siempre libreros y mesas con multiples libros apilados en cualquier rincon disponible, la unica iluminacion era la luz que emitian un par de velas, al principio creyo que el lugar se encontraba vacio hasta que en el rincon mas alejado del lugar en un gran sillon de alta cabecera vio la caellera platina de su hijo, acercandose pudo notar como Draco tenia un pesado libro abierto en sus manos.

—Que estas haciendo aqui? —dijo Narcissa sorprendiendo a su hijo.

—Madre me sorprendiste. — exclamo Draco cerrando el libro de entre sus manos.

—Lo siento, ahora dime que haces en este lugubre lugar. —pregunto Narcissa.

—Es una biblioteca madre no creo que sea lugubre como lo pones. —comento Draco con una sonrisa torcida.

—Si tu lo dices. —dijo Narcissa tomando un libro.

Los dos se sumieron en un comodo silencio, cada uno demasiado interado en su lectura.

—Ya regresaron. —pregunto Draco despues de unos minutos rompiendo el silencio.

Narcissa se debatio por un momento en si debia contestar la pregunta, sabia que Draco se preocupaba por Hermione y que si por el fuera la hubiera acompañado a la reunion, dandose cuenta que no servia de nada evsir su pregunta suspiro antes de responder.

—No han regresado, pero estoy segura que estan bien. — aseguro Narcissa incluso si ella tambien estaba preocupada.

—Entonces por que no han regresado, se supone que solo iban a ir a una reunion para hablar o no?, y eso fue ayer en la tarde. —expreso Draco.

—Lo se Draco, tal vez se quedaron a dormir con los Weasley, estoy segura que estan bien. —dijo Narcissa dedicandole una sonrisa tranquilizadora.

—Si probablemente tengas razon. —coincidio Draco. —Es solo que no puedo evitar preocuparme sabes?. —añadio con un suspiro cansado.

—Lo se, igual me preocupan. —coincudio Narcissa con una mirada distante.

—Pero por el momento no podemos hacer ptra cosa que esperar que regresen, asi que vamos a comer. —dijo Narcissa.

—No tengo hambre. —respondio Draco.

—Necesitas comer, asi que vamos ya ordene a Kreacher y a Mimmie que preparen la comida. —dijo Narcissa con un tono que no admitia discusion alguna.

—De acuerdo, adelanteta te alcanzo luego.

—No vamos ahora mismo, estoy segura que pidemos a llegar a conocer a los Granger un poco mejor. —dijo Narcissa con una sonrisa astuta.

—Tengo el presentimiento que no les agramos a los padres de Hermione. —hizo notar Draco.

—No creo que sea personal, mas bien no les agrada nada que tenga que ver con nuestro mundo. —respondio Narcissa.

Notando que su madre no se rendiria hasta que aceptara ir a comer con ella y los padres de Hermione se levanto del sillon dejando el libro que estaba leyendo en una pequeña mesa, se dirigio con paso lento hasta donde estaba su madre esperandolo.

—De acuerdo, vamos a hostigar a los horribles padres de Hermione. —accedio Draco imitando la misma sonrisa astuta de su madre.

—Hostigar no Draco, solo queremos saber mas de los padres de la chica que te gusta. — reprendio la rubia mujer.


Ian Granger se encontraba junto con su esposa en el comedor esperando a que la comida apareciera, sabia que su esposa preferia pensar que algun sirviente se encargaba de preparar la comida y traerla a la mesa, odiaba reconocer cualquier cosa que tuviera que ver con la magia evitando de esa forma en todo momento a los elfos domesticos, pequeñas y curiosas criaturas a las cuales Jean Granger parecia tenerles un terror y asco descomunal. Desde que habian llegado a vivir a Grimmauld Place Jane Granger se habia pasado la mayor parte del tiempo encerrada en su habitacion y cuando tenia que salir evitaba lo mas que podia cualquiera artefacto extraño del lugar, trataba de evitar mirar a los multiples cuadros del lugar alegando que no era normal el que hablaran, que eso debia de ser algo malevolo y en contra de todos los principios naturales de la vida, su odio y miedo hacia todo lo magico cada dia y al pasar de los años se hacia mas y mas pronunciado, llegando al punto en donde en los ultimos dias habia evitado a su propia hija en todo momento, llegando a alegar que Hermione ya no era su niña si no algo completamente diferente y retorcido, y eso a Ian Granger le preocupaba demasiado.

Con una sola mirada Ian Granger pudo darse cuenta de lo nerviosa que se encontraba su esposa, de lo mucho que odiaba sentarse en ese comedor, sabia que probablemente era un error forzarla a salir se su habitacion pero realmente no le parecia saludable el que prefiriera estar todo el dia encerrada, aterrada de todo a su alrededor, incluyendo los otros habitantes de la casa, sabia que esa situacion no podia seguir asi, no al menos si quierian reparar la relacion con su hija, e Ian Granger estaba mas que seguro que no queria perder a su hija, y que aunque no entendiera el mundo al que pertenecia su hija y admitia temer a la magia que corria por las venas de ella, y que porsupuesto hubiera preferido que su hija, su Hermione naciera como una Muggle, sabia que no podia cambiarlo y lo unico que podia hacer era intenter entender su mundo. Asi que la invitacion a cenar de Narcissa Malfoy habia sido una agradable sorpresa, tenia la esperanza de que talvez su esposa despues de conversar con Narcissa empezara a abrirse a este mundo tan extraño y aterrador al que pertenecia su hija y por ende ellos habian sido arrastrados.

—Sentimos la tardanza, espero no esperaran demasiado. —dijo Narcissa Malfoy a modo de saludo.

—En lo absoluto Sra. Malfoy. —respondio Ian Granger con una sonrisa.

—Perfecto, pero les pido porfavor que nos tuteemos, al fin de cuentas vamos a estar viviendo juntos por solo Merlin sabe cuanto. —exclamo Narcissa.

—En todo caso encantado Narcissa. —Exclamo Ian Granger lanzandole una mirada llena de reproche a su mujer que habia permanecido en silencio.

—Si, encantados. —dijo Jean Granger con voz estrangulada.

—Bueno Jean, Ian, supongo que no han conocido a mi hijo, o al menos no formalmente. —dijo Narcissa ignorando el claro desagrado de Jean Granger. —Draco, no me hagas quedar mal, saluda. —reprocho Narcissa.

—Sr. Sra. Granger es un placer volverlos a ver en muchas mejores circunstancias que la ultima vez. —dijo Draco ofreciendo su mano en saludo a ambos.

Despues de un par de incomodos segundos en el que Jane Granger se rehusara a aceptar el saludo, Draco bajo lentamete la mano ofrecida sin quitar su mirada mercurio de la madre de Hermione, la cual solo lo veia a el al igual que a su madre con desprecio y miedo.

—Lo se la ultima vez que nos vimos tu junto con mi hija y sus amigos estaban salvando nuestras vidas, lo cual no tuve la oportunidad de agradecerles. —respondio Ian Granger rapidamente tratando de desviar la atencion del comportamiento de su mujer.

—No hay nada que agradecer. —dijo Draco con una sonrisa.

Un silencio incomodo se instalo en el comedor sin ninguno de los presentes sabiendo que mas decir.

—Buno creo que es hora de comer. —anuncio Narcissa. —Mimmie.

Al oir su nombre una pequeña elfina de grandes ojos azules, y un pequeño vestido lila que demostraba su libertad aparecio a lado de Narcissa.

—Que puede hacer Mimmie, por Miss Cissa. —pregunto La elfina a la rubia mujer.

—Podrias traer la comida porfavor Mimmie. —pidio Narcissa amabemente.

—Claro Miss. Cissa, Mimmie traera la comida enseguida —dijo la pequeña elfina con una reverencia antes de desaparecer.

Otros incomodos momentos pasaron sin que ninguno supiera que decir para romper el tenso silencio. Narcissa mantenia una cordial sonrisa, tratando de no mostrar lo incomoda e irritada que se sentia con el comportamientos de los Granger, bueno en realidad especificamente Jean Granger, la cual parecia asegundos de tener un colapso nervioso desde que habia visto a la pequeña elfina.

La comida aparecio enfrente de ellos, algo completamente normal para Narcissa y Draco pero al parecer impensable o aterrador para Jean Granger la cual su rostro mostraba una mueca de disgusto mientras observaba la comida en frente de ella.

—A comer. —dijo Ian Granger demasiado entusiasmado como para ser real.

—Buen provecho. —respondio Narcissa.

La comida parecio eterna, cada segundo parecia extenderse una eternidad, Jean Granger no se molestaba en ocultar su desagrado y el echo de que preferiria estar en cualquier otro lugar, mientras su esposo se esforzaba en entablar conversacion con Narcissa o Draco en un intento dolorosamente obvio de querer salvar la comida.

Un pop! se escucho en la habitacion de a lado alertandoles a los presentes de que alguien se habia aparecido en la casa, momentos despues Sirius y Harry entraron al comedor ambos con expresiones sombrias marcando sus rostros, sus ropas aun sucias de sangre y polvo por la anterior pelea.

—Donde esta Hermione. —pregunto Draco.

Los dos hombres se sentaron en las sillas desocupadas sin prestarle atencion a la expresion horrorizada con que los veia Jean Granger o a la expresion claramente preocupada con la que los observaba Ian Granger al no ver a su hija con ellos.

—Donde esta Hermione. —volvio a preguntar Draco dejando ver un deje de impaciencia en su voz.

—En la madriguera. —respondio Harry.

—Que paso? —pregunto Narcissa.

—Donde esta mi hija. — pregunto Ian Granger.

—Hermione esta bien , se quedo en la madriguera con Amarantha para parchar a alguien. —respondio Sirius asegurandole al padre de Hermione.

—Quien esta herido?—pregunto Narcissa. —Sirius dime que paso. —pidio la rubia.

—Nos atacaron varios Mortifagos. —respondio Harry.

—Como, no se supone que solo iban a reunirse con Kingsley y la orden y que tiene que ver la madre de Blaise. —pregunto Draco.

Sirius llevo sus manos a sus ojos tallandolos fuertemente, soltando un fuerte suspiro.

—La reunion con la orden estuvo bien, hablamos todos los puntos importantes...

—Hablaron sobre la Ley Serpentis, les comentaste las teorias sobre como podria volver Voldemort. —pregunto Narcissa interrumpiendo a Sirius.

—Si Cissy lo hablamos. —respondio el animago.

—Y que es lo que va a pasar, no van aaprobar esa dichosa ley, verdad. —pregunto la rubia esperanzada.

—Creo que sera mejor que te cuente todo lo que hablamos. —dijo Sirius sabiendo que su prima no pararia hasta que le contara todo lo ocurrido.

Sin mas Sirius se embarco a contarle todo lo que se hablo en la reunion con la orden, el como Kigsley admitio que la mayoria de los mortifagos si no es que todos nunca habian pisado Azkaban, el como habia encubierto los ataques anteriores con ayuda del departamento de Aurores, le comento lo que la orden al igual que Kingsley pensaban sobre las teorias de como podian resusitar a Voldemort, incluso les informo de la resurreccion de Bellatrix.

Sirius odiaba tener que entrar en detalle sobre lo que estipulaba la ley serpentis, pero sabia que se lo tenia que decir a su prima ya que esa ley iba a afectar a su hijo si es que se llegara a aprovar. Enumero cada una de las clausulas que la ley estipulaba, al igual que las reacciones que la revelacion de dicha ley provoco.

—Entonces me estas diciendo que esa condenada ley se va a aprovar. —pregunto Narcissa conteniendo su enojo.

—No lo se Cissy, pero es bastante probable. —respondio Sirius.

Con un suspiro resignado Narcissa Malfoy trato de reprimir toda la preocupacion que la carcomia por dentro sabiendo que habia cosas mas importantes a tratar por el momento y que ya tendria mas tiempo para preocuparse de esa maldita ley.

—Una pregunta mas Sirius, y te pido de favor que no me mientas. —dijo Narcissa.

—Dime Cissy.

—Lucius, el esta libre cierto?. —pregunto Narcissa incluso si ya conocia la respuesta.

—Si fue uno de los mortifagos de los que se confirmo su escape. —respondio Sirius.

—De acuerdo. —dijo Narcissa con una mirada preocupada en su hermoso rostro, pasando un brazo sobre los delgados hombros de su hijo el cual lucia mas palido que de costumbre.

—Aun no has contestado que tiene que ver la madre de Blaise con esto, porque Hermione se quedo con ella. —pregunto Draco con un nudo en la garganta.

—Como les dije en la reunion con la orden llegamos a la conclusion de que no sabiamos nada de los Mortifagos a los cuales se les ordeno dejar el pais antes de la batalla, tampoco sabiamos de la existencia de varios de ellos, asi que decimos organizar una reunion hoy al medio dia con tu amigo Theo. —respondio Sirius cansado.

—Con Theo, porque con Theo? —pregunto Draco.

—El era un mortifago, tiene informacioon util. —respondio sin mas Harry.

—Al igual que yo, y no se nada que les pueda servir eso se los aseguro. —dijo Draco.

—Tal vez tu no Malfoy pero Theo parece tener mucha informacion valiosa. —dijo Harry—

—Y supongo que Amarantha acompaño a Theo a la reunion. —supuso Narcissa.

—Si ella junto a su hijo y Pansy. —respondio Sirius.

—Si despues de negociar un poco Theo accedio a comparir un poco de lo que sabia. — dijo Sirius.

—Negociar? porque Theo qurria guardarse informacion. —pregunto Draco.

—Parece ser que mucha informacion de la que tiene lo haria lucir que trabajo cercanamente a Voldemort y poner en riesgo en libertad. —respondio Sirius.

—No es imposible, Theo no era cercano a Voldemort .— dijo Draco sin poder creer.

—Eso no importa ahora Draco. —dijo Narcissa lanzandole una mirada cargada de simpatia a su hijo. —Que fue lo que Theo les dijo. —pregunto a Sirius.

—No mucho solo que el cara de enchufe tenia varias casa seguras alrededor del mundo, en cuales de ellas seria mas probable que los mortifagos se escondieran, eso y un poco de informacion sobre las familias Fawley, selwyn y Sokolovsky y que probablemente este ultimo es el que esta a cargo de todo, almenos hasta que Voldemort regrese. —respondio Sirius.

—Señor Black no es que no aprecie toda esta platica pero me gustaria saber porque mi hija no esta con usted. —pregunto Ian Granger el cual habia permanecido atento en toda la platica sin importarle que su esposa se hubiera retirado en cuanto empezaron a hablar de resurrecciones.

—Hermione se quedo con Amarantha a curar un mortifago herido. —respondio Sirius.

—Un mortifago, que hace Hermione curando un Mortifago. —pregunto Draco indignado.

—Cuando estabamos hablando con Theo aparecieron varios mortifagos, no se como se enteraron de la reunion, el punto es que lo hicieron, peleamos con ellos nadie de nuestro lado salio herido solo pequeños golpes y arañones, gracias a Amarantha que mato a varios de una forma grotesca e de añadir con un hechizo extraño. —dijo Sirius recordando la grotesca matanza. — Bueno Hermione y Ginny estaban peleando con un mortifago lo dejkaron bastante herido e inconsiente asi que cuando se dio la orden de retirada el no se dio ni por enterado. —dijo Sirius riendo.

—Cuando se retiraron todos los mortios, nos reunimos para ver que todos estuvieramos bien, poco despues escuchamos quejidos cerca de los escombros y sorpresa encontramos un mortio moribundo. —relato un sonriente Sirius.

—Y porque curarlo? debieron dejarlo morir. —grito Draco enojado.

—Draco.— regaño Narcissa lanzando una mirada severa a su hijo.

—Ahi es donde la cosa se pone interesante, Amarantha de alguna forma parece haber notado que el mortifago estaba bajo el Imperius, asi que lanzo un fuerte Finite Incantatem, y cuando digo fuerte es encerio fuerte cranme, bueno rompio el Imperius exitosamente y nuestro mortifago lo ultimo que dijo antes de volver a desmayarse fue que queria ser un prisionero politico. —relato Sirius aun asombrado.

—Un prisionero politico? porque iba a querer eso? —pregunto Narcissa incredula.

—No lo sabemos por eso vamos a interrogarlo, y para eso nesecitamos de que no muera por sus herida de ahi que Amarantha y Hermione lo esten curando. —informo Sirius.

—Pero no entiendo el porque Hermione tiene que curarlo. —dijo Draco malhumorado.

—Amarantha le pidio que la ayudra. —dijo Harry.

—Y porque ustedes no estan en la madriguera esperando a interrogar al mortifago. —pregunto Narcissa.

—Porque necesitamos veritaserum para interrogarlo, asi que vinimos a buscarlo. —respondio Sirius.

—y quien fue el mortifago que atraparon. —pregunta Narcissa curiosa.

—Ni idea, se me hace conocido pero no estoy del todo seguro. —dijo Sirius con un encogimiento de hombros.

—Yo si, era Rabastan Lestrange. —informo Harry.

—Y porque no lo matan el y su hermano son unos sadicos. —dijo Draco con voz temblorosa antes de levantarse y salir rapidamente del comedor.

Al ver la mirada interrogativa y preocupada de su prima Sirius decidio responder.

—Primero vamos a ver que nos dice cuando lo interroguemos, luego veremos si es necesario mandarlo a Azkaban, o que le den el beso del Dementor como en un principio Kingsley queria para todos los mortifagos que habian escapado despues de la batalla de Hogwarts. —dijo Sirius.

—Yo solo recuerdo a los Lestrange como criaturas sadicas, retorcidas y sin moral, espaero po su bien que no se equivoquen al querer darle una oportunidad a uno de ellos. —dijo Narcissa levantandose y saliendo del comedor.


Desde ya me disculpo por las faltas de ortografía o gramaticales, no estoy editando ni revisando nada antes de subirlo, y si a eso le añadimos el que escriba rapido aveces e de tener faltas o equivocaciones al escribir.

Yeah! actualice un poco antes, lo se el capitulo es mas corto que de costumbre y ligeramente de relleno, pero es necesario aveces para introducir nuevas cosas, personajes y tramas de forma que queden bien incorporadas a la historia o al menos eso es lo que yo creo.

Me debati por un rato en si debia incorporar el interrogatorio aqui pero decidi que no, que seria mejor dejarlo para el capitulo veinte.

Bueno ya saben mil gracias a toodas las maravillosas personas que comentan, sigan asi los comentarios siempre son buenos y te animan a seguir adelante con la historia.

Les pido un favor super gigante? pasen por mi perfil y vean mi otra historia se llama Demons, diganme que opinan, si les gusta, si desean que la continué, pñease pasen a verla.

Y una ultima cosa diganme a que casa de Hogwarts pertenecen, yo soy Slytherin y orgullosa.