Muñeca de trapo.
-Hola mi pequeña Yona.- dijo Soo-won mientras tomaba con su fina mano la vieja flecha sagrada que tenía en el lado izquierdo de su pecho y al contacto con su pálida piel, está se derritio. Hizo lo mismo con la oxidada espada que tenía en el lado contrario.- no cabe duda que el tiempo pasa volando para los humanos. Hace apenas unos cuantos años que te deje de ver y ya eres una mujer sumamente hermosa.
Por su aspecto, parecía más un ángel que un demonio, su dulce voz era como un encantamiento, por su aspecto podía engañar a cualquiera.
En cuanto bajo de la pared en la que estaba postrado camino hacia Yona, los 5 espíritus y Hak se pusieron en guardia para saltar en cuanto estuviera a su alcance. Pero en cuanto Soo-won chasqueo los dedos, no podían mover sus manos ni pies, estaban completamente paralizados.
Soo-won se paro frente a Yona y acarició su mejilla.
-Cumpliste tu promesa a medias. Tenías que esperar a que yo fuera por ti.- se acercó lentamente a los labios de Yona, pero el reciente suceso hizo que su cuerpo se moviera por instinto y se alejara de el.
-Mis aliados flor del amanecer y el dragón sagrado del fuego eterno, mi deseo proteger a mi gente, mi guía la estrella roja que asciende en el crepúsculo.- tomo su arco y este enseguida se transformó en uno de oro y diamantes. Le apunto a Soo-won directamente a la cabeza.
-Vaya, vaya, nunca pensé que mi pequeña chica pudiera reaccionar así. Tal parece que tu corazón esta confundido por culpa de alguien.- miro con desprecio a Hak.- recuerdo haberte dicho que no te acercaras a ninguna humana y menos si está era de mi propiedad.
-Yo no le pertenezco a nadie.- dijo con firmeza Yona interponiendose entre ambos.
-Claro que sí, en el momento en el que aceptaste la horquilla.
Yona lanzó su flecha, esta paso rozando a Soo-won y se impacto en la pared.
-Vaya vaya, eres demasiado fuerte... Quizás más que tus padres.
Un aura de colores rojo y morado (muy semejante al color del crepúsculo) rodeo a Yona. De la flecha clavada en la pared emergió un dragón rojo y se abalanzo contra Soo-won.
Soo-won no pudo esquivarlo y fue mordido.
Este es el legendario dragón sagrado del fuego eterno... Ya veo ella es la última descendiente del Clan Shirai y del clan Hirryu era lógico que ella fuera la portadora de tal poder. Pero aún es inexperta para controlarlo.- una espada negra surgió de la mano de Soo-won y la enterró en la cabeza del dragón haciendo que desapareciera.- está herida debería de haber sido insignificante para este dragón si estuviera en manos expertas... No hay nada de que preocuparme.
-Un increíble poder para una pequeña chica.- antes de que Yona pudiera volver a cargar otra flecha, Soo-won ya se había acercado a ella y corto su arco en dos.
-¡Kya!.- la tomo de ambos brazos para que no pudiera escapar.- ¡Sueltame!
El sentir tan cerca a Soo-won, su corazón dió un vuelco, ese era el hombre a quien había amado y esperado durante casi 6 años, era todo lo que ella más quería. Aún recordaba la alegría que embriagaba a su corazón al verlo. Pero ahora todo se había invertido, sentía que se encontraba en una cárcel de amor. Quería proteger a ese hombre pero sabía que habría una gran desgracia si no terminaba con el aquí y ahora mismo.
-Esto sería más sencillo si hubieras sido una niña, pero no serviría de nada ya que tus poderes aún estaban sellados.
Mordiendose los labios y cerrando su corazón; reunió todo su poder espíritual y lo concentró en un lugar y lo envío en forma de una onda expansiva directo hacia Soo-won, quien al intentar esquivarlo la soltó. Ella salió corriendo por la oxidada espada y al tocarla está se convirtio en una de oro y diamantes.
Se lanzo directo a Soo-won y este la intercepto con su espada.
-Crees que con una fuerza tan ridícula podrás hacerme daño... ¡Te faltan muchísimos años más para hacerme retroceder!.- la empujó enviandola a volar varios metros.- tu poder espiritual es demasiado fuerte pero tú fuerza física deja mucho que desear.
No podré ganarle por más que lo intente. Es más fuerte que yo y mucho más grande... ¿Como? Como vencerlo para salvar a todos... Porfavor madre y padre ayúdenme... ¡Alguien ayúdeme!
Sintio como en sus ojos comenzaba a a surgir una llama y su cuerpo se movió instintivamente. Con la espada, hizo un fino corte en el aire creando una abertura de donde salió nuevamente el dragón rojo.
-Ya veo... Así que tú deseo de protegerte a ti y a tus seres queridos ha hecho despertar tus poderes.- parecía que Yona era la única que podía escuchar la voz del dragón.-ahora que estás dispuesta a luchar tu sola contra el Rey Demonio, puedes escuchar mis consejos para ganar. Pero solo será por esta ocasión, después intentarás hacerlo por ti misma, yo solo seguiré tus órdenes.
-Muchisimas gracias.- Dijo yona inclinandose.
-Corre hacia su flanco derecho, ahí tiene una abertura y cortale. Si pierde sangre podrá perder el control sobre tus camaradas. La sangre del Rey Demonio es el sello para los demás y para los espíritus.
Yona hizo lo que le indico el Dragón. Corrió lo más rápido que pudo y para sorpresa suya, más rápido de lo normal.
-Te prestaré mi velocidad y fuerza.
Soo-won miro con sorpresa como Yona le hizo un corte en el lado derecho y como un chorro de sangre comenzó a salir.
Hak y los espíritus fueron liberados de sus ataduras y corrieron hacia Yona.
-¡Impresionante!
-Fue como ver a Hirryu-sama.
Todos alabaron a Yona. Ella tenía ganas de decirles sobre el Dragón que la estaba guiando, pero no hubo tiempo.
-¿Acaso creen que me vencerán tan fácilmente?
Llamas de color negro y rojo surgieron del cuerpo de Soo-won y comenzaron a rodearlos, incendiando todo lo que estaba a su alcance, inclusive fundieron las rocas que sostenían la cueva. Apesar de lo poderosas que eran las llamas, el grupo salió ileso.
-Utilizaré mi fuerza para protegerlos, pero no pasará mucho tiempo cuando empieze a disminuir el poder del campo de protección, tienen que salir lo más pronto posible.- Le dijo el Dragón a Yona.
-¡Rápido tenemos que salir de aquí!
-Yona, ¿Tú hiciste este campo de protección?
-Emm... No pero quien me ayuda me dijo que será mejor que nos vayamos.
La miraron confundidos pero obedecieron y salieron de la cueva. Al salir se sorprendieron al ver todo el alcance de la destrucción. Árboles en llamas, animales huyendo, el cielo completamente negro y lleno de humo. Ese era el poder del Rey Demonio, el más poderoso demonio que existía en la tierra.
-Estamos muy lejos de algún poblado, así que tardará un tiempo en llegar las llamas hasta ahi.- dijo Zeno.- tenemos que contener a Soo-won aquí mismo.
Era más fácil decirlo que hacerlo. Yona era la única que podía darle el tiro de gracia, pero al ver que se encontraban en una enorme desventaja era imposible para ella atarcarle... ¿Quien podía dejarle mal herido para que Yona pudiera acercarse y matarlo?
Hak sabía lo que todos estaban pensando.
-Bien yo iré para darte la oportunidad de disparar.
-¡Que! Claro que no irás Hak. El es mucho más poderoso que tú.- replicó Ki-ja.
-Acaso no recuerdas que era antes de ser un guardian. Yo también soy un demonio muy poderoso, soy nieto del antiguo Rey Demonio Mundok, en parte está es mi venganza por haber asesinado a mi abuelo.
Yona se sorprendió al oir esas palabras.
Ciertamente, como demonio, Hak vivía en el mundo de los demonios junto a su abuelo Mundok. Era el próximo para asumir el cargo de Rey. Pero un día llegó un joven que a primera vista se veía débil y delicado, no encajaba con lo que una persona se imagina al escuchar la palabra "demonio".
La pelea fue sumamente sangrienta, Hak miraba incrédulo cómo su abuelo caía muerto y Soo-won se levantaba como el legítimo Rey.
Hak intento pelear con Soo-won, pero no le fue permitido y fue desterrado. El juro vengarse y para ello necesitaba la sangre de uno de los descendientes del Dragón sagrado del fuego eterno, un primogénito del clan Shirai. Decían que había más descendientes de ese dragón pero quien tenía la sangre más poderosa era ese clan.
-No Hak no te lo permitire.- Yona se colgó del brazo de Hak.
-El me arrebato las cosas que más amaba, a mi Abuelo y a Midoriko. Por favor, permite que yo te acompañe a derrotarlo.- Hak la miraba con determinación.- no quiero que se repita... No quiero que alguien más muera frente a mis ojos sin hacer nada...
Yona asintió con la cabeza.
-Shin-ah ¿Podrías decirnos donde está el Rey Demonio, por favor?
-Esta en lo alto de la montaña.- eran aproximadamente 8 mil metros de altura hasta el pico.
Sin previo aviso, Hak cargo en su espalda a Yona.
-No quiero llevarte conmigo, pero no nos queda otra opción.
Hak tomo un poco de vuelo y comenzó a escalar por la montaña.
-Cuando llegue aqui, mi intención era matar a todo el Clan Shirai para beber su sangre y hacerme invencible. Esa era la única alternativa que tenía para vencer a Soo-won... Pero no me atrevi a fallarle a la memoria de mi abuelo que estaba en contra del asesinato de humanos para conseguir poder. El estaba esperando a que llegará la persona que gobernaria sobre ambos mundos para armonizar la convivencia entre humanos y demonios ya que había algunos que se oponian a el... fue entonces que comencé a vivir como un nómada.
Yona acarició su cabello negro.
-Cuando todo termine... Quiero que me platiques todo lo que te ha pasado.
-Es una promesa.- en la mente de Hak, estaba la escena de Midoriko con un bebé en brazos y una sonrisa diciendo "por favor, cuida de mi hija".
¡Hola!
Perdón por no haber podido subir el capítulo antes pero he estado super ocupada.
¡Bye bye!
