Empezamos el mini maratón de esta historia. ¡Disfruten!


CAPÍTULO 3:

"Cambios"


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Una gran expectativa reinaba entre Kurt y Santana cuando ingresaron a su nueva escuela. Después de deliberar con sus padres, decidieron que lo mejor no era transferirse sino esperar al nuevo año escolar porque lo que menos querían es que otros hablasen de ellos y estuvieran especulando los motivos del cambio cuando faltaban sólo unos meses para el término de las clases.

Siendo alumnos nuevos era más fácil manejar la situación. Cientos de chicos ingresan por primera vez en una escuela nueva sin que haya razones por las cuales hablar.

Los dos habían ganado mucha confianza en sí mismos, las vacaciones las habían aprovechado al máximo para lograrlo. Se sentían más fuertes emocionalmente y estaban listos para empezar de cero y en poco tiempo habían logrado hacer amistades y escalar posiciones.

Su presencia se imponía en todo momento, ambos líderes por naturaleza, resaltaban en clases y entre sus compañeros. Finalmente tenían la oportunidad de demostrar todo lo que tenían y de desarrollar al máximo su potencial. En su anterior escuela sus alas habían sido atadas, pero ahora se habían liberado de las amarras y las extendieron portentosas.

El grupo de "los populares" los querían con ellos, pero ambos se negaron. No los necesitaban ni querían ser parte de ese círculo al que conocían muy bien y del cual habían sido víctimas en su antigua escuela. Y esto les ganó la admiración de muchos, quienes empezaron a seguirlos y así nació lo que todos denominaron el poder Kurtana.

La diferencia entre ellos y "los populares" era el trato que les daban a los demás, porque a pesar de que se volvieron tan conocidos por prácticamente toda la escuela, jamás dejaron de ser personas amables y alegres. Pero con quienes trataban de meterse con ellos las cosas eran diferentes, porque ahí afloraban sus lados de divas-tigres para poner en su sitio a quien se lo mereciese.

Los años de preparatoria seguían transcurriendo y su objetivo de ser la pareja más poderosa de la escuela, se había cumplido y ellos no podían estar más complacidos. El único inconveniente es que no podían salir con quienes quisieran, ambos estaban fascinados con unos compañeros, pero sabían que debían callar.

- ¿Crees que es correcto esto?

- ¿A qué te refieres?

- Es como si estuviésemos avergonzados de ser quienes somos.

- Claro que no.

- Te gusta desde hace un año Daniela, pero no le has dicho nada porque eso sería revelar tu verdadero ser. Y tal vez podrías tener una oportunidad con ella porque me he dado cuenta de la forma en la que te mira y lo mucho que se emociona cuando estás a su lado.

- Ante todos tú y yo somos pareja, Kurt.

- A eso es a lo que me refiero. Pretendemos ser pareja y al hacerlo es como si estuviésemos negando lo que somos.

- No lo veo así, nos hemos convertido en dos personas muy fuertes e influyentes.

- ¿Y no podríamos haberlo logrado siendo nosotros mismos?

La morena lo miró y respiró profundo – Tal vez sí, tal vez no. Esta sociedad es de mente tan cerrada e ignorante que rechaza todo lo que considera diferente o que no va de acorde a sus absurdas reglas.

- Lo sé y no tienes idea de cuánto lo detesto – hizo una mueca – Pero quizá en el futuro.

- Lo detesto tanto o más que tú. Y realmente espero que sí – le dio una sonrisa pequeña – Bueno, pero si se diera la oportunidad tendrías que mejorar tus habilidades o tu radar.

- Agg, no me hagas acuerdo de eso – rodó los ojos – Todo chico que me gusta siempre es hétero. Me fascina Tom, el de Matemáticas, pero tiene novia.

El año pasado cuando nos fuimos de viaje en las vacaciones y conocimos a esos tres chicos, me gustó Lucas, realmente me gustó… Y de los tres, era el único que no era gay.

- Eres todo un caso Hummel – los dos rieron – Espero que algún día en el momento correcto, encuentres a la persona indicada para ti. Pero por ahora somos tú y yo, y sabes que tienes todo mi maravilloso amor.

- No pido más – le guiñó el ojo.

A sólo unas semanas de la graduación, Santana fue a buscar al ojiazul para contarle acerca de los lugares que había encontrado para mudarse juntos luego de su viaje del fin de semana.

Ambos discutían sobre las posibles opciones y las analizaron con las otras opciones que habían conseguido previamente hasta que finalmente tomaron la decisión que consideraron era la idónea.

- ¿Están seguros de esto?

- Así es Burt, Kurt y yo vamos a la misma universidad, aunque estudiaremos diferentes carreras.

- Pero pensé que iban a alojarse en las habitaciones que ofrece el campus.

- Esa fue nuestra primera opción de hecho papá, sin embargo, luego lo analizamos y consideramos que era mejor si nos mudábamos a un departamento. Es grande, está cerca de la universidad y lo mejor es que no es muy costoso.

- ¿Grande y no es costoso? ¿Investigaron bien el lugar? ¿Qué saben de la persona que lo alquila?

- Sí, realizamos las investigaciones Burt, y en lo personal pienso que ahí debieron cometer un crimen o algo así. Tal vez le perteneció a un mafioso o tiene encima algún hechizo, por eso están desesperados en arrendarlo.

- ¿Por qué están desesperados? Esto no me está gustando.

- Papá, ¿desde cuándo le haces caso a Santana? Sólo está bromeando – le dio su peor mirada de diva a la chica y ella levantó las manos en señal de rendición.

- Bien chicos, si están convencidos y todo es claro y seguro, no creo que haya ningún inconveniente. Y ya sé que no me estás pidiendo permiso ni mi opinión Kurt, pero uno nunca deja de ser padre y preocuparse por sus hijos sin importar la edad que tengan.

- Lo mismo dijeron mis padres.

- Es que siempre va a ser así – le dio una sonrisa – Si necesitan algo, no duden en decirme. Ahora tengo que ir al trabajo, nos vemos en la noche.

- Que te vaya muy bien papá.

- Hasta la noche Burt.

Una vez que el hombre salió, los dos amigos empezaron a preparar algo para comer.

- ¿Te asignaron el proyecto final? – preguntó de pronto el castaño.

- Sí, me toca dar una tutoría a alguien del penúltimo año – hizo un gesto de enojo.

- ¿Y te molesta eso? ¿Sabes cuál es mi proyecto? Tengo que ir a una compañía y prestar mis servicios durante un mes sin paga. Y lo debo hacer después de clases porque obviamente en la mañana es imposible.

- La tutoría es después de clases también.

- O en los periodos libres que tengas, además no son más de dos horas al día.

- Te cambio el proyecto.

- Si se pudiera lo haría encantado – rodó los ojos – pero sabes que no se puede. Realmente deberías alegrarte.

- Yo, Santana "poca paciencia" López ¿tutora de alguien de penúltimo? Va a ser una pesadilla. Falta que me toque alguna persona con algún problema y entonces las cosas se pondrán terribles.

- Quienes buscan tutoría es porque tienen algún problema y necesitan ayuda. Pero no creo que sea difícil, conocemos a todos los de penúltimo y…

- Sí, sí, ya sé. Sería peor con algún desconocido. En fin, en dos días me dirán a quién me asignaron.

- Igual a mí me dirán en dos días la empresa a la que debo ir.

- Como ustedes saben, – decía la maestra con parsimonia – estos proyectos se han creado con el fin de lograr un mayor desenvolvimiento de parte de ustedes con el mundo que les rodea, por ayudarlos a…

La latina dejó de prestar atención hasta que alguien la empujó suavemente con el codo y escuchó que debía pasar al frente junto a las demás personas que iban a dar las tutorías. Susurró un "gracias" a su compañera y se levantó.

- En base a lo que ya les comenté, me complace anunciarles que realizaremos un intercambio con la escuela de Westerville. Así, ustedes darán tutoría a sus alumnos de penúltimo año y un grupo ha sido designado para que venga a trabajar con nuestros chicos.

- Un momento… – interrumpió la morena – ¿Eso quiere decir que debemos ir hasta Westerville?

- O la persona asignada puede venir hasta aquí. Ya ustedes deberán ponerse de acuerdo. Más es obligación que el primer día asistan a dicha escuela para ser presentados con el director y su alumno designado. Por supuesto serán acompañados por un representante de esta institución.

Sin más que decir, les pido que anoten el nombre de la persona a quien ayudarán.

La latina se imaginaba amarrando a un cohete a la maestra y enviándola fuera del planeta, o llevándola a una excursión a alguna jungla y dejarla abandona para que los caníbales se la llevasen.

La chica o chico en cuestión tendría que ir hasta su casa porque definitivamente ella no iba a hacer un viaje de dos horas todos los días.

- Santana López… ¿Santana López?…

- ¿Ah? ¿Sí? Dígame.

- Anote el nombre, la persona a la que le dará la tutoría será la señorita Brittany Pierce.