Hola! gracias por sus comentarios, a92, me alegra que te guste, he estado algo falta de imaginación, espero no decepcionarte :p

Disfrútenlo!

Los personajes aquí descritos no me pertenecen, son creaciones originales de la correspondiente autora del manga y anime Kaichou wa Maid sama. Sin embargo, la historia relatada es de mi autoría, sin fines de lucro, de fans, para fans.

Toma 5: La Rosa.

Maki saboreaba con cuidado un pastel de limón, estaba realmente delicioso, sin embargo estaba tan nervioso que podría haber vomitado allí mismo; el rubio no le miraba y se mostraba tan enigmático que ya no lo soportaba, no había dicho palabra alguna desde que habían traído la comida ¿Qué tan incómodo podía ser comer junto a alguien que apenas conoces y que te pone de los nervios con sus actitudes cambiantes?

―Gracias por tu ayuda...―dijo el pelinegro finalmente, arrugando el ceño y sin mirarle.

―No fue nada―respondió Usui sin mucha expresión.

Maki abrió la boca para hablar, deseaba preguntarle en dónde había estado durante las últimas semanas, pero volvió a cerrarla, ni si quiera eran amigos, por qué tendría que saberlo.

―Al parecer eres bastante fuerte, jamás lo habría imaginado―agregó el rubio volteando a verle esta vez.

―N-no realmente, pero la adrenalina pudo más que yo...sólo ver a hombres maltratando mujeres me pone de muy mal humor, no puedo permitirlo, no mientras pueda protegerlas de alguna forma y...―se calló, estaba hablando de más y el otro chico parecía demasiado interesado ahora.

―Una gran empatía...eso es lindo...

Y ahí estaba otra vez, esa sonrisa llena de amabilidad que no podía descifrar, volvió la mirada al último trozo de pastel de limón en su plato, y lo alzó con el tenedor, pero no llegó a comerlo, una sombra fugaz se posó sobre su mano y al segundo siguiente el trozo de pastel ya no estaba.

― ¡Hey! ¿Qué crees que haces? ―exclamó Maki viendo como Usui se saboreaba.

―Se veía magnífico, lo siento―rió y se levantó dando gracias por la comida.

― ¡Lo sabía, sigues siendo un idiota grosero! ―gruñó irritado.

― ¿Y cuándo dejé de serlo? ―preguntó deteniéndose a mirarle con seriedad.

Maki se quedó mirándole sin saber que responder, y se sonrojó, medio por ira y medio por vergüenza. Usui le sonrió de forma arrogante mientras le guiñaba un ojo y salió del Maid Latte. Maki gruñó palabras inentendibles y se levantó también, tomó el bolso con la cámara y se lo echó al hombro.

―Muchas gracias por tu ayuda, espero te haya gustado la comida, regresen otro día, ¿si? ―dijo con amabilidad Satsuki mientras retiraba los platos sucios.

―Claro que sí, todo estaba delicioso, de verdad, muchas gracias―se despidió Maki con una reverencia y salió del lugar.

Al pasar leyó el aviso "se busca camarera" pegado en la puerta y no pudo evitar pensar que en otro momento de su vida no habría sido malo haber tomado ese lugar, al menos siempre habría lucido como una chica, quizás más de lo que estaba acostumbrada.

Salió a la acera y giró a la izquierda, camino a casa al f...¡Qué demonios!

― ¿No te habías marchado ya? ―interrogó irritada otra vez.

―Algo así...pero te acompañaré hasta tu casa―respondió decidido el rubio, levantando su espalda de la pared.

― ¡Claro que no! ¿Por qué harías algo como eso? ―aterrada de sólo imaginar a un cliente...a él viendo su casa, no lo permitiría.

―Sólo quiero asegurarme de que esos tipos no regresaran por más, es tarde, las calles no son seguras ―dijo comenzando a caminar en la dirección en que Maki se dirigía.

―Soy un hombre, puedo defenderme solo―dijo siguiendo al rubio para interponerse en su camino.

―Claro que si...hasta luego―respondió mirándole a los ojos.

Maki le miró con desconfianza unos segundos más y camino a paso rápido, para alejarse de Usui, perderlo, que supiera lo menos posible de la dirección a su casa, pero los pasos largos de aquella figura masculina caminaban a su espalda, sin perderle pisada. Se detuvo en seco.

― ¡Ya basta! ¿Eres un psicópata? ¿En qué idioma debo hablarte para que me entiendas? E-eres como de otro planeta ¿Qué pasa contigo? ―interrogó desesperado.

―Te acompañaré hasta tu casa―repitió el joven sin ninguna intención de marcharse o dejarlo ir.

Maki resopló frustrado y dio media vuelta, qué otra...

Caminó lo que parecieron largos minutos en silencio, Usui le seguía un paso más atrás, despreocupado, pero Maki le miraba de reojo obsesivamente ¿Realmente estaba pasando?

―Tienes hermanos―dijo de la nada el de ojos verdes.

―Eso no es una pregunta―respondió de mal humor.

―No, no lo es...

―Sí, tengo una hermana menor―ceño fruncido, no era una pregunta pero había respondido, idiota...

― ¿La quieres mucho verdad? ―preguntó muy interesado, adelantando el paso para estar justo a su lado.

― ¿A qué se deben estas preguntas? ―le miró extrañado, el chico sólo se encogió de hombros―Claro que si, haría lo que fuese por ella...

― ¿Fue ella quien atendió tu móvil la otra vez? ―preguntó alzando una ceja.

― ¿Mi móvil? ―preguntó tratando de recordar.

―Sí, la dulce voz de una chica respondió a mi llamada antes de poder hablar contigo...

Maki disimuló su nerviosismo al respecto, claro que lo recordaba, así que asintió con la cabeza.

―Sí, fue ella, pero ¿Por qué te tomaste la molestia de llamar?

Oh no...¿Había preguntado en voz alta? ¡diablos!, miró al rubio de reojo..."trágame tierra"

― ¿Estás interesado en por qué llamé o en lo que me hizo llamar? ―le devolvió la mirada.

―N-no, no es necesario que respondas, eso no es de mi incumbencia, lo siento. Eres mi cliente y sólo asumiré que lo hiciste por cortesía―dijo de forma apresurada.

"Claro, su cliente" pensó Usui guardando silencio, así se mantuvo hasta que entraron en una estrecha calle, llena de pequeñas casas de segundo piso, con jardines pequeños y rejas de baja altura, las luces de la calle eran escasas, al igual que las personas que transitaban por allí. Resignada, Misaki soltó un suspiro y se detuvo frente a su morada, era pobre, sí, pero gracias a su esfuerzo lucía mucho más bonita y arreglada que las demás, eso la hizo sentir mejor.

― ¿Aquí es? ―preguntó Usui mirando el lugar con atención.

―Sí...―inspiró con fuerza―Gracias, Buenas noches―hizo una pequeña reverencia y se dispuso a entrar.

―Espera, Maki...¿Puedo llevarme una de tus rosas? ―preguntó Usui señalando un rosal bastante grande y bien cuidado, que mostraba las últimas rosas blancas antes del invierno.

― ¿Una rosa? ―preguntó extrañado.

Maki dejó el bolso en la entrada y desde la tierra tomó las tijeras para flores que había estado usando hace unos días, miró un momento el rosal completo, buscando una que estuviese en botón, cuando la halló, la cortó con cuidado de no clavarse una espina y se la extendió al rubio por sobre la reja.

―Aquí tienes...

―Gracias, pensé que me darías una que ya estuviese abierta, ya sabes, son más bonitas ―dijo algo decepcionado.

―Claro que son bonitas―dijo Maki comenzando a irritarse, se acercó un poco más a la reja y miró el botón de rosa―Pero es mejor poder ponerla en un frasco con agua y observar día tras día el movimiento sutil de sus pétalos, se transforma, crece y luego, cuando estás habituado a su apariencia y crees conocerla ¡Bam!, se abre por completo, radiante, más hermosa que nunca, iluminándolo todo...―sonrió con algo de tristeza y desvió su mirada hasta Usui, quien le había estado observando todo ese tiempo―Al menos eso solía decirme él...

Usui sólo le observó algo sorprendido, esas palabras parecían venir desde el fondo de su alma, como un recuerdo preciado, sintió un cosquilleo en sus mejillas y una pequeña corriente recorrió su interior, cálida e inesperada como la sonrisa en el rostro del pelinegro.

Maki sacudió su cabeza, volviendo a la realidad y caminó hasta la puerta de entrada.

―Hasta luego―murmuró entrando en la casa sin más, cerrando tras de sí.

"¿Qué te parecen las rosas Misaki? ¿Acaso no son hermosas? Serían las perfectas modelos para las primeras fotos de tu nueva cámara ¿Cortaremos esta si? La pondremos en un frasco con agua, así podrás fotografiarla a gusto y observaremos día tras día el movimiento sutil de sus pétalos..."

Usui miró la puerta unos segundos y con la rosa en la mano se marchó ¿Cuánto tiempo más debería esperar para que la rosa se mostrara tal cual era?

¡Gracias! Hasta la próxima.