* AdrianaBotero2 A Blaine le pasan muchas cosas con Kurt.
Finalmente Kurt confesó su secreto.
* Soledad Rodriguez Blaine no sabe lo que siente y a veces no logra entender sus reacciones.
¡Muchas gracias amiga! Hoy sabrás eso ;) Gracias a ti por seguirme leyendo.
* Moontsee VR Blaine no supo de qué otra forma encarar lo que está sintiendo y recurrió a las mentiras y evitar a su vecino.
Totalmente de acuerdo, los dos están bien buenos jejeje. Y sí, luego todo fluye tan normal entre ellos cuando se permiten dejarse llevar.
El bello ojiazul se está resignando a ser sólo amigo del adorable ojimiel, aunque sabe que siente más que eso. Y aunque Santana insista en que no deben interferir, en el corazón no se manda, y pronto se dará cuenta de aquello.
Kurt no encontró el valor necesario para confesarse en los columpios, además de lo abrumado que se sentía.
Definitivamente la relación que lleva con Brittany hace que las cosas se compliquen y sienta que está traicionando a su amiga.
¡Oh! Bueno, creo que te vas a volver a quedar alterada con este final y el de LIJAG (que también ya actualicé).
También te amo. Otro super mega abrazo para ti. Lindo día =)
* Georgi G Me alegra poder poner una sonrisa en tu rostro. Hoy lo sabrás ;)
* Yamii Leguizamon Blaine no sabe cómo manejar lo que está sintiendo y prefirió alejarse.
Es un gran secreto que ha guardado por muchos años.
* Olga Moreno Kurt ha liberado un poco del peso que llevaba encima. Blaine es hétero, siempre lo ha sido.
* Nicol López Alcívar Ninguno de los dos sabe exactamente cómo actuar frente al otro en algunos momentos debido a lo que sienten.
Kurt no encontró otra forma para hacerlo. Quería que Blaine supiera, pero no se animó a decírselo de frente.
Blaine es un amor, y Kurt realmente le importa.
No tienes que esperar más, aquí está el nuevo capítulo.
* jeny Blaine no sabía de qué otra forma enfrentar lo que sentía.
Blaine es un sol y consoló muy bien a Kurt en el parque.
* LetyBL Kurt no podía ocultarlo más. Aquí tienes el nuevo capítulo.
* hummelandersonsmythe Y cómo no se iba a poner nervioso si Kurt se quita la playera y se pasea así delante de él.
Blaine hizo mal en mentirle y evitarlo, pero no sabe cómo enfrentar lo que le pasa.
Uy, y lo que viene...
* veronicaandrearucci Blaine está demasiado confuso porque jamás le ha pasado algo como eso.
Muchas cosas están por suceder. ¡Gracias!
* haydeeeliana ¡Muchas gracias por eso! Palabras como las tuyas me motivan mucho. Aquí la actualización ;)
* Chobits3 Me alegra que te haya gustado tanto.
Sobre eso, necesito la opinión de ustedes acerca de mi trabajo como escritora en forma general, sin referirse a ninguna historia en particular.
* Benjamin Jack Castillo Blaine está confundido con lo que le pasa con Kurt.
* littleporcelana Y se pone más interesante ;)
* AlejandraZJofre ¡Muchas gracias por todos tus comentarios! Me hace feliz saber que mi historia te ha atrapado. Actualizo cada semana (siempre que algo no se presente que me impida hacerlo), así que es más seguido de lo que esperabas ;)
* JSebastianRb Ellos han tenido parejas ocultas, pero nada serio debido a las circunstancias. Sí, están en lo correcto con respecto a sus edades.
Las cosas están surgiendo de forma espontánea y no podrán evitarlo.
Saludos desde Ecuador.
* MarisaParedes ¡Hola Marisabel! Es la primera vez que comentas y agradezco el tiempo que te has tomado para hacerlo.
Es muy grato encontrar comentarios como los tuyos, en donde expresas con tal claridad todos los puntos que encuentras sobre la historia de una forma tal, que me lleva a sentirme feliz porque estoy logrando lo propuesto al escribirla.
Siempre tengo como objetivo conseguir que ustedes se involucren en la trama al punto que puedan experimentar lo que cada personaje está sintiendo a través de sus vivencias, y al leer una reseña como la que has presentado, me motiva a seguir dando lo mejor de mí al momento de escribir.
Espero continúes acompañándome a lo largo de esta historia y la sigas disfrutando hasta el final.
* Jess Rodriguez Me emociona que te haya gustado tanto esta historia. Ten por seguro que voy a seguirla hasta el final.
¡Muchas gracias por tus palabras tan maravillosas y todos tus elogios! No tienes idea de lo mucho que me motivan para seguir dando lo mejor de mí.
Saludos desde Ecuador =)
Capítulo dedicado a Moontsee VR con mucho amor.
CAPÍTULO 12:
"Acercándonos"
.
El sueño que estaba invadiéndolo hasta hace unos segundos atrás se desvaneció al instante. Leyó y volvió a leer el mensaje, centrándose cada vez en menos palabras, hasta que las últimas de las que no podía apartar los ojos eran esas dos finales: "Soy Gay".
Él no tenía ningún problema con eso, creía en la igualdad de derechos y la libertad de amar a quien el corazón elija. Aunque las cosas no siempre sean tan fáciles como suenan, en su caso, su familia era reservada en el tema. No eran homofóbicos, pero tampoco era algo con lo que se sintiesen cómodos.
Incluso en la época de la adolescencia había tenido un amigo gay, y cuando iba a la casa, el comportamiento de sus padres era muy… no habían palabras exactas para describirlo, sin embargo era obvio que no la situación siempre resultó tensa.
Ahora era un adulto y en realidad eso ya no importaba. Y sobre Kurt, era realmente maravilloso, una de las personas más fascinantes que había conocido, y podía mencionar muchas de sus cualidades, así que su amistad no iba a cambiar por las preferencias que éste tenía.
Era otra la duda que lo embargaba y su cabeza empezó a llenarse de incontables preguntas sin respuestas en torno a eso:
Si Kurt era gay, ¿dónde quedaba Santana?
¿Por qué se había casado con ella?
¿Había descubierto su homosexualidad en el transcurso del matrimonio? Después de todo no sería la primera persona a la que le pasara algo así.
¿Santana lo sabía, o era un secreto que Kurt guardaba celosamente?
No, no podía saberlo. La relación entre ellos era tan perfecta, se complementaban muy bien. Había una complicidad etérea en sus miradas y sonrisas todo el tiempo. Los había visto tomados de la mano, abrazándose, siendo cariñosos y muy familiares… Aunque si lo pensaba detenidamente, nunca los había visto hacer algo tan sencillo como besarse.
Las ideas lo rondaban y cada vez se sentía más mareado ante tantas interrogantes.
Cerró los ojos por un par de minutos, tratando de calmar su mente y poner todo en orden. Entonces el recuerdo de lo sucedido en el parque lo golpeó.
No he sido totalmente honesto contigo… Y ahora tengo miedo de que me juzgues.
Blaine, es como lo que te pasa a ti. Dijiste que tienes conflictos internos pero que eso es algo muy tuyo. Exactamente así, yo también tengo mis problemas.
Después de eso las lágrimas rodaron sin control por su rostro. Se sujetó con fuerza de las cadenas que estaban a cada lado de su cuerpo como queriendo aferrarse a algo que lo mantuviese a salvo, luego cambió las cadenas por el abrazo en el que se permitió llorar y desahogarse.
Kurt llevaba mucho tiempo guardando ese secreto. Era algo que lo consumía y no le dejaba ser libre, pero… ¿por qué no hablaba con Santana? La relación de ellos era muy íntima y fuerte como para que ella no pudiese entenderlo. Estaba seguro de que si se sinceraba con la chica, ella incluso lo apoyaría. ¿O es que era todo apariencia y en realidad no se llevaban bien? ¿Acaso su matrimonio era un infierno?
Cada vez estaba más confundido y lleno de dudas que lo tenían caminando sin control por toda la sala.
En la casa de alado, un castaño de ojos azules apretaba con fuerza el celular contra su pecho, arrepentido de haber hecho una confesión tan grande. Había estado esperando una respuesta, lo que sea, pero nada había llegado, y ahora se encontraba aterrado de lo que Blaine pudiese estar pensando de él.
¿Por qué le había contado algo tan personal y que celosamente había estado ocultando durante años del mundo? ¿Qué necesidad tenía de revelarle su secreto mejor guardado?
¿Y por qué le importaba tanto lo que el pelinegro opinase o si se alejaba de él?
Tal vez era porque en el tiempo que llevaban de conocerse el ojimiel se había convertido en alguien especial en su vida. La química entre ellos fue instantánea, la forma en que se llevaban era increíble, y tenían tantas cosas en común que habían estado compartiendo.
Sabía que jamás podría tenerlo como pareja, era totalmente absurdo e irreal, pero no quería perder su amistad. Había luchado mucho para hacerse a la idea de que ser amigos era mejor que no ser nada. Y ahora lo había perdido.
ღ ღ ღ ღ ღ
- ¿Qué ocurre? Estás muy pensativo desde hace un par de días – la rubia abrazó a su esposo por detrás, colocando los brazos alrededor de los hombros de éste.
- No me hagas caso.
- Estás muy callado, y eso no es normal en ti. Sé que algo te está pasando últimamente, aunque no me quieras contar, sin embargo es obvio. Eres tan transparente que no es difícil ver cuando algo anda mal contigo.
- Britt…
- No voy a presionarte, mi amor. Cuando quieras hablar, estaré esperando por ti, y lo resolveremos juntos. Tus problemas e inquietudes también son míos.
- Gracias.
- ¿Por qué?
- Por ser como eres. Soy muy afortunado de tenerte – giró la cabeza hacia tras para besarla.
- También soy afortunada de tenerte – le besó suavemente los labios – Voy a salir a comprar algunos implementos que se necesitan en la veterinaria y luego iré al supermercado, ¿hay algo que necesites? – negó con la cabeza.
Espero no tardar, pero en caso de que así sea, come tranquilo, no vayas a estar esperándome. Cualquier cosa te mando un mensaje.
- Sí, está bien – observó a su mujer mientras agarraba su bolso, las llaves y el teléfono a la vez que le decía algo que no alcanzó a escuchar porque se quedó perdido en la visión frente a sus ojos y sonrió.
Luego de que la chica se fue, se dirigió a la cocina en busca de algo de beber. Vio por la ventana que era un día ligeramente soleado y era obvio que el viento corría por la forma en que las hojas de los árboles se movían, por lo que decidió ir al patio a tratar de relajarse un poco.
Caminaba alrededor de la piscina cuando escuchó del otro lado una voz que lo hizo estremecerse. Y en ese momento se sintió la peor persona del mundo, se había dado cuenta que jamás le contestó al dueño de esa voz.
Se había quedado tan absorto en sus pensamientos que nunca respondió el mensaje. Dos días habían transcurrido y seguramente el ojiazul pensaba que lo estaba evitando o quien sabe qué pudo haber pasado por su cabeza.
Frotó ambas manos por su rostro con desesperación durante unos segundos y luego de una respiración profunda, se dirigió hacia la casa de su vecino. No tenía idea de lo que iba a decirle, pero sabía que era necesario que se presentara. Un mensaje de texto no era lo adecuado después de haber olvidado responderle.
ღ ღ ღ ღ ღ
Brittany esperaba su turno en el cajero automático cuando vio a la latina caminando en su dirección, pero esta iba distraída revisando unos papeles. Con suerte y pasaría de largo.
La ojiazul se cuestionó por qué sentía ese nerviosismo cada vez que Santana estaba cerca. No había ninguna razón para ello, era absurdo. Tranquilamente podían ser amigas, hasta donde recordaba, tenían mucho en común, o al menos lo habían tenido en su adolescencia.
- ¡Brittany! – y ahí estaba esa voz inconfundible.
- ¡Hola! ¡Qué sorpresa!
- ¿Cómo va todo?
- Muy bien.
La plática continuó por unos minutos. Hasta que supieron que tenían que despedirse, pero a la morena se le ocurrió algo – ¿A dónde vas?
- Tengo que comprar varias cosas.
- Te acompaño.
- No te molestes, está bien.
- No es ninguna molestia Britt, al contrario, siempre será un placer tu compañía.
La rubia suspiró nerviosamente – Seguro, vamos – No había razón alguna para que no pudiesen pasar un tiempo juntas.
El celular de López sonó y luego de intercambiar unas pocas palabras con la persona del otro lado de la línea, soltó con desdén – Tengo que llevar el auto al mecánico en este momento. Va a viajar de última hora y si no lo dejo ahora, no lo podrá recibir.
Brittany se sintió decepcionada, sin entender exactamente por qué, y antes de darse cuenta estaba haciendo una propuesta – Bueno, si quieres podemos ir al mecánico, y de ahí nos vamos. Es más lógico ir en un solo auto que en los dos después de todo.
- Seguro, es una gran idea – sonrió ampliamente.
ღ ღ ღ ღ ღ
El ojimiel tocó el timbre y esperó nervioso a que la puerta fuese abierta. Se sentía tan mal, Kurt le había confiado algo muy importante. Estaba seguro que no había sido fácil hacerlo pero lo hizo porque él le aseguró que estaría ahí, que iba a apoyarlo, que no lo juzgaría… Y ni siquiera le había contestado. ¿Cómo pudo olvidarlo? ¿Qué clase de amigo era?
- ¿Blaine?
- Hola – pronunció casi en un susurro y observando el suelo.
- ¿Qué haces aquí?
- Tenemos que hablar.
- No es necesario que hagas esto.
- ¿A qué te refieres? – miró a un costado.
- Es evidente que te sientes incómodo conmigo.
- ¿Qué?
- No trates de negarlo. Ni siquiera puedes verme de frente. No debí enviarte ese mensaje, pero no puedo retroceder el tiempo. Si quieres alejarte, entonces…
- NO – expresó tan rápida y desesperadamente que salió en forma de grito – No hay motivos para alejarme de ti – lo miró a los ojos fijamente – Me siento avergonzado, es todo.
- ¿Avergonzado? ¿De mí?
- ¡De ninguna forma! De mí. Me tomó tan de sorpresa tu mensaje que me perdí en mis pensamientos y no te respondí. No tienes idea lo terriblemente mal que me siento por eso.
- ¡Oh!
- ¿Puedo pasar?
- Sí, está bien.
Sentados en la mesa del patio, permanecían en silencio con sus respectivas bebidas en las manos. Debían empezar la charla, pero ninguno de los dos estaba seguro de cómo hacerlo.
Finalmente Blaine se armó de valor – Me puedes explicar. Durante estos dos días he formulado tantas preguntas en mi cabeza y… A menos que no quieras, claro. No estás obligado a decirme nada.
- Lo sé, pero quiero hacerlo. Puedes preguntar todo lo que desees. Cuando decidí contarte, estaba consciente de que esta plática tenía que pasar.
El moreno pensaba en las palabras correctas antes de pronunciarlas. Agradecía que Kurt estuviese abierto al tema, pero no quería incomodarlo de ninguna forma ni decir algo que tal vez lo hiciera sentir mal. Decidió que empezaría con algo sencillo – ¿A qué edad te diste cuenta? – O tal vez no era tan sencillo.
- En la adolescencia, aunque creo que de algún modo siempre lo supe, pero estuve plenamente seguro al entrar en esa etapa.
- Pero… si era algo que ya sabías, ¿por qué te casaste con Santana? ¿Tus padres te obligaron?
- ¡Oh no! Ellos fueron muy comprensivos. Estoy agradecido porque me han dado su apoyo incondicional en todo momento.
- ¿Eso quiere decir que estuvieron de acuerdo en tu matrimonio?
- Al comienzo no, pero terminaron aceptándolo. Mi felicidad siempre ha sido primordial para mis padres.
- ¿Tu felicidad? ¿Cómo puedes ser feliz estando casado con una mujer cuando te gustan los hombres?
- Es una historia muy larga.
- Tengo todo el tiempo que necesites.
- ¿Puedo preguntarte algo? – su voz sonó algo débil.
- Claro que sí Kurt.
- ¿Aún somos amigos?
- No existe ninguna razón para que hayamos dejado de serlo – extendió el brazo y posó su mano sobre la de éste, para darle luego una cálida sonrisa, que fue devuelta al instante.
Fue así como empezó su relato acerca del maltrato que recibía en la escuela y como se había dado cuenta que Santana pasaba por lo mismo.
ღ ღ ღ ღ ღ
Para su sorpresa, Brittany descubrió que podía estar relajada alrededor de la morena y tener momentos muy agradables a su lado en realidad. Era una genial compañía, tal como en años pasados, y seguían teniendo mucho en común, aunque en otras cosas eran tan diferentes que resultaba fascinante.
Durante un tiempo hablaron de sus esposos y sus matrimonios, lo genial que era tenerlos en sus vidas y demás, pero pronto fueron centrándose en ellas, desde sus pasatiempos hasta lo que más las apasionaba en la vida.
Lo estaban pasando tan bien que decidieron ir a almorzar antes de ir al supermercado, porque luego de eso la rubia debía volver a casa debido a que habría cosas que no podían pasar mucho tiempo sin ser refrigeradas.
- Y así fue como los Chang se convirtieron en nuestros principales contactos aquí y nos terminaron convenciendo de que sería un lugar fantástico para poner una nueva oficina.
- ¿Los Chang? Supongo que deben ser familiares – cuestionó la rubia más para sí misma.
- ¿Familiares? Creo que me perdí.
- Lo siento, es que tengo unos grandes amigos, el matrimonio Chang, y sospecho que no deben haber muchas personas con ese apellido aquí y lo más probable es que sean familia.
- ¡Oh! Entiendo, y sí, eso tendría sentido. Aunque hasta donde tengo entendido Tina y Mike no tienen parientes en esta ciudad.
- ¿Tina y Mike Chang? Ellos son los amigos que te mencioné.
- ¡Eso es increíble!
Siguieron conversando y compartiendo anécdotas mientras reían, hasta que fueron interrumpidas por el sonido de un celular.
- ¿Está todo bien Santana?
- Era el mecánico, no va a tener mi auto a tiempo porque al parecer las piezas que necesita llegan mañana y él ya no va a estar.
- Lamento eso, pero sabes que te voy a llevar a casa después del supermercado, o si necesitas ir antes, no hay problema.
- No, no es eso, hoy estoy libre. Pero durante los siguientes días tendré que movilizarme en taxi, y realmente detesto eso. Prefiero tener el vehículo a mi disposición porque nunca sé cuánto voy a tardar o si tendré una nueva reunión a la cual asistir de último momento.
- ¡Oh! Entiendo – hizo una pausa – Puedes usar el mío.
- Ah… No… Imposible. Una vez nos prestaste tu GPS, pero esto es diferente.
- No tengo ningún problema con ayudarte. Durante el día estoy en la veterinaria, y me voy con Blaine, así que mi auto está estacionado. Básicamente lo uso cuando voy a salir con mis amigas, a hacer compras como hoy, o cuando tengo que ir sola a algún lugar.
- No lo sé. No quiero molestar. – internamente se dio un par de bofetadas. ¿Qué rayos le pasaba? Ella no era así. ¿Desde cuándo se portaba como una adolescente asustadiza?
- Insisto, necesitas movilizarte, y andar en taxi no sólo implica el tener que esperar para conseguir uno, sino también un gran gasto. Más si vas de un lugar a otro.
- Y si lo llegas a necesitar.
- Tranquila, no será así. – colocó su mano sobre la de la latina, haciéndola estremecer.
- Ok, gracias – respondió nerviosa – Ah… Tal vez deberíamos ir a hacer tus compras, en cualquier momento nos echan de aquí – mencionó tratando de recobrar la compostura – Un par de meseros nos han estado mirando como diciendo ya váyanse que necesitamos la mesa.
- Tienes razón. Pongámonos en marcha – le sonrió y el estómago de Santana dio un giro.
ღ ღ ღ ღ ღ
El ojimiel permanecía en silencio, tratando de asimilar la información recibida. A penas si parpadeaba y no se movía en lo absoluto.
Kurt lo miraba con recelo, sus ojos rojos y húmedos al igual que la nariz. Con varios pañuelos desechables apretados en un puño y unos cuantos más alrededor y en el suelo.
- Blaine… no tengo idea de lo que estás pensando de mí en este momento, pero dime algo por favor. Si necesitas tiempo, está bien… Yo…
- No es fácil. Hay cosas que todavía no entiendo. Y sí, voy a necesitar tiempo.
- Comprendo. Prometo no molestarte y me mantendré alejado.
- No he dicho nada de eso.
- ¿Perdón? ¿Qué?
- Que tengo mucho en que pensar, pero no he mencionado en ningún momento que me molestes o que me vaya a alejar de ti.
El castaño bajó la mirada y nuevas lágrimas escaparon de sus ojos.
- Kurt, no. Por favor. Me duele verte llorar – se acercó más hasta no quedar casi ningún espacio entre ellos y lo envolvió entre sus brazos – Prometí que no te juzgaría, y no lo estoy haciendo.
- Blaine… – sollozó.
- Shh, tranquilo – lo apretó más contra su cuerpo.
Estar en sus brazos se sentía tan bien, era reconfortante, como su refugio personal donde nada podría dañarlo. Podía sentir la calidez emanando del pelinegro y escuchar los latidos de su corazón era calmante.
No entendía lo que le decía, porque sus sentidos estaban aturdidos, pero estaba seguro de que eran palabras dulces y de apoyo. ¡Ese hombre era tan maravilloso!
Fue levantando la cabeza de donde la tenía escondida hasta que sus ojos se encontraron con los de color miel. Los observó y tenían toques verdes y otros dorados. Eran los ojos más hermosos que había visto en su vida.
Sin poder evitarlo, se fue acercando más hasta sentir el cálido aliento sobre su rostro, y sin pensar en las consecuencias, juntó sus labios con los de Blaine.
.
.
Es realmente maravilloso recibir mensajes de ustedes en los que preguntan si todavía pueden enviar los comentarios que les pedí tiempo atrás acerca de mi trabajo como escritora.
Sí, pueden hacerlo. Todavía hay tiempo, y les agradezco infinitamente por su ayuda y apoyo.
