CAPÍTULO 5

MIRAJANE STRAUSS

A LAS PUERTAS DEL INFIERNO

La noticia de la relación sanguínea de Juvia y Jellal no había dejado a nadie indiferente. Habían pasado ya tres días desde que el mago estelar había llegado al gremio buscando desesperadamente a su hermana menor y aún así se seguía comentando el asunto en las mesas del gremio.

Mirajane siempre se había jactado de ser una mujer muy observadora y que se daba rápidamente cuenta de los detalles que intentaban esconder los demás miembros del gremio. Ella supo, quizá incluso antes que los implicados, que Gajeel y Levy estaban enamorados. Le pareció extraño que el DragonSlayer de Hierro protegiese tanto a la maga de escritura solida durante la Batalla de Fairy Tail, pero después en el examen de clase S, lo comprendió todo. También fue de las primeras en ver que Lucy se sonrojaba cada vez que Natsu inocentemente la abrazaba o cuando le hacía algún cumplido. Mucha gente del gremio se había dado cuenta de ello también, sin embargo, nadie podía decir ser espectador de los momentos más íntimos del pelirrosa en los que se quedaba por horas observando a la maga celestial dormir, leer o hacer cualquier cosa en el gremio. De la misma manera que se percató que el cariño de Cana hacia Gildarts no era corriente a pesar de ser ambos magos del mismo gremio, quizá no había adivinado la relación sanguínea que existía entre ellos, pero sus deducciones andaban cerca.

Era por esa razón, por tener ese sentido de la observación tan desarrollado que había adivinado antes que nadie que Juvia y Jellal, desde que habían vuelto al gremio, habían estado evitando cruzar muchas más palabras de las necesarias con Erza y Gray. Normalmente siempre estaban juntos en el gremio por lo que ninguno de los dos anteriormente mencionados se atrevía a interrumpir a los dos hermanos, sin embargo, cuando los encontraban por separado ellos siempre corrían con escusas lejos de su presencia. Por no mencionar el obvio hecho de que Juvia había dejado de llamar a Gray con su característico Gray-sama.

Muchos podían pensar que durante aquel año, Juvia había superado su insana obsesión con el alquimista de hielo, y que Jellal quizá si que tenía algo con alguna otra maga que no fuese Erza, Meredy quizá. Pero de nuevo, nadie era tan observador como ella. Solo a ella no le pasó por alto que en el momento en el que Jellal fue sellado con la marca del gremio, este había tomado un color rojo escarlata para el dibujo y que había decidido colocársela en su pecho, muy cerca del corazón, y cómo Juvia, a pesar de ignorar a Gray, seguía viviendo en Fairy Hills y que la decoración de su cuarto no había cambiado para nada. Esos dos seguían profundamente enamorados de la Titania y el alquimista de hielo de Fairy Tail, pero por alguna extraña razón intentaban evitarlos a toda costa.

Mira comprendía que Juvia y Jellal pudiesen tener una gran presión sobre sus hombros, después de todo, la nueva fuerza amenazante, era nada más y nada menos que su propio padre del cual hasta hace unos pocos meses no sabían de su existencia. Y estaba convencida de que ese asunto era lo que precisamente los mantenía alejados de ellos.

El gremio estaba usualmente tranquilo, cosa que no era muy común en aquellos lares. El equipo estaba sentado en una de las mesas y aunque Natsu y Lucy aportaban la alegría a la mesa, las caras largas y de preocupación de Gray y Erza mataban todo el ambiente. Wendy había desistido en intentar animar a Erza y ahora charlaba junto a Levy y Gajeel acompañados por los tres exceeds. El humor tan pésimo de Gray no animaba a Natsu a armar una pelea y por otro lado, Gajeel también estaba preocupado por el extraño comportamiento de su mejor amiga, casi hermana, la maga de agua.

Para variar, Laxus y los Raijinshuu seguían en el gremio, habían decidido tomarse un periodo de descanso antes de coger su próxima misión, además de que los Grandes Juegos Mágicos estaban a la vuelta de la esquina.

-Hijos- llamó la atención el maestro Makarov desde lo alto del escenario. Todos los magos extrañados se acercaron al pie del escenario a escuchar al maestro- como todos sabéis, los Grandes Juegos Mágicos se acercan, y después de tres años en los que las cosas no han resultado nada fáciles, ¡Fairy Tail se volverá a presentarse para ganar el título a Gremio más fuerte de todo el reino de Fiore!- exclamó. Todos los magos clamaron y gritaron de júbilo y alegría- Por lo tanto, ha llegado el momento en el que nombre a los participantes de este año- todo el mundo enmudeció al instante, intrigados por saber los miembros que el maestro había decidido- Como pasó hace dos años, presentaremos dos equipo- anunció- ¡Equipo A de Fairy Tail!- exclamó para a continuación nombrar a sus miembros- ¡Natsu! ¡Gray! ¡Erza! ¡Lucy! y ¡Wendy!- los miembros del equipo de Natsu saltaron de alegría al saberse participantes de los Grandes Juegos Mágicos, era una gran oportunidad para volver a enfrentarse a viejos amigos y rivales como los Dragones gemelos de Sabertooth, Kagura, Shellia o Flare, entre otros muchos- ¡Equipo B de Fairy Tail!- continuó el maestro- ¡Laxus! ¡Mirajane! ¡Gajeel! ¡Juvia! y… ¡Jellal!- acabó el nombramiento. En cierta medida no había habido ningún cambio respecto a los equipos que participaron tres años atrás, sin embargo, esta vez Jellal participaría como miembro oficial y no disfrazado bajo la identidad de Mystogan. Estos últimos cinco, mucho menos expresivos que los del equipo A, se limitaron a asentir. Jellal y Juvia sabían que de una manera y otra tenían que participar en el torneo, Dinastía Elemental no se iba a quedar con los brazos cruzados si los dos hijos de Sekai se mantenían al margen durante los Juegos- ¡Confío en vosotros, magos de Fairy Tail para que el gremio vuelva a la posición que corresponde!- exclamó el maestro y todos lo siguieron comenzando una fiesta escandalosa, como las que normalmente Fairy Tail celebraba.

Mira servía sin parar bebidas en la barra del gremio. La gente estaba muy animada esa noche, después de todo, al día siguiente por la tarde partirían todos a la capital puesto que en dos días comenzaba el Daimatou Enbu. El equipo de Natsu volvía a estar en pleno rendimiento e incluso Gray se había animado a iniciar una pelea contra el Salamander, a su vez, Erza intentaba detenerlos metiéndose en ella también, implicando de paso al DragonSlayer de Hierro en el combate. Los juegos estaban devolviendo la alegría perdida aquellos últimos días al gremio. Observó como, a parte de todo el jaleo y la batalla, los recientemente descubiertos hermano, Jellal y Juvia hablaban en voz baja y tenían una gran cara de preocupación. Para ellos, los Grandes Juegos Mágicos eran mucho más que una competición amistosa, era el enfrentamiento contra aquella que resultaba ser su familia de sangre. Aunque nada de eso sorprendió a Mirajane, puesto que esperaba la reacción de cada uno de los miembros del gremio al enterarse partícipes de los juegos, sin embargo, hubo un extraño comportamiento que no había previsto.

Los Raijinshuu bebían junto a Elfman, Jet y Droy, sin embargo, faltaba el líder del trío. Mira lo buscó con la mirada y no lo encontró festejar con ninguno de sus compañeros, sino que lo vió subir al segundo piso, concretamente de camino a la enfermería.

-Lisanna, sustitúyeme un momento- le dijo a su hermana menor quien asintió y se puso en el papel de camarera.

Mira se quitó el delantal y lo dejó a un lado de la barra, y preocupada siguió al DragonSlayer del Rayo hasta la enfermería. Cuando llegó ante la puerta, la cual Laxus había dejado cerrada, pudo escuchar unos leves gemidos y aullidos de dolor. Mira abrió levemente la puerta asomando un solo ojo por la pequeña abertura y lo que observó la dejó petrificada.

Al igual que tres años atrás, Laxus estaba de nuevo expulsando partículas de barrera mágica. Ella pensaba que después de todo ese tiempo, el Dreyar ya habría expulsado todo lo que absorbió durante la guerra contra Tártaros, pero se equivocaba.

Abrió más la puerta y se adentró en la enfermería, cerrando tras ella para que nadie más viese al DragonSlayer de aquella manera, sabía que era algo que él quería evitar a toda costa. Se preguntaba si su equipo lo llegaría a saber.

-Mira…- gruñó Laxus al percatarse de la presencia de la diablesa

-¿Por qué no nos has dicho nada, Laxus?- preguntó Mira acercándose al rubio- ¿Has estado así todo este tiempo?

-Porque no era asunto vuestro…- gruñó el DragonSlayer. Cuando sufría uno de esos ataques su humor, ya difícil de por sí, empeoraba a causa del dolor.

-¡Pero somos tu familia!- exclamó Mira- ¡Tenemos derecho a saber que te encuentras mal!

-No podéis hacer nada, Porlyusica ya me lo dijo hace tres años, no hay tratamiento para las partículas de barrera, dijo que poco a poco iría expulsando la antimagia- añadió justo antes de gruñir y que su cuerpo se llenara de espasmos.

-Pero…- dijo Mira preocupada.

-¡Pero nada!- exclamó furioso Laxus- ¡No puedes hacer nada! ¡Ya puedes marcharte de aquí! ¡No creas que me gusta verte ahí parada sintiendo lástima por mi! ¡No necesito la lastima de nadie! Esto pasará en algún momento y entonces volveré a ser el de siempre…- a Mira se le llenaron los ojos de lágrimas ante la brusquedad del rubio. Asintió levemente y se dio media vuelta para volver a sus ocupaciones como mesera de Fairy Tail- ¡y más te vale no decírselo a nadie!- añadió el Dragon Slayer antes de que la albina saliese de la habitación.

Mira asintió, aunque Laxus no lo pudo ver. No volvió a la barra como era su deber. Se mantuvo pegada a la puerta de la enfermería escuchando lo leves que eran los gemidos del rubio. Estaba evitando gritar más para que nadie lo notase. Estaba sufriendo en silencio, y ella sufría con él, aunque Laxus no lo supiese.

Cuando dejó de escuchar los gemidos bajó de nuevo a la barra, no quería ser descubierta por Laxus, no quería que la viese sufriendo por él.

-Mira-san ¿Te encuentras bien?- preguntó Juvia quien seguía sentada junto a su hermano cerca de las escaleras del segundo piso.

-¡Oh!- exclamó sorprendida la albina- Sí, Juvia, no te preocupes- dijo camuflando su dolor con una sonrisa- ¡Tenemos que esforzarnos mucho en los juegos!- les exclamó dándoles ánimo.

-Por supuesto que sí, Mira-san- dijo Juvia, Jellal asintió con una sonrisa- Juvia piensa que los cinco somos un gran equipo.

-Yo también lo creo- dijo la albina- ¿Queréis que os traiga algo de beber?- preguntó- No habéis bebido nada, a pesar de que la fiesta está bastante animada.

-No gracias Mirajane- dijo Jellal- estamos bien así- Juvia asintió también.

-En ese caso vuelvo al trabajo- dijo sonriendo y volviendo a la barra. Lisanna estaba bastante saturada de trabajo a causa de las constantes demandas de Cana, Macao y Wakaba.

Mirajane ayudó a su hermana menor y a Kinana con las comandas de alcohol y comida, pero aún así sus pensamientos se encontraban junto al Dragon Slayer del rayo que se escondía de sus compañeros en la enfermería.

Mira lavaba los platos en silencio. Había perdido la alegría que la fiesta le había supuesto en un principio, su único pensamiento era en el dolor de su compañero.

-Ponme una cerveza- escuchó la voz de Laxus mientras secaba uno de los vasos de cristal. Estaba tan distraída y no se esperaba para nada la presencia del rubio ante ella, que con su monstruosa fuerza el vaso se le partió en la mano, dejándole múltiples cortes en la mano, de los cuales rápidamente comenzó a emanar sangre.

-¡Mira-nee!- exclamó Lisanna preocupada al ver la sangre en la mano de su hermana. Esta seguía parada con la mirada viajando desde el rubio hasta su mano- ¡Wendy, puedes ayudar a mi hermana!- exclamó la menor de las albinas, a la maga del cielo puesto que por su niñez no consumía alcohol y no estaba tan perjudicada como los demás.

Wendy asintió y acompañó a Mirajane a la enfermería, ésta aún estaba paralizada y simplemente se dejó guiar por la pequeña maga.

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¡Vaya! Me alegra que causase sorpresa la nueva relación de nuestros dos peliazules. La verdad es que tuve que investigar bastante para que quedase medio creíble la historia, espero habelo logrado.

¿Que os ha parecido este pequeño Miraxus?

Personalmente me encanta esta pareja, fue una lástima que Mashima no determinara esa pareja y lo dejara todo en el aire... ¡Bueno! ¡Para eso sirve Fanfiction! xD

Lamento no haber subido capítulo a una hora más decente, en España son las 2:33 y acabo de terminar de estudiar para un examen que tengo mañana ^^'. Por si no lo habíais notado intento publicar cada dos miércoles, aunque últimamente se me olvida bastante xD ¿Me deseáis suerte para el eximen de mañana? la necesitaré sin falta xD T.T

¿Reviews?

Lady