Y ya que el internet se fue y me tuvo todo el día sin poder publicar, aproveché para escribir el siguiente capítulo. ¡Disfurten la lectura!


CAPÍTULO 18:

"Revelaciones Inesperadas"


.

~ FLASHBACK ~

Era un día precioso y los cálidos rayos del sol acariciaban con suavidad a las dos amigas que estaban acostadas sobre una manta en el césped, disfrutando de la maravillosa brisa y las bondades del astro rey.

- Britt…

- Dime. – Respondió con los ojos cerrados y voz suave.

- ¿Alguna vez has deseado que tu vida fuese diferente?

- ¿Diferente? ¿En qué sentido?

- En todos. Las cosas que has hecho, las decisiones que has tomado, los secretos que has callado… En fin, la vida que has tenido.

Suspirando, la ojiazul giró sobre su costado, elevándose sobre su codo y apoyando la cabeza en la mano. – Hay ciertas cosas que definitivamente me hubiese gustado hacer de forma diferente, pero tanto como cambiar mi vida, no. Soy feliz, trabajo en lo que quiero, vivo en un lugar de ensueño, estoy casada con un hombre maravilloso. La vida ha sido muy buena, de hecho.

- Bien por ti. Me da gusto realmente. Eres una persona grandiosa y mereces toda la felicidad de este mundo.

- Gracias, pero, ¿por qué lo preguntas? ¿Acaso no eres feliz?

- Lo soy, mucho. Y al igual que tú, tengo todo lo que siempre soñé. Bueno, casi todo.

- ¡Oh! ¿Y qué es eso que te falta?

La morena quería decirle que ella era lo que le faltaba para que su vida fuese perfecta, era lo que necesitaba y lo que más anhelaba, pero las palabras murieron en sus labios antes de ser pronunciadas.

- ¿Qué dirías si confieso tengo un gran secreto que podría cambiarlo todo?

- Creo que depende de qué clase de secreto sea y qué es lo que cambiaría.

- Tal vez no debí mencionarlo. No quisiera que fueses a asustarte o alejarte de mí.

- ¡Vaya! ¡Debe ser algo muy serio! Aunque te dejo algo en claro, sabes que te quiero mucho y eres una de mis amigas más cercanas, así que sin importar qué, cuentas conmigo incondicionalmente.

- Britt, – respiró profundamente para armarse de valor, era ahora o nunca, y sin pensarlo más, sólo lo dijo, – soy gay.

- ¿Qué?

- No debería sorprenderte tanto. Recuerda lo que ocurrió cuando estábamos en la escuela.

- Pe-pero…

- La verdad es que soy lesbiana, siempre lo he sido y ya no puedo seguir callándolo. No quiero ocultarlo más, no de ti por lo menos.

- ¿Qué hay de Kurt?

- No quiero hablar de él en este momento sino de nosotras.

- ¿Nosotras?

- Sí, Britt. Porque ese no es el único secreto que he estado guardando.

- ¿Qué más escondes, Santana? Una amistad no puede basarse en mentiras ni…

- Como dije antes, tenía miedo. No sabía cómo reaccionarías, y no quiero perderte.

- Somos amigas.

- Bien, ese es un gran problema, porque quiero algo más que tu amistad.

- ¿Qué?

- Hace mucho tiempo que estoy enamorada de ti. Todo empezó cuando te conocí en la escuela… Nunca pude olvidarte. Mi corazón se quedó prendado de ti, y aunque el tiempo siguió su curso, nadie logró borrarte de mí ni tomar tu lugar.

Años después el tiempo volvió a ponerte en mi camino, y aunque al comienzo me sentí derrotada al saber que te habías casado, pude al final comprender que si la vida te trajo a mí nuevamente, es porque es nuestro destino estar juntas.

Ya sé que has de pensar que estoy loca o algo así. Ni siquiera debería estar diciendo todo esto, pero siento que no puedo callarlo más. Si no expreso todo lo que he llevado guardado tanto tiempo, podría explotar.

No es mi intención asustarte, y espero que no quieras alejarte de mí ahora que sabes la verdad. No voy a mentir, te deseo a mi lado, y si por un milagro de la vida hubiese la más remota posibilidad de que me dieses una oportunidad, voy a tomarla con las dos manos y no la soltaré. Te voy a demostrar que puedo hacerte feliz y que…

- Deja de hablar, por favor. Esto es demasiado para mí. No puedes sólo pretender que luego de lo que acabas de decir te responda con un "está bien, no pasa nada, todo sigue como antes".

- No quiero que las cosas sigan como antes.

- Lo siento. – La rubia se levantó y se fue corriendo del lugar.

Horas después se encontraron en la cabaña y Brittany le pidió que hablasen. Santana le contó cómo había sido su vida en la adolescencia y el por qué decidió cambiarse de escuela, pretendiendo ser alguien diferente. También le dijo sobre haberse convertido en una gran y respetada empresaria y como sabía que si las personas supiesen de su verdadera identidad las cosas no habrían sido iguales.

Abrió su corazón como nunca antes… Aunque en su historia, jamás mencionó nada acerca de la sexualidad de Kurt, sólo le contó el gran apoyo que habían sido el uno para el otro y la manera en que habían salido adelante juntos, construyendo un gran imperio del que ambos estaban orgullosos.

- Traté de negarlo, de encerrar con llave lo que siento por ti, pero todo intento ha sido inútil, porque cada día a tu lado, cada momento, cada sonrisa, cada mirada… me han hecho irme enamorando más y más.

- Te agradezco que hayas sido tan sincera. Ahora debemos ir a dormir, es muy tarde ya.

- Pero…

- Hay mucho en lo que tengo que pensar. Creí que ya tenía todo resuelto, pero nuevamente vuelvo a estar confundida. Tal vez mañana podamos seguir conversando, no lo sé. Sólo sé que necesito tiempo.

- Claro. Estás en todo tu derecho.

Al día siguiente se vieron pero ninguna dijo nada hasta que se reunieron pasado el mediodía.

- Ya escuché todo lo que tenías que contarme. – Dijo la ojiazul con aplomo. – Ahora es mi turno de hablar.

- Seguro. – La miró con nerviosismo.

- No me importa que seas lesbiana. Respeto la vida de cada persona y considero que todos tenemos el mismo derecho de ser quienes y como somos. También debemos tener la misma oportunidad y libertad de amar a la persona que nuestro corazón elija. Eso no tendría por qué ser una cuestión de géneros. El amor no entiende de ninguna otra cosa que no sea ese sentimiento que se comparte con alguien más.

Por otro lado, estoy dolida de que me hayas ocultado algo tan importante. Comprendo que no me lo dijeses a penas nos reencontramos, pero hemos sido amigas por un largo tiempo, sin embargo escogiste callar.

Y a pesar de eso, entiendo el por qué lo hiciste. Ese miedo al rechazo que tienes, no sólo de mí sino de la sociedad, es producto de todo lo que viviste, y aunque no justifico que hayas elegido pretender lo que no eres, no te juzgo, porque tan sólo puedo imaginarme lo que fue para ti, y no es nada fácil, vivirlo debió ser mucho peor.

Pero también puedo comprender que no sólo es cuestión del rechazo, tienes un gran temor a ser lastimada nuevamente, y por eso has preferido vivir una mentira. Una mentira que te está matando por dentro y que no te permite tener toda la felicidad que mereces.

- Britt…

Levantó una mano a la altura del rostro. – No he terminado. Ahora, con respecto a tus sentimientos hacia mí… Sé que es algo que no puedes controlar ni evitar. Uno no elige de quién se enamora, sólo sucede cuando menos lo esperas. – Se acercó y la miró a los ojos. – Un día conoces a alguien que sin pensarlo ni pretenderlo, cambia tu vida, va ganándose tu corazón y despertando en ti toda clase de emociones y sentimientos.

No puedo pedirte que luches contra lo que hay en tu corazón, pero sí que trates de mantenerlo en ti.

- Britt…

- Ya bastante difícil ha sido para mí sentir cosas que no debería, como para ahora tener que estar al pendiente de cada movimiento que haces.

- Espera. ¿A qué te refieres con cosas que no deberías?

- Tú me confesaste tu mayor secreto, y ahora yo te confesaré el mío… En más de una ocasión he sentido curiosidad por como sería estar con una chica. No lo sé, es quizá algún tipo de fantasía loca o con tantas cosas que se ven y se escuchan en la actualidad, una parte de mí quisiera saber, experimentar… Pero no está bien.

- No tiene nada de malo. – Dijo Santana con evidente emoción. – Al contrario, tal vez estás surgiendo en ti tu verdadera preferencia. Hay personas que se redescubren a sí mismas con el paso del tiempo.

- Lo sé, y si digo que esto que siento no está bien no es por prejuicio ni ninguna de esas cosas, sino porque estoy casada. Tengo a un compañero espléndido conmigo, y por él no es correcto.

Si fuese soltera, podría ser distinto. Quizá es sólo una fase, pura curiosidad, algo que ha estado oculto y empieza a salir… Incluso puedo ser bisexual… ¿Quién sabe? Sin embargo, tengo un esposo al que amo y…

- Britt, si te sientes así es porque algo cambió con respecto a él. Algo pasó que te hizo…

- Tú pasaste.

- ¿Qué?

- Como dije antes, había tenido curiosidad en el pasado… Fuiste tú quien plantó esa duda en mí cuando estábamos en la escuela. Pero mi relación con Blaine se volvió más seria y me olvidé de todo. Él es un sueño vuelto realidad, para mí lo era, y con él, nacieron muchas cosas hermosas y también despertó mi sexualidad.

Y no voy a hablar de mi vida íntima, sólo diré que ha sido grandiosa y más que placentera, así que no se trata de estar insatisfecha ni nada por el estilo. Esto no es una cuestión sexual, porque yo estaba muy bien en todos los sentidos hasta que reapareciste.

Al comienzo fue impactante, pero luego nos volvimos amigas y pude no sólo recordar todas las cosas buenas que conocí de ti antes, sino que descubrí nuevos aspectos que me parecieron maravillosos.

No sé en qué momento algo dentro de mí empezó a cambiar, porque un día comencé a verte atractiva, no que no lo fueras, pero era distinto. No sé si logro explicarme bien… ¡Oh! Bueno, seguramente tú entiendes esto mejor de lo que puedo expresarlo.

Pero no sólo fue lo físico, mis sentimientos de algún modo habían ido modificándose. Te extrañaba cuando no te veía o cuando no hablábamos. Me gustaba hacerte sonreír, compartir momentos juntas… A tu lado me sentía especial.

- Britt, ¿eso quiere decir que…?

- No, Santana. No significa nada. Sólo te lo estoy diciendo porque no podía mantener éste secreto por más tiempo. No después de que me contaste lo que te pasa. Sin embargo, somos amigas, es lo único que puedo ofrecerte.

- ¿Es una broma? Justamente ahora que sabes cuáles son mis sentimientos y que yo conozco los tuyos, no es el momento de negarlos ni ocultarlos. No debemos reprimirlos, al contrario, tenemos que…

- Tenemos que recordar que las dos tenemos parejas que nos aman, y no estaría bien hacerles daño.

- Si ellos no estuvieran en el medio, ¿lo intentarías conmigo?

- ¿Y si sólo fuese una fase? ¿Qué pasa si luego me doy cuenta que no se trataba más que de pura curiosidad?

- Entonces te habré ayudado a descubrirlo, y podrás estar tranquila… O tal vez te haga ver que soy lo que deseas en tu vida. – Ambas suspiraron. – Pero no contestaste mi pregunta, si fuésemos sólo las dos, ¿me darías la oportunidad?

- Sí.

Santana no pudo evitarlo y acortó la distancia, tomándola de la cintura y uniendo sus labios en un beso. Al separarse, las dos se quedaron mirando, pero ninguna dijo nada.

~ FIN DEL FLASHBACK ~

Kurt y Mike llevaban casi una hora hablando, el castaño necesitaba desahogarse y el consejo de alguien ajeno a todo lo que estaba pasando. Santana trataba de ayudar, no lo podía negar, pero ella estaba tan involucrada como él.

- ¡Espera un momento! ¿Me estás diciendo que finalmente vas a aceptar que eres gay?

- ¿Qué? ¡No! Me refiero a que sé lo que soy. No es algo que tengo que aceptar, nunca lo he negado.

- Se lo niegas al mundo y te ocultas bajo la pantalla del hombre feliz y enamorado con su novia de toda la vida. ¿Qué tan lejos vas a llegar con Santana? ¿Hasta cuándo vas a seguir con esta farsa, Kurt? ¿Van a tener hijos? ¿Nietos? ¿En qué momento abrirás los ojos y te darás cuenta de que lo que estás haciendo no está bien?

- No he venido a que me juzgues, Mike. Necesito hablar con alguien, y tú eres de mis amigos más cercanos y de los pocos que saben… eso.

- ¿Eso? – Rodó los ojos con gran molestia. – Lo dices como si fuese algo sucio o incorrecto. Es lo que eres, no puedes cambiarlo. Y mientras sigas ocultándolo, nunca serás completamente feliz. Estás dejando pasar cosas importantes, y eso incluye al amor. Tal vez por eso Blaine huyó.

- ¿Q-Qué quieres decir?

- Que aunque él se arriesgue y vaya en contra de todo lo que una vez creyó, jamás será algo serio para ti. De eso es lo que se dio cuenta.

- ¿Cómo te atreves? No estoy en busca de una aventura, quiero todo con Blaine.

- ¿Saldrías a la calle con él tomados de la mano? ¿Compartirías una muestra de afecto delante de otras personas? Pero lo más importante, ¿estarías dispuesto a decirles a todos que estás enamorado de él?

Kurt observaba a su esposa sentada en la cama guardando ropa en un bolso. La estudió por un tiempo, su postura relajada, la sonrisa en su rostro… Cerró los ojos por unos segundos y suspiró. – Se está volviendo costumbre que tú y Britt pasen juntas los fines de semana en el spa.

- Las dos trabajamos mucho, merecemos un descanso. Sobre todo ella, desde que Blaine se fue, se hace cargo sola de la veterinaria. Y con eso de que él no tiene fecha de regreso.

- ¿Cómo que no tiene fecha para volver?

- No, llama a Britt pasando un día, pero le dijo que no sabe cuándo regresará.

- ¿La está llamando?

La chica notó la desilusión en su rostro. – Así es… Y a mí tampoco me gusta esa situación. Lo único que agradezco es que ya no está preocupada y pendiente de qué podría estarle pasando.

- Espero que esté bien. – Bajó la mirada.

- No me has dicho todo.

- ¿De qué?

- De lo que sucedió entre ustedes. Hay más que ese "nos besamos" que me contaste. Él no se fue por eso… No es la primera vez que lo besas.

- Lo sé, pero fue distinto… Fue un beso... profundo.

- ¿Qué? ¡No es cierto! ¿Se besaron apasionadamente?

- Sí.

- ¿Qué más pasó? Porque sigue sin ser una razón para que huyese… Ya que eso de que está con su hermana, es una farsa. Supuestamente fue a ayudarla con un problema, pero ya ha pasado casi un mes. Y si le sumamos tu comportamiento raro cuando ves a Britt, y lo abatido que estás, definitivamente algo no cuadra ahí.

- Las cosas fueron subiendo de intensidad esa noche.

Los ojos oscuros se abrieron tan grandes como platos. – Dime que no es lo que estoy pensando.

- No tengo idea de que es…

- ¿Te acostaste con Blaine?

- Ahh…

- ¡Oh rayos! ¡Oh rayos! ¿Kurt? ¿Tuviste sexo con Blaine?

- Ehh…

- ¡Dime que no lo hicieron aquí!

- Santana…

- ¡Esta es mi cama!

- Es mi cama también.

La chica se levantó de un salto. – ¡Mierda, lo hicieron aquí!

La latina sabía que la nueva información adquirida podía facilitar las cosas para ella, así como podía complicarlas. Pero prefería aferrarse a la primera posibilidad. Siempre sería mejor cualquier cosa que la acercase más a la mujer que amaba.

Brittany salió en ese momento, estaba usando un pequeño short azul que empezaba al nivel de la cadera y terminaba en un corte asimétrico un poco más debajo de donde nace el muslo. Como si eso no fuera suficiente para tener a la morena embobada mirándola, la ojiazul llevaba un top color magenta, y complementaba el atuendo con un chaleco gris oscuro sin mangas, que caía sueltamente hacia los lados.

Santana no podía apartar los ojos de ella, hasta que sin darse cuenta, se había detenido en el anillo de matrimonio… ¡Absurdo Blaine! ¿No podía haberle dado algo menos notorio? Sacudió la cabeza para despejar aquellos pensamientos, no iba a amargarse, ya se encargaría ella de en el momento indicado darle un anillo mucho más hermoso.

- ¿Podrías dejar de mirarme de esa forma? – Preguntó la rubia con una sonrisa.

- No, no puedo. – Le devolvió la sonrisa. – ¿Quién te manda a ponerte eso?

La ojiazul negó con la cabeza. – ¿Estás lista?

- Sí, vamos. – Antes de que llegasen a la puerta, tapó el paso parándose en una pose algo atrevida. – O podríamos quedarnos. – Dijo de manera seductora.

- Santana, por favor.

- Me vuelves loca, ¿es que no lo entiendes? – Se acercó hasta quedar a escasos centímetros. – Te amo Britt. – Intentó besarla, pero la chica se esquivó.

- Te quiero mucho, pero no.

La latina se aproximó hasta que sus labios prácticamente rozaron. – Niega que no quieres esto. Mírame a los ojos y dime que no deseas besarme.

- Santana, aún estoy confundida por todo. No lo hagas más difícil.

- Entonces dime que me aleje. Que no te moleste nunca más, y prometo que me detendré. No volveré acercarme a ti, no te haré ninguna insinuación, no te besaré ni te miraré a los ojos. Y definitivamente dejaré de pensar en un futuro juntas.

- No puedes alejarte de mí.

- ¿Por qué no?

Britt la tomó del rostro y empezó a besarla. Al separarse miró hacia un lado. – Soy un lío completo… Una parte de mí clama un sí y la otra grita no.

- Deberías escuchar a tu corazón.

- Ahí es donde está el mayor problema. No puedo dañar a Blaine. Ya bastante mal me siento con…

- No le menciones. Ahora estamos sólo tú y yo.

- Si él y yo no estuviésemos juntos… Tal vez… Pero…

- Olvídate de él y de cualquier otra persona. En este momento no existe nadie más que nosotras. – Volvieron a unir sus labios de forma suave y pausada.

Britt se apartó bruscamente. – ¡No puedo dejar de pensar! ¿Cómo puedes estar tan tranquila? ¿Qué hay de Kurt? ¿No te hace sentir mal engañarlo?

- Te pido que te concentres en nosotras.

- ¡No! ¡No es así de fácil! Kurt es mi amigo, no quiero lastimarlo. Estar contigo es agridulce… Te quiero Santana, más de lo que pueda yo misma entender, pero ésta situación va a dañar a dos personas que son demasiado importantes para mí.

Blaine es mi esposo, mi amigo, mi cómplice, mi compañero de vida. Hemos pasado juntos tantas cosas maravillosas.

- Pero ya no lo amas igual. Si fuera así, no tendrías sentimientos hacia mí.

- Y Kurt… Es uno de mis mejores y más queridos amigos. Él y yo hemos compartido tanto. No soportaría que me odiase por destruir su matrimonio. Es obvio que te ama y…

- Y yo lo amo a él. Pero es muy distinto a lo que siento por ti.

- ¿Cómo puede ser distinto? Ese día que hablaron mientras estábamos en el spa, prácticamente corriste desesperada para estar a su lado.

- No es lo que piensas, Britt. Él me necesitaba, es todo. Tenemos juntos una gran historia, y él siempre será muy importante para mí, pero no es lo mismo que…

- Lo amas, pero dices que me amas también. Si nos amas a los dos, entonces ¿por qué no es igual?

- Porque él es gay.

- ¿Qué?


.

.

Imágenes en Wattpad y en el grupo en Facebook