Holaa! Chicas estoy feliz de comunicarme una vez más con ustedes, por fin traigo continuación, ha sido difícil, he peleado conmigo misma para decidir el futuro de Misaki y Usui, y ya casi lo tengo resuelto :D Perdonen lo corto de los capítulos, pero así van quedando a medida que necesito que los sucesos ocurran o queden en suspenso, espero realmente que les siga gustando mi humilde y lento…muy lento fic.
Agradecimientos a:
Titanica: Una nueva lectora! :D gracias por leerme y abandonada? Jamás! Lento, pero seguro ;)
Lel: otra nueva amiga :) me alegra que te guste, espero poder leer más comentarios, y el chapulín seguramente sería de ayuda jajaja.
Misaki y Mizuki: jajaja ya podrás averiguar si se va presa o no XD y no me apresuré mucho, pero no me pegues :C
Enmascarada-sm: Tus comentarios siempre me hacen tanto reír XD ya sé que todas me odian de forma poco discreta, pero yo las amo y amo sus comentarios. Gracias por lo de grande, ay que pena *se sonroja*
Y! A todas aquellas que le dieron follow, like, tanto al fic como a mí, esta vez fueron muchas más, espero que les siga gustando, que sigan leyendo y que cuando puedan me dejen su opinión, es muy valiosa para mí, prometo un día recopilar todos sus bellos nombres y mencionarlas a todas.
Los personajes aquí descritos no me pertenecen, son propiedad exclusiva de Hiro Fujiwara. La historia relatada es de mi autoría, sin afanes de lucro, de fans, para fans.
Toma 13: Seika y Misaki.
― ¡Mi-Misaki! ―exclamó Yiruma levantándose de su asiento sorprendido―Tú eras esa chica que vino a pedir empleo y yo…¿Cómo es que no te reconocí?
―Bueno, un poco de maquillaje puede cambiar un poco las facciones―respondió―Además, cambié prácticamente todo, las fotos que presenté junto a mi currículo, entre otras cosas, dejé pasar mucho tiempo entre una entrevista y otra…yo…
Una sonora carcajada interrumpió la tensión que se respiraba en aquella oficina, una risa genuina que los descolocó a todos ¿De cuál chiste se habían perdido?
― ¡E-esto es mejor de lo que esperé! ―exclamó Gerard entre risas a punto de soltar una lágrima― ¡Eres una chica! Cedric, te dije que venir hasta Japón sería divertido―dijo dirigiéndose al serio hombre rubio que le acompañaba.
―Usted dijo que no quería venir, señor―respondió el aludido en inglés.
―Sí, si, como sea―respondió el pelinegro ya más tranquilo.
Misaki le dirigió una mirada a Usui en busca de una explicación, pero él parecía saber menos que nadie que sucedía con el ser al que llamaba hermano.
―Es un gusto conocerla señorita Ayuzawa―dijo Gerard para la extra sorpresa de todos―Permítame felicitarla, es usted la primera chica en infiltrarse con éxito en mi compañía, pensé que esperaría por siempre.
― ¿A-A qué se refiere? ―preguntó Misa sin entender nada.
―Cuando fundé esta empresa en Inglaterra supuse que todos cumplirían las reglas, los europeos no se arriesgan demasiado. Sin embargo, cuando ganó fama y fundé esta segunda sucursal en Tokio realmente esperaba grandes cosas, el pueblo japonés suele ser bastante correcto y apegado a las normas, pero me entusiasmaba la idea de conseguir algo inusual, después de todo, su cultura es muy diferente y los jóvenes se arriesgan con nuevas tendencias de moda, la música es diferente, el arte lo es también, las condiciones sociales influyen de manera diferente y por supuesto, un día cruzó por mi cabeza ¿Qué tal si las mujeres japonesas motivadas por la fama de Seika se arriesgaran a querer trabajar aquí? Hubo registro de al menos 100 mujeres viniendo hasta aquí a conseguir un empleo igual que tú, el cual, claro está, no fue posible, sus motivaciones eran diversas, pero por lo que veo, ninguna tan fuerte e importante como la tuya―Gerard sonrió― Ahora dime, ¿Estás dispuesta a ser el nuevo rostro de Seika?
Las manos de Misaki aun temblaban ¿Estaba en la realidad? ¿Cierto? Miró al rubio concentrado en el camino mientras conducía, parecía igual de desconcertado después de todo, no había esperado nada de lo que sucedió, nada de lo que Gerard dijo.
Serás el rostro de la nueva etapa de Seika, estás en lo cierto, podría demandarte, pero ¿Qué podría obtener de una joven en tu situación? Irías a la cárcel y eso sería todo. No levantaré cargos en tu contra, seguirás trabajando para mí y serás la inspiración para hacer de esta empresa una institución mixta, dejaremos el sello masculino, serás la noticia del momento, mi estúpido hermano recuperará su fama heterosexual y todos ganamos.
Su madre se caería de espaldas…o llenaría demasiado la taza de té hasta derramar el líquido por la mesa…
―No es posible…―murmuró muy preocupada por lo que escuchaba, manteniendo inclinada la tetera.
― ¡Mamá, vas a quemarte! ―exclamó Misaki levantándose de su silla para quitarle la tetera de las manos y correr por toalla de papel para secar el desastre.
―Todo fue mi culpa señora, lo siento mucho, fui muy descuidado―dijo Usui sentado frente a ella, inclinando su cabeza todo lo que podía, realmente avergonzado.
―Está bien, mamá, el señor Walker no levantará cargos contra mí, a cambio seguiré trabajando para él, como chica esta vez, es lo menos que puedo hacer por todos los daños que pude causar―consoló Misaki mientras secaba la mesa empapada en té―Además, si yo no me hubiese hecho pasar por chico durante casi un año, Usui no habría pasado por todo esto, es mi culpa para empezar y-
Misaki calló de golpe al ver gruesas lágrimas recorrer el rostro de su madre, Usui la miró sintiéndose realmente culpable.
―Mamá…―susurró Misaki confundida y preocupada.
Su madre posó sus manos sobre las de Misaki y le miró sin dejar de llorar.
―Mi niña, nada de esto habría ocurrido si yo fuese más fuerte, si pudiese trabajar como es debido…¡Oh, dioses! Si tan sólo te hubiese insistido más para que no te arriesgaras en este trabajo, no imagino que tan responsable te sientes de llevar esta familia en tu espalda que aceptaste tal reto sin dudar un segundo…pudo salir tan mal…―dijo su madre entre sollozos.
El valor de Misaki se esfumó como no lo hacía hace mucho, sus ojos se llenaron de lágrimas.
―No digas eso―consiguió decir antes de lanzarse a abrazarla con fuerza y caer de rodillas al suelo sin dejar de hacerlo, su madre la recibió con la misma intensidad.
―Misaki, toma esta oportunidad como el inicio de tu propia vida, te prometo que Suzuna y yo estaremos bien, es hora de que te ocupes de ti cariño, has luchado suficiente por nosotras, estoy tan orgullosa y agradecida, prométeme que serás tu misma otra vez, que desde ahora podré ver a mi hija salir por la puerta―pidió la mujer acariciándole el cabello largo.
Misaki asintió con la cabeza sollozando contra su hombro.
―Te amo, mamá―dijo con la voz algo ahogada, apartándose con la cara toda roja y mojada para mirarle a los ojos.
―Yo a ti cariño, tu padre sonreiría al ver en lo que te has convertido―dijo mientras le secaba el rostro con sus manos.
Usui sonrió aliviado ante la escena, ¿Qué tan tierna podía ser Misaki llorando abrazada a su mamá?
Un par de días después todos lo sabían, y por todos, hablo del Maid Latte y Aoi, parecían más tranquilos al saber los resultados. Sin embargo, Misaki estaba algo nerviosa ¿Qué tanto podría cambiar su vida con esto?
Se miró al espejo de su habitación y no pudo evitar sonreír, eso podía despejar cualquier duda, su vida sería como debió ser siempre, una chica ante el mundo, y Maki guardado en un cajón como lo que era, un disfraz que alguna vez fue parte de ella, que le ayudó mucho, pero que ya no volvería a usar…bueno quizás excepto en algún Halloween.
Pisar el edificio de Seika ya no sería lo mismo, esta vez vestía como una chica y era una chica. Las maids se habían entusiasmado tanto que le habían regalado un montón de ropa nueva y aunque aún se estaba acostumbrando, el par de botines café, sus jeans ajustados de tiro alto y esa blusa blanca con bonitos bordados no le desagradaban en lo absoluto.
Al entrar en su lugar de trabajo todo pareció nuevo, el portero, el guardia y el recepcionista parecían sorprendidos de verle, tuvo que presentarse con ellos como si fueran completos desconocidos, los rumores volaban como el tren bala, ellos ya conocían lo sucedido, esperaban ver a alguien completamente diferente, pero Misaki demostró la misma personalidad y eso les motivo a hacerle preguntas como siempre.
Entre más avanzaba dentro del establecimiento, más miradas curiosas se posaban sobre ella, no fue tan simple, pero consiguió relajarse y saludar a todos como lo hubiese hecho Maki, como cualquier otro día. El alboroto se armó cuando llegó a su piso, la mayoría de sus compañeros más cercanos la recibieron con naturalidad, incluso expresaron admiración por su atrevimiento, otros le saludaron simplemente, pero parecían reacios a aceptar la situación, Misaki lo entendía, todos habían luchado por su puesto allí y ahora aparecía ella por arte de magia y se llevaba toda la popularidad de la empresa, ser un fotógrafo en Seika ya no parecía tan exclusivo, ni tan importante.
―Hola―dijo la familiar voz de su fiel pareja de trabajo.
―Yukimura―saludó Misaki sonriéndo.
―Jamás lo habría imaginado―dijo el chico rascándose la cabeza―Yo, no sé cómo dirigirme a ti ahora.
― ¿Qué tal si lo haces como siempre? ―exclamó extendiéndole la mano―Soy Misaki, aunque si te es más cómodo puedes seguir llamándome Ayuzawa, eso no ha cambiado, soy tu compañera de siempre, con el mismo carácter y la misma habilidad.
Yukimura sonrió feliz por eso y tomó su mano para estrecharla con firmeza.
El día se desarrolló con más facilidad cada vez, Misaki parecía igual de concentrada que siempre y sus compañeros parecían tenerle el mismo respeto, las miradas curiosas desaparecían con el paso de las horas y Yukimura podía asegurarlo mejor que nadie, seguía siendo la misma persona, con el mismo carácter animado y exigente.
Al terminar la jornada se despidió de todos en la puerta y al cruzarla no esperaba ver a Usui de pie allí, esperó ser saludada, pero el rubio parecía ajeno a todo, mirándola como desorientado.
― ¿Hola? ¿Estás bien? ―preguntó Misaki sacándolo de su trance.
―S-sí, es sólo que…creo que es la primera vez que te veo vestida así―respondió Usui sonriendo complacido.
―A-ah…es eso―balbuceó ella sonrojada― ¿Es demasiado extraño?
Él negó con la cabeza sin dejar de sonreír.
―Estas linda.
Misaki se movió un poco apenada y luego le miró extrañada.
― ¿Qué haces aquí? ―preguntó cambiando el tema aún sonrojada.
―Vengo a invitarte―dijo el rubio acercándose hasta estar frente a frente.
― ¿A dónde? ―exclamó viéndole hacia arriba.
― ¿Te gustaría tener una cita conmigo?
Recuerdan el primer capítulo? Claro que si! Era Seika, Maki y Misaki, pues en este ya no está Maki, ya lo sé, ustedes ya se habían dado cuenta, chicas listas!
Un abrazote! C:
