¡Es un pájaro! ¡No, es un avión! ¡Es un milagro de navidad y año nuevo!
Toma 20: Retrato.
Los meses pasaron radiantes, Seika había recibido tantas postulaciones de jóvenes fotógrafas que la fila había dado vuelta a la calle, el proceso había requerido de la colaboración de casi todo el personal para atenderlas y probar sus habilidades. Misaki estuvo presente, por su puesto, además de seguir recibiendo entrevistas y de continuar realizando algunas publicidades, mucho, muchísimo trabajo.
Entre todo el caos, decidió que era momento de mudarse a su propio lugar, necesitaba su propia vida, pero no quería dejar a su madre y a Suzuna por completo solas aún, así que buscó un bonito departamento a sólo un par de calles de su casa.
─No quisiste venir a vivir conmigo, lo respeto, pero podría yo venir a vivir contigo, Misa ─dijo Usui entrando a la habitación cargando cajas de mudanza.
─No, claro que no, ambos necesitamos nuestro espacio para madurar ─dijo Misaki acomodando otras cosas.
Usui hizo un puchero infantil y agregó en tono de berrinche─ Pero dijiste que me amabas…─hizo una pausa para pensar─ Quizás deba convertirte en mi esposa antes, esa idea me agrada ─sonrió con picardía.
Un agudo "kyaa" se escuchó desde la habitación contigua, las chicas del Maid Latte habían ofrecido su ayuda para la mudanza y aunque Misaki les había dicho que no era necesario, ya que poseía muy pocas cosas, habían insistido y ahora tenía a medio mundo metido en su pequeño departamento de 2 ambientes.
─ ¡De solo imaginar su boda me pongo en extremo feliz! ─exclamó Satsuki echando flores.
─ ¿Cómo conseguiría meterla en un vestido de novia? ─pensó Aoi en voz alta, afligido de solo pensar en esa posibilidad.
─Sólo tu podrías hacer algo así ─comentó Suzuna, mirando fijo a Aoi, quien al notarlo se sonrojo escandalosamente.
─Al menos dame la esperanza de que te veré contraer matrimonio algún día, cariño, además quiero nietos ─dijo la madre de Misaki, tapándose la boca para reír ante la expresión de pánico y vergüenza con que su hija la miraba.
Usui se había limitado a mostrarse pensativo y luego de unos segundos una macabra sonrisa se dibujó en su rostro, eso sólo acrecentó el pánico en el rostro de la pelinegra ¿Qué demonios estaba cruzando por la mente de ese alien?
Muchas personas rondando su nuevo hogar, pero debía admitir que la ayuda había sido increíble, en un par de horas parecía que había vivido siempre allí y sin importar lo estrecho del lugar para tantas personas, pidieron comida por teléfono y compartieron todos juntos para celebrar.
Su madre y su hermana fueron las última en marcharse, abrazándola y pidiéndole que se cuidara mucho.
Usui se había ofrecido a lavar los platos, mientras Misaki que había acabado de ordenar la salita sentía como el par de shots de sake que había bebido para brindar se le subían un poco a la cabeza haciéndole sentir graciosa, aun lúcida, pero definitivamente graciosa. Se mordió el labio mientras se detenía a mirar la espalda del rubio que aun fregaba un par de vasos, de hombros amplios y luego se estrechaba hasta su trasero, modesto, pero redondeado y de apariencia firme, se rio bobamente al preguntarse cómo se sentiría plantarle un agarrón, definitivamente no estar acostumbrada al alcohol la ponía a pensar estupideces, pero estaba tentada y poder culpar un poco al brebaje por su curiosidad y repentina desinhibición le pareció buena idea. Se acercó con sigilo y cuando estuvo tan cerca de él como para oler su perfume se estiró un poco posando sus manos sobre la cintura del chico y besándole la nuca con ternura.
Usui casi dejó caer el último vaso que tenía entre sus manos húmedas, curvó su espalda sorprendido por el asalto y su corazón se detuvo definitivamente al sentir una fina mano deslizarse dentro de uno de los bolsillos trasero de sus jeans y luego estrujar con los dedos el glúteo que quedó a su merced. Dio un respingo que lo devolvió a la vida, el vaso cayó de vuelta dentro del lavabo haciendo estruendo, pero sin romperse, mientas él se volteaba algo espantado aún.
─ ¿Q-qué… ─balbuceó viéndola con los ojos muy abiertos.
Misaki sintió un sonrojo furioso invadir sus mejillas y se cubrió la cara con las manos como una niña que es sorprendida haciendo una travesura.
─ ¡Demonios! Dime que sólo me lo imaginé ─exclamó avergonzada, pero divertida, tentada a reír.
─Noup, acabas de agarrarme el trasero sin una gota de pudor ─aseguró él aun sin creer lo que acababa de pasar.
─ ¿Lo siento? ─dudó ella aun con el rostro cubierto y haciendo una mueca para no sonreír como boba.
Usui soltó una estruendosa carcajada que retumbó en cada cosa del departamento y en el interior de Misaki como una ola de nerviosismo.
─No mientas, lo disfrutaste ─la acusó con picardía, tomó las manos de la chica con suavidad y se las quitó de la cara, ella lo dejó, pero mantuvo sus ojos fuertemente cerrados, como si eso la mantuviese oculta.
El aprovechó aquello para guiar sus manos de vuelta a su cintura, esta vez por debajo de su camiseta, hasta rodearlo e introducirlas juntas dentro de su ropa, obligándola a agarrar su retaguardia con ambas manos, piel contra piel. Misaki quiso arrancar sus manos, pero él las retuvo firmemente sujetas contra su anatomía.
─Ya no irás a ninguna parte, quiero que me mires ─murmuró en tono demandante, pero con voz aterciopelada.
Misaki tragó en seco, no sabía qué hacer o qué decir, se había quedado totalmente en blanco y hasta se le había espantado el efecto del alcohol, logró abrir los ojos y mirarle con el corazón latiéndole desbocado.
─Nunca lo dudes cariño, puedes tocarme si quieres ─ronroneó él, examinando su mirada se inclinó hacia su rostro en llamas─ Soy tuyo, Misaki ─ al escuchar aquello una descarga eléctricamente deliciosa recorrió la columna de la chica hasta culminar entre sus muslos y como si algo externo se apoderara de ella, eliminó la distancia entre sus labios, adueñándose de la boca del chico con un beso salvaje y sediento.
Él respondió a aquello con el mismo ímpetu, dejó las manos de la chica dentro de su pantalón y llevó las suyas hasta las caderas femeninas para pegarlas contra sí. Un gemido se ahogó dentro de aquel beso debido al roce de sus centros, que ardían sin misericordia.
Unos minutos después Usui se apartó jadeante para recobrar el aliento, sentía los labios hinchados y no podía evitar sonreír.
─Esto es mil veces mejor que en mis sueños…─confesó sin siquiera avergonzarse.
Se miraron por unos segundos, Misaki estaba distraída en todas las sensaciones que estaba experimentando en ese momento y sólo captó una palabra de lo que Usui estaba diciéndole: "…Detenernos…" ¿Detenerse? ¿Quiénes?. El par de ojos verdes la observaron expectantes por la respuesta a una pregunta que ella no había escuchado realmente, entonces volvió un poco a la realidad de lo que estaba pasando entre ellos en ese preciso momento.
─No hagas eso ─reprochó Misaki frunciendo un poco el ceño, Usui parpadeó confundido─ Primero, me llevas por el camino de tu pervertidosidad y ahora te me quedas viendo, sólo haces que me ponga más nerviosa e insegura ─confesó algo molesta.
─ ¿"Pervertidosidad"? ¿Esa palabra existe? ─hizo una pequeña pausa y agregó─ Además, te recuerdo que la que me agarró el trasero fuiste-
─ ¡Silencio! ─exclamó interrumpiéndole─ No digas nada o te golpearé ─finalmente quitó sus manos del pantalón del chico y dio un brinco apoyándose en sus hombros para abrazarse a él con brazos y piernas como un koala, obligándole a cargarla─ Sólo…no quiero pensarlo, ni darle vueltas…─susurró otra vez muy cerca de sus labios.
Usui la tomó firme por los muslos, y aunque pensó que esa faceta dominante que comenzaba a mostrarle era realmente sexy, fue obediente y no comentó nada al respecto, coincidía con ella, no había nada que pensar o preguntar, estaban juntos y se deseaban, su cordura ya no resistiría.
─Te amo ─dijo él antes de volver a besarla con necesidad, mientras la cargaba hasta perderse en la oscuridad de la habitación contigua.
─En tres días es tu cumpleaños ─recordó él antes de volver a dar un sorbo a su tazón de café.
─Lo sé, ¿Qué hay con eso? ─respondió untando mantequilla en su tostada, tratando de concentrarse en ello en lugar de en el hecho de que acababan de "amanecer juntos" por primera vez (If you know what I mean *moe*)
─Te tengo una sorpresa ─agregó él picando la curiosidad de la chica.
─ ¿De qué se trata? ─exclamó muy interesada.
─Es sorpresa, sólo te lo digo para torturarte por unos días ─rio divertido viendo la cara de fastidio que Misaki comenzaba a mostrarle.
─ ¡¿Es en serio?! ─frunció el ceño─ Eres un demonio…
─ ¿Ah si? ─la miró con picardía─ Se me ocurren algunas cosas con las que podrías persuadirme de decirte cual es la sorpresa ─sonrió con perversión desviando la mirada a otros lugares anatómicos de la pelinegra.
─Corrijo…Eres un demonio alien pervertido ─dijo muy sonrojada y molesta.
Habían acomodado todo en la galería de arte de Usui para recibir a Misaki, bonitos adornos, mucha comida y por supuesto, un pastel de cumpleaños.
En pocos minutos llegaría la pareja, por lo que comenzaron a ultimar detalles y a esconderse en la parte trasera del edificio.
─ ¡Estás poniéndome nerviosa! ─exclamó Misaki.
Usui la llevaba con los ojos vendados, sabía que estaban en la galería de arte, pero él dijo tener una sorpresa y eso no podía ponerla más ansiosa.
─Ya casi está, un paso más a la derecha, justo aquí ─hizo una pausa─ Bien, hace un tiempo atrás hice un boceto tuyo, ¿Recuerdas?
─S-sí…
─Bueno, este es el resultado final ─dijo el rubio para luego quitarle la venda─ Te presento mi más reciente creación.
Misaki parpadeó repetidas veces sin realmente comprender lo que veían sus ojos. Se trataba de un retrato de ella, su rostro en 3/4, su cuello, hasta sus hombros desnudos, rodeada de rosas blancas y hermosas que contrastaban con su cabello negro; tenía una expresión que ella jamás había visto, miraba directo al frente y sonreía con una calidez que parecía transmitirse fuera del lienzo; era muy realista, casi como una fotografía…
─ ¿Te gusta? ─preguntó Usui algo temeroso ante el silencio, pero sólo pudo oír un quejido como respuesta y se preocupó al ver que una lágrima rodaba por la mejilla de la pelinegra.
─E-es hermosa ─tartamudeó sollozando─ ¿De…De verdad luzco así?
Usui sonrió enternecido y la tomó por el cuello para hacer chocar sus frentes.
─Infinitamente más hermosa, sólo que yo no tengo tanto talento ─respondió con dulzura.
─No juegues conmigo ─arrugó el ceño mientras se secaba el rostro con la manga de su suéter.
─Es la verdad, quisiera no exponerla en la galería, sólo imaginar que otros la verán y que correría el riesgo de que se enamoren de ti, me pone enfermo ─hizo una pausa─ Pero por otro lado…me muero por presumirte, ¿Qué debería hacer?
─Ponerle el letrero…
─ ¿"No mirar"? ¿" Prohibido enamorarse"?
Misaki rió─ No idiota, "No se vende"
─Me conformaré con eso…creo… ─rio también.
A sus espaldas comenzó a oírse un coro de voces cantando el cumpleaños feliz. Misaki volteó sonriendo al ver a todos allí, las chicas del Maid Latte, Aoi, su hermana y su madre sosteniendo el pastel con las velas encendidas.
─ Vamos cariño, pide tres deseos ─dijo su madre al terminar la canción y la oleada de aplausos.
─Un segundo, tengo que capturar este momento ─explicó mientras sacaba el móvil de su bolsillo y abría la cámara frontal─ ¿Todos listos? ¡Digan "Queso"! ─todos sonrieron grande al disparar el flash.
Misaki revisó la imagen capturada.
─Vaya…creo que es la mejor foto que he tomado nunca ─confesó muy feliz.
Los observó a todos un segundo, cerró sus ojos y luego sopló las velas con energía.
Fin.
Hola a tod s!
Si leyeron hasta aquí quiero agradecerles desde el fondo de mi corazón por su apoyo en todos estos años de fanfic (que han sido demasiados considerando la cantidad de capítulos, me disculpo por eso), por su paciencia y comprensión.
El año 2018 que acaba de irse fue un año lleno de cambios para mí, ha sido difícil, convertirse en adulto siempre lo es, sé que algunos de ustedes ya atraviesan esta etapa, pero para los que no, el mejor consejo que puedo darles es que aprovechen mucho su adolescencia, disfrútenla en serio y nunca se arrepientan de nada de lo que hagan, incluso si meten la pata, porque siempre aprenderán algo de todo lo que hacen.
No recuerdo en cual capítulo mencioné que en algún momento recopilaría todos sus nombres para poder agradecerles que leyeran mi historia, pero lo importante es que aquí están:
Naggy
Layonel
Erza
linithamonre77
Coeli Nara
xAequitas
ELISA LUCIA V 2016
a92
StarryNightMusic1315
Una Otaku ms
kittysiny
Sofa flores
enmascarada-sm
Cande1
Misaki y Mizuki
Lel
Titanica
Jenni
DoNotFuck
AChiharu
diana94
Melygr94
maken
Nessio
Faim
ChubiDubi
Kuro-Neko-Arisco
Naoto S
AChiharu
White ladies
mikori
getyourCRAYON
SaritaSan
AM TeddyPicker
pazhitaa714
Mary Andrew
adriana ayuzawa
katiti
marsy21
Mikake-san
Ladtbug miau
ogba95
doroty06
Usako97
natsuylucyxnashi
Sofitkm
vampire white
mutemuia
Karlin-Zeldi
kaninamorenod
ferchaZNDG
MsSilvie
conix
Nico Robin 13
Helene Rowle
Mile0215
JiyuuAkabane
JaneLoquilla989
JiyuuHanyu
Seokjin4biased
Takumi4000
Mei-DP
Yuuki_Asuna_143
Tomezzee
LoboRodriguez
AlondraVianeyB
Neru199
EscuCandyy04
Hikari-04
Johanson_iuryko
Gtjxdyl
Itzamaratorres
Misukiluz
VeritoAnaiz
¡Infinitas gracias! Espero no haber olvidado a nadie, si lo hice me disculpo, buscarlos a todos fue una locura, pero en serio quería poder mencionarlos.
Aquí acaba este pequeño viaje, espero lo hayan disfrutado a pesar de mi lentitud, dejé un final abierto para que todos podamos fantasear y les escribí un pequeño Lime, algunos me mencionaron Lemon, pero mi intención con este fic siempre fue relatar algo ligero, bonito, gracioso y sin mucho drama, y sentí que un lemon arruinaría esa atmosfera, ¿Ustedes que opinan?
Sigo teniendo muchas ideas en mi cabeza, a veces pienso que debería escribir novelas con personajes originales, pero luego recuerdo la emoción que me genera plantear a mis personajes favoritos de anime en otros contextos y me sigo quedando con los fics jajaja. Es probable que vuelvan a tener noticias mías, si es que no se aburrieron de mi estilo como escritora de brújula.
Abrazotes apretados para todos! Los quiero!
Atte
Valentina.
