CAPÍTULO 19
JELLAL FERNANDES
A UNOS MILÍMETROS DE DISTANCIA
Jellal se había levantado tarde. Eran cerca de las siete, cuando el sol ya comenzaba a ocultarse que él abrió los ojos. Era lógico, por otra parte, que hubiese dormido hasta tan tarde puesto que había estado velando por la salud de su hermana hasta que Mirajane logró convencerlo para que se tomase un descanso.
Se sintió algo mareado al levantarse y ni siquiera era capaz de ubicarse temporalmente. Se fijo que iba vestido con una camisa sin mangas y unos pantalones, algo cómodo y deportivo para dormir y también presentable para salir de su habitación en busca de respuestas.
Al verse perdido en el pasillo del hotel, escuchó unos ruidos en la sala común del final y se acercó a curiosear. Allí se encontró con Gajeel, Natsu y Alzack los cuales vestían demasiado elegantes para que se tratase de un día normal. Todos vestían trajes de diferentes colores y se habían peinado, cosa que no solían hacer normalmente.
-Jellal…- saludó Gajeel al notar la presencia del peliazul.
-¿Acabas de despertar?- preguntó Alzack reparando también su atención en el usuario de magia celestial, el cual asintió ante su pregunta.
-¿Por qué vais tan bien vestidos?- preguntó confuso Jellal.
-¿No sabes qué día es hoy?- preguntó Natsu divertido- ¡Es el día del baile!- exclamó- ¡Estamos todos invitados a palacio!
-¿El baile?- preguntó Jellal- Lo había olvidado completo. Supongo que tendré que vestirme… ¿Sabéis si Juvia ya ha despertado?- preguntó por su hermana.
-Lo hizo hace un par de horas- explicó Gajeel- está con las chicas en la habitación de Mirajane, la están convenciendo para que vaya al baile. Si vas a asistir será mejor que comiences a arreglarte. Salimos hacia palacio en media hora. Las chicas dicen que llegarán por su cuenta.
-Comprendo- dijo Jellal pensando en que a su hermana le iría bien salir y disfrutar un poco de la compañía de sus compañeros de gremio después de esos duros días- Entonces iré a cambiarme- dijo retomando los pasos hacia su habitación en busca del traje que habían empacado antes de salir a Crocus para la fiesta en palacio.
Su traje era de un color azul muy oscuro con la corbata y los zapatos en color negro. Su camisa era de un tono azul un poco más claro que el propio azul de su cabello. Se peinó decentemente pues aún tenía el cabello desordenado de haber estado durmiendo tanto rato y se terminó de arreglar antes de volver con Gajeel y los demás, los cuales le esperaban para comenzar a poner rumbo a palacio.
La sala del trono estaba a rebosar de magos de todos los gremios participantes en el torneo. Incluso aquellos gremios que se habían disuelto tras los juegos como su ex-gremio Crime Sorciere estaba allí, haciendo amistades con otros gremios y buscando otro lugar en el que formar parte.
Jellal caminó entre la gente sintiéndose un completo extraño entre toda aquella gente que ya se conocía desde hacía años. Él siempre había vivido al margen de la ley por lo que no sabía bien cómo entablar relaciones con los demás. Ni siquiera con los de su propio gremio se sentía totalmente integrado y no le extrañaba. Los conocía de siempre se podía decir, pero no sentía digno de formar parte de esa familia. Todos eran muy amables con él, pero en el fondo sabía que muchos de ellos aún le culpaban por ser la causa del sufrimiento de Erza, y eso también era algo que aún él se recriminaba.
Aun no había visto a su hermana en la fiesta cosa que le extrañaba, puesto que había visto ya allí a Mirajane junto a Laxus y otras de las chicas con las que le dijeron que estaba arreglándose. A otra que tampoco había visto aún era Erza, aunque tenía miedo de enfrentarla.
El rey de Crocus, Thomas, salió por fin de entre sus estancias y se colocó en lo alto de la sala, desde donde todo el mundo podía verlo. Iba a hacer la entrega de premios de los Grandes Juegos.
-¡Bienvenidos, magos y magas de Fiore! Espero que estéis disfrutando esta pequeña fiesta en vuestro honor, por estar siempre al servicio de los ciudadanos del país y ayudar con vuestras habilidades a que la paz siga reinando estos días- agradeció el rey antes de dar paso a hablar sobre el torneo- Este año, nuestro torneo por ver quien es el gremio más fuerte de Fiore ha sido invadido por fuerzas del mal que querían volver a causar épocas de guerras y sufrimientos después de lo mal que lo hemos pasado estos últimos tiempos. Por suerte, gracias a vosotros, magos de Fiore, podemos volver a vivir en paz. El gremio Dinastía Elemental ha sido descalificado del torneo por sus propósitos conspiradores por lo que todos los gremios suben una posición y recibirán el premio que corresponde a dicha nueva posición. Por eso en orden ascendente, Blue Pegasus, Mermaid Heels, Lamia Scale y Sabertooth, queremos daros la enhorabuena por haber participado y por habernos demostrado vuestra gran fuerza. Todo Fiore sabe que puede contar con vosotros si se trata de proteger el país. Sin embargo, desde el principio ha habido un gremio que aún hoy en día sigue forjando leyendas, nos ha demostrado que su fuerza va más allá de sus grandes habilidades mágicas, que su fuerza nace de los lazos de amor y amistad que existe entre ellos. Fairy Tail, magos y magas de Fiore, es el ganador de esta décima edición de los grandes Juegos Mágicos- anunció el rey Thomas mientras todos comenzaban a aplaudir- Por favor, los miembros de los dos equipos participantes, ¿podríais haceros presentes?- preguntó.
No pasaron ni tres segundos antes de que Natsu, arrastrando a Lucy y Wendy, se situase junto a rey y comenzase a gritar emocionado. Mirajane y Laxus también subieron junto al rey de manera mucho más calmada, tomados de la mano. Desde que estaban juntos Laxus y Mirajane apenas se separaban, y a pesar de la apariencia dura del DragonSlayer del trueno, el que tuviese una pareja estable estaba causando grandes lloros y celos por parte de muchas chicas, de igual manera, incluso propios compañeros de gremio como Macao o Wakaba envidiaban a Laxus por haberse hecho dueño del corazón de la maga más dulce y atractiva de Fairy Tail.
Gajeel se separó de su amada enana, junto a la cual siempre permanecía, y buscó con la mirada a Jellal, el cual no sabía si subir o no junto al rey. No se sentía con ese derecho, después de todo, hasta hacía un año era un delincuente buscado por la ley. Cuando lo vio le hizo un gesto con la cabeza indicándole al peliazul que subiese junto a él, sin embargo, Jellal seguía parado entre la multitud de magos y magas, hasta que sintió que alguien le empujaba por la espalda.
-¡Vamos!- exclamó la persona que le había empujado- ¡Te están esperando!- se trataba de Meredy que junto a Lyon Vastia le sonreía abiertamente.
Jellal la miró confuso y, tras la insistencia de Meredy, acompañó a Gajeel junto a Su Majestad. Sin embargo, antes de subir las escaleras para situarse junto a sus compañeros y el rey de Crocus, apareció otro de los miembros de los equipos de Fairy Tail. La titania escarlata.
Erza se hacía paso entre los demás magos de otros gremios, siendo seguida por sus cuatro hermanos, los cuales no querían separarse de ella mucho. Erza estaba espectacular. Vestía un precioso vestido violeta palabra de honor, ajustado hasta las caderas y después cayendo de manera vaporosa hasta el suelo cubriendo sus pies. Su cabello no estaba recogido, su larga cabellera escarlata caía sobre sus hombros brillando con fuerza propia.
Jellal se quedó estático al ver a la pelirroja avanzar hasta donde se encontraba él y Gajeel y comenzar a subir las escaleras con una tranquila sonrisa. Sho, Wally, Milliana y Kagura se quedaron cerca de las escaleras mientras su hermanita subía. Jellal por primera vez en mucho tiempo se encontró cara a cara con aquellos a los que de manera directa o indirecta había hecho tanto daño y se sintió mucho peor de lo que ya estaba. Gajeel le llamó la atención para que se diese prisa pues solo faltaba él, de Juvia y Gray no se sabía nada. Sin embargo, no se sentía con el valor de hacerlo.
A pesar de las insistencias de Gajeel, no pudo poner el pie en el primer escalón, e inesperadamente, dio media vuelta y salió abriéndose paso entre la gente de la sala hasta el jardín de palacio. Necesitaba aire fresco. Se podía sentir la humedad del aire. No faltaría mucho para que comenzase a llover. Se acercó a la fuente del jardín y se sentó en el borde de piedra.
No podía fingir que todo estaba bien, porque nada lo estaba, no con él. Él sabía, por mucho que insistieran los demás, que Fairy Tail no era su lugar. Él no tenía un lugar en el mundo, lo suyo era caminar, caminar por el mundo sin un rumbo ni un lugar al que volver, porque no podía volver a ningún lugar. El no pertenecía a nada. Quería a la gente de Fairy Tail, con toda su alma, eran personas nobles de buen corazón, dispuestas a entregar su vida por proteger la paz, pero entre ellos, gente que caminaba bajo la luz de sol, no había sitio para él quien había vivido en las sombras toda su vida.
-Jellal…- lo llamaron. Era Meredy, la cual había abandonado el salón de palacio nada más él huyó del lugar- ¿Estás bien?- preguntó preocupada.
-Mer…- dijo suspirando- ¿cómo lo has hecho?- preguntó de repente confundiendo a la pelirrosa- ¿Cómo has podido encontrar tu lugar en Lamia? ¿Cómo has hecho para olvidar el pasado?
-Jellal- dijo Meredy comprendiendo que le sucedía- No he olvidado, no se puede olvidar algo como eso, y no se debe… pero no podemos vivir anclados en el pasado, eso no nos hace bien, ni a mi… ni a ti tampoco… Si he podido encontrar un lugar donde ser feliz es porque la gente con la que estoy es como tú o como Juv, me aprecian por como soy ahora y no por quien era. No me juzga por mis actos, ni me culpa de ellos. Conocen las circunstancias y me perdonan. Tienes que estar junto a gente que sea capaz de ver más allá de tus crímenes Jellal, y tú siempre has tenido la gran familia de Fairy Tail de tu lado.
-¿Pero cómo puedo estar con ellos cuando les he causado tanto mal?- preguntó Jellal desesperado- Casi mató a Natsu, a Gray, Lucy, incluso casi mato a mi propia hermana. Yo he sido el único responsable de las lágrimas de Erza… yo soy quien intentó matarla, quien mató a Simón, quien torturó a Milliana, Sho y Wally… Torturé a mi familia… a mis amigos… los hice sufrir… ¿cómo puedo esperar que me perdonen por todo lo que he hecho?
-Juvia te perdonó ¿no es así?- le dijo Meredy- ¿Recuerdas las palabras que te dijo cuando descubristeis que erais hermanos y recordasteis lo ocurrido en la torre del cielo?- preguntó- Juvia dijo que el pasado no se puede cambiar, ¿recuerdas? pero que hay que seguir adelante, hay que buscar una manera de vivir que compense todo el mal que hicimos en el pasado. Siendo magos de Crime Sorciere ya lo compensamos, y ahora perteneciendo a Fairy tail o Lamia Scale continuamos haciéndolo. Nuestras nuevas familias nos dan el valor y la fuerza para seguir adelante. Juvia te quiere a su lado, yo te quiero a mi lado, y estoy convencida de que los miembros de Fairy Tail te quieren a su lado. Vive por ellos, Jellal, o vive por ella, si lo prefieres. Vive por la persona por la que tu corazón late de manera especial. Como lo hace Juvia cuando vive por Gray o como lo hago yo cuando vivo por Lyon. Tienes derecho a ser feliz Jellal, no entiendo porqué te sigues flagelando tanto por ello.
-Pero tú no has herido a esa persona, Mer. Y pese a lo que crea Juvia, tampoco ha herido a Gray, le ha salvado la vida.
-Tu también has peleado por salvarle la vida, Jellal. Si has hecho todo lo que has hecho ha sido por ella y por su vida- dijo Meredy intentándolo animar con los últimos recursos que le quedaban.
-Eso ha sido ahora- dijo Jellal- ¿Pero y antes? ¿Cómo puedo borrar las lágrimas del pasado? ¿Cómo puedo permanecer a su lado cuando YO, únicamente YO, he causado las lágrimas de Erza?- exclamó alzando la voz y levantándose- ¡Cualquier persona que haga llorar a Erza merece morir!- exclamó- ¡Nadie debería tener ese derecho y yo he sido el principal causante de ello! ¡Arruiné su vida! ¡Casi la mato! ¡Esclavicé a sus amigos y maté a uno de ellos! ¡estuve a punto de matar a su nueva familia! ¡Dime, por favor!- exclamó desesperado. Meredy lo miraba sorprendida. Nunca antes había visto a Jellal llorar, y mucho menos de desesperación. No sabía qué hacer para animarle- ¡Dime qué es lo que tengo que hacer! ¡Qué tengo que hacer para que ella me pueda perdonar! ¡Por qué si ni yo me puedo perdonar…. cómo esperar que ella lo haga!- dijo el peliazul dejándose caer de rodillas contra el frío suelo de piedra del jardín. Meredy comenzó a llorar también. No encontraba ninguna manera de poder consolar a Jellal. Ella lo conocía de hacía muchos años, habían pasado mucho juntos y se habían apoyado mutuamente, pero sabía que esa carga siempre había estado incrustada en el corazón del mago celestial y que era algo que quizá nunca se le pasaría. Impotente sin saber que hacer, Meredy permanecía de pie delante de Jellal arrodillado en el suelo. Ambos llorando, uno de desesperación y la otra de impotencia.
-Quédate a mi lado- escucharon a alguien llegar. Era la voz de alguien que Jellal jamás podría confundir con cualquier otra. Se trataba de su voz, de su persona. La pelirroja estaba de pie a unos metros de ellos y detrás suyo estaban aquellos a los que había considerado amigos alguna vez, Sho, Wally y Milliana.
-E-er-erza…-murmuró Jellal sorprendido. No se esperaba encontrar a la pelirroja allí, viéndole a él dándo una imágen tan lamentable de si mismo.
Meredy lo ayudó a levantarse y después se marchó en silencio del lugar. Regresando junto a Lyon en el interior de palacio. Jellal tenía que enfrentarse a sus temores y sus traumas él solo para poder superarlos.
-Ya lo habíamos hablado, ¿Verdad?- continuó Erza- Hace muchos años, él único que sigue culpandose por todo lo que pasó hace diez años en la torre paraíso, sigues siendo tú. Todos nosotros conocemos las circunstancias de lo ocurrido, ese no eras tú Jellal. Ese no era el Jellal que nosotros conocíamos, el Jellal que eres ahora. Nadie te culpa por haber estado bajo al influencia de Zeref, porque sabemos que si fuiste poseído fue por salvarnos a nosotros.
-Pero…- intentó rebatir Jellal, sin embargo, Milliana no le dejó y tomó el turno de palabra.
-Pero nada- dijo la gatita de Mermaid Heels- Hace tres años, yo te odiaba con todo mi ser, igual que Kagura-chan, no podíamos perdonarte que mataras a Simon, yo tampoco podía perdonarte el que nos hubieses tenido tantos años encerrados en el sistema R- Jellal agachó la mirada torturandose por todos los crímenes que había cometido- Pero Er-chan nos abrió los ojos, a ambas. Quizá fue tu cuerpo el que ejecutó esos crímenes Jellal, pero no tu conciencia. Fue culpa nuestra en parte, nunca nos preocupamos por tí, nunca pensamos en que algo tan malo como que el mago oscuro más poderoso de todos los tiempos te poseyese. Simplemente nos acobardamos ante la oscuridad que emanabas y fingimos que eso estaba bien… nunca nos preguntamos porqué aquel chico tan amable que se preocupó tanto por nosotros en nuestra época de cautiverio y que daba su vida por la nuestra, se había convertido en aquel ser tan malvado.
-¡Nada de lo ocurrido es culpa vuestra!- exclamó Jellal- ¡Todo es culpa mía! Yo os hice sufrir tanto… yo maté a…
-Estoy convencido- dijo esta vez Sho- que Simón no te guarda ningún rencor. Simón dio su vida por Erza, pero estoy seguro de que Simón pensaba que si en algún momento volvías a ser tu mismo, jamás hubieses superado haberla matado, por eso se interpuso él en tu camino. Conocías a Simón, siempre tuvo muy buen corazón- dijo Sho acercándose con lentitud al peliazul y colocando una mano sobre su hombro- Todos estamos convencidos de que Simón no descansará en paz hasta que te perdones a ti mismo. Él quiere que seas feliz, todos lo queremos. Has sufrido tanto o más que todos nosotros. Tienes que pasar página de una vez- le animó.
-Tienes una familia que te quiere a su lado- dijo Wally acercándose también a él- Fairy Tail es tu hogar, es donde perteneces. Er-chan nos ha contado que ahora tienes una hermana, ella estoy seguro, te necesita a su lado, igual que nosotros- Jellal lo miró sorprendido- Eres nuestro hermano después de todo ¿verdad, hermanito?
Jellal finalmente rompió a llorar como si de un niño pequeño se tratase. Lloró más de lo que había llorado en toda su vida. Se estaba desahogando. Abrazó con fuerza a Wally y Sho que habían permanecido a su lado, y ellos con lágrimas en los ojos, le devolvieron el abrazo con fuerza. Milliana se unió al abrazo, animando a Jellal.
-Gracias…- comenzó a murmurar Jellal sin cesar- gracias, gracias… gracias…
-Somos una familia- dijo Sho deshaciendo el abrazo- para lo bueno y para lo malo. Cuenta con nosotros a partir de ahora.
-Nosotros volvemos adentro- dijo Milliana señalando con la cabeza el palacio- Tenéis muchas cosas de las que hablar, y parece que está a punto de llover.
-Tened cuidado- se despidió Wally de sus dos hermanitos con una gran sonrisa, y de ese modo, los tres tomaron el mismo rumbo que Meredy había tomado minutos antes y regresaron a palacio.
-Eres muy afortunado- dijo Erza sonriendole con ternura- tienes mucha más familia de la que esperabas, ¿verdad? Los tienes a ellos, a Juvia, a Meredy, tenías a Ultear, y también tienes todo Fairy Tail. A mi parecer eso no es estar solo.
-No lo merezco…-dijo Jellal.
-Sí que lo mereces- dijo Erza negándo con la cabeza ante la cabezonería del peliazul- Jellal, nos has salvado más veces de las que daño nos has hecho. Te debemos la vida todos nosotros. No nos debes nada a nadie, ni siquiera a mi- Jellal iba a protestar pero la pelirroja no le dejó y continuó hablando- Escuché lo que le decías a Meredy, es cierto que me has hecho daño estos últimos días, pero ese dolor no era por los malos tratos, era porque no estabas a mi lado. Siempre he respetado tus decisiones de viajar solo para poder redimirte, pero no podía soportar el que teniendote a mi lado, no me dejarás permanecer junto a ti… cuando eso es lo que siempre he querido… Estar junto a ti… contigo…
-¿Por qué?- preguntó Jellal- ¿Por qué yo? ¿Por qué a mi? No soy el indicado.
-Sí que lo eres- dijo Erza- Y yo no te elegí. Mi corazón te eligió a tí hace más de quince años, aunque siendo sinceros para mi ha pasado menos años- dijo Erza haciendo referencia a los siete años que pasó en la isla Tenryou- Mi verdadero nombre es Erza Bellserion al parecer, sin embargo, ¿nunca te has preguntado porqué, después de lo ocurrido, seguí conservando Scarlet como mi apellido?- le preguntó con una sonrisa- Para sentirte más cerca de mi. Para imaginar que aún seguías a mi lado. Cada vez que alguien me llamaba Scarlet no podía evitar pensar en ti y en lo feliz que me hiciste el día que me pusiste este nombre. Mi corazón te eligió a ti Jellal. ¿Es tu corazón capaz de elegirme a mi?
-¿A pesar de todo?- preguntó Jellal acercándose a ella, quedando a solo unos milímetros de distancia.
-A pesar de todo y más- le susurró Erza alzando su mano y rozando con la yema de sus dedos el rostro de Jellal.
-Mi corazón te eligió a ti antes de que te apellidaras Scarlet- le susurró de vuelta Jellal- siempre has sido tú Erza.
-Entonces permanece a mi lado, y no me hagas sufrir más alejándote de mi- murmuró Erza, sintiendo como un gota fría de agua caía sobre su rostro. Jellal también llevó sus manos al rostro de ella y apartó la gota de agua de su mejilla, aunque a esa la siguieron otras miles y pronto comenzó a llover torrencialmente.
Sin embargo, nada parecía importarles a ellos. Sus alientos se mezclaban, sus labios se rozaban, y finalmente, después de más de quince años, se besaron. Se besaron suavemente al principio, con miedo a herir al otro, sin embargo, esa suavidad fue remplazada por desesperación. Necesitaban sentirse cerca. Saber que estaban allí, junto al otro. Querían tener la sensación de que nunca más se separarían, y de hecho, bajo aquel cielo encapotado y esa noche lluviosa, prometieron silenciosamente a las estrellas, que ni la fuerza de mil demonios, ni los problemas más difíciles que la vida pudiese plantearles, se separarían. Su lugar estaba junto al otro, siempre lo habían sabido, pero ahora, por fin tenían la oportunidad de cumplir sus anhelos.
Bueeeeeno... ¡POR FIN! ¡POR FIN TENEMOS RECONCILIACIÓN JERZA!
No ha sido tan subida de tono como la reconciliación Gruvia pero ellos tenían más cosas de las que hablar, y una cosa que espero que no solo a mi me quedasen las ganas de ver en el manga, fue un rencuentro de Jellal con Wally, Sho y Milliana. Espero que os haya gustado la manera en la que he intentado resolver ese punto que quedó un poco desperdigado por la gran trama de la serie original.
Hoy realmente no tengo mucho más que decir, por lo que pasaré a dar las gracias por los reviews dejados en el capítulo anterior.
Muchas gracias a:
Mi gran inspiración para escribir sobre Fairy Tail y una gran escritora, que se ha molestado en dejar reviews en cada uno de los capítulos.
Sabastu
y
Blue-Azul-Acero
y a Gabe-Logan que aunque estaba algo ocupadx estos días no seguro que pronto lo volveré a ver por aquí xD
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y...
nada más que añadir...
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¿Reviews?
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Lady
