CAPÍTULO 20
GRAY Y ERZA
FORJANDO LAZOS
Con todos los miembros de Fairy Tail ya en un estado óptimo para viajar de nuevo a Magnolia, y con el baile del palacio por fin celebrado. Aquella mañana todos los miembros de Fairy Tail, cada uno a su ritmo, y cuando hubieron despertado, muchos de ellos estaban tardando más de la cuenta ya que la noche anterior se habían pasado con las copas en palacio, estaban preparando sus maletas para regresar a casa.
Aquellos que habían ido a animar ya se habían marchado a lo largo de la mañana, Alzack, Bisca, Jet, Droy, y otros muchos, se encargarían de abrir el gremio que había permanecido cerrado toda la semana, para la llegada del maestro que acompañaría a los participantes en la competición. Sin embargo, había habido un pequeño cambio en uno de los pasajeros, puesto que Wendy había decidido marcharse con el grupo de la mañana puesto que se había levantado de las primeras, ya que la noche anterior había sido una de las primeras en dejar la fiesta e irse a dormir. Sin embargo, en la habitación del DragonSlayer de hierro se encontraba dormida en medio de las sábanas una pequeña maga de cabellos azules cortos, acostada sobre el fuerte pecho de su novio. Ambos seguían durmiendo, y por ello Levy cogería el carruaje de los vencedores junto a su novio.
Pero no eran los únicos que seguían durmiendo a pesar de estar ya bien entrada la mañana. La habitación de la maga de agua seguía en absoluto silencio, nada se había movido desde que los dos, ahora amantes, se durmieron tras una apasionada noche, que sin duda algunas, ambos recordarían. LA habitación del mago usuario de magia celestial seguía tal cual la había dejado antes de marcharse a la fiesta en palacio. No había pasado la noche allí, pero, teniendo en cuenta que la escarlata dormía con Mirajane, y esta había pasado toda la noche sola en su habitación, indicaba que la pelirroja tampoco había pasado la noche en el hotel, y a esas horas aún nadie sabía de ellos.
Mirajane era de las pocas que estaba despierta. Estaba ayudando al maestro Makarov a ultimar los preparativos para el viaje de vuelta al gremio. Habían pagado ya todos los daños y destrozos que habían causado durante su estadía en la capital, y había sido una suerte que el rey Thomas les obsequiase con la estancia gratis en aquel hotel desde que se acabaron los juegos, porque sino, los fondos ganados gracias al Daimotu Enbu se hubiesen evaporado más rápido de lo que habían tardado en llegar a manos del maestro del gremio.
-Maestro ya he indicado que habitaciones están ya libres para que el hotel pueda proceder a limpiarlas y disponerlas para otros huéspedes- le informó la albina.
-Gracias Mira- agradeció el viejo Dreyar mientras comprobaba que el carruaje estaría listo a medio día para partir- Quizá deberíamos despertar ya a los demás, ¿no te parece? No quiero que nos recarguen los costes del transporte porque nos tardemos más de la cuenta. Suficientes gastos hemos tenido ya esta semana…- murmuró.
-Iré a despertar a Lucy y Natsu- dijo Mira ayudando al maestro- Er-chan no ha pasado la noche en la habitación, así que no se si está despierta y Laxus está ya despierto, salió hace un rato a comprobar si Er-chan estaba con alguno de sus hermanos.
-Mira- la detuvo el maestro antes de que fuese camino a las habitaciones- Aun no os he dicho nada…- dijo algo sonrojado el maestro Makarov- pero… me alegro de verdad que el idiota de mi nieto te haya escogido a ti. Siento que acabo de ganar una nieta más, aunque yo ya te quería como tal.
-Maestro…- dijo Mira sorprendida y dejando que las lágrimas asomasen por sus bellos ojos azules por la conmoción- Queríamos decírselo a usted el primero, sabe lo importante que es, no solo para Laxus, sino para mi también, pero con todo lo acontecido… Además, tampoco ha sido algo difícil.
-El amor nunca es fácil, y más si una de las partes es mi nieto- dijo Makarov riendo- siempre lo supe, siempre supe que estabais destinados a estar juntos.
-¿Cómo?- preguntó Mirajane ahora confusa.
-Desde el momento en que llegaste al gremio con tus hermanos pequeños supe que serías la chica que lograría hacer que Laxus se enamorase. Siempre has sido especial para él, aunque posiblemente no se haya dado cuenta hasta hace bien poco. Perdónalo, hija mía, es algo lento en este tipo de cosas…
-¿A quién llamas lento, viejo?- se escuchó la voz potente y varonil de Laxus aparecer por el vestíbulo del hotel.
-A ti- contestó Makarov riendo- mira que no darte cuenta de la preciosidad que has tenido ante tus narices durante más de diez años. Ya me había hecho a la idea de que jamás me darías bisnietos…- fingió llorar el maestro.
-¡Nietos!- exclamaron Mira y Laxus sornojandose levemente- ¡Maestro/Abuelo!- protestaron ambos.
-No precipites las cosas viejo- dijo Laxus acercándose a Mira.
-Con lo lento que eres seguro que moriré sin ver a mis querido bisnietos…- dijo el maestro dejando sola a la pareja- unos preciosos críos albinos, escandalosos y muy energéticos corretear por el gremio…- murmuraba suspirando. Laxus y Mira no pudieron evitar imaginarse a esos niños que describía Makarov, logrando sonrojarse más de lo que ya estaban.
-¿Te encuentras bien?- preguntó Mira a Laxus, cuando el maestro se hubo marchado- ¿Has tenido algún otro ataque?
-Estoy bien, Mira. Los cuidados de Wendy han sido muy efectivos- la tranquilizó el rubio- Aunque deberé ir a ver a Porlyusica cuando lleguemos a Magnolia como me recomendó.
-Todo sea para que te recuperes por completo- dijo Mira abrazándole por la cintura- Porque hasta que no te recuperes del todo- añadió con voz maliciosa- no podremos comenzar a practicar para darle bisnietos al maestro Makarov- añadió riendo- y sinceramente… tengo muchas ganas de ti…-murmuró logrando estremecer al DragonSlayer del rayo que no pudo evitar imaginarse la escena. Deseó más que nunca recuperarse rápidamente.
-Eres un pequeño demonio…- murmuró Laxus acercándose a los labios de la albina- un pequeño demonio malvado con rostro de ángel…- musitó sobre sus labios antes de devorarla con sus besos.
-¿Has encontrado a Er-chan?- preguntó Mira cuando se separaron. Laxus negó con la cabeza- no estaba ni con la gata de Mermaid Heels, ni con los otros dos de Crime Sorciere.
-Me pregunto si estará bien, desapareció en medio del baile- dijo preocupada Mirajane.
-Creo que se fue tras Jellal- dijo Laxus- estará bien. Ese tipejo no dejará que nada malo le pase. Ya lo ha demostrado, es capaz de todo para protegerla.
-Mira, Laxus- escucharon hablar por la quien estaban preocupados. Erza y Jellal entraban en el hotel aún con los trajes del baile- ¿A qué hora regresamos a Magnolia?- preguntó.
-¡Erza!- exclamó Mirajane preocupada- os llevamos buscando toda la mañana. ¿Dónde habéis estado?- preguntó.
-Nos quedamos dormidos en los jardines de palacio- dijo Erza algo sonrojada, mientras cogía con fuerza la mano de Jellal a su lado.
-Partimos en una hora- dijo Laxus- hay que ir a despertar a Natsu y los demás.
-Nosotros nos encargamos- dijo Jellal- no he visto aún a Juvia desde que despertó.
-Es cierto, ¿fue al baile, verdad?- preguntó Mira a Erza, la cual asintió.
-Quizá se marchó pronto- dijo la pelirroja meditando- espero que esté bien.
-Vayamos a ver- dijo el hermano mayor de la peliazul preocupado.
La pelirroja y el ex mago de Crime Sorciere subieron al piso superior del hotel donde se encontraban las habitaciones que ocupaban sus compañeros del gremio. El pasillo estaba desierto. Sus compañeros seguían pegados a las sábanas. sin embargo, de pronto una puerta se abrió, y de ella salió Gray a medio vestir, aún con el traje que había llevado al baile de palacio la noche anterior.
-¿Aún con la ropa de ayer, Gray?- dijo Erza logrando asustar al alquimista de hielo. Gray se giró asustado hacia ellos y en cuanto se encontró a Jellal y Erza en el pasillo, se sonrojó violentamente. Después de todo, Jellal era el hermano mayor de la chica con la que acababa de pasar una fogosa y muy apasionante noche.
-¡¿E-er-za?!- exclamó Gray sorprendido.
-¿Esa no es tu habitación, cierto?- preguntó Erza sonriendo. Adoraba molestarle, más ahora que tenía motivos para ello.
-¿Y-y-y vo-vosotros dos?- preguntó todo sonrojado- ¡Seguís llevando los trajes de anoche!- exclamó señalándolos- ¿Dónde habéis estado?
-Nos quedamos dormidos en el jardín de palacio- dijo Erza con tranquilidad.
-¿Y qué-qué hacíais juntos?- preguntó intentando aliviar minimamente la vergüenza que sentía.
-¿Y qué hacías tú en el cuarto de Juvia?- preguntó Erza. Gray suspiró frustrado y avergonzado y sin decir más palabra salió corriendo hacia su habitación.
-¿Qué le pasaba?- preguntó Jellal algo confuso ante el comportamiento del mago de hielo- ¿por qué estaba tan nervioso?- Erza rió ante el desconcierto del peliazul.
-Estaba nervioso porque eres el hermano mayor de Juvia, tonto- le dijo riendo. Jellal la miró sin comprender. Sin embargo, cuando comenzó a atar cabos se sonrojó furtivamente.
-¡Qué le ha hecho a mi hermana!- exclamó furioso.
-Tranquilízate hombre- dijo Erza riendo- Era lo que tenía que pasar, al menos todo parece volver a la normalidad- añadió sonriendo complacida- Iré a recoger mis cosas. Salimos en una hora recuerda.
Jellal asintió y se metió en su habitación a cambiarse de ropas y recoger sus pertenencias. No echaría de menos la ciudad de Crocus, esos días habían sido una tortura para él y deseaba más que nunca regresar a Fiore.
Erza entró en su habitación y se deshizo del precioso vestido violeta que estaba algo arrugado y sucio tras haber pasado toda la noche sobre el suelo del jardín del palacio del rey. Recuperó su atuendo habitual. Su falda azul de tablas y su camisa con chorreras blanca. Antes solía llevar siempre su armadura puesta, ahora hacía tiempo que sin ella también se sentía segura.
Recogió todas sus ropas y las guardó en el par de maletas que había llevado con ella. Le habían prohibido viajar con todo su armario a cuestas, como solía hacer. Cuando vio que hubo terminado se acercó a las habitaciones de Natsu y Lucy para despertarles, y lo mismo hizo con Gajeel, aunque a él y a la maga de escritura sólida, ya los encontró recogiendo sus pertenencias.
Bajó al vestíbulo con su equipaje. Allí esperaban el maestro, Mirajane y Laxus, y un Gray que también acababa de bajar. Erza dejó sus pertenencias junto a las de sus compañeros y se acercó al mago de hielo, a quien hizo una señal para que la acompañase al exterior del hotel para poder hablar con él con tranquilidad.
-Así que Juvia y tu habéis hablado- dijo Erza con una sonrisa a Gray, el cual asintió algo sonrojado- me alegro mucho por ti, Gray. Me alegro que hayas sido por fin sincero respecto a tus sentimientos.
-Mis sentimientos ya estaban claros desde hacía tiempo…- murmuró Gray- quise decírselo antes, pero… ella decidió viajar junto a Meredy y Jellal… y yo… yo no podía retenerla a mi lado, no podía ser tan egoísta con ella cuando ella siempre ha sido tan generosa para conmigo… Lo necesitaba, necesitaba viajar, y sabía que era lo correcto dejarla ir.
-¿Aunque eso te rompiese el corazón a ti, verdad?
-¿Cuántas veces le he roto yo el corazón a ella en el pasado?- preguntó Gray con una sonrisa melancólica- Era mi momento de sufrir… y de que manera… Y a pesar de todo… ella ha sufrido más que yo… ella siempre piensa en mi por encima de si misma… ella… lo ha dado todo para salvarme la vida…
-Juvia es una buena chica- dijo Erza sonriendo- y te ama más que a nada en el mundo. Has de saber cuidarla bien de ahora en adelante, porque de no ser así, Juvia no solo tiene dos hermanos mayores y una hermana que la protegerán a costa de todo, yo también me pondré de su lado.
-¿Dos hermanos? ¿Una hermana?- preguntó asustado de repente Gray, él solo contaba con Jellal, y ya le daba bastante miedo. Al pensar en hermana, en su mente apareció la visión de Feu, sin embargo, deshizo rápidamente esa visión de su cabeza.
-¿Acaso no cuentas a Gajeel? ¿Y a Meredy?- preguntó Erza resolviendo la duda del alquimista de hielo- Un ex-mago santo, un DragonSlayer, una ex-maga de Grimoire Heart y yo te daremos una paliza si haces llorar a Juvia de manera deliberada.
-Y decía ella que no tenía familia- dijo Gray sonriendo pensando en la gran familia que no solo tenía la maga de agua, sino que él mismo también tenía- ¿Y tú?- preguntó entonces Gray- Deduzco que has hablado con Jellal, ¿no? Natsu me dijo hace un rato que Jellal salió corriendo del salón de palacio cuando el rey llamó a Fairy Tail a su lado.
-Jellal es un mártir- dijo Erza suspirando- pese a todo, se sigue sintiendo culpable de lo ocurrido en el sistema R y creo que el haberse encontrado de cara con Milliana, Wally y Sho, lo ha hecho sentirse más culpable de lo que ya lo hacía.
-Pero él no…
-Lo sé, todo el mundo sabe que no fue culpa de Jellal, pero a él aun le cuesta creerlo. Jellal nunca ha tenido una familia. Su madre lo salvó de Sekai y desgraciadamente cayó prisionero de la torre del paraíso durante diecinueve años, y si sumamos a ellos los años que pasó en prisión, ha pasado la gran parte de su vida solo. Ultear y Meredy eran lo más cercano a una familia que tenía, y entonces Ultear desapareció..,- dijo tristemente. Erza sabía que para Gray, Ultear también era alguien importante- él y Meredy están muy unidos, pero a diferencia de Jellal, Meredy tuvo el valor de arriesgarse por amor y unirse a Lamia. Se que saber que cuenta con Juvia ha supuesto una gran calma en la soledad de Jellal, pero aún tenemos que hacerle sentir parte de Fairy Tail, el que siempre ha sido su sitio.
-¿y tú, Erza?
-A pesar de que dice que no merece estar a mi lado por haberme hecho llorar- dijo sonriendo la pelirroja de manera confiada- yo le daré la familia que tanto ansía tener. Seré ese alguien en quien pueda confiar ciegamente… porque yo… yo no soportaría volver a separarme de él…- añadió alzando la mirada al cielo.
-Eres la persona más fuerte que he conocido nunca, Erza- admitió Gray también alzando su mirada al cielo- pero en algo si que tiene razón Jellal, nadie merece hacerte llorar. Si Jellal lo vuelve a hacer, por muy ex-mago santo que sea, ten por seguro que Natsu y yo iremos a darle una paliza. Mer, Juvia y él quizá sean una familia, quizá sean hermanos. Pero nosotros tres también lo somos, ¿no? ¡Después de todo, nos hemos criado juntos!- exclamó guiñándole un ojo a la escarlata la cual sonrió abiertamente y asintió con la cabeza. Gray tenía razón, ella también tenía dos hermanos menores que la protegerían aunque la vida les fuese en ello.
-¡Gray, Erza!- oyeron llamarles Mirajane. Ambos se giraron a la entrada del hotel y allí se encontraron con todos sus compañeros ya listos para marcharse a Magnolia. A casa.
El maestro Makarov se sentó de nuevo al lado del conductor del vehículo, mientras Lucy y Natsu lo hacían esta vez en la primera fila de asientos. Detrás de ellos se sentaron Mirajane y Laxus, seguidos de Gajeel y Levy. Los tres DragonSlayer tenían problemas con los carruajes y sin la ayuda de Wendy si estaban más próximos a la puerta, era mejor para todos. Ha diferencia de la vez pasada en la que Mirajane y Laxus apenas se hablaban, o Levy que no viajaba con ellos, esta vez las antiguas y también las nuevas parejas se sentaron juntas, lo que dejó a Gray, Erza, Juvia y Jellal en los asientos traseros. Para llegar a Crocus se habían sentado con sus respectivos hermanos, tanto sanguíneos como no, sin embargo, ahora las cosas habían cambiado.
Gray fue el primero en tomar el valor que le faltaba y cogió la mano de Juvia para guiarla a los asientos detrás de Gajeel y Levy, lo que dejó a Jellal y Erza en los asientos traseros. Jellal sonrió y sujetó la puerta del carruaje para dejar pasar a Erza primero y después subir él. Tras cerrar la puertas, el vehículo se puso en marcha y tres DragonSlayer cayeron desmayados sobre el regazo de sus respectivas novias. Para ellos iba a ser un viaje demasiado largo.
Lucy, Levy y Mirajane conversaron un rato entre ellas, pero finalmente el sueño las venció a las tres y se quedaron dormidas aún protegiendo a sus novios de mareos fáciles.
Gray miraba distraído el paisaje que pasaba ante sus ojos bastante aburrido. Miraba de vez en cuando a su compañera la cual tenía las manos bien cogidas sobre su regazo y con la mirada perdida. De vez en cuando bostezaba y sus ojos se cerraban presos del sueño aunque intentaba permanecer despierta. Gray sonrió al ver el sonrojo en las mejillas de la mujer de agua y al notar como bostezaba la tomó de la cintura hasta sentarle del lado entre sus piernas, y abrazarla por la cintura.
-Duérmete, estas cansada ¿verdad?- le susurró Gray en el oído a la maga de agua. Esta asintió y apoyó su cabeza sobre el hombro del alquimista de hielo y cerró los ojos suspirando.
-Gray-sama no ha dejado dormir mucho a Juvia esta noche- susurró en el oído de Gray, el cual se sonrojó.
-Y no será la única noche, así que descansa, Juvia, descansa- dijo el alquimista logrando calmar sus nervios. Él también cerró los ojos y apoyando su mejilla sobre la cabeza de la maga de agua, acabó sucumbiendo a los brazos de morfeo.
Erza suspiró al ver a Gray abrazar a Juvia para que ésta pudiese dormir. Jellal frunció el ceño pero Erza que lo vio de reojo se apoyó en el hombro del ex-mago santo y entrelazó sus dedos con los de él.
-Tranquilízate- dijo Erza- Ya le he advertido a Gray que si algo malo le pasa a Juvia, tú y Meredy lo torturaríais de la peor forma posible- dijo riendo- además, cuentas con la ayuda de Gajeel, él también quiere a tu hermana como si fuese su propia hermana, y yo también te ayudaré- le tranquilizó- tu hermana tiene mucha gente que la quiere, más de la que ella misma se imagina. Cana, Lisanna, Macao, Wakaba… entre otros muchos en el gremio, y eso sin contar con Aquario, el espíritu celestial de Lucy, ella y Juvia son grandes amigas.
-Me alegra saber que mi hermana tiene una familia que la quiere tanto- dijo Jellal sonriendo tristemente.
-Tú también la tienes, aunque no quieras verlo- dijo Erza- Me tienes a mi, a Juvia y a Meredy, y también tienes a Sho, Wally y Milliana, los antiguos miembros de Crime Sorciere también te aprecian, y nos tienes a todo Fairy Tail.
-Tengo más de lo que merezco- dijo Jellal suspirando. Erza le pellizcó el costado- ¡Auch! ¿Eso a que ha venido?- preguntó sorprendido. Erza sonrió.
-Terapia de choque- contestó ella- cada vez que digas que no mereces algo de lo que tienes, te pellizcaré, al final se te pasarán las ganas de decirlo.
-Pero…- intentó protestar Jellal, pero Erza lo silenció con una suave beso que logró sonrojar al mago de magia de cuerpo celestial.
-Por cierto- dijo Erza- Gray me ha dicho que si tú me vuelves a hacer llorar, será él junto a Natsu quien te de una paliza. Tú tienes tus hermanas- dijo refiriendose a Juvia y Meredy- y yo tengo los mios. Tenemos una gran familia.
-Supongo que debo decir que tienes razón, ¿no?- dijo Jellal divertido- Si no lo hago me pellizcarás.
-Veo que vas aprendiendo- dijo Erza riendo. Lo besó de nuevo y Jellal pasó uno de sus brazos por los hombros de la titania de Fairy Tail, atrayendola más a sí mismo.-Me agradan los premios cuando digo lo que quieres escuchar- añadió Jellal. Le encantaba el olor a ambrosía y fresas que desprendía el cabello de Erza. Eso era algo que siempre había recordado. Desde que la conoció en el sistema R.
El camino fue largo, sobre todo para los DragonSlayer que no paraban de marearse y sentir ganas de vomitar. Pararon para comer algo, pero no se demoraron mucho tiempo pues querían llegar cuanto antes a Magnolia. Todos echaban de menos el gremio.
La ciudad de Magnolia los recibió con clamores de alegría a pesar de ya estar bien entrada la noche, al parecer, sus compañeros del gremio habían organizado una gran fiesta para homenajear a los participantes en los Grandes Juegos, y la ciudad quería rendirles un pequeño homenaje, puesto que si Fairy Tail era el gremio más poderoso, Magnolia se convertiría en el lugar más seguro de todo el reino. Nadie se atrevería a enfrentarse al gremio de las hadas.
Ante las puertas del gremio, ya más alejados del resto del pueblo. Las cinco parejas se bajaron del carruaje siguiendo al maestro Makarov quien abrió las puertas del gremio. Lucy, Natsu, Mirajane, Laxus y Levy se hicieron a un lado y se acercaron al resto de sus compañeros, los cuales, cuando entraron los otros cinco, aquellos que habían sido parte del equipo final de Fairy Tail, comenzaron a aplaudir con alegría y muchos de ellos, Cana la primera, alzaron sus copas brindando por sus compañeros, que de nuevo, tres años más tarde y sin haber participado hasta entonces, traían a casa el título del mejor Gremio del reino de Fiore.
En Fairy Tail podían desaparecer miembros por muchos años, podían no participar los miembros más fuertes del gremio, podían estar involucrados directamente con el mago oscuro más poderoso de la historia, podían sobrevivir a una gran guerra, y también, podían demostrar que eran ellos aquellos dignos de ser considerados los mejore magos de Fiore. Quizá eran algo escandalosos, y no eran un gremio muy convencional, eran una familia más que un lugar de trabajo, quizá causaban demasiados destrozos cuando iban a realizar algún trabajo, pero aún así, todos y cada uno de los miembros de Fairy Tail eran indispensables y todos ellos sumamente poderosos.
La fiesta duró por horas, hasta bien entrada la noche. Bailaban, reían, Mirajane cantaba en el escenario, bebían, pero sobre todo, eran felices de poder estar todos juntos de nuevo, como siempre.
Bueeeno... de vuelta a Magnolia. Ya todos echaba de menos su hogar. Ahora solo queda ver como se dan las cosas ya que la calma y la tranquilidad han vuelto a la vida de nuestros protagonistas favoritos.
Sí hay una cosa que me gusta de Fairy Tail es ese sentimiento de familia que se da entre muchos personajes, creo que ya lo había dicho, por ello voy a hacer tanto incapie en ello, ahora que las cosas van bien. Me parece algo adorable.
Muchas gracias a todos los que leeis la historia y os tomáis la molestia de comentar.
sobre todo a:
Gabe-Logan
y
Blue-Azul-Acero
Bueno, sin mucho más que añadir, espero que os esté gustando y que la sigáis hasta el final.
Besos
Lady
P.D: ¿Estáis viendo la Season Finale de Fairy Tail? Aunque ya haya leído el manga, me encana verlo en anime. ¡Qué guapa han hecho a Juvia!
