Planificación
El camino por la aldea había sido tranquilo, pero tenso e incómodo, al menos para ella que trataba de mantenerse al día con Sasuke.
Parecía seguir molesto, pero el estado actual de su vestimenta; simplemente unos pantalones –muy– cortos y un top que penas cubría lo necesario, deteniéndose justamente en su ombligo, parecía que había despertado en él el instinto de macho alfa que tanto le caracterizaba, sosteniéndole la mano y enviando miradas amenazantes a todo hombre en su camino.
No era su culpa, Sasuke no la había dejado cambiarse.
Pero el remordimiento le carcomía, sabía lo serio que era su prometido, siempre se esmeraba haciendo las cosas –como cuando lo retó a aprender a hacer curri sin usar su Sharingan y terminó con un resultado deliciosamente bueno – y cuando planeaba algo le gustaba que todo se hiciera al pie de la letra, algo –muy– controlador, pero era su forma de ser y no podía evitar ser como tal.
Así que no leer la planificación había un grave error de su parte.
—Sasuke —le llamó, pero él Uchiha no le hizo y siguió caminando, manteniendo a barbilla en alto y apretando un poco los labios.
Era tan adorable.
—Realmente lo siento —se abrazó a su brazo sin desunir sus manos y apoyó la cabeza en el mismo sin dejar de mirarlo —lo haré en cuanto volvamos… lo prometo —dijo con una voz minúscula, más aguda de lo normal y un poco ronca.
Notó como la miró levemente.
—Ya no importa —le dijo apartando la mirada y siguió caminando.
Mentir era algo que se le daba bien a Sasuke, pero con el tiempo había descubierto ciertos signos que dejaban al descubierto su engaño, como ese pequeño temblor en sus cejas, casi imperceptible, o cuando su yugular se marcaba levemente en su cuello, justo como lo hacía en estos momentos, pero lo dejó parar, lo último que necesitaba era que se molestara más y la acusara de acusarle de mentir.
—Entonces ¿A dónde vamos? —le preguntó.
—Yamanaka
— ¿Ino? —preguntó mirándolo con incredulidad.
—Yamanaka —Repitió, dándole a entender que no era ella.
—I-Inoichi —afirmó ella, casi segura, aunque no entendía para qué.
—Ya-ma-na-ka —le dijo de nuevo, separando las sílabas como si fuera idiota.
El rostro de Hinata palideció.
—D-debes estar bromeando — le dijo deteniendo su paso —No podemos ir con La Yamanaka Ishime.
Sasuke la miró arqueando una ceja.
— ¿Por qué no? —preguntó.
— ¡Me da miedo!
Ella sabía porque quería ir donde esa mujer, después de todo la madre de Ino era la organizadora de bodas más famosa en todo el país del fuego y sus fronteras, incluso era muy solicitada en occidente, donde solo parejas muy afortunadas eran las que recibían el honor de tenerla a ella como su organizadora de bodas.
Sin embargo, conocía a Ishime Yamanaka incluso desde antes de conocer a Ino, y si bien alguna vez soñó que fuera la organizadora de su boda, todos esos deseos se habían borrado cuando la misma fue la organizadora de bodas de Temari.
Como una de las damas de honor, ella estuvo presente en la mitad del proceso de preparación de la boda… y sinceramente, fue suficiente como para que reconsiderase las cosas.
—Eso es absurdo —Dijo sin detener su paso —Eres una ninja, pones tu vida en riesgo en cada misión, pero ¿le temes a una Yamanaka sin habilidades para el combate? Ja
Se mordió la lengua para no contestarle, ya estando frente a la casa Yamanaka, no sería buena idea.
Tocaron la puerta y esta se abrió casi inmediatamente.
Largas piernas bien moldeadas, muslos que se escondían tras una meticulosa falda lisa azul, una blusa blanca sin mangas y con un muy generoso escote, labios pintados de rojos y unos lentes que escondían detrás de ellos esplendidos ojos grises fue lo que recibieron como bienvenida.
A pesar de la rara vista, no había duda que la madre de Ino era una mujer escultural. Literalmente causaba un sentimiento lésbico en muchas otras mujeres… incluyéndola.
—Uchiha Sasuke, lo he estado esperando —dijo la mujer con una encantadora sonrisa que desapareció cuando volteo a verla —me gustaría decir lo mismo para usted, Hyuga, espero que pudiera rebajar esas tres tallas que le pedí la última vez
¿Había mencionado que esa mujer la odiaba?
—También es un placer verla
Pero la Yamanaka solo la miró de arriba abajo y la ignoró mientras tomaba a Sasuke del brazo libre, invitándolo a entrar, apartándolo de ella y cerrando la puerta.
Y mientras estaba afuera suspiró ante las desvergonzadas palabras de Ishime.
— ¿Está seguro de esto? Porque si cambia de opinión estoy segura de que mi hermosa y talentosa hija dejaría a ese remedo de novio raro que tiene a cambio de un buen esposo y ese lindo anillo
Los siguientes meses serían muy largos.
Estoy gratamente sorprendida de la aceptación que tuvo el prólogo, sobre todo porque salió de repente y con una gramática muy simple, se los agradezco a todos.
Literalmente los capítulos son cortos y no creo que pasé de 10.
Siento haber tardado en actualizar, la universidad me está matando y en las vacaciones de navidad no me dieron inspiración; A;
Espero que este capítulo sea de su agrado y gracias por todos sus RR.
Esta la próxima! Trataré de que sea más pronto.
