ADVERTENCIA:
Los eventos en este fanfic tienen lugar después del final de "El martillo de Thor" así que habrá algunos spoilers y que lo que ocurra en libros futuros no afectará la historia (¿o si? ewe).
Disclaimer:
Los libros de "Magnus Chase y los dioses de Asgard" y demás pertenecen a Rick Riordan, así como todos sus personajes maravillosos. Excepto por los dioses nórdicos, esos son de los nórdicos (No me digas[?]). No gano ningún dinero con esta historia, sin embargo los reviews son más que recibidos.
Capítulo 1:
"My Gender Fluid Friend Laughs at my Sexual Orientation"
Mi amig de género fluido se burla de mi orientación sexual
[Magnus]
-Valhalla-
Uno pensaría que una persona de género fluido estaría bien con tener un amigo heterosexual que acaba de descubrir que le gusta un chico. Porque no es como si fuera gay, no. Sólo me gusta ese chico en particular, los otros me dan igual. Además ¿Qué tiene eso de malo? O más bien ¿qué derecho tiene Alex de burlarse de eso? No es como si pudiera decirse hetero u homo… ¿cierto?
—Magnus— La voz de Alex me sacó de mi ensimismamiento; nos hallábamos en su habitación, ella tenía puesto un overol y se hallaba trabajando en sus vasos de arcilla. O al menos así estaba cuando empezamos a hablar, ahora estaba frente a mi y chasqueaba sus dedos llenos de arcilla frente a mis ojos:— Valhalla llamando a Magnus—.
—Aquí estoy, Alex... —musité, apartando su mano para que dejara de salpicarme. Me miró sonriendo con una malicia que seguro había heredado de Loki.
—¿Estabas pensando en él?—me preguntó con seriedad y, por un momento, pensé que ya había terminado de burlarse de mí. Me equivoqué:— Más te vale no pedirme que moldee un amiguito para ayudarte con tus fantasías—.
—¡Yo no fantaseo con él!—gruñí molesto, con la cara completamente colorada. Por supuesto que ella se desternilló de la risa. Fruncí el entrecejo, mientras la miraba reírse de mí.
—¡Deberías haber visto tu cara!—dijo risueña:— !Creo que incluso lo consideraste!—.
—¡Claro que no!—hice un gesto de disgusto:—eso es tan… yo no haría… ugh—.
—¿Qué no harías, Magnus?—Preguntó Sam, dí un brinco, lo que causó que Alex volviera a comenzar a reír. Sam la miró molesta, seguro porque estaba riéndose en vez estar ayudándola a resistirse a los comandos de Loki. No la culpo. Sam suspiró y se sentó a mi lado:— ¿entonces?—.
—¿Entonces qué?—pregunté, mirándola confundido, Alex retomó sus carcajadas.
—¿en serio, Magnus?—preguntó a su vez Sam, y al parecer mi cara le dijo que era en serio, porque suspiró y dijo:— Te pregunté qué era lo que no harías, ¿recuerdas?—.
—ah… —desvíe la mirada, sintiendo la cara caliente cortesía del recuerdo de la conversación con Alex. Sentí la mirada de Sam en mi nuca, lo que me hacía sonrojar aún más ¿Qué le podía decir? Ella aún no aceptaba del todo el asunto del género fluido de Alex porque simplemente era extraño. Maldición, ni siquiera aceptaba todo el asunto de los dioses porque ella creía en Alah… ¿Los musulmanes son homofóbicos? No es que yo sea homosexual, claro que no… Pero… Sí me gusta ese chico…
—Magnus vino a mi a pedir consejo, hermanita—Miré a Alex, rogándole en silencio que no dijera nada. Alex me miró y sonrió, y no supe si calmarme o asustarme.
—¿Consejo?—preguntó Sam, mirándonos con expresión de sospecha:—¿Sobre qué?—.
—E-esto y-yo…
—Alfarería
Miré a Alex escéptico y entonces comprendí; él (sí, ahora era un chico) me estaba dando una excusa para estar en su cuarto. Por su expresión se podría decir que no podía creer lo tonto que podía llegar a ser.
—¿Alfarería?— preguntó Sam mirándome escéptica, yo me encogí de hombros.
—¿No te parece interesante?—pregunté como quién no quiere la cosa:— Digo, podría conseguir un hobby o varios cientos de ellos para esperar hasta el Ragnarok ¿no?—.
—Eso si Loki no lo desata pronto—acotó Sam, yo asentí levemente, mirando a Alex agradecido, él me devolvió una mirada que parecía decir "aún no te has librado". Un silencio incómodo se asentó sobre nosotros; miré alrededor algo nervioso, sin saber qué decir, y cuando vi el reloj no pude evitar dar un salto.
—Annabeth va a matarme—musité levantándome y corriendo hacia la puerta.
—¿a dónde huyes, Maggie?—preguntó Alex corriendo tras de mi. Yo miré sobre mi hombro y noté que Sam también nos seguía:—No vas a poder huír de esto por siempre—.
—No huyo, tengo una cita… —respondí, Alex me miró escéptico, por lo que añadí:— Mi prima Annabeth me va a presentar a su novio… para que nos ayude con lo del mar—.
—¿es hoy? ¿a qué hora?¿en dónde?—preguntó Sam, mientras salíamos rápido del hotel.
—hace 20 minutos en una bodega semi abandonada al otro lado del río que Percy denominó "terreno neutral"—respondí, Sam y Alex me miraron con una expresión de total y completa incredulidad.
Cuando llegamos al fin a la susodicha bodega mis fuerzas de einherji ya habían empezado a flaquear. Ví a Annabeth junto con una chica rubia, un morocho y un pelinegro de aura peligrosa. Me acerque a ellos, haciendo cara de disculpa.
—¡Magnus! Creí que te había pasado algo— dijo Annabeth antes de abrazarme, el pelinegro se acercó sonriendo.
—Soy Percy Jackson, hijo de Poseidón, encantado— dijo saludandome, estreché su mano y pude sentir su conexión con el mar.
—Magnus Chase, hijo de Frey— respondí mirándolo con fijeza, antes de mirar a sus acompañantes y señalar a las mías:— ellas son Sam al-Abbas y Alex Fierro… hijas de loki—.
Sam y Alex saludaron con un gesto. El morocho parecía nervioso e incómodo.
—bueno… Sadie y yo nos vamos a la Casa, si necesitan algo… — dejó la frase en el aire, tomando la mano de la chica, que nos miró fijamente antes de seguirlo.
—hablamos luego, Carter— respondió Percy antes de volverse a nosotros:— creo que les incomoda pensar en hijos de dioses… —.
—A mi me incomoda pensar en compartir el cuerpo con uno — replicó Annabeth, yo los miré sin entender, por lo que ella explicó:— al parecer los "egipcios" no tienen semidioses, sino que son sirvientes de sus dioses y les sirven de "recipiente"—.
—creo que prefiero a mi papá dónde está… —respondió Sam con expresión perturbada, los demás asentimos.
—entonces… Annabeth me contó que tenías problemas con el mar —dijo Percy después de unos minutos de silencio incómodo.
—¿así ligas con las chicas? —preguntó Alex con una risita, Percy sonrió.
—No, generalmente combato junto a ellas, desaparezco unos meses y luego de reencontrarnos caigo con ellas a lo profundo del Tártaro y busco la salida a su lado—respondió con una sonrisa traviesa, Annabeth rodó los ojos, ligeramente sonrojada.
—Lo tendré en cuenta la próxima vez que quiera conquistar una chica—dije, Sam me miró como si fuera un idiota insensible.
—primero tienes que casi morir después de derrotar a un minotauro, y destruir a un titán luego de haberle dicho que pensaste en ella al recibir la maldición de Aquiles—agregó Annabeth dándole un golpecito en el hombro.
—Si, si, ya entendimos; son pareja, han pasado mucho juntos, se aman… —resopló Alex, y fue su turno de ser mirada como una idiota insensible.
—Lo que pasa con el mar— intervino Sam diplomática:— es que tenemos que llegar a una isla que solo aparece en ciertos días, destruir un barco y evitar el Ragnarok—
—es decir, lo de todos los días—respondió Percy, sonriendo, como si tratara de quitarle lo grave al asunto. Él me cayó bien.
—por supuesto—respondí yo:— todos los días hay que ir a detener al dios del caos de terminar su barco de uñas de los pies—.
La expresión de ellos no tuvo precio. Pasamos un par de horas charlando, haciendo bromas y planes. Cuando finalmente volvíamos al hotel ya teníamos listo el curso de acción que tomaríamos una vez que Blitzen y Hearthstone volvieran.
Hicimos una parada en Fadlan's Falafel, comimos un poco y Alex y yo volvimos al hotel. Una vez llegamos al piso 17(?) Alex me miró de reojo y sonrió de lado.
—que sueñes con tu príncipe azul— dijo antes de entrar a su habitación. Eso no habría sido ningún problema si no hubiera sido porque TJ y Mallory estaban ahí también. Me sonrojé mucho y entré a mi habitación antes de que alguno de ellos pudiera hacerme alguna pregunta.
Esa noche soñé con él:
Él me tomaba de las manos y me jalaba para que lo siguiera por un bosque vagamente familiar, hasta que llegamos a un claro y me abrazó con fuerza. Escuché su voz en mi cabeza diciendo "llena la copa", antes de que se alejara de mí y señalara los bolsillos de mi chaqueta. Metí las manos en los bolsillos y saqué dos runas "Othala"; las que faltaban en sus dos sets. Él me sonrió, tomando mis manos, de manera que las runas quedaban entre sus manos y las mías.
"llena la copa" repitió antes de empezar a desvanecerse; apretó con fuerza mis manos.
"llena la copa, Magnus" suplicó. Las runas cayeron al suelo cuando sus manos dejaron de ser tangibles.
"Prométeme que llenarás la copa".
Traté de abrazarlo, pero su cuerpo se desvanecía. Traté de hablar, pero mi voz no salía y mis manos temblaban demasiado
"Prométeme que no permitirás que desaparezca".
Me desperté con las mejillas surcadas de lágrimas. En el techo de mi habitación aún brillaban las estrellas. Subí las rodillas a mi pecho y las abracé, dejando escapar pequeños sollozos a causa de la tristeza y desesperación que me invadía.
Di un saltó cuando la puerta se abrió lentamente, dejando entrar el sonido de una risa, la luz se encendió y ví a Blitzen y a Hearth cuyas sonrisas desaparecieron al verme.
—¿Magnus qué pasó?— preguntó Hearth con señas, sentándose a mi lado. Yo lo mire y sin poder evitarlo me abalancé sobre él, abrazándolo con fuerza y sollozando. Blitzen se acercó y me acarició el cabello con cuidado.
—¿Magnus? — preguntó Blitz, yo lo miré tragando saliva.
—T-tuve una pesadilla— musité con voz temblorosa, Hearth correspondió el abrazo y sentí como lentamente la desesperación se iba, dándole paso a una dulce calma. Me alejé de Hearth lentamente, dedicándole una sonrisa de agradecimiento, él se sonrojó un poco y mi corazón dió un salto.
—¿Estás bien?— preguntó con señas, yo asentí levemente:—¿qué pasó?—.
—una pesadilla— respondí, tratando de restarle importancia. Él miró a Blitz preocupado, con expresión de quién ve cumplirse un mal agüero.
—¿De qué trataba tu pesadilla?— preguntó Blitz, dándole una mirada a Hearth que parecía decir "aún no saques conclusiones". Tragué saliva; no quería mentirles, pero tampoco me sentía capaz de decirles lo que había soñado.
—T-te entregaba l-las runas… las que f-faltan en tu set— musité sonrojado, mirando a Hearth:—y m-me decías que l-llenara la c-copa…—me sentía muy estúpido por sentirme tan nervioso y por tartamudear:— y e-entonces t-te desvanecias… —.
Hearth miró a Blitz con expresión de preocupación, Blitz se mordió el labio antes de darle unas palmaditas en la espalda, como alentandolo.
—Tuve un sueño en el que íbamos por las runas… y… —las manos de Hearth temblaron demasiado como para poder entender lo que estaba diciendo. Blitz le puso la mano en el hombro y le hizo señas de que esperara. Tomé las manos de Hearth y le sonreí tranquilizador.
—En su sueño, tú lo salvabas y al hacerlo te agotabas tanto que morías—explicó Blitz, acariciandole el cabello a Hearth, quién aún temblaba, con expresión de tristeza.
—Todo estará bien—dije sin creermelo del todo, Hearth asintió y me sonrió tímidamente.
—¿llenar la copa?—preguntó en señas en cuanto dejó de temblar, tragué saliva y asentí levemente. Él se mordió el labio y sentí que mi corazón daba un brinco; se veía tan guapo. ¿No? Hearth era guapo, simplemente eso, no es como si yo fuera gay por pensarlo ¿cierto?
—¿qué piensas, Hearth?—preguntó Blitz, Hearth sacó su bolsa de runas y nos mostró la suya. Perthro, la copa vacía.
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Aquí los agradecimientos:
Gracias a Rebe Marauder por darle favorito y seguir la historia.
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Hola Rebe Marauder;
Espero que ya hayas podido leer el Martillo de Thor, o al menos que mis spoilers no te dañen mucho el libro (que por cierto es fantástico, como todos los del tío Rick).
Espero que te guste la historia. Cualquier duda o comentario que tengas no dudes en escribir ;)
Con cariño,
Mirai
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Espero que les guste.
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Desde Kamar-taj,
Mirai.
