ADVERTENCIA:

Los eventos en este fanfic tienen lugar después del final de "El martillo de Thor" así que habrá algunos spoilers y que lo que ocurra en libros futuros no afectará la historia (¿o si? ewe).

Disclaimer:

Los libros de "Magnus Chase y los dioses de Asgard" y demás pertenecen a Rick Riordan, así como todos sus personajes maravillosos. Excepto por los dioses nórdicos, esos son de los nórdicos (No me digas[?]). No gano ningún dinero con esta historia, sin embargo los reviews son más que recibidos.


Capítulo 2

"My crush propose to join our souls eternaly to defeat the god of chaos"

"Mi enamorado me propone que unamos nuestras almas eternamente para derrotar al dios del caos"

[Hearth]

-Valhalla-

Magnus miró la runa, y noté que temblaba. Yo miré a Blitz, en busca de consejo, pero el enano parecía tan confundido como yo. Magnus frunció el entrecejo en ese gesto de concentración tan suyo.

—y… ¿y si pudiéramos compartir la carga? —preguntó Magnus, haciendo señas al tiempo que hablaba:— No como ya lo hacemos, sino algo más… como… para que yo pueda ayudarte… a.. llenar la copa… —.

Lo único que vino a mi cabeza al oír esa frase fue un ritual de unión de almas. Me sonrojé violentamente, lo que hizo que ambos me miraran con curiosidad.

—¿Hay una forma? —preguntó Magnus, su mirada esperanzada. Un escalofrío me recorrió al recordar que él había soñado conmigo, y le había dolido perderme. Aunque claro, se debía a que éramos muy amigos ¿no? No era como si él se fuera a fijar en mí; su preocupación se debía a que él cuidaba mucho a sus amigos, nada más.

—No es un ritual cualquiera… —dije con señas, sintiendo la cara hervir. Magnus me miraba atento, esperando. Blitz me miraba curioso y un poco receloso. Suspiré antes de continuar:— Hay un ritual élfico para unir almas...—.

—¿No estarás hablando de…?—Blitzen me miró con gesto de advertencia; sabía a qué ritual me refería. Me sonrojé violentamente y bajé las manos apenado, no quería pensar en qué diría Magnus de lo que yo me había atrevido a proponer.

—¿De qué cosa?—preguntó Magnus algo perdido; Agradecía desde el fondo de mi corazón que Magnus no supiera tanto sobre la cultura élfica, porque si lo hubiese sabido… No, ni siquiera quería pensarlo.

Magnus me miró intensamente, con sus grandes ojos fijos en mí; él sabía que si quería información no debía presionarme, pero se notaba tenso y esperanzado. Me pregunté qué más habría pasado en el sueño.

—Es un ritual… Antiguo… —dije en señas, mis manos temblaban un poco por el nerviosismo:— Pero es peligroso, porque une la vida de ambas personas...—.

—¿La vida?—preguntó y noté que lo recorría un escalofrío, bajé las manos y desvié la mirada unos minutos. Cuando volví a mirarlos pude notar que habían hablado; Magnus estaba pensativo y miraba a Blitzen con esa mirada que tiene cuando está procesando lo que le acaban de decir. Blitzen lo miraba con esa mirada de "¿será que dije algo malo? ¿qué estará pensando?", lo cual no era tranquilizador.

—¿Quién podría hacer el ritual?— preguntó Magnus finalmente, y vi en la cara de Blitzen mi propia sorpresa reflejada. Magnus parecía tranquilo y tenía esa expresión de determinación que tanto me gustaba y, en algunos momentos, asustaba; Solía poner esa expresión antes de hacer algo peligroso y estúpido. Respiré profundamente, mirándolo un poco nervioso.

—Los elfos dejaron de practicar magia hace mucho...—apuntó Blitzen.

—Pero Hearth es mago— comentó Magnus, yo sonreí de lado al sentir el dejo de orgullo en su voz.

—Pero no puede oficiar su propio ritual— dijo Blitzen, Magnus asintió como diciendo "tienes razón". Suspiré para armarme de valor.

—Podría oficiarlo algún dios… —sugerí, y Blitzen me miró como si fuera la primera que me veía, Magnus frunció el entrecejo y luego su cara se iluminó.

—Podría oficiarlo Frey— sugirió Magnus, y, por el calor de mi cara, cualquiera podría decir que estaba más rojo que la grana. Blitzen me miró fijamente, como retandome a que dijera que sí. A veces no estaba seguro de a quién apoyaba.

—¿Qué podría oficiar Frey?—preguntó Alex entrando junto con Sam, Magnus dió un respingo.

—¡Nada!—se apresuró a decir, sonrojado. Antes de tomar mi mano y jalarme. A duras penas pude leer sus labios decir:— Hearth y yo iremos por la runa que falta… —.

Lo seguí, caminando apurado para poder seguirle el paso. Después de recorrer muchos pasillos él se detuvo de repente y miró alrededor. Me puse frente a él.

—Estas perdido ¿cierto?—pregunté, él negó con la cabeza y luego asintió levemente.

—¿Cómo llegamos al Alfheim sin ir en un avión?—preguntó algo confundido, yo sonreí.

—Eso es algo complejo—respondí, él frunció el entrecejo.

—¿Podemos ir desde donde Frey?—preguntó, a lo que yo asentí levemente, antes de encogerme de hombros; yo nunca había estado en el reino de Frey. Soltó mi mano lentamente y suspiró:— Entonces habrá que escalar Ygdrassil ¿no?—.

. . .

Me mordí el labio, asustado, mientras esperaba a que Magnus hablara con Frey. Me sentía muy nervioso, y tenía miedo de que Frey le dijera a Magnus que lo que yo había sugerido era un ritual de compromiso y que él se sintiera asqueado. ¿Cómo había sido capaz de proponer un ritual de compromiso tan serio? ¿Y si en medio de la ceremonia Magnus lo entendía y rompía el vínculo? ¿Y si lo descubría después y decidía que ya no confiaba en mi? Me había dolido mucho la mirada de desconfianza que me había dado cuando descubrió que era un elfo, aunque se había sobrepuesto a la impresión y había confiado en mí, en ése momento seguía habiendo cierto reproche, que con el tiempo había desaparecido. ¿Sería igual en ésta ocasión?

Estaba hecho un manojo de nervios y frotaba mis manos con ansiedad. Vi como la puerta se abría y un guardia me hacía seña de que lo siguiera; Frey estaba al lado de Magnus, el cual sostenía una cinta de seda verde bordada con hilo de plata que formaba hojas y runas. La expresión de Magnus era indescifrable, mientras jugaba con la cinta. Avancé temeroso, y mi mirada se cruzó con la de Frey.

—Acércate Hearthstone— pidió, mirándome fijamente, yo asentí y me acerqué hasta quedar a su altura. Frey me miró con expresión cálida y sabia:—Magnus me expuso las razones por las cuales quieren hacer el ritual y, en vista de lo que me ha dicho, estoy dispuesto a oficiarlo—.

—Muchas gracias, Su eminencia— Dije, haciendo una pequeña reverencia. Cuando volví a levantarme noté que la mirada de Frey se había vuelto severa.

—Sin embargo… Debo advertirles dos cosas—dijo con expresión seria, Magnus alzó la vista hacia su divino padre. Frey estiró la mano hacia Magnus:— La primera es que este es un ritual de mucho poder, y la única manera de romperlo es que uno de los dos muera… O lo sería si ambos estuvieran con vida—.

—¿A qué te refieres?—Preguntó Magnus; miraba a Frey, pero hizo su pregunta en señas para que yo pudiera comprenderlo perfectamente.

—A que, ya que tú estás muerto—Frey me lanzó una mirada, en la que dejaba claro que no le gustaba que hubiera fallado en mi misión de cuidar a su hijo, antes de continuar:— pero tu amigo no, ambos estarán en un limbo entre la vida y la muerte; esto hará que el ritual sea más fuerte— respiró profundamente, casi como si se debatiera entre si seguir o no:— Al unirse sus almas compartirán sus cargas y se potenciarán mutuamente; así Hearth compartirá tu fuerza de Einherji y tú compartirás su fuerza de mago... Pero...—.

—¿Pero?— ambos hicimos la pregunta, Frey sonrió con tristeza.

—Cada herida que les hagan la sentirán ambos—respondió, su mirada fija en Magnus. Ambos tardamos un poco en entender la sonrisa triste de Frey que acompañó a esa afirmación.

—¿Y… si muero en el Hotel?—preguntó Magnus, yo me estremecí al pensar en los combates a muerte que eran la entretención de los Einherjar.

—Hearthstone sentirá lo que tú sientas al morir; dolor, angustia, etc…—Respondió Frey con simpleza, parecía resignarse con ello. Casi como si sintiese compasión de nosotros:—Probablemente se desmaye y recupere la conciencia cuando revivas en el Valhalla—.

—Pero… No morirá ¿cierto?—preguntó Magnus, su expresión era de preocupación.

—Mientras que uno de los dos siga vivo el otro no morirá; es parte de tu condición Einherji—respondió Frey, antes de, con una sonrisa cálida, agregar:— Supongo que eso es lo positivo… ¿no?—.

—Es algo bueno— respondí, me tranquilizaba saber que había una manera de que yo pudiera salvar a Magnus sin tener que matarme usando magia. La expresión de Magnus se relajó un poco.

—Trataré de que no me maten muy seguido—dijo, con una sonrisa de disculpa:— O al menos que sea rápido y poco doloroso—.

Agradecí sus palabras con una sonrisa tranquilizadora, apretando suavemente su hombro. Frey nos miró, sonriendo cálidamente antes de aclarar la garganta.

—Ah, hay algo más que deben saber— Dijo, con voz solemne. Ambos lo miramos, y yo sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Frey sonrió tranquilizador y continuó:—Ambos deben pasar los siguientes cinco días juntos, cimentando la unión que se hará hoy, y esos cinco días serán los que determinen la relación que llevarán en un futuro—.

—¿L-la relación?—preguntó Magnus, sus manos crispadas sobre la cinta.

—Así es; les sugiero no tener discusiones que puedan entorpecer su relación de amistad— explicó, y me pareció, por un momento, que al decir "amistad" sus labios se habían crispado en una sonrisa.

—Entonces… ¿Comenzamos?—preguntó Magnus ofreciéndole a Frey la cinta.

—Normalmente ambas personas deben tener un familiar que sirva de testigo —respondió Frey y me miró expectante:— así que habría que llamar a...—

—Blitzen— Me apresuré a decir; me negaba a tener a mi padre en la ceremonia. Frey negó con la cabeza.

—Puede que sean casi como hermanos, pero tu alma en este momento le pertenece a alguien más, igual que la de Magnus—dijo Frey, yo asentí levemente, empezando a entender por dónde iba el asunto ¿Eso significaba que Odín debería dejar de enseñarme? ¿Estaría dispuesto a hacerlo? ¿Renunciaría al alma de Magnus? ¿Odín podía renunciar al alma de uno de sus Einherji? ¿Eso haría que Magnus dejara de ser uno? Mil preguntas rondaban mi cabeza.

—Odín no tardará en llegar—Frey volvió a dedicarme esa mirada cálida y sabia, cómo si supiera las inquietudes que rondaban mi cabeza y, con esa mirada, me dijera que no me preocupara. Frey le hizo una seña a sus guardias:— Mientras tanto, ustedes deben prepararse para la ceremonia—.

Unos guardias fueron con Magnus y otros se acercaron a mi. Miré a Magnus y le sonreí tranquilizador. La verdad, que los guardias nos separasen para preparar las runas que irían sobre nosotros y vestirnos con ropas ceremoniales, no me tranquilizaba para nada. Sentí la aprehensión formar un nudo en mi estómago, mientras que ellos cambiaban mis pantalones y chaqueta de cuero, y mi camisa por la túnica ceremonial. Me negué a dejar que se llevaran mi bufanda; al verme en el gran espejo se me hacía demasiado extraño verme vestido así, y la bufanda con rayas me hacía sentir un poco más yo.

Los guardias empezaron a pintar runas en mis brazos y mis manos, entrelazándolas con un lindo motivo de ramas. Uno de ellos saltó cuando las runas brillaron suavemente y empezaron a danzar en mi piel. Parecían sorprendidos por lo que acababa de pasar. Yo simplemente miré las runas que hablaban de unión, complemento y espiritualidad.

Los guardias me guiaron fuera con expresiones recelosas. Yo dejé de verlos cuando mis ojos se posaron en Magnus; le habían puesto una túnica verde oscuro que le sentaba estupendamente, habían tratado de peinarlo un poco y le habían puesto una corona de flores blancas que se hallaba torcida sobre su cabeza. Reí por lo bajo, antes de que me pusieran una corona también que se cayó hasta mis ojos. La levanté frunciendo el entrecejo y noté que Magnus me miraba divertido, un leve sonrojo en sus mejillas.

Me acerqué a Magnus, viendo como Odín se acercaba a Frey. Probablemente estuvieran hablando, pero, como nos daban la espalda, yo no podía oírlos. Magnus señaló la bufanda.

—Es bueno saber que sigues siendo tú—dijo, sonriendo:— Por un momento temí que te cambiaran por Legolas—.

—No vamos a ir a buscara a los Hobbits a Isengard— repliqué, Magnus rió. Me pregunté cómo sería escucharlo reír.

Magnus me hizo una seña, y señaló a los dos dioses, que se acercaban.

—Muy bien, Frey me ha dicho lo que planean hacer—dijo Odín, enderezándose la corbata:— debo advertirles que ésto no libra a Magnus de ser parte de mi ejercito; si algo hace que Hearthstone, mi fiel alumno, sea parte también de mis soldados—.

Frey se inclinó hacia él y le retiró un pequeño control de la mano.

—¿Cómo que no puedo hacer una presentación antes de la ceremonia?

—Ellos saben perfectamente por qué están aquí y qué quieren conseguir con ésto.

—Ahora dirás que iremos directamente a atar sus almas.

—¿Por qué diría eso?

—El tiempo apremia, Frey; Loki está suelto y tu hijo ha aceptado ayudar a mi agente especial.

—Este tipo de cosas no se deben apresurar, Odín

—Tú mismo has dicho que ellos saben por qué están aquí y qué quieren conseguir.

—Si pero…

—Y es obvio que vinieron por voluntad propia, así que apresúrate a hacer tu Alf Seidr y unirlos para que puedan seguir con su misión.

—¡No pueden salir de aquí a alguna de tus peligrosas misiones especiales!

—¿Cómo que no? Nada mejor que enfrentar a la muerte para cimentar estas uniones.

Miré a Magnus, el cual parecía tan incómodo como yo con la discusión de los dos dioses. Magnus se encogió de hombros y me hizo señas:

"¿Estaría mal si adelantamos hasta el final de la ceremonia?".

—El principio es más como para resaltar la importancia de ésto…

"Así que si podríamos adelantarlo…".

—Por supuesto…

"¿Y si les decimos que hagamos el ritual y ya? Tenemos que ir por la runa".

—Debemos apurarnos… Quién sabe qué ha hecho mi padre en estos días…

"Con más razón debemos ir pronto; hay que salvarlo".

Magnus dió un salto, lo que indicaba que los dioses habían vuelto su atención hacia nosotros. Volteé a verlos imitando la expresión de culpa de Magnus. Frey nos miraba intensamente.

—¿De qué runa hablan?—preguntó, su expresión indescifrable:—¿Y en qué lugar se encuentra?—.

—De Othala— Respondí:—Es la runa que falta en mis sets… Está… En Alfheim… En casa de mi padre… —.

—No puede faltar una runa en el set de un mago—riñó Odín, yo encogí mis hombros. Odín me miró con el entrecejo fruncido, antes de mirar a Frey:— Sigamos con ésta unión, Frey. Tengo que preparar la presentación de esta noche—.

Frey nos seguía mirando con intensidad, mientras Magnus y yo nos acercábamos por indicación suya. Extendí mis manos y noté que las manos y brazos de Magnus también estaban llenos de runas, sólo que las de él estaban quietas. Magnus tomó mis manos con expresión confundida y se sobresaltó cuando las runas en sus brazos cobraron vida y empezaron a danzar con las mías. Frey se acercó, pero yo no dejaba de ver a Magnus. No supe qué dijo, pero era seguro que eran las palabras del ritual. Magnus parecía confundido así que era posible que Frey estuviera hablando en nórdico antiguo.

Odín se acercó entonces ayudando a atar la larga cinta alrededor de nuestras manos. Las runas empezaron a brillar y a danzar, separándose de nuestras pieles y bailando a nuestro alrededor. Magnus apretó mis manos con fuerza y pude sentir la expectación y el nerviosismo que él sentía. Me pregunté si sentiría también los míos. Magnus asintió levemente y me sobresalté, él sonrió tranquilizador. No movió sus labios, sus manos estaban firmemente agarradas a las mías, pero en mi mente se formaron sus palabras, dulces, tranquilizadoras y tiernas, en lo que, me pareció, sería su voz, si pudiera escucharla.

"Estoy aquí, Hearth… Siempre estaré aquí para tí".

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CONTINUARÁ


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Aquí los agradecimientos:

Gracias a Pandora1496 y Sta Fantasia por darle favorito y seguir la historia.

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Hola Sta Fantasia;

Me encanta que te encante y me encanta que hayas leído los libros y que te haya gustado como narré a los personajes.

Tuve un par de problemas porque leí los libros hace tiempo (a penas salieron los mandé comprar), pero ya he estado revisando todo y si.

En efecto es el piso 19, tengo que corregir eso.

Muchas muchas gracias por leer, y espero que este capítulo te haya gustado. Tu review me dió ánimos para terminarlo.

Con cariño,

Mirai

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Un agradecimiento super especial a mi Beta Jared que se aguanta mis payasadas y mis dramas~

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Espero que les guste.

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Desde Crossoverly,

Mirai-sama