ADVERTENCIA:
Los eventos en este fanfic tienen lugar durante "The Ship of the Dead" así que contendrá spoilers [Lo siento u.u].
Disclaimer:
Los libros de "Magnus Chase y los dioses de Asgard" y demás pertenecen a Rick Riordan, así como todos sus personajes maravillosos. Excepto por los dioses nórdicos, esos son de los nórdicos (No me digas[?]). No gano ningún dinero con esta historia, sin embargo los reviews son más que recibidos.
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Capítulo 4 [Parte II]
I give the guy I love a lust potion and probably destroy the world
"Le doy al chico que amo una poción afrodisíaca y probablemente destruyo el mundo"
[Hearth]
-Alfheim-
—Hola Hearth—Saludó Blitzen cuando abrí los ojos. Me sentía como si me hubiese precipitado desde una altura considerable contra el cemento; Magnus acababa de revivir, lo podía sentir a través de la conexión. Lo cual definitivamente me preocupaba, aún si sabía que probablemente se debiera a su entrenamiento intensivo con el tal Percy.
—¿Cuánto?—Blitzen me mostró el reloj y se encogió de hombros. Yo me mordí el labio y suspiré; llevábamos demasiado tiempo perdido en ese lugar.
—Parece que Magnus está entrenando mucho—Comentó Blitzen; ambos estábamos sentados en el bosque cerca de la tumba de Andiron, tratando de pensar en cómo íbamos a recuperar la maldita piedra. Si tan sólo me hubiera asegurado de que el anillo fuera real, ahora no tendríamos de lidiar con ésto.
—Eso es bueno, tenemos que irnos pronto—Respondí, tosiendo un poco; aún no me acostumbraba a sentir las muertes de Magnus, y ese fin de semana había sido demasiado peligroso al parecer.
—¿Qué vamos a hacer con eso?—Preguntó Blitzen señalando la cueva. Yo suspiré ¿Por qué todo tenía que ser tan jodidamente difícil?
—Tendremos que matarlo—Respondí, no muy seguro. ¿Cómo era posible que se hubiera vuelto así en tan poco tiempo? ¿Qué lo había detenido? ¿Cómo no lo vi antes?
—¿Estás seguro?
—¿Tienes un mejor plan?
—Tal vez a Magnus se le ocurra algo…
Suspiré, cerrando las manos con tanta fuerza que me clavé las uñas en la palma. Esperaba, sinceramente esperaba que Magnus pensara en algo. Blitzen me puso una mano en el antebrazo y me dedicó una pequeña sonrisa, puse una mano sobre la de él y le di un pequeño apretón.
—No creo que te odie por lo que pasó, Hearth...—Dijo Blitzen y yo me encogí un poco. No sabía porqué finalmente me había sincerado con él, tal vez se debía a la confianza generada por los largos años juntos, o tal vez era simplemente que era sencillo hablar con él. Fuera como fuese, el hecho fue que terminé confiándole mi impía y deshonrosa hazaña. Y, para mi sorpresa, él no me juzgo, ni un poco por ello.
—Cuando se entere de la poción me odiará—repliqué, a lo que Blitzen se encogió de hombros. Acababa de abrir el portal a la locación en la cual nos encontraríamos con Magnus y los demás, ambos lo atravesamos. Cogí una piedra y la lancé al océano.
—Dile lo que me dijiste a mi—respondió como si fuera lo más obvio del mundo, lanzó una piedra al océano y continuó:—Dile que querías que fuera más llevadero para él y que querías que lo sintiera especial—.
—No es tan sencillo, primero...—Mis gestos se vieron interrumpidos por una gran ola, que azotó el borde del faro con fuerza, vi una enorme serpiente marina y una chica que parecía hecha del mar. Luego me hundí en la oscuridad.
Cuando desperté estábamos en una enorme jaula para pájaros, en una cocina. Blitzen estaba a mi lado, empapado y con expresión de derrota. Mi cabeza dolía un poco, y podía sentir la angustia de Magnus a través de la conexión.
—¿Qué pasó?— Le pregunté a Blitzen con gestos. Blitzen suspiró y se encogió un poco de hombros.
—Nos arrastraron las doncellas de las olas, hijas de Aegir, al parecer golpeamos a su mascota—Respondió. ¿Por qué no me sorprendía? ¿Porqué no podíamos simplemente empezar la misión bien? No, todo iba de mal en peor. Blitzen pareció notar mi angustia, porque se acercó a palmearme la espalda, su mirada resignada mientras trataba de darme algo de ánimo.
—¿Y si morimos aquí? Nadie sabrá nunca que estamos atrapados aquí—Mis manos temblaban un poco al hacer las señas, Blitzen frunció el entrecejo.
—¿Y Magnus? ¿No puedes comunicarte con él por medio de la conexión?—Preguntó, yo dejé caer los hombros un poco en señal de derrota:
—Desde… Ese día no ha podido sentir bien las emociones de Magnus, mucho menos he sido capaz de mandarle un mensaje.
—Tal vez sigues temiendo que no sea recíproco.
—Es porque no lo es.
—Magnus te quiere, Hearth.
—Como nos quiere a todos, somos amigos.
—Y además eres especial para él, lo suficiente como para que estuviera de acuerdo con el ritual y el numerito.
—No estuvo de acuerdo con el "numerito" Blitzen, prácticamente lo violé.
—Según lo que escuché, Magnus lo disfrutó de lo lindo.
—Gracias a la poción que le dí…—me tomó un momento procesar lo que Blitzen había dicho:— ¿Lo que escuchaste?—.
—Oh cierto—dijo, sonrojándose un poco:—Digamos que Magnus sonaba como si lo estuviera disfrutando mucho.—
—Los gemidos… ¿Los escuchaste?
—Creo que todo el mundo los escuchó; Magnus parecía demasiado… Perdido en el acto como para notar que estaba subiendo la voz.
—Si sonaba como si lo disfrutara… Se sentía que lo disfrutaba.
—¿A qué te refieres?
Al ver la mirada extrañada de Blitzen yo simplemente hice un círculo con el índice y el pulgar de cada mano y luego los enlacé: "Conectar". Blitzen pareció sorprendido.
—¿Quieres decir que puedes oír a través de Magnus?
—Podría si la conexión fuera lo suficientemente fuerte.
—Deberían en serio trabajar en eso.
—Lo haría si Alex me dejara acercarme a él, o si no se sintiera tan incómodo—Solté un suspiro; era obvio que Alex estaba en plan sobreprotector con Magnus, y no me iba a dejar estar a solas con él. No era como si yo tuviera confianza para estar a solas con él, después de todo, no me creía capaz de mantener la compostura llegada la oportunidad. Me tomó un poco darme cuenta de que la angustia que sentía no era sólo mía, aunque lo que me advirtió de su llegada fue la expresión de Blitzen.
—¡Mag…!—Pude leer en sus labios, pero era obvio que alguien lo había interrumpido, por lo que seguí su mirada y mis ojos se encontraron con esos ojos grises que tanto amaba. Por su expresión podía adivinar que estaba preocupado por nosotros, pero la conversación que él y los otros tenían con Aegir no tenía mucho sentido para mi, en especial porque no sabía a quién mirar y Aegir nos daba la espalda a Blitzen y a mi. Decidí imitar a Blitzen y tratar de lucir lo menos apetecible posible.
Ellos parecieron convencer a Aegir de que nos soltara, pues éste le entregó las llaves a Magnus, quién trepó hacia nosotros y abrió la jaula. Blitzen abrazó primero a Magnus, haciendo que el yo lo abrazara no fuera tan incómodo, al menos para mí.
—Eh, la verdad es que no sabía que estaban aquí—Magnus le respondió a algo que Blitzen había dicho, hablando en lengua de señas al tiempo que lo decía. Sentí mi corazón enternecerse por el gesto ¿Gestos?... Magnus nos dedicó una de esas sonrisas que me hacían sentir importante:—Pero me alegra mucho encontrarlos—.
—Me alegra que nos encontraras—Respondí en señas, antes de señalar mi bolsa de runas, como disculpándome:—La estúpida jaula era a prueba de magia—.
Magnus puso una expresión de angustia que hizo eco en mi pecho, al tiempo que se acercaba abriendo un poco los brazos. Se detuvo y ladeó la cabeza, su expresión cambió a una de confusión.
—¿Qué pasó? ¿Cómo llegaron aquí?—Preguntó.
—Una larga historia—Dijo Blitzen:—Los estábamos esperando en el faro, ocupándonos de nuestros propios asuntos...—
—Atacamos a una serpiente marina—agregué.
—No hicimos nada malo—Replicó Blitzen.
—Le pegamos en la cabeza con rocas—Expliqué, Magnus alzó una ceja.
—Bueno ¿Y cómo íbamos a saber que estaba ahí?—Blitzen frunció el entrecejo:—Pero eso no es lo importante, chico. Descubrimos cierta información y no es nada bueno...—.
Noté que algo había interrumpido la conversación, y seguí los pasos reluctantes de mis compañeros. Mi mano rozó suavemente la de Magnus, y él la apretó un poco antes, me dedicó una sonrisa que se desvaneció al ver al comedor: Parecía como si un enorme mástil hubiese sido cortado transversalmente y acomodado para servir de mesa. Había un candelabro de cristal marino colgando de una cadena gruesa, cuyas luces eran espíritus torturados.
Pero eso no era lo que había molestado a Magnus. No, lo habían molestado las etiquetas en los asientos: "ENANO", "HRÖN", "ELFO", "HEFRING", "HIJAB VERDE", y así. Vi Impotente como Magnus iba hasta el otro extremo de la mesa, sintiendo su incomodidad hacer eco en mis entrañas. Vi como entablaba una conversación con una de las hijas de Aegir y suspiré; yo era bastante inútil cuando se trataba de seguir conversaciones ajenas, en especial en un banquete.
Mierda.
Alcé la cabeza al "escuchar" esa palabra; vi como las hijas de Aegir se levantaban y recogían tenedores, cuchillos y/o servilletas, con expresiones hostiles. Sentí el pánico de Magnus, per o su expresión no denotaba tal:
—¡Esperen!—dijo, sus labios moviéndose lentamente:—Todavía somos huéspedes en su mesa. No hemos roto ninguna regla—.
Hubo una respuesta que no alcancé a captar.
—Romperás tu barrica—advirtió Magnus, hubo una pausa y dijo:—Nunca dije que no fuera Magnus Chase. Además, tus hijas nos trajeron porque mencionamos la hidromiel— Otra pausa:—Si, pero también por la hidromiel ¡Estamos aquí para hablar de hidromiel!— ¿Lo estábamos? Una pausa larga y Magnus continuó:—Verán. No era una pretensión falsa. ¡Era completamente cierta!— Contuve una risita al ver la sonrisa de Magnus por su "perfecta lógica":—Me alegra que preguntaras—Magnus se quedó callado, y yo traté de seguir la conversación que parecía desarrollarse por toda la mesa. Lo poco que entendí fue que teníamos que explicar porqué queríamos hablar de hidromiel y esperar que Aegir no nos matase.
La conversación iba y venía y yo ya no sabía a quién mirar, cuando mis ojos se cruzaron con los de Magnus.
—¿Qué es un f-l-y-i-t-i-n-g?—preguntó en señas. Fruncí el entrecejo.
—Un concurso de insultos—Respondí confundido.
—¿Y K-V-A-S-I-R?—preguntó a continuación. Me encogí un poco ¿Magnus sabía?.
—¿Lo sabes?—pregunté, y noté a Sam hacer señas:
—¡He estado tratando de decírtelo! Loki estuvo aquí hace mucho. Un concurso de insultos. Prométele una venganza a Aegir. Alex y yo creemos que hay un hidromiel que podríamos usar
—Lo tengo—Magnus saltó sobre la mesa y comenzó a hablar con Aegir, parecía inspirado, aunque por las expresiones de los demás, parecía estar haciendo otra de sus locas y estúpidas, aunque valientes y muchas veces útiles, intervenciones.
—Desafortunadamente— logré entenderle a Aegir:— Sigues siendo Magnus Chase, y mi esposa te quiere muerto. Si te dejo ir, ella se pondrá furiosa conmigo. Pero si escaparas, digamos, mientras no miro, y mis hijas no te matan en el intento… Bueno, creo que podríamos considerarlo la voluntad de las Norn—.
Miré a Blitzen y él asintió. Metí mi mano en mi bolsa de runas y comencé a barajar mis posibilidades. Bueno, algo así. Sentí a Lagaz en mi mano y sonreí de lado; en cuanto el pandemonio empezó se la lancé a la jotun más cercana y vi como se licuaba en un enorme charco enojado.
Comencé a usar las runas para atacar, tratando de conseguir tiempo para pensar en un plan… Para que cualquiera de nosotros pensara un plan. Seguí "Licuando" gigantes lo más rápido que podía; lastimosamente ellas volvían a tomar forma al cabo de unos cuantos segundos. Pero esos segundos daban tiempo a los demás para hacer algo.
!Hearth!
¡Joder! No me podía acostumbrar a eso. Volteé a buscar a Magnus, sin entender muy bien cómo ubicarlo, hasta que él apareció, jalando mi manga:
—Esa runa. ¿Qué?
—L-A-G-A-Z—deletreé:—Agua o licuar—.
—¿Puedes hacerle eso a la pared o al techo?
Sonreí malicioso, antes de asentir. Magnus sonrió a su vez.
—Espera mi señal—dijo, antes de que una de las jotun se atravesara entre nosotros. Volví al ataque, mirando cada tanto hacia Magnus para no perderlo y no perder su señal. Aunque… Me concentré en Magnus, bueno, en ese calorcillo en mi pecho que me recordaba que nuestra conexión, aunque débil, existía. Logré captar el eco de sus pensamientos.
"¿Cuándo?"traté de preguntar a través de la conexión, y para mi sorpresa recibí una leve respuesta:
"Ojalá supiera" La respuesta no parecía dirigida a mí, sino más bien un pensamiento al azar. De hecho capté varios pensamientos y algo que parecía una plegaria. Magnus estaba algo comunicativo, o tal vez sólo estaba usando la conexión para calmarse.
"Tú siempre me ayudas a calmarme"
Ups, parecía que él también podía oír pedazos de mis pensamientos así. Una sonrisa curvó mis labios. Me hacía feliz poder ayudarlo, volteé a verlo una vez más y entonces lo vi: Njord estaba de pie a pocos metros de Magnus. Una conversación, que no entendí del todo, después y nosotros estábamos rodeando a Magnus y a Njord, y las hijas de Aegir estaban todas juntas cerca de la mesa.
—Uno de mis amigos aquí tiene un truco que mostrarles ¿No, Hearthstone?—dijo Njord, miráandome. Miré a Magnus y él asintió. Tragué saliva y lancé la runa hacia el techo, empujándola con mi magia hasta que llegó al techo, y el agua nos tragó una vez más.
Cuando por fin pude respirar y ver otra vez, estábamos en la Gran Banana [El barco vikingo amarillo que Frey le había obsequiado a Magnus para el viaje], y mi bufanda se las había ingeniado para atraparme. Comencé a tratar de soltarme y entonces noté que Njord se dirigía a Blitzen y a mí:
—Debemos hablar—dijo, y nos guió, junto con Magnus, a la proa, donde se sentó. Nosotros procedimos a sentarnos a su alrededor. Él comenzó a hablar con Magnus, a explicar el porqué había ayudado y quién era. Blitzen no estaba nada contento con su presencia, y por supuesto iba a lograr que Njord lo matase si seguía así.
—Njord es el dios de muchas cosas—intervine, tratando de ayudar:—Navegar. Construir naves—.
Njord continuó hablando sobre sí mismo y su eterna lucha con Aegir, a quién denominó el "lado cruel" del océano. Entonces Magnus habló de sus pies, y, al verlo tan confundido sólo atiné a pedirle al dios que contara la historia de cómo había ganado a su esposa por medio de un concurso de pies. La conversación continuó, inocua hasta que Njord mencionó que podía darnos "pedacitos de sabiduría para ayudarnos detener a Loki".
—Nos gustan los pedacitos de sabiduría—Comenté, y Njord asintió:
—Lo primero es ésto—dijo:—Para llegar a la Nave de los Muertos, deben pasar través de la frontera entre el Nilfheim y Jotunheim. Es un territorio hostil. Los mortales pueden perecer por el frío a los pocos segundos. Si eso no los mata, los gigantes y draugrs lo harán—.
—No me gusta este pedacito de sabiduría en particular—dijo Blitzen, claramente molesto.
—Ah, pero hay un puerto seguro—dijo Njord:—o al menos un puerto potencialmente seguro— corrigió, antes de seguir con su diatriba y explicar que podríamos tratar de llegar a la Casa del Trueno, la fortaleza de Skadi, su amada ex-esposa. No me gustaba mucho la idea y podía notar que a Magnus le gustaba menos. Luego Njord procedió a hablar sobre la Hidromiel de Kvasir, y a advertir, no sin drama de más, que esa búsqueda en particular podría matarnos. La historia fue interesante, en especial porque Njord hizo una especie de holograma para mostrarnos quién fue Kvasir, antes de que los enanos lo asesinaran para volverlo hidromiel.
Sentí una punzada en la cabeza y miré a Magnus, quién parecía a punto de vomitar o explotar por la cantidad de información. O ambas.
—¿Quieres una runa? ¿O una aspirina?—ofrecí, pero Magnus negó con la cabeza. Siguió hablando con Njord, sobre la Hidromiel.
Entonces Njord se volteó hacia nosotros y dijo en señas:
—Ya saben cuál es su tarea—un escalofrío me recorrió.
—¿La piedra?
—Sabes dónde buscarla.
Blitzen intervino entonces:—¡Deja en paz a mi elfo!¡No lo haremos otra vez! ¡Es muy peligroso!—
Sentí una oleada de gratitud hacia Blitzen, pero nada de lo que él dijera cambiaría las cosas.
—¿De qué hablan?—La voz de Magnus hizo eco a través de la conexión, sonaba confundido y preocupado. Blitzen procedió a explicarle que nuestro trabajo de reconocimiento para Mimir nos había llevado a la conclusión de que necesitábamos la Piedra de Afilar de Bolverk.
—La cosa es—dijo Blitzen:—Si la piedra está donde creemos que está...—
—Está bien—dije:—debemos hacerlo y lo haremos—.
—No, no puedes—dijo Blitzen.
—El elfo tiene razón—interrumpió Njord:—ustedes dos deben preparar el camino mientras Magnus y el resto descubren la ubicación de la Hidromiel. ¿Están listos?—.
—¡wow, wow, wow! ¡No!—Magnus apretó mi mano:—Acabámos de reencontrarnos… No puedes enviarlos lejos—.
—No hay tiempo, nieto—respondió Njord:—sólo dividiendo puedes conquistar…Además, ustedes están unidos por toda la eternidad; siempre terminarán encontrándose otra vez—.
—Déjame ir en su lugar—pidió Magnus, y yo me apresuré a negar con la cabeza, antes de tomar su cara en mis manos y apoyar mi frente en la suya.
"Es mi carga" Le dije a través de la conexión. Vi sus ojos aguarse.
"Quedamos en que la compartiríamos" Replicó, compungido.
—Puedo ayudarlos—intervino Njord, ambos volteamos a mirarlo rogando; yo porque alejara a Magnus de "eso" y Magnus porque le dejara ayudarme. Njord sonrió:—Una vez tengan todo preparado los enviaré de regreso a recogerte. Entonces los tres podrán enfrentar el verdadero peligro juntos. Si fallan, morirán como un equipo ¿Qué les parece?—.
No me gustaba nada la idea, pero Magnus no iba a ceder. Se levantó, ayudó a Blitzen a ponerse en pie, le dijo algo y luego se dirigió a mi. Yo me incorporé y sentí su mano apoyarse suavemente en mi pecho, un gesto de profundo cariño élfico.
—Tú. A salvo. O yo. Enojado—me dijo en señas. Una sonrisa se formó en mis labios.
—Tú también—Respondí, antes de inclinarme y abrazarlo con fuerza. Sentí un leve sollozo de su parte, y como correspondía el abrazo. Cuando nos separamos Njord chasqueó los dedos y nos envió de regreso al Alfheim. Sin poder resistirlo y sin tener que ocultarlo más me dejé caer de rodillas y comencé a llorar. Blitzen se acercó y me consoló hasta que me quedé dormido por el agotamiento.
Nunca antes había soñado con Nalgfar...
_Sueño_
Estaba en la proa el barco de uñas y hacía frío. A mi alrededor los muertos trabajaban como si no importase nada, estaba a punto de sacar algunas runas cuando los oí, al otro lado del barco:
—¿Entonces Magnus?—Preguntó Loki, dedicándole una sonrisa y extendiendo su mano:—¿Me dejarás destruir los nueve mundos?—.
Traté de correr hacia ellos, pero los muertos me tapaban el camino. Quería alejar a Magnus de Loki, quería advertirle a Magnus sobre el cuchillo en la otra mano de Loki. Quería ayudarlo, salvarlo, tomarlo entre mis brazos y alejarlo de toda esa mierda. No pude.
—Es un trato—dijo Magnus, estrechando su mano.
_Fin del Sueño_
Me desperté angustiado y me abracé a Blitzen, incapaz de comentarle mi pesadilla. Porque era imposible que Magnus nos traicionara ¿No? Era imposible que hiciera un trato así con Loki ¿Verdad?
Luego comprendería que era la primera vez que veía un fragmento de los sueños de Magnus…
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A SUIVRE...
Lamento muchísimo la demora, pero espero que el largo del capítulo lo compense.
¿La razón? Leí Ship of the Dead y me entró un conflicto de intereses muy grande (?) Porque la verdad es que me gusta mucho como termina y la ship con la que termina. Spoiler Alert: No es HearthxMagnus.
Después de mucho pensarlo y mucho trabajarlo decidí hacerlo más como los fanfics de mi escritora favorita Takara. [Les recomiendo que los lean, tiene unos de Percy Jackson espectaculares] Así que, a partir de aquí será mi "Reinterpretación" de Ship of The Dead. Espero que no les moleste.
Espero que les guste muchísimo, tanto como a mi me gustó escribirlo~
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Aquí los agradecimientos:
Gracias a todos ustedes por seguir la historia.
Gracias a todos los que le han dado favorito por darme ánimos para continuar.
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Hola Sta Fantasia,
Otros 20 siglos más para la siguiente actualización y esta vez es puro drama :'/
No puedo afirmar o negar que haya una brecha entre ambos(?), pero Hearth si se pasó de rosca.
Lamento que Percy y Annabeth no hayan aparecido como tal en el capítulo. Pero Me pareció mejor para la historia volarnos esa parte(?)
Mi tía me hizo el grandísimo favor de traérmelo de USA *Shrugs* Pero si lo encuentro por ahí en pdf te lo paso(?)
Muchísimas gracias por leer.
Abrazos,
Mirai.
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Hola Rebe Marauder,
Me alegra que te guste. Espero que esta segunda parte del capítulo también te guste.
Con cariño,
Mirai.
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Hola Naruko Ninja Z,
Lamento no haber continuado antes. Espero que la espera haya valido la pena(?)
En cuanto a Hearth celoso, ya lo veremos en otra ocasión ;)
Abrazos,
Mirai.
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Hola pandora1496,
Espero que te guste mucho esta segunda mitad. Y espera más Alex sobreprotector/celoso/a con Maggie ;)
Con cariño,
Mirai.
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Un agradecimiento super especial a mi Beta Jared que se aguanta mis maricadas y mi dramático ser(?)
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Espero que les guste.
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Desde Vesuvia,
Mirai
