ADVERTENCIA:

Los eventos en este fanfic tienen lugar durante "The Ship of the Dead" así que contendrá spoilers [Lo siento u.u].

Disclaimer:

Los libros de "Magnus Chase y los dioses de Asgard" y demás pertenecen a Rick Riordan, así como todos sus personajes maravillosos. Excepto por los dioses nórdicos, esos son de los nórdicos (No me digas[?]). No gano ningún dinero con esta historia, sin embargo los reviews son más que recibidos.


.

Capítulo 5

He didn't destroyed the world, he just hastened Ragnarok

"No destruyó el mundo, sólo aceleró el Ragnarok"

[Magnus]

-Algún lugar rumbo Inglaterra-

Desperté sudando, mi mente acostumbrándose lentamente a los sonidos otra vez. ¿Quién hubiera dicho que las pesadillas podrían ser tan horribles sin sonido? Me apoyé en la barandilla de la Gran Banana y miré al océano con angustia. Alex se acercó a mí y me ofreció una botella con agua.

—¿Estás bien?—Preguntó, sentándose a mi lado. Agradecía desde el fondo de mi corazón que hubiera dejado de molestarme hacia unos días. Parecía genuinamente preocupada por mí.

—Me preocupa más Hearth—le contesté, tomando un largo trago de agua. Mis ojos vagaron por la nave y sentí un nudo en el estómago. ¿Realmente sería capaz de sacrificar todo por lo que luchábamos con tal de mantenerlos a salvo? Vi a TJ mirar con aprehensión el mar, en busca de la orilla de Inglaterra. A Mallory trepada en el mástil mirando al horizonte enfurruñada, mientras Halfborn caminaba de un lado al otro molesto. Vi a Sam decir sus oraciones en su alfombra. Quería protegerlos a todos, quería que estuvieran a salvo y felices, no en esa estúpida misión conmigo, arriesgando sus vidas porque yo era un imbécil que había decidido tomar el señuelo de Loki.

—¿Le pasó algo?—Inquirió, aunque parecía más por costumbre que por otra cosa. Parecía que en serio estaba molesta con Hearth. Deseé no haberle contado que las bebidas tenían algo, y también deseé haberle mentido y haberle dicho que había tomado de la mía. Tal vez entonces no estaría tan molesta por el hecho de que Heath y yo… No. No iba a pensar en eso, no iba ni por un momento a pensar en lo mucho que deseaba estar otra vez entre sus brazos, no iba a tratar de tocar la conexión a ver si podía aunque fuera sentir su esencia. No. Hearth estaba ocupado y yo no debía distraerlo ni preocuparlo.

—Tuvo una pesadilla— respondí, encogiéndome de hombros, al tiempo que me levantaba:—Cada vez son más frecuentes—.

—Eso no justifica que te desmayes en medio del entrenamiento—gruñó ella, levantándose. Volviendo a su habitual vamos-a-hacer-que-Magnus-se-sienta-como-un-tarado-porque-hey-es-un-tarado. Me gustaba más así.

—No volverá a pasar—dije, sacudiéndome el polvo de la ropa. Ella alzó la ceja y se dirigió a Sam.

—¿Terminamos por hoy?—Preguntó Alex, y Sam asintió. Se veía agotada y yo en serio no podía creer que estuviera tan determinada a seguir con el Ramadan.

—Debe ser muy difícil—comenté, acercándome. Debía estar sedienta, hambrienta y cansada. Me pregunté si habría posibilidad de compartir esas cargas con ella, si había posibilidad de quitarles sus cargas a todos; el lidiar con haber llegado a la otra vida con el hombre que causó tu muerte, el saber que estás a punto de volver al lugar dónde moriste pero es completamente diferente:— Eso del Ramadan. En serio no sé cómo lo haces—.

Sam alzó una ceja: —¿Te refieres a por qué lo hago?—

—Eso también. ¿En serio tienes que guardar ayuno por un mes completo?— No entendía, realmente no entendía porqué.

—Si, Magnus— replicó:—Te sorprenderá saber que el mes de Ramadan dura un mes—.

—Me alegra que no hayas perdido tu encanto— Repliqué a mi vez, viendo como se secaba la cara con la toalla. Al menos eso no estaba prohibido.

—Voy más allá de la mitad del mes. No es tan malo— Ella frunció el entrecejo:— Claro, si todos morimos antes del final del Ramadan, eso sería irritante—.

—Sí— asintió Alex:— ¿Que Loki queme los Nueve Mundos mientras ayunas y que no puedas nisiquiera beber agua? Auch—.

Sam la miró y se encogió de hombros:— Debes admitir, Fierro, que estaba más enfocada hoy. El Ramadan ayuda—.

Alex y yo nos miramos con un poco de escepticismo:— Tal vez… Aunque sigo creyendo que estás loca por ayunar— Alex resopló antes de añadir:— Pero no me preocupas tanto como antes—.

—Me siento más clara...—Respondió Sam:— Vacía, en una buena forma. Estaré lista cuando me enfrente a Loki, inshallah—.

La verdad es que ese término no me inspiraba confianza; significa "Dios mediante" o "si Dios quiere". Supongo que a ella le ayudaba, pero para mi era lo mismo que decir "me irá bien, asumiendo que un camión no me atropelle" o algo así.

Alex dijo algo, pero una punzada en mi pecho me desconcentró, y un olor nauseabundo inundó mi nariz. Caí de rodillas sobre la cubierta, tratando de respirar. Ambas hijas de Loki se acercaron a mi presurosas.

—¡Magnus! ¿Qué ocurre?— Preguntó Sam, evidentemente preocupada. Yo abrí la boca para responder, pero en su lugar salió un quejido de dolor. Mi pecho dolía muchísimo, como si me estuvieran clavando algo. Jack se acercó, pero no entendí lo que decía, no… No oí lo que decía. Empecé a pedir ayuda, pero no podía escuchar mi propia voz. Sentí unos brazos rodearme, y no podía entender que pasaba.

Y así tan repentino como vino se fue. De repente el sonido del mar y de mis compañeros angustiados inundó mis oídos, así como el olor a salitre del mar y de madera del barco.

—¿Qué pasó?— Preguntó TJ, yo orienté mi cabeza en su dirección, un poco sorprendido por el sonido. Una mano suave me limpió las lágrimas de la cara. ¿Estaba llorando?

—Y-yo...— Comencé, y entonces lo sentí, un leve jalón de la conexión.

Estoy bien… L-lamento haberte asustado. Mi cuerpo se relajó y me di cuenta de que me había clavado las uñas en los brazos. Respiré profundo un par de veces. Ese dolor… No había sido físico…

—Hearth… Está mal—musité bajito, incorporándome con la ayuda de Alex, quién me miraba con preocupación y algo de fastidio.

—¿Está herido?— Preguntó Sam, con una expresión entre preocupación y curiosidad.

—No...— Respondí. Mi voz sonaba muy fuerte, o tal vez era sólo mi impresión por la sordera momentánea:— Creo que se siente mal… Emocionalmente hablando—.

—¿Cómo lo sabes?—Preguntó Mallory, y sentí las miradas de todos menos de Alex posadas sobre mi. Tragué saliva.

—Y-yo...—Musité bajito, tratando de encontrar la poca elocuencia que tenía.

Díles… Son tus amigos ¿no? Merecen saberlo.

Hearth… ¿Me estaba escuchando?

Sí… ¿Estás bien? Perdón por asustarte.

¿Qué acaba de pasar?

Vi… No importa, te lo explicaré cuando te vea…

Te extraño, mucho.

Y yo a ti. Mags...

Sonreí por el apodo cariñoso, respiré profundo para calmarme un poco y miré a mis compañeros de aventuras; en los últimos tres días me habían confiado parte de sus pasados, miedos y secretos. Era apenas justo que yo les confiara eso ¿no?

—Hearth y yo… Estamos—empecé, e hice dos aros con mis dedos antes de enlazarlos:— Conectados—.

Hubo un silencio sepulcral, en el que podía casi jurar que incluso el mar estaba anonadado. El primero en decir algo fue Jack, para quejarse, por supuesto:

—¿Hiciste un rito de conexión con Hearthstone y no me pediste ser el padrino?— preguntó indignadísimo:— Ni tu padre me ha ofendido tanto—.

—N-no sabía que querrías ser el padrino— respondí encogiéndome levemente de hombros:— Tampoco sabía que se suponía que debía haber un padrino—.

—Bueno… No se supone que haya—Respondió Jack, sus runas tornándose de un leve rojo:— Pero como tu espada yo debería serlo, Sir—.

—L-lo siento—musité, sin saber qué más decir. Halfborn se me acercó lentamente y me abrazó, dándome un par de palmadas.

—Felicitaciones, muchacho— dijo con un dejo de orgullo:— Ese elfo será un gran Compañero de Armas—.

—Gracias— Musité, y sentí la voz de Hearth hacer eco por la conexión, la cuál ahora se sentía cálida.

—Espero que sepas en lo que te has metido— Comentó Mallory socarrona:— Van a estar unidos por toda la eternidad—.

—¿Guardarán celibato entonces?— Preguntó TJ curioso:— ¿O no les importa estar con alguien más sin poder amarlo del todo?—.

Me sonrojé violentamente por la pregunta, o tal vez por el hecho de que ya no era virgen. Un leve lo siento llegó a mi a través de la conexión y mi sonrojo se intensificó. La conexión se apagó, tal vez por mi sentimiento de culpa y vergüenza.

—¿Enlazaste tu alma con Hearthstone?— Preguntó Sam. Librándome de tener que responderle a TJ.

—Dah.— replicó Alex poniendo los ojos en blanco:— ¿No estás poniendo atención? ¿O el Ramadan ya te está afectando la cabeza?—

Sam ni se digno a responderle a Alex, en su lugar me tomó de las manos y me dedicó una enorme sonrisa:— Me alegro mucho— dijo con el tono más cariñoso que le había escuchado nunca:— Ya iba siendo tiempo de que aceptaran que se aman—.

No sé si lo que me descolocó más fue la afirmación de Sam o las reacciones de los otros; Halfborn boqueó como si le faltase el aire. Mallory se sonrojó violentamente, probablemente imaginándose cosas raras. TJ se dio una palmada en la frente diciendo "por supuesto, eso tiene sentido".

—Gracias, Sam— musité, apretando un poco sus manos:— Pero Hearth no me ama… Sólo… Somos amigos compartiendo una carga, ya sabes… Parabatai—.

Sam alzó una ceja y sonrió de lado:—¿Parabatai, eh?—comentó, pero no dijo nada más. Pude ver en sus ojos que calculaba algo.

Sea como fuere, me alegraba muchísimo que Sam nos apoyara y estuviera feliz por nosotros, aunque no hubiera un 'nosotros' en realidad. Lentamente cada uno de ellos se fue despidiendo, la primera, por alguna razón fue Alex, que de hecho se largó sin decirme nada. TJ se quedó un rato, preguntándome sobre cómo había sido el ritual y si era cierto lo que decían que podíamos leernos la mente y eso. Contesté sus preguntas como pude hasta que finalmente él empezó a bostezar y dijo que debía ir a dormir para prepararse para el gran día.

Miré por la borda de la Gran Banana; ya todos menos Jack, que cantaba, y Sam, que oraba en un rincón, se habían ido a dormir. Un suspiro triste salió de mi boca, recordando una pequeña charla con Loki en los sueños del día anterior:

_Flashback_ sueño_

Esta en la popa el barco de uñas y hacía frío. A mi alrededor los muertos trabajaban como si yo no estuviera ahí. Loki me sonreía de lado a lado desde la baranda.

—¿Te gustó mi regalo, Magnus?— Loki sonaba divertido, casi extasiado.

—¿Regalo?— Pregunté frunciendo el ceño y mirándolo como quién mira una mierda.

—Si… ¿O es que acaso creíste de verdad que Alderman iba a recibirlos de esa forma?— Su tono burlón me revolvió el estómago ¿A qué se refería?

—¿Qué le hiciste al padre de Hearth?—Pregunté amenazadoramente. Loki extendió sus manos en son de paz.

—Vamos, vamos… Yo no le hice nada—Replicó tranquilizador:— Ustedes fueron los que le dejaron el anillo… Yo sólo quería mostrarte que puedo ahorrarle el sufrimiento a tu adorado elfo— Comentó, antes de relamerse:— Por cierto ¿En serio lo hizo tan bien? Parecía que te estuviera llevando al Valhalla— rió. Mi rostro se tornó rojo como la grana.

—¿T-tú qué sabes?—Pregunté avergonzado. Loki negó levemente con la cabeza y por un instante su rostro se pareció al de Alderman. No… :—¿Eras tú?—.

—Vamos, Magnus—Loki chasqueó la langua:—Quería que tuvieran sus cinco días de amor antes de que trataran inútilmente de venir a detenerme— Dijo compungido:— Podrían tener más si me dejaras en paz, Magnus… Puedo prometértelo—.

—No quiero tus promesas vacías—Me alejé de él, asqueado de toda la situación.

—Vale, ¿Qué tal si te prometo que no le haré daño a él ni a ninguno de tus amigos?—Preguntó Loki con una sonrisa maliciosa:—Lo juraré, by my troth, que ni yo ni mis soldados les harán daño—.

Pensé en todo lo que habíamos pasado con los chicos, todo el sufrimiento que habíamos soportado. Pero… Si ya no estaban los Nueve Mundos entonces ¿Qué?

—¿Entonces Magnus?—Preguntó Loki, dedicándome una sonrisa y extendiendo su mano:—¿Me dejarás libre por los nueve mundos?—.

—Es un trato—dije, estrechando su mano y jalándolo hacia mi. Detuve su otra mano, en la que llevaba una daga:— Con otra condición...—

_Fin_del_Flashbak_Sueño_

Me negué a pensar en el trato. Otro suspiro triste salió de mis labios, mientras cerraba los ojos para dejar que los suaves cantos de la oración de Sam me calmaran. Pensar que Loki nos había engañado para creer que habíamos salvado a Alderman… Al menos el anillo había sido el real, pero… Probablemente Alderman estuviera muy mal, o estuviera maldiciéndonos en algún sitio. Hearth se merecía ser feliz, Sam merecía poder terminar su Ramadan e ir a casa con su familia y su prometido, TJ merecía poder ir a darle las gracias a todos los británicos que quisiera, Mallory y Halfborn merecían más tiempo para seguir siendo pareja y romper todas las veces que hiciera falta, Blitzen merecía poder seguir trabajando en su ropa. Sí… Si mi sacrificio podía comprarles eso, entonces valía la pena ¿No?

Con un suspiro le indiqué a Jack que se acercara, me acomodé en mi saco de dormir en la cubierta y le pedí que volviera a ser una runa, con la esperanza de que el agotamiento no me dejara soñar. Me equivoqué:

Soñé con Kvasir, el dios sabio hecho de escupitajos. Soñé con su vida ayudando a todos con su sabiduría, y su muerte a manos de Fjadar y Gjadar, los enanos que nos habían llevado a la isla de Fenrir y nos habían abandonado. Y soñé con Alex. Nunca había soñado con él… ella… Y el ver en un sueño como su padre la echaba de casa por no ser "normal" me dolió y me dio rabia. En especial porque me recordaba mucho a la historia de Hearth, no sólo porque el lugar era tan bucólico que si la luz del sol hubiera sido más brillante habría sido el Alfheim. Sino porque ese hablar despectivo y esa mirada de decepción ya se las había visto a Alderman cuando se refería a Hearth. Y ninguno de los dos era una decepción ni un abnormal.

—Woah, no vayas a matarme dormilón— dijo Alex, quién estaba de pie sobre mi. Su enorme impermeable amarillo, que goteaba al lado de mi cabeza, me hizo pensar que el barco finalmente la había asimilado.

— ¿Por cuánto tiempo estuve dormido?— Pregunté, restregándome los ojos y tratando de quitarme la voz de su padre de la cabeza.

— Dieciséis horas— dijo encogiéndose de hombros:— pero no pasó gran cosa así que te dejamos dormir. ¿Tuviste pesadillas?— preguntó poniéndome una manzana en la frente.

— ¿Eh?— Recogí la manzana y le di un mordisco.

— Tenías cara de sufrimiento— Alex caminó hasta el borde de la cubierta:— ¿Soñaste con que Hearth no te ama?—

— Hearth no me ama—repliqué alzando la ceja. Vi como los otros aseguraban cuerdas y llevaban cosas por la cubierta.

Alex se encogió de hombros y señaló algo por encima de borda. Me levanté de mi saco de dormir y vi que nuestra nave estaba anclada en el borde rocoso de un río bordeado de casas de ladrillo no muy diferentes a las que habían en casa en Boston.

—Bienvenidos a Jorvik— dijo Halfborn:— como ustedes modernos la llaman, York, Inglaterra—.

Halfborn hizo una mueca de desagrado al ver el lugar y se quejó de lo lejos que estaba la ciudad del mar. Yo sólo podía mirar el río y estremecerme. Sin importar que tanto Percy me hubiera entrenado, definitivamente no quería caer ahí. Ni hablar. El agua estaba casi… viva.

—¿Los sientes, verdad?— Preguntó Halfborn aferrando su hacha:— Los vatnavaetirr—.

No estaba seguro de qué era eso, pero sonaba desagradable, o tal vez fuera la forma en la que Halfborn lo había dicho. Alex preguntó que eran logrando que Mallory y Halfborn comenzaran a pelear otra vez acerca de los caballos acuáticos [eachuisce en irlandés según Mallory], acerca de nórdicos y celtas, y acerca de quién de los dos se quedaría cuidando el barco.

La discusión me llevaba sin cuidado. Había sentido un leve tirón de la conexión, y las ansiedad de Hearth. Di un pequeño tironcito a la conexión, para tratar de hacerlo sentir mejor.

¿Todo bien?

Yo debería preguntarlo…

Sí, estamos haciendo reconocimiento. Explorando… ¿Y ustedes?

En York, discutiendo quién es mejor para cuidar la Gran Banana de caballos acuáticos.

Suena lógico…

¿Algo te inquieta, Hearth?

Tuve… un mal sueño…

Somos dos entonces…

—¿Magnus?— La voz de Alex me sacó de mi ensimismamiento.

—¿S-si dime?—pregunté, sonrojándome al notar como todos me miraban como si me hubiera perdido o algo así.

—Como decía...—Alex negó con la cabeza:— El grupo de exploración consta de mi, TJ y Rubio Tonto—.

—Excellente—TJ parecía muy emocionado:— ¡No puedo esperar para agradecer a los británicos!—.

E iba en serio; en cuanto se bajó del barco empezó a agradecer a cuanto británico veía por no haber apoyado a la Confederación. Mientras Alex revisaba una colección de señalética de calles TJ se me acercó sonriente a agradecerme y a decirme que amaba el lugar. Yo por mi parte sólo podía pensar que si fuera un gigante sería difícil no ser visto debido a los bajos techos del lugar.

—Podríamos empezar en el Centro Vikingo de Jorvik—comentó Alex, apuntando al letrero de más arriba. Parecía tan buen plan como cualquier otro, en especial porque no teníamos otros planes.

Recorrimos callejuelas y calles bordeadas de casas, pubs y tiendas de ladrillo, siguiendo los letreros. Comencé a sentirme algo angustiado, o más bien, comencé a sentir la angustia de Hearth hacer eco en mi pecho. Me pregunté entonces si no era más fácil usar la conexión si ambos estábamos sintiendo o pensando en lo mismo.

—¿Deberíamos forzar la entrada?—preguntó TJ cuando llegamos a una estructura de ladrillo adornada con carteles verdes en los que se leía "¡VIKINGOS!¡HISTORIA VIVIENTE!¡LA EXPERIENCIA INTERACTIVA", y sobre cuya puerta había un letrero que complementaba los anteriores diciendo "CERRADO". Me encogí de hombros, pues el pintoresco sitio parecía más un museo para turistas que otra cosa.

—Chicos—llamó Alex, con un hilo de voz:— ¿Esa pared acaba de moverse?—.

.

.

A SUIVRE...


Bueno, espero que no les moleste que me halla saltado algunas conversaciones del libro. No es que no me gusten, es que no quiero reescribirlo :P

Lo traigo hoy como regalo de navidad y año nuevo, gracias a la epifanía que me dio luego de ver varios cosplays de Alex. [No pregunten]

.

Espero que les guste muchísimo, tanto como a mi me gustó escribirlo~

.

.

Aquí los agradecimientos:

Gracias a todos ustedes por seguir la historia.

Gracias a todos los que le han dado favorito por darme ánimos para continuar.

.

Hola Sta Fantasia,

Espero que no te maree este capítulo, y que el corte no te moleste mucho. Haha.

El enfrentamiento contra Alderman es algo que llevo mucho escribiendo, de parte de ambos, pero se tardará otro capítulo. Ya vereís~

Con amor,

Mirai.

.

Hola Rebe Marauder,

Me alegra que ya tengas el libro. Es muy bueno. Y todo el asunto de Alex x Magnus es tan asahsdfjhdsf pero no. Este fanfic no es de ellos ¿o sí?

Espero que este capítulo también te guste.

Con cariño,

Mirai.

.

.

Un agradecimiento super especial a mi Beta Jared que se aguanta mis maricadas y mi dramático ser(?)

.

Espero que les guste.

.

Desde el Lazaret,

Mirai